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Full text of "Geografía general y compendio historico del estado de Antioquia en Colombia"

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A  LA  JUVENTUD  DE  COLOMBIA 


DEDIOA  AFECTUOSAMENTE  ESTE  TRABAJO 


El  Autor. 


RAFAEL   NUNEZ 

PRESIDENTE  DE   LOS  ESTADOS   UNIDOS  DE  COLOMBIA 

HACE  SABER : 

Que  el  Seflor  Manuel  Uribe  A.  ocurrió  al  Poder 
Ejecutivo ,  solicitando  privilegio  exclusivo  para  publicar  y 
cender  las  obras  de  su  propiedad,  cuyos  títulos  que  ha 
depositado  en  la  Gobernación  del  Estado  Soberano  de  Cundina- 
//larca,  prestando  el  Juramento  requerido  por  la  ley,  son  como 
sigue  :  Geogratta  general  y  Compendio  histórico  de 
la  Conquista  del  Estado  de  Antioquia  en  Colombia, 
y  La  Serrana,  leyenda  histórica. 

Por  lo  tanto^  en  uso  de  la  atribución  que  le  confiere  el 
artículo  66  de  la  Constitución,  pone  mediante  la  presente,  al 
L'xpresado  Señor  Manuel  Uribe  A.  en  po^^esión  del  privilegio, 
por  quince  anos,  de  conformidad  con  la  Ley  primera.  Parte 
primera,  Tratado  tercero  de  la  Recopilación  Granadina,  a  que 
'Msegura  por  cierto  tiempo  la  propiedad  de  las  producciones 
literarias  y  algunas  otras,  y) 

Dada  en  Bogotá,  á  veinte  de  Mayo  de  mil  ochocientos  ochenta  y  uno. 

RAFAEL  NUÑEZ. 

El  SecnHario  de  FoMienio, 

GREGORIO  OBREGON. 


I  , 


OBRAS  CONSULTADAS  POR  EL  ALTOR 

PARA    FORMAR    LA    GEOGÍiAFÍA   Y    LA   HISTO£lL\  DE    LA   CON'QUISTA 
DEL    ESTADO    SOBERANO    DE    ANTIüQUIA- 


ACOSTA  DE  SaMper  (Soledad).—  Biografiasde  hombres  iluetres  ó  notables, 
relativ^as  á  la  época  del  deacubriraiento,  conquista  y  i-olonizacíóa  do  la 
parte  de  América  denominada  actualmente   E,  E.  i\  ü.  de  Colombia. 

Agosta  (Joaquín).  —  Compendio  hiatóriGO  del  deacubrimiento  y  coloniza- 
ción de  la  Nueva  Granada  en  el  siglo  XVL 

Baralt  y  CoDAZZL—  Historia  antigua  y  moderna,  Geografía  y  descripción 
de  Venezuela. 

BüSlNGAüLT.  —  Viaje  á  las  regiones  ecuatoriales,  publicado  en  París  por 
D.  José  Joaquín  Acosta, 

Casas  (Fray  Bartolomé)  •  —  Obras  precedidas  de  su  vida,  por  J.  A*  Llórente. 

Castillo  (Bernal  Díaz),  —  Historia  verdadera  de  la  Conquista  de  la  Nueva 
España, 

Castellanos.  —  Elegías  de  varones  ilustres  de  Indias. 

Caldas  (Francisco  José  de).  —  Semanario. 

CiEZA  DE  León*  —  La  crónica  del  Perú. 

CONDAMiNE  (M,  do  La).  —  Diario  de  un  viajero  por  el  río  de  las  Amazonas. 
Cartas  generales  y  particulares  por  diversos  autores, 

Eacilla  (D,  Alonso).  —  La  Araucana. 

EsGUHiiRA  (D,  Joaquín)*  —  Diccionario  geográfico  de  Colombia. 

GAfiCiLASO  DE  LA  Vega.  —  Historia  general  del  Perú  ó  comentarios  reales. 

Gbeiff  (Carlos  Sigismundo).  —  Geografía  de  Antioquía  y  su  carta  coro- 
gráfica. 

Gümilla  (El  Padre  José).  —  Orinoco  ilustrado. 

Herbeba  (Antonio  de).  —  Historia  general  de  los  hechos  de  los  castellanos 
en  islas  y  tierra  firme  del  mar  Océano. 

HUMBOLDT  (El  Barón  Alejandro  de).  —  Vista  de  las  cordilleras  y  de  los  mo- 
numentos de  las  poblaciones  indígenas  de  la  América. 

iRvtNG,  —  Viajes  de  los  compañeros  de  Colón  y  vida  del  ultimo. 

Julias  (D,  Antonio).  —  La  perla  de  la  América,  provincia  de  Santa  Marta. 


MsifORlAS*  —  Muchas  de  las  presentadas  por  loe  secretarios  de  Estado  y 

por  los  secretarios  de  las  provincias   y  de  los    Estados,  tanto   en  el 

tiempo  de  la  Nueva  Granada  como  en  el  de  Colombia. 
Nieto  (Juan  José),  —  Geografía  histórica,  estadística  y  local  de  la  provincia 

de  Cartagena. 
Ogahiz  (E>.  Juan  Fldrcz  de).  —  Genealogías  del  Nuevo  Reino  de  Granada. 
Paw^,  —   Tnvestig^aciones  filosóficas  sobre  los  americanos,  ó  memorias  inte- 

Tesantes  para  esclarecer  la  historia  de  la  especie  humana. 
PiBDn AHITA  (Lucas  Fernández),  —  Historia  general  de  las  conquistas  del 

Nuevo  Reino  de  Granada, 
PBRB2  (Felipe)*  —  Geografía  del  Estado  de  Antioquia ;  y  todas  sus  obras 

sobre  e(  mismo  asunto  referentes  á  la  República  y  calcadas  sobre  los 

trabajos  de  Coda2;&i. 
Phescott  jWilliam).  —  Sus  obras. 

Quintana  (D.  Manuel  José  de»,  —  Vidas  de  españolea  célebres. 
Ql'uano  Otero  (José  Maríai,  —  Todos  sus  escritos, 
Rbsthepo  (D.  José  Manuel).  —  Historia  de  la  revolución  de  Colombia. 
Resteepo  E.  (Alvaro).  —  Artículos  sueltos. 
ROBEUTSüN  (William).  —  Historia  de  America. 
BiMON  (Fray   Pedroj, —  Noticias  historiales  de  las  conquistas  de  Tierra 

Firme,  en  las  Indias  Oocidentales. 
SoLls  (D.  Antonio).  —  Historia  de  la  conquista  de  Méjico. 
Ulloa  (D.  Antonio)  y  D.  Jorge  Juan.  —  Viaje  á  la  América  del  sur  y  au 

informe  secreto  al  rey  de  España. 
Velasco  {U^  Juan  de),  —  Historia  del  Reino  de  Quito. 
Zamora  (El  padre  Alonso).  —  Historia  de  la  provincia  de  San  Antonia  del 
Nuevo  Reino  de  Granada. 


Para  la  Geografía  descriptiva  de  los  distritos,  han  sido  consultados  mu- 
ohos  documentos  antiguos  y  reciontes^  tanto  en  los  archivos  civiles  como 
en  el  do  la  Curia  ecle&iikstica,  y  además  cuantiosa  suma  de  informes  sumi- 
nistrados al  autor  por  laa  personas  más  competentes  del  Estado. 

No  Itgura  la  lista  completa  de  todas  las  personas  que  nos  han  favorecido 
con  sus  buenos  consejos,  con  el  envío  de  docimieutos  preciosos  y  con  su 
oooperaoión  inestimable^  porque  sería  sobremanera  larga ;  pero  no  pode- 
mos pasar  en  silencio  mención  agradecida  de  los  señores  Francisco 
Antonio  Uribe  Mejía,  Francisco  de  Paula  Muñoz,  Alejandro  Botero  Uribe, 
Podro  Herrán,  Andréi  Fosada  Arango,  Jesús  María  Fernández,  José  de  la 
Cruz  RestrepOf  Jesúa  María  Espinosa,  Joaquín  Berrío  y  José  Trian  a, 
Leocadio  y  Jorje  Arango,  Luis  E*  Villegas,  Jacinto  Gutiórrcx  Coll,  nuest^JS 
amables»  editores  Qoupy  j  Jnurdon  y  el  laboriuao  lijiografo  compositor 
Sr.  OtH'hé,  á  quienea  oonstdt^ramoa  comu  colaboradores  activos  en  nuestra 
empresa. 


ADVERTENCIA 


Hace  muclíos  años  que  inclinado  á  los  estudios  históricos 
americanos,  no  he  perdido  ocasión  de  leer  y  meditar^  en  cuanto 
mis  ocupaciones  profesionales  lo  han  permitido,  tanto  libros  clá- 
sicos ,  como  publicaciones  palaciales  y  documentos  manuscritos 
sobre  la  materia. 

Dedicado  á  conocer  en  sus  pormenores  lo  que  á  la  liistoria 
del  Estado  de  Antioquia  se  refiere,  me  ha  sorprenchdo  ver  que 
mientras  las  otras  cocciones  de  la  Unión  Colombiana  abundan  en 
documentos  para  formar  su  historia  especial,  la  de  Antioquia  no 
se  halla  sino  esparcida  acá  y  allá,  sin  tener  cuerpo  compacto  que 
pueda  tomarse  como  base  de  perfección. 

Mi  labor  ha  sido  larga  y  penosa ,  y  si  bien  no  he  hecho  de 
ella  objeto  exclusivo  de  mis  estudios,  sí  he  tratado  de  reunir 
todo  lo  que  alude  a  la  historia  de  nuestra  Conquista.  Sin  embargo, 
debo  confesar  que  por  minuciosas  que  hayan  sido  mis  invesüg^a- 
dones^  no  he  podido  llenar  los  vacíos  que  á  cada  paso  encontrará 
el  lector,  en  lo  que  hoy  publico. 

Al  dedicar  este  libro  á  la  juventud  colombiana,  me  he  pro- 
puesto dos  cosas  :  primera^  hacer  la  manifestación  última  de  mi 
constante  amor  á  esa  parle  distinguida  de  nuestra  nación ;  y 
segunda,  abrir  una  puerta  para  nuevos  estudios  que  considero 
provechosos  al  porvenir  de  mi  patria. 

8i  el  trabajo  que  hoy  presento  fuere  seguido  con  aplicación  á 
cada  uno  de  los  Estados  de  la  Unión  Colombiana,  fácil  será  com- 


XII 


prender  que  cuando  cada  sección  haya  recogido  los  datos  indis- 
pensables para  su  geografía  y  su  historia,  no  faltaráj  para  darles 
consistencia  y  solidez,  sino  cl  que  personas  de  más  ingenio  y  saber 
reúnan  todos  aquellos  materiales,  los  esclarezcan  y  purifiquen,  i 
fin  de  construir  con  ellos  el  monumento  liisttjrico  de  Colombia. 

Cuando  digo  que  he  pretendido  abrir  una  puerta  para  que  la 
juventud  entre  al  fecundo  campo  de  lus  estudios  históricos  y  geo- 
gráficos, só  muy  bien  á  lo  que  debo  atenerme  :  no  he  andado 
como  sabio  por  el  terreno  que  he  recorrido ;  mi  obra  nada  tiene  de 
científica,  y  soy  el  primero  en  reconocer  que,  tanto  en  la  forma 
como  en  el  fondo,  es  sumamente  defectuosa*  Es  defectuosa  en  la 
f#rma,  porque  carece  de  clasificación  natural ;  y  lo  es  en  cl  fondo, 
porque  está  escrita  a  la  manera  antigua ,  y  no  basada  en  principios 
exactos  aplicados  con  buen  criterio  á  todos  los  ramos  del  saber 
que  con  la  geografía  y  la  historia  se  conexionan. 

La  razón  por  la  cual  mi  libro  carece  de  formas  científicas,  es 
sumamente  fácil  de  explican  Como  no  soy  sabiOj  no  puedo  expre- 
sarme con  autoridad  de  tal,  y  al  trabajar  sobre  un  país  tan  poco 
conocido  y  tan  mal  estudiado,  mis  aseveraciones  no  pueden  salir  del 
campo  de  lo  condicional  y  aproximativo. 

Sirvan  para  confirmar  lo  anterior  algunos  ejemplos  :  cuando 
hablo  do  montañas,  no  doy  la  medida  de  sus  bases,  no  aprecio 
matemuticamcnte  sus  dimensiones,  no  describo  como  ingeniero  ni 
su  curso  ni  sus  curvas,  no  señalo  las  distancias  que  recorren,  ni 
apunto  con  precisi/m  sus  diversas  elevaciones  sobre  el  nivel  del 
mar;  cuando  hablo  de  corrientes  de  agua,  ni  doy  su  exacta  lon- 
gitud, ni  su  profundidad  media,  ni  la  cantidad  relativa  de  su  caudal, 
ni  la  velocidad  de  sus  corrientes ;  cuando  trato  del  suelo  ^  no  lo 
describo  según  los  principios  de  la  geología,  ni  lo  analizo  como 
químico  para  descubrir  sus  calidades  aL^rícolas;  cuando  hablo  de 
los  reinos  vegetid,  mineral  y  animal,  me  acontece  igual  cosa,  y 
cuando  entro  en  la  relación  de  la  liistoria  general  del  país,  expongo 
los  hechos  sin  profundizarlos,  á  modo  de  simple  cronista*  Por  tanto, 
téngase  ésta  como  la  primera  palabra  de  censura  contra  el  libro 
que  ahora  presenta  al  publico. 

Para  tratar  de  disminuir  un  tanto  la  pobreza  técnica  de  esta 


i 


I 


—  xm  — 

obra,  he  hecho  tantos  esfuerzos  y  tantas  ililigencias  como  han 
cabido  en  mis  pocas  Eacultades  ;  y  si  no  he  logrado  un  resultado 
en  todo  favorable,  sí  estoy  persuadido  de  que  esas  mismas  faltas 
señalarán  los  vacíos  en  donde  existan  ,  para  que  personas  más 
competentes  los  colmen  con  aprovechamiento  para  la  Repú- 
blica. 

Una  carta  geodésica,  lutbilmente  ejecutada  por  ingenieros 
ilustrados,  contribuiría  sobre  modo  á  poner  de  manifiesto  todo  lo 
que  en  asunto  á  riqueza  mineral  contiene  esta  comarca. 

Nivelaciones  exactas,  0j ación  de  alturas  sobre  el  nivel  del  mar, 
de  temperatura  media,  de  humedad  relativa  del  aire  en  diversos 
parajes,  y  en  fin,  un  estudio  serio  acerca  de  nuestros  meteoros, 
Hos  harían  dar  un  paso  gigantesco  en  el  camino  de  nuestra  deseada 
civilización*  , 

Tanto  para  facilitar  la  lectura  y  estudio  de  este  libro,  cuanto 
para  dar  algún  orden  á  la  colocación  de  las  materias  que  contiene, 
lo  he  dividido  en  tres  partes,  y  cada  una  de  ellas  en  capítulos 
especiales. 

La  primera  parte  trata  de  algunas  definiciones  elementales  do 
geografía,  y  de  lo  referen  te  á  la  parte  puramente  física  del  Estado, 
€S  decir  :  de  la  división  de  su  suelo,  de  la  descripción  de  sus  mon- 
tañ^,  de  la  enumeración  de  sus  puntos  limítrofes,  de  la  nomen- 
clatura de  sus  ríos,  de  la  enumeración  de  las  producciones,  de  los 
terrenos,  de  los  cUmasetc,  etc. 

Como  ésta  no  es  una  obra  didáctica,  he  vacilado  un  tanto  al 
poner  en  mi  escrito  triviales  definiciones  científicas  al  alcance  de 
toda  persona  medianamente  instruida  ;  pero  como  esta  publicación 
podrá  ser  leída  por  campesinos  y  por  hombres  ajenos  á  semejante 
estudio,  he  querido  dar  á  los  últimos  algunas  nociones  que  los 
guíen  en  la  lectura. 

La  segunda  parte  enciérrala  geografía  política,  ó  sea  descrip- 
tiva de  los  de;!artamentos  y  distritos  con  variados  pormenores.  Lo 
referente  á  organización  social  y  gubernativa ,  y  lo  conexionado 
con  las  razas,  industria,  carácter  del  pueblo  etc.,  etc.,  entra  tam- 
bién en  esa  parte. 

La  tercera  contiene  algunos  datos  históricos  sobre  los  aborí- 


xtv  — 


genes  antioqueños,alíJfO  sobre  arqueología  y  etnoj^rafía,  una  noticia 
sobre  la  situación  y  carácter  del  pueblo  conquistador,  y  la  historia 
cronológica  de  la  conquista  ^  hasta  que ,  concluida  ésta ,  entra  la 
época  de  la  colonia. 

Bien  hubiera  querido  ocuparme  en  trazar  siquiera  una  historia 
compendiada  do  esa  segunda  época,  y  si  posible  me  hubiera  sido, 
de  la  última  relativa  á  nuestra  emancipación  ;  pero  confieso  haber 
reputado  tal  intento  como  superior  á  mis  fuerzas.  Para  llevarlo  á 
término  mo  hubiera  sido  preciso  registrar  archivos,  estudiar  docu- 
mentos antiguos ,  y  hacer  muchas  investigaciones  sobre  puntos 
completamente  ignorados.  El  tiempo  me  habría  faltado  para  ello* 

He  procurado  ser  sumamente  económico  en  la  citación  de 
autores  y  fechas»  atento  á  facilitar  el  manejo  del  libro,  siempre 
embarazoso  cuando  está  colmado  de  referencias ;  y  para  corregir 
esto  acompaño  la  lista  de  autores  consultados,  en  que  el  lector 
podrá  hallar  la  verificación  de  mis  aseveraciones. 

He  creído  conveniente  agregar  á  la  obra  dos  cartas  corográ- 
Qoasy  muchas  láminas  que  representan  fielmente  objetos  indígenas, 
é  ilustran  la  situación  respectiva  de  los  primeros  habitantes  úv 
Antíoquia,  De  las  cartas,  la  una  representa  el  Estado  como  estaba 
al  tiempo  de  la  Conquista ^  y  la  otra  lo  reprebenta  tal  como  hoy 
eadste. 

Además  de  haber  tomado  como  fuente  de  investígacíón  la 
Usta  de  autores  anotados  en  la  portada  de  la  obra,  debo  agregar, 
en  cumplimiento  de  un  imperioso  deber,  que  para  la  parte  des- 
criptiva he  ocurrido  á  la  benévola  generosidad  de  mis  amigos  y 
al  patriotismo  ilustrado  de  varios  antioquehos,  con  el  fm  de 
conseguir  copiosa  suma  de  datos,  indispensables  al  desempeño 
dü  mi  tarea.  Esos  datos  me  han  sido  suministrados  con  tanta 
oportunidad ,  que  no  pmlría  agradecerlos  como  se  merecen. 

Los  informos  á  que  aludo,  han  sido,  en  la  mayor  parte,  tan 
completos  y  satisfactorios,  que  para  la  redacción  de  algunos  capí- 
tulos no  he  tenido  otra  cosa  que  hacer  sino  trascribirlos  casi 
íntegramente.  8i  mis  favorecedores  llegaren  á  revisar  este  libro, 
hallarán  en  el  sus  ideas,  y  eso,  me  atrevo  ú  esperarlo,  será  motivo 
de  agrado  para  ellos. 


—  ,xv- 


Las  personas  que  me  conocen  de  cerca,  saben  que  el  conjunto 
de  mis  tareas  diarias  es  tan  difícil  y  complicado,  que  el  arreglo 
mismo  de  los  materiales  ha  sido  hecho  en  medio  de  mil  emba- 
razos, sin  quietud  de  espíritu  y  sin  la  calma  precisa  para  reflexio- 
nar lo  que  se  dice  y  pulir  lo  que  se  escribe.  Sirva  esta  advertencia 
para  solicitar  de  los  lectores  un  poco  de  indulgencia  por  los  errores 
que  noten  en  mi  escrito.  En  cuanto  á  los  defectos  tipográficos , 
debo  advertir  que  no  pongo  fe  de  erratas,  porque  de  un  lado 
ella  es  consultada  rara  vez,  y  porque  muchas  provienen 
de  que  los  tipógrafos  extranjeros  no  se  hallan  en  buenas  condi- 
ciones para  llenar  las  exigencias  de  una  completa  corrección. 
Con  todo,  manifiesto  que  la  equivocación  en  que  he  incurrido  de 
anticipar  un  año  la  fundación  del  distrito  de  Envigado,  queda  subsa- 
nada con  lo  que  digo  al  tratar  del  distrito  de  Bello ;  y  que  la  come- 
tida al  asignar  á  la  de  Medellín  el  mes  de  febrero  de  1675,  queda 
corregida  con  poner  en  lugar  de  dicho  mes  el  de  noviembre  del 
mismo  año. 


Nociones  generales  de  Geografía.  —  Definiciones, 


Se  entiende  por  Geografía  la  ciencia  que  trata  de  la 
Icscripción  de  la  tierra. 

La  tierra  es  el  globo  que  habitamos,  y  este  globo  tiene 
aproximadamente  !a  forma  de  una  naranja  ;  es  decir,  está 
abultado  hacia  la  mitad  y  aplanado  hacia  los  extremos. 

El  punto  abultado  hacia  el  centro  se  llama  ecuador,  y  los 
ptintos  extremos  opuestos  se  llaman  polos. 

La  redondez  de  la  tierra  se  demuestra  de  varios  modos. 
I  Bastará  mencionar  sólo  uno  para  dar  á  la  demostración  el 
carácter  de  verdad  indiscutible.  Cuando  estamos  en  la  costa 
Imar  y  contemplamos  un  buque  de  vapor  que  so  aleja,  lo 
PHmero  que  desaparece  A  nuestra  vista  es  el  casco;  luego  va 
Darcciendü  el  gran  tubo  de  la  chimenea,  y  en  fin,  la 
^tíremidad  dq  ésta.  La  observación  hecha  con  un  buque  que 
llega  a  la  costa,  ofrece  el  fenómeno  en  orden  inverso.  La 
demostración  de  esto  es  tan  sencilla  que  no  merece  explicación. 
Las  alturas  de  las  montañas  y  las  profundidades  de  los 
valles  no  quitan  á  la  tierra  su  carácter  de  redondez,  porque 

i 


esas  cmineaciasy  osas  profuiididadeSjSOii  apenas,  con  relación 
aJ  globo,  lo  tjue  pueden  ser  las  rugosidades  de  la  corteza  de  la 
naranja,  con  relación  á  ella.  Siempre  queda  redonda. 

El  globo  se  compone  de  dos  elementos  principales :  tierra 
y  agua.  La  tierra  es  la  parte  sólida,  y  el  agua  la  parte  líquida. 
Estos  dos  elementos  están  un  la  proporción  de  1  á  3  ;  el  1  para 
la  tierra  y  el  3  para  el  agua. 

En  la  parle  sólida  hay  montañas,  cadenas  de  montañas, 
ramales,  fuertes,  contrafuertes,  nudos,  puntos  de  unión,  bifup** 
alciones,  trifurcaciones,  volcanes,  anfiteatros,  abras,  colinas, 
oteros,  punas,  mesetas  y  parameras.  En  la  parte  líquida  hay 
océanos,  mares,  golfos,  bahías,  ensenadas,  caletas,  lagos, 
lagunas,  ciénagas,  pantanos,  ríos,  riachuelos,  i-audalcs,  to- 
rrentes, fuentes,  arroyos,  manaderos,  vertederos  etc.,  etc. 

La  Geografía  en  su  sentido  mas  lato  abraza  una  enorme 
extensión  de  conocimientos  humanos.  Para  nuestro  parcial  y 
reducido  estudio  la  consideivareinos  desde  cuatro  puntos  de 
vista  :  astronumico,  físico,  históricü,  y  descriptivo. 

El  pruner  punto  tiene  escasa  importancia  para  nosotros, 
poi'tjue  consistiendo  en  la  descripción  de  la  tierra  con  refe- 
rencia á  los  cuerpos  celestes,  la  mínima  extensión  de  ella  do 
que  ahora  tratamos  disminuye  casi  del  todo  esa  relación. 

El  aspecto  físico  será  para  nosotros  la  descripción  de 
Antioquia  en  sus  diversas  faces  materiales. 

Haremos  consistir  la  parte  histórica  en  la  refei*encia  de 
los  diversos  hechos  cumplidos  en  la  comarca  anüoqueña  al 
tiempo  de  la  conquista,  y  un  poco  también  en  lo  relacionado 
con  la  colonia  y  con  la  época  republicana. 

Para  jiosotrus,  la  Geografía  descriptiva  consistirá  en  la 
tarca  de  enumerar  el  modo  como  están  firmadas  las  diferentes 
agrupaciones  Immanas  sobre  la  superlicie  del  Estado* 

Para  estudiar  provechosamente  la  Geografía,  es  preci 
poder  disponer  de  globos,  esferas,  compases,  brújulas,  teles- 
copios, planos  cosmográlicos,  mapamundis,  cartas  parciales, 
planos  corográficos  y  topográficos,  barómetro,  tcrmómetixj, 
hígrómelx^a,  pluviómetro  etc*,  etc. 


Fai*a  el  csstudio  do  la  Geografía  astronómica,  está  dividida 
la  tierra  en  dos  partes  por  un  círculo  trazado  en  el  centro  do 
su  parte  abultada.  Este  círculo  la  divide  en  dos  hemisferios^ 
IlsuiiadüS  el  uno  hemisferio  norte,  y  el  otro,  hemisferio  sur. 
Reciben  también,  el  primero,  los  caliíicativos  do  setentrional 
ó  boreal,  y  el  segundo  ios  do  meridional  ó  austral.  El  punto 
extremo  del  primero  se  llama  polo  norte,  y  el  del  opuesto, 
polo  sur. 

Para  saber  cuál  de  estos  dos  puntos  esol  sur  ó  c!  norte, 

sira2  la  brújula,  cuya  manecilla  pLírmanccc  siempre  apuntando 

^n  uiiu  y  otro  extremo,  el  norte  y  el  sur,    marcados  con  la 

fietra  N  el  primei'o  y  con  la  S  el  segundo.  Las  letras  E  y  O  en 

^í  instrumento,  señalan  el  éste  ú  oriente  y  el  oeste  ú  ocaso  do 

ün    modo  recíproco.  La  situación  del  polo  norte  se  conoce 

í^rabión  por  la  estrella  polar,  y  esto  es  cómodo  para  nosotros 

>t"  cuanto  desdo  todos  los  puntos  del  Estado  so  la  vedistinta- 

Eíente. 

I^ara  facilitar  nuestro  estudio,  es  bueno  saber,  además,  que 

dos  hemisferios  de  que  hemos  tratado  se  dividen  á  su 

"no  en  tres  partes  :  la  primera  entre  el  ecuador  y  el  trópico, 

^&  es  un  circulo  que  rodea  la  tierra  á  23  1/2  grados  en  imo 

y  otro  hemisferio;  la  segunda  entre  el  trópico  y  el  círculo 

F^í^r,  que  es  otra  linea  que  se  supone  trazada  entre  el  polo  y 

^l    trópico  respectivo,  y  la  tercera  entre  el  circulo  polar  y  el 

Las  fajas  en  que  estos  círculos  dividen  la  tierra  se  llaman 
^Uas.  La  del  centro  es  la  zona  tórrida  ó  intertropical,  las  dos 
<iue  siguen  al  norte  y  al  sur  se  llaman  templadas,  y  las  dos  que 
í^odan  á  los  extremos  se  llaman  frías  ó  glaciales.  Cinco,  por 
^oiABiguicnte. 

El  trópico  del  hemisferio  norte  se  llama  trópico  de  cáncer, 
y  el  del  sur,  de  Capricornio.  El  círculo  polar  del  norte  se  llama 
circulo  polar  ártico,  y  el  del  sui'  lleva  la  (^nominación  de 
^^tártico, 

IjOs  círculos  de  que  hemos  haI>lado  son  el  uno  máximo, 
y  los  otros  menores.  El  máximo  ó  ecuador  divide  la  tierra  en 


—  'i 


dos  partes  iguales,  los  otros  en  desiguales.  Hay  además  otros 
círculos  de  que  hablaremos  á  continaación* 

Los  meridianos  son  círculos  máximos  que  dividen  la 
tierra  en  dos  partes  iguales  y  cortan  el  ecuador  formando 
ángulos  rectos. 

Hay  tantos  meridianos  cuantos  puntos  geométricos 
pueden  ser  considerados  en  el  ecuador^  esto  es,  cada  lugar 
del  globo  tiene  su  meridiano. 

Se  llama  latitud  la  distancia  que  hay  de  un  punto  cual- 
quiera al  ecuador.  Si  el  punto  está  al  norte,  se  llama  latitud 
norte,  y  si  al  sur,  latitud  sur. 

Longitud  es  la  distancia  que  hay  de  un  meridiano  á  otro* 
Hay  varios  meridianos  convencionales;  pero  para  nosotros  el 
meridiano  convencional  es  el  que  pasa  por  Bogotá. 

El  horizonte  es  un  círculo  máximo  que  divide  la  tierra  en 
dos  partes  iguales  para  el  observador  colocado  en  cualquiera 
parte  de  ella.  Este  es  el  horizonte  racional  y  purajiieivte  astro- 
Uíjmico*  Hay  otro  horizonte  convencional  6  reducido  que 
abarca  sólo  la  extensión  (¡ue  puede  ser  dominada  con  la  vista* 

Cénit  es  el  punto  (lue  en  la  esfera  celeste  so  considera 
colocado  sobre  el  lugar  en  que  estamos.  Nadir  es  el  punto  do 
la  esfera  celeste  que  se  supone  debajo  de  nuestros  pies,  díame 
tralmcnte  opuesto  al  cénit.  Antípoda  es  el  morador  del  glob 
terrestix?,  diametralmente  opuesto  por  su  s¡tuaci<Hi  á  otro 

Se  llama  oriente  el  punto  de  la  liurra  por  donde  pare 
quo  nace  el  sol,  y  occidente  aquel  por  donde  parece  que  se 
oculta. 

Si  nos  colocamos  do  manera  que  nuestro  I)razo  derecho 
quede  oxaclamento  para  el  lado  donde  sale  el  sol,  y  el  izquierdo 
para  el  lado  dondi:  se  oculta,  tendremos  el  norte  al  frente  y  el 
sur  á  la  espalda.  Esta  trivial  manera,  pur  medio  de  la  cual 
conocemos  los  cuatro  puntos  indicados,  es  lo  que  so  llama 
orlen  tación.        , 

Entre  estos  cuatro  puntos  llamados  cardinales  hay  otros 
intermedios  :  entre  el  iu)rle  y  el  oriente  está  el  N,E.;  entre  el 
este  y  el  sur  está  el  S*E*;  entre  el  sur  y  el  oeste  el  S.O.,  y  entre 


c^H 


el  ocaso  y  el  norte  el  N.O*  Entre  ellos  hay  otros  ajenos  á  estos 
rudimentos. 

Montaña  quiere  decir  tierra  áspera,  agria  y  encumbrada, 
J territorio  erizado  de  montes. 

Varias  montanas  continuadas  por  larga  distancia  forman 
lina  cordillera,  y  varias  cordilleras  reunidas  toman  el  nombre 
do  sistema  de  C'Ordillera?^  ó  cadenas  do  montañas. 

Por  ramal  de  una  montaña  entendemos  la  c-ordillera 
subalterna  que  se  desprende  de  ella,  y  por  extensión  decimos 
fuerte,  para  calificar  lo  mismo,  así  como  contraruerte,  para 
significar  las  subdivisiones  montañosas  desprcnditlas  de  los 
ramales  primitivos. 

Por  exteasión  también  llamamos  nudo  de  una  montaña 
cordillera,  la  masa  culminante  en  que  su  divide  en  otras 
tundarias,  y  puntos  de  unión  los  lugares  en  que  se  juntan. 
Sí  la  cordillera  primitiva  se  divide  en  dos,  se  bifurca,  y  si  en 
tres,  so  trifurca. 

Volcan,  en  el  sentido  geográfico,  es  un  lugar  do  la  tierra 
provisto  de  una  abertura  llamada  cráter,  por  donde  pueden 
ser  expulsados  varios  materiales  contenidos  bajo  la  suporíicie* 
Cuando  estas  erupciones  son  frecuentes,  se  dice  volcán  en 
actividad,  y  cuando  raras,  ó  nulas,  \  olean  apagado  ó  extinto. 
Mesa  ó  meseta  es  una  llanura  extendida  sobre  alguna 
altura  de  terreno.  Llámase  también  puna. 

Se  califica,  por  deducción,  con  el  nombre  de  anfiteatro 
Un  espacio  de  terreno  de  poca  altura,  cuyos  llancos  tienen  sus 
^planos  ligeramente  inclinados. 

Abra  no  es  otra  cosa  que  una  abertura  ancha  y  despejada 
que  se  halla  entre  dos  montañas  ;  quebrada  es  tierra 
desigual  y  abierta  entre  montañas  que  forman  valles  esti^echos. 
Por  eso  esta  palabra  empleada  para  significar  ciertas 
corrientes  de  agua,  nos  parece  impropia,  y  aunque  usada 
generalmente,  la  hemos  evitado,  dejándola  sólo  para  su 
acepción  castiza. 

La  cumbre  ó  parte  superior  de  un  monte  ó  de  una  sierra 
se  llama  también  ceja,  • 


J 


6 


y  significa 


Colina  es  sinónimo    do  collado 
tierra  que  no  llega  a  ser  motitaña. 

Otero  es  una  elevación  poco  considerable  en  el  terreno. 

Paramera  es  una  vasta  extensión  fie  terreno  en 
abundan  los  páramos,  y  páramo  es  un  campo  desierto, 
elevado,  descubierto  á  todos  los  vientos  y  que  no  se  cultivad 

Isla  es  una  porción  de  tierra  rodeada  de  agua  por 
partes. 

Valle  es  una  tierra  plana  entre  montes  ó  alturas. 

Cañada  es  el  espacio  que  hay  entre  dos  montañas  pe 
distantes  entre  sí.  M 

Farallón  es  un  picacho  que  sobresale  y  se  eleva  oor 
derablemente  sobre  la  altura  media  do  una  cordillera*        m 

Se  llama  selva  un  lugar  lleno  de  arboles  y  yerbas  qw 
dan  aspecto  frondoso.  Decimos  también  bosque  para  signifii 


% 

10. 

t^ 


lo  mismo. 

Océano  es  el  conjunto  de  agua  que  rodea  gran  parte 
la  tierra,  y  mar,  el  conjunto  de  agua  mas  reflucido.  Cuan 
está  como  encajado  entre  uno  ó  más  continentes,  y 
reducido  en  extensión,  se  llama  mediterráneo. 

Golfo   no  es  otra  cosa,  en  su  acepción   restricta» 
un  brazo  de  mar  avanzado  por  gran  trocho  dentro 
tierra. 

Rntendomos  por  bahía  una  entrada¡ del  mar  en  la 
de  basíante  exlimsión  para  resguardar  las  embarcacir 
por  ensenada  un  recudo  que  forma  seno  por  la  entri 
del  mar  en  la  tierra,  y  por  caleta  un  sinónimo  de  cali 
ensenada.  f 

Laguna  es  una  concavidad  en  un  terreno  que  conüi 
gran  cantidad  do  agua,  y  lago  es  una  considerable  lag^ 
Ciénaga  es  charca  grande  llena  de  cieno,  y  en  grado  inM 
á  la  ciénaga  están  los  pantanos  ó  anegadizos.  Los  esta 
0on  formados  por  una  cantidad  de  agua  acumulada 
espacio  rcíducido  por  medios  artificiales. 

Ilío  m  la  corriente  de  agua  continua  y  más  ó 
caudalosa  I  que    va   á   desembocar  en    otra,    ó  en  el 


—  7  " 

riachuelo  es  un  río  de  monor    importancia;   raudal  es   la 

copia  de  agua  que  corre  arrebaüidameiite ;  torrente  os  una 

corriente  ó  avenida  impetuosa  de  aguas  que  no  es  durable 

sino  en  tiempos  de   muchas    lluvias    ó   aguaceros,  y    por 

extensión  se  hace  sinónimo  do  raudal ;  arroyo,  el  caudal  cc>rto 

de  agua  que  corre   casi  siempre;   fuente  es  un  manantial 

de  agua  que  brota  de  la  tierra,  y  vertedero  es  sitio  preciso  en 

que  brota  el  agua. 

Desembocadura  de  un  río  es  el  punto  en  que  éste  arroja 
SU9  aguas  al  mar,  ó  áotro  de  mayor  consideracinn.  Llámase 
también  boca.  La  confluencia  de  dos  aguas  existe  en  el  lugar 
en  ffuo  se  unen,  y  por  corrientes  tributarias  se  entienden  las 
d©  menor  importancia  que  acrecen,  por  su  reunión,  el  caudal 
de  otras  mayores. 

Dase  el  nombre  de  catarata  á  un  salto  formado  por  una 
corriente  de  agua  al  descender  de  un  nivel  superior  A  otro 
inferior*  Cascada  es  poco  más  ó  menos  lo  mismo,  y  corriente, 

Í^^    curso    rápido    del    agua  sobre  un    plano    inclinado.  El 
^niolino  consiste  en  el  movimiento  más  ó  menos  circular  y 
re\niclto  de  las  ondas  de  una  corrienlc  do  agua  en  un  punto 
de  Su  curso. 
H  La  higrometría  consiste  en  conocer  el  grado  medio  de 

"^niodad  atmosférica  en  un   punto  dado  de  la  tierra;    la 
*®^peratura  media  es  el  grado  dol  termómetro  que  se  halla  á 

I^^^l    distancia    del     máximo    y    del    mínimo,    y    altura 
pi'oniétrica,  la  elevación  de  un  punto  especial  con  respecto  al 
P^el  del  mar» 
I  Etnografía  es  la  ciencia  que  trata  del  estudio  y  clasifi- 

^^ión  de  las  razas  humanas. 

Paleontología    es    el    tratado  de  los    seres  orgánicos 

I^^^tonecientes  á  épocas  más  ó  menos  remotas. 
I         Arqueología   es  el  estudio   de  los  monumentos  de   la 
l^tietiedad. 
I  Fósil  es  todo  cuerpo  de  procedencia  orgánica  que  se 

^^^*ae  de  debajo  de  la  tierra,  ya  sea  en  su  estado  primitivo » 
^^  Petrificado. 


-^  8  — 


Cerámica  es  el  conocimiento  científico  de  los  vasos  de 
tierra  amasada,  ya  sean  de  esmerada  hechura  ó  de  fabricación 
ordinaria* 

En  esta  obra  entendemos  por  Estado,  el  de  Antioquia, 
sección  territorial,  soberana  en  su  administraciónj  y  depon- 
diente  sólo  de  la  Unión  Colombiana  en  ciertos  ramos  de 
gobierno;  por  departamento,  porción  del  territorio  del 
Estado,  compuesto  cada  uno,  de  varios  distritos  en  que  aquél 
se  ha  dividido  para  su  gobierno  político  y  civil;  por  circuito, 
cierta  demarcación  del  Estado  para  asuntos  de  justicia,  y  por 
distrito,  el  territorio  parcial  de  los  en  que  está  subdividido  el 
Estado  para  eu  administración  municipal. 

Capital :  la  ciudad  principal  del  Estado  designada  parala 
residencia  de  los  alto^  poderes  públicos,  y  para  servir  de 
c^entro  á  la  administración  general.  Cabecera  de  departamento  : 
la  ciudad  que  llena  condiciones  respecto  al  departamento, 
semejantes  a  las  que  llena  la  capital  respecto  al  Estado ;  y 
ral)ecc*ra  de  distrito  la  parle  más  poblada  del  lugar,  en  que 
residen  los  funcionarios  de  la  administración  municipaL  I..as 
fracciones  son  caseríos  de  mayor  ú  menor  consideración, 
subordinados  para  su  gobierno  á  la  administración  municipal 
de  los  distritos  (1). 

(1)  Estas  flüfinicionfa  y  explicaciones  no  serían  suficíentOB  para  el  estudio^ 
ffcnrral  de  la  Ctcojírafia  ;  pcn»   las  hf^mos  pueslo  al  principio  de  nuestra  obra 
pnni  fftiMlítar  la  inteligencia   do  ella  entre  personas  poro  famíiínrizadas  con  los 
coñac imieuloíi  geográllco»* 


CAPITULO  SEGUNDO 


Situación,  —Extensión.  —  Población.  —  Limites. 


Situación.  ~E1  Estado  de  Antioqiiia  comprende  el  área 
di* terreno  encerrado  entre  0°  15'  iíY^  de  longitud  oriental»  y 
5*  *iV  de  lonj^^itud  occidental  del  meridiano  de  Bogotá,  y 
i'  2'  W  y  8"  9'  de  latitud  norte. 

Extensión.  —  La  extensión  del  Estado  se  calcula  en 
590,25  miriámetros  cuadrados.  De  éstos,  330  poblados,  y 
260,25  baldíos. 

El  perímetro  correspondiente  cuenta  141  miriámetros, 
distribuidos  de  la  manera  siguiente  ;  en  la  frontera  del 
Jolima,  15,5  ;  en  la  del  Caucaj  50;  en  la  de  Bolívar,  53;  en 
Ide  Santander  y  una  pequeña  parte  de  Boyacáj  16^5,  y  en 
ladñCundinamarca,  G. 

El  mayor  largo  del  territorio  antioqucño  se  mide  por 
«na línea  recta  que  principia  en  el  río  Chinchiná,  y  termina 
í^n  el  camino  de  Ayapel  á  Santa  Lucia,  línea  de  30  miriá- 
naetros.  La  anchura  mayor  se  mide  por  otra  línea  que  principia 
^  el  caserío  de  Bohorques,  en  el  Magdalena,  y  termina 
eu  la  boca  del  río  Mongudó,  en  el  Sucio,  Mide  esta  línea  99,5. 

El  terreno,  en  lo  general,  puede  clasiticarse  así: 


—  10  — 

De  llano 76.5 

De  mesas  propiamente  tales  (1) 00,0 

De  cerros.  .,•.,, 497,5 

De  páramos. 10.5 

Do  anegadizos 2.25 

De  ciénagas  y  lagunas 2/25 

De  islas ,  .  .  .  .  1.25 

Suma 590.25 


El  Estado  de  Antioquia,  puedo,  por  tanto,  contener   enj 
su  seno  de  6  á  7  millones  de  habitantes,  en  la  proporción  de 
10,000  á  11,000  por  rairíametro  cuadrado,   pues  tal  es  Is 
equivalencia  de  la  población  en  Bélgica,  menor  que  Antioquia 
i  90  miriametros. 

Población,  —  Antioquia  tenía  en  1808,  según  datos 
oficiales,  iOG,950  habitantes;  en  1843,  189,534;  en  1851, 
244,442;  en  1861  (por  cómputo)  327,322;  en  lí?70  (por  censo 
oficial J,  365,974,  sin  incluir  la  población  del  distrito  de 
Nechí. 

En  1851,  la  población  antioquena  estaba  dividida  como 
sigue:  mujeres,  123,283;  hombres,  121,15í):  lo  que  daba 
una  diferencia  en  favor  del  número  de  mujeres,  de  2,124, 

El  censo  oficial  levantado  en  1883  y  publicado  en  1884, 
asciende  a  la  suma  total  de  463,667,  incluyendo  1 ,220 
indíf^enas  (2).  Como  se  ve,  comparando  el  censo  de  1870 
con  el  actual,  el  aumento  en  13  años  ha  sido  de  97,693. 

El    número  de    habitantes    que    da    el    último    censo, 
exceptuando  los  indígenas,  se  distribuye  en  229,448  varonc 
y  234,219  mujeres ;  exceso  de  estas  4,771  • 


(t)  En  la  0<Kifrrafía  descriptiva  hablamos  de  mesas  ;  pero  por  su  descripoú 
míatna,  9C  comprendo  que  carecen  de  algimoa  do  los  requisitos  natural ea  4 
olaao  do  formacioncd  orográítciui. 

{%}  Según  datoa  recibidos  acerca  de  loa  indígenas  existentes  hoy.  diferimos  i 
tmlD  de  Mte  nilmaro^  por  croar  que  os  majrur* 

En  lo  relativo  á  |K)blación  y  limites    hemoa  conaultado  á  loa 
Kioolia  F.  Villa  y  Halad  Uribe  U. 


Si  la  clasificación  se  hace  por  profesiones,    los  totales 
de  ambos  sexos  quedan  así : 


CENSO  DE  1870 

Estudiantes 13.932. 

Empleados 575. 

Sacerdotes 150 

Militares 7* 

Institutores.  . 290. 

Agricultores  y  ganaderos,  97,672. 

Mineros. . 14.042. 

Comerciantes .  •  3*850, 


CENSO  OB  1B84 

30.733 

......  H70 

224 

794 

553 

nt.oi5 

13,9:4 

5.383 


Artistas  y  artesanos 

Legistas ,  . 

Módicos 

Ingenieros 

Vagos  

Reos  rematados .  . 


18J40 ,  .   ,  22.170 

104 20Q 

95 150 

23 13 

447 693 

232 390 


De  la  comparación  de  estos  dos  censos  y  del  modo 
como  están  distribuidas  las  profesiones,  deducimos  algunas 
consecuencias  que  haremos  notar  :  1*  que  todas  ó  la  mayor 
parte  de  estas  clasificaciones,  si  no  de  absolutamente  erróneas, 
deben  ser  tachadas  de  defectuosas;  2*  que,  á  pesar  de  todo, 
el  aumento  relativo  do  la  instrucción  pública  en  los  13  años 
corridos,  es  en  alto  grado  consolador ;  3"*  que  el  aumento  de 
273  institutores,  así  como  el  de  13,343  agricultores  y 
ganaderos,  lo  son  igualmente ;  4*  que  el  comercio  ha  ganado 
^on  el  aumento  de  1,533  comercianteSj  y  que  las  artes  dan 
^bajo  á  4,030  individuos  más;  5*  que  la  minería  parece 
'^^l>er  perdido  1,000  obreros,  sin  que  la  producción  de 
í^etales  haya  disminuido,  merced  á  la  generalización  de  los 
inolinos  y  á  la  introducción  de  nuevas  máquinas;  y  esto, 
potxjue  lo  que  en  realidad  ha  rebajado  es  el  número  de 
trabajadores  por  menor. 

Se  va  también  por  la  comparación  (y  es  triste),  que  la 
^flipleomanía,  las  revoluciones  y  la  inseguridad  general  han 

Jo  en  estos  1 3  años,  295  empleados  públicos,  787  militares, 


—  12  — 

246  vagos  y  168  reos  rematados.  Por  lo  demás,  la  clasifi- 
cación de  la  población  presente  distribuida  en  profesiones  y 
estados,  se  comprenderá  por  el  cuadro  puesto  al  íiii  de  los 
distritos. 

En  un  país  tan  atrasado  como  éste  en  trabajos  estadísticos, 
no  es  posible  tener  entera  fe  en  la  significación  de  los  números 
apuntados.  Los  encargados  do  formar  el  censo,  son,  con 
raras  excepciones ,  personas  poco  versadas  en  esa  clase  de 
operaciones ;  y  si  a  eso  se  agrega  que  la  generalidad  de  los 
habitantes,  antes  oculta  que  esclarece  los  hechos,  podemos 
concluir  con  razón  que  el  error  de  esta  clase  de  documentos 
estriba  mas  bien  en  lo  que  falta  que  en  lo  que  sobra. 

Dice  á  esto  propósito  el  estudioso  y  docto  señor  Rafael 
Uribc  Um  queen  atención  á  los  censos  anteriores >  y  al  presente, 
la  población  de  Antioquia  ha  aumentado  en  7,G10  habitantes 
por  año  ó  sea  en 2  1/2  por  100^  loque  daría  un  término  medio 
de  36  años  para  la  duplicación,  y  que  calculando  en  25,000  los 
antioqueños  que  en  estos  últimos  años  han  emigrado  al  Cauca, 
al  Tolimay  ú  Cundinamarca,  y  teniendo  en  cuenta  la  influencia 
de  ese  ninnero  en  el  crecimiento  de  la  población,  el  aumento 
sería  de  12,064  anuales,  y  el  término  de  su  duplicación  el  de 
30  años,  por  lo  cual  se  ve  que  Antioquia  se  acerca  al  término 
más  favorable  de  25  años,  representado  por  los  EE.  UU. 
de  Norte  América, 

Nosotros    agregamos,    para    dar    mayor    fuerza    a 
observación    anterior,    que  Medelh'n  tenía  en  180!),  29,76^ 
habitantes,  y  en  conformidad  con  el  último  censo  sólo  37,?37| 
cuando  personas  competentes  piensan  que  la  pobUición  de 
capital  no  puede  bajar  de  45,000. 

En  resumen  :  25,000  anUoqueños  emi^rrantesa  los  Estadc 
del  Cauca,  del  Toiima  y  do  Cundinamarca,  y  el  error  probabH 
del  censo,  nos  inducen  á  ciTcrque  el  Estado  tiene  por  lo  menos 
500,000  habitantes ;  y  si  eso  es  así,  la  duplicación  es  casi 
tan  rápida  como  en  los  EE.  UU.  del  Norte.  Las  causas  que 
explican  esla  admirable  procreación  son  fáciles  de  comprender: 
la  raza  es  vigorosa   y  sana;   la  alimentación  sustanciosa  y 


frugal;  las  costumbres,  en  general,  puras;  los  matrimonios 
tempranos,  y  los  climas  benignos. 

Límites*  — La  parto  orlen  tal  de!  Estado  do  Antioquia  fué 
disputada  en  tiempo  déla  conquista,  como  perteneciente  ¿lia 
gobernación  de  Popayán,  por  una  parte,  y  al  Nuevo  Reino 
de  Granada,  por  otra. 

Sosegados  los  afanes  do  la  guerra  de  conquista  y  puesto 
algún  ordenen  el  arreglo  del  país,  una  parte  al  sur  contimiu 
perteneciendo  a  Popayán,  y  otra,  al  oriento  y  nortleste,  incor- 
porada al  Nuevo  Reino  y  cedida  a  la  Provincia  de  .Mariquita. 

Algo  mas  tarde,  la  ciudad  de  Remedios  y  su  jurisdicción, 
qae  era  extensa,  y  la  de  Marinilla  y  Rionegro,  que  también  lo 
eran,  hicieron  parte  integrante  de  lo  (jue  se  llamó  Provincia 
de  Antioquia,  erigida  por  el  gobierno  español  como  entidad 
dermitivamente  separada  de  las  goljcrnaciones  de  Cartagena  y 
de  Popayán,  que  en  competencia  pretendían  el  dominio  exclu- 
sivo de  su  territorio. 

Por  el  lado  del  nordeste  perteneció  á  Antioquia  el  grande 
y  rico  territorio  de  Guamocó,  segregado  á  principios  de  este 
»igIo  para  unirlo  a  la  extinguida  Provincia  de  Mompox,  y 
dejarlo,  al  tenor  de  las  más  recientes  divisiones  territoriales, 
como  porción  integrante  del  E^stado  de  Bolívar. 

Desde  el  principio  del  descubrimiento  de  estas  comarcas, 
so  consideró  la  banda  derecha  del  Atrato  hasta  la  cordillera 
JeAIube  y  una  parte  del  litoral  Atlántico,  como  propiedad 
íí-iitioqueña ;  pero  después  esta  sección  ha  corrido  suerte  jnny 
varia, 

Antioquia  conserva  derecho  perfecto  á  reclamar  mayor 
t^iTiturio  por  aquel  laclo,  aumento  que  le  daría  condiciones 
fTiiiritimas,  extendiendo  su  propiedad  hasta  la  parto  oriental 
"í'l  golfo  de  l'rabá,  y  que  le  proporcionaría  de  esa  manera 
P'ierto  que  facilitara  sus  relaciones  con  el  extranjerOj  animara 
^u  comercio  y  favoreciera  la  explotación  de  ricos  minerales 
y  el  trauco  útil  de  varios  productos  naturales  expontáneos  : 
todo  para  su  bien  y  para  bien  de  la  República, 


-  14  -^ 

En  el  Cabildo  d©  la  antigua  ciudad  de  Antioquia  hay 
documentos  que  prueban  íjue,  en  distintas  épocas,  diferentes 
gobernadores  encabezaban  sus  providencias  administrativas 
así ;  a  D.  N.  N.  Gobernador  y  Capitán  general  de  la  provincia 
de  Santafé  de  Antioquia,  entre  los  ríos  Bredunco  y  Nive,  golfo 
de  Urabá  y  aguas  del  mar  del  Norte  ».  Y  bien  se  sabe  que  el 
río  que  entonces  se  llamó  Nive,  es  el  mismo  que  hoy  lleva  el 
nombre  de  Atrato, 

Por  un  decreto  del  Vicepresidente  D.  Rufino  Cuervo, 
quien  ejerció  el  P,  E.  nacional  en  1847,  se  privó  a  Antioquia 
de  una  gran  parte  de  su  territorio  en  la  ribera  oriental  del 
Atratü.  Hallábase  á  la  sazón  en  la  ciudad  de  Medellín  el  Gran 
General  Tomás  C.  de  Mosquera,  á  quien  se  hizo  notar  por 
varios  vecinos  la  injusticia  cometida.  Persuadido  de  ello  el 
General,  prometió  que  al  encargarse  del  gobierno  revocaría 
el  decreto  mencionado ;  y,  como  así  se  verificó,  continuó 
la  Provincia  de  Antioquia  en  posesión  de  aquel  territorio* 

Luego,  en  1850,  el  General  José  IL  López,  Presidente 
entonces  do  la  República,  expidió  otro  decreto  en  el  sentido  en 
que  lo  había  hecho  el  Vicepresidente  Sn  Cuervo,  en  el  cual  se 
advertía  que  la  providencia  de  segregar  territorio  de  Antioquia 
sería  de  efecto  transitorio* 

Sin  embargo,  sea  por  la  división  que  de  la  Provincia  se  hi^o 
en  1851,  partiéndola  en  tres ;  sea  por  trastornos  de  orden 
público  ocurridos  en  aquel  año ;  sea  porque  entonces  no  so 
hiciera  reclamación  alguna,  ó  sea  por  cualquiera  otra  causa, 
el  hecho  os  que  territorio  que  pertenece  al  Estada,  histórica, 
geográfica  y  legalmente,  permanece  aún  separado  de  ól. 
Aquí  ocurre  pensar  si  no  será  por  lo  menos  disputable  la 
facultad  que  tenga  un  Presidente  de  la  líepública  para  cambiar 
losh'mites  de  los  Estados,  desmembrando  a  unos  y  aumentando 
la  üxteosíón  territorial  de  otros. 

En  tal  persuasión,  sin  duda,  la  Legislatura  del  Estado 
aprobó  por  unanimidad,  en  IG  do  setiembre  de  1875,  la 
excitación  que  se  registra  en  el  número  559  del  Doletín  Oficml, 
que  dice : 


«15- 


t£  Excítese  al  P.  E.  para  que  promueva  la  reintegración  del 
territorio  del  Estado  en  la  parte  en  que  éste  coníinii  con  la 
ümi*gen  oriental  del  Atrato,  golfo  tle  Urabá  y  mar  de  las 
Antillas,  territorio  que  desde  la  época  do  la  conquista  ha 
pertenecido  á  Antioquia,  y  que  fué  separado  de  esta  entidad 
política  por  actos  provisionales  y  transitorios  del  F**  E. 
nacional,  que  no  se  han  corregido  como  se  prometiú  hacerlo, 
y  á  los  cuales  el  Estado  no  reconoce  carácter  deíinitivo,  ni 
puede  reconocérselo,  porque  esc  territorio,  que  a  ningún  otro 
Estado  interesa,  es  de  necesidad  absoluta  para  el  desarrollo 
fie  la  industria  y  prosperidad  de  toda  la  parte  occidental  díi 
Antioquia,  j) 

En  los  últimos  años  se  suscito  una  cuestión,  en  la  cual,  á 
propósito  de  límites,  los  Estados  de  Antioquia  y  el  Cauca 
disentían  sobre  cuál  era  en  realidad  el  río  Chinchiaá,  que  dcl)ía 
^mr  de  línea  divisoria  á  los  dos  Estados,  si  el  que  lioy  lleva 
d  nombre  de  Clúnchiná,  n  el  que,  corriendo  más  al  sm*,  es 
conocido  con  el  nombre  de  río  Claro. 

Después  de  largos  debates  sobre  este  asunto,  se  declaró 
íílicialmcnte  que  el  Chinchináes  la  corriente  de  agua  interpuesta 
centre  la  Villa  María  y  la  ciudad  de  Manizales,  y  que  el  verdadero 
rio  Claro  es  la  que  corre  ui)  poco  más  al  sur  de  la  referida 
^Ua,  Declaróse  el  Chinchiná  línea  divisoria,  siendo  posibleque 
P<>r  este  acto  oficial,  se  haya  quitado  á  Antioquia  una  laja  de 
ít*raz  terreno  en  su  parte  meridional. 

El  río  de  La  Miel,  que  nace  en  el  cerro  de  la  Picona  y  des- 
**ííua  en  el  Magdalena,  cerca  de  Buenavista,  se  ha  reconocido 
desde  ol  principio  como  h'nea  divisoria  entre  los  Estados  de 
^^i'tiuquia  y  el  Tolima,  Hoy,  por  un  error  geográfico  que  ha 
^^í'vidü  para  la  expedición  de  una  ley  nacional  sobre  división 
H  territorial,  el  segundo  de  dichos  Estados  pretende  extender 
»  su  dominio  hasta  él  río  Timana  óSaraana  del  Sur,  muy  cercano 
^  la  ciudad  de  Sonsón,  separando  así  del  Estado  de  Antioquia 
^^  extenso  territorio  que  reduce  en  mucho  su  importancia 
'otoñal,  social  y  política.  Pensamos  que  la  decisión  de  este 
^*^ociado  pendiente  se  verificará  en  favor  de  Antioquia,  por 


—  16- 

exigirlo  así  la  justicia  y  por  probarlo  en  tal  sentido  documentos 
incontestables  presentados  por  el  Estado.  fl 

Ignoramos  todas  las  razones  que  el  Gobierno  Supremo 
haya  tenido  en  mira  para  separar  del  Estado,  la  banda  oriental  j 
del  Atrato  y  el  territorio  de  Guanioeó  ;  pero  sospechamos  qi 
la  base  de  tal  procedimiento  descansa  en  el  intento  de  favorecer 
los  intereses  aduaneros  y  comerciales  de  Santa  Marta,  Sal 
nilla  y  Cartagena,  base  á  todo  respecto  falsa  en  buena  políticaj 
y  reformable  con  provecho  común  desde  el  momento  en  que  se' 
quiera  atender  ;  1**  al  desenvolvimiento  general  de  la  riqueza 
de  la  República,  y  2'  á  la  influencia  que  el  canal  de  Panamá, 
inmediato  á  nuestro  Estado,  deba  tener  y  tenga  efectivamente 
sobre  el  progreso  industrial  y  civilizador  del  país. 

Sea  como  fuere,  y  sometiéndonos  por  ahora  al  estado  oficií 
do  las  cosaSj  pasamos  á  exponer  los  limites  generales  y  los" 
límites  parciales  reconocidos  por  la  ley  nacional  vigente. 

El  Estado  limita,  supuesto  el  observador  en  el  centro 
norte,  con  el  Estado  de  Bolívar  ;  al  sur,  con  los  Estados  de 
Cauca  y  del  Tolima  ;  aJ  éste,  con  los  Estados  de  Santander, 
Boyacá  y  Cundinamarca,  y  al  oeste,  otra  vez  con  el  Cauca, 

Los  límites  particulares  son  : 

Con  el  Tolima.  —  Desde  la  boca  del  río  de  La  MielJ 
siguiendo  aguas  arriba  hasta  sus  fuentes  en  el  cerro  de  ] 
Picona,   y  de  este   punto   hacia  el  siu%    aguas   vertienteg 
por  los  páramos,  hasta  las  cabeceras  del  río  Chinchiná* 


Con  el  Cauca.  —  El  Chinchiná,  desde  sus  cabccers 
aguas  abajo  habita  ^^u  unión  con  el  Cauca,  y  luego  el  Cauca,  agus 
abajo  hasta  laboca  del  riachuelo  Arípua  en  su  banda  izquierda 
Este  riachuelo  Jiasta  sus  diferentes  orígenes  en  la  cordillera 
occidental,  señala  después  el  lindero  entre  los  dos  Estados, 
luego  las  cumbres  de  esta  cordillera  liasta  el  cerro  de  Cari 
manta;  después  el  Paramillo,  los  farallones  del  Chocó,  hast 
cerro  Plateado;  luego  desvía  la  línea  al  nordeste  por  el  cerí 
Horqueta,  y  en  seguida  ai  sur  hasta  las  cumbres  que  separa 


--  17  * 

las  aguas  que  van  al  río  Ocaítió,  de  las  quo  van  al  líebara;  allí 

vuelve  al  nordeste  hasta  el  morro  de  Piedragorda,  corriendo 

después  por  más  de  Iñ  miriáinotroa  en  dirección  recta  al  norte, 

hasta  la  triple  unión  de  los  ríos  Sucio,  Pavarandf»  y  Mongudó, 

después  de  atravesar  el  río  Arquía,  cerro  iMujandó,  río  Murrí 

(en  el  punto  en  donde  le  entra  el  Curbatá),  Cerro  Chajcadó, 

Monto  Carmelo  y  Buenavista.  De  aquí  hasta  el  punto  indicado 

en  los  tres  ríos,  corre  la  línea  por  las  cumbres  que  separan  las 

aguas  que  van  al  Pavarandocito,  de  las  que  van  al  Murindó  yal , 

Jiguamiandó,    tomaudu    luéjío  las    aguas    del    Pavarandó, 

curso  abajo,  hasta  su  unión  con  los  otros  dos  menciíniados. 

Aquí  la  línea  toma  el  río  Mongudó,  aguas  arriba,  hasta  el 

camino  que  va  á  Murindó,  luego  este  camino  hasta  más  abajo 

delaeonnuencia  del  Leoncito  y  el  León,  torciendo  al  ésto  por 

la.s  cumbres  del  ramal  que  separa  las  aguas  de  este  último  río, 

(lelas  del  Antadó,  hasta  las  que  dividen  las  del  Apurimiandó 

délas  de  la  Esmeralda,  en  la  sierra  de  Abibe, 


Con  Bolívar.  —  En  este  Estado  baja  la  línea  la  serranía 
de  Abibe  en  dirección  sudeste  hasta  cortar  el  ríoSinú,  enfrente 
de  lascabeceras  del  Sinusitoy  el  riachuelo  Entasal,  yendo  luego 
^^n  busca  del  río  San  Jorge  en  la  desembocadura  del  ríoMutatá. 
A^iui  toma  una  loma  casi  al  sur  en  busca  de  la  cordillera  en 
doudc  nace  el  río  Pegado,  la  cual  separa  las  aguas  tlel  Cauca 
délas  del  San  Jorge,  Sirve  después  de  límite  la  cumbre  de  esta 
larga  cordillera  en  dirección  nordeste,  hasta  perderse  en  las 
llíiüuras  desiertas  y  selváticas  medianeras  entre  aquellos  ríos. 
Demarca  luego  el  límite  general,  una  línea  imaginaria  tiradaal 
través  de  estas  selvas  cu  la  direcciíin  que  traía  la  cordillera, 
hitóla  encontrar  la  ciénaga  de  San  Lorenzo.  Después  de  esta 
ciénaga  toma  la  línea  el  caño  Aguaclara,  aguas  arriba,  hasta 
^-'l  camino  que  va  de  Ayapel  á  Santa  Lucía,  y  luego  todo  el  ca- 
íi^iíio  hasta  dicho  punto  sobre  la  ribera  del  Cauca,  Pasa  este 
noy  toma  el  riachuelo  Santa  Lucía  hasta  su  origen  ;  luego  la 
serranía  hasta  la  cabecera  de  Santa  Isabel,  cuyas  aguas  baja 
hasta  su  unión  con  la  de  Siguana  en  el  camino  de  Guamocó, 


—  18  — 

y  después  por  los  cerros  de  la  Hebilla,  hasta  encontrar 
unión  del  río  Tigüí  con  el  Cañaverales ;  atraviesa  este  lugar  en 
busca  de  las  aguas  que  bajan  al  río  Puna,  de  la  serranía  del 
Sacramento,  y  por  la  cumbre  de  ésta  hasta  el  cerro  Tamar, 
origen  del  río  de  su  nombre;  luego  este  río,  aguas  abajo, 
hasta  su  unión  con  el  Ité,  punto  en  el  cual  toman  e^tas  aguas 
el  nombre  de  Cimitarra;  y  pone  término  al  lindero  una  recta 
trazada  hacia  el  oriente,  en  busca  de  las  casas  [de  Bohorques^ 
•sobre  el  Magdalena. 

Con  Santander  y  Boyacá.  —  Desde  frente  al  vecindanT 

de  Bohorques,  Magdalena  arri!)a,  hasta  el  riachuelo  Ermi- 
taño sobre  la  frontera  de  Cundinamarca, 


Con  Cundinamarca.    —  El  Magdalena,  curso  arril 
frontera  del  riachuelo  Ermitaño,  hasta  frente  a  la  boca  del  río 
de  La  Miel,  punto  de  partida  de  esta  gran  línea  de  división. 


CAPITULO  TERCERO 


Orografía 


Cordillera  CentraL  —  Ramificacióti  del  Levante.  —  Ramificación 
bI  Centro,  —  /íami/ícadon  del  Ocaso.  —  Ramales  secundarios.  — 
Consideraciones  generales  sobre  el  sistema  central  AntioqueTio,  -^ 
Cordillera  occidental  colombiana. 

Dos  grandea  cadenas  do  montañas  del  enorme  sistema 
andino,  con  sus  ramiíicacioaes  y  apéndices,  recorren  en  la 
dirección  general  de  sur  á  norte  el  territorio  del  Estado 
de  ADtiO({uiaj  haciéndolo  por  tanto  muy  quebrado.  Estas  dos 
cadenas  de  montañas  son  una  parte  déla  cordillera  occidental, 
y  otra  de  la  central  de  los  Andes,  nacidas  en  la  célebre 
trifurcación  de  Pasto,  cerca  de  Almaguer,  al  sur  de  Popayán, 
de  las  cuales  dos  forman  la  extensa  hoya  del  Cauca,  La  cadena 
oriental  tiene  en  su  curso  la  gran  mesa  de  Bogotá,  para 
terminar  después  en  la  sierra  nevada  de  Santa  Marta  y  en 
parte  del  territorio  do  Venezuela  :  esta  última  no  está 
conexionada  con  Antioquia, 

Cordillera  central.  —  Esto  gran  ramal  atraviesa  un 
Píídazo  de  los  Estados  del  Cauca  y  el  Tolima,  produciendo  de 
^ííta  manera  la  división  natural  de  los  dos  grandes  valles  del 
Cauca  y  del  Magdalena.  Sus  mayores  alturas  pasan  en  oca- 
siones el  limite  donde  comienzan  las  nieves  eternas,  mientras 
ípieeii  otros  parajes  llegan  sólo  á  la  región  de  las  gramíneas 
los  írailejones.  El  Quindío  aparece  cubierto  apenas  de 
v<^í?etaleá  pequeños  y  débiles;  pero  el  Tolima,  Santa  Isabel  y 
El  Ruiz  están  siempre  coronados  por  una  blanquísima  capa 
de  nieve.  El  Ruiz,  nevado  colosal^  se  levanta  atrevidamente 
iiobrc  una  planicie  llena  de  arena  y  piedra,  sin  señal  alguna 


—  20  — 

de   vegetación,   y    puede   considerarse   ccmio    el  punto   d*i 
arranque  de  las  montañas  centrales  de  Antíoquia. 

En  efecto,  al  pie  del  nevado  del  Riuz,  pero  siunipre  sobre  la 
cordillera,  en  el  sitio  denominado  Lagunetas,  en  donde  nacen  el 
río  Chinchina,  para  el  occidente,  y  el  Giialí,  para  el  oriente, 
esta  gran  montaña  comienza  á  ser  antioqueña.  En  su 
principio  y  con  notable  elevacinn,  se  dirige  perfectamente  al 
norte  con  los  nombres  de  Aguacatal  y  de  lierveo,  hasta  el  alto 
de  San  Félix;  cambia  allí  mismo  su  curso  y  torna  al 
oriente  por  un  corto  trayecto.  Revuelve  luego  y  recobra  su 
primera  dirección  basta  el  lugar  en  que  da  nacimiento  á  los 
ríos  Negrito  y  Venus,  puntos  en  donde  la  cordillera  varía  de 
rumbo,  extendiéndose  al  noroeste  para  formar  el  páramo  de 
Sonsón,  En  el  alto  del  páramo  se  encorva  en  semicírculo, 
abriga  hacia  el  occidente  el  reducido  vallecito  de  Sonsón,y 
termina  su  curva  en  los  altos  de  las  Palomas  y  los  í 'arados. 
Progresa  siempre ;  mas  de  los  rearados  en  adelante  tuerce  al 
norte  hasta  Vallejuelo,  y  de  Sonsón  hasta  cerca  de  la  Ceja 
constituye  un  gran  nudo  difícil  de  describir;  pero  que,  según 
observaciones  prácticas,  se  explica  aproximativamente  de  la 
manera  que  sigue  : 

En  Vallejuelo,  esa  poderosa  masa  do  tierra  va  hacia  el 
noroeste  por  un  largo  trayecto  hasta  la  poderosa  c  ninencia  do 
San  Miguel,  y  en  su  tránsito  so  divide  cfn  tvj:  grandes 
ramilicaciunes,  para  la  inteligencia  de  las  cuales  nos  vemos 
obligados  A  recurrir  á  una  división  semejante  á  la  ya 
mencionada  con  el  nombre  de  gran  trifurcación  de  Pasto  en  la 
cordillera  madre  de  los  Andes  (1). 

Estas  tres  ramificaciones  que  llamaremos  del  naciente, 
del  centro  y  del  ocaso,  se  desprenden,  la  primera  de  Vallejuelo, 
no  siendo  por  consiguiente  otra  cusa  que  la  c-ontiimación 
natural  de  la  que  venimos  describiendo.  La  central  se 
deprima   bastante   en  el   punto    denominado    Pantanillo  ó 


(!)  C&U  división  arbitraria  hi  Liucchujji  C4iii  el  tln  do  facilitar  el  catudiu;  y  i>arR 
rjuc  no  hftyn  con  fusión  al  tratar  de  monta»ii3|  o^frcta^aremos  á  cudu  cordillera 
principal  el  caüFicaiivo  do  anlloquoAa. 


—  21    - 

Andes,  y  toma  luego  con  mayor  elevación  su  curso  nordeste. 
La  liUlmá  ó  del  ocaso,  prolongándose  desde  el  alto  do  8an 
Miguel,  se  deprime  en  Sinifaná  y  sigue  después  poco  más  ó 
menos  paralela  á  la  segunda. 

En  la  parte  de  la  cordillera  central,  compi-endida  entre 
Lagunetas  y  Vallejuelo,  se  hallan  algunas  eminencias  de 
consideración,  entro  las  cuales,  las  más  imponentes  son ;  La 
Picona,  Alto  Camello,  San  Félix,  Alto  del  Páramo,  Las 
Palomas,  Los  Parados  y  Alto  Pcreira* 


Ramificación  del  Levante.  —  La  ramificación  dd 
levante,  en  que  hay  picaclioí^  bien  notables,  va  al  nornordestc 
en  dirección  paralela  a!  Rionegro  ó  Nare,  hasta  las  fuentes 
delGuatapé,  y  torciendo  después  al  oriente  se  desvanece  en  la 
confluencia  de  este  último  río  con  el  Sainaná,  y  en  la  del 
Samaná  con  el  Nare.  De  su  eje  principal  se  desprenden 
diversas  montañas  subalternas,  de  las  cuales  unas  forman  las 
Jioyas  hídrográflcas  de  los  tributarios  del  Samaná,  y  las  otras 
^pierden  insensiblemente  en  las  orillas  del  Nare. 

Vallejuelo,  El  Cerro,  San  José,  Cucurucho  y  Monte 
Tabor,  son  las  eminencias  más  considerables  que  ofrece  esta 
s<^rrama  en  sft  progreso. 


i 


Ramificación  del  Centro.  —  La  cadena  del  centro 
píirte  de  Pantanillo  y  sigue  hasta  Remedios;  deprímese  allí, 
tí'aza  una  breve  curva  hacia  el  occidente,  y  en  parte  lleva  el 
íiomhrc  de  serranía  de  Remedios;  se  eleva 'de  nuevo  en  el 
Alto  Tamar  y  en  la  serranía  del  Sacramento,  y  al  íin, 
gubdividiéndose  á  la  manera  de  la  anterior,  sale  del  Estado, 
<?ntra  en  el  de  Bolívar  y  remata  en  las  márgenes  del  río 
Magdalena. 

Loa  altos  Santa  Isabel,  San  Luis,  Las  Palmas,  San 
Ignacio,  Santa  Helena,  Piedrasblancas,  Contento,  Guayabito, 
Verduga,  Retiro,  Ceja,  Rabo  de  Chucha,  Bagre,  Tamar, 
Puruij  Hebilla  y  el  alto  Siguana  son  las  alturas  más 
^culminantes  de  esta  cordillera. 


—  52  - 

Ramificación  del  Ocaso.  —  El  ramal  antioqueño  del 
ocaso,  comenzando,  como  hemos  dicho,  por  deprimirse  er 
Sinifaná,  se  eleva  otra  vez  en  Cardal,  la  Paja,  Komeral, 
Gallinazo  y  Ovejas.  Allí  se  divide  en  dos,  de  los  cuales  el  de  lal 
derecha,  manteniendo  un  perfecto  paralelismo  con  la' 
cordillera  central,  ofrece  las  elevaciones  de  Ángulo,  Medina 
y  Zarzal.  Enfrente  de  la  Quiebra,  se  deja  romper  en 
parte  por  el  cauco  del  Riogrande;  pero  recobra  bien 
pronto  su  altura  en  Laureles,  San  José  y  Guanacas.  Mas 
adelante,  siempre  imponente,  comienza  á  declinar,  hasta  que 
después  de  varias  inflexiones  se  desvanece  en  el  ángulo 
formado  por  la  confluencia  de  los  ríos  Porce  y  Nechí. 

La  otra  montaña,  nacida  en  Ovejas,  pasa  por  Belmira, 
forma  el  páramo  de  Santa  Inés,  y  extendiendo  después  sus 
multiplicadas  ramificaciones  por  el  territorio  comprendido 
entre  el  Cauca  y  el  Nechí,  acaba  en  la  confluencia  de  estos 
dos  ríos. 

El  curso  de  la  serranía  del  ocaso  puede  deecribirae  a8í : 
del  alto  San  Miguel  hasta  el  alto  Delgadita,  va  al  norte  y 
separa  el  vallo  del  río  Mcdcllín  del  valle  del  Cauai.  Del  alto 
Delgadita  hasta  el  de  Santa  Inés,  al  noroeste,  y  de  este  punto 
en  adelante,  aunque  traza  algunas  cui*vas,  su  dirección  es  al 
nordeste. 

Sus  elevaciones  más  notables  son  :  el  alto  San  Miguel, 
líomeral,  Canoas,  Delgadita,  Santa  Rita,  páramo  de  Santa 
Inés,  altos  do  Santa  Isabel,  San  Juan^  línenavista,  San 
Isidro,  la  Hundida,  Santa  Bárbara  y  los  cerros  de  Cruces  de 
Cáceres. 


Ramales  secundarios.  —  Esta  parte  do  la  cordillera 
central  ajiombiana,  estudiada  desde  el  páramo  de  Ruiz  hasta 
su  terminación  en  las  orillas  ckl  Nare,  presenta  numerosas 
cordilleras  secundarias  en  uno  y  oti*o  de  sus  flancos.  Hacia  ol 
oriental  hay  dos  quo  podemos  mirar  como  de  mayor 
importancia  :  la  primera  entre  el  curso  de  los  ríos  Miel  y 
Tí  maná  ó  Samaná  del  sur,  y  la  segunda  entre  el  Samaná  del 


8Liry  el  del  norte,  ramales  quo  acaban,  aquél  en  las  vegas  del 
rimaná  y  La  Miel,  y  éste  en  las  del  iMagdalenUí  después  de 
foirmar  los  elevados  cerros  de  la  Paja,  San  Vicente,  Narciso, 
Los  Paramitos,  Dulccnonibre,  Rodeo,  Partidas  y  Tigre. 
Lo^  ramificaciones  del  flanco  occidental,  desde  el  Chinchiná 
hasta  Vallejuelo,  son  por  lo  general  paralelas  las  unas  á  las 
otras,  separadas  por  el  curso  de  alíennos  ríos,  y  de  menos 
valor  orogrático  que  las  anteriores.  La  más  notable  es  la  que 
desprendida  del  alto  de  San  Félix,  corre  por  entre  los  ríos 
Pozo  y  Arma  y  acaba  en  las  orillas  del  Cauca. 

La  parte  de  esta  misma  cordillera  central  que  al 
arrancar  de  Pantanillo  liemos  seguido  hasta  Remedios,  ó  más 
bien  hasta  su  desvanecimiento  en  las  playas  del  Magdalena, 
da  también  de  lado  y  lado  cojas  montañosas,  que  se 
distribuyen  de  un  modo  físico  análogo  al  anterior.  Los 
estribos  que  arroja  hacia  el  Porce  se  alargan  poco,  á  causa  de 
que  este  río  corre  muy  cerca  de  la  base  occidental  de  la 
síírranía.  De  los  que  van  al  Magdalena,  se  consideran  c^mo 
principales  los  siguientes  :  el  que  nace  cerca  de  Santo 
Domingo  y  que  al  pasar  por  entre  los  ríos  Nare  y  Ñus 
presenta  los  altos  de  Sepulturas,  Cabildo  y  María;  el  que 
parte  del  cerro  del  Contento  y  extiende  sus  ramales  por 
entre  el  Ñus  y  el  San  Bartolomé,  para  elevarse  en  los  altos 
Patiburrú,  Alicante  y  Santa  Cruz;  y  el  que  tiene  su  punto 
de  partida  en  las  fuentes  del  Itó,  el  cual,  separando  las  aguas 
de  este  río  de  las  del  San  Bartolomé,  ofrece  su  mayor 
elevación  en  el  cerro  Grande. 

Cerca  de  Remedios  salen  del  eje  principal  de  la  cordillera 
multitud  de  ramales  que  acaban  unos  en  las  orillas  del  Porce, 
y  otros  en  los  territorios  de  Simití,  Guamocó  y  en  la  frontera 
del  Estado  de  Bolívar, 

En  cuanto  á  la  rama  del  ocaso ,  prolongación  que  tiene  su 
principio  en  el  alto  de  San  Miguel,  sus  ramiQcaciones  ó  estribos 
más  importantes  son  ; 

1'  En  el  mismo  punto,  la  serranía  arroja  un  apéndice 
colosal  en  dirección  al  oeste,   en  donde  se  hallan  las  pinto- 


—  24  — 

rescas  moles  de  Cerro  Bravo,  Sillón  y  oerro  do  la  Tusa»| 
2*  En  el  mismo  lugar  que  d  anterior  nace  la  montaña  que, 
corriendo  al  sur,  forma  la  divieoria  de  aguas  ^íítrc  los  ríos 
Poblanco  y  Buey  y  termina  en  el  cerro  Amarillo.  3**  Laque 
separándose  del  alto  del  Cardal  va  al  Cauca  por  entre  los 
riacliuelos  Sinifaná  y  Amaga,  y  forma  el  cerro  Corcovado. 
4**  Del  páramo  de  Santa  Inés  se  desprenden  dos  cordilleras  di 
consideración,  la  que  separa  las  aguas  de  los  ríos  Chico 
Grande,  extendida  al  sudeste,  y  la  que  va  al  n?>roeste  y  si 
pierde  en  las  cercanías  del  valle  de  San  Andrés.  5°  Un  poco  at 
norte,  hacia  las  fuentes  del  río  Espíritu  Santo,  presenta  una 
larga  ceja  que  sigue  paralela  al  curso  de  este  río  y  termina  en 
la  loma  Cariman.  6**  Cerca  do  Yarumal,  en  el  cerro  de  la 
Hundida,  parten  varios  ramales,  el  más  elevado  so  dirige  al 
sur,  donde  se  confunde  con  la  otra  gran  ramiíicación  de  la 
cadena  del  ocaso.  7**  En  los  cerros  de  Cruces  de  Cáceres,  h 
cordillera  forma  un  centro  de  donde  se  desprenden  díversofi 
estribos  en  forma  de  estrella,  los  cuales,  distribuyéndose  ei 
distintas  direcciones,  terminan  unos  en  las  aguas  de 
río  Cauca,  otros  en  las  del  Necln^  y  otros  en  las  de  8U€ 
tributarios. 

El  grupo  de  montañas  cuya  descripción  general  hemos" 
emprendido,  puede  considerarse  como  el  sistema  central  do 
nuestras  cordilleras.  De  Lag uñetas  hasta  Santa  Lucía  y  del 
borde  izquierdo  del  Magdalena  hasta   el  lado  derecho  del_ 
Cauca,  este  grupo  está  distribuido  al  levante  de  este  ultime 
río.  Entre  la  rama  oriental  y  la  del  centro  se  hallan  ene 
jonados,  y  como  por  escala,  diversos  valles  recorridos  po^ 
el  Bionegro,  y  enlre  la  central  y  la  del  ocaso,  algunos  má 
bafiadiis  por  el  l*orce.   Los  primeros  son  más  altos  sobre 
el  nivel  del  mar  que  los  segundos,  así  como  estos  se  halk 
á  mayor  altura  que  los  fecundados  por  el  Cauca. 


Cordillera  occidental  colombiana.  —  Vista  en  sus 
pormenores  la  ramiÜcacion  ci  ntral  de  la  gran  cordillera  d^ 
los  Andes  en  su  parte  antioquefia,  Jios  queda  para  concluir 


—  25  ^ 

descripción  del  esqueleto  ó  armazón  del  Estado,  tratar  do  la 
poderosa  raniificacióa  do  la  cordillera  occidental  en  la  parte 
rdacioaada  con  el  país. 

Esta  gran  raolc  montañosa  empieza  á  ser  anlioquefía  en 
el  cerro  de  Paramillo,  casi  unfrcntc  dolos  nacimientos  de  los 
ríos  de  San  Juan  y  Andágiieiia. 

Aunque  muy  voluminosa,  y  aun  se  puede  decir 
elevadisima,  no  alcanza  á  llevar  sus  cumbres  hasta  la  altura 
de  las  nieves  perpetuas,  Las  cimas  más  culminantes  suben  poco 
inásde3,ÜUÜ  metros  sobre  el  nivel  del  mar. 

Desde  el  alto  de  Paramillo  en  adelante,  la  cordillera  de 
que  tratamos  comienza  por  formar  una  breve  curva  hasta  su 
llegada  delinitiva  al  último  de  los  tres  farallones  del  Citara  ó 
del  Chocó,  que  estáa  colocados  enfrente  de  los  pueblos  de 
Andes,  Bolívar  y  Concordia,  hacia  su  parte  occidental.  Es 
bueno  advertir  que  en  el  mismo  c-erro  de  Paramillo,  un  ramal 
do  esta  montmla  se  desprende  hacia  el  lado  del  Pacífico  y  so 
deprime  muclio  cerca  do  San  Pablo,  para  elevarse  luego  y 
cotitiiiuar  su  carrera  paralela  á  la  costa  del  mar  Pacífico,  y 
constituir  lo  que  propiamente  debiera  llamarse  continuación 
'le  la  cordillera  principal  de  los  Andes  (1). 

Del  último  farallón  que  queda  en  frente  de  Bolívar  para 
afielante,  la  cordillera  toma  definitivamente  hacia  el  norte 
J^íista  enfrente  del  Barroso,  y  luego  se  eleva  considerablemente 
en  los  altos  t^an  Mateo  y  San  José.  Al  llegar  frente  al  pueblo 
de  Aiizá  vuelve  al  noroeste  y  se  levanta  oirá  vez  en  el  páramo 
del  Frontino  hasta  3, 400  metros.  Sigue  en  la  misma  forma  hasta 
el  cerro  de  la  Horqueta,  en  donde  da  nacimiento  á  dos  ramales. 

La  masa  madre  de  la  cordillera  continúa  invariablemente 
siael  setentrión  en  buscado  las  costas  del  mar, para  perderse 
en  ellas,  en  las  llanuras  de  Ayapely  en  las  cercanías  del  golfo 
de  Urabá* 

Desde  el  cerro  de  la  Horqueta  y  ya  enfrente  de  la  ciudad 


lO  Algunos  gctigrafíJH  (orniiiinn  en  cslo  punto  la  dtíscripción  de  los  Andes ; 
pero  uosolrot*  pensamos  que  la  depicsiun  aludida  no  debo  quitar  «ii  nombre  al 
gr«i  fiUtema  que  con  su»  caracteres  propios  recorre  la  América  setentrionaL 


-  26  - 

de  Antioquia,  el  eje  principal  de  esta  división  occidental  de  los 
Andes  pasa  por  Alegría»  Vejiga  y  Abriaquí,  y  forma  despu¿ 
el  Morrogacho  y  el  alto  de  Toyo, 

En  esta  última  cumbre  la  cordillera  sigue  siempre  al' 
norte^  y  alcanza  mucha  elevación  en  el  Paramillo  ó  alto  del 
Viento. 

Engruésase  prodigiosamente  en  estaparte,  constituyendo 
las  moles  elevadas  de  Tres  Morros,  Sasafiral  y  León.  Allí  so 
ramifica  en  forma  de  abanic^D,  siendo  tres  sus  brazos  principales , 
á  saber :  el  que  so  dirige  al  nordeste  por  entre  los  ríos  Cauca 
y  San  Jorge,  con  el  nombre  de  serranía  de  Ayapol,  y  se  pierde 
en  las  llanuras  de  este  nombre  ;  el  que  se  extiende  por  entre  el 
San  Jorge  y  el  Sinú»  llamado  serranía  de  San  Jerónimo,  va 
casi  paralelo  al  anterior  y  se  desvanece  en  las  extensas  llanui^as 
del  Estado  de  Bolívar ;  y  por  último,  el  principal  que  sigue 
al  norte,  separa  las  aguas  clel  Si  nú  de  las  del  León  y  forma  la 
sierra  de  Abibe  donde  se  hallan  los  altos  Carrizal;  Chigurudó, 
Garepa  ó  Carejía,  para  rematar  al  fin  en  la  orilla  del  mar,  bajo 
la  denominación  de  serranía  del  Águila,  ■ 

En  el  lugar  donde  la  cordillera  occidental  penetra  en  el 
territorio  antioqueño,  nace  una  montaña  que  con  sus  muchos 
ramales  ocupa  el  espacio  comprendido  entre  el  Cauca  y  el  San 
Juan.  En  estas  montañas  se  levantan  notables  eminencias  que 
llaman  la  atención,  ó  por  lo  gracioso  de  sus  formas  ó  por  su 
considerable  altura :  tales  son,  entre  otras,  la  montaña  del 
Oro,  los  altos  Santa  Isabel,  Cártama  y  Piedra,  el  alto  de 
Raya  y  dos  farallones  situados  cerca  de  las  orillas  del  Cau 

Desde  Quibd<>en  adelante  recibe  el  Atrato  varios  ríos  qui 
vienen  do  la  gran  cordillera  que  describimos.  Los  principal 
son  éstos :  el  NegüA,  el  Pune,  el  Bebaramá,  el  Bebará, 
Arquía,  el  Murrí,  el  Murindó,  el  Sucio  y  el  León  ó  Guacub 
De  estos  ríos  los  cuatro  primeros  son  exclusivamente  caucan' 
Del  Arquía  en  adelante,  todos  los  otros  corren  en  parte  p 
territorio  de  Antioquia ;  y  como  para  que  estos  ríos  tengí 
cauce  apropiado  y  vertientes  naturales  so  necesitan  montañas 
que  laa  suministren,  podemos  colegir  de  antemano  que  la 


-  27  - 


cordillera  ya  descrita  en  su  masa  principal,  engendra  necesa- 
riamente ramales,  fuertes  y  contrafuertes  que  toman  diversas 
direcciones  para  componer  físicamente  el  sistema  liidrográlico 
de  aquellas  regiones.  Esta  parte  de  la  Geografía  es  mal 
'  conocida ;  pero  trataremos  de  dar  sobre  ella  una  idea  siquiera 
aproximada. 

Así :  en  el  Plateado  se  desprende  una  cordillera  que  pasa 
porOcaidó,  inclinada  al  oeste.  En  esta  montaña  hay  otro  cerro 
nombrado  la  Horqueta,  diferente  deí  que  ya  mencionamos,  y 
másal  occidente  el  de  Ocaidu,  de  donde  salen  tres  brazos; 
uno  al  norte,  otro  al  ocaso,  que  termina  en  Bebará,  y  cl 
tercero  más  elevado  paralelo  á  la  cordillera  principal. 

La   cordillera   de  Ocaidó  contiene  los  altos   Palmitas, 

Palmar,  Nicasio  y  Pa varando.  De  Pavarandó  se  desprenden 

[dos  i'amificaciones,  una  al  naciente  y  otra  al  poniente,  la 

fprimera  de  las  cuales  se  une  al  primer  cerro  de  la  Horqueta,  y 

líi segunda  a  los  altos  Quiparado  y  Mujandó.  Kn  adelante,  la 

cordillera  de  Ocaidó  se  hace  paralela  al  río  Alrato,  y  es  rota 

jen  la  estrechura  de  Curbatá  por  las  aguas  del  río  Murrí. 

ISiguiéndola  hacia  el  norte  hasta  el  cerro  Chajeadó,  hallamos 

que  se  encuentra  con  una  prolongación  que  le  viene  de  la 

f Horqueta,  y  contribuye  con  ella  para  formarla  serranía  de 

iMuBinga  y  completar  de  esta  manera  la  grande  hoya  de!  Murrí 

'y  del  Mandó.  En  esta  cadena  de  Musinga  se  elevan  otros  dos 

eerrcKs  con  el  nombre  de  Paramillo  el  uno  y  de  Plateado  el 

otro,  y  además  ios  altos  Murindó,  Tuguridó  y  Tengamecoda, 

donde  tienen  sus  manantiales  los  ríos  del  mismo  nombre. 

En  el  cerro  Chajeadó,  la  cadena  que  venimos  siguiendo 
tl^de  Ocaidó  se  abre  en  dos  y  da  lugar  entre  sus  ramas  al 
valle  Amparado.  En  el  Monte  Carmelo  se  divide  en  numerosos 
contrafuertes  que  concluyen  en  las  márgenes  del  Sucio  y 
Murindó,  con  excepción  de  uno  c£Ue  prolongándose  hasta 
puenavista,  va  á  terminar  subdividido  en  las  selvas  del  Atrato 
y  el  Sucio.    ' 


CAPITULO  CUARTO 


Hidrografía 


Ríos.  —  El  Magdalena,  —  La  Aíieí.  --*  El  PiedrasbUncas  y  el  Rio 
Claro.  —  El  CocornL  —  El  Nare.  —  El  Caño  Colorado.  —  El 
San  Bartolomé  ó  Caño  Regla.  ^  El  Cimitarra  ó  San  Pablo,  — 
El  Cauca»  —  El  Chincfiina.  *-  El  Guacaica*  —  El  Honda  ¡/  el 
Tapias.  —  El  Pozo*  —  El  Arma.  —  El  Pobíanco.  —  El  Parce* 

—  El  Aurra.  —  El  San  Andrés.  —  El  Espiriiu  Santo,  —  El 
Cártama.  —  El  Piedras  ij  El  Mulato,  —  El  San  Juan  de 
oriente,  —  El  Arquia.  —  El  Murrí,  —  El  Sucio.  —  El  León. 

—  Lagunas  y  Ciénagas,  —  ís/a.s. 

El  sistema  hidrográrico  de  Antioquia  es  de  una  naturaleza 

peculiar.  Con  excepción  de  la  parte  del  Magdalena  que  le  toca, 

y  del  Cauca,  á  trechos,  casi  todos  esos  ríos  tienen  más  bien, 

por  mucha  que  sea  la  cantidad   de  sus  aguas,  aspecto  de 

torrentes  que  de  otra  cosa,  tales  son   la  velocidad  de    sus 

corrientes,  los  obstáculos  materiales  que  encuentran  á  su  paso 

y  la  inclinación  de  los  planos  que  recorren. 

Los  lagos  y  ciénagas  son  pocos,  de  corta  extensión  y 
de  mezquina  utilidad.  Otro  tanto  podemos  decir  de  las  islas, 
pues  apenas  merecen  tal  nombre. 

Describiremos  los  ríos  siguiéndolos  segiin  su  posición ^ 
^esur  á  norte  y  de  oriente  á  occidente 


El  Magdalena.  —  Este  río,  el  más  caudaloso  del  Estado 
y  también  de  la  Rejjíiblica,  es  antioqueño  desde  Buenavista, 
í^íi  la  desembocadura  del  río  de  La  Miel,  hasta  enfrente  del 
í^^eno  de  Bohorqucs,  cerca  de  la  ciénaga  Blanca.  Aquí  su 
tlirucción  es  nordeste  y  conHenc  algunas  islas  poqueñas,  de 
1^  cuales  unas  pocas  que  se  aproximan  a  su  ribera  izquierda 


—  30  — 

pertenecen  al  Estado*  Su  corriente  es  tranquila  y  se  navega 
con  alguna  facilidad  por  toda  clase  de  embarcaciones;  sus 
aguas  son  engrosadas  por  varios  ríos  y  riachuelos,  que  tienen 
casi  todos  una  dirección  oriental  y  descienden  de  los  Andes 
centi'ales  de  Antioquia  y  de  sus  ramificaciones. 

La  Miet  —  Nace  de  la  cordillera  central,  de  una  elevada 
eminencia  llamada  La  Picona;  -corre  primero  al  oriente  y 
luego  se  desvía  al  nordeste  hasta  su  reunión  con  e!  Samaná, 
con  el  cual  sigue  francamcnto  el  primer  rumbo  hasta  su 
desagüe  en  el  Magdalena-  Uecibc  desde  su  nacimiento  varios 
torrentes,  y  á  mitad  de  su  carrera  le  caen  las  aguas  del  Moro, 
unidas  con  las  del  San  Antonio.  En  su  cuarto  inferior  so  une 
con  el  Samaná  del  sur  ó  Timaná,  que  tiene  sus  orígenes  un 
poco  más  al  norte  en  los  páramos  de  San  Félix  y  de  Sonsón, 
y  endereza  su  camino  al  norte,  recibiendo  las  aguas  de  los 
ríos  Dulce  y  Venus.  Frente  á  la  publacinn  de  Naríñuó  Pocitos, 
el  río  Samaná  cambia  su  direc^^ión  al  nordeste  hasta  su  reunión 
con  el  de  San  Julián,  que  baja  del  cerro  de  las  Palomas,  y  de 
allí  eu. adelante  es  netamente  oriental  hasta  su  reunión  coa 
el  río  de  La  Miel,  un  poco  más  abajo  del  riachuelo  Mulato, 
cerca  de  Ledesraa.  En  este  último  trozo  recibe  por  su  banda 
meridional  los  ríos  Hondo  y  Claro.  Do  Lcde^ma  hasta 
Buenavista,  La  Miel  os  navegable  por  embarcaciones  menores. 

El  Piedrasblancas  y  el  Rio  Claro.  —  Un  poco  más 
abajo  del  anterior,  recilxs  el  Magdalena  el  riachuelo  Piedra»- 
blancas,  siempre  por  su  margen  izquierda,  y  todavía,  algo 
más  al  norte,  el  río  Claro,  de  mínima  importancia  por  el 
caudal  de  sus  aguas,  pero  célebixs  por  una  gruta  de  mármol 
quülo  íorma  un  puente  natural  lleno  de  caprichosa  belleza. 


El  Cocorná.  —  Este  río,  formado  por  el  do  su  nombre 
y  por  el  Claro,  sale  al  Magdalena  un  tanto  al  norte  del  preco* 
dente  y  entre  ól  y  la  desembocadura  del  Naro. 


—  31   - 


: 


El  Nare.  —  El  Naro  estó  formado  por  el  Samaná  del 
Qorte,  por  el  Rionegro  y  por  el  Ñus,  que  son  sus  corrientes 
elementales.  Como  cada  uno  de  ellos  tiene  bastante  signiíi- 

cación,  será  bueno  mencionarlos  por  orden.  Los  ríos  Caunzali 
Verde,  Melcocho,  Santo  Domingo^  Ccjcorná  (otro)  y  Dormilón 
itiunidüs,  que  toman  sus  vertientes  en  la  cordillera  central, 
desde  el  cerro  do  las  Palomas  hasta  enfrente  del  Peñol,  origen 
del  río  Caldera,    constituyen    por  su  reunión   el   Samaná 
dicho  del  norte^  que  mantiene  constantemente  una  dirección 
éste*aordesto.   Hacia  el   quinto    inferior   de    su    curso,    el 
Samaná  se  une,  antes  de  caer   sobro   el   cauce  del   Nare, 
por  bu  ribera  izquierda  con    el  Guatapé  (Balseadero),   que 
después  de   nacer  cerca   del   pueblo    del    mismo   nombre, 
cm*iquece  su  caudal  con  varios  torrentes  y  con  el  río  San 
Carlos,  para  seguir  invariablemente  al  levante.  Después  de 
juntarse  el  Guatapó  y  el  Samaná,  estos  dos  ríos  confluyen  al 
Nare,  un  pocu  arriba  de  la  Bodega  de  líemolino.  El  Naro 
propiamente  dicbo  tiene   lambii^n  su  origen  en  el  nexo  do  la 
cordillera  central  cerca  de  Pantatüllo;  se  dirige  al  nordeste 
habta  el  salto  de  Pérez,  abajo  de  Nudillales,  pasa  por  cerca  del 
Retiro,  Rionegro,  Marinilla  y  el  Peñol,  recibiendo  de  lino  y 
otro  lado  riachuelos,  torrentes  y  manaderos  de  poca  conside- 
ración, pero  muy  numerosos.  Del  salto  de  Pérez  en  adelante, 
d  Hionegro  cambia  su  nombre  por  el  de  Nare,  y  acrece  su 
iJíiportancia  fluvial  con  el  tiibuto  que  le  rinden  el  San  Pedro, 
Nusito,  San  Miguel  y  muchísimos  riachuelos  de  poca  impor- 
tancia. En  esta  última  parte  su  dirección  es  oriental.  El  río 
Ñus  nace  cerca  de  la  Quiebra,  un  poco  al  nordeste  de  Santo 
Domingo,  gira  al  sur-sudeste  y  recibe  por  uno  y  otro  nauco, 
entre  otilas  aguas,  las  del  Nusito  (otro),  Quebradona,  Conejo, 
Concepción,  San  Juan,  Socorro  y  Monos,  So  une  luego  con 
*J  Nare,  ya  cerca  del  Magdalena,  entre  el  pueblo  de  ese  nombro 
la  Bodega  de  San  Cristóbal.   El  Nare   es  navegable  por 
''^'aperes    hasta    Islitas,   por    embarcaciones   menores  hasta 
molino,  y  ha  sido  hasta  lioy  el  vehículo  principal  para  la 
comunicación  comercial  de  Antioquia. 


El  Caño  Colorado. —  Mas  al  norte,  y  Hicnipre  por  su  n 
hi  oceidenUí!,  cae  al  Magdalena  otro  riaclmelo  conocido 
ese  nombre  y  alimentado  en  sus  cabeceras  por  los  arroye 
Sabaletas  y  Caracas. 

El  San  Bartolomé  ó  Cano  Regla.  —  Este  es  un  ríd^?!? 
sale  del  alto  de!  Contento  sol>re  lacordillüraque  hemos  convenido 
en  llamar  central  de  los  Andes  colombianos,  oriental  antiu^ 
quena.  Le  tributan  sus  aguas  por  su  flanco  meridional  le 
riachuelos  San  Lorenzo  y  Dona  Ana,  y  los  ríos  Cupiná 
Alicante  reunidos,  mientras  que  por  su  ribera  izquierda  se 
unen  la  Candelaria,  el  río  Volcáji  con  el  riachuelo  de  la  Cruz7 
y  el  Hondo  con  el  Pescado,  Este  i'ío  lleva  su  curso  al  oriente 
es  navegable  por  un  corto  trecho  de  su  parte  inferior. 

El  Cimitarra  ó  San  Pablo, —  Desemboca  en  el  Magdalena 
fuera  del  Estado  de  Antioquia,  pero  la  mayor  parto  de  61  trs 
sita  por  tcriitorio  antioqueño.  Tiene  sus  fuentes  primers 
cerca  de  Remedios,  un  poco  al  sudoeste,  y  está  alimentado  ct 
sus  cabeceras  por  los  ríos  Ütü  elle.  En  esta  primera  parte  de 
su  camino  lo  entran  aguas  de  poca  significación,  de  uno  y  otro 
lado ;  pero  c^mo  su  curso  es  considerable,  llega  al  Magdalena, 
bastante  caudaloso.  De  la  serranía  de  Hemedios,  el  Taniar,  de 
mas  consideración,  que  viene  del  alto  de  su  nombre,  le  rinde 
sus  aguas  hacia  la  parte  inferior.  La  línea  trazada  por  el  rí| 
Cimitarra  es  por  extremo  irregular  en  cuanto  a  su  dirccc¡óa| 
pero,  atendido  el  resultado  final,  correal  oriente  en  su  tere 
superior  y  al  nordeste  en  la  parte  restante. 

Estudiados  supcrticiatmente,  como  acabamos  de  hacerle 
los  ríos  antioqucños  tributarios  del  Magdalcna,pasemos  á  trat 
en  el  mismo  sentido  de  lo^  afluentes  del  Cauca  por  una  y  oír 
de  sus  riberas,  empezando  por  dar  una  idea  general  de  este 
caudaloso  río. 


El  Cauca.  — El  Cauca  tiene  sus  fuentes  enti'c  Puraoé  y 
Haletará  en  la  laguna  de  las  Papas ;  vierte  para  el  accidente, 


I 


^  n  — 

mientras  que  su  hermano  tic  nacimiento,  el  Magdalena,  so 

desprende  á  la  parte  opuesta  para  torcer  luego  al  norte.  Uno 

y  otro,  después  de  varias  ¡^^(^xiones,  siguen  sensiblemente  al 

norte,  d^yando  la  cordillera  central  en  medio  y  recorriendo 

I      las  exlensas  hoyas  que  toman  sus  nombréis  respectivos. 

■  El  Cauca,  después  de  recorrer  el  fértil  valle  de  sn  nombre, 

H  «  antioqueño  desde  la  boca  del  Chiiichina  en  adelante.  De 

^Ba[uí  hasta  la  desembocadura  del  Pozo  se  rlirige  aproximada- 

^^^enteal  setentritm  ;  tlesde  el  Pozo  hasta  d  Arma  su  curso  es 

completamente  al  norte  ;  del  Arma  hasta  el   San  Juan,   al 

noroeste ;  del  San  Juan  hasta  Sabanalarga  \aielve  al  norte ; 

de  Sabanalarga  á  San  Andrés,    Valdivia  y  la  boca  del  Nechí, 

(orna  á  ser  nordeste. 

De  Chinchina  á  Poblanco,  el  Cauca  rueda  encajonado, 
rápido,  lleno  de  pedrejones  é  inadecuado  para  la  navegación, 
sii^  pei'mitir  paso  de  travesía  sino  en  rarísimos  punios.  De 
Potjlancx)  hasta  -Juan  García  presenta  mudanzas  alternativas 
d<i  mansedumbre  y  violencia,  dando  lugar  apenas  á  una  nave- 
gac^iun  parcial,  y  eso  en  embarcaciones  menores.  En  este 
pcdíixo  se  hallan  entre  otros  pasos  peligrosos,  los  de  Parco  y 
CajL'si  (le  Perro.  En  Juan  García  hav  un  notable  descenso,  v 
(leé^rlo  allí  hasta  im  poco  más  a!)ajo  de  Cáceres,  es  precipitado  y 
fut^ioso,  Luego  se  desliza  sereno  y  fácilmente  navegable  hasta 
su  desembocadura  en  el  Magdalena,  quo  tiene  lucrar  en  el 
punto  llamado  Tacaloa. 

El  Chinchíoá.  —  El  Chinchina  forma  parte  de  la  frontera 
*líí^  Bstado  por  su  extremidad  sur  con  el  del  Cauca  ;  nace  cei-ca 
*lc^  cráter  del  Ruiz  y  sigue  un  curso  sensiblemente  occidental, 
[COr\  ligerísima  inclinación  al  norte. 

El  Guacaica, —  El  Guacaica  mana  de  la  falda  occidental  dr 
lUi  *'Ordi llera  del  centro,  va  al  occidente  y  desagua  en  el  Cauca, 
lunidocon  el  anterior. 


El  Honda  yelTapias.    —  Estos  dos  ríos  reunidos  caen 
|[1  Uuca  con  el  nombre  del  segundo,  al  norte  del  Guacaica. 

3 


—  .14  — 

El  Pozo.  —  El  Pozo  tiene  sas  nacimientos  :  do  un  lado  en] 
el  paramo  de  Herveo,  con  el  nombro  de  Pocito,  y  de  otro,  en 
los  valles  altos  de  San  Félix,  con  el  nombre  de  San  Lorenzo. 
Uennidos  estos  dos  hacia  la  parte  baja  de  tíulamina,  llevan  sus 
aguas  al  Cauca,  casi  enfrente  de  Supía. 

El  Arma*  —  El  Arma  desagua  también  en  el  Cauca  y 
tiene  su  origen  en  los  valles  altos  de  San  Félix,  frente  á  frente 
de  los  nacimientos  del  río  Samaná.  Va  al  principio  al  noroeste 
habta  su  reunión  con  ol  rio  I^mtíUo  ;  pero  do  allí  en  adelantoJ 
su  carrera  es  enteramente  occidental.  Entranle  por  su  banda  I 
deivcha  los  ríos  Negrito,  Perrillo,  Sirgua,  Sonsón,  Áurea  yj 
Buey;  mientras  que  por  su  margen  izquierda  le  tributan  sus 
aguas  el  San  Félix,  Aguada  y  otros  de  menos  consideración. 
Entre  el  río  Arma  y  el  Pozo,  desagua  en  el  Cauca  el  riachuelo 
Pacora» 

El  Poblanco.  —  Esto  río  es  do  poca  consideración; 
desciende  délas  alturas  de  San  Miguel ,  correal  sur  y  desem- 
boca en  el  puerto  de  Caramanta. 

Este  alto  de  San  Miguel  y  las  cordilleras  aledañas  dan 
nacimiento  a  un  sistema  de  aguas  trilmtarias  del  Cauca  y  deL 
Magdalena.  Así,  mientras  el  Uionegru,  que    nace  en  cst 
serranías,  toma  la  derecera  ya  indicada  para  desaguar  en  ell 
Magilalena,  con  el  nombre  do  Nare,  y  mientras  el  Poblanco] 
sigue  directamente  al  sur,  como  se  ha  dicho,  para  rendir  su 
caudal  de  aguas  al   Cauca,   el   Porce,    naciendo  a  la  parto 
opuesta  del  mismo  cerro  de  San  Miguel,  rueda  por  un  largo  ^ 
espacio  inclinado  al  noroeste  hasta  lanzarse  al  Cauca  en  el] 
puntn  llamado  Nechí* 

El  Porce.  —  Vierte  del  altu  de  íSan  Miguel,  y  con  el  nom?l 
bre  de  río  de  Medellín  baja  resueltamente  al  norte;  primero, ^ 
por  el  vallecito  dir  Caldas,  y  luégn  por  el  de  Aburra  u  Medellín. 
Cuando  llegad  Bello  cambia  en  nordeste  esta  primera  direc-j 
ción,  hasta  dar  ea  su  punto  de  confluencia  con  el  Cauca  en 


Nechí.  Después  de  dejar  á  Bollo,  pasa  cerca  de  Capacavana, 
JirardoU,  Barbosa,  Amalfi  y  Zaragoz:^,  recibiendo,  tanto  por 
la  derecha  como  por  la  izquierda ,  ríos  y  arroyos  que 
circunstanciaremos  un  poco  do  sur  á  norte,  según  el  orden 
(le su  posición  respectiva  y  en  razón  de  su  importan eia. 

Por  la  banda  oriental  recibe  los  riachuelos  Miel  de 
Caldas,  Doctora,  Ayurá,  Bocana,  Copacavana,  Ovejas, 
Dü8  Quebradas,  Aguasclaras,  Porcecito,  Cancana,  Caracoli, 
líiachun,  Trinitacita;  Mata  (fürinado  por  el  de  este  mismo 
uombrc,  el  Maní,  el  Pocoró  y  el  Tinita);  Bagre  (otro),  fomiado 
porelTigüí  que  viene  de  Guamoró,  Cañaveral,  Puna,  el 
de  su  nombre  y  el  Pocuné,  Más  abajo  del  río  Bagre  caen  al 
Porce  el  Hebilla,  Lallana  y  el  riachuelo  Santa  Lucía,  límite 
nordeste  tie  la  frontera* 

Por  la  banda  occidental  tributan  sius  aguasal  Porce  los 
rios  y  riachuelos  Salada,  Valeria,  Dona  María,  Iguana,  Ctarrfa, 
y  el  Grande,  cuyo  principal  anuente  es  el  río  Chico.  Además, 
Quebradona  y  Guadalupe;  y  el  Nechí,  que,  tomando  sus 
primeros  manantiales  al  norte  de  Santa  Rosa,  está  constituido 
p^relTenche,  San  Alejandro,  Pajarito,  Cañaveral,  San  Julián, 
Soledad,  Medialuna,  Tamí,  Anorí,  Tcnchebravo,  la  Cruz  de 
Cáceresy  San  Juan.  Más  adelante  de  la  boca  del  Nechí  ó  Dos 
Bocas»  se  unen  con  el  Porce  el  riachuelo  San  Andrés,  el 
Joba  y  el  Caserí, 

Aunque  son  muchos  más  los  aíluejites  de  esta  arteria 

aiitioqueña,  dejamos  algunos  sin  mención  especial  por  no 
entraren  ponnenoros  difíciles  de  retener.  Bastará  agregar, 
como  complemento  y  como  ratilicación,  que  las  aguas  déoste 
rf^tComo  casi  todas  las  del  Estado  de  Antioquía,  curren  con 
cna  ra[>idez  espantosa  ;  que  un  poco  más  abajo  do  Barbosa,  y 
en  el  puente  entibe  Carolina  y  Ainalfi,  tiene  dos  cataratas  de 
alputia  consideración;  que  su  cauce  y  sus  orillas  son  eminen- 
temente auríferas,  así  como  también  el  lecho  y  las  riberas  de 
lo3  riachuelos  rpic  se  le  reúnen  en  su  camino.  Este  río  es  el 
gnm  depósito  aurífero  de  Antioquia. 


-^  3G  — 

El  Aurra.  —  Riachia-lo  que  desemboca  casi  enfrento 
de  Aiitioquia. 

Cnrdül>a,  Sacaojal,  Juan  García,  Papayal,  Lucía,  Rodas, 

Naranja!,  Honda,  Cuevas,  Tugugané  y  líemartín,  seguidos 
de  sur  a  norte,  son  riachuelos.  ^j 

El  San  Andrés*  —  Nace  cerca  del  páramo  de  Santa  Inés, 
pasa  por  Castrillón,  Cuerquia,  San  Andrés  y  desemboca  frente 
de  Rodas,  un  poco  arriba  del  Ituango,  que  desciende  del  lado 
opuesto* 

ElEspírilu  Santo,—  líío  formado  por  el  út^t^u  nombre,  el 
Socavones  y  el  Oro»  con  los  riachuelos  Estancias,  Cúcercs, 
Corrales,  Tamaña  y  San  Isidro. 

Por  la  banda  del  ocaso  reciljc  el  Cauca  :  el  Arquía, 
riachuelo  que  forma  parte  de  la  frontera  con  el  vecino  Estado 
del  Cauca. 

El  Cártama.  —  Tiene  su  bomóninit)  en  las  vegas  de 
Granada  de  España,  y  es  alimentado  por  los  ríos  Frío,  San 
Antonio,  C!an>  (otrn)  y  C*)nde. 

El  Piedras  y  el  Mulato  siguen  después  y  son  do  poca 
consideración. 

El  San  Juan  de  Oriente,  —  Lo  bautizamos  de  esta 
manera  para  distinguirlo  de  otro  de  igual  nombre  que  vierte 
do  las  mismas  cumljres,  pero  que  sigue  al  occidente  y  desagua 
en  el  Pacílico,  El  San  Juan  recibe  sus  primeras  aguas  de  los 
altos  de  Paramillo,  y  se  c-onoce  al  principio  con  el  numbro  de 
rio  Üocat6,y  aumenta  en  seguida  con  los  triljutarios  siguientca : 
ríos  Jurgo  y  Salado ;  riachuelos  Santa  Bárbai*a  y  Santa  Rita,  y 
ríos  Tapartó  ó  Taparo,  Guadualejo,  Pedral  y  Quebradona  SH 
Bolívar.  Su  nllimo  afluente  es  el  Dar  roso.  ^ 

Del  San  Juan  para  el  norte  caen  al  Cauca,  entre  otras, 
las  siguientes  aguas :  Conná,San  Mateo,  Anzá,Noque,Tonusco, 
Buriticá,  Clara,  Purgatorio,  Ced ral,  Renegado,  Peque  ó  Pequí, 


—  37  — 

Playagrande,  Cortaderal,  Ituaiigo  y  Taraza,  éste  formado 
por  los  ríos  Urales,  San  Agustín,  San  Matías  y  por  los 
riachuelos  Siritabé,  Santa  Bárbara  y  Posesiones,  Después 
del  río  Taraza,  desaguan  en  el  Cauca  oí  Man,  el  Caño  del  Barro 
y  un  canal  de  la  ciénaga  de  San  Lorenzo,  h'mite  coa  Bolívar* 
Veamos  en  fin,  para  completar  este  cuadro,  parte  de  los 
afluentes  del  Atrato  en  sus  relaciones  con  Antiuquia. 

El  Arquía  (otro).  ^^ — ^líío  antioqueño  en  sus  cabeceras,  que, 
como  ya  vimos  hablando  de  límites,  nace  en  la  cordillera  tle 
ftaiitló  y  sirve  en  parte  de  línea  divisoria  con  el  Estado  del 
Cauca. 

ElMurrí.  —  Nace  en  los  cerros  Plateado  y  Horqueta,  y 
reaulla  en  su  principio  de  la  unión  del  Penderisco,  el  Pavón  y 
el  Urrao.  Poco  después  de  pasar  frente  al  pueblo  de  este 
ultimo  noml>re,  se  lanza  al  valle  de  Mmu'í,  recibiendo  á  su  paso 
los  ríos  Encarnación,  San  Juan  v  Nendó,  De  Murrí  en  adelante 
Ic  anuyen,  entre  otros,  por  su  parte  izquierda,  el  Mandé, 
Quiparadó  y  Jarapetó,  y  por  la  derecha  el  riachuelo  Murrí, 
elrío  Garanta,  el  Chaquinoilá,  Chumurro,  Tausí  y  Curbata. 
Mfc  lejos  sale  del  Estado. 

El  Sucio.  —  Su  origen  está  en  la  parte  alta  de  la  sierra 
de  Abriaquí  y  en  el  cerro  de  la  Horqueta,  Su  curso  es  noroeste 
y  (^stá  formado  en  sus  cabeceras  por  los  ríos  Frontino,  Nore  y 
Caíiasgordas.  Al  Sucio    entran  por  ambos  lados  numerosas 

^ corrientes  de  agua,  que  serán  niinuciosamento  descritas  al 
tratar  de  Frontino  y  Cañasgordas. 
El  León,  Guacubá  ó  Apurimiandó.  —  En  el  golfo  de 
Urabá,  cerca  de  Turbo,  desagua  el  río  conocido  con  los  tres 
noRibrcs  anteriores  ;  tiene  sus  primeras  fuentes  en  el  Paramillo 
ó  alto  del  Viento»  Este  caudaloso  río  se  halla  formado  en  su 
principio  por  el  Leoncito,  el  León  y  el  Apurimiandó,  y  recibe 
después,   tansolo  por  su  ribera  derecha,  los  tributarios  sí- 


—  38  — 

guien  tes  :  Antadó,    Porroso  y   Bamadó;     Jaracó»    Guapia,] 
Tiborodó,  Manatizaies,  Cliigorodó,  Carepíi  ó  Carejía  etc.,  etcJ 
En  eete  parte  baja,  las  a^ias  forman  ua  sistema  ó  eni^ejaílc 
do  caño6,  tcxlos  ellos  navcfrables ;  caños  que  eírtán,  aunque 
no  parezca  justo,  fuci'a  del  Estado  de  ^Vntioquia, 

Los  ríos  Siiiú  y  San  Jc»rge  se  conexionan  con  olEetado  por 
su  parte  alta ;  pero  su  curso  general  i>ertenece  al  de  Bolívar  J 
Conquistadoi*es  de  Antioqula  exploraron  y  ganai*on  la  mayoí 
parte  de  las  tierras  altas  del  áinii ;  y  si  el  derecho  deconquist 
fuera  una  razón  euficiente  de  propiedad,  eeta  seoción  debíer 
eer  anUaqueña, 

Tanto  en  la  parte  gráfica  de  las  montañas,  como  en  los  ríe 
hemos  dejado  de  introducir  lo  que  propiamente  habianilo  d€ 
biera  llamarse  izarte  científica  de    la   Geografia.    Así,  poi 
ejemplo,  tratando  de  cordilleras  debiéramos  haber  puei$to 
cada  inflexión  montañosa  su  extensión  ,  á  cada  mole  su  pe^ 
a  cada  dma  su  altura  barométrica,  a  cada  valle  su  profundi-J 
dad ;  y  tratando  de  los  ríos  debiéramos  haber  asignado 
plano  de  inclinación  respectiva,  lacorrientepropia,  la  velocidad 
mediada  las  aguas,  la  profundidad  a  distancias  y  la  longrtt 
de  !a  línea  recorrida.  No  lo  hemos  hecho  así,   porque  lo  invc 
ligado  hasta  el  prasonte  no  da  garantías  de  extictitud,  7  por 
como  no  escribimos  para  sabios,  sino  sólo  para  la  masa  genera 
4e  la  población,  liemos  creído  que  estas  indicaciones,  á  fall 
de  otras  mejores,  estimularán  ©1  espíritu  de  investigación 
producirán  trabajos  de  mayor  aliento  y  de  mils  provecho. 

Lifionas  j  Ciénagas.     -  Tienes  el  Estado  algunas  agm 
s,  peix»  su  cantidad  no  es  muy  considerable.  3!eii« 
narcmos  algtmaa» 


San  Lorenio.  —  Este  reducido  lago,  llamado  popul 
¡mrnti^  ciénaga»  está  sitnado  en  la  extremidail  norte  del  tet 
lorio,  y  tendrá  poco  más  6  menos  ilos  miriámetros  de  largo 
como  cinco  kilómetros  do  anchara.  Desagua  en  el  Canea  ^ 
mi  OA0  7  ra  riquísimo  an  pwm. 


Ciénaga  del  Man.  — Junto  ala  boca  de  aquel  río  hay  una 
Julieta  como  de  cinco  kilómetros  do  largo. 

Ciénagas  del  bajo  Cauca,  —  En  las  inmediaciones  de 
la  reunión  de  este  río  con  el  Ncchí  hay  varias  lagunetas,  por 
cuanto  la  configuración  del  terreno,  propia  para  detener  las 
comentes,  se  presta  mucho  á  su  formación.  Su  importancia 
no  es  grande. 

Poza  y  Pura.  —  Son  dos  lagunas  que  se  comunican  con 
el  río  San  Bartolomé.  La  primera  tendrá  aproximadamente 
cinco  kilómetros  de  largo,  y  dos  y  medio  de  anchura ;  mientras 
la  segunda,  bastante  más  grande,  puede  alcanzar  á  un  miriá- 
metro  de  largo,  y  á  la  mitad  en  su  anchura. 

Ciénaga  adentro,  —  Tendrá  un  miriámetro  do  largo,  y 

cinco  kilómetros  de  anchura. 

Barbacoas.  ^  Escomo  la  mitad  de  la  anterior  en  extern 
sión,yde  forma  casi  circular, 

Sardinita.  —  Está  compuesta  por  tres ;  su  mayor  largo 
s^ráde  un  miriámetro,  y  su  parte  más  ancha  tendrá  de  dos 
á  tres  kilómetros. 

Blanca.  —  Cercana  y  paralela  al  Magdalena,  de  forma 
oblonga,  de  dos  miriámetros  de  largo,  y  como  la  mitad  de 
ancho,  se  halla  en  comunicación  con  el  Magdalena.  En  el 
páramo  de  San  Félix  hay  una  reducida  laguna,  en  donde, 
como  ya  dijimos,  tienen  su  nacimiento  los  ríos  Arma  y 
Samaná. 

Al  pie  de  la  nevera  del  Ruiz  hay  dos  lagunetas,  en  cierto 
modo  unidas,  que  sirven  de  origen  al  Chinchiná  y  al  Gualí, 
Ambas  tienen  la  particularidad  de  estar  á  grande  altura  sobre 
ol  nivel  del  mar,  y  rodeadas  por  breve  lindíiíima  planta  de 
[forma  estrellada  y  color  verde  luciente,  que  tapi^sa  el  campo  de 


-^  40  — 

una  manera  vistosísima  y  que  parece  pertenecer  á  la  familia 
de  las  gramíneas*  Las  raíces  de  esta  planta  se  enredan  y 
entreveran  unas  con  otras  de  un  modo  casi  inextricable,  y 
forman  un  tejido  tan  denso,  sólida  y  compacto,  que,  á 
trechos,  aunque  estén  sobrenadando,  se  puede  pasar  por 
encima  de  ellas  sin  temor  de  hundirse  en  el  agua. 

En  la  loma  Hermosa,  cerca  de  Evéjico,  hay  una  lagunilla 
tan  pequeña  como  graciosa  por  su  forma,  en  la  cual  viven 
ordinariamente  dos  patos. 

Estos  son  los  solos  depósitos  de  agua  dulce  que  se 
hallan  hoy  en  el  país,  donde,  según  las  teorías  del  señor 
Codazzi,  no  hubo  en  épocas  remotas  sino  lagos  profundos  yj 
vastos  con  islotes  de  distancia  en  distancia. 


Islas,  —  En  el  río  Cauca  hay  dos  islas,  una  habitada  y 
otra  desierta,  llamada  aquella  Guarumo  y  estotra  liionuevo. 
En  el  mismo  río  hay  otra  islita  frente  a  Cáceres,  formada 
por  el  Taraza  en  su  desembocadura,  y  junto  al  pueblo 
de  Anzá  existe  la  isla  de  Mosquito.  Los  islotes  que  se 
hallan  en  el  resto  del  Cauca  y  en  la  parte  del  Magdalena,  son 
ó  muy  pequeños  los  unos,  ó  transitorios  y  periódicos  los 
otros,  en  razón  de  las  corrientes;  pero  tanto  los  grandes 
como  los  chicos  son  sumamente  feraces  y  útiles  para  el 
cultivo. 


CAPITULO  QUINTO  (1) 


Meteoros  é  higiene 


Esiüciones.  —  Rayos  y  truenos.  —  Exhalaciones.  —  Humedad  del 
aire.  — Luz,  —  Nieve.  —  Granizo,  —  Nieblas  y  arreboles.  —  Arco 
Iris.  —  ElectricidsLd.  —  Temperatura  tropical  en  las  montañas 
y  en  los  valles.  —  Termómetro  vegetaL  —  Cambios  de  tempera- 
tura. —  Temperatura  máxima  y  minima.  —  Distribución  de 
lé$  localidades  con  relación  á  la  salud. 


Estaciones*  —  Las  estaciones  se  suceden  de  la  misma 
nianera  que  en  la  mayor  parte  de  la  Zona  Tórrida ;  esto  es,  se 
<^onoccn  dos,  verano  é  invierno  ;  la  última  cuando  llueve,  y  la 
otra  cuando  deja  de  llover. 

Los  meses  de  lluvia  en  Antioquia  principian  á  mediados 
Je  Marzo  y  terminan  á  mediados  de  Junio,  para  comenzar 
luego  ha^ia  la  mitad  de  Setiembre  y  acabar  en  los  primeros 
ílfas  de  Diciembre ;  pero  esta  regla  está  sujeta  á  numerosas 
variaciones,  pues  con  frecuencia  se  invierten  los  tiempos, 
volviéndose  lluviosos  los  días  de  verano,  y  viceversa.  A  veces 
el  año  es  húmedo  en  su  mayor  parte,  y  en  ocasiones  notable 
por  su  excesiva  sequedad*  Muchos  de  los  viejos  habitantes 
del  país  creen  haber  observado,  y  aun  lo  afirman  por  la 
tradición  de  sus  mayores,  que  los  tiempos  de  lluvia  abundante 
y  de  gran  sequedad  están  divididos  por  períodos  casi  fijos 
^^  siete  á  ocho  años.  Nos  parece  que  tienen  razón. 

(t)  Los  meteoros  ó  fenómenos  físicos  que  se  veHíican  en  la  atmósfera,  no  ban 
*'<lo  todavía  estudiados  con  delenciún.  Entre  los  datos  escaaos  que  sobre  este 
punto  existen,  pueden  solamente  llamar  la  atención  los  recogidos  por  el  inte- 
íigeate Joven  Tomás  Herrán.  Colocamos  al  pie  de  este  capítulo  un  resumen  de 
?llo8  para  darle  mediano  í!arácter  científico. 


-  42  — 

Faltan  observaciones  para  saber  á  punto  fijo  la  cantidad 
media  de  aguas  que  cae  por  año  en  los  diversos  circuitos  del 
Estado;  pero  se  puede  asegurar  que  en  los  inviernos  fuertes 
los  aguaceros  son  torrenciales,  y  que  entonces  los  ríos  y  los 
raudales  se  salen  de  madre  y  causan  muellísimos  daños,  y  que 
las  pocas  y  malas  vías  de  comunicación  se  ponen  casi 
intransitables. 

Con  harta  frecuencia,  la  lluvia  viene  acompañada  de 
fuertes  huracanes  y  borrascas,  ocasionados  por  la  tui'bación 
repentina  del  equilibrio  vn  el  aire  embarazado  en  sus  moví* 
mientos  por  los  altos  muros  de  cordilleras  que  lo  encierran. 

Rayos  y  truenos.  —  El  rayo  y  el  trueno  se  desalan  con 
alguna  frecuencia,  principalmente  sobre  las  altas  montarlas 
cruzadas  por  filones  metalíferos.  Tanto  estos  fcnümenos,  como 
los  huracanes  y  lluvias,  son  más  comunes  liacia  la  parte  del 
ocaso,  que  en  el  centro  y  en  el  oriente  del  territorio. 

Exhalaciones.  — Con  muchísima  frecuencia,  durante»  la 
noche,  se  ve  la  atmósfera  iluminada  por  exhalaciones  que 
entran  en  combustión,  y  que  atraen  la  curiosidad  del  pueblo 
por  su  airosa  manera  de  mostrarse. 

Humedad  del  aire.  —  La  humedad  del  aire  es  muy 
variable  :  en  los  valles  profundos,  en  las  cercanías  de  los 
bosques  vírgenes  y  en  las  orillas  de  los  grandes  ríos,  es  por 
lo  común  intensísima.  En  las  grandes  alturas,  en  los  sitie 
abiertos  y  en  los  parajes  bien  cultivados,  reina  por  lo  regular 
mucha  sequedad  en  el  ambiente. 

Luz.  —  La  luz  es  brillantísima;  y  se  puede  decir 
tanto  en  el  invierno  como  en  el  verano,  el  cielo  de  Antioquiai 
diáfano,  claro,  hermoso  y  espléndido. 

Nieve.  —  No  hay,  como  hemos  dicho,  nieve  perpetua 
én  ninguna  de  las  montañas  antiociueñas;  pero  en  las  elevadas 
eminencias  basta  un  corto  descenso  de  la  temperatura  para 
que  el  agua  se  congele  parcialmente. 


^  43  — 

Granizo.  —  Eo  esas  misrnas  alturas  y  aun  cd  otrae 
menores,  sucede  que  en  ciertos  mcsos  del  año»  en  la  Cí^tación 
délas  lluvias,  de  repente  la  atmósfera  se  cubre  de  espesas  y 
negras  nulies  cargadas  de  electricidad,  el  frío  aumenta ,  el 
granizo  cae  en  abundancia  y  deja  los  campos  cubiertus  de  una 
cap  blanca,  por  muchas  horas  y  hasta  por  días,  cauyamlr) 
gravísimos  daños  en  las  sujocntoras. 

Nieblas  y  Arreboles.  —  Cou  Jbastante  frecuencia  la  tieri'a 
(le4jpiiJc  copiutíus  vapunvs  de  agua,  Sívbre  todo  durante  las 
Qoclies  y  mañanas;  y  esto  especiabxiente  en  los  terrenos  bajos, 
húmedos,  cubiertos  de  boscjues  y  atravesados  por  rí(js  y 
tórrenles.  Esos  vapores  se  elevan  pesadamente,  se  extienden 
portas  llanuras,  coronan  las  cordilleras,  giran  luego  en  dife- 

I  reiites  direcciones  en  la  atni»')sfera  y  causan  una  o^jacidad 
tmnsitoria,  hasta  que  bien  pronto  son  disucltcs  por  los  rayos 
ai'Jieutesde  un  sol  üNjpicaL  En  las  turdes,  cuando  el  si>l   se 

[oculta  y  es  seguido  por  el  crepúsculo,  así  como  a  la  prima  fiel 
alba  cuando  se  levanta  sobre  el  horizonte,  los  diferentes 
cambios  de  luz  reflejada  n  rota  por  la:^  nubes  y  montanas  sobre 

¡que ellas  se  posan,  forman  arreboles  vistosísimos  y  escenas 

'  aéreas  llenas  de  encanto  y  majestaiL 

Arco  Iris,  —  Por  efecto  de  disposición  peculiar  á  la 
topoíírafía  que  nace  de  la  colocación  de  las  montanas,  ese 
fenómeno  se  presenta  casi  diariamente  en  la  estación  del 
|Í£Yiemo,  completo  la  mayor  de  las  veces  y  aun  doble  en 
nones. 

Electricidad.  —  Los  fen»'unenos  eléctricos  y   electro- 

ígalváiiicos  en  cada  circuito  del  Estado,  son  desconocidos  en 

ftTOnto  á  eru  intensidad,  variaciones  y  manera  de  ser  especial. 

Sin  embargo,  como  dato  para  el    estudio,   debemos  avanzar 

luc»]of3  depósitos  ó  hacinamientos  de  hierro  imanado  en  ciertos 

lugares,  como  en  las   cercam'as   de  Santo  Domingo,   en   la 

fcoHiüera  de   las  Palmas   etc.,  parecen  atraer  el  rayo  con 

eficacia  y  fuerza,  porque  en  esos  sitioe  las  tempestades  son 


—  44  — 


comunes  y  violentas.  La  centella  eléctrica  produce  desgraci 
numerosa'5,  sobre  lodo  en  la  cima  de  las  montañas,  en  dond 
causa  con  su  choriue  la  pérdida  de  personas  y  bestias  por 
muerte  súbita.  En  las  faldas  de  las  cordilleras  y  en  los  valles 
profundos,  estas  degracias  son  más  raras,  porque  entonces 
la  descarga  del  fluido  parece  electuarse  en  regiones  muy 
elevadas  de  la  atmósfera,  y  ei  fogonazo  eléctrico  se  consume 
y  disipa  antes  de  llegar  á  la  superllcie  del  suelo, 

Nos  ha  parecido  que  cuandíj  dos  nubes  cargadas  de 
electricidad  contraria  é  impulsadas  en  sentido  oput^sto,  llegan 
á  chücarse,  el  rayo,  como  de  ordinario,  sigue  immt?tliutamente 
al  golpe,  y  continua  la  tempestad  ;  pero  hemos  creído  notar 
también  que  si  entonces  la  temperatura  baja  rápidamente  y 
hay  descenso  de  granizo,  el  peligro  cesa,  porque  la  tempestad 
desaparece  como  por  cucan  lo  y  el  fenómeno  concluye  por  un 
copioso  aguacero. 

De  lo  que  hasta  aliora  se  ha  diclio  sobre  la  configuración 
del  Estado,  se  puede  c^^legir  fácilmente  que  siendo  éste  una 
comarca  ti*opical,  presentando  muchísimos  contrastes  de 
formación  física,  y  teniendo  en  grado  supremo  un  laberinto  de 
altas  montañas  y  de  valles  profundos,  su  temperatura  debe 
variar  infiniUimcnte,  yendo  de  un  extremo  á  otro  del 
termi'mieli'o,  á  medida  que  se  cambia  de  nivel  con  respecto  á  la 
superficie  del  mar. 

Temperatura  tropical  eo  las  montañas  y  en  los  vallas. 
—  En  las  altas  cumbres,  como  la  mesa  de  Herveo,  el  páramo 
de  San  Félix,  el  Paramillo,  Ovejas,  8an  José  etc»,el  frío  es  á 
veces  intenso,  mientras  que  en  las  orillas  del  Cauca,  del 
Magdalena,  del  Porce,  del  Sucio  etc.,  el  calor  es  abrasador. 

Termómetro  vegetal.  — Por  regla  general,  el  agrupamieni^H 
de  ciertas  plantas  puede  servir  de  termómetro  para  medir  e* 
grado  de  temperatura  en  cada  localidad .  Eíi  los  valles  hondos,  cl 
granadilU*, el  guayacan,  el  ceibo,  el  mamey,  el  níspero,  el  atapote 
y  el  algarrobo;  en  las  parles  medias  de  las  faldas  montañosas,  cl 
cedro,  el  caunce,  la  quina,  el  quimulá,  cl  barcino  y  el  oncenillo; 


•  4r> 

ea  las  cimas  de  las  cordilleras,  el  pino,  el  chaquiro,  el  roble  y 
elchiloo ;  en  las  eminencias  todavía  más  elevadas,  el  mortifto, 
el  zumaque,  las  gramíneas  y  el  frailuj un.  lie  aquí  los  medios 
U'entes  y  naturales,  aunque  sujetos  a  algunas  excepciones, 
"ípara  presumir  el  grado  de  calor  de  cada  sitio.  Esta  verdad  lia 
senido  de  base  para  fundar  el  ramo  déla  bolánica  conocido  con 
el  nombre  de  Geografía  de  las  plantas,  ramo  ímportantísioio 
para  la  industria  en  general  y  especialmente  para  la  agricul- 
Uira  de  los  Trópicos. 

Cambios  de  temperatura.  —  Se  puede  asegurar  tjue 
ííubicndo  ó  bajando  unos  pocos  a,*ntenares  de  metros  cnaltui'a 
Sührc  el  nivL^l  del  niar,  todo  ser  organizado  disfruta  en  este 
múo  de  influencias  ambientes  distintas*  Con  el  solo  acto  de 
moverse  un  poco,  se  puede  conseguir  en  Aalioquia,  y  eso  en 
un  mismo  día  y  en  el  espacio  de  pocas  horas,  el  efecto  físico 
^ILte  por  el  cambio  de  estaciones  se  obtiene  en  las  zonas  frías 
y  templadas,  en  el  trascurso  de  algunos  meses.  Esta  circuns- 
tancia encierra  en  sí  un  poderoso  medio  para  el  restableci- 
miento de  la  salud  alterada,  y  es  además  una  causa  poderosa  y 
g^uuina  para  variar  hasta  lo  infinito  las  producciones  natu- 
nilesde  los  reinos  veííetal  y  anijnal. 


Temperatura  máxima  y  mínima.  —  Si  tomamos  como 
t'jemplo  la  temperatura  de  Antioquia,  cerca  del  río  Cauca,  que 
es  de  27  grados,  una  de  las  más  altas,  y  la  comparamos  con  la 
d^^ Santa  liosa  que  es  de  logrados  y  una  de  las  más  bajas  on 
lo**  puntos  habitados  del  país,  veremos  que  en  las  alturas 
intermedias  el  termómetro  deberá  necesariamente  caiidiiar 
<^íi su  escala  por  una  alternativa  y  rigurosa  gradación.  Sin 
embargo,  no  son  estos  dos  los  puntos  extremos  de  frío  y  do 
^lor,  porqu.*  lugares  hay,  como  la  mesa  deHerveo,  en  que  el 
termómetro  señala  5  ó  G  grados,  y  otros  en  el  bajo  Cauca 
^Tiqiie  la  temperatura  puede  ascender  mucho  masque  á  il 
grados. 

Determinamos  en  el  curso  de  esta  obra  la  temperatura 


-r-,48  — 

compuso  sobr€iJéí''^i^^^^^  hasta  qu 

Gómez,   do  la  Universidad  de  Bogotá, 
detención  en  todas  sus  variedades  y  le  ha 
raleza  una  degeneración  pigmentaria  de  1j 

La  disenteria  epidémica  se  ceba  de  ti 
fuerza  sobre  todas  las  poblaciones  indist 
más  bien  las  fiebres  tifoideas,  causan  gr 
siones ;  y  el  cáncer,  por  desgracia,  con  si 
ble,  específico  é  infaliblemente  mortal, 
individuos  y  aun  familias  enteras. 

Tal  vez  pudiéramos  extender  nu( 
sobre  el  último  asunto  ;  pero  las  particul 
mejores  para  formar  el  tema  de  estudios  d< 


OBSERVACIONES    meteorológicas    hechas  ^'^edellin     '^ 
po«  BL  8b5oh  TOMis  rerrAn  kw  LOS  aSos  DE  1875,  1876,  1877,  1878 

I 


MEwSES 

1875 

1876 

1877 

187H 

T»'rtniijii.-i 

(m*il  ú-i 
nienáiuilics 

Enero.  ...... 

rni». 

039. OK 

mili, 
638.93 

iiiin. 

639  31 

rnrri . 

639-03 

[nnu 
639.08 

Febrero.    . 

639.20 

639.41 

638.95 

639.05 

63),  15 

Marxo,  .    . 

639.31 

039.00 

638.93 

639.08 

639.08 

♦Abril,    . 

G39.Üí; 

639,36 

638.77 

639.25 

639.27 

'Mayo, 

639.11 

639.46 

638.69 

639.41 

639,33 

•Junto.    .    , 

639.79 

639.79 

639.7! 

639.66 

639.74 

Julio.    .    . 

639  79 

639.51 

639-13 

639  41 

639-41 

Agosto, 

t>39.96 

639.4  i 

639.08 

610.17 

639.65 

♦Seiiembre. 

C39  85 

639.10 

639.49 

639  66  , 

639.53 

•Octubre,   .         .    *     . 

635).  5t) 

639  54 

639  39 

639  18 

639.  i  2 

•Noviembre.    .... 

639.20 

638  74 

639  OH 

638.88 

638.98 

Diciembre 

639.46 

639.18 

638,64 

638.47 

638  94 

Términos  medios.     . 

639.5:. 

639.29 

639.10 

639.27  ' 

639,  ;jo 

- 

II 

MESES 

1875 

1876 

1877 

1878 

Tt^i-inínos 

medios 
meiHii  «teat 

Gnoro 

21^6 
íl.l 

1907 
20,4 

2108 
22,2 

23^ 
24.2 

2VÓ5 

2L9 

Vebrero.    ..... 

Marzo 

^21.3 

20:2 

22  2 

23.8 

21.9 

•Abril 

21.4 

20.4 

2t.9 

22.8 

21.6 

*Mayo    ,...♦. 

20.5 

20  6 

22.6 

22.6 

2t  6 

•Junio.    .     ,          ,          . 

20.2 

22.0 

22  3 

22.3 

21.7 

Julio*    .... 

21.3 

20.8 

22  1 

22.0     ' 

21,6 

Agosto.      ..... 

2t  2 

20.7 

23.3 

21.8 

21.8 

•Setiembre 

20.9 

21.3 

21.6 

21,9 

21  4 

•Octubre 

20.8 

20.6 

21.4 

21  2 

21  0 

•Noviembre 

19.3 

20.8 

20.9 

21,4 

20.6 

Diciembre.    .... 

19.6 

20  9 

22  i 

2L4 

21.0 

Ti5rminos  medios.     . 

20«8 

20'i7 

2200 

2 -204 

21  «^5 

-^ 


MESEí= 

!87¿    ' 

!876 

1.^77 

1878 

,      Tércninos 
mcniíulo 

Eaero 

69 

76 

60 

6^ 

69         1 

1  Febrero.    .     ,     .     .     . 

72 

75 

65 

1       63 

m 

1  Marzo 

74 

72 

70 

68 

71 

r      |*Abril 

77 

73 

67 

75 

73 

1  'Mayo.  ..... 

81 

77 

69 

73 

75         1 

1  •Junio.   ...... 

81 

74 

65 

69 

72 

B    Julio 

74 

64 

64 

68 

68 

y     Agosto 

77 

09 

57 

66 

67          ¡ 

Jf    'Setiembre.     *     .         . 

78 

72 

73 

72 

74 

ij    'Oelubro. 

79 

SO 

73 

76 

77 

1/    'Noviembre,    .... 

81 

76 

78 

73 

77 

U       Dtciembre.    .... 

77 

7Ü 

70 

70 

72 

^         Términos  medios.     . 

77 

Í3 

69 

70 

72 

VI 


AÑOS 

PRESIÓN  BAROMÉTRICA 

TEMPERATURA 

Máxima* 
mm. 

643.05 

Mínima. 

634.16 

Fluctuación. 
mm. 

8.8y 

MÁkiíUA* 

26*»  9 

Idínima. 
13» 

FlticluxkjeiúQ. 
13»0 

!876 

643.50 

635.42 

8.08 

28.9 

13.3 

15.6 

1877 

643.09 

635*65 

7.44 

30.6 

13.6 

17,0 

"" 

643,06 

635.63 

7.43 

31.7 

13.2 

18  5 

l\      l^litremos. 

643.50 

mm. 
634.16 

mm. 

9,34 

3t»7 

13»  2 

18'>5 

EXPLICACIÓN  DE  LOS  CUADROS  METEOROLÓGICOS. 

^EDEUÍx.  —  Latitud  r»*  8^  16"  Borle.— Longilud  i"  ÍV  al  éste  del  raeriíliano  de 
WasUing-ton.  ■ —  Elevación  del 'centro  de  la  plaza  Bobrc  el  nivel  del  mar  1,479 
m«troB. 

Los  datos  nieteorológ'icoa  han  sido  extractados  de  ios  informes  uicaaualos  que 
'í^  enero  de  1875  se  remiten  a  Wásiungiun  por  recomendaciún  del  «  Ghief 
^^ival  Ofíicer  •>  bajo  cuya  direccioii  ha  eslaLlecido  el  Gobiernu  do  los  Estados 


'/«ClfOTSCIC 


media  de  muchos  lugares,  como  punto  de  partida  para 

perfeccioaamiento  ulterior  de  este  importantísimo  ramo,sobi 
el  cual  tenemos  apenas  escasas  é  insuticientes  observaciones. 
Detengámonos  un  momento,  pai*a  cerrai'  el  cuadro  qu 
nos  hemos  propuesto,  en  expresar  nuestras  ideas  sucintas 
concretas  sobre  las  influencias  que  agentes  natuí*ales  de 
clase  de  los  que  liemos  delineado,  puedan  tener  sobre  la  or^- 
nización  de  los  habitantes  y  sobre  la  salud.  ^i 

Distribución  de  las  localidades  con  relación  á  la  saluda 
—  La  gran  complicación  de  hechura  física  que  se  nota  caí 
Estado,  la  inünita  variedad  de  sus  partes  componentes, 
imprescindibles  modificaciones  que  todos  los  cuerpos  del 
experimentar  en  este   país,   en  virtud  de  su  situación  propi 
ó  relativa,   han  de  producir  y  producen  en  efecto  el  notalil 
fenómeno  de  que  cada  localidad  tenga  inlluencias  higiéníc; 
diversas  sobre  el  hombre  que  la  habita. 

En  las  grandes  hondonadas  cubiertas  aun  por  florest 
seculares,  en  las  márgenes  de  los   líos   caudalosos,  en  le 
terrenos  cálidos,  en  los  templados  y  cnhíertos  por  una  atmr)á 
fera llena  de  humedad,  las  liebres  inílaniatorias,  tasperniciosivij 
las  tercianas  comunes,  las  afecciones  hepáticas,  las  úlütíra 
crónicas  y  complicadas,  los  reumatismos,  el  carate  etc,,  etcj 
son  dolencias  harto  comunes,   y  algunas  de  ellas  frecuente- 
mente  mortales. 

En  las  tierras  cálidas  y  en  las  templadas  donde  el  homhr 
está  sujeto  a  alimentaci(jn  insuiiciente,  y  hace  uso  diaiúo  < 
aguas  estancadas  ó  tomadas  de  manaderos  ó  de  fuentes  qi 
Hiedan  sí>hre  techos  arcillosos,  calizos  ó  magnósicos»  eá 
probable  que  se  contraigan  aqueüas  enfermedades  que  altera 
la  compo.sición  genuina  de  la  sangre,  á  cuyo  frente,  coi: 
manifestación  particular,  se  halla  la  conocida  en  el  país  con  i 
nombre  de  tiuitün  (qs\X'cíc  de  anemiii). 

En  los  climas  fríos,  en  los  templados  y  cálidos,  con  tal  úo^ 
ífue  sean  socos,   la  salud   se  mantiene,  por  regla  gener 
aventajada,  debiéndose  á  esta  circunstancia  el  que  la  gr<3 


—  47  ^ 

mayoría  de  la  población  sea  fuerte,  ágil,  activa  y  empren- 
dedora, 

Las  escrófulas,  el  raquitismo,  la  tisis,  la  idiosia,  la  tabes 
meseiitérica,  y  en  general  todas  las  afecciones  y  monstruosi- 
dades que  atacan  ala  especie  humana,  y  representan  la  deca- 
dencia ó  perversión  del  organismo,  son  rarísimas.  El  roto  no 
existe. 

Hasta  mediados  de  este  siglo,  la  lepra  elefancíaca  era  casi 
totalmente  desconocida  en  el  Estado.  Dos  antioqueños  domi- 
ciliados por  algún  tiempo  en  Cundinamarca,  la  contrajeron 
Laüá,  ¿  por  contagio  ó  por  cualquiera  otra  causa*  Vueltos  ú 
fsus domicilios  anteriores,  se  fijaron^  el  uno  en  Vallejuelo  y  el 
oli*o  en  Sonsón ;  y  desde  entonces,  por  línea  recta  de  familia, 
el  espantoso  mal  ha  venido  propagándose,  y  hoy  existe  en 
I  cantidad  bastante  para  causar  terror  en  varias  poblaciones  y 
ira  ser  una  terrible  amenaza  para  lo  porvenir. 
El  rancie,  achaque  consistente  en  una  dermatosis  particular, 
les  asiiiiisnio  muy  frecuente   en  el  Estado,  con  especialidad 
|en  los  climas  ardientes  y  en  los  lemplado.s.  Esta  enfermedad 
le no  produce  dolor,  aunqucsí  rascazón  insoportable,  no  tiene 
igmvedad  suficienle  para  ser  considerada  como  mortal ;  pero 
atraen  la  categoría  de  las  deformidades  huínanas  que  aver- 
flenmnalmayornümerode  los  c[iie  las  padecen.  Nos  lia  pare- 
cí por  observaciones  propias,  (pie,  8iii  ser  peligrosM  un  sí 
israo,  este  mal  complica  desfavorablemente  todas  las  enfer- 
aedadcs  exantemáticas,  y  todas  las  dolencias  propias  de  las 
membranas  mucosas, 

Segiín  el  padre  Velasco,  no  existía  el  carato  en  el  Nuevo 
Mundo,  y  fué  debida  su  primera  importaci<m  á  una  cuadrilla 
^k  nebros  de  Angola,  traídos  al  país  para  la  elaboración  de 
^Biinas  en  el  vallo  de  Patía,  Losaiíti^^uos  historiadores  lo  descri' 
^  ben  someramente;  el  Dr.  Francisco  Antonio  Zea  lo  mencionó, 
^■ás  como  observador  ordinario,  que  cientíticamente;  Rayer  le 
^Bdicó  algunas  lineas  en  su  tratado  sobre  Enfermedades  de  la 
^W¡el;  Alibert  le  consagró  un  capítulo  poco  luminoso;  un  pro- 
fesor venezolano,  cuyo  nombre  se  nosescapaeneste momento, 


CAPITULO  SEXTO 


Producciones 


Reino  animaí.  —  Reino  vegetal.  —  Reí  no  mineral,  —  Cuadros. 


El  Estado  de  Antioquia,  por  ser  esencialmente  montañoso 

y  eminentemente  mineral,  y,  masque  todo,  porque  su  compo- 

sicióti  geológica  así  lo  dispone,  es  poco  fértil.  Los  cortos  pero 

QUmerosos  valles  entre  los  pliegues  de  sus  montañas,  ciertos 

Segmentos  rcduciflos  en  el  declive  de  las  cordilleras,  y  algunos 

terrenos  bajos  y  ardientes   en  las   orillas  de  los  ríos    más 

Caudalosos,  que  por  cierto  no  constituyen  la  mayor  parte  del 

País,  forman    excepción   á  la  regla  general   que  sentamos 

^^mo  relativa.  Sin  embargo,  veremos  luego  que  la  esterilidad 

agrícola  no  ha  impedido  totalmente  la  multiplicación  de  los 

Ei^egetales  indígenas  ;  que  los  medios  para   la   vida  animal, 
aunque  escasos,  no  se  han  opuesto  en  absoluto  á  la  creación 
y    manutención  de  diversas  especies  animales,  y  que  la  con- 
pguración  misma  del  suelo  ha  presentado  el  reino   mineral 
^^mo  un  verdadero  prodigio.  Las  causas  que  han  presidido 
^  este  fenómeno,  que  a  primera  vista  parece  contradictorio, 
^n  numerosas,  y  sin  profundizarlas  las  tocaremos  de  paso 
^n  los  lugares  correspondientes. 


I 


Reino  animal.  —  Este  reino  es  sin  duda  alguna  el 
ideaos  rico  del  país. 

Hablamos  de  las  antiguas  razas  existentes  antes  del 
descubrimiento  y  la  conquista,  y  de  las  recientemente  intro- 
ducidas, porque  aunque  el  asunto  histórico  que  nos  propo- 
nemos  no  profundiza    hechos    actuales,     sí    queremos    en 

4. 


56 


algunos    puntos    dar  idea   sumaria    do   nuestra    situación 
presente  cx>mo  Estado, 

Aceptamos,  como  verdad  incuestionable,  que  todos  los 
cuadrúpedos  originarios  del  Continente  americano  han  sido 
y  son  de  organización  sobrado  débil,  comparados  con  los  doj 
los  otros  Continentes.  El  íjúlalo  de  la  América  setentrional, 
el  llama  ó  lama  del  Perú  y  las  dantas  de  diferentes  puntos,  ' 
son  positivamente  los  más  grandes  animales  de  esta  especie 
en  América,  Los  primeros  y  segundos,  es  decir,  los  búfalos  y 
los  llamas,  no  se  encuentran  entre  nosotros,  pero  de  los 
últimos  tenemos  bastantes  ;  y  además  abundan  en  los  bosques, 
jaguares,  leopardos,  osos,  monos,  tatabros,  zahinos,  venados, 
osos  hormigueros,  martejas,  armadillos,  cuzumhos,  ardillas, 
comadrejas,  lobos,   conejos,    ratones,  raposas,   zorras  etc. 

La  familia  de  los  coleópteros,  comunmente  llamados 
escarabajos,  es  variadísima  en  sus  especies,  y  notable  por  la 
viveza  y  brillo  de  sus  colores. 

Las  orugas  ó  gusanos  son  de  una  profusión  verdade- 
ramente maravillosa*    En  este  género  de  estudio,  el  natu- 
ralista   tendrá    un    campo    inmenso    para    sus    tareas  de    i 
observación.  ^ 

Los  insectos  en  general  son  innumerables  é  interesantes 
para  el  estudio.  M 

Hay  caimanes  en  las  partes  bajas  de  los  grandes  ríos, 
6  iguanas,  lagartos,  camaleones,  cicntopicSj  lagartijas, 
escorpiones,  avispas  y  hormigas  en  muellísimos  sitios  del 
Estado.  Entre  las  arañas  hay  algunas  notables  por  su  tamaño, 
y  por  su  aspecto,  que  imita  en  ocasiones  la  felpa  del  más  fino 
terciopelo,  y  entre  las  avispas  y  las  hormigas  hay  otras  que 
llaman  la  atención,  ya  por  su  magnitud,  ya  por  lo  ponzoñoso 
de  su  aguijón. 

Las  aves  no  son  tan  dignas  de  mención  por  la  variedad 
de  sus  especies,  cuanto  por  el  lujo,  pompa  y  ganalura  de  su 
plumaje.  Tenemos  paujíes,  pavas,  guacharacas,  torcaceSi 
paletones,  gallos  de  peñasco,  mirlos,  lurpiales,  loches, 
azulejos,  cardenales,  jilgueros,  tordos,  gallinetas,  peixlíci 


—  57  - 


mBaaorSs^rallinazos,  águilas,  milanos  y  mil  y  mil  más 
iviíiuos,  entre  los  cuales  lucen   algunos  como  el  turpial, 

landria  y  el  cucarachero  por  la  delicadeza  y  armonía 
de  su  canto. 

mariposas,  aunque  no  tan  bellas  y  finas   como  las 
ponderadas  de  Muzo,  abundan  mucho,  sobre  todo  en  las 
nes  de  los  ríos. 

En  los  torrentes  que  curren  á  grandes  alturas  hay  pocos 
peces:  sardinas  y  anguilas  son  casi  los  solos  pobladores  de 
esas  aguas.  Cuando  tales  torrentes  bajan  á  los  valles, 
contienen :  capitanes,  sabalctas,  corronchos,  doradas,  boca- 
chicos  ó  pataloes  y  algunos  más  de  este  género.  No  es  sino 
en  los  grandes  ríos,  como  el  Cauca,  el  Magdalena,  Nechí  etc., 
donde  los  peces  abundan,  y  enlre  ellos  el  bagre,  el  barbudo, 
e!  manatí  y  el  mojarra  son  los  más  notables. 

Es  sobre  todo  en  serpientes  en  lo  que  el  Estado  presenta 
lamas  pasmosa  y  estupenda  variedad.  Estos  animales  llaman 
la  atención  por  su  corpulencia ,  sus  costumbres  y  lo 
eminentemente  venenoso  y  letal  de  su  mordedura.  Haypó 
fina,  p6  ordinaria,  mapaná  lisa,  mapaná  cabeza  de  candado, 
piturá  fina,  pitorá  común,  cazadora,  patoquilla  ó  pudridora, 
í^uis  ó  taya,  serpiente-plancha,  lomo  de  macliete  (verde  y 
negra),  coral  de  tierra,  coral  sucio,  bejuca,  rabo  de  ají, 
guardacamino,  cascaljcl,  guacamaya,  víbora  común,  toche 
ó  voladora,  yore,  jerga,  veinticuatro  y  corporal.  La  corporal 
nos  parece  llamada  serpiente  de  un  modo  impropio,  porque 
tiene  más  bien  los  caracteres  de  sauriano  que  de  ofidio. 

El   cuadro  que  va   a  continuación  puede   dar  una  idea 

amenté  científica  de  las  más  importantes  especies 
ánimalevS,  tanto  de  las  indígenas  como  de  las  que  han  sido 
suceaivamente  introducidas  por  los  conquistadores,  por  los 
colonos  y  por  los  ciudadanos  que  hoy  llovían  vida  libre  é 
independiente. 

Reino  Vegetal.  —  La  vida  vegetal  es  variada  y  rica  en 
[el  Estado.  Ya  hemos  visto    la  innumerable  diversidad  de 


I 


alturas  sobre  el  nivel  del  mar,  y  la  prodigiosa  y  casi  incalculabl^J 
escala  en  que  fluctúa  la  temperatura  por  la  misma  causa.  Ahoral^ 
bien  :  como  ol  influjo  del  calor,  de  la  humedad,  del  aire  y  de 
los  terrenos  crean  el  tipo  específico  do  la  organización  vegetal, 
resulta  que  siendo  esos  elementos  tan  diversos,  su  acción  se 
hace  sentir  también  diversamente,  y  diferencias  notables 
aparecen  de  hecho  en  la  flora  antioqueña*  ^ 

A  pesar  de  la  reconocida  riqueza  mineral  del  territorio^ 
hay  razón  para  dudar  si  dicha  riqueza  es'  definitivamente    , 
superior  á  lado  la  vegetación.  Desgraciadamente,  el  antioqueño^ 
ignorante  ó  imprevisor  hasta  ahora,  ha  preferido  la  formación 
de  escasas  praderas,  á  la  opulencia  y  valía  de  sus  florestas 
vírgenes.  El  hacha  del  montañés  ha  caído  sin  piedad  sobre 
bosques  llenos  de  tesoros  naturales  acumulados  por  siglos,  y 
que  habrían  dado  á  la  industria  un  porvenir,  un  alimento  y 
vida  extraordinarios.  ^| 

Dimos  ya  á  entender  en  qué  manera  y  en  qué  orden 
están  distribuidas  las  plantas,  formando  zonas,  según  la 
elevación  sobre  las  montañas  y  según  el  grado  de  temperatura, 
pistas  zonas  se  presentan  con  gran  regularidad  entre  los 
trópicos,  y  aunque  en  ocasiones  se  ofrezcan  algunas  exce| 
cienes  á  la  regla  general  de  su  crecimiento  en  una  mismí 
escala,  tales  excepciones  consisten  no  tanto  en  la  falta  de  h 
plantas  correspondientes  á  un  punto  dado,  como  en  que  se" 
entreveren  unas  con  otras,  las  pertenecientes  á  los  climas  tríos, 
medios  y  abrasadores*  Este  fenómeno,  que  depende  de  causas 
extrañas  a  la  naturaleza  de  nuestro  trabajo,  contribuye  no 
poco  á  realzar  la  belleza  de  algunos  paisajes,  recogiendo  en  un 
mismo  punto  el  pino  de  los  Alpes,  el  naranjo  de  los  paíse^M 
templados  y  el  dátil  africano,  como  sucede  en  el  antiguo  valle" 
de  Aburra. 

Los  liqúenes,  los  heléchos  y  las  parásitas  orquidáoeaa 
forman  en    Antioquia  grupos  lujosísimos   de  plantas.    Las 
últimas,  sobre  todo,  por  su  tondeocia  natural  á  imitar  con  la 
corola  desús  flores  la  fisonomía  de  ciertos  animales,  presenta^B 
raras  y  caprichosas  muestras  del  vigoroso  aliento    '*^   '•*" 


^  5í>  — 


aaturaleza.  La  vainilla,  perteneciente  á  oso  género,  brinda 
gran  cantidad  de  especies,  finísimas  algunas  y  de  espontáneo 
crecimiento  en  log  bosques  todas  ellas. 

Las  más  notables  oi^quidáceas,  por  la  galanura  y  capricho 
ele  su  florescencia,  son  las  vulgarmente  conocidas  en  el  país 
con  los  nombres  de  San  Juan,  cuna  de  Venus,  americana, 
mariposa,  Magdalena,  columbina  ó  Espíritu  Santo,  araña, 
cucarrón,  zancudo,  muza,  calavera,  lirio  del  Tabor,  dragón  y 
ocnteiiarea  más  de  especies  poco  conocidas  ó  completamente 
anúnimas* 

Los  arbustos  y  árboles  corpulentos,  importantes  todos 
^llos  como  objeto  de  adorno,  son  numerosísimos  :  el  caunce, 
íílencenillOf  el  arizá,  el  sietccucro.s,  el  carbonero,  el  guayacixn, 
el  flor  azul  y  multiplicadas  acacias,  lucirían  ventiíjosámenteen 
lo»  parques  y  jardines  mejor  cuidados  de  Europa. 

Las  maderas  de  construcción  y  las  aplicadas  á  la  ebanis- 
!«r¡a,  á  par  que  abundantes  merecen  gran  celebridad ;  y 
c^tí)  por  la  infinita  diversidad  íie  sus  ooíorcs,  lo  compacto  y 
solido  de  su  fibra,  el  brillo  que  desenvuelven  pulidas, 
8U  tenacidad  y  duración.  Entre  ellas  debemos  citar  como 
í^omondables,  el  comino,  indestructible  por  los  insectos,  el 
cbaquiro,  simpático  por  su  lustre  y  tersura,  el  algarrobo» 
notable  por  su  solidez,  el  tostado,  el  amamor,  el  guayacán,  el 
cau}ba,  el  cedro,  el  roble,  el  granadillo,  el  diomate,  e!  carmín, 
^Icaratero,  el  quimulá  etc.  etc.  etc.,  deteniendo  aquí  nuestra 
ííiiumeración  por  temor  de  ser  prolijos. 
I  Toda  nuestra  flora,  yerbas  ó  plantas  de  talla  menor, 
í^astreras,  trepadoras,  enredaderas,  arbustos  y  ái'boles  corpu- 
lentoa,  ofrece  en  este  tei'ritorio  caracteres  admirables  y  dignos 
de  llamar  la  atención  de  los  botánicos.  Aquí  las  plantas  de 
cualidades  neutras  ó  poco  definidas,  son  extraordinariamente 
faras.  Ciisi  todas  ellas  tienen  propiedades  físicas,  químicas  y 
^tánicas,  concentradas^  vigorosas  y  enérgicas  que  las  distin- 
gueo.  Ya  es  una  virtud  medicinal  incontestable,  á  veces  un 
«exquisito  aroma,  en  ocasiones  una  linda  flor,  y,  por  fin,  un 
(agradable  fruto,  A  veces  las  hojas  solas  hacen  notable  un 


—  GO  — 

árbol,  y  en  otros  la  corteza  solamente  cautiva  la  curiosidad, 
y  no  faltan  ejemplos  en  que  un  solo  individuo  posea  en  sí 
gran  numero  de  virtudes  recomendables. 

Las  gramíneas  vegetan  con  feracidad  y  profusión  en 
muchos  puntos.  Hay  pastos  para  la  fácil  cría  de  los  ganadon, 
y  fuera  de  las  dehesas,  y  entre  ellas  mismas,  tenemos  extensos 
carrizales,  nudillales»  chuscales  y  espaciosas  florestas  de 
guaduas. 

Entre  las  produciones  vegetales  aplicadas  provechosa  y 
útilmente  á  la  medicina,  esta  comarca  tiene,  entre  otras : 
quinas,  venturosa,  achicoria,  verbenas,  paraguay,  pareira, 
escobilla,  guaco,  zarzaparrilla,  ipecacuana,  doradilla,  cedrón, 
cañafjstula,  tamarindo,  caraña,  copaiba,  maría,  anime,  copachí, 
drago,  sandectc, ,  etc.,  etc.  Sería  enfadoso  continuar  la  lista 
de  estos  últimos  agentes  naturales  con  que  la  divina  Provi- 
dencia se  ha  servido  dotar  a  nuestra  patria.  Bástenos  decir 
que,  fuera  de  lo  enunciado,  y  de  todo  lo  que  la  importación 
extranjera  nos  ha  tt*aído  de  útil  y  saludable,  tenemos  en 
nuestras  selvas  plantas  sin  clasiíicación,  que  sólo  siglos  de 
estudio  pondrán  de  maniíieslo  para  alivio  de  la  humanidad. 

Nos  resta  para  concluir  lo  que  sobre  el  presente  asunto 
creemos  debo  ser  apuntado,  liacer  mención,  aunque  forzosa- 
mente  incompleta,  de  nuestros  árboles  frutales,  que,  de  paso 
sea  dicho,  consideramos  como  de  una  calitlad  bien  superior  á 
todo  lo  que  en  este  genero  cnnoc-emos  en  la  Zona  Tórrida, 

Entro  las  palmeras  hay  muchas  que  suministran  frutos 
deliciosos  para  el  gusto:  los  cocales,  el  carozo  ó  mararay,  el 
milpesos,  el  cuesco  y  la  palma  de  vino  son  las  principales. 

Las  cucurbitáceas  suministran  curubas  exquisitas  y] 
badeas  de  diferentes  clases,  la  mayor  parte  justamente  ponde-] 
ratlas  por  su  mérito ;  mas  sin  seguir  en  esto  enunciación 
ordenada,  no  deberemos  dejar  sin  mención,  tomándolas  al 
acaso,  las  moras,  guamas,  aguacates,  sandías,  melones,  chi- 
rimoyas, anones,  pinas,  nísperos,  zapotes,  mameyes,  mamon- 
cillos,  plátanos,  higos,  guanábanas,  papayas,  pitahayas, 
mangos,  caimitos,  madroños,  cacaos,    pepinos,    calabazas, 


-  01  — 

almendras,  avellanas,  uvas  de  monte,  sirpes,  ciruelas  etc*,  etc. 

No  hablaremos  do  las  plantas  de  aclimatación,  porque 

ellas  son  generalmente  conocidas,  y  las  mismas  exactamente 

que  se  cultivan  por  mayor  ó  por  menor  en  el  resto  do  !a  Unión, 

[aremos  notar  solamente  que  muchas  de  las  introducidas 

ista  ahora,  germinan,  crecen  y  fructifican  bien  en  diferentes 

^calidades. 

El  maíz  era  quizá  el  único  cereal  cultivado  por  los  aborí- 
genes, y  el  que  constituía  con  la  caza  y  la  pesca  la  base  de  su 
subsistencia. 

El  centro  del  Estado  está  hoy  casi  literalmente  talado  y 

iesnudo  de  su  antiguo  ropaje  natural.  No  sucedía  lo  mismo 

cuando  el   país   fué   descubierto  por  los  españoles,  porque 

"entonces  muchos  de  los  indios  vivían  bajo  los  árboles,  á 

causa  de  no  tener  terrenos  cultivados   y  abiertos.  Hoy  las 

cercanías  del   Magdalena,  las  vertientes  para  el  Atrato,  y  la 

parte  inciütadcl  norte  y  nordeste  de!  Estado,  son  los  únicos 

puntos  que  conservan  á  este  respecto  su  antigua  virginidad. 


Reino  mineral.  —  En  un  país  tan  esencialmente  rugoso 
y  quebrado  como  éste,  es  preciso  que  la  estructura  sólida  de 
su  formación  presente  fenómenos  de  composición  química 
sumamente  distintos  y  complicados  en  su  manera  de  ser.  Estos 
fenómenos  tienen  realmente  en  Antioquia  manifestaciones 
típicas  de  suma  importancia,  ya  bajo  la  forma  especial  de 
^ractéres  geológicos  peculiares,  ya  por  la  manifestación  do 
riquezas  minerales,  privativas  en  cierto  modo  al  territorio  y 
difícilmente  halladas  todas  á  un  mismo  tiempo  en  las  otras 
comarcas  de  la  tierra.  Bajo  el  aspecto  mineral  esencialmente, 
Anliotjuia  puede  y  debe  considerarse  como  un  inmenso 
gabinete  de  historia  naturaL 

Las  rocas  que  sirven  de  base  á  la  formación  de  nuestras 
ínontañas,  son  :  el  dialaje  ó  serpentina  común»  la  diorita,  la 
sieuita  granitoide  y  porfiroide,  el  granito  puro  y  las  rocas  que 
coftótituyen  las  variedades  de  las  ya  mencionadas. 

Es   sencillo  comprender  que  con   eslos    elementos    de 


—  G2  — 

formaciuQ  y  con  otros  que  pueden  considerarse  como 
subalternos  y  que  no  se  mencionan,  un  país  dislocado  en 
diversos  sentidos,  debe  mostrar  cambios  geológicos  suma- 
mente variados  é  interesantes. 

Si  bajamos  de  una  alta  cordillera  á  un  profundo  valle,  es 
frecuente  hallar  rocas  pertenecientes  á  los  esquistos  de 
talco,  de  mica  y  de  gneis  y  sus  especies  resultantes,  ya  de  liga, 
ya  de  descomposición. 

En  el  lecho  de  los  ríos  se  presenta  casi  siempre  el 
conjunto  de  rocas  que  hemos  considerado  como  base  de  la 
formación  montañosa,  con  otras  acarreadas  por  el  influjo  de 
las  corrientes  de  agua,  de  los  derrumbamientos,  y  acaso  por 
algunas  otras  causas.  Fragmentos  de  cuarzo  de  diferentes 
clases,  fonolitas  ó  piedras  de  campana,  geodas,  láminas  de 
mica  ó  Juan  blanco,  pedazos  de  pegmatitas,  trozos  de  sílice 
pirogénico,  son  las  rocas  más  comunes  ;  y  esto  mismo  que  se 
nota  en  el  examen  superficial  de  los  ríos,  se  observa  en  m;Vs 
abundancia  en  los  terrenos  de  aluvión  que  sirven  de 
hacinamiento  á  dichas  rocas  y  que  constituyen  por  tudas  partea 
la  formación  de  las  minas  de  oro  corrido. 

En  muchos  lugares  hay  fajas  de  terreno  que  pueden 
califií^arse  de  sedimentarias,  y  en  ellas  so  hallan  tieri-as 
tinturadas  por  diferentes  colores  :  arenas,  gredas  y  sustancioj? 
diversas,  que  deben  reputarse  como  el  efecto  natural  de  la 
descomposición  de  las  rocas  madres,  pues  con  pocas  cscep- 
ciónos  todo  el  país  está  constituido  por  terrenos  primitivos;  y 
de  tal  suerte  que  si  consideramos  rocas  antiguas,  de  un  lado, 
y  aluviones  reducidos  de  muy  reciente  depósito,  por  otro,  hay 
razón  pai'a  deducir  un  hecho  de  carácter  negativo,  pero 
propio  en  verdad  para  deOiiir  muy  bien  la  naturaleza  cspecialj 
de  este  territorio.  El  hecho  negativo  á  que  aludimos  consist 
ea  la  falta  total  ó  casi  total  de  restos  fósiles.  Es  muy  poca  k 
que  liasta  el  presente  so  ha  podido  hallar  en  Antíoquia  en 
Bisunto  de  huesos  petriOcados,  conchas  marinas,  impresiones 
animales  marítímaa  ó  lacustres,  moldes  vegetales  etc.  quiíi 
revelen  depósitos  de  una  organización  anterior. 


—  63  — 


Las  minas  mismas  de  hulla  que  yacen  formando  gran 
zona,  á  lo  largo  de  una  y  otra  ribera  del  Cauca,  por 
grande  extensión,  están  desprovistas  de  los  fusiles  que  le  son 
comunes  en  otros  países. 

Hay  una  teoría  reciente  que  pretende  explicar  ia  parte 
geognóstica  antioquefia,  diciendo  cinc  todos  los  valles,  vegas, 
recodos  y  estrechuras  de  la  comarca  deben  ser  consideradon 
como  antiguas  cuencas  6  e¿5 tanques  desecados  de  viejos 
lagos  andinos.  Esa  teoría  presupone  la  existencia  quieta, 
pacífica  y  tranquila  de  las  aguas  detenidas  por  muchos  siglos, 
presupone  también  el  enorme  tamaño  y  notable  profundidad 
de  algunos  de  esos  lugos,  y  en  fin,  da  por  cierto  «lue  las 
eonientes,  cataratas,  cascadas,  ancones  y  angosturas  de 
nuestros  ríos,  fueron  los  desagües  naturales  por  donde 
lentamente  se  abrieron  paso  las  aguas. 

Sin  negar  la  existencia  probable  de  depósitos  de  agua  en 

lo«s    senos   de  estas  montañas,  duclamus  mucho   de  ípie  el 

fenómeno  haya  tenido  lugar  de  la  manera  antes  ioflicada. 

Faltan  en  las  laderas  de  nuestras  escarpas,  líneas  paralelas 

impresas  por  las  aguas  lacustres  en   su  descenso  gradual ; 

faltan  los  fósiles  peculiares   a  estas    formaciones,    y    falta, 

en  fin,    á    la  mayor    parte   de    estas    cuencas,    esa    rica, 

tígpesa  y   feraz   capa  de  tierra  vegetal  que    los   tiempos  y 

las  corrientes  acumulan  por  desgaste   en   el  fondo  de  los 

estanques, 

Juzgamos  que  hubo  en  estas  comarcas,  como  en  otras 
muchas,  un  gran  cataclismo  neptuniano  ;  juzgamos  que  la 
carrieiile  general  se  verificó  de  sur  á  norte  para  el  centro  dg 
Antioquia ;  juzgamos  que  las  aguas  se  desviaron  al  noroeste 
Jíil  nordeste  por  los  cauces  de  ríos  que  ya  hemos  descrito; 
y  juzgamos,  en  conclusión,  que  la  permanencia  de  las  aguas 
^  las  partes  bajas  fue  transitoria,  rápida  y  violenta,  y  que 
í^ompió  los  diques  y  barreras  que  se  le  oponían,  sin  dar 
tiempo  suficiente  para  la  formación  de  algunos  caracteres 
físicos  que  distinguen  los  terrenos  en  que  el  agua  ha  sido 
detenida   durante    muchos    siglos*    Los  aluviones  de  poca 


—  64 


potencia,  los  aventaderos,  y  otras  señales    que  sería  largo 
enumerar,  apoyan  nuestra  creencia* 

Las  piedras  preciosas  no  se  han  liallado  hasta  ahora  en 
Antioquia,  en  abundancia  tal,  como  para  merecer  los  honores 
de  un  laboreo  metódico. 

Hay,  í?in  embargo,  muestras  de  brillantes,  corindón, 
granates,  azabache  y,  en  opinión  de  algunos,  de  esmeralda^ 
en  el  territorio  del  nordeste.  Piedras  do  menor  valor,  como 
ágatas  de  diferentes  clases,  jaspes  y  mármoles  muy  variados, 
se  hallan  en  ricos  depósitos.  De  los  últimos  especialmente 
hay  inagotables  canteras  en  las  orillas  de  los  ríos  Claro, 
Cocorná,  Nare  y  Pocuné. 

No  tiene  el  Estado  ninguna  mina  de  sal  gema;  pe: 
como    socorrida   compensación,    tiene    fuentes   saladas,   dt^ 
donde  se  extrae  en  grandes  cantidades  el  cloruro  de  sodio 
sal  de  cocina  para  los  usos  domésticos. 

En  asuntos  puramente  de  industria  mineral,  esta  tierr 
puede  llamarse  opulenta,  y  tanto  que  sería  mucho  más  fái 
decir  lo  que  en  cuerpos  simples  le  falta  que  lo  cpie  pose-- 
Fuera  del   oxígeno,    ázoe,    Iiidrógeno    y    carbono,   cuer¡ 
indispensables   en  toda  creación  y  que  existen  por  dond^ 
íjuiera,  hay,  en  más  ó  menos  abundancia  :  oro,  que  form» 
base  de  la  actual  riqueza,  plata,  que  le  sigue  en  importanc^ 
yodo,  bromo  y  lloro,  á  los  cuales  se  atribuye  la  buena  sal  ^ 
y  robustez  de  los  habitantes;  y,  además,  alumbre,  sílice,  hier^ 
cobre,  colialto,  titano,  moligdeno,  plomo,  mercurio,  arséni 
zinc,  antim*mio  y  algunos  m;is,  ya  en  grandes  depósitos,       ^ 
en  trazas  ó  muestras  que  maniliestan  su  existencia  en  maW 
banlidad. 

El  platino  no  se  ha  hallado  hasta  el  día  en  gran  cop£  ■ 
pero  se  espera  que  la  exploración  detenida  de  la  fronte 
limítrufecon  el  Cauca,  lo  pondrá  de  manifiesto  en  el  valle  ^ 
Murrí. 

ramos  este  capitulo  cq, 


CLASIFICACIÓN  ANIMAL 


VERTEBRADOS 


mamíferos 

Bimanos  


Nombre  vulgar. 
El  hombre.  .  . 

Marimonda.  .  . 

Mico 

Mono 

Tití 

Mono  zambo.  . 


Queirópteros \  Murciélago 


Cuadrumanos. 


Insectívoros.  .  .  . 
Plantigrados. 


^    Dijitigrados. 


1 


Erizo 

Oso 

Comadreja.  .   . 

Nutria 

'Perro(i) 

Lobo 

Raposa 

Zorra 

Perro  de  monte 

León 

Tigre  jaguar  .  . 
Tigre  gallinero. 

•Gato 

Cuzumbo.  .  .  . 
'Perro  cazador. 


Marsupiales 1  Chucha. 


Nombre  científico. 
Homo  sapiens. 

Simia  Belzebuth. 
Cebus  variegatus. 
Simia  monacha. 
Sagüinus  sciurus. 
Áteles  hybridus. 

Vampirus  sunguianga. 
Vespertilio  murinus. 
Phylostoma  spectrum. 
Erinaceus  europeus. 
ürsus  americanus. 
Mustela  vulgaris. 
Lutra  vulgaris. 
Canis  familiaris. 
Canis  lupus. 
Canis  vulpes. 
Vulpes  nigra. 
Canis  cancrivorus. 
Félix  concolor. 
Félix  onza. 
Félix  pardalis. 
Félix  catus. 
Nasua  fusca. 
Canis  grajus. 

Didelphis  philander. 


(1)  Son  cxóticob  los  que  llevan  este  signo. 


-  G6 


VERTEBRADOS 


Roedores. 


Desdentados. 


Paquidermos. 


Rumlantetj 


Nt)mbrc  vulgar.  Nombre 

Ardilla Sciurus  \ 

Ratón Mus  mus( 

Ratón  dü  agua..  .  Mus  aqua 

Puerco  cspín  .  .  .  Hystrix  ei 

Conejo Lepus  an: 

Gurí Amoemo  < 

Guagua Dasyproc 

Perico  ligero.  .  .  Radypus 

Armadillo Dasypus  1 

Oso  hormiguero. .  Myrmeco 

Oso  colmenero  .   .  Myrmeco 

Oso  negro Ursus  cu< 

Danta Tapirus  a 

*Marrano Sus  scrof 

Zahino Dycotilus 

Tatabro Dycotilus 

'(.'aballo Equusca 

*Asno,  burro  .  .  .  Eíiuus  as 

Giervo Cervus  p< 

Venado Cervus  m 

*roro.  ,,.....  Tíos  tauri 

*Ov(}ja*    ,-....  Ovis  aricÉ 

do] 


—  G7 


AVES 


Dentirostros , 


5  ,1  Fisirostros , 


o 


Conirostros» 


TeDUÍrostroB< 


Trepadoras. 


toáceas . 


VERTEBRADOS 
Nombre  vulgar.        Nombre  c¡c«iitílico. 
Mirlo,  chitcagua  .  Turdus 

Cardenal Tana  i:ra  cardenal. 

Cucarachero  ,  ,  .  fiegulus. 
Tordo.   ......  Turdus  nmsicus. 

Calandria,  ...»  Alanda  calandra. 
Gallo  de  peñasco,  Pipra  rupicala. 
Golondrina.  •  .  ,  líiruodo  llaviventer. 
Golondrina  de  in- 
vierno       Üifundo  fulva* 

Tijerela Ilirundo  rufa, 

Afrcehero Fringilla, 

Jilguero Frjngilla  linota. 

Turpial ......  Setenuá  Oavescens. 

Canario Fringilla  granatiua. 

Giilungo,  mochi- 
lero ú  oropéndola  Floceus  lextor. 
I  Tominejo  ú  colibrí  Frochilus, 
,'  Guacamaya.  .   .  .  Psittacus  macao, 
'    Papagayo.  •  ♦   .  .  Psillacus  accipihinus. 

1   Loro. PtíiLtacus  domicolla. 

1  Perico Paittacua  menstruas* 

1  Cotorra.   ,  .  .   .  .  Paittacus  melanopterus. 
Garrapa  tero* ,   .  .  Chrotophaga  piririgua. 
Chanión    ó    ciri- 

güelo Chrotophaga  mayor. 

Dios-te-dé íiamphactus. 

Carpintero  ....  Plcus  robuatus. 

'Gallo Gallus  phasianus. 

'Paloma Columba  palumbuü. 

Torcaza Columba  montana. 

Tórtola  ......  CJolumba  turtur. 

CutuBita Columba  risoria. 

I  Perdiz Tetrao  perdix. 

j  Pisco Melcjigris  gallopavo. 

Guacharaca.  •  .  .  Ortalida  squamatcu 

Paují  .  , Ourax  alcetor. 

Pava Pene!o)*6  crislata. 

Gurría l*enelope  aburrí. 

Gallineta Penelope  pipile. 

^  Pavo  real Pavo  crisUitus. 


—  68  — 


AVES. 
Zancudas .  . 


Palmípedas 


VERTEBRADOS 

Nombre  vulgar.  Nom 

/  Garza Arde: 

I  Chorlo Parri 

(  Alcaraván Arde 

\  Pato Anas, 

(   Ganso Anas 


REPTILES. 
Quelonianos  .  . 


Saurianos . 


Ofidianos 


(  Tortuga Testu 

í  Hicotea 

^  Caimán Alligí 

Cocodrilo Crocc 

phi 
Lagarto  azul .  .  .  Anoli 

Lagartijas Lacei 

Lagarto  común.  .  Lacei 

Iguana Hysil 

Tiro Geck( 

I  Camaleón Cams 

Víbora  común  .  .  Vipeí 

Equis Echií 

Cascabel Crota 


^^ 

^i           —  (jO    --                                                                    ^M 

A.RTICULADOS                                          H 

]NÍ!íECTOtí. 

Nombre  vtilgai'.        Nombre  cientilii-o.                              ^^M 

* 

(Cárabos)                                                                    ^| 

Cucarrón  azul.   .  .  Carabus  cyaneus.                               ^H 

Cua  grande,  .  «   ,   I  tu  presiona  gigantea.                           ^^M 

C.  do  cuernos  como                                                                ^H 

peine.*  .  .  ,  .  .  Elater  pecticornis.                            ^H 

C .  de  los  exoremen-                                                             ^^| 

^^^ 

tos*  ,...•.*   Alencus  pilularis.                               ^^| 

^^^B 

C.  do   cuerno  in-                                                              ^^M 

^^H 

ferior  largo  .   .  .  Scaraboeus  Júpiter.                            ^^ 

^^^^^H 

C.  de   cuerno  su- 

^IH^ 

perior  largo.  ,  .  ScaraboeuB  Hercules. 

P      Coleópteros 

0.  de  cuerno  peq.  Scaraboeus  nasicornis. 

^H 

C.  de  cuernos  late- 

^^^ 

rales Lucanufi  cervus. 

^^B 

C>  de  cuernos  lar- 

^^H 

guísimos Cerambia  alpinus. 

^^^H 

0*  escarlata  ....   Pyrochroa  coccínea. 

^^H 

Gorgojo  ......  Curculio  colon. 

^^H 

Cocuyo    ó  luciér- 

^^^H 

naga Pyrophorus  noetiluens. 

^^^^^^^^^B 

Cocuyo  que  aium- 

^^H 

bra  por  detrás . .  Lucio  abclominaíis. 

^^^^H  * 

Cucaracha.  ....  Blattu  orientalis. 

^^H 

Animal     de     alas 

^^V 

como  hojas.  .  ,  .Phylium  siccifoliuni. 

r      Ortópleros  *      .      ,  .  i 

Grillo  •.,....  Gríllus  grillotalpa. 

^^ 

Langosta. ....  Acridium  migratorium. 

^H 

Saltón. Grillus  campestris. 

B 

.  Saltón  grande.  .  .  Locusta  viridis. 

1 

Matacaballos. .   .  ,  Libollula  deprossa. 

1      Neurópteros 

Comején,  .  .  *  ,  .  Termes  morio. 

ARTICULADOS 


INSECTOS, 


Hemípteros . 


IJimcnópleroR 


(ó  1  Diurnos. 

e 


-^  1  Nocturnos  . 


s 


Crepusculares 


Dípteros.  . 


Chupadores. 

Parásitos  . 
Tlsanuros. 


Nomlire  vulgar. 

Cínife  que  pone 
sus  huevos  en  el 
interior  de  los  ár- 
boles tiernos  y  és- 
tos se  íiinchan 
produciendo  aga- 
llas  » 

^  Chincho  .,,... 

Abeja 

Abejorro 

Avispa  ribeteada  , 
Avispa  común.  .  . 
Hormigas ,  .  .  ,  . 
Airieríis.  ,  .  .  ,  , 
Cayubras 

i  Chíipolíis,  maripo- 
i      sas , 

Drujas » 

Polilla  de  la  ropa  . 
f  Polilla  de  laspicles 
.  I  Brujas  blancas.  .  . 

Mosca  común  .  ,  . 

Mosca  que  pro- 
duce el  guiiano 
do  monte  .  .  .  , 

Zancudo 

Tábanu  ,,.... 

MObca  de  cresa  .  . 

,  Pulga  ,  ,  .  .  . 
\  Pulga  de  parro.»  » 

^Nlgua 

'  Garrapata.      .  .  . 

I  Caranga 
Piojo.  .  ,  .  .  , 
Ladilla 

I  Tijereta 


\ 


Nombre  cieíilííico. 


Diplolcpia,  varias  especies. 


Cimex  lectularia- 

Apis  mellitlca. 

Dombus  moscorum. 

W^spa  cineta. 

Clorion  lobatum. 

Fórmica. 

Alta  eephalotcs 

Poliergo  rubescL'iis. 

Papillio. 
NimphaUs. 
Tinea  tíipezclla. 
Tin^a  pcilionella, 
Ach<?t*ontla  átropos. 

Musca  vomitoria. 


llipoderma  bovis. 
Culex  pipions. 
Tabanua  bovinus. 
Musca  inlocíoria. 

Pulcx  irritans, 
Pukx  cania, 
l^ulex  penetrans. 
Ricinua  hexapoda. 

Podiculus  vestimenta* 
Püdiculus  corvlcalis. 
Pediculus  pubis. 

Fortlcula  áptera. 


INSECTOS. 


Arácnidos. 


Crustáceos 


Anólides. 


Moluscos 


yxh'Aitoa 


-  71  — 

ARTICULADOS 

Nombre  vulg-ar.  Nonií>ro  rienlinco. 

Alacrán Scorpio  curopeus. 

Alacrán  negro.  .  .  Buthus  afor. 
Alacrán  de  tierra 

fría Chclifer  cancroides/ 

i  Araña  velluda.  .   .  Galeodes  aranoides. 
I  Araña    de     patas 

amarillas  ....  Calommata  fulvipes. 
Araña  grande .  .  .  Tlielyphonus  gigantea. 
Araña  de  las  casas.  Tegonaria  domestica, 
[Araña  de   los  ár- 
boles  Epeira  diadema. 

Araña  de  agua. .  .  Argironota  aquatica. 

Arador Acarus  scabiei 

Espinilla Demodex  foliculosum. 

i  Cangrejo    de    río 

\     ¡corroncho)  .  .  .  Thclplieusa  fluviátiles. 
jCongrejo  velludo.  Pilumnus  spinifer. 
[Cangrejo  lanudo..  Dorippa  lanata. 

j  Lombriz  de  tierra.  Lumbricus  terrcstris. 
¡Sanguijuela.  .  .  .  Ilirudo  officinalis. 

. )  Madre  de  caracol  .  Limax. 

Solitaria Ta^nia  solium. 

id.  Botriocephalo  hominis. 
I  Lombriz  común.   .  Ascaris  lumbricoides. 
I  Lombriz  pequeña.  Oxiurus  vermicularis. 
Lombriz  de  la  ve- 
jiga   Strongilo  gigante. 


CLASIFICACIÓN  VEGETAL 


I  CLASE 

MOXANDÍIIA      (un   SOLO    ESTAMBRE) 


Fimiilia* 
Amo  maceas. 

id. 
OnaLrrarias. 
CJuenopodáceas. 


Nombre    vtilffar.  Nuiabio  Lnenliricü. 

Achira Can  na  Warzewitzii.   . 

Achirilla Canna  occldentalis, .  , 

*CoralÍto.    ,.,...  Lope^iu  coronalta  .  ,  . 
Bledo,. Blitum  capitatum.  .   . 

li  CLASE 

DtANDRIA      (dos    ESTAUBREs), 

'Jazmín.  .  * Jasniinum  grandinorum.  .  Jasmináccas* 

Salvia Salvia  officmalis Labiadas. 

*Romero. Rosmarmus    orficinaUs.  ,         id. 

Romero  silvestre.»  ,  Rosmariiius  clülensis..  .  .         id. 

Contra-fuego Salvia  grandillora id. 

Pacifica  [carrielito).  Calceolaria  (varias  espctM.  Escrofularineas, 

Cordoncillo Piper  (varías  especies). .  ,  I^iperáceas. 

Cordoiicinn.    .   .  ,  ,  Pipep  angustifolia,  ....  id. 

Pimienta Pipcr  nigrum  .......  id. 

Clavo.,   -  .  *   ....  Piper coriacoum.  .....  id, 

III  CLASE 

TniANOHÍA      (3    ESTAaiUfiES). 

.  Valeriana  officinalis. . 

,  Coiiimclina  cajlostin.  . 

.    ,  Bahiana  rubrocyanea. 

^Iris  llorentina  .   ..,,,.       Id. 

(Iris  gcrmanira id. 

'Lirio  do  la  Virgen  (rV 

Bctulia) Gladiohis  edulis.   .....  Irideug, 

Macana  (malosn). .  ,  Scirpua  nmllieaulís.  •  .  .  Cyperáccas. 
Junco*, Eleocaris  palustris id. 


•Valeriana 
*MiosotÍB. 
Espadilla. 

•Lirio..  . 


Valerianaccas. 
Comelinácoas, 
IrJdeas. 


Iir  CLASE 
TiiíANDDiA  [S  ESTAMBREíí)    (ContÍnuación). 
Nombre    vulgar.  Nombro  ciontiflco,  Fmiiili». 

KUingat'  ....   KiHng:a  nionocephalaypo- 


íicephala 

Espartilto Gastridium  lendige 

•Avena, Avena  fatua,  .  .  . 

•Bromo Ilromus  mollis.  ,  . 

*Ilusióii Briza  media.    .  .  . 

*Trigo.  ,  TriÜcum  sativum.. 

Grama Triticom  rofrens.  . 

*Cebada ílordeum  vulgaris  .  . 

'Caña  de  azúcar..   .  .  Sacharum  ofOcinarum 
*Yerba  de  Guinea,  -  ,  Panicum  altissimum,. 

Gramalote.  ....  Panicum  jumentorum. 


um. 


Cyperáceag. 
Gramíneas. 

id. 

id. 

id. 

id. 

id. 

id. 

id. 

id. 

id. 


Venturosa. 


IV  CLASE 

TETIUNDllIA      (4  ESTAMBRBSl* 

*Cardo de  cardar.  .  .  Dipnacus  fulonum Dipsáceas. 

•PomaroBa ¡de jardín)  Dipsacos  pillosus,   ....         id, 
t  La  n  tan  a  cámara?        .   -    .  id. 

ÍBudleaglol^osaí'.  .   ,   .  .  .  Escrofulariiieaa. 
Vonturino   (fruta  de 

culebra) Spermacosi  lati folia,  .  .  ,  Rubiáceas. 

Llantén Plantago  mayor.  ...  Plantagíneíis. 

Llantén  (macho  1.  .  .  Plantago  mexicana..   .      .  id. 

Hortensia  .   ....   íl^drangca.  .......    .  Rubiáceas, 

Rascadera  y  aiafafa.  Arum  (varias  especie.s)..  .  Aroideas 

Bruja..  .......  Rubia  linctoria Rubiáceas. 


V  CLASE 

PENTANDRIA      (5    ESTAMBRES). 

Buenas  tardes.  •  .  .  Mirabilis  jalapa Nictagíneas. 

*Heliotropio líeliolropiumperuvianum.  üorragineas. 

'Mtosolís..  .  .  Miosotis  scorpioides.  ...  id. 

'Borraja Ijorrago   ofíicinalis.    ...  id. 

^Primavera, Primula  sinensis Primuláceas. 


^^^H 

^^^^^4  — 

^^1 

^^^^^^V 

^^        V  CLASE 

^^^B 

^^^^^^^^^^^^^^  p£NTAi*7DRiA  (5  ESTAMBaEs).  (ContinuactÓH]           ^^1 

^^^^^^^^^^i^ombre 

Nombre  tieriiifico. 

FaraiJia.  ^^B 

^^^^H        Estramonio.. 

-  Datura  stramonium*  .  .  , 

,  Solanáceas.           ■ 

^^^^H        Borrrachent 

.  Brugniansia  arbórea.  .  -  , 

id.                 M 

^^^^H         Tonga..  ... 

.  .  Brugniansiasanguine:*.. 

^M 

^^^^^H       *Bcleño.  . 

.  .   i  I  vos  ya  ni  UK  Nitrcr,   .   .   , 

^H 

^^^^H        Tabaco.  . 

.   .  Ni  Cutiana  tabacum*  .  .   , 

^H 

^^^^H        Belladonji  . 

.  .  Atropa  beüadonna,  .  .  . 

^H, 

^^^^H        Uchú  va. 

.  .  Physalis  peruviana..   .   . 

^H 

^^^^H         LJcbuva  negrn 

.  Saracha  procumbens..  < 

^H 

^^^^P        Pepino. 

.  .  Solanum  pruiíiosum,  .  . 

^H 

^^V            *Papa  ó  patata. 

.  ,  Sobmum  tuberosum,  .  . 

^H 

^^H             'Tomate. .... 

.  Solanum  licopcrsicum.,  , 

^^H 

^^H              Lulo 

.  .  Solanum  Bculentuum .  . 

^H 

^^H             Tonservadoni 

.  .  Petunia  níctíiginidora.  . 

^H 

^^m            *Berengcna    .  .  * 

.  .  Solanum  nielcengena  ,  .  . 

^H 

^^^^^        Tomate  de  ¿r1  >' 

.  Solanym  Ulloa.  ..... 

'^M 

^^^^H        Yerba- mora 

.  Solanum  nigrum.  .  .   .   .  . 

^M 

^^M      

.  Capsicum  annnuni. .  .  .  , 

^M 

^^^^         Catata 

.  Convólvulos  batatan.  .  . 

Convolvulácdi|iH 

^H              BaUtíUa 

.   Ipomoea  (varias  especies  .. 

id.         ^1 

^^B             Caimo  verde. 

.  Crysophyleuní  caimito  .  . 

Gutiferas.        ^^M 

^^B              Caioio  amarílli 

.  Crysoph}leum  oxekior  .  . 

id. 

^^H              Campana.  .  . 

.  Coboea  seandens.  .... 

.  Pule  moa  i  uceas. 

^^K^         Zapote.    .   . 

.  Achras  sapota.   ,...,. 

G  utileras.               , 

^^^^H        Níspero 

.  Achras  zapotílla 

id. 

^^^"       Tarollillo. 

,  Campánula  gran  di  Hora  .   . 

Campanuhiceas* 

^^H               Borla  de  San  Juan 

.  .  Lol>elia  ¡salió i  folia 

id. 

^H            Tafo.. 

.  Coffea  arábica - 

Rubiáceas* 

^^B              Caracoli. 

.   RUynoearnüs  t*xtxlsa  .   .   , 

^ 

^^m              Ipeaicuana  falsa 

.  Psichotria  cinética  -  .   .  . 

^H 

^^m            'Uva  de  parra. .   ,  . 

.  Vitis  vinifera 

Viniferas.       ^^M 

^^B            Wfango.  .  . 

.  Mangifera  indica 

Terebintáceas.       1 

^^H             *VíoIeta.   , 

,  Viola  (varias  especies).  .  , 

V^iolarincas     ^^1 

^^M             *Pcn8aniJ^Rtcr 

.  Viola  tricolor 

^H 

^H              Plataníito.. 

.  Hclíconia  hirsulLi 

Musaeeas.        ^^M 

^^H 

,   ileliconia  bihai 

^M 

^^^      -Yedra. 

Hederá  lielix.  . 

Caprifoliáceai^^l 

^^^^B       Genciana. 

Genciana  luioa^               .  , 

Gencianácesuv^^l 

—      40    

V  CLASE 

PENTANDRIA    (5    ESTAMBRES).    [CoiltinuaciÓn] 

Nombre    vulgar.  Nombre  cieatilico.  Familia. 

'Remolacha Betha  vulgaris Quenopodeáccas. 

'Zanahoria Daucus  carota Umbelíferas. 

Anís Pimpinella  aiiisum id. 

Cicuta Conium  maculatum.  ...  id. 

Arracacha Conium   arracaoha    oscu- 

lentoa .  id. 

*Apio Apium  graveolens id. 

Perejil Apium  pctroselinum.  .   .  .  id. 

Eneldo Anethum  graveolens..   .  .  id. 

Hinojo Anethum  foeniculum. .   .  .  id. 

Culantro Coriandrum  sativum.    .  .  id. 

Cominos Cominum  cyminum.  ...  id. 

^^úco Sumbucus  (varias  espec).  Caprifoliáceas 

Yerba  santa Crassula  mollis Crasuláccas. 

^^'^aza Linum  usitatissimun  .   .  .  Carioíiladas. 

^osadei  ciclo.  .  .  .  Armería  aliácea Plumbagineas. 

^^üceno  de  monte.  .  Cinchona  (mudias  espec).  Rubiáceas, 
^ejai^j^j. Vincu  toxicum? Solanáceas. 

^^^** Cestrum  (varias  especies).  id. 

VI  CLASE 

HEXANDRIA    (6    ESTAMIJUES). 

-*'^^^ihío Narcisus  poeticus Amarilídcas. 

''^^^^ lio  hartón..   .   .  Musa  paradisiaca Musáceas. 

'^^tio  dominico.   .  Musa  regia id. 

itit^Xí^o  f^uineo..   .   .  Musa  coccínea id. 

^^^tio  nuevo.   .   .   .  Musa  sapicntiuní id. 

Cabva^.., Fourcroya Bromeliáceas. 

'^^^'^  - Bromelia  ananas id. 

Piu\4^.j.^ Bromelia  Karatas id. 

Gua^Juj^ Bambusa  arundinacca.  .  .  Gramíneas. 

''^^^^>^ Oriza  sativa id. 

*Zabila ^Jqq    (varias  especies).  .  .  Ilemerocalídcas. 

*A¿Ucena Lilium  candidum Liliáceas. 

'Tulipán Tulipa  clusia id. 

Ajo Allium  sativum id. 

'Cebolla Allium  cepa id. 


^^H 

^^V 

^H 

^^^^^B 

V!  CLASE 

^^H 

^^^^^^^^^m            HEXANDKu   (G  ESTAMBRES).  {ConÜnuación).            ^^1 

^^^^^^^^^^^^ombre   vuli^ur. 

NoiDbre  cienUriCM. 

Familia.        1 

^^H           'Espárrago 

.  Asparagus  officmaíis,.  .  . 

Asparagineas.        V 

^^B           Vaciiito, 

,  Hyacintus    amoLhystimus. 

Liliáceas.                M 

^^H          'Romasa 

.  Rumex  acetosa. 

.  Poligonáceas.        H 

^^^H           Chonta.  ...... 

*  Calamus  rudentum 

Palmeras.               H 

^^^^     'Flordeli. 

.  Amarilig  formosissima.  .  . 
VII  CLASE 

'"" i 

H 

HEPTANDBIA    (siETE    ESTAMDHES).                             ^^^H 

H 

VIH  CLASE 

m 

^H 

OCTANDEU    |8  estambres). 

H 

^^H            'Malva  española.  . 

,  .  Tropoetleutn  majus  .... 

.  Tropeteas.       ^^| 

^^H             Antioqueña..  .  .  , 

.  .  TropoQleumpinnatuiá.  .   . 

^H 

^^H             'Pajarito 

.  .  Tropceleum  aduiicum..  . 

^m 

^^H              Mamón.  .  . 

.  .  Mel ¡cocea  bijuya 

.  Sapindáceas.    ^^H 

^^H             Chuntbimbo.  .  . 

.  .  Sapindus  saponaria.  .  .  , 

^H 

^^H             Lengua  de  buey. 

.  .  Osbeokía  .stellata,   ... 

.  Melaste  maceas  ,^^B 

^^H              Fushia 

-   .  F  u  es  hia  coco  inca 

.  Onagrariáceas.     1 

^^H              Fushía  hlanciu  , 

.  .  Fucshia  ly coidea 

id.                   J 

^^H              Mortiño 

.  .  Hesperomeles. 

.  Ericáceas.       ^^H 

^^^H             Encenillo..  . 

.  ,  Wcinmannia  pin  nata  .   .  , 
IX  CLASE 

ENEANDRIA    (9   ESTAMÜRES). 

•  Saxifrágeas.    ^^B 

^H 

.   .  Laurus  nobilis. 

,  Lauríneas.       ^^H 

^^m            *CaneIa 

.  ,  Lauras  cynamomum..   - 

^H 

^^^B             Aguacate:.  .      . 

.  •  I'ersea  gratissima    ,  .   . 

id.       ^^ 

^^^^      Marañan.  .... 

*  .  Anacardlum  occidentale. 

*  Terebintáceas.      1 

X  CLASE 

0ECANDHIA  (!0  estambres) 

Komijre  vulgar.  Nombre  cicnlifico, 

|CaiiÍme Copaifera  officinalis.  .  .    . 

I  Chupachupa.  ....  Melia  azederach.  ..... 

úuuyacíin.-   ,   .   .  .  .  Zytjrophyllum  arborcum.  . 
*Ruda.  .  .      Ruta  graveolens 

Simarmba.  .  ,   .   ,  ,  Qoassia  amara 

Sietecueros Pleroma  áspera 

Amarrabollos*.  ,  .  *  Acrntea  corymbosa 

Nigulto, .......  Melastoma  loo  vi  gata.   .  .  . 

['Clavel Díantiis  caryophilus.  .   .   . 

f'Oatico -   .  Gypsopliila  saxífraga  .  .   . 

Aleli Agroslemma  gitago.   .  .  . 

Ciruelas  amarillas  .  Spondías  mirobolanQS  .   . 

Ciruelas  coloradas  .  Spondias  monibin 

Hobos Spondias  lútea 

AcederL Oxalis  acetosa.  ...... 

Cargatnanta.  ....  Phytolacca  (varias  esp,(.  . 

XI  CLASE 

DODECANDRÍA    [\2  ESTAMBÍIES). 

Clavellina Cratoeva  giaandra?  .  .  .  . 

'Verdolaga. Portulaca  sativa.   .  .  .  .  , 

^^seda.  ......  Reseda  (v*  especies).  .  .  . 

Teología.  ......  Euphorbia  virgaia 

íííibo  de  Zorro.   .   .   .  Ducida  Duceras 

Cerexa^  .......  Malpisi^hia  aquifoüum    .  . 

XII  CL\SE 

rr.OSANDRÍA    (más  de  2\}  ESTAMBRES   SOUBI 

Cactus  opuülia  .   .   . 

Cactus  nopal 

Cactus  tuna  ..... 
Cactus  metocactus  , 
Cactus  pbylantoides 
Jambosa  vuk'aris,  , 
Psidiutn  pomiferum. 
Myrtus  psidium  .  .  , 
Psidium  catleianuiii  ó  Ai- 
guuia  miolácea  .  .  ,  .  . 


Fa  111  día 

Loguminosas. 

Meliácoas. 

Rutáceas. 

id. 
Simarrubáccas. 
Melastomáceas. 

id. 

id. 
Carioliladas, 
id. 
id. 
Terebintáceas. 

id. 

id. 
O.^alideas. 
Phytolaceáceas. 


LcLTuminosas. 
Poriu  laceas. 
Resedáceas. 
Euforbiáceas. 
SataUiceas. 
Malpig'h  laceas. 


^P^  tuno ,  .  . 
^ho  inorado  . 
^h^  mejicano 
''itahaya.  .  ,  . 
^í«>i' de  baile  . 
f'oma 


id. 


XIII  CLASE 

POLIANDHIA     (MVS  D£  20  ESTAMBRES  DEBAJO    DEl  OVARlO). 

Alcaparro.  .....  Capparís  (varias  especies).  Leguminosas. 

'Amapola Papaver  sojnniftjriim  ,  .  .  Papaveráceas. 

*Aba.bol*  .   .   ,  .   .    Papaver  rhcas,   ,   .    .   ,  id. 

Chagúalo  ,  Callophylum  inoptiiluiu.   .  (íiiLííeras. 

Mamey   ...,,.  Mam  mea  americana.  ,   .   ,  id,  [ 

'Palomita   ....      Delphi  ni  um  chínense.  ,  .   Hanuncuhioeii 

*Polícaíio Delphinium  cuniatum    ,  .  id, 

'Aquilegia  ó  viuda.  .  Aquilegia  vulgaris  ...  id. 

Dulumoco Symplocos.  .....  Magnoliáceas, 

Guanábana  Vnnona  muricata ...  Vnonáceas. 

Chirimoya.  .   .      ,  .  Annona  cherimolia  .    .  id. 

Anón.  .  .  .      ,   ,  Vnnona  squamosa.  ...  id. 

'Anémona  .  .   Anemone  (varias  esp.)   ,  .  Ranunculáceas. 

^Clemátide.  ...   Clomatis  [varias  oapecica),  id, 

Arracttchucla  •  .  .  .    lUnuneutuaacriá  ....  id. 

'Kspuelade  caballero  Delphinium  condolida.  .   .  id. 

"Pajarito Ltoaria  trionitophora  ...  id. 

*Oam|>aniüa  ...  EachschoUzia  californíca  .  Papaveráooai* 

Achiolo ,   líixttorollrtna Litxineas. 


—  7!>  — 


XIV  CLASE 

Dl0rx\MlA      (2  ESTAMBRES  LAUCOS  Y  '2  CORTOS). 

Nombre  vulirar.  Nüiiibrü  cícnlílico.  Familia. 

^Ycrba  buena  ,  Mentha  piperita  ......  Labiadas. 

li  crespa  ....   Mentha  crispa  *  .  .  . 

'Oré^no,  ,  .   Origanum  majoranoides 

l'Mejorana  .   Orii^aiium  majorana, 

I* fomillo  .  ,  .  Thyraus  aerpyllum  , 

[*Toronjil Melissa  oíficinalis.  . 

I  *^U8p¡ro  de  Luisa  ,  .  l'entesmon  campanulata 

rColombiana Xhumberi^ia  alata.   . 

Albaliiica  .   .   Ocynnum  basilicum. 

riiecuerdo  .  Maurandyasompcrílorens.  Escrofularíneas^ 

I  Madfeíicdva  .   .  Lopliospermum    atrosaa- 

guineum    *.,.....    Labiadas* 
Mentha  pillean  urn  ,  ,  .  .  .         id. 
Acanthus  mollis,  .....  Acantáceas, 

Lippia  citriodora Verbenáceas. 

verbena Verbena  coraliníana    ...  id, 

[  Verbena  de  jardín,  ,   Lantana  mixta id. 

Totumo  ...,..*  Crcscentia  cujete Solanáceas. 

I  iioca  de  dragón .  .  .  Antirrinum  majus.  ....  Eacrorularíneass, 
^^j'íal Dijitalis  purpurea   .  .  ,  ,  id. 


['Poleo  , 
l'Acíiiito. 


XV  CLABE 

TETRADINAIÍU     (4  ESTAMBRES  GRANDES  Y  2  PEQUEÍÍOS}. 

Nasturbium  sylvestris.  .  ,  Cruciferas. 

Orassica  olerácea. .  ...  *  id, 

Oraasica  ñapos id. 

Sinapis  alba.  , id. 

Sinapis  nigra id. 

RaphanQSsativus id. 

Oleóme  gi^^antea id. 

Sysimbriuoi    naatursium.  id. 

XVI  CLASE 

HO.VADfiUí'A      (LOS  ESTAWIillES  UNIDOS  EN  UN  GRUPO,  POR  SU   FILETE). 

[Tamarindo  ....  Tainarindus  indica  ....  Leguminosas. 

^'^^''avillíi Tigridia  pavonia  .....  h-ideits. 

|vruíiadilla Passiflora  (varias  especies)  Pasifloráceas. 

"''iranio  6  cortejo .  .  Pelargonium  (v.  eap.) .  .  .  Geranáceas. 


^^«laerzo. 

^^^. .  .  . 
I  ^^Na/,a  blanca 
Píoslazanegia. 
í Rábano  .  , 

Ámbar,  . 

'berros.  . 


—  80  - 


XVI  CLASE 

MONADELFA  (lOS  ESTAMBRES  UNIDOS  ES  ÜN  GEUPO,  POR  SU  FILETB) 

{Continuación.) 

Nombre  vulgar.  Nombre  ciejilifico.  Familia. 

Malva  •  . Malva  rotundifoHa   ,  .  .  .  Malváceas, 

'Malvarosa Malva  alceaf id, 

Malvabisco AUhea  ofíicinalis?.  .  .  ,  .  id, 

Escobadura Sida  (v.  esp.) ..   ......  id. 

Algodón Gossypium  arboreum,   .  .  id< 

Ceiba  .......  Dombax  ceiba  ,....,.  Dombáceas. 

Majagua.  .  .   Hybiscua  tüiaceus Malváceas. 

Curuba  bogotiinn  .   .  Tacsonia  iiiollisima.   .   .   .  Pasifloráceas, 
Ourubita Tacsonia  speeiosa id. 

'Aroma Felargonium  reoífonnce  .  ileraneáceas. 

XVII  CLASE 

DI  ADELFA     (ESTAMBRES  UNIDOS   EN  DOS    GRUPOS). 

Rústica..  ,.,...  Foligala  aenega Poligúleas. 

Serpoleta Poligíila  micrantha id. 

Ghachafruto Eritbrinaedulis? Lcffu  miñosas* 


*Retama Spartium  junceum.  .   .   . 

Frísol Phaseolus  (varias  eBp,u. 

*Arvejas Latbírus. . 

'Lentejas,      .  Ervum  lens.  ...... 

'Añil. lodigofora  añil* ,  .   .  ,   . 

Añilón índigofera  humíHs. .  .  . 

Carretón Psoralea  orbicularis.  .  * 

'Ciarbanxos-  ,  .  .  .  ,  Cicer  arictioum.  .  .  .  .  , 
*Habas ♦  -   ,  Faba  vulíjaris 

Cañafistula, ,  ....  Caasta  mosdiata..  ,  .  . 

Guarango..  Coulteria  tintoria..  .  . 

Ghocbo Lupinus  aridua 


id. 
id. 

id. 
id. 
id. 
id. 
id. 
id. 
iJ. 
id. 
id. 


XVIII  CLASE 

POUADELKA  (ESTAMBRES    EN    VARIOS    GRUPOS), 

Cíicao..  ....         -  Tlioobroma  cacao nutneracoas. 

Madroño.  .  liecdia  madroño Gutiferas, 

Cacao  silvestre. .  .  .  Herrania ¡d. 

'Naranja  agria,  .   .   .  Citrus  vujgaris Aiiranceácoaa. 

'Naranja  dulce.  .  ,  .  Citrus  aurantíum  .....  id. 


N'ombro  cieaüfioo. 
i_  itrus  limón um. 
Citrus  limeta.  .  , 
Citrus  malí  .   . 
Citrus  medica. 

Visnia?,  .  * Hipericíneas. 

hinchimaní" Hipericum  humifusum  .  .  id. 

XIX  CLASE 

SIN&EííESIA   (estambres  UNIDOS   POR  LAS  ANTERAS). 

«ja..  .  .  Sonchus  (fructícosus  ?)..  .  Sinantéreas. 

^Uchuga.   .  .  Lactuca  sativa, 

^c^chofa  .  Cynaria  scolimua  , 

Tardo.,  .  Cynaria  cardunculuíí 

Masiquia.  ......   Bidcns  pillosa, 

Éda  gallinaza  ,  .  .  Tagettes  minuta . 
lemísa.  ,  .  Artemisia  valentina. 

^Ajenjo Artemisia  absintium. 

Cineraria.  .  Cyneraria  speeiosa. . 

Dalia.  ...  Dahlia  frustran  ea  .  . 

Ifuyo  quemado. ,  .  ,  Sambitalia  procumbens? 

Manzanilla Matricaria  chamomilla., 

Manzanillon.  .   .  -  .  Anthemis  nobilís. 
Manzanillón  doble,  .  Anthemis    nobilís     ñoi 

k  pleno 

ia. (^icoriuní  endivia..  .    , 
I llelliaiitus  annus.  .  . 

prailejdEi* .   .            .  Kspelotia  grandiílora.. 
[Iliaco.  .  .  Mikania  griiaco 

hXX  CLASE 
(ilNANDRlA    (estambres    SOLDADOS    CON    EL    PISTILO). 
,'Oncydium Orquidáceas. 
Rpidendruní  ..... 
lOdontoy^losum,   .   .   . 

.mericanas.  \iaxiiarüi 

-«rasitas   ó  y^^^^^^jcyvíOQoámm.  .... 

rieurothalia,  .... 

\Etc.,  etc.,   etc,,    etc 


id. 

id. 
id. 
id. 

id, 
id, 


XX  CLASE 

oiNAicDRU  (estaííbiies  soLüADOs  CON  EL  pistilo).  {ContinuEción]. 

Nombre  vulgar.  Nombre  científico.  Familia. 

Vainilla  .......  Epidendruin  vanilla.  .  .  .  Orquidáceas. 

Corazón  de  Jesús  ó 

Gallito.  .*....  Ari^tolochia  labiosa.  .  .  .  Aristoloquias. 

XXI  CLASE 

MOK.£SU  (fLORBS    lf.^CHOS  Y  HEMBRAS  EN    LA    &IISMA  PL.\NTa). 


Maíz Zea  mais Oramlneas. 

Ortiga.    .*.....  Urtica  urcns,  .......  Urtíccas. 

'Morera.  , Morus  nigra.   .   , id, 

*Amaranto Amarantua  acundeni. .   .  .  Araarantaceaa. 

Grama  menuda  -  ^  .  Zizania  aquatica Gramíneas. 

Sagú.  ,....-..  Mararita  arundinácca,  .  .  Arundináceas. 

Coco Cocos  nucífera Palmeras. 

Corozo  grande* .  .  •  Acroconia  aiiti0([uiensis.  .  id. 

Coi*os:o  chico Martineaia  caryotofoüa.  .  id. 

Juanita.  .......  Begonia  nítida liogoniáceas. 

Nogal  (uoéts) *  Juglans  regia .  Juglandeas. 

Cedro  negro*  .  .         Jui;lans  nigra? id. 

Roble Quercus  granatenais.    .  .  Amentáceas. 

Laurel  roble.  ....  Quercus  laurus. .,...,  id. 

'Pino ,  .      Pinus  excelsa.. Coniferas. 

'Ciprés .  ,  Cupressussempervivens.  .  id. 

Cedro Larix  cedrus id. 

Melocotón  (badea). .  PasiQora  alata,  ......  Cucurbitáceas. 

Oitoría  (calabaza).  .  Cucúrbita  pepo id. 

Ahuyama Cucúrbita  berrucosa. ,  •  ,  id. 

*Melón .  ,  .  Cucumib  meló .  id. 

*PaUUa.  .  .  .  Cucúrbita  citrulus id. 

Calabazo .  Cucúrbita  lagenaria*      .  .  id. 

Coloquintida. .  .  .  .  Cuctiniis  colocliyntifi..  *  .  Id. 

Iliguerillo    .....   liicÍDUs  comunis Euforbiáceas. 

Yuca fatropha  maniboc.  .  id. 

Manxumllo. .  ....  Ilipomane  manclniclla..  .  i<l. 


XX]  CLASE 

V0X.CS1A  (flobes  machos  y  hembras  ek  la  MisMAPLANTá]  [ConÜnuación), 


Noiiilire  vulíjar. 

Palma  de  vino,  , 
Palma  de  cera*  . 
Palmito 


Dices u  (flores 
Sauce*.  ......* 

DátiL 

Palma  reah 

Muérdago  6  suelda.. 

Espinaca 

Zarzaparrilla. .  •  •  . 

CorUpico 

Papaya 

* Jinebra , 

'Nuez  moscada. .  .  . 

Yanimo,. 

Olivo  de  cera 


Nombre  cíenlifieo.  Painilíft. 

Cocus  butlracea Palmeras. 

Ceroxüon  andícola» ....         id, 
Oreodoxa  regia id, 

XXII  CLASE 

MACHOS  Y    HEMBRAS     EN   DISTINTAS  PLANTAs). 

Salix  Humboldtiana.  .  ,  .  Salicíneas. 


Phoenix  datílifera, 
Chamcerops  hu milis?, 
Biscum  álbum.  .  .  . 
Spí nacía  olerácea^  , 
Smilax  zarzap;irrilla 
Smilax  lanceolata.  . 
Carica  papaya,  .  ,  , 
Juniperus  bermudian 
Mirística  moschata* 
Cecropia  peltata.  . 
Myríca  arguta .  .  . 


Palmeras, 

id. 
Lorantáceas. 

Quenopodáceas, 
Esmi  laceas. 

id. 
Papayaceas. 
Coniferas. 
M  ir  tí  ceas. 
Urtíceas. 
Mentáceas, 


XXIIl    CLASE 

POLIGAMIA  (flores   MACHOS^  HEMBRAS   V  IIERMAFR0DITA5 
EN    LA    MrSMA    PLANTa). 


Inga  lucida Leguminosas. 

....  id. 

....  id. 


Guama  machete. 

Guama  bejuco.  .  .  .  Inga  circinalis. 

Guama  peluza.  .  .  .  Inga   rhoiflora. 

Afioraiidera.   .  ,  .  .  Mimosa  viva  í5  púdica.  .  .  id. 

Carbonero.  .....  Mimosa  calliandria .  ...  id. 

Acacia.  ......  Acacia   catecú. id. 

Cebadilla Asagrea  ofíicinalis  ....  Melantaceas. 

Paico Chenopodium  .......  Quenopodáceas. 

Chagúalo Clushia  rosea.. Gutíferas. 

Fresno ,  .  ,  Fraxinus  americana  ?.  .  .  Oleáceas. 

Algarrobo.  •  .  .  .  .  llymonoea  curlensis.  .  ,  .  Leguminosas. 

Higo Ficua  carica Urtíceas. 

Htguerón..  .  Ficus  velutina,  ......  id. 


—  84  — 
XXIV  CLASE 

ORIPTOÜAMIA    (flores    OCCLTAi 

Nombre  vulgar.  Nombre  cientííico. 

llolechos Polybotria  ,      Acrosticum  , 

Gymnograma,  Menis  - 
cium,  Polipodium,  Asple- 
nium,  Pteris,  Vittaria,  As- 
pidium,  Anemia  etc., etc. 
Helécho  peine.   .  .  .  Polipodium  aureum.  .  .  . 

Culantrillo Adiantum  capillus  venerís 

Zarro Cyathea  arbórea 

Yerba  áspera  muy 
abundante  entre 
nosotros,  que  usan 
en    Europa    para 

pulir  metales.  .  .  Equisetum  hiemale  .   !  .  .  j 
Musgos Phaseum,Polyti¡cum,  Fu- 
ñaría etc ] 

Lama  de  pozo  y  de 

rio Vigas  (varias  csp.) ¡ 

Orejas  de  palo.  •  •    j 

Barbas  do  palo..   .  .'.Liqúenes  (muchas  csp.).  .   1 

Barbas  de  piedra  .  .' 

Paraguas  de  tierra. .  ■ 

Paraguas  de  palo  •  .  Hongos  (muchas  esp.).   .  . 

Flor  de  boñiga..  .  . 


MINERALES 


MAS     COMUNES     EN     EL     ESTADO     DE      ANTIOQUIA 


PRIMERA    r.LASK 

Género  carbono. C 

Grafita  cristalizada 

Género  silicio , Si 

Cuarzo Si 

Id.      hialino  ,  lechoso  ,  verde  ,  colorado  , 
amarillo,  ahumado,  compacto. 
Resinita  \ 

Terroso   /  •-.     ^ 

Silex           «^-*-^^' 

Ágata       ' 

^'énero  azufre S 

Azufre  cristalizado  compacto  y  terroso. 

^^^nero  antimonio Sb 

Antimonio  arsenical.  SbAs 

—  sulfurado.  Sb*S** 

—  acteromorfita.  Sb*S 

—  zuiquenita.  PbS+Sb-S' 
Antimonio  oxidado  Sb 

^^*noi-o  mercurio Ilg 

Mercurio  sulfurado.  HgS 

*'^»^oro  molibdeno MO 

Molibdeno  sulfurado.  MoS* 

^'^'Hero  hidrógeno H 

Aguas  minerales. 
Id.     alcalinas. 
Id.     sulfurosas. 
Id.     ferruginosas. 
Id.     saladas. 
XoTA.  — En  las  aguas  saladas  se  halla  el  yodo  :il 
estado  Ul)re. 


—  8tí  — 

t 

SEGUNDA   CLA»K 

Género  potasa.  .  * 

Género  soda.  ...................... 

Algunas  aguas  de  potasa  y  soda  se  hallan  en 
pequeña  cantidad  formadas  por  la  coope- 
ración do  aguas  minerales. 

TERCERA    CLASE 


Género  barita .  . 

Ba 

Barita  carbonatada. 

Bul 

Id.     sulfurada. 

BaSu^ 

Género  cal. 

.  .             Ca 

Cal  carbonatada. 

CaC» 

Cal  dolomía. 

CaC'+MgC* 

Cal  Iluatada. 

C'Fe 

Cal  sulfatada. 

CaSu'+A? 

Género  magnesia 

■  •            Mg 

Magnesia  hidrocarbonatada. 

MgC*-hAg 

Magnesita. 

MgC'+Ag 

Magnesia  sulfatada  en  aguas  minerales 

lo 

mismo  que  cloruro  de  Mo. 

CUARTA    r:LASK 

Género  hierro. ' ,  . 

Fe 

Hierro  sulfurado  blanco. 

Fes* 

Hierro  sulfurado. 

FcS* 

Id.    sulfurado  magnético. 

FeS'+ÜFeS 

Id.    oxidulado. 

FeFe 

Id.    oligisto. 

Pe 

Id.    oxidado  hidratado. 

Id.    cromato. 

(F«AI)Cr. 

Id.    sulfatado  verde. 

FeSu'-HGAg 

Id.    sulfatado  colorado. 

FeSu'+So»-t-Ag 

Género  zinc *.*. 

.  .             Zn 

Zinc  sulTurado. 

ZnSo 

Género  plomu ....        .  . 

Pb 

Plomo  sulfurado. 

I'1>S 

Lloiilangcrila. 

3Pb9u-|-.SbSu» 

Plomo  inoli>Klutado. 

PbMoS 

Genero  Bismuto 

Bi 

Üismuto  sulfurado. 

BIS 

-  87  — 


Género  cobre 

.  .  .  .              Cu 

Cobre  nativo. 

Cu 

Id.  sulfurado. 

Su'Su 

Id.  piritoso. 

FeSu+CuSu 

Id.   oxidulado. 

Cu«0 

Id.   carbonatado  azul. 

2CuC'4-CuAg 

Id.   carbonatado  verde. 

2CuC+Ag 

Género  plata ^ , 

.  .  .  .              Aff 

Plata  nativa 

.  .  .  .              í-i.g 
Ag 

Id.    sulfurada. 

AgS 

Id.    sulfurada  frágil. 

Su»+6AgSu 

Id.    antimoniada  sulfurada. 

3AgSu+Sb«Su» 

Proustita. 

3AgSu+As*3u 

Grénero  oro 

...             Au 

Oro  nativo. 

Au 

Género  platino 

...              Pt 

Platino  nativo. 

Pt 

siliÍatos 

Andalucita. 

Kaolines. 

Granates. 

Esmeraldas. 

Feldespatos. 

Labradoritas. 

Talcos. 

Esteatitas. 

Serpentinas. 

Anfibolos. 

Piroxenos. 

Peridotos. 

COMBUSTIBLES 

Asfaltos. 

Betunes. 

Anthracitas. 

Lignitas. 

Turbas. 

—  8S  — 


ROCAS   PRINCIPALES 


OOE   ENTRAN   COMO    ELEMENTOS   COMPONENTES    DEL   TERRITORIO 

ANTI0QUEÍ50   (I) 


Granito.  —  Llamado  por  el  pueblo,  maní.  Algunos  lo  confundei 
por  ignorancia  con  el 

PórOdo  anfibólico. 

Gneis.  —  Sin  nombre  especial;  pero  entendemos  que  ¡i  esta  roi 
y  al  granito  descompuesto  Uamao  los  mineros  piedra  sarabeada. 

Esquisto  micáceo,  —  Cuando  está  descompuesto  se  le  confund 
con  el 

Est[uislo  talcoso  llamado  piedra  de  churumbels.  .  reconocido 
como  el  mejor  respaldo  de  las  minas  de  oro. 

Eaquislo  arcilloso  (el  meLamórfico  ó  de  transición),  llamado 
pizarra.  •  • 

Mica.  — Llamada  Juan  Blanco,  por  el  pueblo.  Se  halla  en  laminas 
de  mediano  tamaño  y  de  diferentes  colores,  trasparentes  ó  traslúcidas. 

Serpentina.  —  Sin  equivalente  vulgar. 

líii salto.  —  Guaracú,  respaldo  muy  común  en  minas  de  veta  de 
oro.  También  se  le  da  por  nombre, 

Dio  rita. 

Pórfidos.—  De  diferentes  colores,  algunos  se  llaman  mani. 

Sienita.  —  Piedra  de  moler  en   el   valle  de  MedoUin  y  en  oí 
puntos. 

Arenisca,   —   Gres   de    los    franceses,   piedra   de  molleji'tn, 
nombre    espaiiol   es  asperón.    La    hay   de    grano   fino^    mediano 
grueso. 

Esíiuisto  hullifero,  llamado  greda  dura  en  Titiribí  y  en  Ileliconia 
Contiene  hierro  en  forma  do  globos  de  distintas  dimensiones,  m 
bien  ovoides  que  esféricos. 

Hierro  espático  (carbonato  de  hierro).  -  Impropiamente  llamado 
marga.  Se  It;  usa  con  dicho  nombre  y  como  fundente  en  los  hornos 
de  Titiribí. 

Arcilla  plástica,  —  Barro  ó  greda. 


(1)  Kn  Ift  enuTiieracit3u  de    isui^  rocas  entran  algunas  (¡ur   propui 
lialifjujdo  son  minerajes;  pero  como  aparecen  on  estadu  Lruioa)  benelicianel 
tníllnl^  homoi  rcrucUo  peinerías  como  indicadoraa  de  la  exísloaciii  de 
minerales. 


—  8ÍÍ  — 


Arcill»  micácea.  —  Tierra  bíanca. 

Hulla.  —  Carbón  do  piedra,  carbón  mineral. 

Esquisto  biturainoso.  ^El  délas  minas  úg  hulla  lleva  el  nomr 
popukr  de  soUpa. 

Fonolita.  —  Piedrat  de  campana.  Por  extensión  apUcan  este  nom- 
bre á  basaltos  ó  gua7mci\es  que  golpeados  producenun  sonido  motálico. 

Pirita  de  Hierro  ó  sulfuro  da  hierro,  MítrniutOf  mn7*ma}íi  ó 
Ttmchonga.  El  polvo  de  la  pirita  se  llama  jaí;a;i. 

Blenda  {sulfuro  de  zinc) —  La  negra,  que  es  ferruginosa,  parece  ser 
hmarmatita  del  Sr  deBoussingault,  La  llaman  gallinazo  en  Titiribí, 

Galena.  —  Llamada  Tno^?s.  Se  halla  especia hnente  en  el  fondo  de 
la  batea  al  lavar  arenas  auríferas. 

Antimonio  sulfurado.  —  Se  lo  llama  simplemente  anlimonio«  y 
cuando  existe  en  alguna  cavidad  de  las  vetas,  se  le  nombra  diente  d** 
murciélago. 

Oxisulfuro  de  antimonio*  —  Por  la  decomposictón  del  anterior 
mineral  se  forma  en  ocasiones  una  masa  delgada,  oscura  y  rojista, 
hautíxada  por  los  mineros  con  el  nombro  do  noli ,  por  h\i  semejanza 
oon  esta  sustancia. 

Cuarzo.  — ^  Por  corrupchjn  se  lo  llama  en  algunos  lugar  os  {¡narzo. 
Cuando  está  cristalizado  y  opaco  en  las  geodas,  so  le  da  el  nombre 
de  diente  de  perro, 

Salvandas.  —  Equivale  al  urgue  de  los  mineros. 

Ocre  rojo.  —  El  rojo  de  los  aluviones,  anhidro,  lleva  el  nombre  de 
'  6oío,  En  las  vetas,  cuando  viene  de  la  descomposición  de  las  piritafl, 
se  denomina  carmín. 

Ocre  amarillo  ó  hidratado.  -  Bnín  amarillo.  En  las  vetas  dicen 
los  trabajadores,  azufrado. 

Peróxido  de  manganeso.    ~  En  el  lenguaje   do  los   mineros, 
\  c^nturrón. 

Sílex piromaco-  —  Piedra  de  chispa  ó  de  candela  (cuarzo). 

Calcáreo*  —  Piedra  de  cal.  —  En  el  centro  del   Eslíido,  esta  roca 

llofca,  impropiamente  califlcada  por  algunos  como  íuff. 

fttita.  —  (y  también  el  hidróxido  de  hierro  ó  limonita).  Madre 
las  minas  de  oro  corrido. 

Carbonato  de  cal  puro  ó  dolomítico.  Cebo  en  las  minas  de  vota, 
tn  donde  se  deposita  por  i n filtración. 
Sallkto  de  hierro.  ^~  ¡Caparrosa). 

Dioríta  ógrunsteín.—  Es  la  roca  denominada  imm  ordinariar 
raeti.  / 

Moh'bdato  de  plomo.  —  Llamado  muy  impropiamente  í 


CAPITULO    SÉTIMO 


Relieve   general  del   país. 


Observación  general.  —  Monístñas,  cordilleras^  alíurasy  valles  y 
su  distribución.  — Aspecto  de  los  ríos.  —  Herveo,  —  Palomas,  — 
Peñones  —  Cerro  de la^  Tetiis,  —  Lomas  de  Cancán,^  Punios 
mineros.  ^Picachos,  — Gruta  de  fnármoL  —  Cataratas  y  co- 
rrientes. —  Llanuras  y  dobleces  del  terreno,  —  Vista  imaginaria, 

ObserTacióü  general*  —  Una  vez  que  hemos  visto  la 
situación,  extensión,  límites,  montañas,  ríos,  lagos,  isUií^i  y 
producciones,  bien  podemos  intentar  la  tarea  de  trazar  un 
cuadi'O  general  que  represente  la  ligara  en  conjunto  de  esta 
pequeña  parte  del  Continente  americano. 


Montañas,  cordilleras,  alturas,  valles  y  su  dirección,  — 

Las  montañas  forman  una  trabazón  casi  indefinible,  cuya 
descripción  con  la  brújula  en  la  mano  pediría  muclio  tiempo  y 
mucho  estudio  para  llegar  á  una  conclusión  satibfacloria.  Por 
eso,  lo  que  liemos  dicho  sobre  dirección  de  cordilleras,  debe 
considerarse  sólo  como  una  indiCctcióu  para  estimular  el 
genio  científico  ó  investigador.  A  lo  expuesto  es  preciso  agregar 
que  no  hemos  querido  ni  pretendido  entrar  en  pormenores 
científico*,  sobre  el  dédalo  de  cordilleras  subalternas  que  se 
despreaden  vistosamente  de  uno  y  otro  lado  délas  gigantescas 
mole»  de  los  Andes  antioqueños. 

Nos  proponemos  liablaren  este  monicnto  de  los  objetos 
particulares  que  en  todo  lo  dicho  impresionan  y  llaman  mas 
profundamente  la  atención. 

Las  cordilleras,  más  elevadas  gencrabuente  hacia  el  sur. 


decrecen  visiblemente  hacia  el  nurlr,  y  presentan   sobre  ííi 
dorso  asientos  que  se   dislribuyen  como  en  escíxlera.   AsC, 
tenérnosla  culminante  mesa  de  Herveo  y  el  páramo  de  s^ 
nombre,  separados  por  muy  pocos  metros  del   nivel  do  la 
nieves  perpctLins. 

El  vallecito  de  Sonsón,  muy  alto  también»  lo  es  menoí 
que  loa  puntos  nnieriores,  y  bastante  superior  á  las  esplanadsn 
déla  Ceja,  Retiro,  Rionegro,  Guarne»  San  Vicente,  MarinilL*^ 
Santuario,  Peñol  y  Santo  Domingo,  mientras  que  ést* 
dominan  en  altura  las  cuasi  csplanadas  de  Yolombó  y  Canci 
que  á  su  turno  son  todavía  máselevadns  que  los  territorios  ^A* 
Remedios,  San  B:irtolomé  y  Zaragoza,  y  las  vegas  d* 
Magdalena. 

En  las  partes  centrales  del  Estado,  fijándonos  siempí 
sobre  los  mas  altos  filos  montañosos,  tenemos  las  cumbres  d* 
Cardal,  RomornK  Ovejas,  San  Pedro  y  Valle  de  Osos,  si  n 
tan  culininanles  romo  los  de  Herveo  y  San  Félix,  sí  mM 
aventajados  á  CaroUna^  Anorí,  Cruces,  Zea  y  sabanas  c 
Ayapel  que  forman  su  continuación  para  el  norte. 

En  la  cordillera  occidental  de  los  Andes  colombianos,   • 
fenómeno  se  repite  desde  el  Paramillo  y  los  Farallones,  ha^^ 
el  alto  del  Viento  y  las  vertientes  del  Sinú  y  el  San  Jorge,  auncf  i 
no  de  una  manera  tan  ostensible  ;  y  eso  que  sucede  sobre 
lomo  de  las  montañas,  se  repite  de  un  modo  uniforme  a  lo  lar| 
de  los  ríos,  especialmente  de  aquellos  que  deben  y  mereoc^^' 
ser  considerados  como  principales. 

Aspecto  de  los  ríos.  —  En  el  Nare,  e!  descenso  cumien* 
en  Pantanillo,  tempiTaineiite  frío,  y  después  de  pasar  por 
Retiro,  líionc^gro  y  el  Pefiol,    ¡n'osigue    sin  interrupción  p^ 
Nusito  y  Hemolino  hasta  ü  nal  izar  en  el  pueblo  de  Nare. 

En  el  Porc^,  la  escala   análoga  de  declinación  principa 
en  Caldas  y   continúa    por    Medellín,    Bello,    Copacaviuir^ 
Jirarilola  y  llnrbosa,  hasta  desvanecerse  en  la  frontera  uort> 
cerca  de  Santa  Lucía. 

En  Murrí,  el  mismo  hecho  de  formación  física  bo  af 


«  1)3  -^ 

lomanilo  su  punto  de  partida  eu  el  Plateado,  y  torciendo  sobre 
d  noroeste  por  Urrao,  Murrí,  Maruié,  la  Serrazón  deCurbatá 
y  la  parte  baja  cercana  al  Atrato,  en  donde  dcHapai'ece. 

En  el  río  Sucio,  empieza  en  el  cerro   de  la  Horqueta, 

desciende  á  Dabeiba  y  termina  en  los  desiertos  abrasadoi^es 
itcl  antiguo  Cliocó.  En  íin,  en  el  río  León  ó  Apurimiandó,  la 
repetición  de  este  hecho  geográfico  «e  verifica  con  el  mismo 
catócter,  pero  «e  sale  en  su  mayor  parte  de  los  linderos  de 

Antioquia . 

A  meilida  que  las  cosa>  tienen  lugar  en  el  sentido  ¡ndicaüo, 
e^tlecir»  de  la  parte  mrridioual  a  la  sutentrional  y  un  poco 
haciad  oriente  y  poniente,  siguiendo  la  línea  recorrida  por 
los  río$iUti  mamen  te  citados,  se  debe  recordar  también  que 
en  el  sentido  absoluto  de  su  ti-avesía,  ó  de  oriente  á  occidente, 
la  escala  en  alturas  climatológicas  se  verifica  igualmente: 
Hionejrro,  valle  frío;  Medellín,  más  profundo^  templado; 
Antioquia,  cálido;  yegas  del  Atratt»,  abrasadoras-  Si  el 
olíscrvador  vuelve  la  espalda  al  sur  y  orienta  una  de  sus 
manas,  poniendo  la  articulación  de  ella  con  la  muñera  h;icia 
bpartesur,  la  palma  para  arriba,  et  dorso  para  abajo,  la 
^*.xtrüniidad  de  los  dedos  extendida  para  el  norte,  el  pulgar  y 
*íl  indicador  hacia  el  orto,  el  meñique  para  el  oeste,  y  la  inclina 
ligeramente  hacia  el  último  punto  astrünúmico,  sedará  cuenta 
ínedianamente  bien  del  plano  geogránt:(»  de!  Estado. 

Casi    no    hay    t[ue    ilccir,    poi-que    ní>s  pareee   que    se 
^comprenderá    fácilmente,    que,  después  de    estas   conside- 
raciones, viene  muy  naturalmealeal  espíritu  la  de  hacer  notar 
*l^í?  mientras  las  rosas  pasan  así  sobre  las  alturas  y  en  los 
^^'1%  las  partes  restantes  del  territorio,  ó  los  flancos  de  las 
I  foPtJilleras,  están  forzosamente  rruzados  en  diversas  líneas 
por  montañas   secundarias,   fuertes,    contrafuertes,   cejas, 
^colinaa,  montículos,  pequeñas    eminencias  y  rugosiilades  de 
Itnayoro  menor  importancia,  por  cuyos  intervalos  se  precipitan 
[.niidosos,  corren    apresurados  ó    serpentean    mansamente, 
!?i*andes   ríos,     torrentes,    arroyos,    arroyuelos,    fuentes    y 
Hiñnaderos,  r(ue   recogiendo  ordenadamente  sus  aguas,  he^ 


-94  — 

depositan  en  las  arteriris  principales  que  descargan  el  excedente 
del  líquido   fecundador  de  Antioquia  cu   el   Magdalena, 
Cauca  y  el  Atrato.  En  esos  recuestos  montañosos  se  dilata 
aún  espaciosos  ternlorios,  más  ó  menos  plegados  al  oriea( 
sobre  el  Magdalena,  en  el  centro  sobre  el  Nnrc,  el  Porcc  y 
Cauca,  y  al  occidente  sobre  las  selvas  del  Chocó. 

Después  de  haber  dado  la  ojeada  general  que  antecede 
sobre  la  configuración  física  del  Estado,  detengamos  el 
pensamiento  sobre  algunos  objetos  particulares,  aunque  pai 
eso  nos  repitamos  un  poco. 

Her?eo.  —  Esta  mesa  y  la  cordillera  que  la  contini 
hasta  Sonsón,  aparecen  notables  por  su  extraordinaria  altura 
sobre  el  nivel  del  mar,  por  su  vecindad  a  los  nevados  Ruiz^ 
Santa  Isabel,  por  su  frío  intenso,  por  los  nutritivos  pastos  qi 
en  ellas  crecen»  así  como  también  por*que  dan  y  pueden  dt 
paso  á  vías  que  pongan  en   comunicacióíi  los  Estatlos    á 
Antioquia  y  el  Tolinia. 

Cerro  de  las  Palomas,  —Además  de  su  mucha  altura, 
particular  por  varios  puntos  blancos,  formados  en  su  cúspic 
por  fragmentos  de  cuarzo  que  imitan  á  lo  lejos,  y  perfectament 
bien,  la  forma  de  palomas*  a  lo  cual  debe  su  nombre. 

Peñones.  —  La  Piedra  del  l*eñol  es  una  gran  roca 
Bieníta,  colocada  sobre  una  planicie  cerca  del  pueblo  de 
nombre*  Es  importante  por  su  gran  masa,  su  elevación, 
asjKK'lo  severo  y  su  contorno  majestuoso  é  imponente. 
iiiibmo    género,  pero    no  tan  voluminoso,    es    el  Peñol 
Riochico,  situado  entri^Saii  Pedro  y  Entre-ríos,  De  la  mísr 
ctadc  hayolros  varios  [ledernales    diseminados   por  todo 
ámbito  del  país*  pintorescos,  pero  más  reducidos  de  tama&c 

Cerro  de  las  Tetas.  —  Situado  entre  Yolombó  y  Cancái 
es  un  prtjmontorio  de  C4>rdillera  (jue  pi'esenta  hacia  su  pal 
oriental  dos  grandes  masas  cónicasi  que  le  están  unidas  y  i 


—  95  * 

imitaa  bastante  las  mamas  ó  pechos  de  una  mujer.  Desde  su 
I  cima  se  contempla  el  más  vasto  y  anchuroso  paisaje  del  Estado. 

Lomas  de  Cancán  —  Llaman  ia  atención  del  geógrafo 
por  8U  feracidad,  lo  caprichoso  de  su  formación,  el  laberinto 
dehoüdonadasy  mamelones  de  que  se  componen,  la  riqueza 
desús l>osques  y  su  aventajada  posición. 

Puntos  mineros.  —  El  lugar  de  Remedios  y  sus  cercanías, 
S4Í  distinguen  en  este  país  aurífero,  por  contener  tanto  del 

CÍ080  metal,  que  con  razón  pudiéramos  llamarlos  el  cofre 
Fuerte  del  Estado,  Titiribí  y  su  chxuito,  están  en  igual  caso. 

Picachos.  ^  Cerrobravü  /es  una  montaña  dv  forma 
piramidal,  situada  eo  las  cercanías  del  río  Cauca,  magnífica 
por  8u  elevación,  su  gran  base  y  la  fertilidad  de  sus  faldas. 

El  Sillón  forma  continuacirín  al  ccrru  aiiteriur  y  se  parece 
alo  que  expresa  su  nombre.  Junto  a  él  se  levanta,  atrevido, 
desde  la  orilla  derecha  del  Cauca  hasta  una  enorine  altura  y 
con  forma  cónica  geométrica,  el  cerro  de  la  Tusa,  así  llamado, 
poi*  imitar  porfectamento  bien  el  suro,  ó  sea  el  cono  leñoso 
*^l>re  f[ue  están  implantados  los  granos  de  una  mazorca  de 
maíz. 

Los  picos  Santa  Isabel,  San  Ignacio,  Piedrasblancas, 
Verduga,  Rabo  de  Chucha,  Tigre,  Montcbeflo,  Romeral, 
Gallinazo,  Santa  Inés,  San  José  y  muchos  otros  más  dt*  la 
píirte  oriental  del  Cauca  que  ahora  consideramos,  merecen 
^^íición  especial,  porque  sobresalen  con  sus  cúspides  frías, 
^^^  resta  de  ese  otro  conjunto  de  eminencias  que  los  circundan 
pf  todas  partes. 

bel  lado  opuesto  del  Cauca,  hacia  el  ocaso,  la  otra  rama 
^^  la  cordillera  occidental  que  pertenece  á  Antioquia,  ofrece 
P^í'ala  contemplación  las  masas  gigantescas  de  Paramillo, 
Caramanta,  Farallones,  Sau  Mateo,  Frontino,  El  Toro,  Hor- 
queta, Toyo,  Sasaliral,  cordillera  de  Abibe  y  otras  más  que 
^colocamos  en  la  misma  categoría  de  las  anteriores. 


írula  de  mármol.  —  En  el  río  Claro,  tributario ^eí 
Magdalena,  ó  bogun  otros  en  el  riachuelo  de  la  Iglesia,  (¡ue  Iv 
está  vecino,  existe  esta  curiosidad  geológica  que  ya  indicamos. 
Está  formada  de  mármol  blanco,  constituye  un  puente  natur 
bajo  el  cual  las  aguas  un  tanto  px^ccipitadas,  se  lanzan 
entre  vistosas  t^xcavaciones  llenas  de  caprioho  y  maravillo 
mente  pintorescas.  Las  canteras  de  mármol  de  Cocorná,  Na 
y  Pocuné,  á  la  par  í[ue  brillantes  por  los  diversos  matices  do 
sus  piedras,  encierran  en  sí  el  germen  ile  poderosa  rítfueza 


la 

I 


Cataratas  y  corrientes.  —  El  salto  de  Pérez  es  una 
cascada  lindísima  en  el  Nare,  aunque  no  de  grande  altura. 

El  curso  del  río  Porce,  tortuoso,  estrecho  y  atormentado^ 
se  recomienda  por  lo  imponente  de  sus  puntos  de  vista,  así 
como  tambituí  por  la  abundancia  de  sus  aluviones  dorados^ 
(|U('  le  lum  valido  el  caüíicativo  de  Pactólo  americano. 

El  Cauca  es  cólelire,  entre  utras  cnsas,  pf»r  la  c-ídidac 
salutífera  do  sus  aguas,  sus  estrechuras,  sus  corriente^,  sus 
cataratas,  sus  ninoUnüs  etc.,  que  si  bien  es  cierto  lo  inufilizaii 
para  la  naveiración,  Inconvieilen  i*n  un  alto  fenómeno  luitura 
lleno  de  grandeza  y  majestad. 

Las  aguas  del  río  Murrí,  á  ¡lesar  de  ser  poco  conocidas  n^ 
su  curso,  ofrecen  en  sus  pormenoi*es  objetos  raros  y  dignos 
de  ser  estudiados.  Hj 

La    gran   maravilla   física   de   Antioquia    es    el    salío^ 
denomínndo  Guadalupe,  en  el  cual  las  corrientes  del  río  de 
este  nombre  se   precipitan  turbulentas  y  agitadas  desde  una, 
inmensa   allura    liasta    una    inmensa    profundidad.    El  ríu, 
manso  y  retozón  sobre  la  planicie  tle  Carolina,  se  encorva 
blanda,    muelle    y    dulcemente  sobre   sí  mismo,    haciendo 
recodos  llenos  de  encatito    y    de  belleza;    pero   llegado    ^ttá 
borde  dt*  la  montaña,  se  desliza  por  una  roca  inclinada,  con  l:^H 
velocidad  jiropia  del  surco  lununosu  de  uiui  centella.  De  allL 
en  adelante  se  arroja    en  ruidosa  catarata  hasta  la  pai 
sabento  y  aguda  do  un  gran  pedernal.    Blancas  espumasJ 
repercutidas  jíor  el  clioque,  se  revuelven  en    la  atmósferíi 


;ia 

I 


como  arrepentidas  de  su  carrera  y  temerosas   de    lo  que 
sigue;  pero  obligadas  por  au  peso  se  arrojan  de   nuevo  en 
violenta  cascada   hasta   una    gran    tina    de   sienita,    donde 
diocoílas  y  removidas   hiei'von  y  desi>iden  tiensas  nubes  de 
purísimo  vapor.  Todavía  andando  más  repiten  el  feníimeno 
anterior^  se  descuelgan  de  nuevo,  se  rompen  en  su  descenso, 
se  recogen  luego  en  una  sola  masa  y  se  estrellan  denniliva- 
mente  on  el  abismo  que  les  sirve  de  término.  Las  aguaSi 
continuando    su  curso    convulsivo,    prolongan    luego    este 
magm'lico  espectáculo  :  grandes  pedernales,  cataratas  segui- 
das,  mansos,     remansos,    vorágines    y    otros    accidentes 
acompaílados    de    ruidos    estridentes,     murmurios    y   ecos 
lejanos,  producen  como   una  especie   de  cadena  que  va  á 
penlerse  muy  lejos,  y  ya  cuando   las  doradas    arenas  del 
íiuatlalupe  se  mezclan  y  se  abrazan  vn  un  solo  lecho  von  las 
doradas  arenas  del  Porce. 

Llanuras  y  dobleces  de  terreno.^  Las  partes  niveladas, 
6  aproximativamente  planas,  formarán  como  la  un  vena  ó 
décima  parte  de  todo  el  territorio;  y  como  la  mayor  extensión 
deella$cslá  en  las  riberas  del  Magdalena  y  en  las  vegas  de 
los  ríos  tributarios  del  Atrato,  se  puede  decir  con  verdad  que 
los  valles  interiores  del  Estado  son  muy  reducidos,  y  que  por 
lo  tanto  el  tipo  esencialmente  montañoso  y  lleno  do  riscos,  os 
^'característico  en  esta  sección  de  Colombia. 

Los  pueblos  de  Manizales,  Neira,  Aranzazu,  Salamina, 
Pacora  y  Aguadas  están  situados  sobre  colinas,  mientras  que 
S<*nsón,  Abejorral,  Armn  y  algunos  otros,  lo  están  en  planicies 
sumamente  reducidas  aunque  pintorescas. 

Rioiiegro  y  las  poblaciones  de  su  contorno,  como 
ambas  Ctejas,  Retiro,  San  Antonio,  San  Vicente,  Guarne, 
Caí*ínen,  Santo  Domingo,  Santuario»  Peñol  etc.,  se  hallan 
colocadas  sobre  una  alta  esplanada,  extensa,  si  se  compara 
con  et  resto  del  país,  pero  absolutamente  liablando,  inter- 
rumpida en  diversas  direcciones  por  colinas,  cejas  y  aun 
cordilleras  de  alguna  significación. 


T 


YíolorfilHj  S  Cancáii,  poblaciones  miserables,  están   soi 
tierras  de  lomas,  t^ucediendo  igual  cosa  con  Hennedios, 
tanto  que  Zaragoza   y  Xechí,   á  orillas  de  ríos  cautlalosos, 
íl< inoran  sobre  jumlos  jXMiecia mente  nivelados. 

l^Vedouia»  Jeriw,  Nuevacaramanta,  Anchas,  (Vjocordia 
Bolívar  son  lagares  de  inontaüu ;  }>ero  las  |XjbIaciones  d 
valle  de  Aburra  de^canísaii  en  una  localidad  amena,  ul>érri 
y  deliciosa.  Bello,  Copaca\^na,  Jin^rdota  y  Barbosa,  9c  hallan 
situadas  en  ensenadas  reducidas,  i^t^co  beUísiinas,  sobre 
playas  del  Pnrce- 

San   Pedro,   Ürm    Matías,    Entre-ríos,    Santa    Rosa 
Carolina,   goKan  de  riixrunstancias   análogas   fie   topogí 
á  las  que    iKímos  señalad<j  á   Riunegro  y  pueblos  conv 
ciuos. 

Amalfi  está  construida  sobre  un  lindísimo  valle,  pero 
un  suelo  bastante  cíileriL 

Amaga,    IlelÍLO[iia»     Evéjico,    Yai'umal,    lamjjamen 
Angostura,  Anorí,  Cruces  y  Zea  están,  como   algunos  de  I 
ya   mencionadlos,  8c»biT   lui  piso  doblado  y  desigual   en  1 
declivios  de   las  montañas;  mientras   que  Anzá,   Quebrai 
seca,  San  Jernnimo,  Sopetrán,  Antioqula,  Sacaojal^  Liborinar 
8abanal:irg"a  y  Cáceres,  mas  ó  menos  próximos  á  las  margei 
ilfl  (Jauca,  llenen  Hu asiento,  generalmcii le  ha lilando,  sobre 
plaiH»  de  mediana  inclinación. 

Frontino  y    Urrao,  encima  del   lomo  de    la  cordille 
occideal^il,    tlisfrutan    una    temperatura    fría,    y    el    último 
especialmente^  puesto  sobre  un  va  líe,  presenta   un  paisai^É 
sumamente   risueño  y   agra<lable.  Buriticá^  Huango,  Cañase 
gordas  etc-,  son  puntos  llenos  ile  riscos  y  eminencias. 

En  tiíido  lo  ernmciado  aoerx%i  lie  los  carocténes  locales 
los  diferentes   pueblos   auUtK|ueños,  se  debe  ol»f*ürvar  q 
cada  uno  pí>see  más  ó  menos  ventajas,  y  más  6  menos  in 
venientes  naturales  para  la  vida  civil ;  pero  que,  eitdeOnitivat) 
solamente  los  territorios  cercanos  al  Magdalena  y  los  \'al 
de  Biouegi'o,    Mcdellín,    Evéjicxi  y   Urrac*  se  hacen    notar, 
algunos  por  su  regular  extensión  y  otros  por  su  &^;:acid 


] 


Medellíu  ó  Aburra  puede  llamarse  sin  exagc^JÍ^Bj^L  grafif^-^c/Q 
jardín  de  Antioquia.  '^ 


Vista  imaginaria.  —  Expuestos  vagamente  los  porme- 
nores de  este  cuadro  corográfico,  nos  resta  s<j1o  por  airregar, 
en  forma  de  complemento,  que  cualquiera  que  haya    visto 
con  atención  un  líquido  espeso  é  hirviente  á  punto  ya  de 
solidificarse,  cuando  presenta  sobre  la  superficie  elevaciones 
y  íiundimientos  causados  por  el  influjo  de  los  vapores  que  se 
desprenden  de  su  interior,  podrá  tener  en  teoría  una  idea 
clara  y  precisa  de  lo  que  vería  por  mayor,  si  elevándose 
áiavichísima  altura  en  la  atmósfera,  contemplara  desde  allá 
el  rugoso  territorio  antioqueño.  Entonces  todo  lo  que  llevamos 
mencionado,  y  mucho  más,  aparecería   á  su  vista  como  un 
vastoy  curioso  panorama. 


PARTE  SEGUNDA 


GEOGmi^ITTA    DESCHIPTIVA 


CAPITULO     PRIMERO 


División  tei?i?itQi?ia.l. 


El  Eístcido  de  Antioquia  está  dividido  para  su  adminis- 
ti'ación   política    y   civil,    en    nueve    departamentos;    cada 
departamento  se  compone  de  varios  distritos,  y  algunos  de 
éstos,  de  una  ó  más  fracciones.  Los  cuadros  que  siguen  darán 
idea  clara   y  completa  de    esta   división.   Además,   en   los 
(lifei'entes  capítulos  de  esta  segunda  parte,  especiales  aclara- 
ciones  darán  al  conjunto  toda  la  armonía   y   conformidad 
deseables.  Los  cuadros  han  sido  formados  tomando  por  base 
los  suministrados  por  la  Secretaría  de  Gobierno  del  Estado, 
y  por  tan  tolos  creemos  exactos. 


—  102  — 


DISTRITOS 

V   FIl  VCCIOSKS  DE  ÉSTOB. 


DISTANCIA 

Ias  fracciones  y  U  cabezera  del  Dbtr  & ' 
y  ofilre  éste  y  la  del  Departanientc^ . 


H. 


L  —  DEPARTAMENTO    DEL    CENTRO 
Capital  :  Medellín 


Barbosa  *   .  .  . 

Caldas 

Copacavuno ,  ,  . 
Envigado.    .    .    . 

Estrella 

Jirardota.    »   .   . 

Itagüí 

Prado  (fracción). 
MedellÍn,  .  .  . 
Aü'uaratal  (fracción). 

Ana 

Belén 

Bello 

La  Granja  .    .   . 
Piedrasblancaa. 
San  Cristóbal.   , 
Han  Sebastián.   , 
Santo  Domingo, 
La  Plata  (fracción) . 
Pucrto-Borrío,   ,   . 
San  linc^ue  .   . 
Yolonibo  ,    .    , 
Sat*  Pedro  . 


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H.^-pJ>EI^ARTAMENTO  DEL  CAUCA» 
Cnpíiiil  :  TiTiHiBÍ 


Amaga  . 

l'Vrrrria  (fracción).   , 

(V>noordm 

Salgar  (fracoiónl*  •   . 

Fr**don¡í\ 

Ilt'liconiíi.    .... 
Armenia  (fraccióní. 

Titiribí 

Snbaleta^  ^ fracción) 


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/\jn;\iri  ...... 

La  VetilUa  ¡riMceión) 
Rumn/uii.    ,    .   .   - 
Nochi.  ,,,,,, 

Rf.mf.ímos 

SünBarloIomé  ¡fraccidn) 
Santa  I  salid   . 
San  Martin  .   . 
Segovia  (fracción;. 
Zaraijoza  ..... 
Amaocn  ifraceíóuí. 
Cacerí  .,.,.. 
Cmceg  de  Cáceres 


IV.  —  DEPARTAMENTO  DEL  NOnTH 
Capital  ;    Santa  Rosa 


Anfro  atura 

Anorí, 

Chamuscados   (fracción 
Axuero  ..,,.... 

Cáeeres. . 

Rauda!  ¡Tracción),.  .  . 
Cande  va  (fracción).  .  . 
Campamento  ..... 

Carolina 

Híguerón  (fracción)  .   . 

Hojasanctiaa 

Enire-ríos 

Kan  Andrés,   .   ,   .   .    . 

Santa  Rosa 

Quebrad  i  tas  (fraccióiiK 

Yaruraal 

Zea.  ...,...,. 
Cruce»  de  Anorí  (frac 


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DISTANCIA.                    ■ 

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DISTÍÍITOS 

1^1 

las  fracciones  y  la  ciibcz«ra  del  Distifl 

2 

Y   FRACCIONES   DE    ÉSTOS, 

11^ 

y  «atre  étsle  y  la  úpí  DopaiTamenUiS 

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4.'° 

2 

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K. 

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V.  — DEPARTAMENTO 

1 

DE  OCCIDENTE 

1 

Capital  :  ANTioourA 

1 

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Antioucia  ....... 

■ 

Ifidro  (fracción  1  .  .    . 

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Anoc'osca,    ,    .    .    .    . 

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Baraliona,    ,    ,    ,    ,    , 

EspiíiaK    ...... 

Tunuscoari  ibíu  .  .    * 

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Goyás   .    . 

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I'escadü    . 

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Anzá 

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lítítulia 

San  Mateo  (fracción). 

Burílifá 

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Los  Cuafro  ¡fracción  ♦ 

Tc8orcro  ...»». 

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2 

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Halto 

Fortuna,  ,..,.. 

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Tabacal     ...... 

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Caña^^ordas  ,    *    .    . 

A  br  i  aquí  (fracción). 

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2 

2 

2 

5 

Encalichada  .    ,    .    . 

Tramita 

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Frontino  ,    .    *    .    , 

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Santa  Rita                  .    ,    . 

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Encamación   ,   .  .  ,   . 

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1 

■ 

VL  —  DEPART AMENTO   DE  ORIENTI^ 

Capital :  Rionegro 
4 


Abejnrral 

Carmen  »  . 

Ctíjíi .  ,  .   . 

Cocorná .  . 

Concepción  .  , 

Guarno.  .  , 

Guittapt'.  .  , 

Marinilla  . 

Nare 

Peñol 

Retiro  .  .  .  ,   . 

HlONEGRO . 

San  Carlos  ....... 

Canoíis  (fracción).  .  ,  , 
San  Luis.  .,.,•... 

8íin  Rafael 

.Santa  Barbara  .  .  .  .  . 
Sabaletas  (fracción).  .  . 
8iliovic'jo  .,.,.... 

Santuario 

San  Vicente 

Sonsón ,  .  .  . 

Arboleda  (fracción).  .  . 

San  Julián.  . 

El  Níulato .  . 

Nuriño 

San  Esteban  (fracción) . 

Unión ,  ,  .  ♦  . 

Vahos  .  


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VII,  —  DEPARTAMENTO  DE  SOPETRAN 


Capital  :  Sopetean 


Belmira 

Evéjico, 

Liborina.  .... 
izaban  alarida.  .  . 
Oro  bajo  (fracción 
San  Jerónimo,  . 

SOPETHÁN  .... 
Córdoba  Ifracción 
Qucbradaseca*  . 
Sucre.  (Sacaojal) 
Sucre  (fracción). 


—  10(1  — 


DC<  I^    C 

til    ^- 

DISTRITOS 

Uis  írnccionc 

Y  FRACGIONBS   DE   ÉSTOS. 

V  tu  t^ 

y  entre  érs 

! 

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1 

1               1 

VIH.  —  DEPARTAMENTO  DEI 

Capital  :   Ma.ni£aliss 

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A^iinda^.      ,  .  .  ^  .  ■  • 

1      8 

Arma  ífraeción). 

FUadelfia 

3 

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3 

1 

Macízales* . 

Neira.  , •  . 

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í; 

Pacora.  *..*...... 

1 

- 

Pensüvania  ..•,,,,, 

H) 

1 

4 

Arunziizii  .  *  .  , 

3 

1 

1 

1 
IX,  -  DEP.\RTAMENTO 

1  DEL 

81 

1 

Capital  :  JericA 

1 

Andes  ........... 

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1 

Jardín  .  .  .  , , 

1 

1 
3 

Büljvnr  ».,,.,,»-. 

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Jehícó*  .*.*,.      .  .  , 

\iií»V3tí^¡i(ríirnífin,tii                       i 

'l 

■ 

Disfrífos  ;  Barbosa^  Caldas,  Copacavaiia,  EnrigsLdo,  EstrvlKu 
Jirardoin,  It:2giu\  —  FraccUm  :  PradiK  —  Díslrito  :  Mt'deUíu,  — 
Fracciones  :  Aguacatal,  Ann,  Belén,  Bello^  La  Granja,  Piedras* 
blancas,  San  Cristóbal,  San  Sebastián.  —  Distrito  :  Santo  Do- 
niin:io,  —Fracción  :  La  Plata,  —  Distritos  :  Pxierto  Berrio,  San 
lioque^  Yolombn  S^ni  Peilro. 

El  Etepartainentn  ilrl  r\»ntro  Umita  íil  setentrinii  con  el 
üel  Norte  y  el  del  Nordeste;  al  este  con  el  de  Oriente;  ul 
occidente  con  el  de  Sopetrán  y  el  del  Cauca,  y  ix\  mediodía 
c*>n  el  del  Biir  y  el  del  Sudoeste.  Población  :  Sll,7fí5 
'^abitantes. 


Barbosa,  ^ —  Tiene  este  Distrito  al  oriente  las  faldas  y 
«^^umbiTíS  de  la  curdillera  central  *le  los  Andes  antioqueil<i», 
De  estos  puntos  Huyen  nunierDÑOs  maiictiitiales,  que  con 
dirección  lie  levante  á  ¡xmiente,  y  engrosados  por  reuniones 
sucesivas,  flepoeitiin  el  caudal  de  sus  aguas  en  el  río  Medellíii, 
P*^r  la  bantla  derecha. 

Lim  principales  riachuelos  que  fecundizan  y  ric<2:an  este 

**^í*intnrio  son  :  Platanito,  Corrientes  y  Ovejae  al  sur  de  la 

Población ;     Don    Enrique,    Dos    Quebriulas,    Tanibf>rcito, 

^^^fradurn,  Aguasclaras,   Cubiles,  Piedragorda,    Quebrada- 

^<^gr;i,  y  Porcecito  en  donde  el  río  Medellín  candiia  su  nombre 

P*^í*  eí  de  Porce.  De  las  Dos  Bocas  en  adelante,  toma  el  tle 

*^chí  hast;i  su  unión  con  el  Cauca. 

Desde  mediados  del  siglo  pasadlo  tuvo  Barbosa  cierta 


-    108  — 

significación  en  lo  eclesiástico;  pero  no  fué  sino  en  179S 
cuanílr»  se  elevó  á  la  categoría  de  parroquia.  La  capilla  y 
terrenos  de  este  Distrito,  pertenecieron  a  un  señor  Muñoz,  y^ 
hacían  parte  de  Copacavana,  tlcl  cual  fueron  separados  pari^f 
formar  la  circunscripción  de  la  parroquia  entonces  erigida, 
A  pesar  de  ser  una  simple  desmembración,  la  división 
territf»r¡al  estaba  hecha  en  aquella  época,  en  tan  amplia  y 
extensa  escala,  que  hoy  mismo  el  Distrito  es  proj)ietar¡o  de 
grandes  terrenos  aplicados  á  la  cría  y  ceba  de  ganado  vacuni>, 
al  mantenimiento  de  numerosas  recuas,  al  laboreo  agrícola 
y    al  beneficio   de   fecundos  minerales  de  oro. 

La  cabec43ra  de  Barbosa  está  situada  á  poco  más  de  3  I;2 
miriámetros   de  Medellín^  en  la  margen  derecha  del  río  di 
este  nombre,  y  atravesada  pt)r  la  carretera  que  desde  Caldas^' 
siguiendo  á  lo  largo  del  río,   conduce  hasta  Aguasclaras 
Esta  carretera,   obra   importantísima   para    el   Estado,  fm 
emprendida  y  liecha  construir  hasta  Barbosa  por  el  presidente 
del  Estado  Dr.  Pedro  Justo  Berrío.  En  el  curso  del  año  de  1 881 
ha  sido  prolongada  destle  Barbosa  hasta  Aguasclaras,  por  la 
activiílad  iníatigable  del  Dr.  Pedro  Ueslrepo  Uribe,  á  la  cua 
debe  tamljieuel  Estado  de  Antioquia,  entre  otras  obras  impon 
tantes,  la  mejora  de  esta  vía  de  comunicación,  en  el  sentido 
de  ponerla  en  contacto  con  el  ferrocarril  que  actuahiiente  se 
construye. 

La   topografía  de   Barbosa  es  bella,  bien  regada;  pero 
medianamente  sufocante  por  el  calor. 

Hay  en  este  Distrito  ricos  minerales  de  oro  corrido  y  de 
veta,  numerosas  y  productivas  fuentes  sakadas»  y  abundan 
maderas  para  construcción  y  ebanistería,  con  las  cuales  hace 
pingüe  comercio.  La  mayor  parte  de  la  cal  empujada  eil 
Medellín  y  en  los  poblados  circundantes,  es  suministrada  por 
el  distrito  de  Barl>osa.  D*.  Pascuala  Muñoz,  madre  de 
General  José  María  Córdoba,  fué  originaria  de  este  lugar 

Población,  6.015  habitíuites,  — Latitud  norte,  (?22\ 
Longitud  occidental,  P¿5'.  —Altura  sobre  el  nivel  del  mar, 
1.300  metros.  —  Temperatura,  22*.  —  Límites  :  confina  al 


—  101»  — 

norte  con  Azuero,  Santa  Rosa  y  Santo  Domingo ;  al  oriente 
con  Concepción  y  Santo  Domingo ;  al  occítlente  con  San  Pedro, 
y  al  sur  con  Jirardota. 


Caldas.  —  A  poco  más  tie  2  mi riá metros  al  sur  de  la 
capital  del  Entado,  sóbrela  margcti  iz((uierdadel  río  Medellín, 
en  un  valle  de  salutíferas  ¡n fluencias  y  en  el  ángulo  formado 
por  dicho  río  y  el  riachuelo  Valeria,  se  halla  witunda  la  cabe- 
cera del  distrito  de  Caldas.  Valeria  era  8U  primitivo  nomljre, 
í^nibiado  después  para  perpetuar  la  momoi'ia  esclarecitla  del 
prin^ero  y  más  ilustre  sabio  de  nuestro  país.  Alj^uiios  años 
antedi  de  1854,  Caldas  fué  lieclarado  Distrito  con  rej>rt*sen- 
tacióii  civil;  pero  aun  es  muy  reciente  la  época  en  <pie  los 
ali-ededores  de  esta  bella  población  estaban  cubierto.s  de  selvas 
primitivas,  rara  vez  recorridas  por  los  anlioquefios,  y  habitadas 
solamente  por  los  restos  de  una  parcialidad  indíjL'ena,  tpio  ha 
desaparecidü  casi  totalmente  por  asimilaftiun  con  las  razas 
pobladuras  del  Estado. 

Al  sur  de  Caldas  está  el  alto  de  San  Miguel,  al  sudoeste 
el  al tcj  Cardal,  y  al  oeste  la  depresión  de  la  cordillera  conocida 
con  el  nombre  de  Malpaso  y  la  Clara.  En  frente,  y  del  lado 
del  levante,  tiene  un  estrecho  valle  recorrido  por  el  riachuelo 
de  la  Biiel^  que  desciende  de  las  alturas  de  Santa  Isabel  y  curre 
encajonado  por  dos  contrafuertes  desprendidos  de  la  cordillera 
principal  en  las  alturas  dichas. 

Caldas  es  un  pueblo  pastoril,  sin  que  por  eso  se  descuide 
por  sus  habitantes  el  laboreo  áf2:rícola   de  los  campos.  La 
temperatura  de  la  localidad  es  fresca  y  agradable,  y  no  tan 
baja  qu^.  impida  el  cultivo  [de  las  plantas  propias  de  los  tró- 
picos, al  lado  de  las  de  la  zona  templada.  El  café,  el  plátano, 
la  yuca,  el  maíz,  los  frísoles,  las  arvejas,  las  arracachas  y  la 
caña  de  azúcar,  se  producen  en  este  Distrito  con  ventajoso 
aprovechamiento.    La   industria   pecuaria,  el    comercio  de 
maderas  con  la  capital,  y  los  rendimientos  de  una  reducida 
agricultura,  forman  la  base  de  subsistencia  de  los  vecimos  de 
esta  población. 


rbS 


Caldas  tiene  en  su  cercanía  ricos  depósitos  ile  cari 
mineral.  En  la  época  presente,  una  sociedad  de  acomodadf >h 
capiUxlistas  de  Medellín  pojie  allí  los  cimientos  de  una  fábrica 
de  loxa,  prometedora  de  excelentes  resultados  para  los  empre- 
sarios y  para  el  Estado,  por  cuanto  su  producción,  á  la  par 
que  emancipará  law  poblaciones  di*  un  valioso  tributo  aj 
conii'rcio  extranjero,  dará  un  resultado  económico  \  civil i-^ 
zador  de  alta  importancia.  fl 

Población,  3,019  babitantes. —  Latitud  norte,  O" 58' 50". 
—  Longitud  occidental,  r3iS'35".  —  Altura  sobre  el  nivel 
del  mar,  L(j15  metros,  —  Temperatura,  19".  —  Límites  : 
conlina  al  norte  con  la  Estrella  y  Envigado ;  a!  oriente  con  El 
Retiro;  al  occidente  con  Amaga,  y  al  sur  con  Fredunia 
Santa  iJdrbara. 


onEl 
riia  ^j 


Copacavana.  ^  Llamóse  esta  población  en  un  principio, 
y  cun^ierv  ó  su  uombtT*  hasta  mediados  del  i>resente  siglo,  Siin 
Juan  de  la  Tasajera.  Su  primer  caserío  no  estaba  en  don 
boy  üstá,  sino  uu  poco  más  abajo,  sobre  la  (jriUa  derec 
del  río  Medellín,  en  las  vegas  del  riachuelo  del  Chuzcal 
sobre  terreuos  portenecienlee  á  D".  Ana  de  Castrillón,  la  más 
opulenta  propietaria  en  aquellos  tiempos. 

El  sitio  de  San  Juan  de  la  Tasajera,  colocado  en  don 
hemos  dicbo^  es,  eia  duda  al^^una,  después  de  las  auLiyu. 
poblaciones  de  Mantiie,  San  Jerónimo  del  Monte,  Ituaugo  ú 
Rodae,  Antioquia,  Santiago  de  Ainna,  Cácerea,  Remefüos  y 
Curamanta^  una  de  las  máB  antijüruas  del  Editado, 

Es  craso  error  creer  que  el  capitán  Robledo  íueiie 
primero  de  los  conquistadores  que  conociera  e«e  lupar 
c|ue  fundara  ena  ptjblación,  liobleilo  no  vio,  ó  vio  apenas^  c«a 
fKirte  del  vailc,  pues  sabida  cosa  es  que  desde  Ana  volvió 
etis  poMoe,  y  Irasmcmtando  la  nordillera  m  dirigió  á  Evé|iiX> 
y  fundó  á  Antioquia  on  el  valle  de  Nore- 

Fue  uu  jioco  má*s  larde,  cuando  D,  Gaspar  de  íl 
lüi'Cor  gobernador  de  Anlii*quia,  el  ilustre,  como  lo  apellidn 
las  crónicas,  despueH  de   niilas  compañas  en  el  ncciitrntu, 


-  m  " 

regresó  al  valle  de  Medellín,  para  emprender  j?!  descubrimiento 
y  conquista  del  bajo  Porce. 

EíitonTOs  80  fundó  la  primera  capilla,  y  se  dijr»  la 
primera  misa  en  este  valle,  por  el  presbítero  Facundo  Martín 
(ie  In  Parra,  eapelláu  del  ejórcitu  de  Uodas,  y  no  por  el  padre 
Friiis,  empellan  del  conquibtador  H*)bledo. 

Dicese  que  el  gobernador  líodas,  al  hacer  los  prepara- 
tivos para  su  marcha  al  nordeste  do  Antoquia,  mandr» 
fabricar  en  aquel  ponto  tasajeras  para  secar  y  preparar  la 
carne  que  debía  ser\irle  como  munición  de  Ijocd,  y  que  de 
esa  circunstancia  vino  el  nombre  de  «  La  Tnsnjern,  7> 
c^sa  cmble,  pues  los  couqiiisladores  aprovechabrin  el 
más  lare  incidente  para  bautizar  los  lugares  por  donde 
transitaban. 

Sea  como  fuere,  sabemos  que  ya  en  el  año  de  lfi70  el 
maestro  Tomas  Francisco  de  A r nodo,  cura  de  almas  en 
aquella  población,  encabezó  el  pi'imer  libro  de  bautismos» 
y  quo  tli^sJe  entonces  se  hizo  la  traslación  del  kiyar  al  punto 
en  que  hoy  existe  sobre  la  margen  derecha  del  rio  Medellíiij 
que  hitóta  allí  lleva  dirección  próximamente  norte, 

En  una  especie  de  recodí»  que  forma  el  río  cuando 
se  un(í  (jQn  ^,\  torrente  de  Piedrasblancas,  v  en  su  ánsíulo 
norte,  está  la  cabecera  de  este  Distrito,  pequeño  hoy,  pero 
^^Vf  grande  en  la  antigüedad,  puesto  que  á  él  pertenecían 
ios  terrenos  que  son  ahora  de  Belmira,  San  Pedro,  EnLre-rios, 
Atuero>  B;irbosa,  Jirardota  y  parte  de  Santo  Domingo, 

Lí»s  edificios  de  Copacavana  son  de  tapias  y  tejas,  y  las 
caue«i>5tíi^ilares  y  em¡x?dradas  en  su  mayor  paiie.  Tiene  un 
bonita  templo  católico^  una  plaza  bien  dispuesta,  aprua 
excMente;  pero  su  temperatura  un  pf)cn  elevada  y  su  cercanía 
á  la  vega  del  río,  bacen  r[iie  dominen  en  él  con  algima 
frecuencia,  las  liebres  intermitentes. 

Los  vecinos  de  Copacavana  viven  de  los  productos 
déla  agricultura  y  de  los  rendimientos  de  un  pequeño  tráticn, 
hecho  por  sus  moradores  con  recuas  para  conducir  car^^s  de 
unos  puntos  á  otros  del  Estado.  Este  Distrito  es  bastante  pobre. 


ÍI2 


Población,  4.92*2  habitantes.  — Latitud  norte,  B*13'5". 
—  Longitud  occidentaU  l^S'áO",  —  Altura  sobre  el  nivel  del 
mar,  L400  metros,  —  Temperatura,  21''.  — Límites  :  conlina 
al  norte  con  Jirardola  y  San  Pedro;  al  oriente  con  rUiarne; 
al  occídeutc  con  San  Pedro,  y  al  sur  con  Bello,  y,  por  consi^ 
guíente,  con  Medellín. 

Envigado «  —  Sobre  una  bellísima  esplanada  en  fon 
de  aníi teatro,  á  un  miriámetro  al  sur-sudoeste  de  la  ciud 
de  Merlellín,  y  como  abrigada  en  una  vieja  caleta  del  logo  que 
ocup<'>  antes  toda  la  planicie  del  Aburi'á,  se  halla  situada  esta 
pintoresca  y  linda  vilki. 

Santa  Gertrudis  <le  Envigado  fué  erigido  en  [larroquia  y 
comenzó  á  figurar  en  lo  í'ivil  en  el  año  de  1775,  y  se  llamó 
Envigado,  porque  en  su  fértil  cajupo  la  selva  virgen  presental}a 
los  más  largos  y  perfectos  troncos,  de  que  los  habitantes  d 
valle  se  servían  como  de  vigas  para  la  construcción  de  s 
edificios. 

Está  situada  la  cabecera  de  este  Distrito  sobre  un  gr 
cioso  plano  medianamente  elevado  sobre  el  resto  del  valle  i 
Mefk'Hín,  en  un  ángult^  fí>rmado  pur  el  río  ele  ese  nombre 
por  ul  torrente  Ayura. 

Hay  en  la  Hepúlibca  llanuras  más  extensas  y  más  ricas, 
más  notables  y  más  prometedoras;  pero  ninguna  más  apacible 
y  bella  que  la  de  Envigadt), 

La  temperatura  media  de  este  lugai*,  furnia  un  punto 
unión  entre  los  calores  tropicales  y  las  benéficas  influenci 
de  la  zona  templada.  Un  justo  medio  en  la  tenqieratu 
ambiente,  y  una  gruesa  capa  tle  tierra  vegetal,  producen  < 
esta  encantadora  comarca  fenómenos  raros  de  caprich 
vegjrtación.  Cubierta  por  un  cielo  habituatmenle  sereno 
despiojado,  refrescada  por  vientos  tibios  y  tranquilos, 
sin  excoso  de  calor  que  fatigue  y  sin  que  el  "frío  inroniodu, 
sus  campos,  que  más  bien  parecen  lindos  Jardines,  ofrecen 
en  variada  combinación  las  producciones  alpinas,  herm 
nadas  con  las  más  lozanas  v  robustas  de  la  Zona  Tórri> 


—  113  — 

Al  lado  de  la  caña  de  azvicar,  las  pasifloras;  junto  al 
limonero  y  al  naranjo,  las  tacsonias  y  las  fragarias ;  cercano 
á  la  lujosa  palmera  de  cuesco,  el  sombrío  y  colosal  ciprés ;  y 
por  todas  partes^  en  vistosa  confusión,  el  poleo  y  la  pina,  los 
rosales  y  los  badeos,  los  jazmines  y  los  claveles,  el  geranio  y 
los  narcisos,  el  jazmín  del  Cabo  y  la  camelia  del  Japón,  Puede 
asegurarse  que  la  atmósfera  de  csla  pequeña  villa  esta  siempre 
embalsamada  como  los  huertos  de  Sevilla  y  do  Valencia. 

Antes  de  la  fundación  do  Envigado,  sus  campos  estaban 
ocupados  por  familias  de  origen  espailol  en  su  mayor  parte, 
por  algunos  negros  esclavos  y  por  unos  pocos  mestizos.  La 
raza,  indígena  había  desaparecido  de  casi  todo  el  valle, 
dejando  apenas  algunas  familias  en  el  pueblo  de  la  Estrella  y 
en  las  cabeceras  del  río  Aburra.  Esos  españoles  campesinos 
de  Envigado  y  del  resto  del  valle  de  Medellín,  eran  gente  de 
saag^re  pura,  montañeses  los  más,  y  todos  ellos  de  costumbres 
patriarcales,  honrados,  laboriosos  y  cristianos  viejos  en  la 
ncvcjor  acepción  de  la  frase. 

Por  tales  motivos,  la  población  de  la  villa  de  que  venimos 

tratando  fué  siempre  recomendable  y  distinguida ;  y  como  la 

feracidad  del  terreno,  la  blandura  del  clima,  la  bondad  de  las 

^guasyla  robustez  délos  habitantes  se  adaptaron  bien  á  una 

pr^ocreación  activa,  resultó  que  este  lugar  principió,  desde 

'^^J  temprano,  á  dar  un  residuo  que  sirvió  para  colonizar 

^Uchos  pueblos  del  Estado  y  algunos  de  fuera  de  él.  Itagüí, 

**^liconia,  Caldas,  Frcdonia,  Amaga,  Titiribí,  Jericó,  Andes, 

''^^ori,  Carolina,  MedclUn,  y  hasta  la  capital  de  la  Unión 

^^lombiana,  tienen  hoy  numerosas  familias  cuyo  origen  y  cuna 

^^ancn  Envigado. 

A  propósito  de  fuerza  creadora  aplicada  á  la  raza  humana, 
P^Üemos  citar,  hablando  de  esta  población,  uno  de  los  fenó- 
^^^1105  más  sorprendentes  en  la  materia. 

Una  señora  de  este  pueblo  tuvo  una  hija  que  fue  madre, 
en  Un  solo  matrimonio,  de  treinta  y  cuatro  infantes;  la  hija 
i^^yor  de  ésta  fué  nubil  á  la  edad  de  oncéanos  y  seis  meses,  y 
antes  de  llegar  á  la  edad  de  catorce  años  tenía  dos  robustas 


—  114  — 

liíjas.  Cuando  la  abuela  de  la  última  liego  á  los  ochenta  y  tres 
anos  de  edad,  sirvió  de  madrina  a  su  primer  chozno,  á  quieiij 
sobrevivió  cinco  añus.  Un  solo  inilividnu  de  los  fundadorefc^J 
diúal  país,  desde  el  añi»  dt^  1777  hasta  el  de  1870,  novecientos^ 
habitantes,  contatlos  tndns  ellos  por  desceiulencia  desangre;] 
\  no  es  raro  ver  en  este  Distrito  liumbres  de  menos  de  cin-j 
cuenta  años  rodeados  en  su  mesa  por  veinte  y  más  hijos,] 
todos  ellos  de  salud  norcciento  y  cumplida. 

La  ch'ounscripción  del  distrito  de  Envigado  es  bastantoj 
estrecha, y  aunque  sus  heredades  sean  feraces  en  pTradoirapon* 
derable,  la  poblaciún  tiene  que  ser  i*etlucida  forzosamente 
un  guarismo  que  lluctüa  entre  cuatro  y  seis  mil  almas,  puei^J 
cuantió  llega  á  este  número,  apremiados  por  la  necesidad,  suí 
hijíis  salen  por  los  cuatro  rumbos  en  busca  de  ti*abajo  y  com< 
didades. 

Una  línea  trazada  tlesde  el  alto  de  San  Luis,  que  paso J 
por  el  Astillero,  la  Hornera  y  por  el  descenso  gradual  de  una 
mont añuda  que  espira  en  la  margen  tlcrecha  del  Pt>rce  iSÍ 
Medellín,  en  el  punto  llamado  Ancón,  y  que  de  allí  siga  laa 
aguan  del  mencionado  río  hasta  su  unión  con  las  del  torrcnt 
Züfdga,  y  éste  hasta  su  primera  vertiente  en  la  falda  occitlentalj 
déla  cordillera  de  Las  Palmas,  para  continuar  pfir  lacimibre 
de  esta  hasta  fc^an  Luis,  encerr'arri,  roii  mínima  tUrerencia,  el 
cuadrilátero  do  este  Distrito. 

Aguas  nacidas  en  los  altos  San  Luis,  Santa  Isabel 
Hornera,  forman  el  origen  del  riachuelo  Ayurá,  corriente  de 
poca  consideración,  pero  de  exquisita  agua  potable.  En  »uj 
parte  media  é  inferior,  recibe  fuenteSj  arroyos  y  torrcntca* 
de  poca  signilicación,  entre  los  cuales  deben  ser  apenas 
mencionados  el  del  Salado  y  el  de  la  Sebastiana.  Los  raudales 
La  Mina  y  La  Doctora  corren  al  sur  y  desaguan  separada-» 
mente  en  el  Medellín, 

El   terreno  fué  y   es    aún   bastante   aurífero,  pero  el\ 
excesivo  valor  do  la  propietlad  rural   impido   toda  emprcs 
minera*  Los  puntos  llamados  Paleiujue  y  Mina,  A  cuyo  pie 
está  el  fértil  campo  llamado  Sabaneta,   fueron  elaborados 


con  grande  aprovechamiento,  y  la  meseta  misma  sobre  que 
descansan  los  edificios  de  la  villa,  es  un  aluvión  aurífero 
opulento. 

La  población  material  fiel  lugar  está  bien  arreglada  :  las 
calles  se  cortan  en  ángulo  recto;  y  sus  edificios,  aunque  de 
moílosta  apariencia,  son  cómodos  y  aseados.  El  lugar  es  rico 
en  agua  potable,  y  sus  paseos  amenos  y  risueúos. 

Tiene  una  hermosa  plaza  con  una  fuente  púhh'ca  en  el 
centro,  y  algunos  árboles  para  rlnrlo  sombra;  un  notable 
templo  católico  de  orden  unifonncmentc  loscaiio,  el  sola 
acrtso  del  Estado  que  reúna  condiciones  modestas  pero 
cxívctas  de  un  buen  gusto  arquitectúnico.  Tiene  un  vasto 
eclifirío  que  lleva  el  nombre  de  Hospital;  pero  como  en  el 
Distrito  hay  pocos  enfermos,  se  ha  dedicado  una  casa 
particular  para  favorecer  á  los  dolientes. 

El  gasto  impendido  para  la  fabricación  del  Hospital  que 
hoy  siiTC  de  coIegiOj  se  debe  á  la  pi::tdosa  niuniricení.'ia  de  la 
sefiora  Mariana  Uribe  do  Duque,  hija  del  lugar,  cuyo  nombro 
[es  venerado  y  acatado  por  todos  los  vecinos. 

No  hay  en  el  Estado  un  distrito  en  qur  la  propiedad 
t^^*riloríal  esté  más  dividida  y  subdividitla  que  en  éste.  IV»r 
tal  razón  no  hay  en  el  grandes  capitales;  pero  tampoco  hay 
^^  aflictivo  pauperismo.  Con  una  curta  porción  de  terreno, 
cI  cultivo  produce  lo  bastante  para  la  subsistencia  holgada  de 
^^^  familia. 

Envigado  se  comunica  con  Medellín  por  la  carretera  que 
*^*^tea  la  ribera  izquierda  del  río,  y  se  comunicara  bien  pronto 
P^^  otra  aun  más  fácil  y  hermosa  que  ladeara  por  la  ribera 
derecha. 

Descendiendo  de  lo  grande  á  lo  pequeño,  Envigado  será 
P^^^  Medellín,  andando  los  tiempos^  lo  cjue  es  lioy  Marianao 
pí^rala  Habana  y  Versalles  para  París, 

Tiene  Envigado  como  obra  de  arte  un  célebre  grupa 
escultural  que  representa  la  resurrección  de  Cristo,  tal  vez  la 
única  que  posea  el  Estado,  Obra  de  exquisito  gusto  en  su  géne- 
ro, es  donación    hecha  al  templo  de  la   parroquia  por  el 


lltí 


tos_ 
itofl 


Sr.  Ciríaco  Ramírez,  quien  desde  la  humilde  clase  de  pobre 
leñador,  se  elevó  por  la  virtud  y  el  trabajo  á  la  de  notable 
cuidadano  y  opulento  capitalista.  Tiene  también  un  sólido  y 
elegante  puente  de  reciente  construcción,  sobro  el  riachuelo 
Ayurá,  en  el  camino  que  por  la  Ladera  conduce  á  Medellín* 

La  población  de  la  villa  es  lucida  y  robusta,  y  de  raza 
caucásica  en   su  mayor  parte.  Los  hombres  son  esbeltos 
fornidos,    y   las  mujeres    bellas,    airosas  y    de  excelen t 
costumbres. 

Ha  dado  Envigado  á  la  República  algunos  personajes 
importantes.  Su  primer  cura  de  almas  el  Dr,  D,  Cristóbc 
de  líestrepo,  fué  lilántropo,  liberal  é  instruido;  tres  doctore 
de  La    Calle    atlquirieron     celebridad    como    teólogos; 
Dr-  D.  José  Félix  de  Restrepo,  hermano  de  D*  Cristóbal, 
hizo  notable  por  la  austeridad  de  su  conducta ,  su  equidad 
intachable,   su  espíritu  justiciero   como  abogado,  su  v^st 
erudición  científica,   y,   más   que   todo,   por  su   acrisolado] 
palrioüsmo   y  por  liaber    siclí>   el  primero   en    concebir   y 
promulgar  entro  nosotros  el   deber  social,  moral  y  político^ 
de  manumitir  la  raza  africana»  ^1 

El  nombre   de   este   ciudadano    esta   muy  alto  en   la 
escala  de  los  hombres  ilustres  del  país  (1). 

D.  Alejandro  VéleZ;  también  hijo  de  Envigado,  ilust 
su  nombre  como  publicista  y  diplomático;  D.  iMiguel  Uril 
Restrepo    se    distinguió  por  su  viril    ehjcuencia  y  por 
incontraslable    firmeza  do    carácter;    D.    Pedro    Uribe 
recomendó  por  su  instrucción  médica;  y  el  Dr.  José  Manuí 
Restrepo  por  sus  talentos  como  estadista  y  por  su  esclarecido 
mérito    como  autor    de   la    Historia  de   la  Revolución    de 
Colombia. 


"i 


(1)  Envigftdo  pretende  honrarflo  con  liabor  sitio  la  cuna  tlel  Dr,  D.  J( 
Fi^lix  do    Rcslrciio;   pero   MedoUln  le  disputa  esta  bonra.   Los   vocmoo 
Envigado  dicen  que  nació  cerca  de  un  riachuelo  que  corre  por  las  cercaoifts»  f 
que  por   haber  BÍdo   liermano   de  tres  doctores  máa,  el  riachuelo  cambió  su 
nombre  por  el  de  Doctora.  El  Dr.  Andrés  Fosada  Arango  sostiene  que  oaoíd 

l'tTí  im  ponto  inmediato  á  Medellíni  Junto  al  curso  del  riachuelo  Iguana.  La 

[dircroocia  esti  ca  tola  de  )uic¡o. 


á 


-  117  — 

Los  vecinos  de  Envigado   viven  de  los  productos  de 

escasa  pero  bien  manejada  agricultura,   siendo  sus  cultivos 

de  predilección  el  plátano,  la   yuca,  la  arracaclia,   el   maíz 

y  la  caña  de  azúcar,   precioso  vegetal  que  tuvo  su   cuna 

antioquena  en  este  Distrito, 

Población,  tí.527  habitantes.  —  Latitud  norte,  G'3'40".  — 
Longitud  occidental,  1"35'35".  —  Altura  sobre  el  nivel  del 
mar,  L580  metros. — Temperatura,  20^  — Límites  :  confina 
al  norte  con  Medcllín;  al  oriente  con  Rionegro;  al  occidente 
con  Itagüí  y  La  Estrella,  y  al  sur  con  el  Retiro  y  Caldas» 


Estrella*  —  No  hemos  podido  averiguar  a  punto  fijo 
ol  año  en  que  se  fundr>  la  población  de  este  nomlire.  Se  salíc 
Holo.mente  que  debe  ser  muy  antigua,  pues  en  el  año  de  161)2 
G^3tía  ya  en  ese  caserío,  situado  un  poco  al  sur  del  lugar 
q^^e  hoy  ocupa  y  más  cercano  al  río  ^ledellín,  un  cura 
doctrinero  de  indios,  sobre  el  origen  de  los  cuales  hay  una 
veré  ion  que  nos. parece  poco  probable. 

Dice  la  crónica  que  á  tiempo  de  fundar  la  ciudad  de 
MecIcBÜín,  había  sobre  la  ribera  izquierda  del  riachuelo  Santa 
Helena  una  tribu  de  naturales  llamados  Alarifes  (voz  de  pro* 
cocloncia  árabe  que  significa  albafíit),  y  que  estos  indios 
iuei»c)ii  mandados  á  poblar  en  la  Estrella  para  <lejar  campo 
libr^  4  los  habitantes  de  la  villa  de  la  Candelaria- 

Dice  también  la    crónica,   que  cuando   Jorge   Rohledo 

^So  al  pueblo  de  la  Sal  (Pueblito  ó  Guaca),  notando  t¡ue 

Ciordillera    se  deprimía   considerablemente    por  aquella 

P^^te,  mandó  á  Jerónimo  Luis  Téjelo  en  busca  del  ponderado 

^^llo  de  Arví.    El  conquistador  trasmontó  la  depresión,  ó 

P^^   Malpaso  para  safir  á  Caldas,  ó  por  Quebradalarga  para 

s^lij»  ¿^  i^  Estrella  :  si  por  el  primer  punto,    encontró  una 

'^ibu  de  indígenas  habitadora  del  vallecito  de  Caldas,  como 

Hemos  dicho;  y  si  por  el  segundo,  encontró  también  un 

P^^blo  de  indios  en  lo  que  es  hoy  el  pueblo  de  San  Antonio, 

^  ^n  la  Estrella,  y  tan  numeroso  que  le  presentó  combate 

y  ^o  obligó  á  retirarse. 


«  118  — 

'^  Al  prijuiiuu  ilu  este  siglo,  la  Estrolla  estaJja  todavía 
ociipaiUi  por  una  poblaciun  de  indígenas,  cuya  asimílacióii 
se  ha  lieeho  por  el  mismo  procedimiento  que  hemos  señalado 
al  tratar  de  la  de  Caldas* 

Por  lo  dicho  y  por  otras  razones,  pensamos  que  esa 
comarca  estaba  muy  poblada  á  la  entrada  de  los  españoles. 

Eíitá  el  distrito  de  la  Estrella  sobre  un  plano  inclinado 
en  la  falda  oríerdal  tic  la  ramificación  de  ocaso  delos^Viidcs 
antioqueños.  Desde  el  lado  opuesto,  y  desde  las  alturas 
sobre  la  mari^á^i  derecha  del  rio  Medcllín,  se  alcanza  á 
divisar  esa  bonita  población,  y  la  torre  de  la  iglesia  producü 
la  impresión  de  la  vela  blanca  de  un  buque  qne  se  ve 
navegando  en  alta  mar. 

Pero  si  el  paisaje  es  digno  de  contemplarse,  viendo  el 
pueblo  a  distancia^el  cuadro  panorámico  que  se  desenvuelve 
para  el  espectailor,  cuando  estmlia  el  valle  de  Medellín  desdo 
el  atrio  elevado  rlc  aquel  templecíto,  se  sale  de  los  límites 
por  su  esplendida  magnificencia.  Colocado,  en  aquel  punto 
el  Dr-  líulino  Cuervo,  tan  espiritual  y  feeuntlo  en  opurliuias 
observaciones,  dijo,  después  do  un  breve  rattj,  eu  el  colmo  do 
su  entusiasmo  :  «  No  puede  ser;  esto  parece  mentira,  d 

Los   habitantes   de   la    Estrella    son    pobres,  y   vlveal 
solamente   de   los  escasos    productos  de  limitada  a^icuU 
tura* 

El  plano  en  que  está  la  cabecera  del  Distrito  es  desigual; 
pero  las  calles  están  regularmente  arregladas,  y  los  edificios J 
Sím  razonablemente  cómodos.  La  temperatura  es  suave,  loaj 
baños  agradables  y  el  aspecto  físico  delicioso; 

Población,  3.512  habitantes.  —  Latitud  nortc^  G^'^SB"*^ 
—  Longitud  occidental,  1°38'W\  —  Altura  sobi*e  el  nivel  delj 
mar,  1,730  metros.  —  Temperatura,  19%  —  Límites  :  confins 
al  norte  con  Medellín;  al  oriente  con  Ilagüí  y  Envigado^ 
al  occidente  con  Amaga  y  Ileliconia,  y  al  sur  con  Caldas. 


Jirardota,  —  Desde  el  aflo  do  1702  había  en  el  lugar 
ocupado  por  este  Distrito,  una  capilla  dedicada  á  la  virgen 


—  119  — 


.,  ^Sn  el  título  (lo  vioepaiToqiiiaL  Diciía  capilla 
continuó  rodeada  por  un  numeroso  vecindario  cluranto  el 
siglo  xnii,  y  hasta  muy  entrada  la  présenlo  centuria, 

Eiaño  de  í  833,  siendo  gobeniador  de  la  Provincia  D-  Juan 
de  D.  Aranzazu,  se  erigió  este  Distrito,  ijue  desde  entonces 
se  cotioce  con  el  nombre  de  Jirarduta,  para  recorilar  con  ul 
el  del  esclarecido  guerrero  Atana^in  Jirardot,  r|ü¡i*n  murió 
en  defensa  de  la  libcrtail  en  la  cumbiv  del  Uarbula,  á  tiempo 
do  enarbolar  en  ella  la  bandera  colombiana. 

De  la  cordillera  central  de  los  Andes  antioqueños,  so 
desprende  un  estribo  que  con  dirección  perpendicular  aleje 
de  la  misma  montana  y  con  el  nombre  del  Chuscal  en  direc- 
ción al  occidente,  espira  en  la  rjriíla  dcreclia  fiel  río  Meílelb'n 
en  el  siti*»  denominado  Ancón  de  Copaoavaua,  Este  ramal 
de  la  cordillera  aepara  los  valles  de  Copacavana  al  sur,  y 
el  de  Jirardota  al  nornorrteste. 

Al  lado  derecho  tiel  i*ío,  desdi-  el  puente  llamado 
Jirarrlota,  80  extiende  al  sudeste  un  !)ello  plano  ascendente, 
q^^^'  forma  uno  de  los  más  graciosos  y  amenos  paisajes 
del  Estado  de  Antioquia,  tan  rico  en  sorprendentes  y  variados 
puntos  de  vista. 

Al  pie  de  osle  plano,  en  una  desigual  ladera  próxima 
al  torrente  llamado  San  Diego,  y  a  regular  altura  sobre  ol 
í^ivtíl  ,1^1  pÍQ^  ostan  los  edificios  de  esta  pol^lación,  rodeada 
hacia  m^^j  ^\q  q^i^  flancos  por  la  carretera  que  desde  Caldas 
va  hasta  Aguasclaras,  más  abajo  de  Barí  josa. 

Por  haber  tomado  una  mala  topografía  para  la  construc* 

cion  (\q,\  lugar,  en  vez  de  escuger  lamas  dilataíla  y  i)rnpia 

á  ^I^u  aludimos  antes,  las  callos  de  Jirardota  son  quebradas, 

lorluosas   y    de   mal    aspecto,  ^  A    esa   circunstancia    debe 

agregarse  la  rl esventaja  de  que  el  templo^  en  vez  de  estar 

en  Uno  de  ]q^  costados  de  la  plaza,  como  lo  esta  generalmente 

en  hs  poblaciones  antioqueñas,  se  halla  en  el  centro  de  ella; 

y  ^  precisamente    á    esta  desgivaciada   condición  y   4  la 

circunstancia  de  estar  edificado  ya  esc  templo  á  tiempo  do 

la  emcción  del  Distrito,  a  lo  que  se  debe  el  que  en  vez  de 


—  ISO  — 

'situarlo  mejor  se  le  hubiera  dejado  en  esa  parte.  Sin 
embargo,  Jirardota  progresa,  y  si  su  desarrollo  continiia 
en  proporción,  bien  pronto  sus  edificios  invadirán  la  ponderada 
llanura» 

Hay  en  el  Estado  de  Antioquia,  como  en  toda  la  América 
latina,  muchos  lugares  considerados  centros  activos  de  piadosa  ] 
peregrinación  católica,    San  Antonio   de  Pereira,   cerca  del 
Rioncgro;  Chiquinquirá  de  la  Estrella ,  Sopetrán,  San  Pedro 
y  Jirardota  han   gozado  de  inmensa    reputación    entre  los^ 
fieles.  Por  este  motivo,  los  gastos  del  culto  se  hacen  en  esto 
Distrito  con  el  producto  de  las  donaciones  y  ofrendas  de  los 
peregrinos. 

La  temperatura  de  esta  parte  es  sumamente  variada  :  so 
siente  el  frío  de  las  altas  cordilleras  hacia  el  oriente,  y  el 
tuerto  calí>r  tropical  hacia  el  río*  Por  eso  mismo  sus  produc* 
clones  Hun  múltiplas. 

Viven  los  vecinos    de   este  lugar  con  el  producto  do] 
sus  faenas  agrícolas,  y  con  ganancias  producidas  porel  tráfico 
comercial  interno. 

El  Dr.  Sancho  Londoño,  sacerdote  progresista  y 
caritativo,  así  como  también  D.  José  Nicolás  Londoílo,  su 
sobrino,  honraron  por  sus  virtudes  á  Jirardota,  lugar  de  su 
nacimiento  y  residencia. 

Población,  5,328  habitantes.  —Latitud  norte,  6M6'30". 
—  Longitud  occidental,  1*29'4G",  —  Altura  sobre  el  nivel  del 
mar,  1.401  metros.  — Tempcraturaj  21%  —  Límites  :  confina j 
al  norte  con  Azuero  y  San  Pedro;  al  oriento  con  Guarne 
Concepción ;  al  occidente  con  San  Pedro  y  Medellín,  y 
sur  con  Copacavana. 


Ilagúí.  ^  El  territorio  ocupado  por  Itagüí  perte- 
neció hast^  el  año  de  1774  al  curato  de  Medellín.  El 
Dr-  Salvador  de  Villa  y  Castañeda  renunció  en  aquel  año  á 
esa  porción  y  á  la  en  que  está  hoy  Envigado,  por  hacer  parte 
de  su  feligresía,  para  provocar  do  esta  manera  la  fundación 
de  una  nueva  parroquia.  Denominábase  en  aquel  tiempo  esa 


121 


parte  La  Capilla,  por  una  que  había  hecho  construir  allí  un 
Dr.  Reaza,  clérigo  que  habitaba  en  las  cercanías. 

Después  do  la  fundación  de  Envigado,  continuó  La 
Capilla  perteneciendo  á  esta  fundación,  y  acbíiiaistrada  en 
lo  eclesiástico  por  el  presbítero  Pólipo  de  Resirepo,  ciu- 
dadano recomendable  por  su  patriotismo,  noble  carácter 
y  franco  espíritu  de  progreso.  Este  virtuoso  sacerdote  au* 
mentó  con  su  influjo  el  número  de  pobladores  de  la  localidad, 
hasta  procurarle  en  el  año  de  ISS^  vida  propia  religiosa 
y  ci\íU 

Está  situada  la  cabecera  de  este  Distrito  sobre  la  margen 
izquierda  del  río  Medellín,  y  en  el  seno  de  un  ángulo  formado 
por  el  mismo  río  y  por  el  riachuelo  Doña  María. 

Sobre  lo  que  se  rcíierc  al  rio  Medellín,  hemos  hablado 
bastante*  En  cuanto  al  riachuelo  Doña  María,  será  bueno 
agregar  que  recibió  su  nombre  por  la  circunstancia  de  correr 
<Mi  parte  sobre  terrenos  pertenecientes  á  D\  María 
Paladines,  vieja  poblador^a  de  esta  comarca.  El  riachuelo 
Quebradalarga  nace  en  la  cordillera  de  las  Cruces,  y  el  llamado 
propiamente  Doña  María  nace  un  poco  al  norte  en  el  alto  de 
Canoas.  Reunidos  estos  dos  torrentes  al  fin  de  su  tercio 
superior,  y  con  dirección  oriental,  descienden  al  valle,  y 
después  de  recibir  de  uno  y  otro  lado  fuentes  de  poca 
importancia^  y  de  pasar  por  el  norte  de  la  cabecera  del 
Distrito,  depositan  sus  aguas  en  el  río  Medellín,  precisamente 
enfrente  de  Envigado,  No  tiene  Itáglií  otras  aguas  de 
consideración*  Un  estribo  conocido  con  el  nombre  de  Man- 
zanillo, y  desprendido  de  la  cordillera  occidental  de  los 
Andes  antioqueños,  un  poco  al  norte  del  alto  de  Canoas, 
^s  la  8ola  eminencia  montañosa  que  ^con  algunas  curvas  y 
l>íen  redondeadas  colinas,  contribuye  á  formar  el  relieve  de 
^ste  Distrito  y  á  separarlo  del  de  Medellín, 

El  aspecto  físico  de  la  población  es  en  todo  semejante 
^1  de  las  otras  situadas  en  el  antiguo  valle  de  Aburra  :  sus 
terrenos  son  fértiles  y  bien  cultivados;  tiene  un  hermoso 
c^posanto   al  sur  de  la  población;    un  decente  y  bien 


—  12-2  — 

manlcnirlo  templo  católico,  y  un  hospital  bastanfü  capa 
para  las  necesidades  de  los  vecinos- 
Población,  <i,448  habitantcH.  — Latitud  norte,  6^4' 10*'. 
—  Longitud  occidental,  l**36'iO"\  —  Altura  sobre  el  nivel  del 
mar,  l,5i6  metros. — ^  Temperatura,  20*,  —  Límites  :  confina 
al  norte  con  Medellín;  al  oriente  con  Envigado;  al  occidente 
con  Evéjico  y  lleliconia,  y  al  sur  con  Caldas. 

Prado  ó  San  Antonio.  —  Fracción  de  Itagüí,  situada  i 
corta  distancia  del  riachuelo  Doña  María,  sobre  la  margen 
derecha. 

Este  naciente  pueblecito,  es  obra  de  al-L'unos  vecinos  de" 
la  Estrella,  Itagüí  y  lleliconia,  y  está  á  una  altura  barométrica 
igual,  con  poca  diferencia,  á  la  que  hemos  asignado    ¡i    la 
Estrella.  El  sitio  sobre  que  está  construido  es  ameno,  bien_ 
regado  y  medianamente  fértil.  Los  paisajes  del  contorno  soi 
gratos  á  la  vista,  y  los  elementos  ambientes  de  que  goza» 
propicios  para  la  salud,  que  bien  puede  considerárselo  como' 
lugar   de   convalecencia.    Tiene  una  plazoleta  rodeada  por 
ecMlicios  cómodos,  un   lemplecito  suficiente  para  id  culto,  y 
aliíunas  chilles  bien  delineadas. 

Los  pobladores,  gente  pobre,  por  lo  general,  cultivan  el 
plátano,  la  yuca,  la  arracacha,  el  sagú»  el  cafó  y  algunos 
ái'l)r)lcs  frutales,  de  cuyos  productos,  unidos  á  los  de  la 
ganadería,  viven  modestamente- 

Medellin.  —  El  importante  Distrito  de  que  ahora  vamoí 
á  tratar,  pediría  pai*a  su  exacta  descripción  el  que  las  coa^ 
diciones  de  una  obra  de  esta  clase,  no  redujesen  &  pocos  loa 
numerosos  pormenores  que  á  él  se  refieren. 

Medellín  tiene  hacia  el  oriente  un  trozo  de  la  cordillera^ 
central  de  los  Andes  antioqucnon,  de  notable  elevación.  De  la 
cima  de  este  trozo  montañoso  vierto  un  riachuelo  conocido 
antiguamente  con  el  nombre  de  Bocana,  y  hoy  con  el  de  Santa- 
Helena*  Esto  riachuelo  forma  en  la  parte  media  de  la  falt 
occidental  de   la  cordillera,  una    cascada  poco  alta,   poro' 


—  123  — 

^gloSisfma^^onnnúa  precipitado  y  riiidoso  hasta  descender 
á  la  base  de  la  montaña,  para  seguir  luego,  pasar  pur  la 
ciudad  dividiéndola  en  dos  partes,  y  arrojar  bus  aguas  en  el 
rio  Mcdellín.  Son  tributarios  do  Santa  Helena  muclios 
arroyos  do  |K)ca  consideración,  de  los  cuales  sólo  merecen 
ser  citados  el  de  Líi  Castro,  que  le  entra  por  la  margen 
derecha,  y  Iob  de  La  Espadera  y  Palencia,  por  la  izquierda. 

El  río  Aburra  ó  Medellín  baña  la  población  hacia  el 
occidente,  y  ya  es  notable  en  frente  de  ella  por  la  cantidad 
dü  sus  agUí\Sj  por  lo  hermoso  de  sus  orilla^s^  por  la 
mansedumbre  de  sus  ondas  y  por  los  encantadores  paisajes 
que  ofreced  la  contemplación.  Tanto  este  río  como  el  riachuelo 
antes  mencionado,  además  de  adornos  para  el  sitio, 
son  do  vital  importancia  para  la  comodidad  y  salud  do  los 
vecinos. 

Fucm  de  las  corrientes  de  agua  referidas,  son  tributarios 
del  Mcdellm,  en  las  cercanías  de  la  ciudad,  los  torrentes 
Aguacatal,  Poblado,  Presidenta,  Indio  y  Ahorcado. 

Del  cuci"i3o  principal  do  la  cordillera,  entre  la  montaña 
de  las  Palmas  y  el  alto  de  Santa  Helena,  se  desprende 
^iü  ramal  que  sigue  lürección  occidental  con  el  nombre 
de  Cuchillón,  para  espirar  hacia  la  parte  sur  y  sudeste  del 
lugaiv 

Del  lado  norte  del  alto  mencionado  arranca  otro  contra- 
fuerte cuya  principal  eminencia  es  el  alto  de  Pan  de  Azúcar,  y 
por  en  medio  de  este  contrafuerte  y  el  del  Cuclüüón,  corre 
por  Un  estrecho  valle  el  riachuelo  Santa  Helena* 

El  alto  de  las  Cruces,  el  de  los  Cadavides  y  el  del  Volador, 
fonnan  un  triángulo  en  cuyo  centro,  muy  bien  nivelado,  se 
^^píií'ce graciosamente  la  ciudad. 

Medellín,  capital  antes  de  la  antigua  provincia  de  Antio- 
quia, capital  luego  de  la  de  su  nombre,  loes  hoy  del  Estado 
**^ÍJerano  deAntioquia, 

El  poético  valle  de  Medellín,  descubierto  á  la  prima  del 
3lba  del  día  6  de  noviembre  del  año  de  1541  por  el  capitán 
Jeróaimo  Luis  Téjelo;  visitado  por  el  jefe  de  éste  y  por  un 


—  124  — 


destacamento  do  españoles,  recibió  el  nombre  de  valle  de  San 
Bartolomó,  por  haber  sido  explorada  en  el  día  del  apóstol  esta 
rica  y  feliz  comarca. 

Robledo  se  detuvo  pocos  días  en  el  sitio  de  Ana, 
población  indígena  en  que  está  lioy  la  célebre  metrópoli 
antioqueña,  primera  ciudad  del  Estado  por  su  belleza,  y 
segunda  de  la  Uepública  por  su  importancia. 

Después  del  rápido  paso  de  Robledo,  el  valle  de  Aburra 
quedó  casi  olvidado,  sin  que  sirviera  para  otra  cosa  que  para 
el  establecimiento  de  algunos  fundos  rurales,  pertenecientes 
en  su  mayor  parte  á  ricos  vecinos  de  Antioquia,  en  donde 
estaba  establecida  por  aquel  tiempo  la  más  noble  y  más 
acomodada  población  de  la  Colonia. 

A  finos  del  siglo  xvi,  durante  el  largo  mando  de 
D.  Gaspar  de  Rodas,  tercer  gobernador  de  la  Provincia,  sugeto 
de  ilustre  recordación  para  los  antioqueños,  habiéndose 
reunido  en  este  valle  una  corta  cantidad  de  pobladores, 
acreció  en  manera  tal,  que,  ya  parala  época  de  la  fundación 
de  Medellín,  muchas  ilustres  familias  españolas  habitaban 
como  patriarcales  los  caseríos  extendidos  a  lo  largo  y  ancho 
del  fecundo  valle  :  los  Restrepoíá,  Uribes,  Castrillones, 
Quíroces,  Grómez  de  Ureíta,  Angeles  del  Prado,  Jaramillos  de 
Andradc,  Gutiérrez  Colmenero,  y  otros  muchos  de  origen 
asturiano,  extremefio,  castellano  y  andaluz,  habían  tomado 
posesión  como  legítimos  propietarios  del  terreno  en  que  hoy 
vivimos  sus  descendientes. 

I'ué  fundada  Medellín  en  el  año  de  1675,  á  2  de  febrero* 
Concedida  la  Ucencia  para  su  fundación,  por  DS  María  Ana 
do  Austria,  regente  de  la  Monarquía  española,  diósele  ol 
nombre  que  lleva  en  conmemoración  de  la  capital  de  Extre* 
madura,  y  en  honor  de  D.  Peitro  Portocarrero,  Conde  do 
Medellín,  á  la  sazón  ministro  de  Estado.  Presidió  a  *ju 
erección  D.  Miguel  de  Aguinaga,  gobernador  de  la  Provincia. 
Continuó  la  villa  bajo  el  régimen  colonial  en  su 
calidad  de  subalterna  de  Antioquia,  y  progresa  con 
suma  lentitud,  a  pesar  de  sus  favorables  condicionaBí  en  ol 


curso  de  los  siglos  xvn,  xyiii  y  principio  del  xix ;  y  en  tal 
manera  fué  así,  que  dos  decenas  de  años  después  de  procla- 
raada  la  Independencia,  la  Villa  de  Nuestra  Señora  de  la 
Candelaria,  como  se  la  llamó,  era  una  población  de  reducida 
importancia. 

Si  contamos  desde  la  fecha  en  que  lastres  seccionen  que 
formaron  la  antigua  Colombia,  se  separaron  par  a  asumir  el 
carácter  de  nacionalidades  distintas,  veremos  que  MedoUín 
entró  de  lleno  en  el  camino  de  su  prosperidad  y  progreso. 
Elevada  á  la  categoría  de  capital  de  la  Provincia,  concen* 
Irandocn  sí  una  gran  fuerza  comercial,  y  ganando  en  impor- 
taucvabajo  el  punto  social,  político  y  religioso,  ne  la  ha  viyto 
en  estos  últimos  tiempos  seguir  como  por  encanto  y  como 
locada  por  la  vara  de  un  mago,  para  adquirir  proporcipnes 
de  altfeima  importancia.  Mcdelh'n  es  hoy  una  pohlación  de 
índole  especial ,  y  difiere  en  muchos  puntos  de  las  otras  ciudades 
de  la  Un  ion. 

Sus  edificios  están  perfectamente  blanqueados  y  su  aseo 
es  proverbial;  el  aire  es  tibio,  la  atmósfera  serena,  las  aguas, 
cristalinas,  los  baños  tónicos,  el  clima  salutífero,  bellas  las 
niujenií>,  industriosos  y  activos  los  habitantes.  La  ciudad, 
elegantemente  construida,  tiene  aí^pecto  tan  singular  y 
recomendable,  que,  vista  desde  los  puntos  dominantes  que  la 
fodean,  parece  responder  gozosa  al  saludo  del  viajero  que  la 
visita. 

Mcdellín  ha  ido  enriqueciéndose  poco  á  poco  con  algunos 
edificios  notables. 

Afines  del  pasado  siglo,  frailes  de  la  orden  do  San 
F^ncisco  construyeron  para  convento  la  espaciosa  y 
<^rooda  casa  en  que  está  hoy  el  Colegio  Central  Universitario 
^^'  Estado,  con  una  pequeña  capilla  lateral  que  presentaba 
^'gunas  curiosidades  arquitectónicas  que  han  desaparecido 
P^r  causa  de  nuestro  espíritu  reformador. 

Hacia  la  misma  ¿poca  en  que  se  levantaban  los  muros 
de  este  edificio,  la  piedad  religiosa  de  una  señora  A! varez  del 
idilio  mandaba   construir  á  su  costa  los  del  monasterio  de 


—  126  — 

CarmelitaB,  el  cual  subsiste  hoy,  a  pesar  de  una  disposición 
legal,  por  la  tolerancia  de  los  gobiernos  y  por  la  exigencia  de 
una  gran  mayoría  de  antíoqueños. 

El  temj>lo  de  la  Vera-Cruz,  erigido  por  españoles 
peaíüsulareí^  para  su  propio  uso^  y  rcedificaclo  después  á 
exista  de  D.  José  Peinado,  es  actualmente  Iglesia  parroquial 
del  curato  de  Medellín. 

En  la  acera  norte  de  !a  plaza  principal,  existió  hasta  no 
hace  muchos  anos  una  ermita  ú  oratorio  erigido  en  la  época 
colonial  y  demolido  dc^spués  por  orden  superior.  Llamábase 
San  Francisquito. 

En  la  parte  baja  de  la  ciudad,  hacia  el  noroeste,  hay 
una  capilhta  de  esmerada  arquitectura  en  que  se  tributa 
culto  á  San  Benito.  Dicesc  que  fué  por  este  punto  por  donde 
principió  la  fundación  de  la  villa,  pai*a  pasar  luego  por  lo 
que  ahora  le  sirve  do  centro  en  la  parÍL*  alta,  hacia  el  oriento, 
que  se  llamaba  San  Lorenzo. 

Había  en  este  punto  de  San  Lorenzo,  hasta  mediad 
de  este  siglo,  otra  ermita  edificada  en  honor  de  aquel  san 
mártir,  y  (jue  también  fué  demolida  para  poner  en  su  lugar 
un  lujoso  templo  en  honor  de  San  José* 

La  casa  que  hoy  sirve  para  Colegio  de  niñas,  dirigido 
por  Hermanas  de  la  Candad,  tiene  una  decente  capilla  para 
el  cullo,  y  tiene  otra,  con  la  misma  condición,  el  Hospital  de 
CaiHílad  del  Estado,  establiciniiento  antiguo  reformado  on  los 
ültüuos  años  por  la  influencia  filantrópica  do  D.  Pedro  Uri 
Reetropo,  por  la  beneficencia  de  los  vecinos  y  por  la  generosa 
protc^cción  y  ayuda  rjue  le  presta  el  Gobierno  del  Estado,  Está 
hoy  dirigido  este  estableciinienlo  por  Hermanas  de  Caridad , 
de  origen  francés;  y  á  quienquiera  que  pretenda  tomi 
algún  consuelo  para  aliviar  las  penas  oonsiguicn  tes  & 
miserias  del  mundo,  so  le  puede  aconsejar  que  concurra  á 
establecimiento  para  ver  en  él  la  faz  honrosa  y  noble  do 
humanidad. 

La  catedral  esta  muy  lejos  de  corresponder  6,  la  al  tu 
de  9U  destino  ;  es  un  edificio  pesado,sin  elegancia  y  sin  orden 


arquitectónico  predomiiiantet  Sirvió  primero  como  iglesia 
parr«x}iual;  lmi  su  principio  íué  un  edilicio  pajizo ;  se  cons- 
tiujr^un  poco  más  tarde  de  tapias  y  tejas;  se  arruinó  de 
nuevo,  hasta  que  en  el  año  de  1777  quedó  reemplazado  con 
el  malísimo  ([ue  hoy  existe»  Medellíri  ha  comprendido  la  nece- 
sidad qiie  tiene  de  un  templo  moiiuniental,  en  arinonía  con  sus 
actúate  exigencias  religiosas,  y  ha  puesto  loa  cimiontos  de 
una  graa  catedral  sobre  el  lado  nordeste  de  la  gran  plaza  de 
Bolívar.  Las  bases  para  este  edificio  presuponen  gran  costo  y 
muchos  ailoí?  para  su  construcción* 

Rt'BUvblccida  la  paz  de  un  modo  permanente,  merced  á 
la  quietud  de  las  pasiones  poh'ticas  y  sociales,  recuperada  la  fe 
en  el  dicbos*7  porvenir  de  Antioquia,  es  seguro  que  esta  obra 
será  llevada  á  término  feliz. 

El  palacio  para  la  reunión  de  la  Asamblea  legislativa 
y  para  el  despacho  del  gobierno  Ejecutivo ,  si  no  alcanza 
las  condiciones  de  un  buen  palacio  de  gobierno,  sí  puede 
considerarse  como  un  edificio  bastante  decente  para  mantener 
el  decoro  de  estos  dos  altos  poderes.  Adecuados  y  cóniodos 
son  también  los  salones  en  que  trabajan  y  pronuncian  fallos  de 
justicia  los  magistrados  del  Tribunal  Superior, 

Hay  una  cárcel  capaz,  sólida  y  bien  construida  para  la 
delenciüu  y  guarda  do  los  criminales,  y  otra  apropiada 
pai*a  mantener  en  completa  seguiídad  los  presidiarios. 
Ademas  disipone  el  gobierno  de  otra  para  la  detención  de 
mujci^i^  sentenciadas    por    delitos   comunes. 

"Todaa  las  olicinas  del  despacho  en  asuntos  adminis- 
tratiVüs  y  de  gobierno,  están  bien  dotadas  y  ofrecen  las 
ventajas  apetecibles, 

£1  edilicio  llamado  «  El  Parque  »  es  uno  de  los  mejores 
de  la  República,  y  ha  sido  prestado  al  gobierno  de  la  Unión 
píirasuügo  temporal,  como  adecuado  pam  establecer  en  él 
'a  Eacuela  Nacional  de  Minas. 

La  Escuela  de  Artes  y  Oficios,  es  bien  construida  y  espa- 
,  cioíía. 

La  Casa  de  Moneda  de  Medellín,  elevada  á  la  categoría  de 


—  128  ^ 

establecimiento  antioqueno  por  ley  que  expidió  el  Congreso 
en  1881 1  es  mala,  y  forzosamente  habrá  de  ser  reem- 
plazada  con  otra  mejor,  á  cambio  de  la  concesión  que  se 
ha  hecho  al  Estado  para  que  administre  el  ramo  como  de  su 
pertenencia  durante  un  término  de  cincuenta  anos. 

Si  bien  es  cierto  que  la  casa  de  que  tratamos  es  por  ahora 
un  ediílcio  ruin  y  de  poco  valor,  también  es  verdad  que  sus 
mácjuinas  perfeccionadas  no  tienen  más  rivales  en  la  América 
española,  que  las  que  pueden  ofrecer  Méjico,  el  Perú  y  Chile. 

La  Casa  de  Moneda  esta  comprometida  á  fabricar  piezas 
iguales  á  las  francesas  é  inglesas,  á  montar  una  oficina  de 
apartado  y  una  cámara  de  plomo  para  la  fabricación  del  ácido 
sulfúrico* 

Con  estos  elementos,  con  la  abundancia  de  los  metales 
preciosos  que  poseo  Antioquia,  con  el  establecimiento  de  la 
Escuela  Nacional  de  Minas,  con  la  formaciiin  de  buenos  inge- 
nieros, con  la  mejora  de  sus  caminos,  con  el  adelanto  de  sus 
industrias  y  con  la  paz,  se  abrirá  ancho  horizonte  para 
la  civilización  y  progreso  de  esta  parte  de  la  República, 

Sobre  el  río  Medellín  hay  dos  tó modos  y  elegantes  puentes, 
ambos  sostenidos  sobre  estribos  de  cal  y  canto,  con  arcos  el 
uno  de  los  mismos  materiales^  y  aforrado  el  otro  con  madera. 
El  uno,  al  sur  del  río,  se  llama  puente  de  Guayaquil,  y  el  otro  al 
norte,  puente  de  03loml)ia. 

Sobre    el    riachuelo    Santa  Helena  hay,  contando   de 
oriente  á  occidente,  el  puente  de  Bocana,  construcción  de 
hierro;  los  de  la  Toma,  Miguel  Gómez  y  el  Palo,  de  madera; 
los  de  Junín,  Palacé  y  de  Arco,  de  cal,  ladrillo  y  piedra;  y  por^ 
fin  el  de  la  carretera,  de  madera  sobre  estribos  do  cal 
canto. 

Fuera  de  los  anteriores,  hay  otros  puentes  en  los  arroye 
que  cruzan  la  ciudad,  todos  ellos  fabricados  con  perfecci6 
pues,  dicho  sea  de  paso,  las  artes  y  los  oficios  han  llegado  c 
la  capital  á  condicionas  sumamente  recomendables,  y  eat 
ellos  el  arte  del  albafúl  figura  en  primera  línea. 

Los  establecimientos  dedicados  á  la  instrucción  da 


—  129  — 

iiventud  y  á  la  educación,  son  nunicroso?i,  y  están  dirigidos 
[con  excelente  réginien  y  ¡nevera  disciplina. 

El  Colegio  Ceníral  Universitario  del  Kstado  verifica  sus 
tareas  en  el  local  que  ha  tenido  de  muchos  años  á  esta  parlo, 
el  mismo  que  fué  heclio  á  lines  del  siglo  pasado  para  frailes 
francisranos.  Son  admilidns  en  el  ahtninos  internos  y  exter- 
nos, varios  tle  ellos  sostenidos  por  el  Estado,  fuera  de  los  que 
con  el  mismo  fin  son  mandados  á  la  Universidad  Nacional, 
y  sin  contar  los  que  la  República  sostiene  en  el  mismo  plantel. 
La  Universidad  t  le  Antioquia,  aunque  de  reciente  creación, 
sine  fructuosamente  par:i  la  educación  de  la  juventud  antio- 
queíia,  y  ha  principiado  á  dar  ñ  la  República  jurisconsultos 
instruidos,  excelentes  mtilicos,  liábiles  ingenieros  y  estima- 
bles literatos. 

Hay  en  la  capital  dos  Escuelas  Normales  costeadas  por  la 
nación  para  formar  en  ellns  maestras  y  maestros;  hay  un 
Seminario  perfectamente  establecido  en  ([ue  se  educan  los 
jóvenes  rjue  qui(ít*en  dedicarse  á  hi  carrera  eclesiástica; 
niuchos colegios  de  empresa  particular  y  muchísimas  escuelas 
^li que  niñas  y  niños,  bajo  la  dirección  de  excelentes  institu- 
toi^«,  reciben  educación  elemental. 

El  teatro  ha  sido  reformado  últimamente  y  puesto  en 
armonía  con  la  rit pieza,  cultura  y  buen  gusto  de  los  habi- 
tantes» Pertenece  el  edilicirj  a  una  compañía  formada  por 
ciudadanos  ac^ñonislas,  y  fué  creado  por  la  iniciativa  perse^ 
^•^ranlcde  D.  Pednj  Uribe  Restrcpo. 

Además  íle  los  establecimientos  que  hemos  indicado,  es 
^^'"^^ííario  agregar  una  Salade  nudcrnidad,  construida  durante 
'^^^Jmijñstración  del  Sr*  Recaredode  Vilkip  y, una  casa  para 
<^'^jenados,  que  si  bien  no  tiene  edificio  propio,  cuenta  ya  con 
**'?unos  fondos  y  con  una  ley  de  |n*otecciün,  expedida  por  la 
Asamblea  de  1881,  Ambos  establecimientos  son  considerados 
*^^o dependencia  del  Hospital  de  Caridad. 

Hay  una  Casa    de  Asilo,  dirigida  por  señoras   respe- 
'les,  y  otra  de    Beneficencia,    fundada  y  mantenida    pnr 
^^  virtuosa  familia.     Una   ':asa  de  Imérfanos  con   edüicio 


—  130  — 

propio  se  halUí  l>ajo  la  dirección  dt*  uaa  inteligente  ^eñor; 

Ivd  isido  protegida  y  dotada  por  el  ilustrísinio  Obispo  d¡ooe2_ 

sano  José  Ignacio  Montoya. 

En  el  ramo  de  instrueeiun  püljüca  hay  que  tener  en  cuenl 
la  creación  actual  del  Museo  y  la  Biblinteca  de  Zea,  con  ba¿ 
suíicientes  para llepai'áber  establecimientos  de  utilidad,  honi 
y  brillo  para  el  Estado, 

Tiene  la  capital  para  sus  publicaciones  periódicas  y 
oficiales  cinco  imprentas,  que  si  bien  no  alcanzan  las  lujosas 
y  cómodas  proporciones  de  este  precioso  invento  en  pueblos 
más  civilizados,  sí  reúnea  lo  preciso  para  el  desenvolvimiento 
ulterior  de  este  importante  ramo  de  la  civilización  universa 
El  primer  impresor  que  liubu  en  Medellíu  íué  un  hijo 
Cartagena  de  Indias,  llamado  Manuel  María  Villar  Calderúi 
y  los  primeros  periódicos  (|ue  se  redactaron  fueron  La  Gac£ 
y  La  Estrella  de  Occidente, 

Ihjirante  la  Colonia  no  había  en  asuntos  de  enseíianzii,  oti 
cosa  que  un  mal  aprendizaje  del  latín ;  y  los  primeros  act 
literarios,  propiamente  tales,  tuvieron  lugar  en  la  iglesia 
la  Vera-Cruz,  presididos  el  uno  purel  iJr.  José  Félix  de  Re 
trepo,  y  el  utru  por  el  Dr,  Francisco  José  de  Caldas.  Vef 
el  i>r¡mer*o   sobiv*  materias    ülosólicas,  y  el    secundo  sobr 
asuntos  de  ingeniería  (181 1). 

Los  paseos  públicos  son  numerosos  y  recreativos, 
riachuelo  Santa  Helena  tiene  por  uno  y  otro  llanco  dos  m; 
cones  sombreados  en  parte  por  frondosos  arboles,  y  adem¿ 
casas  lujosas  de  propiedad  particular.  De  la  plazuela  José 
Félix  de  Itcstrepo,  y  con  dirección  oriental,  sigue  el  ancho 
espléndido  camellón  conocido  con  el  nombre  de  Uuenos-Aire^ 
para  continuarse  en  la  base  de  la  escarpa  montañosa   con 
camino  que  conduce  á  la  ciudad  de  liionegro.  La  caiM-etora  qil 
desdo  Caldas  se  prolonga  hasta  Aguasclaras,  por  un  esf 
de  8  míriámetros,  pasa  a  poca  distancia  al  sm*  del  centro  de 
lugur.  Esta  vía  es  una  de  las  mas  notables  que  existen  un 
Iíei>ública,  y  se  recomienda  por  la  lozanía  de  los  árboles  qi 
la  embellecen  de  uno  y  otro  lado,  por  el  aseo  de  las  hal 


lone$ próximas,  por  loa  sorprenden t4?s  cuadros  que  exhír 
>r  Iaví\ificanbe  del  aire  y  por  su  fisonomía  peculiar  tan  rica 

Je  hermoisura,  que  rlifícümenle  podrá  ser  comparada  con  otra 
^alguna.  Hacíala  parte  occidental  está  el  paseo  de  la  antigua 
Alameda,  pordonde  sigue  el  camino  para  Antioquia.  Es  dillcil 
Éimaginar  impresión  mas  agradable  que  la  que  S2  experimimta 
[yendfiporese  camellón,  cuando  se  llega  en  tarde  despejada  al 
[puente  de  Colombia,  para   cuntejnplar  hacia  arriba  y  hacia 

abajo,  las  caprichosas  curvas  del  río  Medellía  y  sus  engala- 
[nada^  márgenes. 

En  loé  suburbios  de  la  ciudad,  y  en  su  parte  central,  hay 

o^l»leci]nientos    de  baños  sumamente  aseados,  cómodos  y 

salíicJables.  Estos  establecimientos  de  creación  reciente,  fuera 
I  de  b'er  lugares  de  distracción  y  de  agrado,  aumentan  los  e!e- 

niento*  liigiénicos  del  vecindario. 

La  clase  rica  de  Medellín  vive  de  las  rentas  que  se  procura 

con  el  comercio  interior  y  exterior,  del  tráPico  del  oro,  del  be- 
í^cio  de  minerales,   de  la  industria  bancaria,  que  cuenta 

ocho  establecimientos,  y  de  las  empresas  agrícolas.  Laclase 
,»COJnodada  vive  de    los  mismos  medios,  aunque  en   menor 
B3i.  Los  artesanos  subsisten  del  producto  de  la  ebanistería, 

^T»iftLena,  herrería,  zapatería,  albañilería  etc.,  etc.,  y  son 

^*ivosy  hábiles  en  sus  respectivos  olicios.  La  clase  pobre  vive 
[  ^^l^ario  que  se  proporciona  diariamente  con  su  trabajo. 
^  profesiones  liberales    como  la   medicina,  la  abo- 

S^^^'^íítCt,  están  representadas  por  individuos  inteligentes  y 
^lííitfífieos.  Las  bi-llas  artes,  si  bien  un  tanto  atrasadas  en  la 
'  *^*^íilidad-^  principian  a  ser  cultivadas  con  esmero  ;  y  todo  en 
I  ^  Dl§trttQ  parece  tan  favorable  á  su  engrandecimiento,  tjue  no 

^^»IíU]3o8  en  afirmar   que    un    i>orvenir    de   civiüxacióa   y 

[M'osperjjad  será  alcanzado  en  tiempo  no  distante. 

Eslaba  Medellín  sobre  el  plano  encerrado  en  el  án- 
p™  que  forman  el  riachuelo  Santa  Helena  y  el  río 
IJlburri  hacía  la  parte  sur.  Hoy  la  población  ha  traspasado  sus 
lantiguoü  límites;  se  extiende  á  lo  largo  del  río,  sobre  la 
Imargea  derecha^  y  abraza  el  ángulo  norte  que  queda  al  frente 


13Í 


del  en  que  tuvo  su  origen.  La  actividad  en  la  constra 

de  habitaciones  en  !a  época  actaal,  es  tan  vigorosa  que  ei^^ 

algo  se  parece  á  la  de  las  ciudades  norte-americauas,  ^M 

Ha  dado  Medellín  á  la  República  gran  número  de  hombres 
notables:  D.  F'rancisco  A.  Zea,  gran  sabio  y  diplomático; 
Atanasio  Jirardot,  muerto  gloriosamente  en  defensa  de  la 
libertad  ;  Jorge  GutiéiTez  de  Lara,  José  María  Fació  Lince, 
Benigno  Pestrcpo,  Francisco  de  Paula  Benítez,  Alberto  y 
Lucrecio  Gómez,  y  muchos  otros  que  no  caben  en  los  límites 
reducidos  de  esta  obra- 
Población,  37-237  habitantes.  —  Latitud  norte,  (?  8'  lír\ 
—  Longitud  occidental,  l**3V3ü".  —  Altura  sobre  el  nivel 
del  mar  Li79  metros. — Temperatura  20°, — Límites  :  confina 
al  norte  con  San  Pedro;  al  oriente  con  Guarne  y  Rionegro; 
al  occidente  con  San  Jerónimo,  Evéjico  y  Ilelicona,  y  al  sur 
con  Itagüí,  Envigado  y  Retiro. 

Tiene  Medellín  las  siguientes  fracciones  :  Aguacatal,  Ana, 
Belén,  Bello,  La  Granja,  Piedrasblancas,  San  Cristóbal  y  San 
Sebastián. 


41 


Aguacatal*  —  Entre  Medellín  y  Envigado,  á  5  kiló- 
metros de  uno  y  otro  distrito,  á  i>oca  distancia  de  la  orilla 
del  río  Aburra  y  sobre  una  suave  ladera,  existe  la  fracción  de 
esle  nombre. 

Hace  algunos  afius  que  los  vecinos  construyeron  un 
templo,  y  este  llegó  poco  á  poco  á  ser  punto  de  convergeneia 
para  la  gente  de  las  cercanías,  rpie  lejana  de  Envigado  y  de 
Medellín  nec4?s¡tal)a8atisfa<'er  sus  delxjres  religiosos. 

Con  nolal)le  rapidex  se  han  ido  agrupando  alrededor  de 
la  capilla»  algunos  bien  conslruifl*)s  editicios;  y  roini>  la 
carretera  lUd  sur  eslá  liecha  hasta  ese  punto,  bajo  concl^J 
ciones  ventajosas,  se  lia  trazado  *ya  una  bonita  plaza  y  estifl 
l}lecida  una  feria  semanal,  como  preludios  seguros  para  una 
población  que  habrá  de  desenvolverse  bien  pronto  sobre  ba^e 
firme  y  segura,  por  cuanto  los  terrenos  son  fértiles,  los  vecino© 
lalioriosos  y  excelente  la  topografía. 


I 


Ana.  —  A  unos  2  kilómetros  al  püiiiente  de  Mcdellín, 
en  un  plano  nivelado  á  la  misma  altura,  y  sobre  la  margen 
izt¡uierda  del  riachuelo  Iguana,  existió  hasta  el  ano  de  187Í), 
un  pucblecito  que  ha^ta  antes  de  1832  se  llamaba  San 
Cim*  Ese  nombre  fué  cambiado  un  poco  más  tarde  por  el 
(le  Ana,  hasta  que  después  se  lo  reconoció  de  una  manera 
oficial  el  de  Anápolis  (ciudad  de  Ana),  que  no  ha  suh«is(ido. 

Tampoco  ha  subsistido  la  población,  porque  en  el  año 
de  188Ú  una  violenta  avenida  del  torrente  vecino,  inundó  los 
campos,  derribó  los  edificios,  y  con  muerte  do  algunas  per- 
sonas, dejó  sólo  piedra,  cuscajo,  arena  y  ruinas  en  el  punto 
que  autcíí  era  un  risueño  y  apacible  retiro. 

Cuando  tuvo  lugar  esta  gran  calamidad  pública,  los 
vecimoü  pudientes  de  Medellín  ofrendaron  sus  limosnas  para 
favorecer  á  los  pobres  de  Ana,  victimas  de  la  inundación.  El 
Congreso  Nacional  favoreció  también  con  un  auxilio  vn  dinero 
^  «^lUellos  desgraciados  antioí(Uefios;  y  hoy  se  ha  trasladado 
1^  población  á  una  colina  cercana  en  el  camino  que  signo 
fWaAntioquia,  El  lugar  en  que  está  situada  la  nueva  pobla- 
*'^<Jn,  cuyo  nombre  ha  sido  mydado  en  vi  de  Robledo,  para 
hónr-u-  la  memoria  del  ronquistador  del  jiaís,  goza  do  mejores 
^^í^didones  climatéricas  y  se  halla  libre  de  las  avenidas  del 
^^í'riiscoso  torrente. 

Belén,   —  A  la   altura    liarométrica  de    Medellín,  con 
^^  diferencia  y  sobre  la    parte  más  nivelada    del    llano, 
^*^'íio  á  3  kilómetros    de  la  capital^   hacia  el    occidente,  se 
^*í a  situado  el  pueblecíto  de  ese  nombre* 

Entre  Medelh'n  y  Belén  liay  un  buen  camino,  que  tiene  en 

^^  parte  media,  para  roniodidad  de  los  transeúntes,  el  puente 

^^  la  Concordia  é>  ÍTuayaquü;  y  aunque  la  población  de  que 

tintamos  haya  tenido  desde  el  año  de  1814  existencia  civil 

P^pia,  hoy  es  considei'ada  como  barrio  de  Medellín. 

En  cuanto  a  lo  material,  Belén  es  un  caserío  de  poca 
^^grulicación ;  pero  como  la  mayor  parte  de  los  pnel>los 
í^üt¡oquei\os,  sus  casas  sonde  regular  apariencia  y  aseadas. 


I 


—  134  ^ 

Belén    tiene   im    regular   templo   católico  en    el    lado 
occiden'tal  de  una  espaciosa  plaza,  adornada  en  el  c^enlro  coif| 
una  fuente  pública^  y  tiene  además  en  sus  cercanías  las  aguas 
puras  del  torrente  de  su  nombre. 

Este  sitio  conserva  uii   recuerdo   hií^sturico  de  bastanl 
importancia  para  los  cohínibiauos.  El  saliio  naturalista  Dr.  Juai 
María  Céspedes,  esclarecidij  patriota  y  antiguo  cura  de  Caloto, 
vinoála  provincia  dcAntionuia  en  iienipo  do  la  Guerra  magua, 
con  el  tln  de  excitar  nuestras  poblaciones  á  la  defensa  de  la  santH 
causa  de  nuestra  emaitcipaciun  política  y  civil.  Desde   181^ 
hasta  181  r>,  el  Üi*.  Céspedt^s  fué  cui-a  de  almas  en  Belén,   de 
don<lc  salió  un  poco  más  tarde  para  ilustrar  en  otras  [lartosdi 
la  República  su  carrera  de  sabio  y  de  patriota. 

Los hal3itantes  de  Belén  viven  délos  productos  obtenid 
por  una  esmerada  agricultura, 

Bello.  —  Metlellín  equidista  de  Envigado  al  sur,  y 
Bello  al  nort^,  un  miriámetro. 

Como  en  los  tiempos  que  siguieron  inmediatamente 
descubrlmientxí  y   conquista  del    territorio   antioqueño, 
poblaciones  estuviesen  ilotadas  de  una  gran  área  de  terren 
como  la  población  fuese  esi^asa;  como  las  tlisfancias  largai 
para  poder  relacionai'se  los  colonos,  y  como  la  administra 
ción  religiosa  privara   aun  sobre  la   civil,  se    hacía  prccis 
c*stablecer  en  muchos  puntos  de  la  provincia,  ermitas,  adc 
ratorios,  capillas  y  tenq)los   para   satisfacer    las  neccsidac 
espirituales  de  nuestros  antepasados*    Había   gran   número 
de  estos  edificios  en   los  valles  de  Medellín,  llatoviejo  fqil^j 
así  se  llamó  Bello),  Jirardota,  Copacavana  y  Barbosa.  ^B 

El  río  Aburra,  al  bajar  torrentoso  de  la  cumbre  ilc  Sa 
Miguel,  disminuye  la  velocidad  de  su  carrera  en  el  vallocitoi 
Caldas.  Allí,  según  la  teoría  deCodazzí,  hizo  un  lago  conteniíi 
por  un  dique  al  norte,  (jue  al  lin  rompió  para  precipitarse  t»ol 
el  vallo  de  Medellín  y  formar  otro,  Esti*  lago,  prol 
blemente  de  gran  |)rofundidad  y  de  aspecto  majestuos 
debió  presentar  como   itslas  Ujh    cerros  llamados  hoy  de 


—  135  ~ 

lavides  y  del  Volador,  una  especie  de    bahía  estnícha  en  la 

)octora,    otra   más  ancha,    pero   de    menos    fontlo,    on  la 

anconada  do  Envigado,  un  golfo  pequeño   hacia  Bolón,  y  en 

da  su  circunferencia  caletas  de  mayor  ó  menor  extensión. 

Üuando  las  aguas  «e  abrieron  paso  hacia  el  norte,  lo  hicieron 

*  pop  la  estrechura  de  los  Bermejales,  y  bajaron  a.  Ilaloviejo  y 

ICopíicavana*  Siguiendo  el  mismo  curso,  rompieron  e!  ancón 
de  Copacavana  y  descendieron  a  JU*ardota  y  Barbosa,  donde 
formaron  \\n  lago  más,  con  un  estrecho  ó  cintura  correspon- 
tíiente al  Hatillo.  Por  lin,  Aiolentas  esas  aguas  y  poderosas, 
rnmpicron  los  terrenos  interpuestos  entre  las  cordilleras 
central  y  occidental  do  los  Andes  aiitiuquenos,  hasta  llegar, 
lurbulexitas  y  atropelladas,  á  las  Dos  Bacas  entre  Zaragoza 
|y  Zea. 

En  la   tercera   cuenca  do   ese    rosario   de    lagos  que 
[acabiínos  de  describir,  está  la  población  de  Bello,  dependencia 
ílc*  líi  capital,  fundada  en  el  mismo  año  en  que   lo  fué  la  de 
¡Enrtííaclo,  es  decir,  en  lG7tí.  ' 

El  clima  de  Bello  es  un  poc^  más  cálido  que  el  de  McdcUín ; 
ipcrtj  como  el  suelo  es  seco  y  el  aire  puro,  sus  condiciones  para 
p^ existencia  son  propicias  ^n  alto  grado. 

E!  terreno  sobre  que  demora  esta  población,  es  harto 
pvetiiajado  para  las  faenas  agrícolas,  y  debe  de  haber  en  ól 
p'íniíi  elemento  tónico  f[ue  dé  á  sus  frutos  el  carácter  de 
P^l^rior  bondad  que  los  hace  tan  estimables. 

Los  mangos,  las  guayabas,  los  aguacates  y,  sobre  todo,  el 
^'^^  di?  Bello,  son  más  sustanciosos,  aromáticos  y  agradables 
fPieloHdel  resto  del  Estatlo. 

La  calvecerá   de  la    fracción,   compuesta    de   modestos 
i^ios,   está    sobre   un    suelo   aplanado   y    perfectamente 
^^^\.  El  agua  potable  es  sana  y  abundante,  y  deliciosos  los 
^08  de  sus  torrentes. 

Para  que  se  formo  idea  del  valor  de  los  terrenos  en  la 

P^Jca  inmediatamente  posterior  á  la  eoncpiistaj  indicaremos  a 

i  lectores  que  tengan  conocimiento  del  país,  que  las  tierras 

^ncorradas  por  una  línea  que  parta  del  puente  de  Bello,  siga 


136 


* 


I 

O     1 


por  el   camino   de  la    Maruchenga  basta  la  cumbre 
cordillera,  tuerza  luego  al  nordeste  por  el  filo  de  la  misma, ^ 
pase  por  Ángulo,  Quitasoly  alto  de  Medina,  baje  al  río  y  8uba)H 
éste  hasta  el  puente,  lugar  ele  su  partida,  se  vendieron  enton- 
ces por  diez  y  ocho  castellanos  de  oro  en  polvo,  cuando  hoy, 
por  computo  equitativo,   e^^as  mismas  tierras  valdrán  medioj 
millón  de  pesos. 

Había  en  la  época  del  descubrimiento  y  conquista  de  , 
Antioquia,  una  parcialidad  de  indígenas  en  una  amenifl 
planicie  situada  al  nordeste  de  Bello  sobre  la  margen  de  la 
quebrada  García,  vera  jefe  ó  cacique  de  ella  un  indio  llamad 
Niquiá,  de  donde  viene  el  nombre  de  aquella  llanura.  Esc 
indios  fueron  feudatarios  de  D*  Gaspar  ile  Rudas  ,  cuy 
largo  período  de  mando  no  terminó  sino  en  la  última 
década  del  siglo  xvi;  y  como  á  D.  Cruspar  heredó  en  sui 
títulos  y  propiedades  su  liijo  D,  Alonso,  siguió  éste  como 
propietario  de  esos  terrenos  por  algún  tiempo  después 
hasta  que  por  efecto  natural  del  aumento  de  población 
la  propiedad  territorial  íué  subdividiéndose  y  cambiando  á 
dueños. 

Pudiera  decirse  de   Bello  poco   más    ó  menos    lo    q 
hemos    dicho    de    Envigatlo,     pues     tal    es    la    belleza    di 
sus  paisajes  y  lo  recomendable  de  sus  condiciones   físicat] 
Respecto  áesto,  considérese  que  la  cabecera  de  la   fracciói 
esta  graciosamente  situada  sobre  el  fondo  de  un  apacible  val 
de  forma  casi  ovalada;  que  esc  vallccito  está  dominado  p 
gigantescas  escarpas,  pertenecientes  á  las  alturas  de  Ovej 
Ángulo,   Quitasol,   Medina  y  Granizal,  y  que  el   suelo  esl 
constantemente  refrescado  por  los  riacliuelos  Madera,  Ha 
Barro  y  García,  que  como  cristalinas  y  atroprllados  raudal 
descienden  desde   las  cúspides  visilíles,  dejando  un  rast 
luciente  de  numerosas  cataratas,  entre  las  cuales,  una  h 
el  occidente  se  divisa  desde  la  plaza  del  lugar,  como  un  gruo 
cordón  de  plata  bruñida. 

Esta  fracción,  al  honrar  el  nombre  del  preclaro  publicis 
y  eminente  literato  venezolana  Andii s  Bello,   ha  coa 


Íberes  que  parece  resuelta  á  cumplir  eii  la  oyíera  de  su8 
sultades,  puesto  que,  a  la  par  que  progresa  en  lo  material, 
instruye,  se  educa  y  se  civiliza  con   notable   aprovecha- 
miento. 

Bello  dio  un  buen  ü-uerrero  á  la  República  durante  la 
lucha  de  nuestra  Independencia  nacional.  Este   antioqueño, 
|e  trato    dulce   y  de  valor   tenieraiio,    se  llamaba   Manuel 
Famayo.  A  la  disolución  de  Colombia  quedó  hirviendo  en  la 
epúblic-adel  Ecuador,  vn  donde  ascendió  a  general. 


La  Granja.  —  A  poco  más  de  uno  y  medio  kilómetros 

[liada  la  parte  norte  de  Belén,  entre  61  y  el  destruido  barrio  de 

[Allá,  existe  otra  poblacioncita  á  la  cual  se  llamó  América  en 

ffiu principio  y  Oranja  después  por  la  Asamblea  Constituyento 

reunida  en  1877. 

H      Las  condiciones  físicas  ile  la  Granja  son  vn  lodo  seme- 

jíiütes  á  las  de  Belén,  y  su  fundación  es  debida  á  la  generosidad 

IílelSr.  Rafael  Velásquez,  patrono  respetalde  de  ella. 
La  Granja  es  un  barrio  de  Medellín  y,  como  Belén,  vivo 
íe  la  agricultura. 
1 


N 


Piedrasblancas  n  Mazo.  —  Situada  al  oriente  y  sobre  la 
píW'tealta  déla  cortlillera  central  antiuqueña.  En  el  punto tle 
eáta  rracción  llamado  Mazo,  bay  un  corto  caserit*  con  algiuios 
'^^bilantcs  reunidos  allí  para  la  elaboración  de  una  fuente 
salada  que  produce  en  mediana  cantidad  un  cloruro  do  sodio 
'ííipuro,  que  más  que  para  usos  domésticos  se  emplea  paro  la 
^^Jüstria  pecuaria.  Se  beneficia  en  esta  misma  fracción  uno 
*!Ueütro  pedazo  de  tei*reno  de  aluvión,  para  buscar  oro,  y  no 
f^lta  algún  íilón  cuarcífero  rpie   sirva  de  ganga  al  mismo 

Picdrasljlancas  es  poco  importante  á  causa  de  la  estcrili- 
*^  de  sus  terrenos  y  la  pobreza  de  sus  vecinos. 


San  Cristóbal.   —  Situada   cojno  a  un   miriámetro  al 
^itlente  de  la  capital,  sobre  el  camino  quede  ella  conduce 


—  138  — 

á  Antioquia  la  vieja,  fué  llamada  la  Culata  en  tiempos 
anteriores. 

Había  á  mediados  del  último  siglo  en  el  punto  ocupado 
por  San  Cristóbal,  una  capitlita  fundada  por  D\  Ana  de 
Heredia  y  rodeada  por  un  grupo  de  mezquinas  habitaciones. 
Así  permaríeciü  haciendo  parto  del  territorio  de  Medellín, 
hasta  el  año  de  1775,  en  que  se  desgajó  su  territorio  del  de  la 
Villa  para  asumir  facultades  de  existencia  parroquial. 

Está  San  Cristóbal  sobre  una  superficie  desifrual ;  pero 
lieno  en  compensación  aguas  puras,  aire  salulire,  suelo  seco  y 
terrenos  si  no  Uxn  lertiles  como  los  del  vecino  valle,  sí  por  la 
men03  bastante  productivos  en  variados  fiaitos,  íjuc  la 
activa  industria  de  sus  tiijos  multiplica  de  un  modo  maravilloso. 
Es  esta  la  tierra  do  los  buenos  duraznos,  de  las  exquisitas 
granadillas,  de  los  higos  refrescantes  y  de  las  sustanciosají 
chirimoyas. 

San  Sebastián.  —  En  el  camino  de  Medellín  á  la  ciudad 
de  Antioquia,  iiasad^j  el  Boquerón,  en  una  latiera  formada  por 
la  falda  de  la  cunlillera  occidental  de  Antioquia,  y  cercano  al 
torrente  Lejía,  está  el  caserío  de  la  fracción  San  Sebastian»  por 
otro  nombre  la  Aldea, 

Esa  fracción,  formada  por  casuclias  miserables,  y  habita(3 
por  pobres  trabajadores,  deriva  su  importancia  del  cultivo* 
los  campos  en  reducida  escala. 

El  j)aisa¡e  c^saspci*o  y  desapacible,  y  sería  absolutamer 
ingrato  para  la  contemplación,  si  desde  las  alturas  que  Id 
rodean  no  se  alcanzara  á  divisar  la  dilatada  llanura  recorrida 
por  el  Cauca  entre  Sopetrán  y  Antioquia. 

Santo  Domingo.  —  (  iudad  cabecera  de  distrito  y  del 
circuito  judicial  del  mismo  nombi^e. 

Algunos  colonos  comenzaron  á  fundar  esta  población  en 
en  el  bilio  llamado  Playas,  sobro  el  camino  que  de  Barbosa 
Bigue  para  Puirto  Berrío. 

El  gobernador  civil  de  Antioquia,  D.  Francisco  Bíiraya 


—  Í30  — 

LaCarapa,  de  acuerdo  con  la  autoridad  eclesiástica,  diópermiiso 

varios  vecinos  de  aquellos  contornos,  en  el  ano  de   1792, 

ara  consh'uir  un   templo  en   el   paraje  denominado   Santo 

[lingo,  en  que  hoy  está  la  ciudad ;  pero  no  fue  sino  eu 

1798,  durante  la  guhernación  do  Ü,  Víctor  Salex?dn,  cuando 

erigió  definitivamente  la  parrociuia. 

Llama  la  atención,  por  lo  grande,  la  cantidad  de  terreno 

asignado  antiguamente   a  este  Distrito.    En  electo  :  estuvo 

oraprendido  entre  una  línea  que  partiendo  ile  las  vertientes 

íelríoSan  Pedro,  descendía  por  sus  aguas  hasta  la  coniluencia 

fdeéste  con  el  Nare;  Nare,  aguas  ahajo,  hnsta  su  reunión  con 

el  Ñus,  y  éste,  aguas  ari-iha,  liasta  sus  íüUmas  vcrlit»ntes  en 

I  la  cordillera  en  el  sitio  denominado  La  Quiebra;  de  allí  neguía 

Pn  dirección  recta  occidental  al  Porce;   Porce    arriba  hasta 

l^guiíaclaras,   y   después,    también  por  línea  recta,  hasta  el 

punto  |)riraero  itc  partida. 

Tan  extenso  territorio  era  administrado  en  lo  civil  por 

Jas  autoridades  de  San  Nicolás  de  Rioncirro,  y  en  lo  religioso 

^ilonecía   á  Copacavana.   Todo   él  es  sumamente   rico    en 

áuerales  de  oroy  hierro;  el  primero  fué  trabajado  por  los 

n'iales  con  señaladísimo  níiuu  Los  depósitos  auríferos  se 

iwciieQlraa  en  Santo  Üom i ngí)  en  ricos  filones  cuarcíferos,  en 

plí^yas  aluviales  Y  en  el  lecho  de  los  ríos*  Si  sus  rendimientos 

NC'tilicos  fueron  copiosos  en  la  antigüedad,    son   aún   mas 

^liiiUgueaos  en  la  época  presente,  pues   las  nuevas  explora* 

5*OüC8  y  la  mayor  facilidad  paru  los   descubrimientos,   ¡mv 

I  consecuencia  de  los  desmontes,  van  mostrando  la  existencia 

|Qe  cuantiosos  tesoros,  i\  cuya  exti^acción  se  aplican  activos, 

j inleligenieíi  é  industriosos  empresarios.   Esta  circunstancia, 

ll^deijiie  por  sus  inm^xHaciones  pasará  un  camino  de  hierro, 

^depí>seer  feraces  terrenos  para  cría  y  ceba  de  ganados,  la 

^Us  favorables  condiciones  agrícolas  y  la  de  sus  luultipli- 

lemperaturas,  que  estimulan  vi  desarrollo  de  variadas 

iQcciones,  todo  promete  con  certeza  á  este  Distrito,  un 

ttrven ir  de  prosperidad  y  ventura. 

Tres  ríos  de  alguna  consideración  riegan  el  territorio  de 


«   140  « 

que  tratamos  :  el  Porce,  el  Xus  y  el  Nare*  El  Forcé  es 
alimentado  por  riachuelos  que  corren  dentro  del  inismo 
Distrito  y  le  tributan  sus  aguas  por  la  derecha,  siendo  los 
principales  Iracal,  Enea,  Piedragorda,  Honda,  Morro  y 
Porcito,  líecihe  el  Ñus,  por  la  misma  banda,  los  riachuelos 
Santa  Gertrudis,  Qaebradona,  Conejo,  Guacas,  Animas, 
Quebradanegra,  Palestina,  Chiquinquirá,  Socorro,  Caracoli, 
Orna  y  San  José»  El  Nare  recoge  por  la  izquierda  las  aguas 
de  Nusito,  Curazao,  Ciénaga,  Sorda,  Frías,  Gómez,  Trinidad, 
San  Javier,  San  Mij^ue!,  Guadual  y  el  río  Ñus:  lodo  esto, 
sin  contar  con  que  ademas  recibe  numerosos  arroyos  y 
manaderos. 

Como  la  mayor  parte  de  los  distritos  aidioquenos,  el 
territorio  de  Santo  Domingo  es  montuoso,  y  sus  dobleces 
están  delineados  por  cordilleras  interpuestas  en  el  gui*so  de 
sus  aguas  princii)ales.  Para  las  sul>altei'nas  hay  ct^as  y  colinas 
bastante  deprimidas;  pero  tan  multiplicadas  en  número,  que 
el  aspeclo  físico  del  Distrito  forma  como  un  hervidero 
soliditicado  de  alturas  y  hundimientos. 

Hacía  el    lado    occidental,    la   cordillera  del   c<^ntro  de 
Aiitioípua  tiene  alturas  de  mucha  consideración  sobre  el  nivel 
del  mal*,  en  la  parte  que  corresponde  á  este  territorio ;  en  el 
centro  las  alturas  son  un  poco  más  relnijadas,  y  liaciael  oriente^ 
todavía  más. 

Muy  desgraciados  fueron  los  primeros  vecinos  de  Sanie:., 
Domingo  al  escoger  para  su  población  un  plano  tan  tlesigua^ 
y  de  tan   tlcfecluosas   coniliciones.    Kra   menester    toda    E-a 
energía  do  la  i*aza  anMoquena  para  crear  en  ese  paraje  uti^a 
ciudad  It^ansitable  y  hasta  de  bella  y  cómoda  apariencia. 

El  tem|)lo  que  hoy  se  construye,  y  que  lia  sido  ligeramente» 
averiado  por  un  terremoto,  es  amplio  y  Jio  carece  ile  majesU*^- 
Ningún  orden  arquitectónico  predomina  en  él  :  tii  no  un  poco 
lie  todos  ellos ;  pero  en  algunas  de  sus  piezas  la  ejecución  *^ 
admirable,  atrevida  y  hasta  monumental,  de  suerte  quC  * 
l>esar  de  sus  íunnerosas  faltas  de  arte,  el  conjunto  será  sevcrc^» 
tiülemne  é  imponente. 


141 


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Existen  en  el  territorio    de    Santo    Uorningo,    algunos 
objetos  naturales  que.   llaman  seriamente  la  atención  :  hay 
una  gran  mole  de  óxido  imanado  de  liierro,  á  la  cual  es  posible 
se  deba  el  estado  tempestuoso  de  la  atmósfera,  y  la  propensión 
de  los  habitantes  :i  padecer  enfermeilades  nerviosas;    una 
fuente  apenas  termal  i[ue  contiene  un  poco  de  ácido  silícioo, 
propia  para  el  ti'atamiuulí>   de   algunas  enfermedades;   una 
vistosa  cascada  en  e!  Rionegro,  al   cambiarse  éste  en  Nare; 
1' una  depresión  de  la  cordillera  en  el  punto  denominado  La 
Quiebra^  poi'  doníle  habrá  de  pasar  el  ferrocarril.  Bastante 
miis  abajo  de  la  cascada  del  Nare,  cx>mo  a  6  1  /2  miriametros  so- 
bre el  mismo  río,  hay  un  puente  de  tierra.  Una  milla  más  abajo 
del  anterior  se  halla  otro  puente  rorinadu  poi'  la  a;L^lomeración 
de  varias   piedras  ,    sostenidas   entre  sí,  que  dejan  espacio 
para  las  corrientes  y  dan  fácil  paso  para  ir  de  una  á  otra 
B  orilla.  J*or  los  ijitersticios  de  las  rocas  brota  el  agua  en  las 
^H|ttndes  avenidas;  pero    eso  no  impide  andar  á  pie  enjuto 
^^^  encima,  saltando  de  una  piedra  á  «jtra.  El  Ñus  ofrece 
tiim  hermosísima   cascada  llamada  el   Salto  de  Cruces.   El 
rio,  bastante  caudaloso,  se  preripiladeunaalturade34  metros 
cotí  horrísono  fragor,  y  da  jror  resultado  la  perspectiva  de  luia 
Vaporosa  columna  de  niebla. 

El  valle  recorridí»  por  el  Ñus  será  con  i'l  tiempo  un 
<ín)porio  de  riqueza  agrícola. 

Este  Distrito,  generalmente  considerado,  es  uno  de  los 
*^t^^  ricos  de  Antiorjuia, 

Las  industrias  principales  de  los  liabitantes,  son  la 
^^rricuttura,  la  minería  y  la  ganadería. 

Cuanto  a  la  primera,  el  suelo  produce  en  abundancia 
^K  caña  de  azucaí-,  café,  cacao,  plátano,  yuca,  patata, 
^^í'atíacha,  ñame,  mafafa,  frísoles,  y,  en  general,  toda  clase 
^  hortalizas.  En  los  bosques  hay  caraña,  sande,  anime, 
♦Irago,  rayo,  encendió,  quimulá,  cerezo,  azuceao,  inítioviejf.), 
^%o,  barcino,  gallinazo,  amamor,  cedro-caobo,  comino, 
^^ndo,  aguacatülo,  laurel,  caunce,  marfil,  cartagiieño, 
^^A'milón,  chaquiro,  nogal,  chilco  etc.,  etcEn   las  regiones 


—  1^2  « 

bajos  del  Ñus  y  del  Nare,  crecen  la  tagua  y  graa  variedad 
de  palmeras. 

La  minería  no  está  aún  muy  (lesonvüelta  en  el  Distrito; 
pero,  como  lo  hemos  datlo  á  eiiteiiríer,  espera  rico  porv^enir. 
Los  ríos  Nusito  y  Nare  lian  dado  pingues  rendimientos 
metálicos  en  tliferentes  puntos,  y  muy  especialmente  en  el 
denominado  Playa-riai.  En  cuanto  al  Ñus,  los  placeres  de 
Orna  y  la  cortada  dr  San  Antonio»  <|ue  actualmente  so 
trabaja  para  desviar  el  curso  de  las  aguas,  prometen  éxito 
feliz.  El  Porce  es  tatnbién  sumamente  aurífero  en  la  parte 
correspondiente  á  Santo  Domingo.  El  oro  extraído  del 
Nusito  y  del  Nare,  es  generalmente  de  alto  quilate,  y  el 
de  Ñus  un  poco  inferior  al  primero*  El  de  Porce  tiene 
condición  análoga  al  de  Nusito  y  Nare.  Los  minerales  de 
veta,  aunque  en  gran  niVmero,  n^i  son  hasta  Imy  nuiy  pro- 
ductivos. 

Los  habitantes  ele  Sanfo  Domingí)  son  generalmente  la- 
boriosos, sol>ríos  y  de  buenas  costumt>res.  Algunos  deellos^ 
se  dedican  al  oficio  de  arrieros,  y  hay  en  el  distrito  como  1  .?(M) 
bestias  mulares  y  caballares  destinadas  al  trasporte  do^ 
mercaderías. 

Por  sus  relaciones  con  el  ferrocarril  de  Antioquia,  porí 
actividad  agrícola,  por  la  energía  de  sus  hijos,  y  por  otraá 
circunstancias,  esta  parte  del  Estado  parece  destinada  á  f)ositiv< 
progreso  en  lo  futuro. 

Población,  8,404  habitantes.  —  Latitud  norte  ü"  W  2'' — ' 
Longituil  occidental,  1*  V   Wf.  —  Altura  sobre  el  nivel  del 
mar,  l.*78  metros.  — Temperatura,  iir.  —  Lhnites  :  confina 
al  noile  con  Yolombij  y  Ainalti ;  al  oriente  con  Puerto  Berrío, 
San  Hoque  y  Nai-e;  al  occidente  con  Santa  Rosa,  y  al  sur  ec 
Guatape  y  Concepción, 


La  Plata,  —  A  6  l/2miríámetTOsen  dirección  orient 
se  halla  la  aldea  de  1^  Plata  ó  Sardina,  que  tlel>e  su  ci'eac 
á  los  propietarios  de  los  terrenos  de  Ñus,  y  que  se  sostÍ€ 
poi*  las  minas  que  existen  en  sus  alredeilores.  Esta  fraccit 


—  143  — 


e?i  administrada  por   ua   inspector  de  ix)licía  con  funciones 


de  corregidor. 


Puerto  Berrio.  —  Bajando  el  río  Magdelena,  se  llega, 
(kipues  de  dejar  atrás  la  Angostura  de  Carare,  al  frente  de 
un  aito  peñón  fronterizo  á  la  corriente  piünt-ipal  del  río.  Las 
;iguas  con  su  poderoso  empuje  chocan  contra  la  base  de  la 
iijontaña,  vuelven  sobre  su  curso  en  graciosa  curva,  y  forman 
un  ancho  hervidero  conocido  desde  tiempo  muy  aatignu  con 
el  DDrabre  de  Remoliuu  grande. 

Velado  por  ese  peñón,  esta  uu  lugar  antioqueño  cuyo 
reciente  origen  se  halla  en  cl  año  de  1875. 

Ascendiendo  las  aguas  del  río,  después  de  pasar  por  tii- 

írente  del  pueblo  de  San  Bartolomé,    se  alcanza  a  divisar 

pintürcsca   la  misma  población,  ([ue  es  de  un  carácter  misto  : 

mitad  antioqucña    y  mitad  norte-americana;   antioqueña  la 

paiie  baja  al  nivel  del  río,  con  sus  calles  rectas  que,  si  bien 

i'<"  '"^  en  número,  esláu   bien   dcUneadas  con  sus  editicios 

ifs,  pero  medianamente  cómodos   y  holgados;  la  parte 

oorte-americana,  sobre  una  coHna  en  forma  de  anfiteatro» 

elevada  120  pies  ingleses  sobre  el  río,   y  coronada  por   los 

"k.is  que    sirven    de  oficinas   y    de   habiLaciones  á    los 

.:ulos    superiores   encargados    de    dirigir    la   obra    del 

-iicaiTil  de  Antioquia,  vía  que  arrancando  de  ese  punto 

cl4fberá  ser  terminada  en  la  capital  del  Estado. 

El  Sr.  Francisco  Javier  Cisneros,  inteligente  ingeniero 
y  alrevido  empresario,  después  de  haber  hecho  contrato  con 
d  gobierno  de  xVntioquia  para  la  consh'ucción  de  la  vía  férrea 

iada,    exploró    personalmente    todos   los   lugares  que 

,,.„.„ii  servirle  para  el  trazo,  y  ocupado  en  esas  faenas  halló 
en  el  lugai*  en  que  está  hoy  la  cabecera,  un  fundo  rural 
pefUínecíeute  al  Sr.  Pedro  León  Yillamizar.  Con  este  seaor  y 
WD  Jos  numerosos  etnpleados  que  tuvo  bajo  sus  órdenes, 
mprendió  desde  el  principio  la  creación  do  este  pueblo, 
levado  hoy,  aunque  incipiente,  á  la  categoría  de  distrito. 
El  progreso  de  IHierto  Líerrío  ha  sido  lento  hasta  ahora, 


-^  Í44  — 

por  numerosas  causas  que  sería  largo  enunciar,  causas  que 
no  sólo  lian  concurrido  al  espacioso  desenvolvimiento  de  él, 
sino  también  á  impedir  la  pronta  Icnn ¡nación  de  la  vía 
carrilera.  Escasez  de  fondos,  guernis  civiles  é  insalubridad  del 
clima,  son  pai-a  nosotros  los  hechos  reales  y  positivos  que  han'  *■ 
embarazado  la  c^jnclusióo  de  esta  empresa^  eminentemente 
pronietetlora  para  los  intereses  del  Estado.  A  pesar  de  todo, 
esperamos  con  le  que  Antioquia  tenga  la  fclicidatl  de  ver 
terminada  la  obra,  y  favorecida  su  industria.  Entonces  Puerto 
Berrío  alcanzará  las  proj>orciones  de  una  ciudad  importante,  y 
aun  calidades  higiénicas  de  relativa  salubridad,  mediante 
el  desagiie  de  sns  perniaiientes  ciénagas  y  lodazales,  focos 
tx}miblespor  ahora  de  emanaciones  mortíferas. 

Las  principales  montañas  de  I^uerto  Berrío  son  :  por  la 
parte    occidental,   Malena,    Sabaletas ,    Cristalina,    Monos, 
Alpujarras  y,   superior  á  las  anterioresj  la  del  Ñus.    Todos 
esos   nombres  pi*rteneren  á  \alles  recorridos   por  corrientes  -< 
de  agua  de  idéntica  denominacinn* 

Está  bañado  este  Üisti^itu,  al  r*riente  por  el  Magdalena, 
al  norte  por  el  San  Bartolomé,  y  al  sur  y  al  occidente,  por  el 
Ñus, 

El  terreno  de  I^uerto  Berrín  es  fértil  en  su  mayor  parte; 
mas  no  tanto  ni  tan  absolutamente  como  suelen  serlo  las  tierniB 
situadas  en  las  cerctinías  de  los  ríos  caudalosos.  La  vege- 
tación natin^ü  es  robusta,  rica  en  alabóles  y  plantas  útiles, 
y  de  los  mismos  géneros  y  especies  que  hemos  mencionado  al 
tratar  de  lugares  c^^ngéncres.  La  agricultura  está  miserable- 
mente atrasada,  y  apenas  se  cultiva  un  poen  el  maíz,  plátano, 
yuca  y  cacao.  Las  frutas  silve-ítres  son  abundantes  ;  hay 
valdivia,  ponderada  poi»  los  curanderos  como  contraveneno; 
cedrón  como  febrífugo,  y  una  almendra  aceitosa  llamada 
hábil  la,  de  la  cual  se  sirven  los  trabajatlores  para  engrasar 
sus  herramientas. 

Hay  ricas  canteras  de  a\l ;  y  sr  wcv  queel  Distritti  contie- 
ne aluviones  auríleros  y  filones  del  mismo  metal.  Existen 
pocas  fuentes  saludas,  y  ninguna  de  ellas  está  en  elaboración. 


—  Ho  — 


I 


La  única  vía  de  comunicación  es  la  parte  construida 
del  ferrocarril,  próxima  actualmente  á  tocar  en  las  orillas  del 
río  Ñus,  y  que  permite  recorrer  lioy  con  facilidad  30  kilómetros 
de  extensión  en  un  país  hasta  no  hace  mucho  tiempo  intran- 
sitable. 

No  hay  escaelas  en  el  Distritü.  Los  habitantes  van 
y  vienen,  entran  y  salen;  por  manera  que  esta  entidad  no 
alcanza  aún  las  proporciones  de  una  comunidad  compacta  y 
uniforme  • 

Población,  1 .051)  habitantes*  —  Latitud  norte,  6''32'.  — 
Longitud  occidental,  O",  13'45'',  —  Altura  sobre  el  nivel  del 
niar,  127.44  metros. — Temperatura,  28''3. —  Límites  :  confina 
¿il  norle  con  Remedios;  al  oriente  con  el  Editado  de  San- 
tander; al  occidente  con  Santo  Domingo,  y  al  sur  con 
Nare  y  Santo  Dojuingo. 

San  Roque.  —  Antes  fracción  de  Santo  Domingo,  elevada 
á  Distrito  por  ley  expedida  en    1884.  Dista  San  Roque  de 

Saato  DominjíO,  al  oriente,  9  mÍi*iámetros,  y  está  situada  su 
í^bccera  sobre  ambas  márgenes  ck^l  riachuelo  que  lleva  su 
nombre.  Fecundado  San  Jíoque  por  copiosos  raudales,  tiene 
fértiles  terrenos,  propios  para  variados  cultivos  y  goza  deven- 
'íijosa  situación  para  la  exportación  de  sus  productos.  San 
I*<^*C|ue,  si  se  atiende  á  su  actual  incremento,  alcanzará  en 
líí'csve  lisonjeri)  porvenii^  pues  acabado  de  levantarse  entre 
^^*-^  covpulentus  árboles  del  bosque  y  sobre  las  malezas  de 
ü^  campo  erial,  ya  el  conjunto  de  sus  habitaciones  es 
tóíTjodo,    aseado,    y   propio  para  la   vida  civilizada. 


Yolombó.  — Inútiles  han  sido  nuestras  pesquisas  para 
í^^'origuar  con  fijeza  el  siglo,  año,  mes  y  día  de  la  fundación 
^l*^  Yolombó;  pero  motivos  tenemos  para  pensar  que  es  una 
tl^ks poblaciones  mas  antiguas  del  Estado.  Cuando  á  mediados 
tl^-*!  siglo  anterior,  el  camino  de  Espíritu  Santo  liabía  de«apa- 
rocído  y  estaba  reemplazado  por  el  de  Nare,  para  venir  desde 
SM;x  Fe  de  Bogotá  basta  Anlioquia,  Yolombó  era  ya  lugar 


—  t4G  — 


que   , 


de  escala  cu  tal  vía  de  comunicación.   D*  F!*ancÍ8C0  Silvestre^ 
teniente  do  gobernador  de  Aiitíoquia,  vino  por  esa   ruta  á 
tomar  posesión  de  su  destino,  y  refiere  en  sus  MemoriaB  que 
después  de  subir  el  Nare ,  pasó  el  Ñus  para  llegar  á  Yoloml 

Es  pues  creíble  que,  en  los  primeros  tiempos,  lo  que 
hoy  est€  Distrito  avanzara  rápidaniLMite  por  el  sendero  de  un' 
progreso  relativo,  debida  tal  circunstancia  á  la  riqueza  de  sus 
minas;  pero  es  cierto  que  desde  el  añude  1841  hasta  el  de 
1879,  por  empobrecimiento  de  los  placeres  auríferos,  el  Dis- 
li'ito  llegó  a  una  completa  decadencia  y  postración.  Desde 
aquella  época,  Yolombó^  después  de  haber  perdido  su  cate- 
goría de  chslrito  hasta  caer  en  la  de  frac^-ióu  de  Santo  DomingOi 
habiendo  recuperado  la  primera,  principia  a  levantarse  di 
nuevo,  merced  á  la  bondad  de  sus  terrenos  y  á  los  recient 
descubrimientos  de  minas  í|ue  han  atraído  algunas  persona 
estimuladas  por  tales  ventajas. 

La  cabecera  de  Yolombó  está  situada  sobre  una  superlicw 
desigual:  sus  edificios  son  pobres,  su  aspecto  un   poco  trist 
y  sus  ventajas  locales  muy  reducidas.  En  cuanto  á  la  impof 
iancia  de  su  terriloriOj  el  aí^unto  es  diferente,  c^jmo  se  v*cl 
por  la  descripción  que  sigue, 

Al  occidente  del  Distrito  se  levantan  algunos  picos  culmi- 
nantes de  la  cordillera  central  antioqueña,  que  en  esta  par 
lleva  dirección  nordeste»  De  laparlesetentrionaldelaQuicbr 
punto  en  tpie  nace  el  río  Ñus,  se  desprende  de  la  mole  pril 
cipal  de  la  nionlafui,  un  contrafuerte  que  lleva  por  lo  generi 
dirección  oriental,  y  que  contribuye  con  el  del  lado  opuestc 
situado  al  norte  del  distrito  de  Santo  Domingo,  á  formar  la 
tensa  y  rica  hoya  del  Ñus.  El  contrafuerte  de  rjue  hablamos, 
eleva  un  Ixuito  en  el  sitio  de  los  Carates,  un  poco  más  ai 
en  Patiburru,  y  sedintribuye  en  cejas  más  ó  menos  elevs 
en  el  terri lorio  intermedio  de  los  ríos  Ñus  y  San  Oartok 
para  acabar,  formando  valles,  en  tierras  de  I^uerto  Berrío| 

Más   al    norte   del    ramal    mencionado,    se    dcsprcní 
otro  que  le  es  paralelo  y  que  con  ól  forma  la  hoya  del 
Ilartolomé.  Tiene  este  estribo  hacia  su  cuarto  superior  el  all 


—  147  - 

Tetuda,  famosa  eminencia  que  por  su  posición  puede  consi- 
derarle como  un  vigía  andino,  el  cual  domina  una  gran  parte 
delvailc  recorrido  por  el  Magdalena,  en  los  días  despejados, 
y  hasta  las  graciobas  curvas  y  el  rellejo  plateado  trasmitido 
por  las  ondas  del  caudaloso  río*  Al  norte  de  este  estribo, 
se  entra  en  los  dominios  de  la  antigua  ciudad  de  Cancán,  y  en 
lo  í\mes  hoy  el  naciente  distrito  de  San  Martín. 

El  río  Ñus  sirve  de  limite  á  Santo  Domingo  y  Yolombó,  y  es, 
como  lo  tenemos  dicho,  tributario  del  Nare  cerca  de  la  antigua 
bdega  de  San  CristóbaL  Este  río  es  navegable  a  trechos  por 
embarcaciones  menores,  y  recibe  por  ambos  ílanoos  varias 
aü  que  tenemos  enumeradas. 

El  San  Bartolomé  es  navegable  por  embarcaciones  .me- 
JK)re.s,  desde  su  desembocadura  bástala  bodega  de  Regla, 
me  por  principal  alluente  el  San  Lorenzo,  que  viene  del 
í^ítio  denominado  Pavas,  al  sur  de  la  cabecera  del  Distrito. 
Tiene  además  como  corrientes  de  agua  tributarias,  lan  si- 
guientes: por  la  margen  derecha  los  riachuelos  Salinas,  Bar- 
Jiascal,  Sepulturas,  Murroquemado,  Jergona,  Ranchería, 
^P^t  Quebraditas,  San  Antonio,  Doña  Ana,  y  ¡)or  la  iz- 
ílüiei'da,  San  Josiv  Frías,  Verduga,  Verduguita,  Gómez, 
Sonadora,  Guayabito  y  Candelaria  ó  San  Andrés.  Su  tributa* 
rio  Saíi  Lorenzo  está  formado  principalmente  [jur  los  torren- 
tes Santa  Rusa,  Pericíj,  Resumideros,  el  Cedro  y  el  Paso. 

Afluyen  al  Porce,  en  territoriode  Yolombó,  los  riachuelos 
l^aóanchas,  Viboral  y   Canc::íjm. 

El  suelo  de  Yolombó  es  fértil,  generalmente  hablando, 
*^  protluc/en  en  ól  caña  de  azúcar,  maíz,  plátano,  café,  cacao, 
?i,  yuca  etc.,  etc.  líay  en  esta  comarca  magníficos  pastos 
^Wurales  sobre  lomas  en  todo  semejantes  á  las  que  men- 
^i^>narcmos  al  hablar  de  Amalll,  lomas  que  forman  parte  do 
"^^jlnuii  cfinocidas  y  ponderailas  de  Cancán,  Hay  también  cul- 
t^Vüs de  pastos  introducidos  para  la  cría  y  ceba  del  ganado 
vacutio;  yes  rico  el  suelo  en  maderas  de  construcción,  entre 
'^  c^uales  podemos  citar  como  notables:  comino,  cedro,  lau- 
^^}   canelo,  cauncc,  guayacán,  barcino  y  granadillo* 


148 


Los  árboles  frutales  abundan  mucho  en  los  terrenos 
Yolombó,  y  son  con  poca  diferencia  los  mismos  que  descri- 
biremos  al  hablar  de  Zea,  haciendo  extensiva  esta  advertencia 
á  la  producción  de  resinas,  bálsamos  y  aceites.  ^M 

El  reino  mineral  ha  sido  y  es  sumamente  ric-o  en  esí^" 
Distrito,  Quedan  en  él  alguaos  aluviones  que  se  explotan  con 
proveclio    en  la  época   presente,  y  no  escasean  los  filone 
metalííeros. 

El  clima  es  sano  en  las  alturas,  y  deletéreo  en  las  part 
bajas,  donde  la  atmósfera  es  húmeda  y  poco  propicia  para  la 
salud. 

Los  vecinos  de  Yolombó  sacan  los  medios  nalurales  par 
su  existencia,  de  la  cría  de  ganados  vacuno  y  caballar,  y  me 
especialmente  de  la  agricultura  y  de  la  minería. 

Las  vías  de  comunicación  están  bien  atendidas,  y  do  ellas 
las  mejores  son  las  que  guian  á  Santo  Domingo  y  Reme- 
dios. 


ne^j 

rtd 
"lI^ 

1 


Las   familias  principales   pobladoras   del    lugar  eran 


fá 


Caballero,  Moreno,  Ulano,  Muntoyaj  González,  Layos 
Castellanos.  La  raza  pobladora  actual  es  por  lo  general  mista, 
y  formada  por  los  varios  elementos  pobladores  de  la  colonia. 
Los  vecinos  son,  con  raras  excepcionef?,  pacificos,  laboriosos, 
y  sobrios.  ^m 

Como  fenómeno   geológico    nolal>le   mencionaremos   c^^ 
Balto  de  San  Lorenzo,  linda  cascada  como  de  doce  juetros 
de  altura,  distante  de  la  población  cortísimo  trecho. 

En  la  fracción  del  Pantano,  en  el  punto  denominado  el 
Oso,  vertiente  á  la  hoya  del  San  Bartolomé,  hay  un  amontona- 
miento  de  piedras,  entre  las  cuales  sobresale  una  coma  di 
cuatro  metros  de  altura  que  contiene  muclios  grabados 
ganas  en  forma  de  jeroglílicos*  No  faltan  sobre  las  alturas  se 
pulcros  antiguos,  entre  loa  cuales  no  pocos  han  producido 
ser  excavados  considerables  canlidades  de  oro  fundido. 

Tiene  Yolombó  las  siguientes  fracciones  :  el  Pantano 
norte,  Ñus  al  sur,  la  Melonada  al  oriente  y  Nechí  al  occidente 
Población,  "¿,0f8  habitantes.  —  Latitud  norte,  (i^»35'45' 


Loiigitutl  occidental,  1**  7'  S*\  —  Altura  sobre  el  nivel  del  mar, 
1.4GÍ)  metros.  —  Temperatura,  21"* — Límites :  confina  al  norte 
con  Amalfi  y  San  Martín;  al  oriente  con  Puerto  Berrío;  al 
ocddente  con  Carolina,  y  al  sur  con  Santo  Domingo, 

San  Pedro.  —  Se  fundó  esta  población  en  el  año  de  1757, 
sobre  un  cíinipo  regularmente  nivelado,  merced  a  que  su 
territorio,  riquísimo  en  oro, despertó  la  codicia  de  los  con- 
quistadores. 

Atractivos,  aunque  tristes,  debieron  ser  los  sitios  de  este 
Distrito  antes  que  los  invasores  peninsulares  rompieran  con 
la  barra  las  entrañas  de  la  madre  tierra,  y  con  la  almádana 
las  rocas  de  sus  laderas,  en  busca  del  ansiado  metaL  Hoy, 
concluido  en  su  mayor  parte  el  laboreo  de  las  minas,  no 
quedan  sobre  la  superficie  sino  escasos  matorrales,  altos 
barrancos,  zanjas  profundas,  miserables  praderas  y  tierra 
amarillenta. 

Sin  embargo,  apesar  de  esa  desolación,  la  cabecera  del 
tlisítrito  de  San  Pedro,  vista  en  sus  pormenores,  es  una 
población  simpática,  con  sus  calles  tiradas  a  cordel,  cortadas 
^'^  ángulo  recto  y  empedradas  en  su  mayor  parte.  Tiene 
wnifa  plaza;  y  en  una  mansa  colina  se  levanta  como  en  atalaya, 
^■'  templo,  cuya  situación  i^ealza  particularmente  el  agradable 
^pecto  de  esta  villa* 

San  Pedro  esta  como  encerrado  en  cuatro  líneas  formadas 
P^r  una  montañuela  al  occidente,  por  el  riacbuclo  La  Puerta 
^l  8ur  y  al  oriente,  y  por  el  de  Santa  Bárbara  al  norte. 

El  clima  es  de  un  frío  rígido,  sus  aguas  abundantes  y 
^^lutíferaa,  y  sus  habitantes,  aunque  pobres,  urbanos,  cultos 
y  hospitalarios. 

Población,  5.966  habitantes.  —  Latitud  norte,  6M 9' 19". 

—  Longitud  occidental,  P37'iU".  —  Altura  8ol>re  el  nivel  del 

^^^f  2.43a  metros.  —  Temperatura,  16*.  -  Límites  :  confina 

^l  norte  con  Santa  Rosa;  al  oriente  con  Jirardota  y  Copaca- 

^í^im;  al  occidente  con   Bclmira  y  Sopetrán,  y  al  sur  con 

Medellín. 


CAPITULO  TERCERO 


Departamento  del  Cauca. 


i'Sírilo;  AmagA.  -^  Fracción  :  Ferreria.--  Distrito :  Concordm.  — 
Fracción:  Salgar. — Distritos  :  Fredonia,  Ileliconia. — Fracción: 
Armenid.  —  Distrito  /  Titiribí,  —  Fracción  :  Sabaieías. 


Limita  al  norte  con  los  Departamentos  de  Sopetrán  y  de 
Occidente;  al  oriente  con  el  del  Centro  y  el  de  Oriente;  al 
occidente  con  e!  del  mismo  nomljrc,  y  al  sur  con  el  de 
Sudoe^to  y  parte  de  los  de  Oriente  y  Sur,  Población  :  4 i. 809 
habitantes, 


Amaga.  —  Como  á  3  miriámetros  al  sudoeste  de   la 

^pital  del  Estado,  se  halla  este  Distrito  antioqueño. 

Desde  remotísimo  tiempo  existía  en  aquel  punto  una 
P<>blacion  pequeña,  IV^rmada  á  expensas  do  los  habitantes  del 
valle  de  Medellín,  y  creadora  ella  misma  sucesivamente  do 
1^  caseríos  que  debían  formar  la  base  de  Titiribí  y  de 
Pí^donia. 

Nos  parece,  y  \o  creemos  con  fundamento,  que  la 
Dra  del  distrilo  de  Amaga,  está  hoy  en  el  mismo  valle  en 
l^eastüYO  un  pueblo  de  indígenas  llamado  por  los  conquis- 
Wores  El  Pueblo  de  las  peras ;  y  pensamos  que  lo 
"aniaronasípor  ser  tierra  productiva  ile  aguacates  y  guayabae, 
I  pues  acaso  los  españoles  encontraron  alguna  analogía  entre  el 
I  sabor  de  estas  últimas  frutas,  o  la  forma  de  las  primeras,  con 
h  gustosa  pera  peninsular. 


—  m  — 


El  suelo  sobre  que  reposa  la  población,  parece  estar 
formado  por  derrumbamientos  anteriores  de  los  cerros 
vecinos,  porque  así  lo  revela  el  hacinamiento  de  rocas 
reunidas  en  el  fondo,  como  para  colmar  una  cavidad  ante- 
rior. 

Entre  el  alto  del  Cardal  y  Malpaso,  puntos  de  la  cordillera^ 
occidental  antioqueña,  nace  un  estribo  que  sigue  con  dirección 
aproximada  al  oeste,  y  que  se  deprime  enfrente  a  la  pobla- 
ción, en  el  punto  por  donde  pasa  el  camino  que  de  ella  conduce 
á  la  de  Fredonia,  y  se  levanta  para  formar  las  moles  de  Piedra^ 
pelona,  Piodragorda,   los  Micos,  el  Piotiro  y  la  Candela, 
terminar  cerca  del   Cauca.  Este  estribo,  sin  hacer  caso  de 
sus  subdivisiones  laterales,  es  próximamente  paralelo  al  que 
desprendido  en    Fredonia  pasa  por  Cerrobravo,  el  Sillón  y    I 
cerro  de  la  Tusa,  y  por  en  medio  de  los  dos  corre  el  riachuelo 
Sinifaná,  en  dirección  idéntica  á  la  de  los  altos  muros  que  lo 
encajonan. 

El  riachuelo  Amaga,  nacido  en  Malpaso  ó  sus  cercanías, 
corre  al  norte  de  la  población,  y  un  poco  más  abajo  de  ella    , 
recibe  el  de  la  Clara,  que  vierte  en  el  alto  del  mismo  nombrefl 
En  la  parte  alta  de  estos  dos  riachuelos,  hay  interpuestas  varias^ 
cejas  (le  poca  altura  y  muy  ricas  en  depósitos  carboníferos  ; 
pero  cuando  ellos  lian  pasado  el  pueblo  y  colocádose  al  frente 
del  alto  de  Malabrigo,  las  cordillci-as  se  estrechan,  y  aunque  s€ 
abren  un  tanto  en  el  punto  en  que  esta  c-orriente  de  agí 
recibe  las  de  la  Horcona,   límite  con   Heliconia,  vuelvo 
estrecharse  de  nuevo  enfrente  de  la  mina  del  Zancudo,  y  sigí 
así  hasta  tributar  sus  aguas  al  Cauca,  un   poco  abajo  de 
liaciendadel  Bal  sal- 
Cultivan  los  habitantes  de  este  Distrito,  caña  do  azüc 
maíz,  frísoles,  yucas,   plátano   y  algunos  árboles  frutaU 
Muchos  de  ellos  son  propietarios  de  productivas  dehesas 
las  vegas  ardientes  de  la  Horcona,  Sinifaná,  Cauca  y  aún  def 
mismo  riachuelo  Amaga,  sobre  cuya  margen  izquierda  se 
levantan  los  edificios  de  la  población» 

El  agua  potable  de  que  se  hace  uso  en  esta  localidad. 


contiene 

producción  frecuente  del  luninn,  enfermedad  que  consiste, 
como  lo  hemos  dicho,  en  una  profunda  anemia  que  abate  las 
tuerzas  del  paciente,  haciéndole  morir  por  extenuación 
completa  6  hidropesía,  si  no  es  curado  en  tiempo* 

Parece  que  Amaga  comenzó  a  figurar  con  vida  civil 
propia,  desde  el  año  de  1808,  si  bien  es  cierto  que  en  1807  ya  se 
le  había  dado  personería  eclesiástica. 

En  el  año  de  1808,  hubo  en  hi  provincia  de  Antioquia  una 
calamidad  de  hambre,  cuya  memoria,  con  todos  sus  rigores, 
se  ha  conservado  con  espanto.  En  ese  año,  muchos  habitantes 
del  valle  de  Medellín  se  entraron  por  esas  breñas,  y  atrave- 
sando el  poblado  de  Amaga,  fueron  á  cultivar,  un  poco  mas 
lejos  hacia  el  occidente,  pero  siempre  en  territorio  de  este 
Distrito,  las  faldas  pedregosas  y  casi  verticales  de  Piedra- 
gorda,  en  donde  el  plátano,  el  maíz  y  la  yuca  se  produjeron 
en  maravillosa  cantidad,  trayendo  la  abundancia  v  el  con- 
suelo  á  aquellos  desfallecidos  trabajadores.  Desde  entonces, 
la  feracidad  de  ese  punto  se  ha  hecho  pruverbiíil. 

Población,  fj.4:iH  habitantes.  —  Latitud  norte,  5'  56' 45". 
""  Longitud  occidental,  1""  40'  20".  —  Altura  sobre  el  nivel 
^^1  mar,  1.380  metros, —  Temperatura,  9I\  —  Límites; 
^^níitia  al  norte  con  la  Estrella  y  Ileliconia ;  al  oriente  con 
Caldas;  al  occidente  con  Titiribí,  y  al  sur  con  Fredonia. 

Perrería. —  A  poca  distancia  de  Amaga,  sobre  la  margen 

izquierda  del  riachuelo  Clara,  hay  un  establecimiento  para 

l^fieficiar  el  hierro,  que  por  desgracia  no  ha  correspondido 

hasta  ahora  á  las  halagüeñas  esperanzas  de  sus  fundadores 

y  del  Estado.  Es  verdad,  sin  embargo,  que  este  proyecto  ha 

favorecido  un  tanto  las  industrias  agrícola  y  minera  del  país, 

porque  ha  suministrado  pisones  para  moler  los  minerales  y 

mazas  de  ingenio  en  el  beneficio  de  la  caña  de  azúcar.  El 

grupo  de  edificios  pertenecientes  á  esta  fracción,  es  corto  y  sin 

importancia. 


154 


9 


Concordia.  — Estamos  inclinados  a  creer  que  fué  on  el 
punto  que  hoy  ocupa  la  C4ibccera  de  ente  Distrito,  ú  en  alguna 
de  sus  cercanías,  en  donde  tuvo  lugar  la  muerte  del  distin- 
guido capitán  Francisco  César*  Quedan  aún  como  restos  de  la 
vida  intlíffona  en  este  territorio,  señales  de  antiguos  caminos, 
y  algunas  fosas  en  donde  los  aborígenes  se  hacían  sepul 
con  sus  riquezas.  De  éstas  han  sido  excavadas  algún 
sumamente  ricas,  y  entre  ellas,  dos,  de  donde  se  extrajeron 
diez  libras  de  oro  íino  en  la  primera,  situada  en  la  loma  de 
Pueblo-rico,  y  46  de  oro  do  la  misma  calidad,  con  más  25  y 
3/4  de  oro  bajo,  en  la  segunda.  Las  alhajas  extraídas  de  estos 
depósitos  representaban  argollas,  fajas,  cinturones,  petos  y 
figuras  de  brutos  y  de  seres  humanos.  De  la  época  colonia 
no  queda  el  menor  indicio. 

En  1829,  todos  esos  terrenos  eran  baldíos,  estaban  cubier^^ 
tos  de  bosques,  y  no  tenían  una  sola  abertura. 

En  1830,  penetró  en  aquellos  bosques  Manuel  Herret 
con  BU  familia,  y  atravesó  el  Cauca  por  medio  de  una  balsa  de " 
guaduas  fabricada  por  él  mismo.  Internado  en  lasciva,  no  hallo 
en  ella  el  menor  vestigio  Iiumano;  pero  ron  la  tenacidad  pro* 
pia  del  montañés,  fijó  en  ella  su  residencia,  y  pidió  á  la 
naturaleza  val  vigor  de  sus  brazos  la  satisfacción  de  sus  pri- 
meras y  más  urgentes  necesidades. 

Después  de  Herrera,  varios  vecinos  de  Titiribí,  siguiendo 
la  huella  dejada  por  él,  fueron  á  reunírsele  y  á  echar  lasbaseí 
de  una  colonia. 

En  1835,  ingresó  en  aquella  naciente  población  otro  grupo 
de  trabajadores;  y  así,  año  por  año,  fuó  engrosando  el  numera 
de  sus  habitantes,  hasta  que  en  1838,  la  Cámara  provincial  de 
Antioquia  resolvió  hacer  entre  los  vecinos  pobladon^s  ^^^M 
repartimiento  díalos  terrenos.  Con  tal  fin,  fué  nombrarla  uu2^^ 
comiNión  ó  Junta  repartidora  en  184U,  cumpuesta  de  varios 
ciudatlanos  y  dirigida  por  el  Sr.  Juan  José  Restrepo  Uribe, 
quien  con  el  título  do  alcalde  debía  presenciar  las  entregas, 
firmar  las  partidas  y  autorizarlas  con  títulos  ó  escrituras  de 
pro|)¡tv[lad.  Fimcionaba  en  esa  Junta,  como  agrimensor,  Jos 


-  155  — 

"^tonio  Restropo,  muy  respetado  por  bu  pericia  y  conoci- 
Hiieiilos.  Estos  comiHíonadüs  entregaban  ele  10  á  60  fancííadab 
de  tierra,  en  conforinidad  con  el  níiniero  do  micmbroH  do  cada 
lamilla;  masen  el  curso  del  misma  afio  á  que  no8  referimos, 
la  operación  fué  interrumpida  por  causa  de  la  revolución 
capitaneada  por  el  coronel  Córdoba.  Otras  Juntas,  nombradas 
por  la  primera,  continuaron  la  tarea  en  los  años  subsiguientes 
al  de  41 ;  pero  los  terrenos  no  fueron  divididos  en  su  totalidad, 
quedando  una  parte  de  etlns  por  cuenta  del  gobierno  de  la 
Provincia,  quien  para  atender  á  los  gastos  tic  una  Cf^cuela  rural 
establecida  en  la  fracción  Salgar,  cedió  en  favor  de  ella  el 
producto  de  sus  arrendamientos. 

En  el  mismo  afto  de  1841,  se  creó  para  estos  pobladores 
la  fracción  Comía,  dirigida  por  un  juez  de  paz,  dignidad  en- 
cargada al  tíi\  Juan  José  líestrepo  í  Tribe,  quien  la  ejerció  por 
diez  o  doce  afios,  admini^itr^ando  patriarcalmente  á  usanza  <le 
mejores  tiempos,  pues  más  se  guiaba  para  la  administración 
«le  justicia,  en  los  eternos  principios  de  moral,  que  en  leyes, 
códigos  y  recopilaciones  humanas.  Todo  era  verbal,  nada 
escrito;  no  se  instruían  sumarias;  y  en  la  sustanciación  de  los 
pleitos,  los  interesados  alegaban,  los  testigos  declaraban,  y  la 
«entencia  era  pronunciada  inmediatamente.  Había  pocos 
expedientes;  nadie  reclamaba;  todos  respetaban  el  fallo  del 
juez,  y  en  vez  de  delitos  y  crímenes  sólo  había  que  caí^tigar 
ligeras  faltas  (1). 

En  1803,  volvió  el  Distrito  á  ser  Corregimiento,  con  un 

^ob  empleado  que  llevaba  i4  título  de  cori'egidor,  sin  remu- 

íioracion  alguna,  y  encargado  de  las  funciones  de  juez  y  de 

Fíücalde.  Continuó  así  hasta  1877,  en  C|ue  so  elevó  á  cabecera  de 

circuito  por  el  corto  término  de  cinco  meses,  gobernado  por 

Jos  empleados  que  demanda  una  circunscripción  judicial  de 


(t)  AnlitKnna  lia  conliiíln  para  si  (Irsenvolvimionto  moral ^  coa  mnclioa 
hoTiiííriNi  <letoí*tuinliPí?»  ftefirillas  y  »lo  ciovadas  virtuíiofi.  Los  nuiíihros  úc  filos 

«ido  olvidados,  o  fecLirdados  apona'^,  por  muy  pocos  antÍot|tioííos.  A  la  t  a- 
a  de  tiuestrt»s  beoefactorea,  eolocainos  al  Sr.  Reslrepo  Uribo  como  dcchada 
brdlatitc  de  rectitud  y  patriotismo. 


I       hOTT 


150 


esta  naturaleza,  y  tomó  luego  á  ser  simple  distrito,  adminis- 
trado como  lo  están  todos  los  de  su  clase  en  el  Estado. 

La  primera  Junta  repartidora  de  terrenos,  señaló  el  punto 
donde  debía  hacerse  la  población,  que  es  precisamente  el  on 
que  hoy  existe.  Eran  tierras  de  José  Antonio  González  y  Juan 
José  Restrepo,  quienes  regalaron  campo  para  la  plaza  y  para 
la  iglesia. 

En  1849,  se  hizo  la  primera  capilla  pajiza,  y  en  aquel  año 
el  vicario  Julián  María  Upcgui  la  bendijo,  celebró  en  olla  la 
primera  misa  y  bautizó  niños  hasta  de  siete  años  de  edad, 
que  no  lo  habían  sido  antes  sino  por  sus  padres. 

El  suelo  de  Concordia  es  quebrado,  montañoso  en  parte, 
y  lleno  de  colinas  que  siguen  dirección  general  de  norte  á 
sur,  y  que  forman  estrechos  valles  como  el  de  Barroso,  Libo- 
riana,  Fotuta,  Animas,  Magallo,  y  Comiá,  La  cordillera  de 
este  último  nombre,  contribuye  á  formar  la  gran  hoya  del 
Cauca.  La  parte  llana  del  Distrito  es  do  cortísima  significa- 
ción ;  el  bosque  ha  desaparecido  casi  del  todo,  y  no  quedan 
residuos  de  él  sino  en  las  partes  altas  de  la  cordillera.  Son 
fértiles  las  vegas  de  los  ríos,  y  quebrado  y  estéril  casi  todo  lo^ 
demás. 

El  Cauca  corre  en  la  parte  corrrespondiente  a  Concordia, 
de  sur  á  norte,  con  poca  variación,  y  podría  ser  navegable 
por  vapor ;  pero  no  lo  es  actualmente  sino  por  canoas  y  por 
balsas  de  guaduas,  que  en  aquella  parte  llaman  toletes  ó 
planchas.  El  San  Juan,  que  baña  el  Distrito  por  el  lado  sudeste, 
es  navegable  en  corto  trecho  por  pequeñas  embarcaciones;  el 
Barroso  nace  en  lacürdillera  ó  alto  Plateado,  corre  de  ooci' 
dente  a  oriente  y  desagua  en  el  San  Juan;  el  Liboriana  tiene 
su  origen  en  el  mismo  c^^rro,  y  es  notable  por  la  feracidad  de 
fius  terrenos;  los  Chaquiro,  Golunga,  Montcbello  y  Cía 
desaguan  en  el  Barroso,  y  los  Fotuta,  Animas,  Santa  Ui 
Magallo  y  Morito,  tributan  sus  aguas  al  Cauca. 

La  temperatura  cambia  por  rigurosa  gradación  tern 
métrica,  desde  la  muy  elevada  en  las  vegas  del  Cauca  hasta  la 
muy  rebajada  en  las  cumbres  del  Plateado  y  Vallecito. 


< 


—  157  ^ 


Ea  cuanto  á  producciones,  las  más  notables  son  :  tabaco, 
maíz,  plátano,  yuca,  papas,  caña  de  azúcar,  cacao,  cebada, 
algodón,  palma-cristi,  linaza,  vainilla,  caucho,  quinas,  made- 
ras de  construcción  y  ebanistería,  entre  las  cuales  sobresalen 
eldiomate,  el  granadillo,  el  algarrobo,  el  guayacán,  el  avinge, 
el  nogal,  el  comino,  los  laureles  negro  y  amarillo,  el  guayabo 
yel  cedro-caobo. 

f  Entre  los  ganados,  hay :  vacuno,  lanar,  de  c^rda,  caballar 
y  mular,  y  éntrelas  aves  domésticas,  gallinas,  patos  y  palo- 
mas. Tiene  el  Distrito,  oro,  cobre,  plata  y  algunos  otros  meta- 
te ¡pero  su  laboreo  es  escaso  para  los  unos  y  nulo  para  los 
otros.  Hay  una  fuente  mineral,  poco  experimentada  aún,  pero 
probablemente  útilísima  para  el  tratamiento  de  las  enferme- 
tlades  de  la  piel  y  del  pecho. 

A  propósito  de  esta  fuente,  debemos  anunciar  que  el  sabio 
químico  francés  Sr.  Fissane  ba  hecho,  á  ruego  nuestro,  un 
análisis  cualitativo  de  estas  aguas,  del  cual  resulta  que  están 
compuestas  por  monosulfuro  de  sodio  ,  y  por  sustancias 
j  orgánicas  de  aepuclo  gelatinoso;  parecidas  á  la  glerina,  y 
^un  vegetal  confcrvoide  delicado^-  y  en  todo  semejante  a  la 
Bulíuraria, 

Dice  el  Sr,  Fissane  que  aunque  esta  agua  no  contenga 
cloruros,  es  en  todo  lo  demás  muy  parecida  á  la  de  Cautorets 
'  ca  los  Pirineos,  tan  ponderada  parad  tratamiento  de  la  tisis  y 
ítalas  afecciones  herpüticas. 

Como  fenómenos  geológicos  en  Concordia,  pueden  ser 

\  catados ;  un  puente  natural  sobre  el  riachuelo  Magallo,  formado 

por  una  gran  roca  que  descansa  sobre  otras  dos  de  las  mar- 

jeneíj,  y  una  cascada  mas  arrilia  del  puente,  y  sobre  la  misma 

"corriente  de  agua,  con  elevación  de  80  á  ÍÜÜ  metros. 

Los  liabitaiites  en  general  son  robustos  y  laboriosos,  y 
cuando  en  temían  I  es  comunmente  de  anemia  y  fielires  inter- 
^íiiteiites,  producidas  por  la  mala  calidad  de  algunas  aguas,  y 
por  exalaciones  pútridas. 

Aunque  notan  austeros  como  en  la  época  en  que  por  la 
i^everidad  de  sus  costumbres,  hicieron  dar  a  la  población  el 


—  158  — 

nombre  do  Güiicordia,  los  habitantes  de  e&te  Distrito 

van  todavía  en  gran  parte  la  limpia  savia  del  viejo  tronce 

antioqiieño.  U 

La  explotación  minera,  y  más  que  ella  la  iudustn! 
agrícola,  producen  lo  bastante  para  la  liolgada  subsistencia 
de  los  vecinos.  El  tráíko  lo  hacen  con  iMcdellín,  Itagüíi 
Envigado,  Caldas,  Amaga,  Titiribí,  Sopelran,  Autíoqi 
Anzá,  Urrao  y  Bolívar*  La  feria  dominical  es  rica  y  coi 
rrida. 

La  instrucción  pública  alcanza  muy    regulares  coi] 
clones. 

En  resumen  :  Concordia  es  una  de  las  poljlaciones 
interesantes  y  recomendables  del  Estado. 

Población,  9,208  habitantes.  — Latitud  norte,  5**  55' 
—  Longitud  occidental,  1*  50'  30",  —  Altura  sobre  el  nivel  de 
mar,  Í/JOO  metros  —  Temperatura,  11J°»  —  Límites  :  conÜos 
al  norte  con  líotulia;  al  oriente  con  Titiribí;  al  occidente  con 
el  Estado  del  Cauca  (municipio  del  Atrato),  y  al  sur 
Uolívar. 

Salgar.  —  Caserío  situado  cerca  del  río  Barroso  j 
escuela  rural  ;  y  se  le  ha  dado  este  noinlu'c  para  rec 
con  él   la  honrada  Afhninistración    del    general    Eustoi 
¡Salgar^  Presidente  que  íuó  de  la  República, 


Fredonia.  —  No  obstante  que  este  Distrito  esté  colee 
en  una  mala  topografía,  es  uno  de  los  mas  important 
valiosos  del  Estado  Soberano  ile  Antioquia, 

Fredonia  dista  de  la  capitíd  \  1/2  miriametros,  al 
sudoeste,  y  su  cabecera  está  construida  en  un  terrilurio  i 
perteneció  á  Sabaletas  y  á  Santa  Barljara  hasta  el  ano  de  18¿8. 
En  aqut*l  tiempo,  la   provincia   de  Antioquia   pertenecía 
departamento  de  Cundinamarai,  y  la  separación  de  esa 
del  disli'ito  de  Santa  Bárbara  sehizo  por  orden  de  la  Iiitcnd 
cia  cundinamarqnesa,  y  se  hizn^  sin  duda  al.srnna,  atcndieí 
á  ivi  necesidad  de  fundar  una  buena  población  en  C 


rcil 


—  15y  — 

que  así  «e  llamaba  el  caserío  situado  en  el  punto  ó  cercanía 
del  en  quo  Cístá  hoy  Fredoniu,  cuyo  nombre  ne  cambió  de-ísde 
entóneos. 

En  el  año  de  1810,  ]h  Alejandro  Vólez,  intendente  de 
Antloquia,  Departamento  creado  en  ese  ano  por  un  decreto  del 
Liberlador,  autorizó  la  fundación  do  la  nueva  parroquia,  y  la 
bautizó  con  el  nombre  f[ue  hoy  lleva,  nombre  que  por  8U 
etimología  quiero  decir  tierra  ile  hombres  libres. 

Cuando  el  territorio  ocupado  hoy  por  Jericó,  Támesis, 
Valparaíso  etc.,  era  un  bosque  virgen,  enmarañado  y  malsano, 
ííObi^e  todo  en  las  vegas  del  Cauca,  D*  Juan  Santamaría, 
D.  Juan  Uríbe  Mondragón  y  D.  Gabriel  Echeverri,  suj^etos 
neos  y  emprendedores,  llegaron  á  ser  dueños  de  esa  enorme 
propiedad. 

D.    Juan    Uribe,  ó    mejor    sus   descendientes,     nunca 

liicícpon  gran  caso  de  lo  que   por  allá  poseían;  no  así  los 

seüoreij  Santamaría  y  Echeverri,  quienes  no  sólo  conservaroíi 

«u  haber,  sino  que  inmediatamente  procedieron  al  examen  y 

envolvimiento  de  su  cuantiosa  riqueza  natural, 

D.  Juan  Santamaría  pereció  víctima  de  los  rigores  del 

clima  ¡pero  sus  descendientes  supieron  aprovechar  bien  la 

htYeiicia,  D,  Gabriel  Echeverri,  patriarca  respelabilísimü  de 

Antioquia,  ha  vivido  lo  balitante  para  cosechar  los  frutos  de 

^^i  honrado    trabajo,  para  distribuir   (i  manos   llenas   una 

cuantiosa  riqueza  entre  sus  hijos,    y   para  recomendar  su 

I  ti*>nibre  a  la  posteridad,  como  creador  de  nuevas  industrias, 

I  <^íno  protector  de  muchos  pobres,  como  agente  poderoso  de 

[civilización,  y  como  ciudadano  ilustre  por  sus  merecimientos 

Nviles. 

Fredonia  pudo  considerarse  como  punto  avanzado  ó 
^'^0  cuartel  general,  para  facilitar  las  operaciones  de  los 
alónos  de  sudoeste,  y  para  iniciar  la  campaña  que  contra  el 

jue,  las  fieras  y  e!  clima  se  emprendió  desde  entonces, 
^ü  el  fin  de  alcanzar  la  victoria  civilizadora  que  ya  se  ha 
inseguido, 

Algiuias  poblaciones  del  Estado  do  Antioquia,  especial- 


mente  las  que  han  reconocido  su  origen  en  la  riqueza  minera, 
han  tenido  la  desdicha  de  principiar  á  ser  pobladas  en  gran 
parte  por  los  rezagos  de  otras.  No  así  Fredonia,  pueblo  noble, 
conjuato  de  labradores  virtuosos,  de  pastores  sencillos  y  de 
buenas  costumbres,  de  gente  ennoblecida  por  el  trabajo,  de 
hijos  de  EnviíJ:ado,  Itagüí,  Medellía,  Amaga  etc.,  etc»,  cuando 
esas  píjblacíones  tenían  ciudadanos  cuyos  hábitos  eran  en  el 
hogar,  tan  sanos  y  primitivos  como  sanos  eran  los  vientos  de 
nuestras  montañas,  y  primitivos  los  troncos  seculares  de 
nuestras  selvas.  Santamarías,  Montoyas,  Cribes,  Restrepos, 
Vélez,  Fernández^  Escobares  y  Ochoas,  fueron,  entreoíros, 
los  primeros  pobladores  de  aquella  comarca,  ala  que  honraron 
con  su  labor,  su  consagración  y  sus  virtudes. 

Como  observatorio  colosal  de  cónica  y  linda  forma,  se 
levanta  á  un  lado  de  Frcdonia  el  Cerrobravo,  desde  cuya  cima 
se  contempla  un  paisaje  tan  extenso^  que,  sin  exageración, 
podemos  asegurar  que  se  presta  para  estudiar  el  relieve 
geográlico,  no  sólo  del  Estado  de  AiüJoquia,  sino  tanil»ién  de 
muclia  parte  de  los  Estattos  vi*c¡íius. 

Desde  una  eminencia  iümediatamente  coreana  á  la  plaza 
de  Fredonia,  en  tiempo  limpio  y  despejado,  so  disfruta  la 
vista  de  dilatado  paisaje  :  la  boya  del  Poblanco  al  pie;  la  del 
Cauca  al  sur  y  al  naneo  occidental ;  el  cerro  de  San  Vicente  y 
las  hondonadas  do  los  ríos  Piedras^  Buey,  Arma  y  Pozo;  las 
praderas  de  Aliejorral,  y  las  casas  blancas  y  el  blanco  campo- 
santo de  Aguadas, 

La  te^mperatura  ambiente  de  Freilonia  es  bastanl 
húmeda  y  destemplada;  el  plano  en  que  están  sus  edificios, 
muy  inclinado  y  desigual ;  sus  habitaciones  cómoflas  y  decen- 
tes; su  plaza  decorada  por  un  regular  temiíloy  una  fuente 
pública,  y  sus  teri'enus  circundantes,  sumamente  fer:i('e>4  v 
productivos. 

El  perímetro  en  que  se  encierra  esto  Distrito  es  perfecta- 
mente arcifinio  ó  natural,  y  señalado  pov  la  lioya  del 
1*0 blanco,  la  del  Cauca  y  la  muy  profunda  do  Sinifiíná. 

Hay  en  este  territorio  terrenos  propios  para  toda  e:5pecí 


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'^^;^^'v. 


^o,., 


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I 


^  161  — 

de  cultivo;  ricas  carboneras  y  cal  ordinaria 
yeso  y  fuentes  saladas ;  vegetación  lujosa  y  bellas  ma 
jugosos  pastos,  cafetales  importantes,  extensas  dehesas;  y  del 
producto  de  esos  elementos  viven  con  facilidad  y  holgura,  con 
riqueza  á  veces^  los  habitantes  del  lugar. 

Un  puente  colgante  sobre  el  Cauca,  construido  en  el 
paso  de  Caramanta,  dará  gran  fuerza  de  progreso  a  este 
Distrito;  y  otro,  ya  en  construcción  ^  en  el  de  Piedras,  lo 
pondrá  bien  presto  en  comunicación  con  Jericó,  Andes  y 
demás  distritos  del  Departamento  del  Sudoeste- 

Fredonia  tiene  las  siguientes  fracciones  :  la  del  Sitio  ó 
del  Centro,  Zancudo,  Llanogrande,  Combia,  Minas»  Morronj 
Sapo  ó  Bermejo,  Tupiada,  Loma,  Cerrobravo  y  Sabaletas. 

Población,  10.376  haliitantes.^  Latitud  norte,  5'  50' 40". 
—  Longitud  occidental,  V  40'  25".  —  Altura  sobro  el  nivel  del 
mar,  1845  metros,  —  Temperatura,  19**.  —  Límites  :  confina 
al  norte  con  Amaga  y  Titiribí;  al  oriente  c-on  Santa  Bárbara; 
al  occidente  con  Bolívar  y  Concordia,  y  al  sur  con  Jericó  y 
Támesis- 

Heliconía.  —  Cuandoel  conquistador  Jorge  Robledo,  des- 
pués de  visitar  el  vallo  de  Aburra,  al  cual  puso  por  nombre 
San  Bartolomé,  resolvió  escalar  la  cordillera  hacia  el  occidente 
para  ir  en  busca  del  ponderado  valle  de  Arvf,  encontró  un 
territorio  quebrado,  con  un  pueblo  de  indios  ocupados  en 
elaborar  sal  de  cocina  evaporando  el  agua  de  unas  fuentes  que 
halló  en  aquel  punto.  El  conquistador  vio  entonces  grandes 
panes  de  sal,  como  los  había  visto  antes  en  la  salina  de  Saba- 
letas, cerca  de  Pueblito. 

Después  de  este  rico  descubrimi  ento,  los  pocos  indíge- 
nas que  quedaron ,  continuaron  elaborando  sal ,  hasta  que 
corriendo  los  tiempos  y  aumentando  los  colonos,  el  territorio 
.  mencionado  quedó  de  centro  de  un  gran  número  de  trabaja- 
dores ocupados  en  la  industria  salinera. 

Por  muchos  años  continuó  la  elaboración  de  las  fuentes 
saladas,  sin  que  los  obreros  encargados  de  ella  alcanzasen 


m 


ato. 

si" 


á  dar  bastante  importancia  al  caserío  para  elevarlo  á  parro- 
quia. ^ 

Dícese  en  las  crónicas  que  una  india  de  esta  tril>u   fué 
llevada  á  España  por  uno  de  los  primeros  conquistadores ,  fl 
que  allá,  cu  calidad  de  criada,  se  encargo  de  cuidar  a  un  niñ™ 
llamado  Simón  de  Murga,  y  que  cuando  la  india  era  ya  vieja 
y  el  niño  hondjre,  le  aconsejó  venir  a  América  y  le  enseñó  el 
derrotero  que  debía  seguir  para  Uegaral  país  de  su  nacimiento. 
Indicóle  que  llegado  a  cierto  punto,  y  orientándose  de  ciei 
manera,  bílllaría  dos  cosos  importantes;  a  saber:  primen 
la  salina  j  y  segundo,  un  riquísimo  tesoro  cuyas  señales 
indicó- 

Simón  de  Mu!*ga  vino  efectivamente  á  América,  halló  la_ 
salina,  que  bcneíioió,  y  el  tesoro  que  le  hizo  immensament 
rico.  Con  el  oro  hallado  se  puso  en  camino  para  España, 
perdió  una  carga  en  el  tránsito,  carga  que  hasta  hoy  se 
buscado  inútilmente. 

Súpose  que  Murga  se  embarcó  en  Cartagena  con  el  oral 
pero  cuando  se  trató  de  arreglar  lo  relativo  ala  sucesión^  no 
pudo  tenerse  noticia  de  su  llegada  a  España,  por  lo  cual  recla- 
maron sus  riquezas  do  América,  como  íinicos  herederoSi  dos 
hijos  naturales  de  él,  habidos  en  una  india  llamada  Maris 
Ortiz;  y  esto  por  los  años  próximos  á  1618, 

De  los  licrederos  de  Murga  pasó  la  Salina  á  ser  pr 
piedad  de  Juan    Jaramillo   de   Andrade;    íIo   éste   á    Juar 
Zapata  de  Muñera,  y  de  él  á  Tomasa  Zapata  y  Juan  Tiradc 
Cabello.    - 

D.  Mateo  Alvarcz  del  Pino ,  esposo  de  l}\  Ana  Mar 
Alvarez  del  Pino,  descubrió  á  fines  del  siglo  pasado  la  rica^ 
salina  de  Matasano,  contigua  al  primer  establecimiento;  y  d$ 
entonces  acá  ha  venido  esa  importante  propiedad  trasmitién-^ 
dose  por  herencia  ó  por  contratos  sucesivos  hasta  los  numero- 
sos propietarios  que  hoy  la  poseen  como  riqueza  do  primer 
orden. 

En  el  año  do  1793,  uno  de  tos  obisposde  Popayán,  D.  Ángel 
Velard6|  estando  en  la  ciudad  de  Hionegro,  y  considerando 


—  163  ~ 


qiie  IOS  trabajadores  de  Guaca  debían  ser  recogidos  en  un 

Iueblo,  propuso  desmembrar  una  parte  de  la  paiToquia  de 
Suvigado  y  otra  de  la  de  Anzá,  y  dedicar  el  territuiio  de  ambas 
tuna  nueva  fundación. 
Las  cosas  permanecieron  aF^í  en  lo  eclesiástico,  hasta  que 
en  el  año  de  1814,  D,  Juan  del  Corral,  Dictador  deAntioquia, 

Ídióexistencia  civil  á  este  pueblo  que  bien  pronto  cambió   el 
nombro  de  Guaca  por  el  de  Ilcliconia,  con  el  cual  es  lioy  cono- 
cido, si  bien  es  cierto  que  testimonios  respetables  no  asignan 
^  vida  independiente  á  este  Distrito  sino  desde  el  año  de  1831 ,  en 
^p  que  fué  nombrado  primer  cura  de  él  el  presbítero  Juan  Nepo- 
niuceuo  Ruiz,  y  fundadores  principíiles  D*  Francisco  Piedra- 
hita,  D.  Casimiro  Vélez,  D*  José  de  Toro  y  el  maestro  Servando 
Romero. 

I  Las  principales  corrientes  de  agua  que  bañan  este  terri- 
torio, son  :  el  caudaloso  Cauca,  por  la  parte  de  occidente,  el 
riachuelo  Guaca,  que  pasa  por  la  cabecera  del  Distrito,  los 
riachuelos  Pocuná  y  Clara,  al  norte,  el  Sucio,  que  se  une  con 
el  Guaca  en  el  Halado,  el  Sabalotas  al  sur,  y,  en  fin,  el  Ñor- 
^^^na,  que  lo  separa  del  distrito  de  Amaga. 
Las  principales  cordilleras  son  :  la  occidental  antioqueña, 
y^-omo  contrafuertes,  el  de  Pueblito,  sobre  el  cual  esta  Arme- 
í^'a» terminado  en  la  orilla  del  Cauca;  el  Revienta-retranca, 
^•^Irc  Sabaletas  y  Guaca ;  el  Canoas,  Pitirú  y  Guxinanito;  y  en 
^■odas  estas  moles,  las  alturas  culminantes  do  la  Quiebra  del 
Toro,  alto  de  las  Cruces,  alto  Mantequilla,  Nudillo,  líevienta- 

b^lfanca,  Chuscal  y  Canoas. 
Cuanto  á  particularidades  geológicas,  fuera  de  la  Salina, 
^ofrece  un  curioso  fenómeno   natural  en  las  eminencias  de 
Canoas.  Una  cordilleria  interpuesta  entre  las  dos  alturas, 
íonna  un  reducido  valle  sumanente  pintoresco,   y  de   una 
faida  vecina  nac^  el  riachuelo  délos  Morros.  Elvaüecito  está 
cerrado  hacia  su  parte  inferior,  y  las  aguas  del  riachuelo,  al 
correr,  forman  una  ciénaga  de  regular  extensión,  contenida 
por  la  barra  montañosa  que  le  sirve  de  obstáculo  En  el  fondo 
deesa  laguneta  hay  una  tronera  por  donde  penetran  las  aguas, 


—  164  — 


ii» 


y  recorren  un  subterráneo  bastanto  ancho  como  de  doscieñt 
metros  de  largo,  Al  salh%  se  les  une  otra  fuente  que  les  dj 
regular  importancia,  y  así,  después  de  ir  al  occidente,  so  ui 
con  el  riachuelo  Guaca. 

Es  también  muy  vistosa  la  cascada  do  la  Abuelita* 

Pocos  distritos  del  Estado  de  Antioquia  han  sidí 
favorecidos  por  la  naturaleza  con  tantos  elementos  de  riqueza 
como  el  de  que  tratamos.  Sus  fuentes  producen  unasa 
yodurada  tan  sunianicntc  saludable,  que  a  su  consumí 
diario  se  debe  en  gran  parto  la  robustez  de  nuestras  poblar 
clones.  La  excelencia  de  esta  sal  como  condimento  higiénH 
está  reconocida  no  sólo  en  Antioquia  sino  en  el  reato  do  Ti 
República,  por  atribuirse  á  su  empleo  la  extirpación  del  coto 
eafernii'dad  degradante  y  embrutecetlora.  m 

El  método  seguidlo  para  la  preparación  de  este  agcS 
medicinal,  fué  por  más  de  dos  siglos  el  mismo  empleado  poí 
los  indios,  auxiliado  únicamente  por  la  mayor  suma  di 
medios  de  que  podían  disponer  los  colonos.  Hoy,  Bifl 
perfecto,  diclio  establecimiento  ha  mejorado  notablemooS 
debido  a  los  esfuerzos  do  inteligencia  y  consagración  é 
D.  Ángel  Alvarez,  Eustaquio  Aguilar  y  el  entendido  íué 
niero  alemán  Henriquc  Ilausler. 

El  rendimiento  anual  de  esta  empresa  es  súmame 
cuantioso,  á  la  par  que  el  beneficio  público  que  produce, 
incalculable  trascendencia. .  H 

Todos  los   terrenos   cercamos  a  estas    fuentes    salmi 
tienen  pottcrosas  minas  de  carbón  mineral, que  reemplazarla 
ventajas  al  ya  aisi  agotado  combustible  suministrado  ante<sj 
los  bos([ucs  primitivos. 

La  población  descansa  sobre  un  banco  de  gres 
pacto,  muy  propio  para   la   construcción   de  bornoH ; 
circuito  en  su  mayor  parle,  en  vez  de  presentar  los  caracl 
geológicos  de  los  terrenos  primitivos,  esta  constituido 
formaciones  secundarias  y  desedimentu. 

Las  casas  do  Ilelicoaia  son  de  tapias  y  tojas  iini 
pajizas  otras,  el  piso  sumamente  desigual,  las  construccioM 


m|0| 

1 

COID 


mezquinas,  y  el  aspecto  general  de  la  poblaciún  bastante  ingrata 
ala  vista. 

Población,  6,578  habitantes.  —  Latitud  norte,  6*  5'  W. 
—  Longitud  occidental,  1**  42'  50'\  —  Altura  sobre  el  nivel 
del  mar,  L420  metros.  —  Temperatura,  21**.  —  Límites  : 
confina  al  norte  con  Evéjico ;  al  oriente  con  Meddh'n,  Itagüí 
y  la  Estrella;  al  occiLlente  con  Anzáy  Betulia,  y  al  sur  con 
Amaga  y  Titiribí. 

Armenia*  —  Como  á  miriámetro  y  medio  de  Iloliconia, 

sobre  el  dorso  de  un  estribo  de  la  cordillera  occidental  do  los 
Andes  propiamente  antioqueños,  que  va  á  morii*  en  la  ribera 
derecha  del  Cauca,  se  formó  desde  muchos  años  antes  un 
ueño  caserío,  que  con  el  nombre  de  La  Mantequilla  so 
consideró  como  una  dependencia  de  Guaca,  primero,  y  do 
IWiconia,  después.  En  ese  mismo  punto  existe  hoy,  de 
íiiiidación  reciente,  la  pequeña  población  llamada  Armenia, 
C'íft  algunos  habitantes,  un  templó  católico  y  un  Inspector 
í'^ policía  para  su  dirección  civil  y  política* 

Fuera  del  cultivo  dt;  las  plantas  comunes  al  Estado,  se 
apiola  en  aquella  localidad,  cal  buena  para  las  construc- 
ciones urbanas. 

Bon  también  fracciones  de  Heliconia,  Puel>lito  y  la  Pava, 
<^^seríos  de  poca  consideración. 


Titiribí.  —  Desde  mediados  del  siglo  anterior,  muchos 
•jtJscadorea  de  oro  y  algunos  agricultores  comenzaron  á 
P^íictrar  en  lo  que  es  tioy  distrito  de  Titiribí. 

Desde  el  principio  se  conoció  que  era  tierra  fecunda  en 
^iietales   preciosos,    conocimiento   que   se  confirmó  con  ios 

zgosde  las  vetas  Zancudo  y  Otramina.  La  concurrencia 
^  muchos  peones  para  el  laboreo  de  esos  mineralts^  dio  nací* 
í^iento  á  un  caserío  que  existió  en  el  punto  ocupado  hoy  por 
Sitioviejo,  A  medida  que  creció  el  número  de  habitantes  en 
dicho  paraje,  se  notó  la  necesidad  de  una  capilla  para  tributar 
¿Ito  cristiano  á  la  Divinidad.  Dicha  capilla  fué  establecida, 


-  166  — 

y  permaneció  por  algún  tiempo  en  el  lugar  indicado»  hast 
que  por  acuerdo  de  las  autoridades  civil  y  religiosa,  los  para- 
mentos de  ella  fueron  trasladados  como  á  2  kilómetros  de^ 
distaiicia,  hacia  la  cumbre  de  la  cordillera,  el  año  de  1813,  y* 
colocados  en  ua  templo  que  por  entonces  se  edificó  sobre  el^ 
sitio  ocupado  hoy  por  la  cabecera  del  Distrito-  V 

Poco  después  de  la  fundación,  los  minerales  parecieron 
empobrecerse,  trayendo  por  cousecuencia  época  de  notable 
abatimiento  para  el  Distrito ;  pero  comoquiera  que  el  territoric 
de  Titiribí  sea  esencialmente  mineral,  con  la  tradición  de  saj 
riqueza,  se  conservó  en  el  pueblo  et  fuego  sagrado  del  tra^* 
bajo. 

Un  rico  capitalista  de  Mc^lcüíu,   D.  José  María    Uribe 
Restrepo,  adquirió  por  compra  loe  minerales  del  Zancudo,  y 
un  poco  mas  tardo  el  Sr.  Tirell  Moore,  inglés  de  nacimiento, 
ingeniero    inteligente  y    emprendedor,    meditó  y    puso  en 
práctica,  previo  contrato  con  el  propietario,  el  establecimientOj 
de  una  olicina  de  amalgamación  para  extraer  los  metales  prc 
cíosos;  pero  habiéndose  convencido,  por  la  naturaleza  de  le 
minerales,  de  que  no  era  éste  el  método  más    conveniente, 
cambió  de  sistema,  y  pasó  á  una  empresa  de  fundición  ei^l 
conformidad  con  los  procederes  metalúrgicos  más  avanzados 
en  la  Escuela  ilc  Freibcrg  (Sajonia).  ^ 

El  señor  Moore  gastó  cuantiosas  sumas  para  la  ci^acióiiM 
de  esta  incipiente   industria;  mas  cuando  había  dominado 
todos  los  obstáculos  y  colocádosc  en  capacidad  de  cosechar 
los  felices  resultados  de  su  consagración  é  inteligencia,  resolvií^ 
abandonarla  y  la  vendió  á  miserable  precio. 

Empero,  úsíg  distinguido  inglés  no  dejó  la  obraant 
de  haber  traído  al  país    ingenieros  inteligentes,  para  per 
foctionnar  los  procedimientos  científicos  de  aquella  halagüef 
explotación.  Ayudantes   ilustrados  del   señor  Moore  fuer 
Alejandro  Johnson,  carpintero  maquinista,  Carlos  Johnsoí: 
Keinol  Paschke,  ingeniero  de  minas,  Francisco  de  P,  Muñe 
Jonquín  Uribe,  Santiago  Rodríguez,  Mario  Escobar  y  el  J0V€ 
alemán  Graffeinslain,  profesor  de  la  misma  clase. 


—  1G7  — 

señor  Moorc  trabajaba  iinicamente  por  contrato  las 

^arenas  ó  jaguas  de  El  Zancudo,  residuos  del  mineral  después  de 

haber  sido  beneficiado  en  los  molinos  por  el  método  ordinario; 

pero  cuando  su  contrato  paso  por  venta  á  una  Compañía 

ípico-colombiana,  ésta  se  vio  reducida  a  beneflciar  solamente 

i€l  mineral  de  los  Chorros  y  de   otras    minas   subalternas, 

jcuyos  escasos  rendimientos  amenguaron  tanto  mas  la  impor- 

f  tanda  del  primer  establecimiento,  cuanto  ya  para  esa  éjioca 

el  Sr,    Paschke,  por   cuenta  de   la  sociedad   del    Zancudo, 

» establecía  en  Sabaletas  la  oficina  metalúrgica  quo  hoy  dirige 

COQ  i-econiendable  acierto  y  magníficos  resultados,  su  apro- 

vechado  discípulo  Ildefonso  Gutiérrez  de  Lara  (i). 

A  este  establecimiento»  a  ses  tierras  de  labor  y  á  sus 
dehesas  en  las  vegas  del  Cauca,  debe  el  distrito  de  Titiribí  su 
riqueza  actual,  la  ocupación  de  sus  habitantes  y  la  holgura 
de  su  situación. 

Llama  la  atención  en  este  Distrito,  un  fenómeno  geológico 
digno  de  ser  contemplado  por  la  ciencia. 

Sin  más  separación  que  la  producida  por  im  torrente 
llamado  las  Juntas,  que  corre  de  sur  á  norte,  dos  fonuaciones 
Minerales  están  completamente  deslindadas.  Al    occidente, 

(1)  Bata  Empresa^  la  más  valiosa  y  la  mejor  montada  del  Estado,  se  compone 
*"*  í'^  mina  de  Bornbra  de  El  Zancudo  y  decualro  más  de  veta  anexas  á  ella.  Sua 
'^h^t  en  cantidad  de  medio  millón  de  t|uintules  por  año,  Bon  Irilurados  y 
ados  para  ía  fundicioa  por  doce  mftlincis  de  l'3'i  pisones  y  odio  mesas 
***^iiiia.  Luego  son  fundidos  en  loa  25  hornos  de  Sabalolas. 

^^étnpresarioshan  necesitado  veinte  años  de  trabajo  cojistanto,  para  llegará 
P^í^rla  Empresa  enei  brillante  estado  en  que  hoy  ac  halla.  Su  producto  bruto 
Cíi loe  ultimo s  diez  años,  ha  ascendido  k  2.750.000  pesos  fuerlos. 
^Ciiero  de  1883,  Kl  Zancudo   compró  por  400. OUO  pesos  fuertes  á  la  Bocio- 
WSilioviejo,  lodo*  sus  haberes, 

•  iiOs  productos  de  la  Empresa»  en  1883,  fueron  i 70. 000  pesos  fuertes,  y  se^ún 
I  ui'firoies fidedignos,  lus  del  presento  año  pasarán  demedio  millón,  y  llegarán  on 
^'^,  cuando  ebtén  concluidas  las  obras  emprendidas,  á  750.000  pesos  fuertes 
lP«f  año. 

M)«  empresarios,  conocedores  de  sus   ínlereses,  han  sido  muy  celosos  de- 

íí'Os,  yhftp  adoptado  una  adniinistración  liberal  en  todo  sentido,  exenta  comple- 

'fíenle  de  monopolios;  y  fomenlado^  por  todos  los    medios  morales,  la  com- 

PHa  libertad  de  provisiones,  servicios  etc. »  ele,  rcnumerándolos  con  buenas 

Compensas. 

El  orden  establecido  por  loa  directores  ha  dado  los  mejores  resultados, 


-^  168  — 

sobre  una  espesa  conglomeración,  se  levanta  un  estribo  de 
cordillera,  formando  un  promontorio  repleto  de  oro,  plata, 
zinc,  arsénico,  hierro  etc*,  etc.,  y  en  el  cual  están  el  Zancudo^^ 
los  Chorros,  la  Villegas  y  Otramina* 

Del  lado  opuesto^  hacia  el  oriente,  sobre  uñábase  arenisca^ 
se  desenvuelve  una  formación  carbonífera  inagotable  por  si 
poderosas  capas. 

Además  do  estos  abundantes  hacinamientos  do  carbui^J 
mineral  en  las  faldas  de  los  Micos  y  en  frente  de  los  mineraledH 
Chorros  y  Zancudo,  tiene  el  Distrito  numerosas  estratifica- 
ciones carboníferas  en  Corcovado  y  SabaletaS;  y  aun  de  mejoi 
calidad  hacia  las  márgenes  del  Cauca. 

Es  científicamente  curiosa  la   disposición  geológica  de* 
Tiliribí,  y  tanto,  que  personas  competentes  aseguran   tenc 
enormes  dificultades  cuando  tratan  de  hacer  la  clasifícacíói 
técnica  de  aquellas  rocas  y  minerales. 

Hacia  el  sur  do  la  ciudad,  se  desarrolla  la  fresca  y  amena 
llanura  de  El  Retiro^  interpuesta  entre  dos  contrafuertes  que, 
con  dirección  norte  el  primero,  pasa  por  el  alto  de  los  Mic 
para  terminar  en  la  orilla  izquierda  del  riachuelo  Amaga, 
que  con  dirección  occidental  el  segundo,  con  el  nombre  de  La 


{»ues  tal  es  la  regularidad  en  los  trabajos^  quo  éHtoB  ho&rarian  cualquier  establo* 
cimicrito  de  esa  naturaleza  cu  Europa  y  América, 

Las  pri>p ¡edades  de  la  Compañia,  couipuesias  de  las  huJleraSj  bosquea*  dób 
gaíi,cdincii>s  de  Indas  clases^  molinos,  hornos,  sernüV¡oriteRek\.olc.,  sonOi^liiiia 
en  mAs  de  un  millón  de  pesos.  Respecto  al   valur  de  los  uiiueraieB  que 
]a  Empresa,  bastará  saber  que  tiólo  la  mina  de  El  ¡Zancudo  e  un  lie  né  imareser 
eosaynda  ya  que  le  garantiza  una  existencia  do  más  de  óchenla  atum,  cuq 
consumo  de  mineral  de  veía  de  medio  millón  de  quintales  ul  año,  que  uu  vttXi 
menos  de  32  millones  do  pestes* 

En  vista  de  este  inmenso  depósito^  los  empresarios  están  haciendo 
sus  preparativos,  con  el  fm  de  elevar  en  breve  tiempo  la  producci^ 
millón  de  pesos  por  año» 

Se  estima  el  valor  de  e^ta  fundición  en  5  millones  de  pesos,  y  avín  eoa 
oálcuto  es  bajo,  ai  se  atiende  á  las  inmensas  reservas  de  minerales  que  olla 
contieno. 

La  Empresa  está  dividida  en  28  acciones,  de  las  cuates  Í\  pertenecen  ai 
Sr,  Carlos  C,  Amador,  5  al  8r,  Juan  B.  Matneroy  T.,  y  las  ^  restantes  á  loa 
herederos  do  loa  HB,  Dr.  Binforiano  Hernández,  A^apilo  Uribe  y  Luis  M.  Araikgo 
TmíiUo, 


-  im  — 

adela  y  alto  de  las  Vetas,  se  bifurca  para  terminar  en  la 
!  profunda  hoya  del  Cauca*  Los  puntos  culminantes  de  estos 
contrafuertes,  están  en  Core^ovado,  los  Micos,  la  Candela  y 
alto  de  las  Vetas,  Al  norte,  del  otro  lado  del  Amaga,  frente 
á  El  Zancudo,  se  presenta  el  cerro  piramidal  de  Caracol, 
prolongación  del  estribo  de  Pueblito,  como  dijimos  al  hablar 
deHelicunia. 

Las  corrientes  de  agua  que  refrescan  y  fecundizan  este 
Distrito,  son  :  el  Cauca  ensu parte  occidental,  profunda  y  baja; 
el  Amaga,  formado  por  él  mismo,  la  Horcona,  Piedragorda, 
Cedroy  otros  varios  torrentes  y  fuentes,  y, en  fin,  por  Sinifaná, 
r|\ie separa  á  Titiribí  del  distrito  de  Fredonia. 

El  plano  sobre  que  descansa  Titiribí  es  bastante  desigual, 
atravesado  por  cárcavas  profundas  y  deleznables.  Esa  especie 
de  ancha  cornisa  parece  provenir  de  un  remoto  derrumba- 
miento desprendido  del  vecino  cerro  del  Retiro  y  detenido  en  el 
punto  en  que  está. 

El  clima  es  sumamente  variado,  y  las  producciones  natu^ 
^68  son  las  comunes  á  los  trópicos  en  la  parte  antioqueña- 


Población,  9.214  habitantes* —  Latitud  norte,  5"  56'  15",  — 
í^ngitud  occidental,  i*  4f>*  35",  —  Altura  sobre  el  nivel  del 
^^^p  1,580  metros.  —  Temperatura,  20",  —  Límites  :  confina 
^  norte  con  Ileliconia;  al  oriente  con  Amaga;  al  occidente  con 
^Loucordia,  y  al  sur  con  Frcdonia, 

Sabaletas,  — Pertenecen  a  Titiribí  varios  caseríos  de  más 
onienos  importancia.  El  más  notable  deellos  es  el  de  Sabaletas, 
^^  donde  hay  un  pueblecito  colocado  sobre  un  terreno  carbo- 
T^nero,en  que  habitan  la  mayor  parte  de  los  obreros  empleados 
^^  la  explotación  metalúrgica  de  los  minerales  de  El  Zancudo. 


^  172  — 


D,  Antonio  Aguilar,  D.  José  Domingo,  D.  Casiano  y  D,  Ncpo- 
muceno  Botero,  D.  Jo^ó  Santamaría,  D,  Alberto  Escobar, 
D.  Nazario  Echevarría,  D.  Nepomuceno  Urilie,  D,  Esteban 
Alvarez,  D.  Vicente  Mejía,  D.  Pedro  Bernal  y  otros,  escogieron 
al  intento  un  ameno  vallecito  situado  entre  los  ríos  Poroe  y 
Riachóii,  como  á  5  kilómetros  de  éste,  y  como  á  uno  y  meílio 
miridmetro  de  aquél. 

Recorren  este  valle  los  riachuelos  Víbora,  La  Virgen, 
Guayabito  y  Cancán  ó  Riachón,  corrientes  ile  escasas  aguas, 
que,  rodeando  oteros  y  colinas  en  distintas  direcciones,  van 
luego  á  buscarse  en  un  punto  llamado  Los  Encuentros,  al 
f^e  de  la  ciudad,  y  juntas  ya  con  una  preciosa  y  cristalina 
fuente  que  allí  brota,  forman  la  corriente  de  la  Viborita, 
Unida  ésta  un  poco  más  abajo  con  la  de  San  Agustín ^^  riegan 
el  valle  de  la  Viborita,  tan  rico  en  oro  como  en  frescos 
abundantes  pastos,  y  en  belleza,  para  ir  luego  á  remlir  sus 
aguas  á  Riacbón,  como  éste  al  Porce^  rey  de  la  comarca 
hidrográíica. 

En  aquella  hermosa  localidad,  un  tanto  húmeda  al 
principio,  pero  por  lo  demás  muy  aceptable,  se  fundo  Amalti. 
Sus  calles,  rectas  y  elegantes,  fueron  deliiieatlas  por  el 
inteligente  y  benéfico  extranjero  Sr.  Carlos  S.  de  Greiff, 
quien  tantos  y  tan  ¡mporlanles  servicios  debe  la  industr 
antioqueña. 

Los  edificios,  aunque   no  muy  esmorados  ni    de 
valor,  son   hecbos  con  algún   gusto,  y   sobre  todo  aseadc 
y  de  buena  ai)ancncia;  ludo  lo  cual  hace  que   el  íispect 
general  de  la  población  sea  simpático  y  alegre,  propio  pal 
producir  buena  impresióp  en  quien  la  visita.  Los  habilant 
son  hospitalarios,  afables  y  cultos,  circunstancia  que  agr: 
al  viajero,  (]uien  no  puede  monos  de  interesarse  por  aqi 
pueblo  joven   todavía,   y   ya  uno  de  los  más  notables 
nordeste  y  del  Estado. 

Las    principales    industiias,   que    son  la    minería, 
agricultura     y    el    comercio,  dan    bastante    y    prevechosa 
ocupación  á  los  vecinos.  La  minería  un  tanto  agotada, 


—  173  — 


I 

^    fue 


pftpeter,  por  falta  de  capitales  suficientes  para  trabajar  los 
ricos  pero  costosos  minerales  del  Porce,  fué  cediendo  poco  á 
poco  el  campo  á  la  agricultura,  mirada  casi  siempre  con 
injustificable  desden  por  los  impacientes  mineros,  que  en  su 

afán  por  obfener  pronto  el  oro  codiciatlo,  no  ven  que  para 
extraerlo  tienen  necesidad  de  alimentarse. 

Agotadas  las  minas  de  monos  costosa  explotación,  los 
habitantes  ílel  Distrito  se  han  ido  dando  alas  tareas  agrícolas; 
y  aunque  los  terrenos  no  sean  muy  feraces,  con  excepción 
délos  de!  Porce,  La  Clara,  Montebello,  Pocoró  y  algunos 
bajos  fie  Cancán,  la  verdad  es  que  hoy  la  agricultura  es  la 
principa!  industria.  Hay  bastantes  plantaciones  de  cacao  que 
empiezan  ádar  muy  buen  fruto;  y  en  maíz^  frísoles,  arroz, 
quesos,  panela  y  varias  hortalizas,  se  envían  cantidades  consi- 
derables á  Remedios,  para  consumo  de  los  mineros.  El 
comercio  que  hace  la  plaza  de  Amalfi  con  la  de  Mcflellín,  en 
'Tiíírcaderías  extranjeras  y  del  país,  es  de  bastante  importancia: 
Amalfi  es  acaso  de  los  mercados  de  segundo  orden,  el  que  tiene 
tráfico  más  activo. 

Hoy  fundan  estos  antioqueüos  en  sus  minas,  muy 
grandes  esperanzas.  El  inteligente  y  activo  empresario 
8^  Roberto  B.  White,  Director  de  la  Compañía  inglesa  del 
f'^Oíitino  y  Bolivia  Limitada^  hombre  emprendedor  y  útil  en 
Wosentidoá  la  industria,  se  ocupa  en  organizar  Compañías  y 
^^  allegar  medios  para  trabajar  en  grande  escala  los 
dinerales  del  Porce;  y  si  como  es  de  esperarse  logra  su 
^^tento,  Amalfi  será  no  muy  tarde  un  centro  de  riqueza  muy 
^ííiportante,  y  Antioquia  multiplicará  considerablemente  las 
íuerzas  ya  bien  probadas  de  su  vitalidad  industriaL 

Situada  la  población  á  corta  distancia  del  Porce  y  del 
:ada!upe,  cuya  ruidosa  cascada  so  oye  de  allí  con  frecuencia, 
es  casi  día  por  día  visitada  por  las  nieblas  de  estos  ríos,  que 
dan  propiedades  mefíticas  á  la  atmósfera.  A  pesar  de  esto,  el 
secamiento  gradual  y  sensible  del  suelo  sobre  que  está 
edificada  la  ciudad,  y  los  desmontes  en  los  trabajaderüs  de 
minas,  han  ido  mejorando  las  condiciones  del  clima. 


—  174  — 

El  perímetro   de   Amalfi    es   de  bastante  extensión,  y 
encierra,  además  de  la  cabecera  del  Distrito,  los  caseríos  d^M 
Vetilla,  La  Gómez,  San  Jorge,  la  Clara,  líumazón  y  otros  que 
han  ido  disminuyendo  en  importancia,  conforme  han  decaído 
las  minas  que  los  daban  vida. 

La  disposiciün  orográfica  es  de  poca  significación,  pue 
si  se  exceptúa  la  cordillera  que  limita  el  Porce  al  occidenteJ 
no  hay  por  lo  demás  sino  enmarañadas  cíilinas  cubiertas  d| 
robles  y  melastomáceas,  de  palmeras  y  plantas  trepadorasJ 
cubiertas  á  trcclios  por  lindas  flores  y  agradables  frutas^ 
Retozonas  aves,  dan,  sin  embargo,  á  aquellas  selvas  aspect 
alegre  y  encantador ,  sin  que  por   eso  dejen  de  ofrecor 
sitios  en  que  la  soledad  más  completa  dé  motivo  á  nielancólic 
impresiones. 

Las  lomas  de  Cancán  que  de  paso  hemos  nombrado,  son" 
uno  de  los  mas  bellos  paisajes  del  Estado  de  Antioquia*  E^h 
aquello  una  serie  de  peíjueños  oteros  diseminados  en  gracioso^ 
desordeh  en  un  circuito  como  de  ocho  á  diez  leguas  do  , 
extensión,  y  que  sin  más  punto  saliente  que  el  cavernos(fl 
cerro  de  la  Tetona,  en  la  fracción  del  Pantano,  dejan  ver  por 
todas  partes,  desde  la  ilesa  de  Altamisal,  camino  de  Amalfi  á 
Remedios,  el  azul  y  dilatado  horizonte  de  las  selvas  oscuni 
del  Magdalena,  del  fondo  de  las  cuales,  y  en  dirección  á  S 
Bartolomé,  se  levanta  majestuoso  é  imponente  el  Cerr 
grande  del  norte,  como  mudo  guaidián  de  aquel  desierto. 

Cubierto  por  temporadas,  aquel  laberinto,  de  verdes 
bien  contorneadas  colinas,  de  ricos  y  jugosos  pastos  en  que* 
se  alimentan  ganados  y  muías  en  gran  número,  se  asemejaj 
en  ocasiones,  como  se  ha  dicho  por  alguien,  á  un  mar  df 
esmeralda  en  ebullición  enfriado  súbitamente. 

El  paso  del  río  Porce  en  el  camino  de  Carolina  á  Amalfl, 
no  dejadü  tener  también  algún  interés  para  el  viajero,  Esul 
profundo  recodo  excavado  en  la  roca  por  el  río,  quo  di 
repente,  y  como  enfurecido  de  verse  á  c^da  paso  más  y  mí 
oprimido  entro  dientes  de  granito,  cambia  violeidamento  di 
rumbo,  y  como  si  buscara  en  vano  una  salida,  ec  estrella 


~  175  — 

desesperado  contra  la  roca  que  sirve  de  base  á  la  montaña,  v 
se  retuerce  y  brama  y  atruena  la  comarca  toda ,  y  en  tan  ruda 
y  tan  salvaje  lucha  parece  que  se  evaporara,  hasta  perderse 
entre  sus  brumas  y  producir  con  los  rayos  del  sol,  fantásticas 
irisaciones  que  revolotean  en  el  fondo  de  la  caverna. 

Tiene  Amalfi  buenas  vías  de  comunicación,  una  escuela 
¡superior  de  varones,  y  dos  escuelas  primarias  de  niños  de 
ambos  sexos  ;  y  es  hoy  cabecera  de  circuito  en  lo  judicial,  y  de 
departamento  en  lo  político. 

Población,  6.613  habitantes.— Latitud  norte,  6M5'2\  — 
Longilud  occidental.  T  13'  íiO". — Altura  sobre  el  nivel  del  mar, 
1.145  metros*  —  Temperatura,  2U\  — ■  Límites  :   confina  al 

Inerte  con  Zea,  Zaragoza  y  Humedios;  al  oriente  con  Kemcdios 
y  San  Martín ;  al  occidente  con  Anoi*í,  Carolina  y  parte   de 
Banta  Rosa,  y  al  sur  con  Yolombó* 
Neclli*  —  El  distrito  de  Nechí  es  el   más  seten  trio  nal 
Jel  Estado  de  Antíoquia.  Su  cabecera  se  halla  situada  sobre 
ta  orilla  izquierda  dvl  Cauca,  precisamente  enfrente  de  la 
tlií^mlx>cadura   del   Nechí;  el  caserío  es    pajizo   y  pobre, 
i'CíIucido  y  colocado  de  tal  manera,  que  á  30  ó  40  metros 
hacia  el  oriente  tiene  las  ondas  del  río,  hacia  arriba  y  hacia 
í^tajo  las  playas  del  mismo,  y  hacia  el  occidente  el  bosque,  el 
''ii3ü  llega  hasta  sus  habitaciones. 

No  se  sabe  a  ciencia  cierta  quién  ó  quiénes  fuesen  los 
fundadores  de  esta  exigua  población  ,  fjue  más  que  á 
P^fíJgresari  parece  haber  estado  destinada  desde  su  principio  á 
^^Noque  es  hoy  :  casi  nada. 

Parece  muy  probable  que  á  la  erección  do  Nechí  no 
pf^^idiera  mas  idea,  que  la  de  tener  un  punto  de  descanso 
los  que  navegaban  en  pequeñas  embarcaciones  el  Cauca  y  el 
ííechí. 

R   Además  del  caudaloso  río  Cauca,  tiene  Nechí  á  poca 
ttancia,  y  hacia  la  parte  occidental,  la   ciénaga  de    San 
renzo,  ya  descrita,  el  riachuelo  Santa  Lucía  y  el  cano  del 
Barro. 


—  176  — 

Cerca  del  vértice  del  ángulo  formado  por  la  confluí 
de  los  ríos  Nechí  y  Cauca,  hay  una  porción  de  anegac 
conocidos  con  el  nombre  de  Ciénagas  del  bajo  Cau( 
las  cuales  también  hemcs  hecho  mención,  y  más  al  sud 
en  territorio  del  mismo  Distrito,  están  los  riachuelos  Bl 
Tamaña  y  Corrales.  El  sistema  orográfico  se  desvaneo 
totalmente  en  aquella  parte  del  Estado.  El  territorio 
en  metales  preciosos,  maderas,  plantas  medicinales,  fe 
terrenos,  hermosas  flores ;  y  abunda  en  serpientes  vene 
jaguares,  caimanes  y,  en  general,  en  todos  aquellos  eiem 
con  que  la  naturaleza  acompaña  en  ocasiones  sus  ma¡ 
riquezas» 

Latitud  norte,  8**  11' O'.— Longitud  occidental,  0*38' 
Temperatura,  97** —  Límites  :  confina  al  norte,  al  orienl 
occidente  con  el  Estado  de  Bolívar,  y  al  sur  con  Zarag 
Zea, 


Remedios.  —  El  capitán  Francisco  Martínez  de 
llegó  al  valle  de  Corpus  Cristi  y  resolvió  fundar  en 
15  de  diciembre  de  1560,  la  ciudad  de  nuestra  Señoi*a 
Remedios.  Establecido  en  aquel  lugar,  y  disponien 
trabajo  de  9.Ü00  indios  de  encomienda,  pertenecient 
nación  de  los  tahamíes,  el  feliz  y  atrevido  fundador 
con  empeño  al  trabajo  de  las  minas,  y  con  tanto  pro 
llegó  a  ser  pronto  poderoso  capitalista. 

Ausente  de  aquel  punto,  ó   por  muerte  ó   por 
otra  causa  que  ignoramos,  fué  reemplezado  por  el 
Bartolomé  Sánchez  Torreblanca,  quedando   Remedio! 
extensa  juridicción   como    parte   integrante  de    la 
provincia   de   Mariquita,   para  ser    luego   incorporaít 
el  año  de  1647,  por  razones  geográficas  de  gran  peso, 
Antíuquia. 

La  mucha  distancia  del  centro  de  esta  última  pr 
á  la  comarca  de  que  tratamos,  lo  malo  de  los  cami 
abundancia  prodigiosa  de  los  minerales  y  la  introduccíá 
su  laboreo  do  muchas  cuadrillas  de  negros  africanos. 


—  177  - 

número  de  serpientes,  tigres  y  otros  animales  bravios,  así  como 
sus  fiebres  y  otras  causas,  arrojaron  sobre  ese  montañoso 
cimüto  un  manto  de  misterio,  de  horror  y  do  aterradora 
superstición  que  ha  durado  fiasta  hace  muy  pocos  años. 

Sería  largo  hablar  de  todas  las  fábulas  inventadas,  y  de 
to4os  los  decires  que  han  corrido  respecto  á  la  vida  singular  de 
D\  María  del  Pardo  ó  Centeno,  maravillosa  explotadora  de 
,  minas  en  aquella  región;  sería  difícil  describir  lodo  lo  que  se 
refiere  á  evocaciones  dia!>ólicas  hedías  por  los  negros  mineros 
para  trastornar  el  juicio  de  los  viajeros,  y  los  cuentos  de 
aparecidos,  de  duendes,  de  sortilegios,  de  brujerías,  de  aoja- 
mientos,  do  yerbas  y  de  todo  lo  que  se  refiere  á  los  hábitos 
importados  del  Congo,  del  Senegal  y  de  Angola  por  los 
infelices  obreros  de  raza  negra,  traídos  violentamente  para 
s*ifefacer  la  codicia  de  los  europeos  primei-o,  y  de  los  colonos 
í^niericanos  después.  Dejando  á  un  lado  esas  consejas, 
entraremos  de  una  vez  en  lo  que  atañe  propiamente  á  nuestra 
^Jíposicióu  geográfica. 

El  distrito  de  Remedios  está  situado  af  nordeste  de  la 
^*^PiüU  del  Estado;  es  uno  de  los  que  componen  el  Depar- 
laineuto  do  su  nombre,  y  ocupa  gran  extensión  do  terri- 
torio. 

La    comarca  es  recorrida  de  sudoeste  á  nordeste  por  la 

^^Pdillera  central  délos  Andes  antioqueños.  Esta  raniificaciun 
^^iitañosa,  después  de  atravesar  las  serranías  de  Remedios, 
S*^crarnento,  Tamar  y  Guamocó,  y  después  de  subdividirse 
^*i  Varios  fuertes  y  contrafuertes,  termina  cerca  de  las  orillas 
*lel  Magdalena,  en  tierras  de  Simití. 

Enfrente  de  la  ciudad  de  Remedios,  esta  cordiüera  se  de- 

Priíne, y  no  forma  por  tanto  alturasdegran  elevación;  lanza,  eso 

^^í  en  dirección  de  todos  los  rumbos,  ramales  quedan  al  país 

'^n  aspecto  eminentemente  cerril.  Parece  ser  que  la  cordillera 

[íiüdina   en    aquel    puníoj  y    después    de  su    levantamiento 

JpnTíiitivo,  fuese  sacudida  por  algún  cataclismo  de  carácter 

plutóaico,  que    ofreciera    como    resultado    una   formación 

letamórlica     que     contrasta    con    el    carácter    primitivo 


^  178  — 

de  otras  montañas  antioqueñas.  Ese  metamorfismo  nc 
parece  evidente  y  demostrado  por  la  calcinación  de  las  roca 
encajantcsdclos  filones  y  mantas  metalíferos,  y  por  las  mismí 
gangas  de  ellos. 

No  hay  que  advertir,  porque  se  comprende,  que  de  todíi 
estas  crestas  montañosas  brotan  vertederos  de  aguas,  qi 
reunidas  forman  arroyos,  para  que  éstos  den  lugar  á  riadmelc 
que  se  unen  á  grandes  ríos. 

Los  ríos  principales  que  llevan  sus  aguas  al  Magdalena 
son  :  la  parte  baja  del  San  Bartolomé,  nacido  en  el  alto  d€ 
Contento,  llamado  impropiamente  Quebrada  ó  Caño  ReglaJ 
antes  de  desaguar  en  el  gran  río,  y  el  río  Otú,  que  vierte  d©  1 
altura  de  Ocasito»  y  al  cual  caen  los  torrentes  Floresta,  Es[ 
ranza,  Tulcán,  Tías  etc.  Esta  corriente  de  aguase  une  cerca  d€ 
camino  ipio  va  de  la  capiíal  del  Estado  á  la  cabecera  del  Dís 
trito,  con  el  Ité,  que  á  su  vez  desciende  do  las  alturas  de  Mon-í 
teadcntro.  El  Ité  recibe  los  riachuelos  Tiembla,  CurunáJ 
Cárdenas,  San  Pedro  y  Miyán,  En  la  frontera  del  Estado 
un©  con  el  Tamar,  y  ya  muy  caudaloso  desagua  en  el  Mí 
dalena,  cerca  del  caserío  de  Bohorques, 

Los  ríos  que  llevan  sus  aguas  al  Porce  y  al  Nechí,  aan 
el  Pocuné,  nacido  en  Chimborazo,  que  lleva  dirección  nordc 
y  se  une  al  Bagre,  Recibo  en  su  tránsito  las  aguas  do  le 
torrentes  Riciu'da,  Santa  María,  San  Miguel,  la  Clara  y 
Antonio,  El  río  Bagre,  dul  cual  éste  es  tributario,  tiene  bí 
origen  en  Ñusna,  y  aumenta  su  caudal  con  los  riachuelos  Doña" 
Teresa,  San  Nicola:^,  F^una  y  Guayabal.  Desemboca  en  el  Porcc, 
abajo  de  Zaragoza. 

Los  ríos  Maní  y  Mata  reunidos,  caen  al  viltimamente 
mencionado. 

El  río  Honda  nace  en  la  coidillera  dolos  Porros,  con  el 
nombre  de  Paao-real,  y  recibe  los  arroyos  San  Agustín,  OooOi 
Hondo,  llondahonda,  Mona  etc.,  etc. 

Este  río  es  tribuUiHoduI  San  Bartolomé,  y  sirve  de  límil 
á  los  distritos  de  Remedios  y  San  Martín. 

Como  el  relieve  de  las  cordilleras  se  deprime  en  esta  parte 


—  180  — 

prendas  esmaltadas  de  un  almacén  de  joyero.  Los 
vistosos  penachos,  y  abigarrados  por  todos  los  maticesl 
puede  producir  la  luz  en  sus  diferentes  manifestaciones, 
lepidópteros  ó  mariposas,  sin  alcanzará  ía  belleza  de  U 
MuzOj  ni  á  la  inmensa  variedad  de  los  de  la  región  occid 
del  Estado,  son  de  hermosura  deslumbradora.  Hay  uii 
dragón,  cuyo  cuerpo  largo  hasta  de  tres  pulgadas,  del 
como  un  esparto,  con  cuatro  alas  sedosas,  grandes  y  f 
muestra  colores  brillantes,  entre  los  cuales  resalta  un  viví 
azul. 

Hay  colmenas  en  las  selvas  y  hay  peces  en  los  víi 
entibe  ellos  algunos  de  carne  suave  y  dclicad.a,  como  el  jfl 
6  pataló,  la  dorada,  la  sardina  y  el  capitán* 

En  el  reino  vegetal  hay,  como  lo  hemos  indicado,  vari 
familias  y  numerosísimas  especies.  De  tan  raro  conjuiij 
yerbas,  arbustos,  arbolillos  y  árboles,  pueden  ser  obtei 
útiles  elementos  para  la  industria  y  para  las  artes,  Enti 
maderas  de  construcción  son  nolables  :  el  canelo,  el  sa 
los  laureles,  cedros,  cagüíesetc.  Entre  las  de  ebanister 
amamor,  el  dioniate,  el  guayacán,  el  hucsito,  el  granadil 
nazareno  y  otras.  Entre  las  palmeras,  la  tagua,  el  tapar* 
chonta,  la  palma  de  vino  y  otras  que  llaman  la  atenciói 
su  forma,  por  su  follaje  y  por  lo  resistente  de  sus  libras  lofi( 
Esta  clase  do  [lalmeras,  con  el  auxilio  de  bejucos  trepai 
y  rastreros,  son  do  grande  utilidad  para  la  fabricación 
habitaciones,  i 

Hay  en  líuinedios  algunos  arboles provecliosos al  ho! 
por  sus  jugos  y  frutos  alimenticios,  cuya  enumeración  sui 
haremos  al  hablar  del  distrito  de  Zea,  por  ser  común 
ambos  y  aun  á  otros  del  Estado  que  gozan  de  propiedadoi 
matéricas  análogas. 

El  terreun  brinda  muchos  de  los  producios  propios 
el  consumo  diario,  y  peculiares  a  los  climas  cáhdos  inte 
picales  :  caila  de  azúcar,  maíz,  arroz,  cacao,  frísoles,  yi 
café,  plátanos,  pinas,  papayas,  guayabas,  aguacates,  na 
Jas,   pomas  etc.,  etc*  El  cultivo   de  las  plantas  para  { 


—  IRt  ^ 


líltímos  productos  cíe  exquisita  calidad,  se  verifica  por  menor» 
por  cuanto  los  vecinos,  masque  á  la  agricultura,  piden  á  la 
minería  la  satisfacción  de  sus  necesidades,  y  por  cuanto  la 
ciudad  de  Remedios,  centro  de  una  gran  explotación  aurífera, 
atrae  á  los  traficantes  del  Estado,  cún  tal  eficacia,  que  la  acti- 
vidad en  los  tratos  y  contratos,  y  el  cambio  diario  de  comer- 
ciantes y  vivanderos  que  entran  y  salen,  hacen  del  lugar  una 
especie  de  lonja  permanente. 

La  riqueza  principal  de  Remedios  consiste  en  su  prodi- 
giosa variedad  de  minerales.  Hay  en  la  localidad,  oro,  plata, 
sulfuro  de  plomo,  sulfuro  de  zinc,  óxido  y  carbonato  de  hierro; 
moligdato  de  plomo»  corindojies  brutos,  cuarzo,  cal,  granito, 
pórfidos,  clorita»  feldespato,  iridio  etc.,  etc.  La  plata  se  en- 
cuentra en  aleación  con  el  oro  unas  veces,  en  estado  ^ílobular 
otras,  y  como  plata  roja  nativa  con  frecuenciat 

Los  aluviones  son  numerosos  en  las  playas  do  los  ríos  y 
délos  torrentes,  y  el  oro  que  de  ellos  so  extrae  es  muy  supe- 
i*ior  en  quilates  al  extraído  de  las  vetas,  que  por  lo  general  es 
Je  baja  ley.  Las  vetas  sonTormadas  por  extensos  mantos,  cuya 
superficie  guarda  un  relativo  paralelismo  con  la  superficie 
^1  suelo.  Hay  también  filones  entre  los  esquistos,  con  indi- 
cción variable  sobre  ol  horizonte,  y  la  formación  mineral  que 
e^to  resulta  forma  una  especie  de  red,  por  cuanto  los  vene- 
ros Van  en  diversas  direcciones.  Son  excepcionales  los  casos 
^'^  que  investigando  la  existencia  de  un  depósito  metalífero, 
^^  íie le  halle  en  el  punto  de  elección.  La  eminencia  misma 
^^  forma  de  mamelón  ó  meseta  sobre  que  descansa  la  cabe- 
'^U  del  Distrito,  está  atravesada  por  un   macizo  filón  de 
s^ti  riqueza.  Los  cimientos  de  las  casas,  las  aceras  y  los 
ideados,  están  hechos  con  fragmentos  de  mineral  aurífero, 
^   manera  que  podría  decirse,  en  un  sentido  relativamente 
^*^í*to,  í[ue  la  población  está  edificada  sobre  un  banco  de  oro. 
En  la  explotación  de  los    minerales  de  Remedios  tra- 
^Í?xn  diariamente  por  lo  menos  2.000  obreros.  Hay  una  C!om- 
P^ftía  inglesa  establecida  desde  hace  algunos  años  que  ela- 
^t*a  minas  por  mayor,  y  existen  además  varias  asociaciones 


de 


1 


—  182  — 

antíoqueñas  para  la  explotación  de  algunos  minerales,  perOj 

no  en  tan  grandes  proporciones. 

La  Compañía  inglesa  ha  producido  en  estos  últimos  añosj 
de  9  á  10  arrobas  de  oro  mcnsualmentc;  y  si  á  esa  cantidad 
se  agrega  la  producida  por  los  otros  empresarios,  so  tendrá 
una  riqueza  consoladora.  Beneficia  esta  Compañía  los  miner- 
ales siguientes  :  Silencio,  Salada,  Córdoba,  Tigrito,  Cecilia, 
Victoria-Reina,  Restaurador,  Ñcmeñeme,  Rosario  y  Palmi- 
chala.  Además  de  éstas,  son  explotadas,  entre  otras,  Colombia,^ 
Garibaldi,  Sucre,  Cogote,  Cristales,  San  Nicolás,  Playa,  Sant^f 
Ana,  Pujidos,  Carmen,  Segovia,  Gonzala,  Esperanza,  Vene-  " 
cia  etc. 

El  comercio  del  Distrito  consiste  principalmente  en  telaa— 
para  vestuario,  enhierro,  rancho,  quincalla,  vinos,  perfumes^ 
conservas  y  víveres  de  varias  clases.  Las  mercaderías  extran- 
jeras se  introducen  por  Zaragoza,  ó  son  llevadas  de  Medc 
llfn;  los  víveres  van  de  otros  distritos  del  Estado.  Todos  est 
efectos  son  c^inducidos  á  lomo  de  muías,  lo  que  constituyo  ut 
lucrativa  industria  páralos  propietarios  de  recuas. 

Los  habitantes  del  Distrito    son  en  su  gran  mayoría  i 
todos  los  puntos  del  Estado,  pues  la  atracción  ejercida  por 
fama  de  riquezas  minerales,  los  incita  á  buscar  en  aquel  punto 
trabajo  y  oro.  La  raza  colonial  va  desapareciendo  rápidamente, 
por  causa  del  cosmopolitismo  antioqueño  quo  renueva  Inco- 
fiantomonte  todo  el  vecindario.  De  los  viejos,  muchos  hi 
muerto,  y  los  quo  quedan  van  perdiendo  casi  del   todo 
acento  peculiar  que  los  distinguía  en  su  lenguaje.  El  toi 
sacudido  y  cantado,   peculiar  á  los  habitantes  do  la 
atlántica  y  á  los  antioqueños  de  la  antigua  capital,  era 
distintivo  de  los  remedianos;  pero  este  acento,  dominado  poT 
el  de  los  habitantes  del  interior,  ha  padecido  el  imperio  de  U 
ley  de   las  mayorías,  hasta  un  punto  tal,  que  hoy  los  reml 
dianos,  aun  los  de  sangre  pura,  pronuncian  la  a  finalf 
cambian  la  r  en  í»  ni  cantan  al  hablar,  como  antes  cantaban. 

La    cabecera   del    Distrito    esta   edificada    sobro   una 
meseta   bañada  al  este  por  el  torrente  Juan  Criollo,  y  al  sur 


183  — 


por  el  de  la  Carnicería.  La  ciudad  ocupa  todo  el  terreno 
disponible  para  edificar,  y  ocuparía  más  si  se  prolongase  el 
caserío  á  lo  largo  de  los  caminos  que  áella  convergen.  Hay 
tres  calles  principales,  dispuestas  próximamente  de  éste  á 
oeste;  varias  cortas  y  estrechas  que  las  unen,  llamadas  por 
los  vecinos,  boquetes,  y  otras  pocas  salientes  y  anchas  en 
diversas  líneas*  Entro  las  calles  principales,  la  del  centro, 
decorada  con  el  nombre  de  Calle  Real,  tiene  de  í  2  á  15  metros 
de  anchura,  es  recta,  de  suelo  arenoso  y  plano,  propio  para 
hermosear  su  aspecto.  Esta  calle  conduce  á  la  plaza  y  va  con 
la  mkmtx  anchura  hasta  ella  para  continuar  luego  un  poco 
augOísta.  En  la  plaza,  que  es  pequeña»  hay  un  templo  católico 
de  regular  apariencia.  Casi  todos  los  edificios  son  pajizos, 
unidos  entre  sí  y  sin  solares,  razón  por  la  cual  los  incendios, 
que  han  sido  frecuentes  en  el  lugar,  han  sido  también  totales 
y  ruinosos.  Principia  á  iniciarse  la  era  moderna  en  el  arte  de 
construcciones  urbanas.  Remedios  es  un  guión  mayor  entre 
^'aspecto  do  las  pol>laciones  del  Magdalena  y  el  do  las  del 
interiúr  del  Estado ;  hallándose  allí  se  participa  déla  impresión 
husada  por  las  unas  y  por  las  otras. 

Tiene  Remedios  un  Hospital  regularmente  establecido ; 
'^ insh'ucción  pública  está  razonablemente  dirigida;  hay  una 
'^^a  municipal  bastante  cómoda;  mas,  por  desgracia,  el  agua 
^ potable  esta  muy  retirada  de  la  población. 

El  Distrito  no  tiene  buenos  caminos ;  el  de  privilegio, 
único  regular,  perteneció  hasta  haco  poco  á  una  sociedad 
Particular.  El  de  Zaragoza  está  casi  hecho,  debido  á  un 
^^ilio  que  dio  el  gobiernn,  y  á  los  esfuerzos  del  señor 
^í>berto  B.  White.  Para  San  Bartolomé  hay  un  atajo,  y  los 
^^^inos  interiores  para  las  minas,  con  excepción  del  de  la 
^^'^líida,  son  malos.  Un  ferrocarril  por  el  nordeste,  siquiera 
íuesede  Zaragoza  á  Remedios,  daría  un  incremento  notabilí- 
[simo  al  Distrito  y  á  todo  el  Estado, 

Población,  (i.444  habitantes.  —  Latitud  norte,  7**  O'. — 
Longitud  occidental,  O'  50\  —  Altura  sobre  el  nivel  del  mar, 
1715  metros.  —  Temperatura,  23**  —  Límites  :  confina   al 


% 


—  184  — 

norte  con  Zaragoza  y  parte  del  Estado  de  Bolívar;  al  oriente 
con  el  Estado  de  Santander;  al  occidente  con  Zea,  Anorí  y 
parte  de  Amalíi,y  al  sur  con  San  Martín. 

Fuera  de  varios  caseríos,  tiene  Remedios  las  fracciones 
siguientes* 

Segovia.  —  Es  una  población  por  el  estilo  de  Remedios  : 
todas  sus   casas  son  de  paja-  Tiene  una  calle  principal  de 
diez  metros  de  anchura,  recta,  toda  poblada  y  varias  calles 
laterales*  Hay  una  capilla  de  paja,  y  su  comercio  es  semejant 
al  de  Remedios. 


Santa  Isabel, —  Corta  fracción,  uno  y  medio  miriámetro^i 
al  sur  de  Remedios,  situada  á  ambos  lados  del  camino  prin^H 
cipal.  Sus  habitantes,  que  serán  unos   l.OÜO,    son  mineros. 
Hay  algún  comercio^  y  una  casa  de  paja  que  sirve    de  capilla. 

San  iartolomé*  —  Conjunto  de  casas  perdidas  entre  el 
bosque  sobre  la  orilla  izquierda  del  Magdalena,  y  cercano  á  la  ; 
embocadura  del  íSan  Bartolomé.  Tuvo  escasa  importancia  en  , 
anos  pasados,  y  hoy  ninguna.  En  el  camino  ó  senda  que  va  de  ^ 
esta  fracción  á  Remedios,  se  eleva  hasta  una  altura  de  1.935^ 
metros»  Cerro  grande,  notable  por  su  aislamiento  en  medie 
de  una  extensa  llanura. 


San  Martin,  —  Sobre  el   camino  que  gira  do  Sanl 
Domingo  para  Remedios,  en  un  feracísimo  valle  de    clir 
cálido  y  malsano,  se  ven  aún  los  restos  de  una  antigua  pobla 
ción  española  que  alcanzc»  lítulu  do  ciudad  en  tiempo  de 
Colonia.   Llamase  Canc¿\n  aijuella  localidad,  y  de  Cancán 
llaman  las  numerosas  cejas  ondeadas  que  la  rodean,  tanto 
oriente  como  al  norte  y  al  sur. 

Hubo  en  Cancán  opulentos  placeres  de  oro  en  polvo, 
aun  los  hay;  pero  do  un  lado  lo  malsano  del  clima,  y  de  ot 
los  trastornos  producidos  en  el  ortten  social  por  la  guerra 
5Stra Independencia,  redujeron  este  lugar  á  extremí 


—  lai  — 


y  aun  lo  borraron  del  mapa,  sacilndolo  de  su  antigua  categoría 
ilcdistrito  para  colocarlo  en  la  humilde  y  apocada  de  fracción 
lie  Yolombó.  Hay  todavía  a  una  y  otra  vera  del  camino,  caeu- 
chasde  miserable  aspecto,  restos  de  im  viejo  templo  en  que  se 
anidan  las  avispas  y  las  hormigas,  y  algunos  escasos  habitantes 
pálidos  y  demacrados  en  hu  mayor  parte  por  la  influencia  de 
las  fiebres  palúdicas. 

Hoy  el  resto  de  esa  poblacinn  ha  sido  separado  de 
Yolombó,  para  formar  parte  tlel  nuevo  distrito  de  San  Martín, 
ci-eado  por  decreto  ejecutivo  expcílido  jjor  v\  general  Julián 
Trujillo,  Presidente  accidental  del  Estado  Soberano  de  Antio- 
quiaen  el  año  de  1877,  y  puesto  en  ejecución  por  los  esfuerzos 
pei-sonales  del  ciudadano  Francisco  Bolero  Arango,  propie- 
tario de  la  mayor  parte  de  los  terrenos  que  entran  en  la  cir- 
fi^nscripción  de  esta  nueva  entidad  poh'tica. 

El  río  San  Barlolomé  al  sur,  la  cordillera  central  antio- 
fíueña  al  occidente,  el  riachuelo  Paso-real  al  norte,  y  el  Honda 
y  el  San  Bartolomé  en  su  reunión  oriental,  encierran  el  terri- 
^^lio  ríe  que  tratamoSt 

La  mayor  parte  del  suelo  del  distrito  de  San  Martín,  es 
*i*íiz  y  propia  para  toda  clase  de  cultivos  intertropicales: 
*Gscaen  las  alturas,  templada  en  la  parte  media,  y  cálida  en 
'^  parte  inferior,  posee  elementos  bastante  ricos  para  producir 
^^^  abundancia,  trigo,  cebada,  papas,  arvejas,  frísoles,  maíz, 
^'^^ña  de  azúcar,  pastos,  cacao,  tabaco,  algodón,  vainilla, 
^^deras,  gomas,  resinas,  aceites  y  bálsamos. 

L#atarmaciun  geológica,  eminentemente  variada,  promete 
^Onüijosos  depósitos  aluviales  de  uro  y  opulentos  filones  del 
^^  i  sino  metaU 

El  jaguai'  americano,  acosado  en  ciertas  estaciones  del 
"^S^iocn  las  cercanías  del  Ma!]:d;üena,  por  los  tábanos  y  otros 
^^*^cctos,  se  expatria  hacia  esta  cí>marca,  fija  su  residencia  en 
^'*ía  por  algiín  tiempo,  destruyo  los  ganados  y  regresa  luego 
*^  *5üs  habituales  guarirlas. 

Del  río  San  Bartolomé  y  del  riachuelo  Paso-real  hablamos 
^^*  tralar  de  Remedios  y  Yolombó,  de  suerte  que  para  com- 


t 


180 


pletí^r  en  algo  la  hidrografía  corresponcUente  á  este  Distrito^ 
diromos  sólo  que  el  río  Volcán,  formado  en  su  parte  alta  por 
loa  riachuelos  San  Martín,  Lejía,  Aldana,  Corralito,  Guacas, 
Portachuelo  y  Matica^  recibe  desde  Cascajo  los  del  Popal, 
Barroblanco  y  ol  Ametista.  Un  poco  niáa  abajo  se  junta  este 
río  con  et  de  la  Cruz,  que  es  donde  toma  definitivamente  e! 
nniuljre  de  Volcán,  Únese  luego  con  el  de  San  Bartolomé 
Bale  de  San  Martín. 

El  lugar  elegido  para  construir  la  cabecera  del  Distrí 
está  representado  hoy  por  unas  ocho  ó  diez  casas,  y  por  el  pro 
yecto  de  trazar  una  plaza    y  edificar    un  templo  católico.  El 
plano  formado  para  la  distribución  de  calles,  plaza  y  templo, 
brinda  grandes  ventajas,  y  presupone  la  situación  de  la  nuo" 
población  sobre  la  ribera  izquierda  del  riachuelo  Cascajo. 

Hacia  el  nordeste  de  este  punto,  liay  sobre  una  colina 
dibujo  casi  borrado  de  lo  que  fueron  las  trincheras  llamadas 
de  Linares,  hechas  en  tiempo  de  la  patria  6o6a,  cuando  los 
aiitioqueños  no  estaban  íamiliarizados  con  el  plomo  y  con 
acero.  En  el  año  de  1810,  los  patriotas  antioqueños  capi 
neados  por  Linares,  quisieron  hacer  frente  en  aquel  sitio  á  los 
españoles  comandados  por  Warletta;  y  parece  ser  que  sobre- 
cogidos por  un  sentimiento  de  terror,  huyeron  despavoridos 
íjl  oír  Sonar  sobre  la  Ceja  alta,  que  esta  inmediata,  la  cornei 
del  enemigo.  A  esa  fecha  se  refiere  el  abandono  do  la  ciud, 
do  Cancán  por  sus  vecinos,  entre  los  cuales  había  ricos 
nobles,  según  decires  do  la  gente.  Esas  trincheras,  las  cerr\ 
zones  formadas  por  la  yuxtaposición  de  grandes  rocas  á  la 
largo  de  las  cañadas,  las  cuevas  de  la  Coja  alta,  las  ricas 
lomas  do  Cancán  y  las  visitas  temporales  del  jaguar,  son  las 
particularidades  que  llaoian  la  atención  en  esta  parte  del 
Estado. 

Población,  1.545  habitantes* 

Zaragoza.  —  Es  un  Distrito  antioqueño,  cuya  cabecera, 
que  llevó  siempre  el  título  de  ciudad,  fué  fundada  en  1581  ea  el 
vallecito  de  Virúo  y  sobre  la  margen  derocha  del  Nechí 
el  Gobernador  D,  Gaspar  do  Rodas.  Sin  duda  se  le  puso 


I 

ro-  1 
lo, 

a^ 

os 

M 


I 


nombre,  para  recordar  con  él  el  de  la  célebre  Zarog^ífeCEjnin-^^ 
sular. 

Su  territorio,  aun  mas  que  el  de  Remedios,  fue  durante 
muchos  años  para  los  antioqueños,  un  objeto  rodeado  de 
elementos  aterradores.  No  iban  á  el  sino  los  valientes,  quienes 
volvían  de  tiempo  en  tiempo  á  las  poblaciones  centrales  do  la 
Provincia,  refiriendo  maravillas  sobi^e  encantos,  hechicerías, 
brujerías,  agüeros,  magia  y  toda  esa  gran  lista  de  absurdas 
supersticiones  que  van  acabando,  merced  a  la  influencia 
bienhechora  do  la  civilización. 

8e  viajaba  especialmente  a  Zaragoza  con  el  fin  de  buscar 
opo,  porque  esto  metal  era  yaun  os  abundante  en  aquella  tierra; 
pero  ese  oro  se  pagaba  caro,  á  veces  con  la  vida,  pues  su  clima 
ha  sido  siempre  malsano ;  y  los  traficantes  enfermaban  por 
mucho  tiempo  de  dolencias  miasmáticas  ordinaxlas,  ó  morían 
por  causa  de  las  fiebres  perniciosas. 

La  concurrencia  a  aquel  lugar  no  era  solamente  mante- 
nida por  el  incentivo  de  la  riqueza,  sino  taml>ién  por  la  gran 
i*6putación  do  milagroso  (juc  obtuvo  el  Cristo  de  su  templo,  el 
t^'tial  atraía  gran  número  de  peregrinos, 

!i  Las  montañas  antioqueñas,  en  su  curso  de  sor  á  norte, 
^^anda  llegan  á  Zaragoza  tienen  sus  alturas  bastante  roba* 
j^ag;  mas  no  tanto  que  no  sobresalgan  las  de  las  serranías  del 
^^cramento  y  la  Hebilla,  que  siguen  corriendo  hacia  el  éste 
^^  las  celebres  de  Guamocó. 
Las  principales  corrrieates  do  agua  que  riegan  el  territo- 
^^  de  este  Distrito,  son:  el  Ncchí,  navegable  como  lo  tenemos 
'^'^ho,  muy  particularmente  desde  Zaragoza  a  vapor,  y 
^^  un  trayecto  de  13  miriámetros  hasta  su  unión  con  el 
^Uca :  recibe  el  Nechí,  por  la  margen  derecha  desde  Zaragoza 
P^í*a  el  norte,  el  Bagre,  que  tiene  sus  nacimientos  cerca  de 
"<^medios  y  se  engruesa  con  el  Pune,  el  Pocuné  y  el  Tigüí, 
í^ole  da  su  nombre  final;  el  Hebilla»  nacido  en  los  cerros 
^^  m  nombre;  el  Santa  Isabel,  el  Llana  y  los  riachuelos 
Tupé,  Sabaleta,  San  Pedro,  Trinidad  y  Santa  Lucía,  el  cual 
ÍOfma  parte  del  límite  nordeste  del  Estado,  y  por  la  izquierda, 


I 


1 


—  188  -- 

lotí  riachuelos   San    Juan,  Yobu,  Cacerí  y  otros   de  me 
importancia. 

Las  producciones  minerales,  animales  y  vegetales 
Zaragoza»  tienen  los  mismos  caracteres  que  hemos  atribuido 
á  las  de  Remedios  y  Zea,  por  lo  cual  creemos  que  sería  alar- 
p:arnos  en  inútiles  repeticiones,  el  entrar  en  la  enumeracióí] 
minuciosa  de  ellas.  En  cuí\nlo  á  particularidad  esencial^  ha^ 
reimos  notar  como  do  vita!  importancia  para  lo  porvenir,  I^ 
existencia  de  abundantes  depósitos  do  hulla  en  las  ofl 
canias  del  riachuelo  San  Juan,  y  los  ricos  liacinamientos  del 
mismo  combustible,  pero  de  superior  calidad,  cerca  da, 
desembocadura  del  Tigüí  ó  Bagre,  porque  con  ambos  n 
breses  conocido  este  río. 

La  distribución  armónica  hecha  por  la  naturalezEi  de  loa 
elementos  útiles  para  el  desenvolvimiento  de  la  industria 
humana,  parece  ofrecer  aquí  una  demostración  perentoria; 
pues  si  no  estamos  equivocados,  ese  carbón  habrá  de  servir, 
añilándolos  tiempos,  no  sólo  para  auxiliar  la  navegación  de 
ese  río,  sino  también  para  alimentar  con  su  parte  exced 
un  provechoso  comercio. 

El  río  Nechí  es  acaso  la  base  mas  segura  de  pros; 
pcridad  con  que  puede  contar  el  Estado  de  Antioq 
Fuera  de  la  belleza  de  sus  vegas  y  valles,  de  sus  paisajes, 
caudal  de  sus  aguas  y  de  la  riqueza  aurífera  do  su  le 
tiene  la  inmensa  ventaja  de  poseer  un  cauce  lijo,  fiVcil  de  Uan 
piar  y  con  fondo  suficiente  para  embarcaciones  de  bu^ei 
porte.  ^ 

Puedenser  consideradas  como  fracciones  muy  importante 
de  Zaragoza,  las    poldaeiones  de  Cruces  de  Cáceres, 
Amacerí,  situatlas  en  auríferos  y  extensos  territorios. 

Polilaciún,  2.417  habitantes.  —  Latitud  norte,  7*21 
—  Longitud  occidental,  Ü**53'4ü'.  — Altura  sobre  el  nivel 
mar»  205  metros,  —  Temperatura,  27',  —  Límites  :  co 
a!  norte  con  Nechí;  al  oriente  con  el  Estado  de  Bolívar;  al 
dente  con  Zea,  v  al  sur  con  Amalli  v  Picmedios. 


legj 
iros: 


^ 


CAPITULO  QUINTO 


Departamento    del   Norte 


^iiiritos  :  Angostura.  Anari,  Aziiero^  Cficer^s,  Canipamenio,  Caro* 
Una,  Hoja$anchas,  Entre-ríos,  San  Andrés,  Sania  Rosa  de 
0$()s,  Yarumal,  Zea, 


El  Departamento  del  Norte  limita  al  setentrión  con  el 
fií^tada  (ie  Bolívar;  al  oriento  con  los  Departamentos  del 
^^ordesíte  y  del  Centro  ;  al  occidente  con  el  Departamento  del 

^ií^ma  nombre,  y  al  sur  con  el  de  Sopetrán  y  el  del  Centro, 

*  ^Ilación  :  54,4¿ü  habitantes. 

Angostura.  —  San  José  de  Amieta  de  Angostura  tuvo  por 

^^dadores  a  Pedro,  Javier  y  Manuel  Barrieivtoa,  y  la  orden 

^^fa  la  fundación  fué  expedida  por  el  Dictador  D.  Juan  del 

>rral,  en  el  año  de  1814,  Cedió  los  terrenos  para  la  cunstruc- 

?^ón  de  la  cabecera  del  Distrito,  D.  Manuel  de  Uestrepo,  en 

^navega  cercana  á  las  aguas  de  los  ríos  Angostura,  Dolores, 

San  Alejandro,   al  norte  de  la  capital  del  Estado.  —  Fué 

T^rtmercura  déla  parroquia  el  presbítero  Marcelino  Trujillo, 

.í^atural  de  Bogotá. 

Las  montañas  principales  de  Angostura  son  :  Tenclie,  que 
'  ^para  las  aguas  del  río  de  este  nombre  de  las  del  San  Pablo  ; 
•^nime,  entre  Dolores  y  Tenche  ;  l^ijarito,  entre  las  Aguas 
^^í^ajarito  y  Dolores,  y  en  fin  la  del  Tabaco  o  Tetón,  media- 
ners^  entre  las  de  Cañaveral  ó  Nechí,  en  terrenos  pertene- 


—  190  — 

cientes  A  YarumaL  Todas  estas  moles  son  estribos  despreí^ 
didos  del  Valle  de  Osos  y  sus  prolongaciones  al  norte  y  al  sur. 
Se  notan  catre  ellas  como  alturas  culminantes,  las  del  AntrnCt    i 
Tetón,  San  Basilio  y  alto  Rin.  ^M 

Bañan  el  territorio  de  este  Distrito,  los  siguientes  ríos : 
Concepción  ó  Minavieja,  que  tiene  su  origen  en  la  elevada 
mesa  de  los  Osos,  cerca  de  Vallecito,  y  que  desagua  en  el    ' 
Tenche  :  está  formada  esta  corriente  fluvial  por  los  riacliue-    . 
los  Minavieja>  Qucbradona,  Pacora  y  Santa  líita  ;  Dolores, 
cuyo  nacimiento  está  en  los  valles  de  Cuibá,  sobre  la  misma 
mesa,  y  su  desagüe  en  Pajarito  ó  San  Alejandro  :  lo  consl 
tuyen  los  torrentes  Santa   Lucía,  Tambo,  Calles,  Culebra^ 
Hedionda  y  Cuartas;  Pajarito,  cuyas  vertientes  están  en 
mismo  punto  que  el  anterior,  con  su  desagüe  en  Necln'ó  Cañs 
veral  :  le  tributan  sus  aguas  los  torrentes  Hueco,  Mellizas, 
Acción  y  Posadas;  por  último  el  Cañaveral  ó  Nechí,  que  nace 
como  los  anteriores  en  los  llanoíj  de  Cuü>á,  bordado  por  fn 
lejones  :  se  une  este  río  en  las  Dos  Bocas  con  el  Porcc  ó  M< 
dellín^y  es  formado,  entre  otros,  por  los  torixíntes  Santa  Juau¿^ 
Santa  Isabel,    Santa   líita  ó    Palenque,   Chorrosblancos 
Naranjal, 

Kl  clima  de  Angostura  es   como  el  de  la  mayor  parto  do 
las  poblaciones  antioqueñas,  sumamente  variado. 

Hubo  en  su  territorio  grandes  riquezas  mineras  que 
recen  agotadas  en  todo,  ó  en  parte;  y  con  respecto  á  produí 
cienes  vcjretales,  es  rico  en  maíz,  caña  de  azúcar,  frisóle 
yuca,  plátano,  pastos  naturales  y  artiliciales.  Cuanto  al  roii 
animal,  posee  en  reducida  escala  ganado  vacuno^  caballi 
y  mular  I  con  más,  divei'sas  aves  domesticas.   Aunque  b\ 
bosques   estén  casi  destruidos  por  el  cultivo,  quedan  ai 
apreciables  maderas,  como  el  comino,   el   roble,    el  laun 
rojo  y  el  chaqui ro.  Hay  algunas  quinay,  si  bien  <Ío  iníeric 
calidad. 

Viven  los  habitantes  de  esto  Distrito,  fie  los  reducidc 
procUictos  del  comercio  hecho  con  mercaderías  extranjera) 
colombianas  y  de  la  localidad.  La  agricultura  se  halla 


regular  estado  ;  pero  las  vías  de  comunicación,  bastante  malas 
cíi  lo  general,  levantan  el  precio  do  los  artículos  de  un  modo 
considerable» 

Aunque  chica,  arrinconada  y  pobre,  es  simpática  esta 
población  por  el  hospitalario  carácter  de  sus  habitantes  y  el 
esmerado  aseo  de  las  casas*  Ha  dado  este  lugar  á  la  República 
cuatro  hombres  notables  :  Pedro  y  Julián  Vasquez,  trabaja- 
dores infatigables,  industriales  inteligentes  y  de  acrisolada 
honradez;  Bautista  Vásquez,  ciudadano  patriota^  legislador 
republicano  y  modelo  de  probidad ;  y  Bartolomé  Trujillo, 
mo20  de  gallarda  apostura  y  de  valor  temerario  en  los  cam- 
pos de  batalla^  infelizmente  arrebatado  al  país  por  temprana 
muerte* 

Población,  5.858  habitantes.  —  Latitud  norte,  GM5'  T. 
Longitud  occidental,  1**  27'  20'\  —  Altura  sobre  el  nivel  del 
luarj  1,637  metros,  — Temperatura,  SO"*.  —  Límites  :  confina 
al  norte  con  Campamento;  al  oriente  con  Carolina;  al  occidente 
wa  Yarumal,  y  al  sur  con  Santa  Rosa, 

ÍAuorí. —  En  los  últimos  años  del  siglo  pasado,  ó  en  los 
do^otres  primeros  del  presente,  D.  Juan  de  la  Rosa  Estrada 
y  Un  señor  Patino,  descubrieron  la  mayor  parte  de  lo  que  es 
hoy  el  territorio  de  Anorí*  Iban  aquellos  señores  en  indagación 
tíe  placeres  auríferos,  porque  se  había  comenzado  á  com- 
prt'nder  lo  que  ciertamente  era  evidente,  esto  es,  que  la 
^  í^niarcaera  opulenta  en  depósitos  del  precioso  metal. 
H  Tras  los  señores  Estrada  y  Patino,  siguieron  con  el 
■  íttismo  intento  D.  Benito  Uribe  y  sus  dos  hermanos  José 
^  Anlonio  y  Miguel.  —  Estrada  descubrió  el  río  Anorí,  y 
fc estableció  corea  de  la  conñucncia  de  la  quebrada  Virgen,  lo 
Bí^e  entre  mineros  se  llama  una  bodeyri,  esto  es,  un  cuartel 
BS^ítteral  para  abrigo  de  peones,  conservación  de  útiles  y 
■•«epósito  de  víveres.  Los  hermanos  Uribcs  edificaron  las 
^bí^inieras  casas  de  la  cabecera  del  Distrito,  en  1808;  y  con 
IpÉto  operaciones  se  dio  allí  principio  á  la  lucha  del  hombro 
con  la  naturaleza. 


Verificada  esa  primera  reunión  de  familias,  otras  muü! 
del  Estado  llevadas  porlagran  íama  de  riqueza  contenida  ec 
aquellas  montarías,  concurrieron  ansiosas,' con  ol  fin  dk 
participar  de  ella.  fl 

Como  los  nuevos  pobladores  fuesen  en  su  mayor  pan! 
hombres  de  Ial)or  y  de  l>río,  y  como  los  aluviones  y  vetas 
no  locados  aún  por  la  mano  del  hombre,  ofreciesen  grandeí 
readimientos  a  tal  impulso  de  activida*!,  el  circuito  comenzó 
á  ser  poblado,  los  habitantes  a  multiplicarse,  las  empre^ 
industriales  á  nacer  llenas  de  prosperidad,  y  la  colonia  átomai 
vigor  y  desarrollo*  ■ 

Enlre  los  muchos  concurrentes  a  ese  punto  de  cxpff 
taciúu  minrra,  llegaron  algunos  extranjeros  europeos  j 
algunos  hombres  ricos  c  importantes  de  la  Provincia. 
señor  Tirell  Mooix^,  inglés  ilustrado  y  progresista, 
nombre  va  unido  á  todos  los  movimientos  de  adelante 
iniciados  entro  nosotros,  D.  Carlos  S.  de  Greiff,  D.  Julián 
Vásquez  C,  D,  José  María  Lalinde,  los  Rodas,  los  Sierras, 
los  Sánchez  y  otros,  fueron  los  primeros  empresarios  que 
comenzaron  á  levantar  en  el  segundo  cuarto  do  esto  siglo^ 
importancia  material  del  Distrito. 

El  presbítero  Juan  de  la  Kosa   Sánchez  emprendió] 
1840  1a  edificación  do  un  templo  católico,   notable  por' 
techumbre,  desconocida  hasta    entonces  en  la  provinciat 
íl ¡rígida  por  el  Sr.  Moore,  Bajo  la  misma  thrección,  y  poi 
obreros  ingleses    y    suecos  ,    se    principió   á    fabricar    Ij 
piimeros  molinos  para  pulverizar  los  minerales  y  extrae 
oro;  y  por  influjo  del  mismo  señor  y  de  sus  coíaboradoi 
quedó  sentada  la  base  para  una  explotación  metódica  de  j 
veneros  antiuqui'ños  :   arte    {¡ue    si    bien   hoy   mismo 
atrasado  y  rudimeutnrio,  sí  es  incomparablcniente  superiot 
la  antigua  rutina  seguida  por  los  culonos, 

Al   hulu    del    templo    se   construyeron    otros   edilU 
particulares    de    modesta    apariencia ,    €|ucdando   el 
jirincipal  de  ellos  sobre  una  rebajada  colina,  y  en  el  ání 
formado  por  el  torrente  de  la  Virgen  y  una  fuente  llojii 


193  — 


% 


SiMi  GrcgoriOt  El  resto  de  la  población  quedó  distribuido  en 
algunos  oteros  de  los  alrededores. 

Con  estos  preliminares,  el  Distrito  alcanzó  su  mayor 
riqueza  entre  los  años  de  1830  y  1850.  De  la  última  fecha  en 
adelante,  una  desconsoladora  decadencia  comenzó  á  notarse, 
decadencia  que  tuvo  su  orij^en  en  el  empobrecimiento 
graílual  de  las  minas,  en  el  abandono  del  lugar  por  algunos 
.  ricéis  capitalistas  y  en  el  descuido  completo  en  que  estuvo  aüí 
siempre  la  agricultura. 

Las  principales  montnñas  de  Anorí,  son  las  siguientes: 
la  que  se  halla  entre  los  ríos  Porce  y  Anorí,  la  cual  recorre  el 
Distrito  por  el  lado  del  éste,  y  de  sur  á  norte  :  esta  cordillera 
da  una  ramiticaciíjn  que  se  interpone  entre  el  Porce  y  el  San 
Pablo;  la  que  se  halla  entre  el  río  Anorí  y  el  ri«nc!iueln 
I^Iaacha,y  que  después  de  atravesar  la  población,  de  sur  á 
íiorte,  se  desvía  hacia  el  oriente  para  terminar  en  el  alto  de 
•^^íi  Benigno;  la  que  se  halla  entre  la  Planclia  y  el  río  Neclu', 
'^''^cida  cerca  de  la  desembocadura  del  río  Tamí  y  terminada 
^^  el  alto  de  Morrogacho,  frente  á  Morropclón. 

La  elevación  del  sistema  de  montañas  mencionado,  no 
^stá  bien  conocida  en  í^us  diversos  puntos;  pero  es  probable 
^^^  fiu  mayor  altura  no  exceda  de  1.600  metros  sobre  el  nivel 
^'  mar.  Estas  cordilleras  están  enlazadas  unas  con  otras, 
*^**niando  un  intrincado  laberinto,  en  cuyo  centro  Hobresalc  el 
^**íísinio  alto  de  Santa  Gertrudis,  apoca  distancia  déla  cabe- 
^^^^  del  Distrito. 

Son  ríos  notables  do  Anorí :  el  Porce,  que  lo  baña  por 

^-^riente,  y  que  tiene  por  tributarios  los  riachuelos  y  fuentes 

^^inadura,  Santa  Ana,  Partidas,  Hondoná,  San  Benigno,  el 

^^a,  el  Pescado,  Sollerinoy  Socorrito;  el  Nechí,  que  riega 

*^íX  parte  del  sur  y  del  oeste :  son  sus  tributarios,  el  río  San 

\  ^l>Io  y  los  torrentes  y  riachuelos  Chorros,  Soledad^  Chagua- 


Chagúalo,  Nieves,  Usura,  San  Augustín,  y  el  río  Tamí, 

corre  de  sudeste  a  noroeste,  y  recibe  las  aguas  de  San 

Udente,  San  Andrés  y  Solano  por  la  derecha,  y  por  la 

l^Jierda  las  de  Pacheco,  Santa  Barbara,  Santa  Gertrudis, 

13 


194 


I 


Santa  Inés  y  la  Plancha;  el  Anorí  que  tiene  sus  vertientes  en 
el  alto  de  San  Benigno,  y  enriquece  el  caudal  de  sus  aguas 
por  la  Negra,  Arroyare,  Charconegro,  Santa  Rosita,  Qh 
braditas  y  la  Sana,  por  la  derecha,  mientras  que  por  la 
izquierda  le  caen  los  torrentes  San  Miguel,  Moro  y  Virgen; 
el  riachuelo  de  la  Trinidad,  que  es  el  verdadero  origen  del 
Tamí,  el  cual  le  cambia  su  nombre  desde  la  confluencia  de 
Plancha. 

Tiene  Anorí  muchas  cascadas,  y  entre  ellas  algunas  qü€ 
llaman  la  atención  por  su  importancia  y  belleza  :  el  Salto  de 
Buües  en  el  río  Annrí,  en  que  las  aguas  precipitándose  en 
dos  tiempos,  corren  tranquilas  después  del  primero,  como 
por  un  espacio  de  20  metros,  para  caer  á  su  nivel  inferior: 
la  roca  sobre  la  cual  se  ofrece  este  fenómeno ,  parece  ser  un 
esquisto  micáceo  sumamente  compacto,  en  el  cual  m 
encuentran  excavaciones  de  diversas  y  caprichosas  formas, 
labradas  por  el  frotamiento  contiiuio  de  los  fragmentos  de 
pedernal  arrastrados  por  !a  corriente;  luego  viene  la  cascada 
de  la  Culebra,  de  vistoso  aspecto  y  notable  en  exti^emo,  y  en 
tal  manera  que  contemplada  desde  el  camino  por  donde  se  va 
para  Campamento ,  parece  nacida  en  la  misma  cima  de  la 
cordillera^  despedida  en  medio  de  un  fondo  de  verdura  en  que 
sorprende  el  contraste  del  blanco  linqno  de  sus  ondas  con  el 
color  esmeralda  de  la  baso;  y  en  fin,  la  casciula  del  riachuí 
San  Juan,  de  hermosura  inferior,  y  la  de  Llanadas,  más 
que  las  anteriores» 

La  superficie  del  suelo  es  eminentemente  montuosa,] 
por  tanto,  desigual;   y  las  corrientes  de  todos  sus  rít 
torrentes,  son  precipitadas.  No  se  hallan  sino  vallecitos, 
que  sí^  menciuiie  otro    cí)mo  medianamente  extendido,  qU0it 
que  demora  en  la  parte  baja  de  la  i^lancha. 

La  ferac  itlad  de  los  terrenos  es  parcial  y  relativa 
algunos  lugares  :  las  faldas  del  Porco  son  propias  para  i 
cultivos  de  la  yuca,  el  arroz,  el  cacao  y  el  plátano;  p 
mejo!*es  aún  para  cosechar  en  ellas  excelentes  toliunaé 
exquisitas  ciruelas  americanas;  las  pendientes  del  San  Pa 


—  195  — 

lindísimas,  y  producen  caña  de  azúcar,  maíz  y  arroz; 
m  lü9  recuestos  del  Nechí  se  cultiva  por  menor  el  cacao";  en 
la  Plancha  hay  algunos  puntos  bien  feraces ;  en  los  declives 
dddachuelo  Boga,  el  arroz  es  igual  al  de  San  Jerónimo,  y  en 
fln,  en  las  vegas  de  la  Soledad  las  empresas  agrícolas  dan 
abundante  cosecha • 

Las  partos  altas  de  las  cordilleras  y  el  lomo  de  las 
colínas,  son  en  general  estériles.  En  muchos  Bitios  no  existe 
capa  vegetal,  y  en  otros  no  alcanza  á  seis  pulgadas  de 
09p€«or*  La  vegetación  en  esta  clase  de  terrenos  está  com- 
pucfta  por  lo  común  de  heleclioa,  de  una  gramínea  llamada 
^k\^i¡ue  y  de  plantas  parásitas.  En  los  heléchos  hay  ciegan- 
tíMmas  especies,  y  entro  las  parásitas,  admirables  flores, 
ll.n  buenas  maderas  de  (íonstrucción,  gomas,  resinas  y 
l^ceitus  vcgelalcB,  En  los  bosques  crecen  espontáneamente 
ílrNos  frutales^  esbeltas  palmeras  y  plantas  medicinales. 
Eít el  Nechí  abunda  el  caucho.  En  fin,  por  donde  quiera  las 
flofeg  cautivan  la  atención  por  la  variedad  de  sus  formas, 
^^«pendidas  sobre  las  copas  y  las  ramas  de  los  árboles, 
'''íí^ntras  que  la  tagua,  la  vainilla,  las  fushias  y  las  begonias 
"'^hojaft  afelpadas  y  de  brillantes  abigarrados  colores,  tapizan 
^  Un  modo  encantador  grandes  pedazos  del  suelo  bajo  la 
^'^a  primitiva, 

'^os  vecinos  derivan  en  parte  su  manutención  de  los 
^^'tlvos  peculiares  á  que  se  dedican;  pero  como  más  que 
?^tt!ultores  sean  mineros,  tienen  forzosamente  que  pedir  a  los 
^^^ írritos  vecinos  lo  que  les  falta  para  satisfacer  sus  n^ás 
^^S^ntes  nec4?sidades.  La  industria  pecuaria  se  halla  en 
Ui\\^^table  situación. 

Anorí  es  un  distrito  esencialmente  mineral.  El  cuarzo  y 
^^  piritas  ferruginosas  son  las  gangas  más  comunes  del  oro 
y^o  la  plata.  El  primero,  sobretodo,  es  abundantísimo,  y  so 
I^^^enta  en  líiones  más  ó  menos  poderosos  y  en  riegos 
^^'^t)rendidofl  de  esos  mismos  filones.  La  dirección  más 
^^ún  de  ellos  es  de  oriente  á  occidente,  y  además  de  las 
^'^tas  que  forman,  tienen  al  lado   cerros  auríferos  y  ricos 


—  196 


aluviones.  El  cristal  de  roca  ofrece  cu  algunos  puntos  magní- 
ficas  muestras  por  su  tamaño  y  por  lo  perfecto  de  su  crist 
lización* 

Han  sido  explotados  con  satisfactorio  resultado  los  mine- 
rales de  San  Gregorio^  Secena,  Conslancia,  los  Radas,  San 
Teresa,  Santa  Ana,  Qucbraditas  y  Quel.*radasana. 

A   pesar  de   haber  anticipadu  que  Anorí  se  halla  e 
decadencia,  y  que  tal  atraso  so  debe  en  su  mayor  parte 
empobrecimiento   de   las    minas,  debemos    advertir  que 
nuestra  opinión  este  empobrecimiento  es  puramente  transi- 
torio, y  que  todo  hace  esperar  una  era  más  ó  menos  remoia 
de  prosperidad    metalífera   en  aquella  parte.    La    inmensí 
mayoría    de  los    minerales    antioquenos    ha    sido    apení 
beneficiada  en  la  superficie,  por  falta  de  medios  y  de  ciencia 
No  hay  todavía  entre   nosotros   las   prolongadas  y  hundí 
galerías  que  existen  en  otras  comarcas  mineras,  y  sabem 
que  muchos  filones  han  sido  abandonados  en  su  laboreo, 
carencia  absoluta  de  conocimientos  y  de  útiles  propios  para 
traI:^ajarlos  con  ventaja. 

Sin  contar  caseríos  de  mediana  importancia,  es 
dividido  el  Distrito  para  su  administración  política,  en  d 
fracciones  :  la  de  Anorí  y  la  de  Chamuscados.  En  estaiütii 
hay  un  Inspector  de  policía. 

La  raza  está  muy  mezclada  en  esa  parte  del  Estado 
vecinos  son  generalmente  pacíficos  ó  inclinados á  separarse  d 
las  contiendas  guerreras  y  políticas.  La  hospitalidad  es  virtm 
notable  en  la  gente  de  Anorí. 

Tiene  el  Distrito  tres  puentes  malísimos  sobre  ©1 
Nechí,otrodc  regular  construcción  sobre  el  riachuelo  Soledac^^ 
y  otro  mejor  aún  sobre  el  río  Anorí,pucnte  que  lleva  el  nombre^ 
do  Bolívar. 

Población,  i. 505  habitantes.  —Latitud  norte,  6*^  56' 40". 
—  Longitud   occidental,  1"  17'  O",  —  Altura  sobre  el  nivel_ 
del  mar,  1.535  metros.  —  Temperatura,  21";  —  Límites^ 
confina  al  norte  con  Zea;  al  oriente  con  Amalli ;  al  occidonl 
con  Campamento,  y  al  sur  con  Carolina. 


% 


—  197  — 


Azuero.  —  Este  Distrito  está  situado  en  un  angosto 
vallo  formado  por  dos  perpieuos  ramales  do  la  cordillera  occi- 
dental de  los  Andes  anlioqueños,  á  4  miriámeíros  poco  más 
¿  menos  al  norte  de  Medellín* 

La  población  se  asienta  sobre  las  márgenes  de  un  raudal 
conocido  desde  tiempos  muy  lejanos  con  el  nombre  de  Don 
Matías,  por  haber  tenido  cerca  de  él  un  rico  establecimiento 
minero    D.  Matías  Jaraniillo. 

Don  Matías  continuó  llamándose  este  poblado  hasta  el 
ariodel787,  en  que  por  orden  superior  cambió  su  nombre 
por  el  do  San  Antonio  del  Infante,  que  no  alcanzó  á  dominar 
la  costumbre,  pues  continuó  llamándose  Don  Matías,  hasta 
la  época  actual  en  que  parece  tomar  definitivamente  el  nombre 
üe  Azuero,  para  mantener  con  él  la  memoria  de  uno  de  los  más 
distinguidos  publicistas  colombianos. 

Formóse  Azuero  en  su  principio  con  terrenos  disgregados 
doCopacavana  y  Santa  Rosaj  y  á  petición,  no  sólo  de  los  ve- 
rnos que  poblaban  esos  sitios,  sino  también  de  ^Iqs  párrocos 
de  los  dos  lugares  mencionados.  Aunque  se  pretendió  que  el 
^^^^  de  San  Pedro  contribuyese  con  su  parte  para  agrandar 
^3  Comarca  de  la  nueva  fundación,  dicho  eclesiástico  no  quiso 
i      ^<?<5eder  á  lo  que  se  le  pedía. 

^m  Se  trabajaba  en  minas  de  oro  corrido  en  todo  el  circuito 
f  P^**tenec¡ente  hoy  á  Azuero,  Las  de  Hiogrande  eran  y  aun  son 
^■^^^ amenté  ricas,  y  además  existía  el  precioso  metal  en  Pretel, 
^B^^irnas  y  en  numerosos  torrentes  y  arroyos. 
^"  A  medida  que  aumental>a  la  explotación,  crecía  el  número 
^^  los  trabajadores ;  y  surgió  bien  pronto  la  exigencia  de  crear 
^^^  parroquia,  tanto  parala  administración  civil,  cuanto  para 
'^  disciplina  religiosa. 

Desde  el  año  de  1782,  las  peticiones  para  obtener  licencia 
^  fundación,  fueron  reiteradas  por  solicitudes  urgentes  ante 
^  Clobernadur  y  Capitán  general  de  Antioquia,  D.  Francisco 
Bavaya;  pero  no  fué  sino  después  de  multiplicadas  informa- 
ciones, y  por  autorización  espresa  de  D,  Antonio  Mon  y 
Velarde,  cuando  la  fundación   definitiva  de  parroquia  con 


—  m  - 


administrar  ion  civil  hubo  de  vorificarse,  bien  que  no  se  per- 
feccionara Bino  cuatro  años  después.  Y  decimos  administra- 
ción civil,  porque  en  lo  religioso  no  Mogo  á  ser  definitivamente 
parroquia  sino  en  1801,  siendo  ya  Gobernador  D,  Víctor  do 
Salcedo.  ^M 

La  cabecera  do  este  Distrito  esta  colocada,  como  hemos 
dicho  I  en  las  márgenes  do  un  raudal,  y  sobre  un  plano  per- 
fectamonte  nivelado  en  su  parte  Ijaja  y  notablemente  inclinado 
en  su  parte  alta,  A  pesar  do  esta  situación  medio  defoctuosa^^ 
tiene  bonitas  calles  y  bonitos  ediflcios.  Las  cercanías  son  ale^l 
gres;  y  son  de  contemplarse  con  espanto  los  remolinos,  rebotes 
y  cascadas  que  forman  las  aguas  atropelladas  y  tormentosas 
del  Riogrande,  arriba,  enfrente  y  abajo  de  la  población.         ^d 

La  minería,  la  agricultura,  la  escasa  cría  de  ganados  y  la^ 
explotación  de  fuentes  saladas,  forman  la  base  de  subsistenci 
del  distrito  de  Azuero. 

Población,  3.533  habitantes.  —  Latitud  norte,  6*22'  ^' 
—  Longitud  occidental,  1*'29'26"- —  Altura  sobre  el  nivel 
del  mar,  2.216  metros.  —  Tomporatura,  18".  —  Límites: 
confina  al  norte  con  Santa  Rosa;  al  orionte  con  Barbosa;  al 
occidente  con  San  Hedro]  y  Entre-ríos,  y  al  sur  con  Jirardota 
y  San  Pedro. 


I 


*d 


Céceréi.  —  Esto  Distrito,  que  á  pesar  de  sus  excelentes 
ventajas  topográficas  está  hoy  casi  borrado  del  mapa  por  lo 
insignificante  de  su  calieccra  (1),  hié  fundado  en  et  afio  do  1576 
por  el  Gobernador  Gaspar  de  Rodas,  en  el  sitio  denominad 
La  Matanza. 

lia  cambiado  Cace  res  el  centro  de  su  población  en  rtivorsi 
ocasiones,  debicio  esto  al  clima  malsano  que  tienen  las  diversas 
localidades  del  río  Cauca  en  tal  región. 

Francisco  Redondo  estableció  definilivamcnlela  cabocc 
en  1588,  y  desrle  entonces  ha  qnedado  en  el  sitio  en  que  h 


(l)  llúy  lo    es  temporalmonte   Raudal,    que    figtira 


ZJÍ 


—  199  — 


' 


bre  la  margen  oriental  clel  Cauca,  y  sobre  una  extensa 
y  temí  llanura,  en  lugar  hasta  el  cual  puede  verificarse  la 
aavegación  á  vapor. 

El  caserío  se  compone  do  algunas  chozas  pajizas,  redu* 
ddason  número,  y  propias  para  entraren  rápida  combustión, 
como  ha  sucedido  en  estos  iiltimos  tiempos» 

Dista  Cáceres  de  Valdivia  5  miriámetros,  poco  más  ó 

menos;  y  entre  estos  dos  puotoí^  el  curso  de!  río  presenta  las 

estrechuras  y  corriente?,  los  escollos  y  remolinos  de  Iglesia, 

Raudal  y  otros,  que  si  no  imposibilitan  del  todo  la  navof^ación 

para  embarcaciones  menores,  sí  la  hacen  insuperable  para 

Luques  de  vapor.  Parece  ser  que  cerca  del  i-iachuelo  Valdivia, 

i  una  legua  de  la  oriíla  del  Cauca,  y  en  el  punto  mismo  en  que 

en  1838,  D*  Julián  Vasquez  Calle,  el  Sr,  Moore  y  el  Dr*  Jcrvis 

quisieron  fundar  una  colonia»  hubiera  en  tiempos  pasados 

una  población  de  mediana  importancia.  Tal  os  por  lo  menos 

l^signiíicación  de  algunas  ruinas  que  aun  so  encuentran,  la 

ííemarcación  casi  borrada  de  sus  calles,  y  el  hallazgo  de  algu- 

nas  joyas  de  oro  y  piedras  preciosas,  do  fabricación  española. 

Aunque  la  actividad  de  los  habitantes  de  Yarumal  hace 

^^iitir  un  poco  su  influencia  as^rícola,  comercial  y  minera  en 

Uceres  y  sus  alrededores,  es  difícil  creer  que  existiera  allí 

^^  ¿Os  pasados  siglos,  un  grupo  inteligente  de  pobladores,  Sin 

^'^bargo,  debe  creerse  que  en  los  primeros  años  de  la  Colonia 

jJiubc)  nobles  familias  peninsulares,  por  cuanto  las  crónicas 

Sistran  el  nombre  de  dos  hermanos  Betancourt  y  Figueroa, 

'*^ÍBpo  el  uno  de  Popayán,  Quito  y  Charcas,  y  Pro\incial  el 

**^o  del  convento  de  franciscanos  de  Bogotá, 

Enfrente  á  Cáceres  desemboca  en  el  Cauca  el  río  Taraza, 

yos  nacimientos  están  en  la  serranía  de  San  Jerónimo  del 

^^^tCt  Tanto  en  la  parte  alta  de  la  montaña,  como  en  el  lecho 

^^  río,  en  sus  aluviones  laterales,  y  en  las  faldas  de  las  dos 

^'^dilleras  que  lo  encajonan,  hay  abundancia  de  oro.  líespccto 

A^  la  parte  baja  vecina  á  esta  corriente  de  agua,  hay  ricos  de- 

p<^^ito3  de  carbón  fósil  en  San  Agustín,  y  aun  se  han  hallado 

g^esos  fragmentos  de  cobre  nativo. 


El  río  Taraza  tiene  hacia  el  norte  algunas  montaña 
en  que  comienza  a  percudirse  la  degradación  final  de  k 
Andes,  que  al  fin  se  borra  en  las  llanuras  de  Ayapel,  por  es 
lado. 

Abajo  de  la  población,  recibe  el  Cauca,  por  su  banda 
izquierda,  el  ciiño  del  Barro  y  el  río  Man,   de  que   hemoí 
hablado  en  otra  parte*  La  sección  de  Icrritorio  correspor 
diente,  es  baja,  cenagosa  y  enfermiza. 

Respecto  á  la  orografía  ó  Iiiih^ografía  de  Caceres  por  si 
partes  sur  y  oriental,  las  hemos  bosqut^ado  ya,  y  complet 
remos  su  fisonomía  al  tratar  de  Zea,  Zaragoza  y  Nechí, 

El  río  Taraza  es  navegable  en  piraguas,  por  breve  trecho; 
el  suelo  es  generalmente  fértil  é  inculto»  Entre  Valdivia 
Cáceres,  hacia  la  parte  alta,  están  los  minerales  de  Candevá 
ponderados  por  su  riqueza.    En  cuanto  al  progreso  de  est 
comarca,  todo  se  espera  del  perfeccionaniieido  de  los  caminos 
de  la  navegación  del  Cauca,  del  desarrollo  de  la  agricultur 
de  la  minería  y  del  comercio. 

Población,  2.210 habitantes.  —Latitud  norte,  7*  24' 
—  Longitud  occidental,  V  57'  27".  —  Altura  sobre  el  nivel  deT 
mar,  2()í)  metros  —  Temperatura,  98'-  —  Límites  :  confin^J 
al  norte  con  el  Estado  de  Bolívar;  al  oriente  con  Zaragoza;  JK^ 
occidente  con  el  Estado  de  Bolívar,  y  al  sur  con  Ituango 
Yarumal. 


Campamento.  —  En  el  año  de  18113,  hizo  su  campamenttfi*^ 
en  el  sitio  en  que  hoy  está  la  calieccra  de  este  Distrito,  el 
coronel  español  Warletta,  y  de  esta  circunstancia  le  viene  su 
nombre.  Avanzando  bacia  el  interior,  el  mismo  jefe  encontt 
al  coronel  patriota  José  María  Córdoba,  en  el  punto  denomí 
nado  Chorrosblancos;  entró  en  combate  con  él  y  fuóderrotadí 
por  lo  cual  tuvo  necesidad  de  retirarse. 

Por  la  inOucncia  del  presbítero  José   Antonio   Palac 
Isaza^  en  el  año    de   1830,   algunas   familias   de  Yarumi 
establecieron  su  residencia  en  una  amena  falda  y  levantaraj 
allí  la  población,  sin  que  el  lugar  fundado  sea  al  pro$cnl 


Wl 


de  mucha  importancia,  por  cuatito  el  desarrollo  de  este 
Distrito  se  ha  hecho  con  suma  lentitud. 

Sus  montañas  principales  son  :  la  cordillera  de  San 
Julián,  en  donde  están  el  alto  del  mismo  nombre  y  el 
Chimbo  razo.  Esta  última  tiene  dirección  de  sur  á  norte,  y  se 
ramifica  en  Chorroshlancos  en  dos  ramales,  el  imo  cfue  va 
en  dirección  al  río  Nechí,  dividiendo  las  aguas  de  éste  y 
de  Quebradanegra,  y  el  otro  íjue  se  dirige  al  mismo  río  y 
separa  las  del  riachuelo  indicado,  do  las  del  San  José,  Estas 
do9  ramificaciones  forman  la  rica  hondonada  de  Quebrada- 
negra. 

El  río  principal  es  el  Nechí,  ya  descrito  con  sus  afluentes 
de  uno  y  otro  lado,  el  cual  toma  el  nombro  do  Cañaveral  en 
punto  y  lo  canibia  por  el  tle  Nechí  desde  el  lugar  en  que 
wfeibeáTenche. 

Este  Distrito  contiene  terrenos  de  gran  feracidad, 
í^unqae  rocalloso  y  doblado  generalmente.  Sus  producciones 
ínás  notables  son  las  que  hemos  asignado  á  esta  clase  de 
í*^mpos,  hablando  de  distritos  similares,  por  lo  cual  prescin- 
diremos de  enumerarlas  circunstanciadamentet  El  estado  de 
^  agricultura  es  bastante  Ijueno,  y  de  ella  y  de  la  arriería 
viven  con  relativa  holgura  los  vecinas. 

Las  principales  vías  de  comunicación  de  Campamento  son 
^'^^ :  una  para  Anorí,  otra  para  YarumaU  y  la  última  para 
Angostura.  Todas  ellas  se  hallan  en  regular  estado  ;  y  si  no  se 
^í^Ma  de  las  subalternas,  es  porque  son  apenas  senderos  de 
difícil  tránsito. 

Decimos  algo,  tratando  de  Yarunial,  del  prolongado 
puente  de  piedra  que  forma  el  río  Cañaveral  entre  aquel 
íistrito  y  el  presente.  Hay  otro  fenómeno  geológico  que 
Húmala  atención  en  Campamento.  El  riachuelo  Chorros  al 
^fi^'íprcnderse  de  una  altura  y  caer  sobre  Quebradanegra,  forma 

'gentina  cascada  de  las  Dantas, 

Población,  ZM2  hal)itantes.  -  Latitud  norte,  G*' 50' 40". 
—  Longitud  occidental,  1'25'  O".  —  Altura  sobre  el  nivel  del 
niar,  1.724  metros.  — -Temperatura,  19**,^ —  Límites  :  confina 


m 


Wí 


al  norte  con  Anorí  y  parte  de  Yarumal ;   al   oriente  co 

Carolina;  al  occidente  coa  Yarumal,  y  al  sur  con  Angost 


1 


í 


Carolina.  —  Indios  de  la  nación  Nutabe  liabitaban 
territorio  de  este  Distrito  á  la  llegada  de  los  españoles,  si 
que  90  sepa  el  nombre  do  las  tribus  que  lo  ocupaban,  niJ 
tenían  pueblos  establecidos  ó  eran  simplcmonto  nómadei 
Estaba  ya  fundada  la  ciudad  de  Santa  Rosa  de  Osos,  cuand 
todavía  la  comarca  f(ue  se  extiende  al  norte  y  nordeste  de  eli| 
aparecía  cubierta  por  selvas  vírgenes.  ' 

La  ola  de  pobladores  de  la  colonia  antíoquefia  fu 
penetrando  lentamente  en  aquellos  bosques  desdo  mediadc 
del  siglo  xvín,  más  en  busca  do  oro  que  de  terrenos 
labranza.  Fundóse  poco  á  poco  un  caserío  en  las  colinas 
veteas  del  riacliuelo  de  Ilojasancbas,  por  ser  su  locho  y  si 
aluviones  laterales  abundantes  on  aquel  metal,  y,  c5omo  c 
todos  los  establecimientos  comarcanos,  se  estableció  pe 
entonces  una  capilla  para  el  culto. 

Comparada  la  topografía  de   Ilojasanchas  con   la 
que    abora   está  Carolina,   se  comprende  bien    pronto 
vontíija  que  hubo  en  concentrar  la  población  en  el  últi 
sitio. 

Por  los  aflos  do  1783  á  85,  unos  señores  Barriento 
Fon  negras,  González,   Restrepos  y  Echeverris,   concurríc 
temporalmente  á  aquellos  lugares,  como  mineros.  Siendo  p 
entonces    Visitador  general    do    la    Provincia,   con    pleni 
poderes,   D*   Antt>nio    Mun  y  Velarde,    l\ió    requerido    pi 
algunos  de  ellos  para  poblar,  y  con  previa  Ucencia  so  hizo 
erección  de  la  parroquia  en    1785,  y  se  trasladó  do  Hoja 
anchas  al  paraje  en  quo  hoy  se  halla,  D.  Miguel  González  y  i 
esposa,  I),  Joaquín  Echeverri,  D*  Miguel  do  Restrepo  y 
español  IX  Antonio  de  la  Quintana,  fuernn  los  mas  solíclt 
obreros  para  llevará  cabo  aquella  fundación,  que  recibió 
nombre  de    Carolina  del    Príncipe,  sin   duda  alguna    pa 
honrar  al  principe  D.  Carlos,  hijo  de  D.  Carlos  Illy  herede 
do  la  corona  de  las  Espafias. 


—  203  — 


El   perímetro  de    Carolina    ostá    circundado    por   los 

territorios    limítrofes  de  Anorí,   Campamento,    Angostura, 
?anta  Rosa,  Azuero,  Santo  Domingo,  Yolombó  y  Amalíi. 

Para  la  mejor  inteligencia  do  la  descripción  de  osta  parte, 
complicada  por  su  difícil  orografía  y  por  la  multiplicidad  de 
eas  aguas  corrientes,  la  dividiremos  en  tres  porciones,  com- 
premlidas  por  la  hoya  del  Porce,por  la  del  Guadalupe  y  por  la 
del  Tencha. 

La  cordillera  llamada  del  Porce  períenecc  á  Carolina 
desde  la  confluencia  del  Guadalupe  hawta  el  lindo  del  Distrito, 
con  los  de  Azucro  y  Santo  Domingo*  Esta  montafia  de  muy 
H  regular  elevación,  corro  paralelamente  á  las  aguas  del  río,  y 
H  contribuye  á  formar  el  flanco  izquierdo  de  la  hoya    de  su 
^  nombre.  El  aspecto  material  de  esla  cordillera  os  sobre  modo 
L  fiu^mdo,  y  sus  estribos,   guardando  cierto  paralelismo  do 
H  occidente  á  oriente,  rematan  en  la  margen  del  río*  Por  entre 
Bua  profundas  cañadas  corren  riachuelos   precipitados  que 
tienen  su  primer  origen  en  las  cumbres  do  esta  serranía.  Los 
riachuelos  son  alimentados  por  fuentes  menores  que  nac^n 
'^n  los  flancos    de    sus  ramificaciones,   y   que  al  recorrer 
hondonadas  menos  considerables  forman  un  relieve  capri- 
choso que  imprime  aspecto  salvaje  á  la  región.  Los  riacluielos 
*Iuo  mencionamos,  Dentados  de  sur  á  norte,  son  ;  La  Clara, 
Santa  Helena,  Caldera,   San   Fernando,  Trapichera,  Nechí 
y  Quebradona,  desprendidos  respectivamente  de  los   altos 

IMúnteloro,  Angosturita,  San  Fernando,  Arbolito,  San  Fran- 
cisco y  la  Paja. 
Las  montañas  principales  do  donde  brotan  las  aguas 
í^ti  forman  la  hoya  del  Guadalupe,  son  Tenche  y  Guanacas. 
^^  oí  sitio  do  Cervatanal  hay  una  cordillera  que  se  dinde  en 
*^  dos  ramas  dichas  ;  la  primera,  es  decir,  la  do  Tenche, 
^^SUe  aproximadamente  al  norte,  para  morir  cerca  del 
^^huelo  de  San  Pablo  y  para  servir  de  límite  á  las  aguas  quo 
^^i^tenal  Guadalupe  por  su  Oanco  derecho,  y  á  las  tributarias 
^^  Tencho  por  el  lado  izquierdo.  En  el  laclo  derecho  do  esta 
<^í^lillera  tienen  su  origen  los  riachuelos  Chiquita  y  Cernen- 


204 


I 


O,   qiio  se  unen  cerca  de  la  cabecera  del  Distritc 
seguir  y  juntarse  luego  con  el  Grande  y  el   llerradurila, » 
desaguar  en  la  orilla  izquierda  del  Guadalupe,  1 

La  segunda  rama  de  esta  bifurcación  se  extiende  de  oeste 
á  sudeste,  apoya  su  costado  izquierdo  en  el  riachuelo  de 
Guanacas  hasta  su  desembocadura  cu  el  Guadalupe,  y  sigue 
costeándolo  hasta  terminar,  después  de  dividirse  formando 
colinas  y  lomas,  en  el  punto  donde  desagua  en  el  mismo  río 
el  riacíuielo  Grande,  que  tiene  sus  vertientes  en  la  cscxirp. 
izquierda  de  la  cordillera  que  describimos. 

La  cordillera  del  Helechal  principia  en  la  orilla  derecha 
del  río  Guadalupe,  frente  á  la  desembocadura  del  Guanacas, 
se  desarrolla  de  sur  á  norte  y  forma  varias  ramificaciones,  las 
cuales  divididas  á  su  vez  dan  nacimiento  á  lomas  v  colinas 
terminadas  cerca  del  arroyo  Claritas,  que  baja  de  la  altura  dt^ 
Rosario  en  el  distrito  de  Santa  Rosa*  | 

Del  cerro  de  Mocorongo  se  desprende  una  elevada  cor* 
dillera  que  con  el  nombre  de  Ñus  sigue  al  sor  con  ligera 
inclinación  al  oeste,  y  cambia  luego  para  volver  al  norte.  Esta 
masa  de  tierra  apoya  su  costado  izquierdo  en  el  riachuelo 
Claritas,  y  el  derecho  en  Ilojasanchas;  tiene  el  nombre  do 
Ñus  hasta  frente  al  lugar  en  que  el  primero  de  estos  dos 
riacluielos  desagua  en  el  río  Guadalupe,  desde  dondo  sigue  la 
margen  derecha  del  río  con  cl  nombre  de  Palmiclial,  separa 
o!  mismo  río  del  de  Hojasancbas  y  llega  a  morir  muy  dep 
milla,  en  forma  de  oteros,  donde  se  reúnen  las  dos  corrien 
mencionadas. 

Hacia  el  norte  del  Distrito,  cerca  de  la  gran  catara 
nace  otra  montaña  llamada  Clucharrón,  cuyo  curso  occidonl 
tiene  sus  declives  en  el  río  Guadalupe  hasta  donde  éste  recibe 
las  aguas  del  Herra(hn*a ;  do  aquí  en  adelanto  cambia  i|H 
dirección  hacia  el  oriente,  y  se  bifurca  de  manera  que  una^P 
sus  ramas  dirigida  al  oriente  separa  las  aguas  de  Sant 
Gertrudis  y  Santa  Petronila,  y  toma  el  último  de  est 
nombres.  El  otro  ramal  tira  francamente  al  norte;  pera 
llegar  á  la  aldea  de  Higuerón  se  divide  aún  siguiendo  uua 


—  205  - 


í 


¥ 


SUS  ramas  al  oriente  para  cambiar  luego  al  norte,  y  continuar 
costeando  el  Guadalupe  hasta  su  entrada  en  el  Porce.  El 
ultimo  estrilx)  llega  á  Morrón,  límite  con  Anorí,  sin  que  remate 

en  ese  punto. 

El  postrer  ramal  de  esta  última  bifurcación  se  endereza 
al  noroeste  hasta  Santa  Barbara;  de  allí  torna  a!  norte,  sepa- 
rando las  aguas  que  caen  al  Sari  Juan  por  la  derecha,  y  al 
Teiiche  por  la  izquierda. 

Forman  finalmente  la  hoya  del  Tenche,  la  ya  expresada 
cordillera  de  este  nombre ;  la  del  Salado,  que  tiene  su  naci- 
micuto  cerca  de  la  coíilluencia  de  los  ríos  Tenche  y  Concep- 
ción al  norte  dul  Distrito,  terminada  cerca  del  arroyo 
Cimitarra  en  territorio  de  Santa  liosa,  y,  para  concluir,  la  del 
Retiro,  estribo  de  la  cordillera  de  San  José,  que  tiene  su 
dirección  al  noroeste  hasta  el  alto  de  Montailita* 

El  Tenche  recibe  varias  corrientes  de  agua,  [*ero  de 
alguna  consideración  solamente  las  de  Anime  y  el  Salado. 

Separada  de  las  tres  hoyas  anteriores,  liay  también  la 
del  riaclnielo  San  Juan,  que  en  su  curso  cambia  su  nombre 
por  el  de  San  Pablo,  recibe  numerosos  arroyos  de  poca 
dignificación,  y  tiene  su  origen  en  la  curdillera  de  Santa 
Gertrudis. 

Por  Carolina  pasa  uno  de  los  dos  caminos  que  de  la 
•^pitaldel  Estado  van  al  rico  distrito  de  Remedios.  Fuera  de 
^^^\h  de  comunicación,  hay  otra  que  guía  á  Angostura; 
una  muy  mala  para  Anorí,  y  otra  semejante  para  Azuero, 
Mucho  se  acortaría  la  distancia  entre  Carolina  y  Medellín, 
'^tíiljleciendü  la  comunicación  á  lo  largo  del  río  Porce, 
"vT^ta unirla  con  la  carretera  de  Aguasclaras  un  poco  abajo 
<íe  Barbosa. 

Los  muradores  de  Carolina  son  robustos,  industriosos,  y 
UÍ5  buenas  costumbres  en  general.  La  parte  trabajadora  se 
"^icaá  la  explotación  de  los  minerales  de  oro  corrido,  y  de 
*^  Vetas  del  mismo  metal.  Es  de  advertir  que  á  pesar  de  la 
PNongada  labor  y  muchos  rendimientos  do  sus  placeres 
¿auríferos,  cada  díase  tiene  en  aquel  Distrito  la  maniíestación 


-  200  — 

de  nuevos  tosoros  sumamente  proinetedores  para  la  industria 
minera.  Los  campesinos  se  dedican  en  corta  escala  á  la  cría  y 
ceba  de  ganado  vacuno,  y  al  mantenimiento  del  lanar  y 
caballar,  sumamente  escasos.  En  compensación,  las  faenas 
propiamente  agrícolas  dan  un  producto  admirable,  capaz 
para  el  sostenimiento  délos  vecinos  y  aun  para  el  tráfico  con 
los  distritos  cercanos. 

Con  el  oro  extraído  de  sus  veneros  mantienen  los 
habitantes  de  este  Distrito,  con  el  de  Medellín,  el  comercio  de 
mercaderías  extranjeras,  y  con  sus  frutos  propíos,  por 
cambios  recíprocos,  el  tráfico  con  los  habitantes  de  Santa  Rosa, 
Azuero,  Angostura,  Anorí,  Amalii  y  líemedios. 

Los  terrenos  de  las  riberas  del  Porce  son  bast^inte 
fértiles.  Los  del  Guadalupe  son  un  tanto  estériles;  mas,  en 
compensación,  sus  vertederos,  fuentes,  arroyos,  manantiales, 
torrentes,  riachuelos  y  ríos,  son  de  tradicional  opulencia 
aurífera.  Por  lo  que  se  refiere  al  Tenche,  en  la  parte  que  toca 
á  Carolina,  las  tierras  son  de  relativa  feracidad,  pudiendo 
dccii^se  en  conclusión  que  en  el  Distrito  los  pastos  naturales 
son  pobres,  mieiitras  que  los  cultivados  en  el  Porce  y  en  el 
Tenchc,  son  sustanciosos  y  nutritivos. 

La  gente  del  Distrito  se  distingue  por  su  ingenio  para 
las  artes.  Hay  en  el  muchos  carpinteros  que  tienen  habilidad 
bástanlo  para  construir  excelentes  máquinas  aplicables  &  la 
minería;  bueiin-=i  herreros,  que  d^sdo  la  hccliura  de  Incn 
templados  cuchillos  de  monte,  llegan  Irasta  la  fabricación  del 
rcmíngton ;  guarnicioneros,  sastres  y  alfareros  quo  en  su 
oficio  hacen  primores  por  la  linura  de  la  obra  y  por  la  exacta 
imitación  de  los  objetos, 

b'uera  de  las  producciones  manufacturadas  de  qtto 
hablamos,  produce  el  territorio  de  Carolina,  papas,  yucas, 
arracachas,  maíz,  plátanos,  frísoles,  maderas,  tabaco,  arroz, 
cacao  y  ca5a  de  ay.ucar. 

No  ha  habido  en  el  Distrito  gran  entusiasmo  por  !a 
educación  pul)lica,  y  por  eso  faltan  entre  sus  liijos  pet^onnjes^ 
quo  recomienden  e  ilustren  el  lugar  de  su  nacimiento.  Xjcm 


t 


I 


—  207  — 

ediRclos  para  escuelas  de  uno  y  otro  sexo,  son  buenos,  pero, 
§in  útiles  de  enseñanza,  poco  concunidoí?,  La  plaza  en  donde 
lisié  el  templo  está  bien  nivelada,  rodeada  de  muy  reprulares 
eiüficlos;  pero  las  calles,  aunque  empedradasi  son  desigualeSj 
tortuosas  y  nada  bellas,  ÜJia  llanura  que  se  extiendo  hacia  el 
nordeste  de  la  ciudad,  es  de  gracioso  aspecto,  y  las  numerosas 
colmas  que  resaltan  en  los  alrededores  dan  belleza  al 
paisaje. 

El  Distrito  tiene  una  Inspectoría  en  Higuet^im^  que  como 
fracción  le  pertenece;  y  además,  caseríos  notables  en  Claras, 
Ctaritas»  Guanacas^  Guanaquilas,  Herradura,  llerradurita, 
U  Cuelga,  San  Pablo  y  Tcnchc. 

liico  en  sus  primeros  años  por  la  fácil  explotación  deloi'o, 
dwailcnte  u  por  lo  menos  estacionario  basta  estos  últimos 
anos,  el  diíitríto  de  Carolina  pai*ece  querer  entrar  por  el 
canüiiode  la  regeneracicjn  y  de  la  prosperidad,  sosteniéndose 
contjl  doble  apoyo  que  le  prestan  la  industria  minera  de  un 
lado  y  la  agrícola  de  t*tro.  En  iodo  caso,  más  que  oscuro  y 
<lüdo3o,  nos  parece  cierto  y  lirillanto  su  porvenir* 

Población, 8, 121  habitantes,—  Latitud  norte,  6^37'20^^— 
Longitud  occidental,  1**25'40'\ — Altura  sobre  el  nivel  del  mar, 
1'155  metros.  —  Temperatura^  19\ — Límites  ;  con  lina  al  norte 
^n  Aiiorí  y  Angostura;  al  oriente  con  Amalfi;  al  occidente 
^ott  Angostura  y  parte  de  Santa  llosa,  y  al  sur  con  Santa 
liosa  y  Azuero. 

Hojasanchas»  —  Esta  parte  de  Carolina  ha  sido  erigida 
últimamente  en  Distrito;  pero  como  ignoramos  sus  límites  y 
l^  demás  que  á  ella  se  refiere  oíicialmente,  nos  contentamos 
^'Ubrlrque  su  descripción  general  queda  por  ahora  com- 
I^ndida  en  la  que  antecede, 

Edtre-rios.  —  Llámase  así  este  Distrito  por  estar  colo- 
<s*do  entre  dos  aguas  :  el  Riochico  al  sur,  y  el  Riograiule  al 
norte. 

Fué  mandado   fundar  por  orden  del  Oiibernador   de 


-  208  — 

Aiitioquia^  D.  Juan  de  Dios  AranzazU;  en  25  de  mayo  de  1835, 
a  petición  de  los  señores  D.  José  Ignacio  Jaramillo  y  D,  Mo- 
desto Tamayo,  quienes  deben  sor  considerados  como  funda- 
dores, D.  José  María  Sierra  dono  el  terreno  sobre  que  está 
construida  la  cabecera  del  Di^strito. 

Entre  los  ríos  Chico  y  Grande  coi*i*e  un  lindo  riachuelo 
llamado  Don  Diego,  y  sobro  su  orilla  derecha,  en  uu  plano 
suavemente  inclinado,  están  las  casas  de  Entre-ríos,  corao 
protegidas  por  numerosas  colinas,  que  con  el  nombre  de  cu- 
chillas  constituyen  la  configuración  de  esta  elevada  meseta 
anlioqueña,  desde  el  alto  de  San  Pedro  al  sur  hasta  el  de  San 
José  al  norte,  y  desde  las  llanuras  de  Cuihá  al  occidente  hasta 
las  montañas  del  Perro  y  de  la  Trinidatl  al  oriente- 
Llamase  el  riachuelo,  Don  Diego,  porque  corro  sobre 
terrenos  que  pertenecieron  antes  á  D.  Diego  Beltran  del 
Castillo,  progenitor  de  una  notable  familia  del  Estadn 

Comparada  la  capacidad  territorial  de  este  Distrito»  ron  la 
que  era  concedida-aiiüguamente  u  las  parroquias  antioqueñas, 
se  puede  decir  que  es  notablemente  reducida.  Sin  emliargo, 
como  sus  campos  son  feraces  y  sus  habitantes  laboriosos  y  d© 
buenas  costumbres,  produce  lo  bastante  para  crearse  una  ine* 
dianía  holgada,  decente  y  decorosa. 

Se  elabora  en  este  Distrito  una  fuentecita  salada;   ha^ 
criaderos  de  ganado  vacuno,  y  su  campiña  está  embellecida 
por  el  peñón  de  Hiochico^  promontorio  sienítico  granitoide, 
congénere  con  el  de  Guatapé,  y  aunque  no  tan   elevado  y 
macizo,  no  menos  liermoso  que  aquél. 

I^oljtación,  ¿.534  halutantes.  —  Latitud  norte,  Vf  24'  4S 
—  Longitud  occidental,  P  33'  '2H'\  — Altura  sobre  el  nivel  > 
mar,  "2.127  metros,  —  Temperatura,  17".  —  Límiles  ;  con» 
lina  al  norte  con  Santa  Rosa;  al  oriente  con  A/Aiero;  ol  oocí- 
dente  con  Belmira,  y  al  sur  con  San  Pedro. 


San  Andrés  ó  Cuerquia.  —  Lo  referenlo  á  la  historia  * 
esta  fundación,  ci^tá  consjgnatlu  en  parte  en  el  Compentlio  Hls* 
*órico  de  esta  obra*  En  poco^  lugares  del  territorio  antioi]ueño 


íímcrüii  lugar  acóñlecimientos  más  csencialmenic  trágicos" 
que  en  éste ;  pero  no  bien  hubo  cesado  el  tumulto  de  las  armas 
y  la  efusión  de  la  inocente  sangre  de  los  indios,  cuando  so  vio 
que  lodos  los  conatos  para  formar  base  de  colonización  y  para 
erigir  poblaciones,  quedaron  reducidos  a  la  existencia  de  un 
caaerío. 

Después  que  D.  Gaspar  de  Rodas  hizo  sangrienta  justicia 
en  algunos  de  los  caciques  coligados  para  dar  muerte  a  Andrés 
de  Valdivia  y  sus  compañeros,  la  comarca  quedó  poco  más  ó 
menos  como  la  hallaron  los  conquistadores.  Es  preciso  ex- 
ceptuar, sin  embargo,  el  lugar  bajo,  cálido  é  insalubre 
ocupado  un  poco  más  tarde  por  el  poblado  de  San  Andrés, 
nombre  que  recibió  del  que  tenía  el  primer  conquistador^  ó  del 
que  éste  dio  al  río  en  cuyas  márgenes  fué  aquel  lugar  edi- 
ficado. 

En  los  primeros  años  do  laConquista^  y  aun  muy  entrado 
el  tiempo  de  la  Colonia,  San  Andrés,  á  pesar  de  sus  malas  cir- 
cunstancias climatéricas,  mantuvo  cierto  reducido  aujc,  por 
cuanto  el  único  camino  para  comunicar  la  vieja  provincia  con 
laflde  la  costa  atlántica  y  las  del  interior,  conocido  con  el 
nombre  de  Espíritu  Santo»  pasaba  por  allí. 

Un  poco  después,  cuando  Antioquiatuvo  comunicaciones 
híWíiael  oriente,  San  Andrés  fué  de  menos  á  menos,  hasta 
Híducirse  a  un  grupo  miserable  de  habitaciones  sin  ventajas  y 
sin  importancia. 

Hace  en  éste,  treinta  anos,  que  por  influencia  del  Gober- 
nador de  Antioquía,  Sr.  José  Justo  Pavón,  la  cabecera  de  este 
Wslí'ito  cambió  de  nombre  y  de  lugar,  para  estar  hoy  en  una 
'^ti'ocha  ladera  cercana  a  la  orilla  derecha  del  río  San  Andrés, 
Pí^ís antiguamente  ocupado  por  los  cuerquias,  de  donde  pro- 
gne d  origen  del  nombre  de  Cuerquia,  que  hoy  lleva  la 
cabecera  del  Distrito. 

De  los  primitivos  fundadores  del  San  Andrés  antiguo, 
poco  ó  nada  se  sabe ;  mas  en  cuanto  á  los  do  Cuerquia,  es 
reconocido  que  los  señores  Ualdomero  y  Pedro  José  Jara- 
niiilo,  naturales  déla  ciudad  de  lüonegro,  auxiliados  podero- 

14 


I 


aamcnte  por  l4  prc»ljílero  Domingo  Aiituniu  Angaiit 
loa  vei*dadero3  fundadoree!, 

Estu  Üistntíjeylú  recoi-riilu  eii  diroceión  aproximada  do 
^ur  á  norte  por  el  río  San  Andrés,  ol  que  teniendo  bus  naci- 
mientos en  el  alto  del  I^áramo,  cerca  do  Bolniiraj  va  á  desaguar- 
en el  Cauca  en  el  punto  de  Bredunco,  en  donde  los  indios  U^H 
nían  á  la  llegada  de  los  españoles,  un  puente  de  bejucos  par^^ 
paliar  el  río.  En  ese  nii^nio  punto  está  hoy  en  conairuccióü  un 
puente  suspendido  de  hierro,  para  poner  en  comunieaeión  la    ^ 
banda  oriental  con  la   occidetitat    del    Cauca,  enfrente  do 
Ituango»  Tanihió]!  fué  llamado  eate  punto  Pescadero  desde  su 
descubrimiento» 

El  río  San  Andrés  recibe  por  bu  orilla  derecha  lo§  rí 
chuelos  Caytrillnn,  Cruces,  Piedecnesta,  Cañales,  ChüriH}ra  5 
muchos  otros  arroyos  do  n^enor  cuantía  c¡ue  no  merecen  de* 
nominación  eeipecial.  Los  riacluieloH  Ochalí  y  Purf,  aunque 
derraman  sus  aguas  en  el  San  Andrés,  corren  en  eu  mayor 
parte  por  el  territorio  de  Yarumah 

Por  la  orilla  izquierda,  recibe  los  riachuelos  San  í( 
Santa  Inés,  Porquera  y  Tamfi  con  otras  fuentes  de  poca  co 
sideraciLin, 

Cuerquia  está  situada  en  una  breve  esplanada,  domina» 
por  dos  cordilleras  desprendidas  de  la  principal  de  los  And 
anlioqueños,  que  para  nuestra)  intento  hemos    llainatlo 
occidente*  Las  faldas  de  estas  dos  cordilleras  son  risc^eae, 
como  todo  el  resto  del  DisI  rilo  está  recorrido  par  t«mlraluertes 
numerosos,  el  aí^peclo  geneial  es  inlinilamenle  doblado  y  de 
aspecto  salvaje*  Por  efecto  do  esta  estructura ,  el  clima  es 
variado»  intensamente  frío  en  las  cimas  de  las  cordillerMf 
templado  en  las  alturas  lntet*medías,  y  ardentísimo  tm  laa^ 
orillas  del  Cauca  y  Vegas  det  San  Andrés.  flH 

Hacia  la  parte  de  occidente,  se  interpone  ta  cordillera  i(ii^^ 
sopara  las  aguas  de  San  Andrés  de  las  del  riachuelo  Santa- 
maría,  el  cual  tiene  su  origen  en  territorio  de  Liborína, 
entra  luégu  dividiendo  ese  distrito  del  de  Babanalarga,  ha^ 
perderse  en  el  Cauca. 


Allí 


nles  y  dcüiírtialeB  i 


u  mayor  parto,  los  torre- 
nos  de  eí*te  Dií^trito  son  sumamonto  l'eraccB;  y  düHdo  que  ho 
ha  dicho  cutU  es  su  fiaoiininía  genornl,  y  desde  quo  se  «cpn 
cuál  08  6U  situación  geográfica,  fácil  será  cnniprendor  que  sus 
pmducciories   naturales  sean   prodigiosamentG  distintas. 

El  territorio  de  Cuerquia  es  sumamente  rico  en  Ilíones  y 
aluviones  auríferos*  Sobre  la  cumbre  de  la  cordillera  principal, 
t'ii  los  estribos  subalternos  y  en  el  cauce  íle  los  liirront^ji^,  hay 
velíisy  depósitos  que  han  sido  elaborados  en  los  tiempos  pa* 
sados,  yque  aún  se  elaboran.  Nos  parece  (pie  la  riqueza  nie* 
táliea  en  San  Andrés  no  ha  sido  atendida  suíicientemente, 
pues  loa  pocos  establecimientos  quo  hay  en  el  Distrito  son 
insigtiíflcantes. 

La  población  no  os  muy  aficionada  al  laboreo  de  las 
Uiinaíi;  gfista  más  do  los  irabajoR  agrícnhis;  y  aunque  estos 
niiísitioíi fKS  han  hecho  en  reducida  escala^  producen  h}  bastante 
en  loa  gt^neros  comunes  de  alimentación,  y  aun  dejan  un  resi- 
duo c<jn  que  se  trafica  en  los  distritos  vecinos. 

Aunque  los  terrenos  y  el  clima  sean  favorables  en  dl- 
vcT'ííJs  puntos  para  el  cultivo  del  cacao,  del  tabaco  y  del  café, 
^slaíí  labores  son  allí  ton  rudimentarias  que  no  merecen  men* 
ciOn  especial. 

Entre  varios  fenómenos  geológicos  que  pueden  llamar  la 

íitc»Bción  del  viajero,  hay  en  el  río  San  Andrés  uno  conocido 

P<^p|og  habitantes  del  país  con  el  iionibre  de  El  Holto  inmenso, 

feínosa  cascada  en  que  las  aguas  del  río  tlesclenden  do  un 

modo  cosí  vertical,  por  un  espacio  do  300  metros^  desde  una 

toíiperatura   fría  en  la  aliara,  hasta  otra  templada  al  pie* 

E?!fa calurata  es  semejante  á  las  que  se  pmsentañ  en  el  curso 

ú^  Ilíonesrro,  en  el  Tajjartó,  en  ol  Guadalupe  y  en   mucbos 

otn)«  nos  del  Estado,  y  es  también  congénere  de  los  vistosos 

íwllas alpinos  que  el  turista  europeo  contempla  en  sus  viajes 

[K»r  las  montañas  helvéticas,  y  tiene  cercana  su  rcsonímcia 

|>fnloresca  en  el  nacbuLdo  denominado  ChorrerajCn  donde  una 

cdarata  majestuosa  nudo  100  metros  de  altura  en  su  descenso. 

l'iene  San  Andrés  las  siguientes  fracciones  :  San  Andrés» 


—  -21^2  — 

primitiva  publaciun;  Toldas,  con  una  capülita;  Brujo  y  Cruces. 
En  cada  una  de  estas  fracciones  liay  un  Inspector  de  policía, 
quien  obra  Ijajo  la  inmediata  vigilancia  del  Jefe  municipal. 

La  mayor  parte  de  los  edificios  de  la  cabecera  del  Distrito 
son  de  tapias  y  tejas,  y  hay  agua  potable  en  abundancia.  La 
educación  pública  está  medianamente  atendida,  y  de  ella  ha- 
brán de  aprovecharse  mayormente  los  liabitantes,  á  causa  de 
su  carácter  dócil  y  manso. 

Población,  3/147  habitantes.—  Latitud  norte,  6'52'0\ 
—  Loji^itud  occidental,  1^-46' O",  —  Altura  sobre  el  nivel  del 
mar,  588  metros.  —  Temperatura,  26°  (1),  —  Límites  :  con- 
fina al  norte  con  Yarumal  y  Cáceres;  al  oriente  con  Yarumal; 
al  occidente  con  Huango,  y  al  sur  con  Sabanalarga  y  Belmira- 

Santa  Rosa  de  Osos,  —  La  importante  ciudad  de  Santa 
llosa  de  Osos,  fué  cabecera  de  cantón  en  tiempo  de  la  extinguida 
Nueva  Granada,  yes  hoy  capital  del  Departamento  del  Norte. 

El  conquistador  Andrés  de  Valdivia,  dicen  las  crónicas, 
fué  el  descubridor  de  este  gran  territorio;  mas  nosotros  nos 
inclinamos  á  pensar  t{uehay  en  esto  algún  error,  puesliobledo, 
muy  anterior  á  Valdi\"ia,  por  niedicj  de  uno  de  sus  tenienteíi 
exploró  parte  de  esa  comarca. 

Sea  como  fuere,  al  conquistador  Valdivia  siguió  D.  Gaspar 
de  liodas,  y  tanto  uno  como  otro  visitaron  la  meseta,  comba- 
tieron con  los  .indios»  padecieron  los  rii^orcs  del  frío  en  las 
alturas;  y  por  liaber  liallado  en  aquellos  bosques  de  robleín 
numerosas  tn)pas  de  osos,  dieron  en  llamar  a  todo  el  circuito 
El  valle  de  los  Osos,  y  a  la  ciudad  que  mas  tarde  se  fundó  en 
él,  Santa  Rosa  do  Osos. 

Los  indios  que  poblaban  esta  región,  atreviílos  y  belicosos 
resistieron  al  empuje  de  los  españoles;  mas  por  Un  y  término 
quedaron  sometidos  al  valor  castellano,  á  la  superioridad  de 
las  armas  v  al  diente  carnicero  tle  los  alanos. 


(h  Laiiliíü»  iniigimd»  altura  >  hMniinaiura  ho  t.^riMi-i^ial  mui^ao  Suu  Ainlré», 
y  no  A  Cufrquía, 


-  2\2  - 

Todo  lo  que  piioflo  llamarse  puna  de  Santa  Rosa  do  Osos, 
alcanza  una  altura  muy  considerable,  y  su  aspecto  general, 
c(m  excepción  del  declive  de  las  cordilleras  que  tocan  al  Dis- 
Itrito,  tiene  la  fisonomía  de  tierra  yerma,  triste  y  solitaria.  Si 
se  pn^scinde  de  la  ciudad  misma,  y  de  algunos  otros  pueblos 
fundados  en  alternativas  desmembraciones  de  territorio  en 
donde  los  vecinos  llevan  vida  activa  y  social,  el  resto  es  silen* 
cioso  y  melancólico  ;  las  consientes  de  agua  ruedan  por  más 
órnenos  profundas  quiebras;  el  roble  frondoso  y  oscuro  forma 
bosques  de  trecho  en  trecho;  arbustos  de  gracioso  aspecto  so 
preíKíntan  á  distancia;  praderas  reducidas  esmaltan  las  orillas 
de  los  arroyos;  yerbas  raquíticas  cubren  grandes  espacios  del 
suelo;  altas  barranc^as  indican  el  anterior  laboreo  de  las  minas ; 
numerosas  cañadas  dibujan  en  complicada  red  el  cauce  de 
reposados  riachuelos,  y  las  humildes  casas  del  minero  ó  del 
agricultor,  se  ven  acá  y  allá  sin  arboledas,  ein  jardines,  sin 
Iiuertoa,  y  acompañadas  á  lo  más  por  sementeras  de  maíz, 
de  arracachas  y  de  papas ;  pero  en  compensación  el  aire  es 
frío  y  tónica,  el  agua  pura  y  reft'cscante,  la  atmósfera  diáfana; 
y  como  fenómeno  análogo  al  que  se  observa  en  alta  mar,  las 
liommatulinas  sonde  un  efecto  arrebatador,  porqueentonccs 
las  alturas  dominan  un  horizonte  espléndido,  como  el  que  se 
^e  al  levantarse  del  abismo  el  globo  enrojecido  del  sol  acom- 
pafiadodelos  apacibles  cambiantes  de  la  aurora.  En  las  faldas 
de  esa  gran  mole  montañosa,  hacia  el  oriente  y  hacia  el 
í^<^rde8te,  el  paisaje  varía,  porque  entonces  la  vida  equinoccial, 
estimulada  por  el  calor,  se  viste  do  gala  y  se  ofrece  bulliciosa, 

A  principios  del  siglo  xvín,  algunos  habitantes  del  valle  de 
Aburra  tiraron  para  el  lado  de  aquella  hasta  entonces  soli- 
'^ria  comarca,  con  el  lin  de  buscar  oro.  Lo  primero  en  que  se 
^uparon  fué  en  explorar  el  territorio  de  San  Pedro;  pasaron 
'^t^goálos  lados  de  lielmira,  y  contrajeron  por  último  su 
trabajo  á  beneficiar  los  lechos  y  playones  de  Riochico  y  Rio- 
grande.  Esta  explotación  fué  de  admirable  riqueza  en  un 
principio,  sobre  todoen  Quebraditas,  San  Andrés,  San  Jacinto, 
San  Pedro,  Entre-ríos  ven  lo  que  hoy  es  Azuero» 


M i 


^  311  — 


eiM 


Halagados  por  la  ganancia,  siguieron  los  explorador 
hacia  el  norte,  y  siempre  con  buen  óxito  fueron  establecion( 
omprosasá  uno  y  otro  lado,  ha^ta  llegar  á  las  cercaníaa  d 
punto  en  quo  hoy  eetá  la  ciudad.  Conseguido  esto,  fabricai 
una  ranchería  en  la  parte  sur  do  aquel  punto,  y  eso  cuaii 
general» ocupado  por  empre«ariüB  dintinguidos,  se  enríquec 
bien  pronto,  estimulo  nuevas  empresas  y  atrajo  al  cirí 
gran  numero  de  luxbitantes* 

Inmediato  al  caserío,  quedaba  un  plano  elevado  en  forn 
de  anfiteatro,  y  sobre  ose  plano  agruparon  habitacionest  q 
al  fin,  y  ya  para  mediatlos  del  siglo  anterior,  presenlab 
aspecto  de  ciudad.  Esa  ciudad  puso  su  planta  sobre  un  han 
de  oro,  puos  como  tal  so  repula  hoy  el  sitio  en  que  está,  y  t 
así  es,  quo  para  ponderar  la  riqueza  de  ese  mineral,  algul 
ha  dicho  que  se  compromotería  á  edificar  una  ciudad  igual 
un  punto  señalado,  á  trueque  de  quo  se  le  permitiese  benefici 
tal  depósito. 

Hasta  entonces,  entre  otros  ricos  placeres  se  tral)aj 
como  de  mas  crédito  los  de  San  Josó  y  la  Matica,  en  qui 
extraía  oro  de  alta  ley,  como  lo  es  en  general  el  que  so  ex  ti 
con  el  nombre  de  oro  de  barranca  de  Santa  Rosa,  Efectl^ 
mente,  hay  pocas  cosas  más  bonitas  para  la  vista  que  el  c 
de  que  tratamos,  cuando  se  ve  limpio  y  en  cantidad  quo  lleg 
al  peso  do  algunas  libras,  J 

Entre  las  perdonas  que  iban  á  fijarse  en  esta  demarcan 
mi  acra,  había  algunas  tle  las  do  más  cuenta  en  la  Provine 
yon  su  mayor  pártese  enriquecieron  y  se  n)uÍtiplicaron.  fi 
descendientes  honran  hoy  la  ciudad  de  su  nacimienlo 
cuando  por  causa  de  la  amenazadora  pobreza  de  los  mineral 
6  por  otros  motivos,  se  han  dispersado,  el  excedente  ha  id 
otros  pueblos  del  Estado  y  A  otros  Kslados  de  la  U 
llevando,  por  lo  general,  hábitos  de  trabajo  y  de  virtud 

A   fines    del    siglo  pasado,   I)*   José   Mufloz   esta 
trabajos  do  minería  en  el  sitio  llamado  la  Trinidad,  ira 
quo  fueron  continuados   por   sus   hijos.    Este   cmp 
benefició  minas  de  aluvión  únicamente;  pero  más  tarde 


[ICl 

j 


deacendiontos  explotaron  riquÍHimaa  vetas,  y  sin  quo  las 
primeras  ni  las  últimas  so  hayan  agotado,  hoy  ol  rendiniionto 
metáliGo  oa  de  menor  significación •  Deapiióa  de  haber  descu- 
bierto las  minas  de  la  Trinidad,  nuevas  investigaciones 
condujeron  al  hallazgo  do  Cruces,  San  Ramón,  San  Francisco, 
San  Antonio»  la  Sopotrana  etc.,  ctc,  ricos  hacinamientos 
auríferos  que  han  dado  cuantiosas  sumas  á  los  propieta^ 
ríos. 

La  riqueza  minera  del  Distrito  c^tá  desílorada  en  todo 
lo  relativo  á  operaciones  do  fácil  ejecución ;  pero  eso  no 
quiere  decir  ([ue  el  oro  es  tu  agolado,  porque  trabajando  los 
depósitos  con  medios  poco  adecuados  y  con  instrumentos  do 
explotación  imperfectos,  los  empresarios  han  tenido  que 
pasar  por  cima  do  grandes  depósitos,  dejándolos  intactos, 
A  imiohos  de  esos  sitios  es  imposible  llevar  agua  corriente;  y 
comool  agua  oa  la  fuerza  primorcüal  en  semejante  clase  de  labo< 
''es,  todo  trabajo  posterior  ha  sido  impraclicable.  La  industria 
^^inora  avanza  hoy  con  asombrosa  rapidez,  y  antes  quo  diga 
'^  última  palabra  en  materia  do  progreso,  ya  sus  medios 
'^^ibrán  sido  suücientos  para  sacar  á  luz  los  copiosos  tesoros 
de  e^ste  Distrito. 

El  territorio  do  los  Osos  es  una  puna  do  considerablo 
^'turai  como  lo  indicamos,  y  su  mayor  mole  montañosa  es 
^"^^  misma»  por  cuanto  está  situada  an  la  cordillera  occi- 
^^>^tal  antioqueña.  Los  ribetes  de  esa  meseta  son  cojas 
^*^*l>íijadas,  con  excepción  de  una  que  otra  elevación  culminante 
*^^itio  San  José,  Morroazul  etc.  Verdad,  que  entro  río  y  río, 
^*í^chucloy  riachueloj  hay  levantamientos  do  terreno  quo  dan 
^Sura  doblada  al  país;  pero  esas  rugosidades  alcanzan  apenas 
*  P^e8enta^  á  la  vista  como  un  remolino  de  colinas  y  de  oteros 
ficciosamente  dispuestos» 

La  cordillera  de  San  José  ofrece  dirección  aproximada  de 

^>*  á  norte,  mientras  que  la   do  Morroazul  está  al  noroeste. 

^  la  primera,  las  cúspides  más    notables  son   San   José, 

^^íipitos,  Juan  Cabeza,  San  Isidro,  Consola  y  Cara  do  Perro, 

^'^ndo  San  José  la  más  elevada^  pues  mide  2,739  metros  sobre 


^  216  — 


el  nivel  dol  mar.  En  Morroaziil  las  más  avanxadas  cimas  se 
la  de  su  nombre,  San  Jerónimo  y  Horconquemado. 

San  José    da   nacimiento   á  numerosas    fuontos, 
engrosar    el  caudal  de  los  ríos  Tenche  y  Guadalupe. 

Entre  las  corrientes  de  agua  son  las  principales  :  Rio 
grande,  que  naco  en  los  llanos  de  Cuiba  y  Chocó,  y  sigue  cor 
dirección  sur  escasamente  inclinada  al  oriente.  Este  vk 
desagua  en  el  de  Medellín  6  Porce,  casi  enfrente  de  Porcito 
y  recibe  por  la  derecha  los  riachuelos  Quebradona  y  Cande 
laria^  Por  la  izquierda,  le  entran  Bramadora,  San  Francia^ 
Chocó,  Santa  Ana,  La  Muñoz,  Orobajo,  Paja,  Juntas,  Animas 
Piedragorda  y  Chorrera,  La  primera  fuente  del  Guadalup 
está  en  la  ciudad  misma  de  Santa  Rosa,  pues  el  agua  que  lí 
surte  es  la  corriente  originaL  El  Guadalupe  está  formad* 
por  los  riachuelos  San  Antonio,  San  Juan,  San  José,  Aguas 
frías,  Luis  Brand,  los  cuales  reunidos  con  el  nombre  de  L¡ 
Trinidad,  desaguan  por  la  izquierda,  agregando  por^ 
mismo  lado  los  raudales  Cruces,  Guanacas  y  Santa  Bárbarti 
mientras  que  por  la  derecha  se  le  unen  Guacamaya,  Sai 
Antonio,  San  Francisco,  Cruces,  Rionegrito,  PontezueIa_ 
Piedragorda. 

El    río   Minavieja    nace  en  Vallecitos,  corre  al   nc 
y  está  formado  por  los  riachuelos  Cimitarra,  Cuestas, 
José,  San  Pedro  y  Retiro,  y  desagua  en  el  Nechí  despi 
de  juntarse  con  los  ríos  Pajarito,  Cañaveral,  San  Pablo^ 
Tenche-  V 

El  Minavieja,  el  Riogrande  y  el  riachuelo  CastrillcT 
nacen  en  Tierraadentro,  Vallecitos  y  Cuibá.  En  la  parte  cent 
do  ese  circuito  existe  un  curioso  fenómeno  que  consiste  enj 
tÜvorcio  de  aguas,  sumamente  notable.  El  Riogrande  y  el 
navieja  van,  el  primero  al  sur  y  después  al  oriente,  y  el  seguí 
al  norte,  mientras  que  á  poco  más  do  100  metros  al  occide 
del  primero,  naco  el  Castrillón,  que  une  sus  aguas  á  laaj 
Cauca,  para  mezclarlas  con  las  de  sus  compañeros  en  la  lío* 
de  Nechí,  á  muchos  miriámetrofíde  distancia. 

Aunque  lo  que  llevamos  dicho  sobre  el  suelo  de 


Dfetríto,  presupone  en  la  mayor  parte  de  él  pora  feracidad, 
no  podemos  seguir  adelante  sin  manifestíir  que  por  la  faz 
agrícola,  el  terntorio  mejora  día  por  día.  En  los  tiempos  do 
la  Colonia,  el  terreno  se  vendía  á  ínGmo  precio  y  sus  rendi- 
mientos eran  exiguos. 

Hoy  no  sucede  lo  mismo;    los  predios   aumentan    do 
valor,  y    si  bien  la   meseta  tiene  grandes  pedazos  completa- 
mente estériles,  otros  contiene  niodianamentc  productivos, 
Fatigan    su    pensamiento   los    habitantes    de   la  coniarca, 
indagando  la  causa  productora  de  este  cambio,  sin  dar  wn 
ella;  mientras  que  nosotros  pensamos  buenamente  que  el 
hecho  80  explica  con  sencillez,  diciendo  que   á  medida  que 
íiumentanlas  necesidades,  rWobla  el  brío  de  los  trabajadores, 
y  si  no  con  perfección,  cultivan  mejor  el  campo. 

Así,  Santa  Rosa  produce  en  mayor  ó  menor  abundancia 

Jíiaíz,  papas,  frísoles,    habas,  arvejas,  garbanzos,   lentejas, 

arracachas,    achira^  coles,  calabazas,  naranjuelas,  naranjas, 

poinas,  guamas,  pepinos,  piñuelas,  uvas  de  árbol  y  de  parra, 

nortinos,  curabas,  granadillas,  duraznos,  manzanas,  limones^ 

Zuacates,  caña  de  azúcar,  yucas,   plátanos,  pinas,  corozos, 

^ocos,  papayas,  uchuvas,  higos,  remolachas,  rábanos,  lecluigas 

y*  cn  general,  muchas  hortalizas.  La  papa,  enferma  estos 

étimos  años,  principia  á  dar  abundantes  cosechas,  sin  más 

Providencia  para  mejorarla  que    la   íle    haber   introducido 

^^iHilla  nueva  de  los  Estados  Unidos  de  América,  remedio 

*^^cil  y  eficaz,  aplicable  á  muchos  otros  vegetales  enfermos  en 

^^  actualidad. 

Aun  admitiendo  que  este  Distrito  so  halle  poco  favorecido 
l^^t*  buenos  terrenos  de  cultivo,  si  se  atiende  á  que  abraza 
I^^co  más  ó  menos  36  miriámetros  cuadrados  de  superíicio,  y 
^  4  que  goza  variadas  temperaturas,  desde  la  en  que  vegeta 
^^pontáneamente  el  frailcjón,  hasta  en  la  que  nac<í,  crece  y 
^Uctifica  el  cacao,  habrá  razón  para  afirmar  que  en  todo 
^^inpo  la  comarca  podrá  mantener  con  holgura  numerosa 
f^^blación. 

La  minería  fué  y  aun   es  la  industria  dominante  del 


laya,  Luis  SaiiM 
nio^Guapitos,  Cí 


-  218  - 

Distrito,  y  si  bien  al  proaento  solmlla  ca  docadoncia,  se 
rari  para  ella  mojorea  liompo.^. 

Hay  miiiaB  de  aluvión  y  do  vota,  y  entro  las  primcríi 
explotan  los  corros  y  las  playas  de  los  ríos  y  riaohueloa,; 
las  principales  :  Riogrando,  Bramadora,  Quobradona,  C 
gualo.  Cucurucho,  Cruces,  Cuestas,  Minavieja,  Vallocn 
Guadalupe,  Rumazón,  Santa  Ana»  Trinidad,  Juan  Cabl 
Hoyo-rico,  Luis  Branfl,  Han  Juan»  Matica,  Vientofufl 
Puonto  do  Piedra,  Animas,  San  Josó,  Guanacas,  Muí 
Orohajo,  Angola,  Aguasfrías,  Remolino,  San  Lucas,  Cl 
Cortada,  Rionegrito,  Queliraditas,  Aguadulce  y  Sabanas, 

Los  Rmmladí'roR  están  casi  agotados.  Las  principi 
votas  son  las  siguientes  :  Trinidad*,  Guacamay 
Catuchí,  Lui^  Brand,  Sopetrana,  San  Antón 
Martínez,  San  Felipe,  Vargas,  Yerbabuena,  San  Francii 
San  Ramón,  Santa  Rita,  Cruces,  Lema,  Cangrejo,  Gu^ 
quitas,  Atajos,  Vallocito,  San  Josó,  Iloyonegro,  Palma,  i 
Juan,  Playa^rica,  Albertina  y  Minavieja* 

Tiene  Santa  Rosa  dos  fuentes  saladas  :  la  primera 
el  punto  llamado  Don  Salvador,  en  donde  hay  un  estaba 
miento  medianamente  productivo,  Ksta  fuente  os  peligrq 
porque  en  sus  alrededores  el  salitre  está  envenenado  \ 
alguna  sustancia  no  examinada  hasta  hoy,  y  cuando 
roses  lo  lamen,  mueren.  La  segunda  salina  está  situada  coi 
de  la  connuencía  del  Riograuíio  con  el  Parco;  predi 
poca,  poro  excelente  sal,  y  tanto  de  esta  como  de  la  prim 
so  abastece  el  Distrito,  por  lo  menos  para  gran  parte  do  su  c< 
sumo.  La  última  fuente  os  termal,  y  su  temperatura  eleva 
sima. 

La  industria  pecuaria  es  medianamente  atendida,  y  pi 
ol  mantenimionfo  de  los  animales  son  suficientes  las  pradei 
comunes  y  el  estableci miento  do  dehesas  de  guinea, 
para,  do  hromus  y  tk»  poa,  pastos  introducidos  en  el  curso 
este  ultimo  siglo  y  cultivados  con  esmero  en  muchas  par 
del  Estado, 

La  ciudad  fie  Ranta  Rosa  so  ve  desde  las  alturas  que 


—  ^2\i\  -• 


rodean,  y  por  algunos  lados,  á  gran  distancia.   Levantada 
sobróla  cúspide  de  un  cerro,  todo   él  aun'ícroj  y  circundada 


do 


habi- 


por  altos  <lerrumbaderos,  lo«  tejados  grises 
ciünoa  y  BUS  blancas  paredes,  ae  diHtinguen  ya  oscuros,  ya 
lucientes,  Santa  Rosa  es  la  vieja  reina  de  la  coniarca,  asentada 
«obre  un  trono  de  oro. 

Las  casas  que  componon  esta  ciudad  son  en  general  do 
ínodesta  apariencia,  la  mayor  parte  de  ellas  aseadas  y  bien 
'dirigidas;  las  calles,  tortuosas  pero  limpias  ;  la  plaza, 
í^Jí^gante  y  bien  nivelada;  el  tcjnplo  principal,  auuíjuo  no 
ííHístico,  lujoso  y  esmeradamente  cuidado.  Tiene  la  ciudad 
poca,  poro  agradable  y  salutífera  agua  potable;  su  clima, 
i%ido  por  la  intensidad  del  frío,  es  sano,  y  el  paisaje 
qíio  domina,  si  bien  uniforme  y  triste,  es  bello  en  las  mañanas 
yon  las  tardes  de  verano.  Sus  calles  principales  son  ;  las 
llfiinadas  Real,  Palo,  Boquerun,  Mutis,  Cárcel,  Guanteros, 
I^iez,  Caldas,  Zea,  Gcjnaní, Ronda,  Jij*ardoty  Quinta, 

Desde  la  plaza  de  Santa  Rosa  so  alcanzan  á  divisar  on  los 

líaa  claros,  dirigiendo  la  vista  al  sur,  las  enormes  montañas 

levadas  de  Ruiz  y  Santa  Isabel,  circunstancia  infalible  para 

'íííi^ar  una  buena  orientación,  puesto  que  así  la  vista  recorro 

^^^  arco  del  meridiano  terrestre. 

Tiene  este  Distrito  las  siguientes  fracciones  ;  Tierra» 
^^utro,  en  los  nacimientos  del  líiograndc,  aldea  de  pequeña 
**"^ sideración,  al  occidente  de  la  ciudad;  Iioyn*rico,al  éste  do 
^^  íTiisina  y  distante  5  kilómetros,  lugar  de  peregrinación  ; 
-^1^1  ambo,  á  2 1  ¡i  kilómetros,  polj  re  caserío  en  la  ribera  izquierda 
^^*  riachuelo  San  Juan;  Quebraditas,  ¿2  miriámetros,  con 
l^íipector  de  policía,  limítrofe  con  Carolina  y  al  levante  de 
*'^l\ta  Rosa;  Quebraditas  (otro),  caserío  situado  al  occidente, 
"^itacon  Belmira;  Cucurucho,  al  oeste;  Guanacas,  al  nor- 
uft%tQ^  en  donde  liay  depósitos  de  amianto,  y  Popal,  Caruquia, 
^^  Chorrera,  Riogrande,  Santa  Gertrudis,  Orobajo,  San 
j^^éy  Las  Animas,  San  Pedro,  La  Veta,  ríionegrito  y  Mi- 
avieja  ó  Vallecitos,  reducidos  caseríos  todos  ellos. 

El  santarosano  os  pacífico,  reílexivo,  c-autoloso,   pero  su* 


1 

^ 


220 


mamonto  trabajador.  Estos  antioqiicñoa  son  creyentes,  tiene 
gran  cariño  por  la  tierra  natalj  son  apasionados  por  la  ina 
ti*ucción,  y  tanto  que  hay  pocos  que  no  sepan  leer  y  escribir 

Santa  Rosa  es  patria  de  D,  Manuel  Barrientos,  progre 
sista  empresario  y  respetable  patriarca  antioqueño,  y  de 
Dr.  Pedro  J.  Berrío,  magistrado  íntegro  y  célebre  Gobernado 
del  Estado, 

Población,  10.059  habitantes.— Latitud  norte, 6"  30' 0/'^ 
Longitud  occidental,  1**  31'  2'^ —  Altura  sobre  el  nivel  del  mar 
2.610  metros. — Temperalura,  15". — Límites  :  confina  al  nort 
con  Yarumal,  Angostura  y  Carolina;  al  oriente  con  parte  d 
Carolina,  Barbosa  y  Santo  Domingo ;  al  occidente  con  Bclmi 
y  al  sur  con  Entre-ríos  y  Azuero. 


YarumaL  —  El  territorio  perteneciente  á  lo  que  es  Iioy  i 
distrito  de  Yarunial,  hacía  parte,  al  tiempo  déla  Conquista,  di 
más  extenso  todavía  ocupado  por  numerosas  parcialidades  d 
indios  nutabes,  de  los  que  combatieron  con  feroz  encarnizi 
miento  contra  D.  Andrés  de  Valdivia  y  sus  compañeros,  hast 
conseguir  el  exterminio  de  la  mayor  parte  de  ellos,  incli 
yendo  al  caudillo,  como  lo  narramos  en  este  libro.  Toda  eá 
sección  de  la  Provincia  quedaba  comprendida  en  el  ái 
guio  formado  por  los  ríos  Cauca  y  Nechí,  y  aun  en  sentir  d 
algunos  se  prolongaba  por  el  oriente  hasta  las  márgenes  d* 
Porce.  Do  esta  manern,  la  mesa  de  Santa  Rosa,  San  Pedro 
Behniraj  con  los  vallccitos  de  Angostura,  Anorí,  Zea  yC 
lina,  correspondían  á  la  misma  demarcación. 

Sea  cual  fuere  la  verdad  de  lo  anteriormente  expuí 
siempre  queda  como  evidente  que  esta  dilatada  región  p^ 
maneció  después  do  la  Conquista,  inexplorada,  selvática,  lie 
de    lieras,  serpientes,   ricos  minerales,  y  en  ün,  de  todos 
elementos  primitivos  correspondientes  a  su  naturaleza  vir 
La  sola  parte  (jue,  corriendo  el  tiempo,  llamó  la  atenció 
comenzó  a  ser  poblada  en  el  curso  del  siglo  anterior,  fuó 
conocida  hasta  hoy  con  el  nombre  de  Valle  de  los  Osos. 

Después   del  aislamiento  secular  en  que  quedaron 


a 


2 


—  ;>;?1  — 


^^^^ffios  pertenecientes  hoy  al  distrito  de  Yariuna!,  ac(jíiteció 
^  que  D.  Joaquín  Barrientos  y  D,  Plácido  Misas  deniinciaroii 
el  afto  de  1780,  en  calidad  de  realengos,  gran  parte  de 
esos  terrenos ;  mas  comoquiera  que  veinte  años  antes,  D.  An- 
tonio de  la  Quintana  hubiese  hecho  una  denuncia  semejante, 
relativa  á  tierras  vecinas,  originóse  un  pleito  que  al  fin 
quedó  decidido  por  el  noml>ramiento  de  comisionados  para  re* 
^_  conocer,  medir  y  repartir  terrenos.  D.  Francisco  Lconín  de 
^P  Estrada,  D.  Joaquín  de  líetancourt  y  IJ.  Ignacio  Alvarez  fue- 
H  ron  los  comisionados  en  1781  para  hacer  las  respectivas 
f  ítóignaciones.  Parece  ser  que  los  repartidores  se  situaron  en 
el  punto  denominado  Vallccitos,  y  que  eligieron  por  unidad 
de  medida  lo  que  en  aquel  tiempo  llamaban  una  estancia* 
Coííiponíase  cada  estancia  de  30  cabuyas  de  largo  y  de  15  de 
^íicho,  y  cada  cabuya  de  60  varas. 

Hecha  la  medida  y  la  distribución,  se  procedió  a  remato, 
l^edandocomo  consecuencia  de  él  propietarios  de  mayor  impor- 
t^í^cia  Misas  y  Bárdenlos,  a  quienes  tocó  en  lotes  Vallecitos, 

ICuibáy  YarumaK  Los  herederos  del  Sr.  de  la  Quintana  se 
confonnaron  con  los  sobrantes,  quoasíy  todo  eran  bastantes 
P^2i  hacer  muchas  fundaciones. 
Expedido  título  de  fundación  en  uno  de  los  años  com- 
Pendidos  entre  1781  y  1786,  el  visitador  general  1).  Antonio 
Mon  y  Velarde  dio  orden,  en  el  último  año  mencionado,  para 
^^tablecer  pueblo  en  Yarumal,  Fundóse  el  Visitador,  para  tal 
P**Q Videncia,  en  las  favorables  condiciones  de  la  localidad  :  ^a^an 
^^^cidad  en  el  suelo,  abundancia  de  maderas,  aluviones  y 
^'^noros  auríferos  y  clima  benigno  en  su  mayor  parte,  fueron 
^  ^>^o  para  tan  prudente  y  acertado  mandato.  El  nuevo  pueblo 
^^bí^  llamarse  San  Luis  de  Góngora, 

El  mismo  año  en  que  expidió  la  orden  á  que  nos  referimos, 
^r.  Mon  y  Velarde  nombro  como  alcalde,  juez  pedáneo  de 
^í'Umal,  á  D-  Francisco  Leonín  de  Estrada,  á  quien  no  se  dio 
P^^iesión  de  su  destino  sino  hasta  el  año  siguiente. 

Es  curioso  el  juramento  que  prestó  el  Sr.  Estrada  ante 
^*  Pedro  Rodríguez  de  Zea,  padre  de  D,  Francisco  Antonio, 


1 


teniente  dü  provincia  y  aclministradnr  do  la  Itonl  Hacienda, 
tiempo  de  entraron  bus  funciones.  Prometió  fomenlarel  nuo\ 
establecimiento,  solicitando  por  todos  loa  medios  posible» 
que  prontamente  se  verificara  la  población;  haoor  edílicaí 
las  casas  á  nivel,  de  manera  quo  no  desmintiesen  una  d^ 
otra  y  produjesen  en  su  conjunto  belleza  y  hermosura;  admí-'" 
nistrar  justicia  a  las  pairtes  con  igualdad,  según  las  dlwpej 
sieiones  reales;  amparar  pobres,  luiérfanos  y  viudas;  deaterrallj 
la  ociosidad;  castigar  los  pecados  inihllcos  con  severidad 
rectitud;  defender  su  jurisdicción  sin  excederse  de  los  límit 
legales;  procurar  á  la  mayor  brevedad  y  por  meílíoíi  giiavc3| 
el  fomento  de  la  agricultura,  especialmente  la  del  trigo;  pH 
ceder  con  rigor  en  caso  de  relieldfa;  solicitar  cuanto  antes  ti 
apertura  de  un  puerto  ofrecido  etc.,.etc, 

Al  entrar  en  las  faenas  propias  del  tiueVo  cstablecímfento/ 
lo8  colonos  padecieron  no  pocas  calamidades  causadas  por  la 
escasez  de  víveres.  En  este  punto  en  que  hoy  la  abundancia ; 
la  holgura,  la  comodidad  y  aun  el  ornato  salen  al  encuentr 
de  todas  las  necesidades  individuales,  por  aquella  época 
almud  de  maíz  valía  do?5  castellanos  de  oro,  la  ai'rotiade  paneM 
se  vendía  al  mismo  precio»  y  la  alimentacióíi  mas  comims 
sacaba  de  la  miel  de  abejas  recogida  en  el  tronco  de  los  árbok 
y  de  una  especie  de  calabaza  llamada  Vitoria  por  los  antlÉ 
quellos. 

Las  primeras  vías  de  comunicación  aliierlas  con  gran  conH 
por  los  vecinos  de  Yarumal,  fueron  :  las  que  conducen  A  laí 
ciutlades  de  Santa  Uosa  y  Caceres,  y  la  vereda  tpic  por  entonce 
80  seguía  para  ir  al  puerto  tle  Espíritu  Santo* 

El  primer  cura  de  la  parroquia  fué  nombrado  en  IHOO  y 
duró  hasta  1803;  el  segunda  fuó  el  Dr.  D.  Lucio  de  Villa| 
y  en  18"3t  ocupó  ese  ministerio  el  Dr,  II  Josó  Antonio  Palack 
Isa/a,  ([uicn  permaneció  en  él  hasta  el  año  de  1H.Í5,  Era 
Sr,  I^alacio  sacerdííte  tle  aitu  mérílo,  do  eximias  vlrludc 
de  ardiente  caridad,  y  muy  activo  en  la  ejecución  de  oper 
ciones  propias  para  el  ilesenvolmicnto  progresivo,  materíalJ 
intelectual  y  moral  de  sus  feligreses.  Con  una  gran  parte  di 


—  m  — 

bucaudali  ¡nipucjíita  á  iiiúdico  ¡ntorótí|  alimentaba  y  vestía  a 
loís  pobres  de  su  parroquia. 

Cuando  ou  1794  los  sefiorcs  Barrientos  y  Misas  fuoron 
pucátos  en  posesión  de  sus  terrüiiosá,  contaba  ya  San  Luís  do 
Oóngora  oon  1 '20  familia?^  pobladoras.  Esas  familias,  do  raza 
caucásica,  oran  procedentes  de  Mcdellín,  Envigado,  Rione^ro, 
Marinilla  y  Barbosa,  y  sus  ramales  son  en  su  mayor  parto 
los  mismos  quo  hoy  perpetúan  sus  apellidos  y  sus  buenas 
coíitumbres.  En  pocos  lugares  hemos  visto,  tanto  como  en 
Yaruinal,  el  tipo  verdadero  de  la  antigua  honi-adez  cas- 
tellana. 

D*  Pedro  Euse,  do  origen  francés,  fué  mandado  por  el 
rey  de  España,  U.  Carlos  IV,  en  calidad  de  médico  do  e^íta  colo- 
nia, bicho  señor  casó  en  Santa  liosa  con  D"^  Tojuasa  Maclas, 
^l^t leu  por  haber  quedado  viuda  se  unió  en  segundas  nupcias 
t-'Otí  D*  Plácido  Misas,  gallego  de  origen. 

Yarumal  progresó  lentamente  en  los  primeros  año»,  no 
tíbistante  la  abundancia  do  medios  y  la  sanidad  del  clima.  De 
^Igun  tiempo  á  esla  liarte,  se  levanta  y  engrandece  do  un 
nit"*clu  rápido  y  admirable ;  si  bien  el  espíritu  de  emigración 
<lc  ^U8  liljos,  muclios  do  los  cuales  se  han  trasladado  á  Cruces, 
á  Cdndová  y  á  otros  lugares  para  lijarse  definitivamente  en 
ellosj  y  el  abandono  que  de  su  tierra  natíil  han  hecho  opulentos 
^'^Pttaltstas  para  radicarse  en  Medeltín  y  Bogotá,  lian  sido 
*^^^**a  para  detener  el  natural  desenvolvimiento  de  esta  región 
prix'ilegiada.  En  cambio,,  el  trabajo  inincrn,  las  labores  agrí- 
í^^jIsab,  el  incremento  del  comercio  y  la  creación  de  importantes 
incl%4i^lj4^3^  cutre  las  cuales  la  pecuaria  ^a  á  la  vanguardia, 
itiif:^ian  una  era  de  opulencia  para  esta  localidad. 

A  medida  que  la  riqueza  pública  toma  incremento,  piensan 
loa  Vecinos  en  medios  prácticos  de  ornamentación  para  dar 
lustro  y  brillo  á  ia  ciudad. 

El  templo  que  actualmente  8c  esta  construyendo  bajo 

^^  inteligente  dirección   del  Br*  Jusé    María   Zapata,   hábil 

í^^'^iuilccto,  será  capaz  de  dar  honra  á  eso  progr  esivo  grupo 

^l<*aulloqueño3,  por  eu  magnitud,  elegancia  y  exquisito  gusto 


2*24  


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artístico.  Desde  e!  atrio  de  este  famoso  tcmijlo,  elevado  sol 
el  nivel  de  la  plaza,  se  disfruta  de  una  excelente  y  adin 
vista.  Las  curvas  de  las  cordiHeras,  los  pingües  y  bien  mante- 
nidos cortijos,  el  curso  vario  de  las  corrientes  de  agua^  la 
pureza  de  un  cielo  constantemente  diáfano  y  azul  en  loa 
veranos,  y  siempre  benigno  y  propicio  para  la  salud,  haccnág 
residencia  en  aquel  punto,  agraílable  y  entretenida  ™ 

Tiene  la  cal>ecera  del  Distrito  8¿9  casan,  do  tapl 
y  tejas  unas  y  pajizas  otras ;  y  como  en  lo  que  se  entiem 
por  marco  de  la  población,  hay  una  extensión  basta 
para  recibir  cuatro  casas  por  cada  manzana,  se  conipñ 
derá  que  los  10:005  habitantes  que  actualmente  la  ocupafT^ 
viven  holgadamente  y  con  un  sobrante  de  terreno  pal 
cuadruplicar  ó  quintuplicar  el  número  de  sus  vecinos.  E 
población  j  observada  desde  el  alto  deBuenavista,  asume,  a  pesar 
de  lo  quebrado  del  suelo,  caracteres  de  belleza  especial  positiva 
y  halagadora;  mas  tan  peculiar  en  su  especie,  que  no  hallamos 
en  este  momento  ejemplo  para  compararla.  Las  calles  es' 
cortadas  en  ángulo  recto;  pero  aunque  su  fundador  D,  Fr 
cisco  Leo  ni  n  de  Estrada  asegurase  en  el  acta  de  fundac 
que  el  pueblo  iba  á  ser  construido  en  un  ameno  y  descans; 
valle,  es  lo  cierto  que  las  calles  son  quebradas  por  las  sinu* 
dades  del  terreno.  Los  edificios  ocupan  niveles  diferent 
según  suposición;  las  techumbres  se  elevan  a  diversas  alturj 
y,  aunque  trepando  y  descendiendo,  se  transita  con  algu 
facilidad  por  las  diversas  vías,  corregidas  como  están  por 
terraplenes  y  banifueos  ejecutados  por  los  vecinos  con  opoiv 
tunidad  y  esmero.  El  agua  potable  es  do  excelente  calld 
sumamente  abundante,  y  hay  una  hermosa  fuente  pública 
el  centro  de  la  plaza. 

Separándonos  un  momento  de  la  descripción  de  la  cabeo 
del  Distrito,  para  entrar  en  consideraciones  generales  sobre 
territorio,  principiaremos  por  decir  que  desde  la  desem 
cadura  del  Oro  en  el  Cauca,  hasta  el  riachuelo  de  Santa  B¡ 
bara,  límite  con  Cáccres,  mide  4  miriánietros  poco  máa 
menos,   y  que  de  la  cañada  de  la  Piedra,  límite  con  Sa 


Rosa,  hasta  el  mismo  alto  de  Santa  Bárbara,  su  extensión  es  de 
6  mírlame  tros. 

Toda  la  parte  comprendida  en  la  anterior  demarcación, 

exceptuando  los  llanos  de  Cuibá  y  algunos  valles  de  reducido 
tamaño,  es  esencialmente  montañosa.  La  cordillera  de  San 
Miguel,  que,  como  lo  hemos  dicho,  viene  á  ser  luego  la  occi- 
dental de  los  Andes  autiotiueños,  entra  por  la  parte  sur  del 
Distinto,  coalinúa,  y  luego  va  á  espirar  hacia  el  norte-  Todos 
los  terrenos  que  quedan  en  las  partes  altas  de  esta  cordillera 
y  en  las  elevadas  cimas  do  sus  ramificaciones,  son  de  tempe- 
ramento frío,  y  tan  frío,  que  en  los  Manos  de  Cuibá,  inter- 
mediarios entre  Santa  liosa  y  Yarumal,  vegeta  el  frailejón, 
habitador  solitario  de  los  páramos.  En  las  pendientes  mon- 
tañosas el  clima  es  templado,  y  ardiente  en  demasía  en  la 
profundidad  de  los  valles. 

En  el  punto  denominado  Buenavista,  se  desprende  de  la 
cordillera  principal,  y  gira  hacia  el  norte,  un  contrafuerte  que 
foma  los  Altos  del  Tabaco  y  Malabrigo,  dividiendo  las  aguas 
M  NeC'hí  de  las  del  río  Pajarito.  En  el  mismo  punto  llamado 
Pajarito,  nace  un  estribo  que,  además  de  servir  de  límite  al 
liííalrito  de  Angostura,  separa  las  aguas  de  Santa  Rita  de  las 
del  río  últimamente  mencionado.  Se  hallan  en  este  estribo  los 
altos  de  Tetón  y  del  Olivo.  En  el  sitio  llamado  Candelaria,  la 
Wdillera  arroja  una  ramiíicación  en  dirección  nor-nüroeste, 
interpuesta  entre  las  aguas  de  San  Andrés  y  Socavones.  En 
esta  ramilicación  está  el  alto  de  Quitagorra,  líjiiite  entre  Yaru- 
^^lySan  Andrés,  y  el  más  elevado  que  hay  en  el  Distrito.  En 
Quitagorra  se  forma  otro  contrafuerte  que  separa  las  aguas 
del  San  Antonio  de  las  de  la  Esmeralda  y  Lejía,  teniendo  como 
punto  culminante  el  alto  de  Socavones,  para  ir  á  terminar  en  el 
puerto  de  Espíritu  Santo. 

La  masa  principal  de  la  cordillera  que  abandonamos  en 

Ondelaria,  para  seguir  una  de  sus  ramificaciones,  eleva  su 

dorso  á  grande  altura  en  Santa  Isabel,   San  Juan,   Buena- 

vístai  la  Hundida  y  San  Fermín,  de  donde  se  desprende  otro 

i*amal  para  dar  nacimiento  al  alto  de!  Nevado  y  terminar  en 

ib 


—  22G  — 


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Valdivia;  mientras  que  la  cordillera  principal,  siguiendo  la 
dirección  indicada,  forma  el  alto  de  Santa  Bárbara,  límite  con 
el  distrito  de  Gáceres.  En  el  alto  de  la  Hundida  se  desprendo 
un  estribo  que  lleva  dirección  oriental,  pasa  por  cerca  de  la 
población,  forma  el  morro  que  la  domina,  el  alto  de  la  Paila,  y 
muere  en  Nec!u',  abajo  do  Campaniento. 

La  hondonada  ó  valle  del  Ncclií  está  formada  por  ramiza 
cacionea  que  se  desprenden  de  la  cordillera  occidental 
en  toda  la  parte  de  esta  hondonada  que  pertenece  á  Yarumal, 
hay  ricas  y  pintorescas  dehesas  bien  surtidas  de  ganados, 
pues  el  terreno,  aunque  frío,  produce  excelentes  pastos.  A  la 
izt|uierda  del  río  que  corre  por  su  centro,  pero  siempre  en  la 
hoya,  se  halla  la  Iiondonada  parcial  de  Santa  Juana,  vallecito 
estrecho,  fértil  y  apacible.  En  el  mismo  caso  están  el  de 
Yarumalito  y  el  de  Espíritu  Santo,  de  temperatura  inferior, 
pero  siempre  apropiados  para  la  industria  pecuaria. 

En  la  parte  baja  del  Distrito,  hacia  el  Cauca,  el  clima  so 
templa,  y  el  suelo  produce  plátanos,  yuca,  caña  de  azúcar, 
cacao  y  otros  frutos  tn>picales.  La  hondonada  del  Rosario, 
formada  por  la  cordillera  principal  y  por  im  ramal  de  ella  que 
nace  en  el  alto  de  la  Hundida,  y  que  separa  las  aguas  del 
Rosario  y  Medialuna  de  las  de  los  ríos  San  José  y  San  Julián, 
contiene  también  suelo  propio  ])ara  la  agricultura  y  la  gana- 
dería. 

El  río  Cauca  pertenece  á  este  Distrito  desde  el  punto 
llamado  Pescadero  basta  el  derrumbadero  de  Irirá,  h'mitc  coa 
Cáceres,  y  recibe  por  la  deredia  los  ríos  San  Andrés,  Espíri 
Santo,  y  los  riachuelos  Valdivia,  Chirí  y  el  Pescado. 

El   río  Yarumal,  Cañaveral  en  su  parte   alta  y 
en  su  parte  baja,  tiene  su  origen  en  lus  llanos  de  Cuihá,  y  e 
formado  por  los  riachuelos  Candelaria,  Santa  Isabel,  elTanib 
Chuscal  y  el  torrente  de  la  cañada  de  la  Piedra. 

Desciende  esto  río  do  sur  á  norte  hasta  enfrente  de  la 
blación  de  Yarumal;  tuerce  luego  delinitivarncnteal  éste  en 
punto  en  que  se  une  con  la  quebt  atla  de  Yarumalito,  y  8ig 
a&í  hasta  donde  recibe  las  aguas  del  río  Dulores ;  do  allí 


leíanle  toma  sensiblemente  la  dirección  nordeste  hasta 
frente  á  Morropelon,  donde  forma  im  semicírculo  y  vuelve  sus 
aguas  liacia  el  occidente,  faldeando  dicho  morro  y  torciendo 
luego  hacia  el  norte  hasta  el  punto  en  donde  recibe  las  aguas 
del  torrente  Medialuna.  En  adelante,  hasta  la  Concepción,  su 
cui*so  es  nordeste  para  liacerso  luego  oriental  y  unirse  con 
el  Purce  ó  Medelh'n,  junto  con  el  cual,  y  con  el  nombre  de 
Nechí,  lleva  su  caudal  al  Cauca  liasta  el  sitio  llamado  Bocas 
de  >ícchí, 

Al  río  Espíritu  Santo,  que  nace  en  Cuibá  y  sigue  en  di- 
rección noroeste  hasta  su  confluencia  con  el  Cauca,  en  el  punto 
denominado  Puerto  de  Espíritu  Santo,  le  afluyen  por  la  dere- 
cha. :  los  torrentes  Salto,  Manizales,  San  Isidro,  la  Mína- 
los riachuelos  de  la  Hundida,  San  líoquc,  San  Migue!,  San 
Epifaiiio,  la  Tebaida,  la  Esperanza,  Ftemolino,  Cadenas  y  el 
del  Oro,  ijue  recil>e  el  de  San  Pablo;  y  por  la  izquierda,  los 
riachuelos  San  Antonio,  Santo  Tomas, San  Nicolás,  Aguiares, 
SíXi^  Bernardo,  San  Vicente^  Macanal,  Socavones,  Ceniza, 
Cañaveral,  Cristalina  y  la  Honda, 

El  San  Andrés  nace  en  el  alto  de  Santa  María  en  el  pá- 
i^^iTiO  de  Belmira,  se  dirige  sensiblemente  al  noroeste  y  lleva 
sus  aguas  al  Cauca  en  oí  punto  denominado  Pescadero,  Hccibc 
P*^^  la  derecha,  pet*tenecientes  al  diíjtrito  de  Yarumal,  las 
í^SUas  de  los  riachuelos  Lejía^  que  so  une  al  Ochalí,  y  las  del 
f*^ví.  El  Oclialí  nace  en  Socavón  es. 

El  riacliuelo  Valdivia  lleva  dirección    general   de    sur 

^  ^orte,  nace  en  la  cordillera  principal  en  territorio  fie  este 

Distrito,  y  desagua  en  el  Cauca  en  el  puerto  ile  Valdivia  y  en 

Jurisdicción  de  Caceres.  Por  la  derecha  recibe  sólo  el  torrente 

Chorrosblancos,  y  por  la  izquierda,  las  aguas  de  los  arroyos 

^l  Nevado,  Ciénaga,  Frisolera  y  San  Fermín. 

El  riachuelo  del  Rosario,  fpie  es  el  mismo  Medialuna, 
^^  un  los  altos  de  la  Hundida  y  lleva  dirección  general 
^^  Bur  á  norte  hasta  frente  al  alto  de  Santa  Bárbara,  donde 
Pí^pecc  tropezar  con  la  cordillera  principal,  y  retrocede  Ibr- 
'Híindo  un  semicírculo  de  norte  á  sur,  hasta  su  unión  con  el 


—  22S  — 

Nechí,  Le  eiLlran  por  la  dereclia  los  riachuelos  San  Felipe, 
Santa  Bárbara  y  Pietlrasblancas.  Por  la  izquierda  le  afluyen 
aguas  de  otro  distrito.  También  se  denomina  este  riachuelo 
Piedragorda,  en  alguna  extensión  de  su  curso. 

Por  último,  los  ríos  San  José  y  San  Julián  nacen  detrás 
del  morro  que  domina  la  población,  y  llevan  siks  aguas  al 
Nechi,  cu  jurisdicción  de  Campamento.  El  primero  recibe  perla 
izquierda  el  torrente  Malpaso ;  y  el  segundo,  por  la  derecha,  el 
arroyo  de  la  Paloma  y  los  torrentes  de  la  Trinidad,  las  F*almas 
y  la  Honda ;  por  la  izquierda,  el  de  Anime. 

Aunque  los  hijos  dcYarumal  sean  más  que  lodo  ganadei'O^ 
y  agricultores»  se  les  nota  mucho  interés  y  aim  entusiasmo  por 
la  minería.  Los  minerales  del  Nechí  en  su  parte  alta  son  gene- 
ralmente pobres,  y  el  metal  que  producen  es  de  baja  ley;  los  del 
Espíritu  Santo,  menos  pobres  y  con  oro  mejor  aquilatado;  los 
del  Rosario  son  ricos,  y  los  de  Valdivia  y  Medialuna  muy  bien 
reputados  por  su  riqueza  y  por  lo  alto  de  su  ley.  Solamente 
se  trabajan  en  este  Distrito  dos  minas  de  veta,  la  Esmeralda  y 
la  Hundida.  Hay,  sin  embargo,  formaciones  minerales  en  abun- 
dancia. 

Como  regla  general,  se  puede  decir  que  en  todo  el 
Estado  de  Antíoquia,  la  agricultura  se  baila  en  lamentable 
atraso.  La  seculai"  rutina  de  los  españoles  sigue  como  fué  in- 
troducida; el  espíritu  rehacio  de  los  liábitos  primitivos  impide 
la  introducción  de  nuevos  instrumentos  de  labor;  la  antigua  y 
mezquina  reja  tirada  lentamente  por  los  bueyes  en  los  terrenos 
planos,  y  la  débil  azada  de  los  conquistadores,  remueven  ape- 
nas la  superficie  del  suelo;  la  aplicación  de  los  abonos  es  des- 
conocida; laaclimataciun  de  las  plantas  útiles,  ignorada;  yes 
sóloá  impulsos  de  un  ímprobo  Iraliajo  material, conioel  hombiHS 
do  estas  regiones  ol)tiene  los  medios  indispensables  pai^a  man- 
tener una  existencia  modesta,  y  en  cierta  manera  patriarcaL 
Sin  los  productos  multiplicados  que  crea  el  arte,  y  sin  vías  de 
comunicación  para  exportarlos,  el  antioqueño  apenas  gana 
para  vivir:  nada  le  sobra  para  la  exportación;  paga  coa  el  oro 
de  sus  veneros  y  aluviones  las  mercaderías  extranjeras,  y  no 


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übtieiie  riqueza  sobrante  que  pueda  emplear  en  asuntos  do 
ornato. 

Si  Yarumal  tuviese  un  buen  camino  que  facilitara  su 
trilico  con  el  río  Cauca  hasta  las  cercanías  de  Cáceres,  multi- 
plicaría sus  riquezas  de  un  modo  portentoso  y  ascendería  en 
b  escala  de  la  civilización  con  notable  rapidez  :  tal  es  el  vigor 
y  el  aliento  laborioso  desús  hijos,  pertenecientes  casi  todos  á 
la  raza  e-aucásica  mezclada  en  proporciones  felices  con  la  i^aza 
indígena^  y  tinturada  con  la  etiópica  para  darle  caracteres  de 
sólida  energía  y  de  robusta  inteligencia. 

Se  puede  estudiar  en  el  territorio  de  este  Distrito,  mucho 
bueno  y  curioso  en  relación  con  fenómenos  naturales.  Men- 
cionaremos sólo  el  puente  de  piedra  formado  por  el  Nechí 
en  la  fracción  de  este  nombre  :  en  él,  el  río  se  pierde  en  pro- 
fundísimas cavernas  formadas  por  grandes  pedernales  ,  y 
r^cy)rre  una  extensión  de  más  de  8ÜÜ  metros ;  y  esto  en  manera 
tal,  que  colocado  el  observador  sobre  dicho  puente,  no  oye 
dmásíeve  rxunor,  ni  indicio  aJi^uno  de  que  por  debajo  de  sus 
picíí  pasen  las  aguas  atormentadas  del  río. 

El  puente  de  Yarumalito,  formado  cerca  de  la  población 
portas  aguas  del  riachuelo  de  su  nombre  y  por  grandes  rocas, 
Riíde  por  lo  menos  2Un  metros  de  extensión  ;  y  estos  fenó- 
íiieno^  geológicos  abundan  mucho,  en  mayor  ó  menor  escala, 
en  toílo  el  territorio  del  Distrito,  por  ser  esta  clase  ele  forma- 
nones  casi  típicas  en  YarumaL 

Hay  una  bella  cascada  do  regular  elevación,  vistosa  y  ele- 
K^níe  en  el  riachuelo  de  San  Roque,  aíluentc  del  río  Espíritu 
^anto,  y  por  fin  otra  menos  elevada,  pero  no  menos  curiosa^ 
aneldo  San  Felipe,  el  cual  vierte  sus  aguas  en  el  Medialuna. 

Población,  10,005  habitantes.  —  Latitud  norte,  5M9'4U". 
^  Lüíigitud  occidental,  r33'35'\  —  Altura  sobre  el  nivel  del 
ínar,  2,276  metros.  —Temperatura,  17^,  —  Límites  :  canfina 
al  norte  con  Cáceres ;  al  oriente  con  parte  de  Anorí,  Campa- 
ínenlo,  Angostura  y  Santa  Rosa;  al  occidente  con  Ituangoy 
San  Andrés,  y  al  sur  con  Bel  mira  y  Santa  Rosa. 


—  230  — 

Zea.  — Desde  que  el  Gobernador  Rodas  fundó  la  ciudad 
de  Zaragoza,  en  el  último  cuarto  de!  siglo  xvi,  el  país  de  Zea 
quedó  entrevisto  ,  y  su  riqueza  en  loís  tres  reinos  de  la  natu- 
raleza, bastante  clara  y  recomendable  para  llamar  pri- 
mero  la  atención  de  los  conquistadores,  y  después  la  de  los 
colonos. 

En  las  crónicas  del  tiempo  vemos  el  río  Nechí  cali- 
ficado con  el  pomposo  nombre  de  Pactólo  americano;  y  algo 
debió  de  haber  sumamente  halagiieno  en  su  cauce,  porque 
sabemos  que  á  mediados  del  siglo  que  siguió  á  su  descubri- 
miento, el  gobierno  de  la  Madre  Patria  nombró  al  gran  inge- 
niero y  Gobernador  D.  Alonso  Turrillo  de  Yebra  para  canali- 
zarlo y  beneíiciar  de  preferencia  la  ponderada  mina  del  Char* 
cón^  trabajada  boy  por  la  Compañía  Minera  de  Antioquia. 

La  operación  encargada  al  español  no  era  de  fácil 
desc.npeño,  porque  en  aquella  ópoca  los  arbitrios  de  los 
pobladores  eran  exiguos,  los  agentes  naturales  casi  insupc- 
rabies,  las  enfermedades  frecuentes  y  mortales,  y  el  aspecto 
del  territorio  se  presentaba  con  tu  Jos  sus  aterradores  atribuios. 

El  intento  de  explotación  no  tuvo  bucnéxitojaempresafué 
abandonada;  y  aquel  circuito  selvático  y  montañoso  continuó 
por  mucho  tiempo  abrigado  por  su  antiguo  manto  de  soledad 
y  misterio. 

Fundado  más  tardo  el  pueblo  de  Anorí,  desíloividos  i^u» 
ricos  mineraleSj  y  ansiosos  muchos  de  sus  habitantes  .do  ir  en 
indagación  de  nuevos  tesoros,  tiraron  para  ese  lado,  trasmon- 
taron aquellas  cordilleras,  exploraron  aquellos  bosques, 
catearon  aquellos  ríos  y  reconocieron  la  comarca. 

Dícese  que  en  cierta  ocasión,  andando  un  grupo  de  olios  á 
caza  de  animales,  dieron  con  un  oso  que,  para  defenderse  de 
los  ataques  que  le  dirigían,  so  abrigó  en  una  cueva.  Uno  de  los 
cazadores  llevaba  un  diestro  perro  que  respondía  al  nombre 
de  mochoj  por  faltarle  una  oreja.  El  dueño,  ufano  ooa 
el  hallazgo  de  la  fiera,  animaba  al  perro  y  gritalia  :  Ataca 
mocho ;  y  repetía  la  orden.  El  oso  fue  muerto  por  los  cazadores, 
y  de  la  frase,  ataca  mocho,  alterada  por  la  sustracción  de  la 


—  m  — 

a  inicial,  hicieron  el  nombre  de  Tacamocha^  con  que  nuestros 
antecesores,  poco  hábiles  en  hi  formación  ele  palabras,  bauti- 
zaron este  Distrito  que  lleva  hoy  el  apellido  de  uno  d©  nuestros 
más  esclarecidos  patricios. 

El  distrito  do  Zea  es  de  los  más  opulentos  y  promete- 
dores del  Estado  de  Antioquia,  por  cuanto  basta  él  pueden 
venir  desde  la  costa  atlántica,  por  fácil  navegación,  poderosos 
buciues  de  vapor.  Además,  Zea  es  como  una  especie  de  recep- 
táculo mineral  formado  por  cataclismos  neptunianos,  y  por  la 
acoión  normal  de  las  corrientes  acuáticas  que  arrastran  pepitas, 
granos  y  pajuelas  auríferas  de  sur  á  norte  para  buscar  su  nivel 
in  rcrior. 

La  cabecera  del  Distrito  está  situada  sobre  la  muy  reba- 
jada ceja  que  separa  las  aguas  del  arroyo  Limón,  de  las  del 
Hvxecoy  San  Agustín,  las  cuales  forman  el  río  Tenchc,  que  á 
9U.  vez  desemboca  en  el  Nccbí,  más  arriba  del  sitio  denominado 
las  Dos  Bocas,  6  sea  su  punto  de  unión  con  el  Porce, 

El  caserío  de  Zea  es  todavía  de  poca  importancia:  sus  edi- 
ficíios  son  de  modesta  apariencia,  y  su  vínica  calle,  desigual. 
El  bosque  virgen  está  muy  cercatio  á  ella;  mas  á  pesar  de  estas 
desventajas  topográficas,  la  vida  doméstica  de  sus  vecinos  es 
fácil  y  hasta  cierto  punto  cómoda,  porque  los  moradores  son 
Pí^cíücos,  serviciales  y  caritativos.  lícducidas  praderas  para 
"^^ntcner  en  ellas  algunas  vacas,  es  lo  solo  que  esclarece  un 
poco  el  paisaje,  porque  el  resto  ofrece,  casi  en  todo,  su  aspecto 
pt^Unitivo. 

No  se  hallan  en  este  Distrito  grandes  planicies,  el  territorio 
^  doblado, y  las  cordilleras  que  hemos  visto  esbeltas  y  arro- 
gantes en  el  centro  de  Antioquifl,  semuest^mn  allí  rebajadas. 
P^t*  entre  c^eja y  ceja  serpentean  nimicrosos  torrentes  solire  el 
P^íiíío  inferior  de  las  quebradas,  dando  lugar  á  un  dédalo  ¡níi« 
ftitodc  hondonadas.  Las  más  elevadas  cumbres  que  sobresalen 
^  la  circunscripción  de  Zea,  son  las  que  separan  las  aguas 
del  río  Tenchc  de  las  del  Anorí,  y  las  que  están  situadas  entre 
el  primero  de  ellos  y  el  Porce.  La  dirección  general  de  estas 
ínontañas  es  de  sur  á  norte,  la  misma  que  llevan  en  lo  general 


—  232  — 

las  aguas  que  hemos  mencionado,  y  además  los  riachuelos  que 
entran  al  Nechí. 

Los  pocos  valleá  de  Zea  que  merezcan  tal  nombre,  son 
las  vegas  del  riachuelo  Pencado  cerca  de  su  desembocadura  er 
el  Nechi\  y  la  de  Quebradoiia  ó  líatíllo.  Eii  estas  vegas  ha) 
dos  cortijos  bastante  grandes,  para  la  ceba  y  cría  de  gauadc 
vacuno.  Hay  también  planicies  de  alguna  consideración  sobre 
las  márgenes  del  raudal  llamado  Juanico,  y  sobre  el  Nechí,j 
cercanas  á  las  minas  del  Charcón,  San  B^nito^  Támara 
Matona,  Las  praderas  para  la  industria  pecuaria,  eslableci-| 
das  en  Usura  y  Lijnun,   son  mcílianamente  amplias    y  estái; 
colocadas  sobre  tei^^eno  inontafiosü. 

I  Como  alturas  principales  del  Distrito,  podemos  citar  : 

alto  Capotal;  el  de  Cruces;  el  de  la  Gallina,  entre   Ci*uces 
Zea;  el  de  Palogordo,   entre  el  Limón  y  ei  Tcnche;  la  cor 
díUera  de  Usura,  entre  el    riachuelo  de   este   nombre  y 
Tenche;  y  el  alio  del  Pescado,  entre  el  Tenchc  y  Tona. 

Los  ríos  principales  de  Zea  son  :  e!  Porce  y  el  Nechí,  cntr^i 
los  cuales  esta  comprendido  el  Distrito.  El  Porce  corre  coni^| 
5  miriámetros  en  territorio  de  Zea,  desde  la  unión  del  Socorro 
hasta  las  Dos  Bocas,  y  el  Nechí  como  4  miriámetros,   desdaH 
las  Dos  Bocas,    aguas  arrilja,  hasta  sn    límite  con   Anurí.n 
El    río   de  este    üUíinu   nombre   corre    por   una     cxteusióíi 
igual    al   anterior,   desde    el  puente   de    Bolívar    hasta   su 
desembocadura    en    el    Neclu'.    El    río    Tenche    tiene    una 
longitud  aproximada  de  2  1/2  miriámetros,  y  de  2  el  riachuelo 
Tona, 

E!  Anoi'í  acrece  el  caudal  de  sus  aguas  con  las  qiiu  {k 
la  izquierda  le  tributan  los   riachuelos  Carmen,  Cruces,  Que 
liradona/Tiroteos  ó  Usura,  y  por  el  lado  derecho  c-on  las 
Concepción  y  Tirana;  el  Nechí  am  las  del  Moreno,  Auslrahu 
yCachorá;   el  Porce,  por  la  banda  izquierda,  con  las  dele 
torrentes  Santa  Bárbara,  Colorados,  Uivcra,  Arenal,  Troje 
Niantra,  Caracx>lí,  Palo,  Pena,   llermitano  y  Aguacates; 
Tenclie,   por  la   baiida  izfiuierda,    con    las   de  los    ai*royc 
Limón,  Baraiuhllas  y  Santa  Lucía,  y  por  el  lado  derecho^ 


233 


na^cii,  Quebradona  y  Cañadaliünda,  De  éstos,   sola- 
mente Quebradona  merece  el  calificativo  de  riacluielo. 

Casi  todo  el  territorio  de  Zea  goza  de  feracidarl  rela- 
tív'a;  pero  como  el  trabajo  preferente  de  los  vecinos  es  aplicada 
á  la  mineríai  la  agricultura  está  Bumamente  atrasada  y  sus 
produccioiies  son  de  poca  consideración.  Apenas  se  cultivad 
ma."íz  de  trecho  en  trecho  y  en  reducida  escala,  y  solamente 
vT\  tjiioii  otro  establecimiento  minero  se  ven  al-j^uiias  planta- 
ciones de  plátano,  yuca  y  caña  de  azúcar.  El  salario  de  cada 
poíjn  no  baja  de  nueve  reales;  y  esto  por  la  sencilla  razón  de 
quLcuu  jornalero  común  empleado  en  lo  que  llaman  inazauíO' 
t'^'oar,  traljajü  ínfimo  de  exploLación aurífera,  obtiene  aveces 
uiaasuma  doble  en  uro,  como  producto  de  su  faena  diaria.  Por 
1^  dicho, y  por  ser  la  industiia  jninera  la  principal  del  Distrito, 
hoL^'  nec-esidad  de  introducir  los  víveres  de  otros  puntos, 
^^I^ccialmentc  de  Campamento,  Angostura,  Yarumal  y 
sa- batías  de  Ayapel.  Si  las  tareas  agrícolas  fuesen  más  aten- 
^liclas,  los  rendimientos  serían  considerables,  porque  el  a!go- 
^'í'^n,  el  orellana,  el  cacao,  el  tabaco,  la  achirílla,  el  añil  y  otros 
li'tj.  tos  intertropicales,  tanto  délos  climas  templados  como  de 
lo^  abrasadores,  se  darían  ventajosamente. 

La  vegetación  genrral  tiene  la  magnificencia  propia  de 
'^   Xona  Tórrida,  señaladamente  en  el  Porce  y  en  el  Nechí. 
Tocjo  el  suelo,  con  pocas  excepciones,  esta  cubierto  por  una 
"^- Usa  selva    compuesta  de  especies  botánicas  análogas  á  las 
^I^ití  heínos  enumerado  al  tratar  de  Remedios,   en  donde  la 
llO:i*a  es  tan  variada  y  caprichosa.  En  pocas  partes  de  la  América 
^Iviinoccial    se  ven  árboles  tan  corpulentos  como  en  Zea  :  el 
'^^tKitillo  descuella  sobre  todos  por  su  arrogante  corpulencia. 
Al  hablar  de  muchos  distritos,  hemos  mencionado,  sin 
eritraren  largos  pormenores,  algunas  de  las  especies  vegetales 
*l*^c  llaman  la  atención  por  sus  propiedades  esenciales  y  por 
^^  aplicación  a  la  industria.  Llegados  á  este  punto,  queremos 
^i*  un  poco  más  explícitos,  tanto  para  llenar  un  vacío,  cuanto 
P^ra  tratar  de  dar  a  conocer  más  á  fondo  las  producciones  na  tu- 
lles con  que  cuenta  el  Estado. 


^  234  — 


El  perillo  es  árbol  de  tronco  grueso  y  elevado,  y 
tiene  eo  su  corteza  uii  jugo  lechoso  muy  abundante  y  parecido 
al    caucho*    Este   jugo  lo  toman  algunos  mezclado    con  la, 
mazamorra  de  maíz,  caso  en  que  reemplaza  la  leche  de  vaGÍ^| 
y  otros  lo  administran  como  medicamento  para  combatir  cier* 
tas  enfermedades  del  hígado*  Cuando  este  producto  esta  sccq^d 
tiene  el  aspecto  de  la  goma  laca  y  arde  con  luz  clara  y  viva  ;  e^^ 
soluble  en  el  espíritu  de  trementina  y  forma  can  él  un  barniz 
secante,  que  si  bien  no  tiene  la  ventaja  de  ser  trasparente,  sí 
puede  aplicarse  á  distintos  usos  industriales.  Cuando  esta  leche 
eslá  recientemente  extraída,    se  coagula  al    momento  agre- 
gándole un  poco  de  alcohol,  y  hervida  ligeramente  en  ag 
de  cal,  se  cunvierte  en  masas   propias   para  la    exportació; 
Calentada  se  ablanda,  y  no  sería  imposible    el    que    por    s 
propiedades  especiales  reemplazara  á  la  gutapercha.  El  peril 
abunda  muclio  en  estaparte  de  Antioquia,  y  se  podría  extraer 
gran  cantidad  de  su  jugo,   si  entrara    en  las   operaciones 
mercantiles* 

El  sande  ó  árbol-vaca  es  también  sumamente  curioso 
importante,  y,  como  el  perillu,  produce  gran  cantidad  de  jugo  i 
lechoso,  potable,  azucarado  y  tenido  por  medicinal  en  alkéH 
grado  para  combatir  tumores  fríos  y  enfermedades  del  bazo. 

El  punte  contiene  en  su  madera  y  corteza  al  menos  un 
odio  jjur  ciento  de  tanino,  capaz,  por  lo  mismo,  de  reemplazar 
la  nuez  de  agallasen  la  prqiaracíón  de  la  tinta  do  escribir,  y 
de  servir  de  mordiente  en  la  fabricación  de    telas  y  en  el 
curtimiento  de  pieles.  Los  habitantes  de  Zea  y  Zaragoza  no 
lo  emplean  sino  para  estacas  en  la  construcción  de  sus  hal)ita- 
ciones,  ó  para  columnas  en  los  acueductos  aéreos  que  cons* 
trujen  para  conducir  agua    á  las  minas,  por  cima  de  las 
hondonadas  que  se  presentan  al  paso.  Esta  madera  es  inco* 
rruptible,  tcuilo  metida  en  tierra  como  expuesta  á  lainílucncia 
del  sol,  del  agua  y  otros  elementos  ambientes.  Muchas  pie; 
do  punte  de  las  que  sirvieron  á  los  españoles  hace  más  de  cii 
años  para  trabajos  de  minería,  están  hoy  en  uso  en  loscista' 
blecimientos  de  la  Esperanza  y  las  Dos  Bocas, 


—  235  — 

El  fí\^sno,  de  grande  altura,  produce  en  abundancia  un 
hermoso  y  limpio  aceite  medicinal,  propio  para  combatir  las 
afecciones  reumatismales  y  las  neuralgias,  y  se  emplea  también 
ea  el  alumbrado. 

El  maquimaqui  es  árbol  corpulento,  de  corteza  y  leño 
sumamente  amargos,  y  de  una  acción  tan  insoportable  que 
ia dispone  el  organismo  a  su  solo  contacto* 

El  piedro  es  muy  semejante  al  puntCj  y  c^mo  él  inco- 
maptible. 

El  caracoíí  suministra  madera  durable  y  adecuada  para 
"coni^lruir  embarcaciones  menores. 

El  laurel-comino^    arliol   de  Zea,  existe   igualmente  en 

iTLXicíiJS  otros  puntos  del    Estado    y  da  la  madera   clasica 

do    íosaiitioqueños,     A    esta    madera    y    al    comején  debe 

Modellini    por    lo    menos  en  la  época    actual,    el   aspecto 

lucido  de  sus  habitaciones  y  el  lujo  sencillo   y  delicioso  de 

6i-issalones  y  retretes.  El  comino  es  incorruptible  bajo  tierra 

é  i iiatacable  por  los  insectoá.  Lo  hay  de  dos  especies  :  liso  y 

croíspo ;  el  liso  para  ol)ras   comunes ,  y  el  crespo  para  las 

obras  de  ebanistería.    El  último,  cuando  es  lino,  presenta 

salirt^  yji  fondo  amarillo  manchas  ó  fajas  ligeramente  oscuras, 

^S^^  refringen  la  luz  de  un  modo  tan  caprichoso,  que  a  veces 

s^    cree  contemplar  la  ondulación  de  un   lago  ligeramente 

'■*^ado  por  la  brisa,  y  en  ocasiones  la  superficie  bruñida  de  una 

^<^rna  de  tortuga. 

La  palma  de  táparo  presenta  muchas  analogías  con  la 
"*^  l^gua  y  contiene  en  el  interior  de  su  cuesco  una  almendra 
^H^o  dura,  pero  agradable  al  paladar.  Con  dicho  cuescu 
l^bradocaprichosamente,  fabricaban  losantioqueños  yesqueros 
f^^í'a  uso  personal. 

Hay  en  el  territorio  del  Distrito,  aunque  no  en  abun- 
^'^cia,  palo-brasil;  y  entre  los  árboles  que  más  llaman  la 
*^nc¡ón  por  la  elevación  del  tronco,  la  elegancia  del  ramaje  y 
^^ciu'iosa  forma  del  fruto,  está  el  apeUidado  por  los  montañeses 
'^'^^  ó  coco  de  mono.  Este  fruto  imita  exactamente  la  forma  de 
^'iíi  olla  peque i\a  con  su  corresponcüente  tapadera*  Mientras 


—  2;j6  — 


ida 

1 


lo" 


permanece  en  el  árbol,  la  tapa,  c|ae  es  el  segmento  supeilor,  est 
unida  al  pedúnculo;  mas  al  desprenderse  y  caer,  se  separ 
circularmcnte  con  bordes  tan  bien  articulados  que  colocada 
de  nuevo  sobre  la  olla,  la  cierra  hermélicamente.  El  interic 
está  lleno  de  almendras  que  deben  ser  apetitosa  golosina  parí 
los  monos,  pues  las  buscan  y  devoran  con  ansia.  El  peri-"' 
carpo  es  grueso  basta  do  tres  centímetros,  y  tan  resistente,, 
que  en  las  montañas,  los  caminantes  sobre  todo,  suelen  pre» 
parar  chocolate  colocando  directamente  estas  ollas  sobro 
fuógo,  pues  antes  de  carbonizarlas  el  calor  se    comunica  al 
agua  liasta  producir  la  ebullición.  ^ 

El  iiniíae  alcanza  iguabnente  grande  altura,  y  produccfl 
con  abundancia  una  goma  resinosa  cuyo  olor  es  muy  seuie-» 
jante  al  del  incienso*  ^^ 

El  n¡ garrobo j  además  de  sor  preciosa  madera  de  ebanis- 
tería, siuninistra  una  bellísima  resina, 

El  almendro  es  un  grande  árbol,  elegante  y  frondoso 
que   cría    una   fruía   sumamente    gustosa     usada    por    los 
campesinos    para  realzar  ventajosamente  el  sabor  del  cho*, 
cola  le* 

El    cnuniío    y    v\    ttiadroñero^    recomendables    por    si 
refrescante  fruta,  se  hallan  en  el  Distrito,  sobre  todo  cerca 
la  Concepciün* 

El  guayacan,  superior  al   algarrobo,  es  útil  por  su  prc 
ciosa  madera.  En  la  época  de  la  floi'escencia,  la  copa  do  est 
árbol  esmaltada  por  flores  amarillas,  es  de  hermosura  incor 
parable* 

El  dimle  6  palo  de  mora,  la  ceiba,  el  cayüí,  el  smamor 
el  nrizá,  son  producciones  vegetales  más  ó  menos  aliundantí 
un  Zea-  De  las  dos  últimas,  la  primera  se  hac^  notable  por  h^ 
dureza  casi  pétrea,  veteada  como  el  can^y,  y  la  segunda,  poi 
su  bella   (lor,  gran   borla  de   color  escarlata,  acaso  la 
vistosa  entre  todas  las  flores  tropicales- 

La  útilísima  palma  denominada  milpasos,  es  seniejante  $í 
carozo.  La  parte  pulposa  que  cubre  el  cuesco  prQduc& 
excelente    aceite  que   sirve    para  el  alumbrada  y  para 


-  i'¿: 


■ 


tocador  de  las  mujeres,   Al  empleo  fie  este  aceito  atribuyen 

/as  nordcstanas  la  abundancia  y  belleza  de  su  cabellera.  Se 

extrae  poniendo  el  fruto  en  agua,  frotándolo  hasta  que  suelta 

una  especie  de  leche,  que  hervida  toma  la  forma  de  un  aceite 

linapio,  ligeraincntc  aromático. 

Hay  en  el  territorio  varias  especies  de  quina,  pero  se 
Itxscrec  pobres  eu  alcaloides. 

Hay  cedrón,  conocido  ya  en  el  mundo  cientíüco; 
Cíxraño,  que  espera  ser  estudiado  con  atención  y  provecho; 
bo-lsOj  notable  por  su  lana,  y  cauclio,  aunque  nuen  almndanoia. 

Entre  las  plantas  trepadoras  hay  muclias  recomendables 
por  la  tenacidad  de  sus  tallos,  lo  que  las  hace  propias  parala 
<^Oíistmcción  de  edificios. 

Entre  las  líltimamenle  mencionadas,  hay  una  cono- 
t^ida  con  el  nombre  de  agraz  6  Ijejuco  de  agua.  Esta 
tíUriosísima  y  útil  planta  crece  espontáneamente  sobre  la 
parte  más  seca  y  desprovista  de  agua  de  las  cordilleras*  Su 
l*-'no  es  completamente  poroso,  á  manera  de  esponja,  y  á  lo 
lar^Q  de  sus  numerosas  y  combinadas  colijas,  circula  una 
*^iTiente  de  agua  pura,  cristalina  y  de  exquisito  sabor. 
Cuando  el  sediento  viajero  quiere  servirse  de  ella,  corta  un 
t**oxo  como  de  un  metro  y  recibe  el  líquido  en  una  vasija 
**^pi*opiada.  No  es  indiferente  el  modo  de  practicar  este  corte, 
P*^^iH:jue  si  se  hace  en  la  parte  inferior,  y  se  espera,  el  líquido 
^^  derrama  ruidosa  u  in.stantáneamente.  Es  preciso  pai'a 
^*>tf^i>erun  buen  resultado,  hacer  esta  oix'ración  con  dcsti'eza 
y  Rapidez  :  un  corte  instantáneo  en  la  parte  inferior,  otro  de 
^SUal  clase  en  la  parte  alta,  y  la  precaución  do  voltear  el  tallo 
^  ^Qvés  para  que  la  última  parte  quede  sobre  el  vaso  que 
^^\Mí  recibir   el  líquido,    es  lo  Ijastante   para  obtener  buen 

Las  flores  son  muy  bellas,  muy  variadas  y  muy  abun- 
dantes en  el  territorio  de  Zea.  Llama  la  atención  en  estos 
días  el  descubrimiento  de  una  aristoloquia  en  el  sitio  de 
Támara.  Tiene  esta  flor  el  tai  ñaño  de  un  pato  casertv,  é  imita 
Sü  forma.  Fuera  de  esta  notable  cualidad,  tiene  en  su  corola 


238 


un  apénclicc  caudal  (cola)  que  mide  hasta  un  metro  y  veínticínc^J 
centímetros  de  largo.  ^^ 

Zea  es  uno  de  los  distritos  de  Antioquia  más  ricos  ea 
minerales  auríferos  de  aluvión.  En  el  lecho  del  río  Porce  y 
en  sus  vegas,  hay  en  explotación  numerosos  depósitos,  que  á 
las  veces  suelen  dar  rendimientos  de  asombrosa  riqueza.  Hay 
puntos  (le  éstos  en  que  el  oro  extraído  tiene  D'JO  milésimos 
de  quilate  por  término  medio,  y  aun  ha  habido  ensaye  tiue 
produzca  936.  El  Nechí,  si  no  superior,  igual  al  Porce  en   , 
riqueza,  tiene  hoy  numerosos  establecimientos  industrialei^P 
y  en  sus  orillas  se  beneficia,  entre  otros,  el  histórico  Cbarcón^ 
En  el  famoso  Tenche  están  en  elaboración  los  ricos  minerak 
de  Hueco,  Cuelga,  Barandillas,  Congovco,  San  Agustín,  S3 
Lino,    íááyago,  Santa  Lucía  y  otros.  A  Zea  pertenece  en  i 
parte  mas  aurífera  el  río  Anorí,  en  el  cual  hay  varios  punte 
que  hoy  se  explotan  con  provecho*  Pertcnec-en  asimismo 
Distrito,  los   minerales    Moreno,   Iliracal,    Polonia,  Mina 
nuevas,  Tona,  Tibes,  El  Pescado  y  Pescadito. 

Creemos  que   la    riqueza  á    que    hemos    aludido  ant 
riorniente,  esta  apenas   entrevista.  Con  grandes  capitales 
una    maciuinaria   perfeccionada,  la  producción  metálica  del 
país  puede  aventajar  a  toda  humana  previsión. 

Del  afio  de  1845  al  de  1854,  el  empresario  de  minas  mí 
acaudalado  y  activo  era  el  Sr,  .Manuel  Vargas,  quien  extraj 
muchas  arrobas  de  oro  del  Necia"  y  del  Tenche,  De  185i 
18G3,  se  extraían  por  término  medio  tres  arrobas  mensuaU 
De  1862  en  adelante,  por  muerte  del  Sr,  Cipriano  líodríguc 
la  cantidad  que  había  crecido  mucho  en  su  tiempo,  se  redujo  á 
poco  mas  de  dos  arrobas  mensuales  en  el  tiempo  de  lluvias ; 
á  tres  en  el  verano»  Considérese  la  falta  do  población, 
reducido  de  las  explotaciones,  lo  imperfecto  de  las  máquina 
la  carestía  de  los  víveres,  la  escasez  de  peones,  y  piénsese 
el  aumento  natural  del  producto  aurífero  cuando  con  mejores 
elementos  la  industria  minera  se  desenvuelva  en  esta  parto 
del  Estado;  y  sea  ésta  la  ocasión  de  tributar  un  recuerdo  de 
gratitud  á  la  memoria  de  los  señores  Cipriano  líodríguc 


—  239  — 

Remigio    Cárdenas  y  Manuel  Vargas,  obreros  infatigables 
ea  las  tareas  conducentes  á  nuestro  progreso  industrial. 

Minerales  auríferos  de  veta  bay  muchos  descubiertos  en 

el  distrito  de  Zea,  pero  en  elaboración  activa  sólo  dos,  y  dos 

ni¿is,  proveímos  a  ser  establecidos.  E^  de  esperarse  que  en  esta 

cln,se  de   empresas  se  llegará  á  un  resultado  feliz,   porque 

algunos  datos  adquiridos  apoyan  esta  esperanza.  En  la  mina 

de  Usura,  en  1855,  se  encontró  un  grano  de  oro  con  peso  de 

2*&00  gramos,  en  el  cual  se  veía  muy  bien  que  había  sido 

desprendido  de  un  pedazo  de  cuarzo;  en  Támara,  de  1859  á 

1860,  un  peón  cambió,  por  muchos  días  seguidoSj  grandes 

{rsLgmentos  de  oro  partidos  con  cincel,  y  según  cómputo  hecho, 

aplicado  á  los  pedazos  vendidos,  se  creyó  que  había  hallado 

un  trozo  de  3.000  gramos.  Aquel  oro  era  de  color  pálido  y 

tenía  todos  los  caracteres  de  oro  tic  baja  ley.  En  la  mina  de 

Matoaa,  en  Tona,  en  Tenche,  en  Puerto  del  Palo  y  en  otros 

puntos,  se  han  hallado  y  se  hallan  grandes  pedazos  de  cuarzo 

^^njamente  ricos  de  oro. 

Abunda  este  Distrito  en  canteras  de  mármol  de 
^^«xjlentc  calidad  y  de  distintos  colores,  y  en  arcillas  plás- 
ticas. 

El  clima  es  variado.  En  las  partes  bajas  y  cálidas  el  aire 
^  hümedo,  las  fiebres  palúdicas  frecuentes,  especialmente  en 
^^^  úpocas  de  transición,  de  lluvia  á  sequedad,  ó  viceversa. 
^^  las  alturas,  la  temperatura  es  propicia  para  la  salud.  Cruces 
^^  Anorí,  antiguo  trabajadero  de  minas,  es  fracción  de  este 
Dibtiito. 

Población,  1.675  habitantes,  —  Latitud  norte,  7^  7' 34", 

'^  Loijgitud    occ¡dt»ntal,  T  6' G".  —  Temperatura,   26**  — 

^^Uum  sobre  el  nivel  del  mar,  Gt)4  metros.  —  Límites  :  coníina 

^1  norte  con  Zaragoza;  al  oriente  con  el  mismo;  al  occidente 

^^^i  parte  de  Zaragoza  y  do  Anorí^  y  al  sur  con  Anorí. 


r- 


CAPITULO   SEXTO 


Departamento     de    Occidente 


^isirito$  ;  Antioquia^  Anzá,  Befu/ia,  Buriticá,  Cañasgordas, 
Frontino,  Jiraldo^  Huango^  Urrao. 


El  Departamento  de  Occidente  limita  al  norte  con  el  Estado 

^  tiolívar;  al  oriento  con  los  Departamentos  del  Norte  y  de 

^petrán;  al  occidente  con  el  Estado  del  Cauca,  y  al  sur  con 

^^    Ijepartamento  del  último  nombre.  Población  :  38.  792  ha- 


j^  Antioqaia.  —  Ciudad  fundada  con  el  nombre  de  Santa 
I  ^  de  Antioquia,  en  noviembre  de  1541,  por  el  conquistador 
J  _*^^rii>cal  de  campo  Jorge  Robledo,  en  el  valle  de  Nore,  c^rca 
^^  Frontino.  Poco  más  de  un  año  después  de  su  fundación,  por 


^>7or  á  los  indios  circunvecinos  ó    por  no  parecer  el  sitio 


^^tante  propio,  fué  trasladada  por  Juan  Cabrera  al  lugar  en 

^^^^  hoy  está. 

La  ciudad  de  Antioquia  se  halla  situada  sobre  la  margen 

^^iiierda  del  río  Tonusco,  á  poco  más  de  5  kilómetros  de  su 

^^^mbocadura  en   el  Cauca.  El  valle  ó  llanura  que  la  cir- 

^*^Uda,  fué  nombrado  Arvf  por  Robledo  y  sus  compañeros, 

*^prar  codiciado  por  ellos  como  emporio  de  riqueza.  Hoy  se 

—  ^^^nia  valle  de  Evéj ico. 

El  río  que  báñala  poblaciónj  tiene  sus  vertientes  en  las 

i6 


9  A  o 


cumbres  de  Ui  con  Hilera  occidetitaf,  corro  por  su  naneo  del 
éste,  atropellado,  fresco  y  cristalino  hasta  llegar  á  la  planicie, 
en  donde,  sin  perder  del  todo  su  impetuosidad,  humedece 
fecundiza  sus  vegas  cubiei'tas  de  árboles  frutales,  entre  los  que 
descuellan    gigantescos  y  admirables,    mangos,    aguacate 
caimitos,  nísperos,  naranjos,  zapotes,  con  variedad  inlini 
de  plantas  tropicales  adornadas,  como  de  penachos  encn 
pados,  pi>r  el  follaje  elegante  y  gracioso  de  las  palmeras 
río  Tonuscíi  fué  célebi"C  en  la  antigi'uMlad  por  la  abundancia  de 
un  pez  gustosísimo  llamado  palal4  por  los  conquistadores, 
lo  es  hoy  por  la  belleza  de  sus  fecundas  vegas. 

La  ciudad  de  Antoquia  fue  la  capital  de  la  provincia 
su  nombre  hasta  el  año  de  182tí,  en  que  por  disposición  ti 
Congreso  nacional  se  la  despojó  de  su  título  y  se  trasladó 
residencia  del  Gobierno  á  la  villa  de  Medellín. 

Desde  las  alturas  occidentales  vecinas  á  esta  ciudad, 
domina  un  adniiralile  paisaje-  Colocado  en  aquellas  cumbr 
el  observador  que  dirija  la  vista  al  oiúente,   contemplará 
curso  del  TfMiusco,  y  la  ciudad  de  aspecto  ligeramente  oriei 
tal    esparcida  por  la  llanura   y  engalanarla  por  nume 
bosques  frutales  ;  un  poco  más  adelaiite,  descansará  la  min^ 
sobre  las  respetí^bles  curvas  dt^l  caudaloso  Cauca,  y  avanzan 
más^    distinguirá   la  ciudad  de  Sopetrán  medio   velada  p 
tamarindos  y  cocoteros,  y  luego  las  crestas  déla  cordillera  q 
separa  el  valle  do  Evéjico  del  de  Medellín  ;  á  su  derecha    ten* 
dráen  larga  extensión  moles  cubiertas  de  gramíneas,  y  sal 
cadas  de  trecho  en  trec!io  por  bosques  que  vegetan  sobre  I 
flancos  do  la  misma  ctvrdillera  occidental  ;  la  hoya  del  CaU' 
el   caserío  de  Obregón  ;  el  do  (¿iicbradaseca;  tas  pingües 
ciendas  estableciias  al  sufloente,  y  on  una  fértil  rinconada, 
distrito  do  Han  Jerónimo.  SI  torna  la  mirada  á  la  isi|uierd 
fuera  do  semejantes  lomas  cubiertas  de  gramíneas,  y  íyi 
del  gracioso  curso  del  río^  divisará    en  las  cü^Ci^nías    mIh 
la    banda  derecbat    las  poblaciones    de  Córdoba,   Sucre 
l*ii)orina  y  se    perderá  lungo  en  las  lejanas    crestas  de 
í'ordllhTa,  á  cuyo   pie  está  el  valle  de    Han  Anrlréíi.  y  en 


>43 


i-einoto  horizontü  que  sirve  do  cubierta  a  Sabanalar*^^n,  Valdi- 
viix  V  Cáceres. 

La  ciudad  de  Aiitioquia  prosperó  tati  rápidamente  des- 
puiijs  de  su  fundación,  que  bien  podemos  asegurar  que  no  es  hoy 
iíkÁs  interesante  que  lo  fué  medio  siirlo  después  de  su  exis- 
te inicia.  Fuera  de  algunos  conquititadtires  domiciliados  en  ella 
dcíísde  el  principio,  fué  poblada  poco  después  por  distingui- 
(U^¿j  familias  españolas  atraídas  por   la  fama  de  su  riqueza. 
La  población  está  construida  á  pocos  metros  de  altura 
soljreel  nivel  del  Cauca,  en  un  plano  ligerísi mámente  inclina- 
do con  dirección  de  occidente  á  oriente;  sus  calles  son  tiradas 
á   crordel,  y  de  regular  anchura  las  más  de  ellas;  sus  edificios, 
im  tanto  parecidos    á  los  de   las   ciudades    viejas  del    aito 
valle  del  Cauca,  exceptuando  los  de  construcción  moderna, 
que  tienen  el  tipo  general  de  la  época;  su  iglesia  catedral  es 
"^  aspecto  majestuoso  y  casi  monumental;  tiene  varios  teni- 
plosmas,  algunas  capillas  y  un  hospital  bastante  bien  ser- 
^'*^lo.  Antioquia   descansa  sobre  tres  mesetas  :   la  llamada 
l^^rranca  está  cercana  al  Tonusco,  y  su  caserío  en  general  es 
Pajizo.  Antes    estaba  cubierto  el  campo  que  la    rodea,   por 
"Ui^rtos  sembrados  de  cacao,  palmeras,  caña  de   azúcar,  y 
'^^godo   por  un  copioso  arroyo,  como   jiara  formar  gracioso 
Panorama,  visto  desílc   la    segunda.    Esta    encierra   lo  más 
'^^partante  de  la  población,  sus  calles  principales  están  dis- 
P^-*  testas  de  occidente  á  oricntCj  y  atravesadas  por  diversas 
*-^llpjuelas  laterales.  En  ella  está  la  catedral  con  su  hermosa 
Ploza   adornada  por  una   fuenie  pública   en  el  centro,    por 
^^^boles  que  brindan    dulce  fruto    á   los    traseuntes  y   clan 
^^mbra  á  los  que  concurren  á  los  mercados  diarios.  En  la 
^^isma  plaza  están  situadas  la   casa  municipal  y  las  cárceles 
^^^l  circuito. 

La  ciudad,  vista  desde  el  descenso  de  la  loma  Esperanza, 

^ione  la  figura  de  un  ángulo  agudo   cuyo  vértice  está  en  el 

P^nto  llamado  Glorieta,  Sus  lados  forman  dos  calles,  de  las 

^'^alc^  la  del  sur  se  bifurca  en  la  bella  plazuela  de  Chiquin- 

^uirá,  sombreada  por  sus  tres  lados  con  mangueros  y  palme- 


—  244  — 


] 


ras,  y  que  dan  principio  á  otra  calle  que  sigue  por  las  estancia 
hasta  la  ribera   occidental  del  Cauca. 

En  esta  calle  se  hallan  establecidas  la  cárcel  de  mujeres 
y  la  telegrafía,  así  como  el  Hospital  de  Caridad,  fábrica  capaz 
de  contener  separadamente  las  enfermerías  de  ambos  sexo: 
construida  toda  de  cal  y  piedra ^  y  cedida  para  tan  santo  o 
jeto  por  la    piadosa  matrona  D*  María  Francisca    Ferreir' 

En  la  calle  del  norte  está  situado  el  Colegio  Seminario  de 
San  Fernando,  establecido  por  el  ilustre  y  nunca  bien 
lamentado  Obispo  D.  Juan  de  la  Cruz  Gómez  Plata.  Por 
muerte  de  este  prelado,  el  establecimiento  decayó  casi  en 
absoluto,  y  si  hoy  existe  se  debe  á  los  esfuerzos  del  benéfico 
y  patriota  ciudadano  Dr,  José  María  Martínez  Pardo. 

La  calle  central,  la  más  recta  y  ancha,  donde  se  ven  los 
mejores  edificios,  corta  la  plazuela  de  la  capilla  de  JesiU 
Nazareno,  edificada  interior  y  exteriormente  al  gusto  modera^ 
y  adornada  con  dos  palmeras  elegantes  que  se  elevan  como  ce 
luninas  de  o!*den  dórico  en  los  extremos  del  atrio,  y  va  ácoa^ 
cluir  en  el  cementerio,  cuyo  frontis  tan  sencillo  como  hermoí 
forma  un  triángulo  perfecto. 

Puede  asegurarse  que  Antioquia  está  hoy  en  época 
notable  decadencia,  debida  esta  circunstancia  á  caiLns  sumal 
mente  complexas,  entre  las  cuales  debemos  señalar  la  extin= 
ciun  del  cultivo  del  cacao,  que  constituía  antes  su  mayor  ri- 
queza, la  traslación  de  la  capital  del  Estado  á  la  ciudad  d^ 
Medellín  y  la  desnicímbración  de  su  antes  opulento  obi9 
pado. 

Las  tierras  aledañas  á  esta  antigua  capital,  son 
parte  propias  para  la  agricultura  y  en  parte  para  la  raineríí 
pero  en  Antioquiaj  como  en  casi  todas  las  poblaciones  proba 
das  por  alguna  calamidad  pública,  la  enfermedad  Uama< 
mancha,  que  ha  destruido  los  cacaotales,  ha  producido  lail 
bión,  con  la  pobreza  de  los  habitantes,  algún  desfallecimient 
moral  seguido  de  falta  de  actividad.  Antioquia,  sin  cmbarg 
tiene  un  porvenir  seguro  y  una  esperanza  de  regeneración  pe 
su  vecindad  á  la  costa  atlántica.  Un  buen  camino  en  esa  dir 


cíón  podrá  no  sólo  salvarla,  sino  centuplicar  su  anterior  im- 
portancia. 

Al  sur  de  la  ciudad  desembocan  en  el  río  Cauca  los  ria- 
chuelos siguientes  :  Joancs,  que  riega  el  cortijo  de  Obregón  y 
nace  en  el  punto  de  la  Chiquita;  y  más  alía,  formando  lí- 
mite con  el  distrito  de  Anzá,  el  Anocosca,  que  viene  del  cerro 
Plateado  ó  Frontino  y  se  une  con  el  de  NoquOj  que  nace  en  la 
cordillera  de  Urrao  ó  Canalón-oscuro,  En  las  orillas  de  ambas 
cor*rientes  se  elaboran  varias  y  abundantes  salinas  que  pro- 
ducen exquisita  sal,  de  la  queso  provee  el  Departaiuento. 

Casi  enfrente  del  Aurra  confluye  al  Cauca  el  río  Tonus- 
co  ,  que  surte  de  agua  para  todos  los  usos  á  la  población.  Este 
rfo  nace  en  el  alto  Alegría^  una  de  las  protuberancias  mas  no- 
t¿í- tiles  de  la  cordillera  que  separa  las  aguas  que  van  al  Cauca 
d^  las  que  se  derraman  en  el  rio  Atrato,  y  en  su  curso  recibe 
lo^  riachuelos  Puna,  Pena,  Pescado  y  otros  de  poca  impor- 
l^ncia.  Tienen  todos  su  origen  en  las  ramificaciones  de  la  cor- 
dillera mencionada.  Al  norte  corre  el  riacluielo  Chorquuiá, 
^'»>-ico  de  los  que  bajan  al  gran  receptáculo  del  valle  por  esta 
P^rte. 

Son  fracciones  de  Antioquia  :  Indro,  Anocosca,Barahona, 
^^pinal,  Tonuscoarribaj  Goyás  y  Pescado.  De  ellas,  Anocos* 
*^^  y  Tonuscoarriba  son  las  más  importantes.  Tiene  además 
''^  Viches  caseríos,  y  tanto  en  ellos  como  en  las  fracciones  hay 
'^i^^renos  muy  propios  para  la  agricultura,  y  como  consecuea- 
^'^^  forzosa,  cstal^lecimientos  de  deliesas,  cultivo  de  granos,  de 
'^Ortalijcasy  de  árboles  frutales, 

Antioquia  ha  dado  á  Colombia  algunos  personajes  dignos 

*^  honroso  recuerdo   :    D,    Pedro   Arrubla,    mártir    de    la 

^^dependencia;   D.Juan   Esteban  Martínez,  nobilísimo  ciu- 

^^dano y  filántropo  infatigable;  el  general  Juan  María  Gómez, 

■^^bil  guerrero,  diplomático    distinguido  y   estadista  aventa- 

)^o;     D.  Manuel   del    Corral,    valiente   guerrero    en    sus 

Mocedades,  diestro  agricultor  en  su  edad  provecta,  de  ameno 

trato,  y  caballero  cumplido;  el  Dr.  Juan  Esteban  Zamarra, 

íiíatemático   insigne   y    admirable  jurisperito;     Bernardino 


—  2iC  — 

Hoyos,  hábil  médico  y  literato  (listinguidu;  Cayetano  Villaj 
Pablo  Pardo,  José  Fernando  Uruburii,  José  María  Ortiz  ot< 

Elpuehloantioquono  es  de  un  carácter  despierto,  é  inte 
lip;ente,  urbano  y  cortés,  afable  y  hospitalario,  I^s  antioque- 
nos  se  divierten  do  muy  buena  volunta»!  en  ^^us  festividadc 
anuales,  y  tienen  señalada  propensión   á   la  música,  en  I^ 
que  Megan  á  sobresalir  con  jiran  facilidacL  Esta  ciudad  es  e! 
lugar  de  residencia  del  jirelado  episcopnl  de  la  Diócesis  de  Au^ 
tioquia    de  reciente. creación. 

Población,  8.780  habitantes,— Latitud  norte,  6*  24' ^25" 
Longitud  occidental,  1**  51'  40 '*  — Altura  sobre  el  nivel  del  mar 
572   metros.   —  Temperatura,   97*  —  Límites  :   confina 
norte  con  Buríticá  y  Frontino  ;  al  oriente  con  Sacaojal  y 
petrán  ;  al  occidente  con  Frontino  y  Urrao,  y  al  sur  con  Aní 
y  parte  de  Urrao. 

Anzá,  —  liemos  visto  en  algunas  crónicas,  que  ciert 
historiadores  opinan  liaber  estado  el  pueblo  inih'gena  de  Cu- 
rumé  en  las  cercanías  de  It nango  ó  de  San  Jerónimo  ilel 
Monte.  Nos  hemos  atrevido  á  diferir  de  esta  opinión;  y 
hemos  escrito   que   tk*bió   de    estar  en    donde  esta   hoy 
cabecera  del  dislritode  Anzá,  óea  un  lugar  próximo,  porque 
leyendo  atentamentí*  lo  que  se  refiere  al  itinerario  de  Robledo, 
en  su  primera  campaña  solire  Antioquia,  observamos  íjue  di 
valle  de  Abluirá,  trasmontando  la  cordille!*a  hacia  el  occidenfc 
{>asó  el  Cauca,  puso  herraduras   á  sus  caballos  en  Curumé 
emprendió  la   conquista  del  valle  de    Evéjico,   que  ne  d 
estaba  inmediato,  como  efectivamente  lo  está. 

l{<*specto  d  la  época  precisa  de  la  fundación  del  Di^rito^ 
no  hemos  pofüdo  procurarnos  un  dato  posiUvo,  y  por  eso  pau- 
samos en  silencio  lo  ipie  se  refiere  al  asunto 

No  hay  en  Anzá  más  río  caudaloso  sino  el  Cauca,  quí 
baña  bu  límite  oriental;  las  demás  corrientes  de  agua  son  rau- 
dales desprendidos  de  las  crestas  y  de  las  faldas  de  la  cordi — 
llera  occidental,  á  cuya  base  y  apoca  distanciado  laraárgeiM 
izquietxta  del  f^ran  río,  está  situada  la  población,  Kl  conjunl— 


cíe  edificio»  que  la  coíiiponea  es  corto,  i>obre  y  de  humilde  apa- 
riencia* 

Entre  los  torrfiites  que  constituyen  su  parte  hidrográlica, 

nic*ncio liaremos  como  principales  los  siguientes  ;  el  riaclmelo 

Noqutó,  liuu'troíe  entre  este  Dibtrito  y  el  de  Antioquia,  y  que 

dciiseinboca  en  el  Cauca  arriba  de  la  Hacienda  de  übregnn;  sigue 

j^^wria  el  Hur  el  de  i^uria,  que  tiene  8U  urígin  en  la  loma  líe 

Winter  y  cae   al  Cauca  un  piKO  al  norte  deJ  pueblo;  viene 

lixi^go  la  Niverengo,  vm^ücnle  de  la  misma  cordillei'a  y  tribu- 

j     t^aria  del  Cauca  liacia  el  sur.  Van  a  contiDuación,  Quiuaá, 

laureo  y  San  Mateo.  Al  San  Mateo  se  une  el  Quebratlona, 

^  Juntos  íorman    un    raudal    considerable.   El  yaljaleticas 

>•  el  llíguerun  caen  al  t/auca  liacia  el  extremo  del  Distrito, 

^'^ Codas  cbta¿> aguas  üenen  dirección  aproxijjmda  de  occidente  á 

oriente. 

El  Distrito  medía  3  í/2  miriánietms,  antes  íle  la  erección 
de  líetulia,  á  lo  largo  del  rio,  es  decir,  en  su  parte  oriental,  y 
^^Igo  míis  He  3  de  oriente  í\  occidente  hasta  el  alto  de  San  José, 
Ici  cima  má.s  elevada  de  la  cordillera  en  aquella  jiarte. 

El  territorio  es  en  lo  general  muy  arrugado;  mucha  parte 
<rle€t  se  compone  do  lomas  que  producen  buenos  pastos  para 
ganado  vacuno  y  para  criaderos  de  muías.  La  parte  alta  de 
la  montaña  es  feraz  y  buena  para  la  agricultura- 

Los  ed¡fici(js  púljlicos  para  la  administración  de  justicia, 
Xa  educación    popular  y  el  culto  religioso,  se  hallan  en  nial 

Población,  5.0fíG  habitantes. —  Latitud  norte,  6"  8' 15". 
— —  Longitud  occidental,  1**  50' Ü",  —  Altura  sobre  el  nivel  del 
inar,  80U  metros.  —  Temperatura,  55''.  —  Límites  :  confína 
^1  norte  con  Aritioquia;  al  oriente  con  Evéjioo  y  parte  de  Ileli- 
croaiai  al  occidente  con  I  rrao,  y  al  sur  con  Betulía. 

Betulia  ó  San  Mateo.  —  El  territorio  de  este  Di.strito  se 
cronsideró  como  fracción  tle  Anzá  hasta  el  año  de  1883,  en  que 
Xa  Asamblea  legislativa  del  Estado  resolvió  e]e\^rlo  á  entidad 
rnunicipal  independicide. 


—  248  ^ 

Varias  casas  establecidas  en  las  cercanías  del  riachuelo  Sai 
Mateo   y  habitadas  por  algunos  vecinos  con  el  fin  de  beneficia 
la  rica  salina  que  lleva  el  nombre  del  río,  han  venido  á  formar 
la  cabecera  del  Distrito.  J 

Lo  que  sobre  Anzii  hemos  dicho  acerca  de  la  configura- 
ción del  suelo,  es  aplicable  á  Betuliu;  y  para  no  alargarnos 
en  lo  que  á  él  se  refiere,  terminaremos  maní  restando  que  el  pa- 
raje ha  venido  á  ser  célebre  por  el  hallazgo  de  restos  fósiles 
pertenecientes  á  un  enorme  mastodonte,  restos  que  seconser^ 
vanen  el  museo  de  Zea. 

Los  productos  de  la  salina  y  los  de  la  agricultura  son  la"* 
base  de  subsistencia  para  los  habitantes.   La  población  queda 
comprendida  en  la  de  Anzá.  ' 

Límites  :  confina  al  norte  con  Anzá;  al  oriento  con  Heli- 
conia;  al  occidente  con  Urrao,  y  al  sur  con  Concordia. 

Buriticá.  —  Llegados  á  este  Distrito,  creemos  de  nuestra^ 

obligación  describirlocon  pocas  variaciones, tal  cual  no»ha3ido 

comunicado   por   nuestro   inteligente    amigo  el   Sr.   Victol 
Pardo. 

Buriticá  ha  conservado  el  nomljrede  un  antiguo  cacique^ 
que  lo  gobernaba    al  tiempo    del   descubrimiento  del    país. 
Llamóse   al  principio    Castilla  de  oro    por   la   riqueza    du 
sus  minerales.  El  pueblo  está  situado  en  una  ceja  angost 
y  pendiente  que  se   extiende    de    sur  a  norte    y   entre   1( 
estribos  de  más  de  quince  lomas  tjue  lo  rodean,  de  tal  manera 
que  cuando  se  descienfle  a  la  población,  no  se  comprende  pe 
dónde  se  entró  ni  por  dónde  pueda  sahrse.  Tal  es  el  laberint^— 
que  forma  osa  multitud  de  encrucijadas.  ^ 

Elterreno  que  lo  rodea  no  tiene  ningún  cultivo,  porque 
sus  faldas  son  áridas,  nn  tanto  por  su  naturaleza  cuanto  podl 
faUa  de  agua,  pues  la  población  apenas  puede  proveei*se  para 
las  necesidades  más  premiosas,  de  dos  escasos  niananlíale^H 
situados  al  occidente  y  al  oriente  del  pueblo.  En  compensación^ 
de  tal  escasez,  el  agua  del  primer  manantial  es  saludable  y  deli; 
ciosa* 


^  249  — 


Hubo  un  tiempo  en  que  la  industria  de  los  habitantes  era 
la  minería,  y  entonceíá  gozaba  Buriticá  de  alguna  holgura ; 
pero  denunciadas  todas  sus  minas  por  una  Sociedad,  se 
prohibió  el  trabajo*  La  Sociedad  tampoco  las  puso  en  labor,  y 
hoy  se  ha  perdido  hasta  la  memoria  de  ios  puntos  en  que, 
según  la  tradición,  la  española  D*  María  Centeno  extrajo 
grandes  riquezas,  las  cuales  fué  a  disfrutar  en  su  patria. 
Aun  se  ve  el  portentoso  acueducto  que  hizo  construir 
csía  señora  para  el  trabajo  de  sus  minas,  atrave- 
«íindo  despefiaderos  y  faldas  por  más  de  uno  y  medio  miriá- 
^letros. 

Privados  los  haliitantes  del  trabajo  minero,  se  dedicaron 
á  tejer  sombreros  de  paja  de  iraca,  y  actualmente  es  estala 
P'*iiicipal  industria,  la  cual  da  una  renta  á  la  población,  que 
^^hit  á  más  de  mil  pesos  mensuales.  Este  capital  vuelve  á  salir 
con  creces  por  alimentos  y  mercaderías*  Si  esta  industria 
s^dcfntaria  se  ejerciera  por  mujeres  y  personas  inhábiles,  la 
riqueza  de  sus  habitantes  sería  positiva,  mas  ejercida  por 
l^^^zos  robustos,  comolo  está  ahora,  su  prosperidad  siempre 

h^^^é.  precaria. 
f  Los  límites  de  este  Distrito  sonría  pordillcra  del  Atajo 
"^^ta  el  morro  de  San  Julián  y  cordillera  de  Monos ;  de  ésta  a 
^^  Cordillera  del  camino  real  que  sigue  para  Peque  luista  el 
'^^^o  del  Viento,  siguiendo  la  cordillera  del  canalón  del 
^  '^^rgatorio;  canalón  abajo  hasta  el  río  Cauca ;  éste  arriba  a  la 
^ca  de  Quebradasecíi ;  ésta  arriba  al  caserío  de  Cativo, 
^'^ulendo  la  montaña  por  el  camino  que  conduce  á  los  dis- 
"*itosdeJiraldo  y  Cañasgordas. 

De  la  cordillera  del  Atajo  nace  el  riachuelo  Remango, 
1^^  entra  en  el  Clara,  y  éste  nace  en  la  cordillera  Chusí, 
^"^Hemboca  en  el  Cauca,  y  lo  forman  los  arroyos  Tabacal,  Untí 
y  liemango. 

El  riachuelo  Naranjal  nace  en  la  cordillera  de  San  Andrés 
y  Maruchenga,  y  son  sus  tributarios  Pavón  y  San  Lino.  Se 
^^ne  luego  en  el  punto  Las  Cuatro  con  el  riachuelo  Las 
Tapias  formado  por  San  CiprianOj  Ciiiquita  y  Monos,  y  aumenta 


—  2:ío  - 

«US  agusLíi  cuii  lüs  torreatea  Viento,  Norobá  y  Papayo,  |iaru 
deseiubocar  en  el  Cauca* 

El  riachuelo  TcHorcro  lo  furman  CmIcIióh,  Sao  Agustíu, 
Lailina  é  Iligabra,  que  nacen  en  el  alto  de  San  Antonio,  y  en 
un  solo  cuerpo  llegan  al  Cauca, 

Tiene  Bunticá  lais  siguientes  frac-cioncs  :  Iligabra,  dü 
temperanieiilo  cálido ;  su  terreno  produce  cana  de  azúcar, 
cacao,  café,  plátano,  maíz  y  demás  frutos  propios  de  tierra 
caliente;  Tesorero,  á  la  orilla  occidental  del  río  Cauca,  á  que 
está  unido  el  caserío  Fortuna,  donde  en  tiempo  de  veranóse 
lava  oro  en  la  ribera  dul  río,  y  (pie  produce  todos  los  frutOiS  de 
iemperarnento  cálido;  Tjídí  y  Pea,  situadas  al  norte  de  la  pobb- 
ciou,  <iue.  adeniiis  de  las  pruducciniieíi  Iropiculcs,  tienen  buc- 
jias  dehesas  para  la  cría  de  ganados.  Sus  liabítantes  ©e  han 
dedicailü  a  tejer  sombreros,  y  sus  terrenos  peraiandc^i  oéhí 
sin  cultivo.  Hacia  el  norte  de  las  fracciones  anteriores  etílÁ  la 
del  Tabacal,  que  goza  de  clima  templado»  de  aguas  abufi-* 
dantes  y  de  t^^rrenos  pn^pios  i>ara  la  agricultura,  sin  que 
sus  moradores  quieran  apro\ecluuvse  de  estas  ventajas  nalu* 
rales. 

Población,  3.450  hajjitantes,  ^-  Latitud  norte,  0*3r45^ 
—  Longitud  occidental,  1"  57' O'.  —  Altura  sobre  el  nivel  del 
mar,  i  ,íj5(j  metros.  —  Temperatura,  iO\  —  I^nníteH  ;  conUna 
al  norte  cxjii  Ituango ;  ai  oririitt'  cun  Liliorina;  al  occidenle 
con  Jiraldo  y  Cañasgordas,  v  al  hur  con  Jiraido  y  Antioquia. 


Gañasgordas. —  En  el  «dio  i  ii  qii*j  bc/yi^stá  la 
de  este  Dislritü,  había  gran  cantidad  de  indios  belico^o^  |>er* 
tenocientes  á  la  nación  Calía,  cuantiu  tiitiaron  los  primeros 
expedicionarios  españoléis • 

UeKpué.s  de  la  CAJUípní^ta,  los  intlígeiíae  encapados  á  la 
matanza  general  pi-njumecieron  abrigados  en  los  botíque.^, 
viviendo  cfiíno  aiiteB,  y  el  t^t^i itorio,  á  la  par  que  dcs- 
cíonocido,  cultivaiioaijenas  para  los  escaííos  plantít^B  úe  lot 
«ilvajes, 

Don  Cayetano  \  uclta  Loreir¿ana,  Goliermuior  c«j 


—  ¿51  — 

himlóeste  Distrito  hacia  ei  último  Icrcio  del  sifrlo  pasado.  La 
íundaciüu  se  hizo  con  vecinos  tomados  entro  los  mismos  indi- 
genas;  pero  (%to8,á  mctlida  quo  fueron  poniéndose  en  contacto 
ci)ii  gente  mas  civilizada  que  ellos,  uliandonaron  el  campo, 
se  internai'on  en  las  espesas  selvas  vecinas  y  extendieron  sus 
habitaciones,  como  Iribiis  nómades,  hasta  los  nacimientos  de 
los  ríos  Sinii  y  San  Jorge,  Quedan  todavía  algunas  parcia- 
lidades en  territorio  del  Frontino,  que  conservan  sus  viejas 
costumbres  y  que  se  ponen  rara  vez  en  comunicación  con  la 
nza  pobladora  del  resto  del  Estado,  cuya  lengua  hablan 
sólo  a! «runos  varones,  pues  su  aprendizaje  está  rigurosamente 
vedatlo  á  las  mujeres. 

Al  principio,  los  hahiiautes  de  Cañasgordas  fueron  tril)u- 
tario»,  condii'ión  que  desapareció  íelizmenle  por  influjo  do  la 
Iil)erta(L  Todavía  algunos  desc4índientes  de  los  primeros  sal- 
vajes con  quienes  se  hizo  est^  establecimiento,  quedan 
ínczclatlos  con  gente  libre  de  !a  t[ue  de  otros  lugares  del 
Estado  ha  ido  para  allá  en  liusca  de  terrenos  de  cultivo.  Las 
personas qne con  tal  intención  han  obrado,  han  hecho  liicn,  pues 
lí^8  tierras  deCañasgordas  sonde  una  feracidad  imponderable. 
Todos  los  productos  naturales  correspondientes  ú  su  latitud, 
serían  allí  con  profusión  :  la  caña  de  azúcar  es  robusta  y 
J^íío«a;  el  algodón  se  multiplica  aun  ím  los  lx)sques  cspon- 
^'^•^eaniente;  los  veneros  metahfen^s  son  ric^>sy  variados;  pero 
^^^hvc:  todas  las  producciones  descuella  la  del  maíz,  siendo  tan 
*^vcfitajada  la  abundancia  de  sus  cosechas,  que  recientemente, 
*^^ando  los  ciimpos  han  si»lo  desotados  por  la  plaga  de  Ui 
^^^íigOííbi,  el  soíirante  ha  sido  Buíiciente  para  proveer  á 
*^^  distritos  vecinos,  especialmente  al  de  Anlioquia,  Cijn 
'^'^jorcs  vías  de  comuuiíxunón  y  con  más  tráfico,  la  agricultura 
^^k  pmctícaíla  provechosamente,  la  explotación  de  sus 
^^piosos  minerales  daría  opimos  rendimientos,  y  la  riqueza 
'^»cal  quedaría  asegurada.  Hoy  ¡lor  !ioy,  los  habitantes  de 
Laftasgordas  viven  de  la  agricultura,  de  la  cría  y  ceba  de 
ceñios,  y  de  los  tralKtjos  mineros  en  reducida  aséala.  La 
cabecera  del  Distrit*!  conserva  aún  la  lisonomfa  de  los  pueblos 


255 


indígenas,  aspecto  que  será  bien  presto  borrado  por  la  llet 
denuovos  vecinos  del  interior  del  Estado. 

La  configuración  física  del  territorio  es  montañosa,  por 
causa  de  subdivisiones  de  la  cordillera  occidental  colom- 
biana» la  temperatura  de  sus  diversos  sitios  varía  en  razá^H 
de  la  altura  sobre  el  nivel  del  mar;  y  además  de  los  rí(^fl' 
Herradura  y  Cañasgordas,  el  territorio  está  bañado  por  la 
aguas  que  corren  en  el  cercano  distrito  del  Frontino,  como  se 
dirá  á  su  tiempo. 

Tiene  el  Distrito  algunas  fuentes  saladas,  entre  las  cuales 
la  más  notable  por  su  abundancia  es  la  de  Uramá. 

Población,  4*873  babitantes. —  Latitud  norte,  G*  34 
—  Longitud  occidental,  2*  4'  3G". —  Altura  sobre  el  nivel  del 
mar,  1.490  metros, ^ — ^Temperatura^  20^  —  Límites  :  confina 
al  norte  con  el  Frontino;  al  oriente  con  Buriticá  é  Huango; 
al  occidente  con  el  Frontino,  y  al  sur  con  Jiraldo  y  con  Buri- 
ticá. '  J 


M 


Frontino.  -^  En  el  paraje  en  que  boy  está  la  cabecera 
de  este  Distrito,  había  desde  el  año  de  1812  cierto  caserío 
fundado  por  unos  Señores  Arias  y  Guzmanes,  vecinos  de  Saba- 
nalarga  y  Cañasgordas.  Esa  corta  agrupación  de  casas  per- 
maneció casi  estacionaria  basta  el  ano  de  1843,  en  que  principió 
á  aumentarse  por  vecinos  de  la  ciudad  de  AnUuciuia  y  de 
otros  lugares  del  Estado. 

Joaquín  Vélez  fué  comisionado  para  delinear  las  calles 
del  pueblo  liabitado  entonces  por  pocos  blancos,  algunos 
negros  y  por  crecido  número  de  indígenas.  Acosaaos  loá 
últimos  por  las  disimuladas  usurpaciones  délos  primeros, han 
idoabanrlonandü  el  lugar  para  internarse  en  las  florestas  veci- 
nas, y  seguir  viviendo  según  su  primitiva  barl)arie.  De  esto:* 
desdichados  aborígenes,  quedan  hoy  en  el  Distrito  cerca  do 
mil. 

La  cabecera  del  municipio  está  colocada  sobre  una  colina, 
entro  el  río  Nore  y  el  riachuelo  Cruces,  y  la  circunvalan 
montañas  consideradas  como  ramificaciones  del  cerro  inme- 


diato,  en  que  sobre  una  fría  altura  está  el  mineral  del 
Frontino,  célebre  en  la  historia  de  nuestras  explotaciones 
auríferas. 

Ya  hemos  dado  á  entender,  cuando  hemos  hablado  de  la 
parte  orográfica  general  del  Estado,  que  on  ese  asunto  la 
Süccióii  occidental  es  tan  nial  conocida  que  al  pretender  des- 
cribirla  se  anda  como  a  tientas  y  en  medio  de  desconsoladora 
oscuridad*  Como  los  distritos  de  Urrao,  Cañasgordas  y  el 
Frontino  tienen  una  extensión  tan  vasta,  extensión  que  en 
ehütimo,  sobre  todo,  llega  hasta  las  cercanías  déla  ribera 
derecha  del  Atrato,  se  comprenderá  que  al  intentar  su  des- 
cripción se  proceda  con  timidez  y  reserva. 

La  cordillera  que  separad  río  Herradura  del  Nore,nacida 
en  la  masa  principal  de  la  cordillera  oceidental  de  los  Andes 
colombianos,  tiene  dirección  aproximada  de  sudoeste  á 
nordeste,  y  termina  donde  se  juntan  las  dos  aguas  de  dichos 

I  ríos.  La  que  separa   los  ríos    Frontino  y  Musinga,  es    de 

r  curso  análogo  al  de  la  anterior  y  se  desvanece  en  la  conlluen- 
ciadcl  Herradura  y  liioverde. 

La  cordillera  principal  del  Distrito  vade  oriente  á  occi- 
dente hasta  el  alto  deRioverde;  cambia  en  él  de  sudeste  á  ñor- 
í^'Sle  hasta  el  alto  Pcñitas,  y  de  éste  hasta  las  cabeceras  del  río 
Chaquinodá,   de    sur   a  norte  próximamente.  En  ese  punto 

I  *^rna  á  seguir  de  oriente  a  occidente  liasla  el  alto  de  Curvata, 

I  P^raentrar  en  el  Estado  del  Cauca. 

Las  alturas  principales  de  estas  montañas  son :  Plateado, 

I^Iiííinga,  Rioverde,  Portachuelo,  Paramillo,  Peñitas  y  Cur- 

í^atá. 

En  una  ramificación  montañosa  que  divide  los  ríos  Tugu- 
[ridí),  Rioverde  y  Riosucio,  sehalla  el  alto  Picapica,  por  el  cual 
ítrazó  el  camino  abierto  por  el  Sr,  D,  Carlos  Sigismundo 
B^Greiff.  Tal  ramificación,  llamada  Portachuelo  por  algunos, 
Bpira  en  las  juntas  del  Choro  man  do  con  el  Riosucio,  en  la 
sti'echura  de  este  último  río,  que  no  debe  ser  confundida 
Dn  la  anííostura  de  Curvata  en  el  Murrí* 


El   valle    de    este  nombre 


está    regado 


en   su    parte 


—  254  ^ 


más  alta  por  el  Pendcnsco,  que  abajo  de  Urrao  camlj 
nombre  por  el  del  valle-  Después  de  este  río,  el  más  C50i 
rabie  es  el  Chaquinodá,  que  corre  al  principio  de 
deste  a  sudoeste  y  cuyos  nacimientos  están  en  los  ( 
Penitas  y  Cúrvala,  Los  dos  ríos  mencionados  se  reúnea 
limito  de  los  distritos  de  Urrao  y  el  Frontino,  ^|| 
camino  de  Mandé.  ^H 

El  río  Chaquinodá  recibe  las  aguas  del  Chimiandó» 
murro,  Tausí  y  Venado  por  la  dereclia;lasde  Pegado, Cll 
Carauta,  San  Mateo,  Quiparadó  y  Tengamecodá  p< 
izquierda,  y  comienza  á  ser  caudaloso  desde  que  ntm 
del  río  Cuevas.  ^^ 

Se  cree  que  el  valle  de  Murrí  es  el  mismo  país  de  C 
descubierto  por  el  capitán  Francisco  César,  El  aspee 
este  territorio  es  pintoresco,  excesivamente  rico  en  miun 
propio  para  los  cultivos  do  los  trópicos ;  pero  casi  dd 
ha^ta  hoy  y  habitado  apenas  por  una  que  otra  familia 
gena.  ; 

El  valle  de  Riovcrde  es  fecundizado  por  las  aguas  di 
de  su  nombre,  raudal  que  corre  de  sudoeste  a  nordeste 
desembocar  en  el  río  Herradura,  el  cual  es  mi'is  adelante  eí 
sucíOp  El  liiovei*de  se  forma  con  el  tribub)  del  Musinirl 
que  h*  suministran  los  riachuelos  Lejía,  Chontaduro,  Ti 
Juntas,  Cañaveral,  Monos,  Matamba,  Fuemía,  Chupai 
Barrancas,  VA  \alle,  fuera  do  ser  sumamente  dilata" 
fértil  en  grarlo  imponderable.  El  Musinga  corre  p 
valiecito  de  su  nombre  y  está  formado  por  las 
de  los  arroyos  Osado,  Musinguita,  Abejas,  Sepu 
Novogacito,  Balso,  ChuscaU  Tabladilo  y  Picdr 
cas. 

El  río  Frontino  corre  por  e!  centro  deunvalleci 
dirección  sudoeste  íi  nordeste,  y  es  formado  en  su  origQ 
los  torrentes  Caimán  y  San  Pedro,  líecibe  además  p 
derecha  los  de  Piedrabíla  y  Ciuces.  El  rio  Nore  se  le  jm 
frente  de  h*  caliecera  del  Distrito,  y  aumenta  su  caudal  {I 
izquierda  el  riachuelo  Nivel.   Esta  c^»rrienle  de  agu 


—  -255  — 


ir 


coíila  del  Herradura,  inia  legua  abajo  de  !a  población,  y  el 
territorio  que  bañan  es  rico  en  plantaciones  de  caña  de  azúcar. 
El  valle  Amparado  es  rogado  por  el  río  de  su  nombre, 
poco  conocido  en  sus  vertientes  primeras.  Recibe  entibe  otras 
airuaí  las  del  Tugiirkló,  notable  por  haberse  hallado  en  sus 
playas  fragmento&í  do  cobre  nativa  ha«l:a  de  siete  lihraw  do 
peso,  Nace  el  Tuguridó  en  el  alto  de  Portacliuelo,  y  está  atra- 
vesó ixirel  viejo  camino  del  Sr.  de  Oreiff.  mientras  que  el 
•aparado  tiene  sus  vertientes  en  la  cordillera  de  Turriqui- 
^^^<\  que  va  á  terminar  cerca  del  Atrato, 

ElRlosucio,  en  fiTritt>r!0  del  Frontino,  recibe  por  la 
banda  izquierda,  catre  muchos  raudales,  los  ríos  Verde,  Cho- 
í^omandó,  Ratón,  Chiuuirro,  Amparado  y  Pavarandocito,  y  por 
^  oríHa  derecha  el  Urania  grande,  el  Antadó,  Quiparadó,  Chi- 
•Idridó,  Pegado,  Cheverí  y  Mutatá. 

El  valle  recorrido  por  el  Riosucio  es  sumamente  fértil, 
l^  poco  ó  nada  cultivado, Süí:í  prorluccioncs  naturales  imeden 
í*rnuy  variadas,  porque  su  tempera Uu^a  lo  os  en  sus  dife- 
^*ntes  sitios.  En  esta  parle  del  Estado  la  veíretación  es  gigan- 
,  y  el  terreno,  sano  en  las  alturas,  deletéreo  en  las  partes 
íí^,  en  donde  se  presentan  con  frecuencia  fiebres  palúdicas 
tifoideas  de  mal  carácter. 

Los  valles  de  Miirrí  y  Aniparadr)  sun  tenidns  porenfer- 

*^í3so8,  per*)   snn  fértiles  en  genera!,  y   abundan   en   metales 

'^^ciosos,  entre  ellos  en  platino.  Este  último  se  halla  también, 

^^^  €sn  pajillas,  como  de  ordinario,  sino  en  pepitas  de  regular 

«^'iínaño  en  el  riachuelo  Ñame, 

El  día  8  de  marzo  de  1883,  a  las  seis  y  media  de  la  tarde, 
^  mintió  en  Medcllín  un  fuerte  sacudimiento  de  tierra,  cuyas 
j^^dulaciones  parecían  venir  directamente  del  norte.  Este. 
**<3moto,  bastante  violento  para  causar  miedo,  se  sintió 
■^  otros  puntos  de  la  Repiiblica,  y  muy  especialmente  en  la 
'*^'Si6a  vecina  al  golfo  de  Urahá.  Por  someras  observaciones 
^^^'^has  hasta  hoy,  por  sitios  hendidos  sobre  el  lomo  y  faldas  de 
lí^coiflillcra  occidental  en  el  distrito  del  Frontino,  y  por  la 
í^parición  repeidina  de  una  fuente  termal  en  el  punto  denu- 


—  256  - 


minado  Chupadero,  del  mismo  Distrito,  se  lia  venido 
charque  el  origen  ígneo  de  este  fenómeno  está  en  las  en 
del  cerro  del  León  ó  de  algún  otro  de  sus  vecinos. 

Hemos  visto  en  un  antiguo  manuscrito^  que,  al  tíemj 
la  entrada  de  los  españoles, los  indios  conservaban  una  trad 
en  cuya  veracidad  creían,  acerca  de  la  naturalezaplutóníí 
mencionado  cerro.  Si  los  depósitos  de  platino  en  la  regió 
San  Juan  y  en  otros  puntos  de  la  antigua  Provincia  del  d 
manillestan  el  metal  en  menudas  lentejuelas,  mientras 
en  la  vecindad  de  estas  inon tañas  se  présenla  en 
tas  fundidas  de  regular  tamaño,  nosotros  pensamos 
fundamento  para  creer  que  esta  fusión  puede  ser  di 
á  la  anterior  influencia  del  fuego  violento  de  un  volca 
extinguido.  i 

Las  producciones  industriales  más  comunes  en  el  | 
tino,  son  en  general  las  mismas  de  que  liemos  hablado  al  t 
de  otros  distritos  montañosos,  en  que  el  nivel  de  loí 
rajes  sobre  el  mar  cambia  en  grande  escala.  En  las  altt 
el  trigo,  las  papas,  la  cebada,  pudieran  ser  cultii 
con  provecho  ;  en  las  faldas  de  las  cordilleras,  el  maí^ 
frísoles,  las  arracachas,  tacaña  de  azúcar,  el  algodón,  d 
y  el  plátano  se  producen  maravillosamente  bien  ;  en  los  i 
ardientes,  los  pastos,  el  tabaco,  la  caña,  el  cacao  etc.,  poi 
beneficiarse  con  notabilísimo  provecho.  Empero,  en  este  i 
Distrito  la  agricultura  es  miserable  y  el  suelo  se 
tan  intacto  como  en  la  época  de  la  Conquista.  Un  po) 
oro  sacado  de  los  veneros  y  aluviones,  pequeñas  cantícj 
de  platino,  reducido  comercio  de  tagua,  mediano  t| 
de  caucho  y  algunos  cambios  con  maíz  y  cerdos,  forman  la 
ele  la  riqueza  local. 

El  suelo,  en  cuanto  á  producciones,  se  halla  en  grant 
tal  cual  lo  encontraron  los  primeros  exploradores  enn 
La  naturaleza,  por  ese  lado,  tiene  un  carácter  especial,  en 
y  terrible,  si  así  puede  decirse  ;  porque  la  manifestación 
fenómenos  es  en  todo  sentido  vigorosa.  En  esta  i'egiól 
mosquitos  abunilan,  y  chupan  la  sangre  como  ' 


10  insoporfi 

á 


—  257  — 


vampiros  ;  los  tábanos  y  otros  insectos  eacajaa  su  a.iriiijón  en 
la  piel  del  hombre  y  de  los  aiiiniales,  como  aguda  lanceta ;  las 
serpientes  llaman  la  atención  por  su  corpulencia,  variedad  y 
mortal  ponzoña ;  los  miasmas  de  los  pantanos  envenenan  y 
matan;  el  aire  está  cargado  de  humedad;  el  rayo  es  fre- 
cuente; los  aguaceros  diluviales  y  constantes;  el  trueno 
retumbante  y  las  fieras  bravias  :  en  compensación  las  pal- 
meras son  galanas;  los  árboles,  corpulentos  y  frondosos;  las 
familias  vegetales  infinitas;  y  por  todas  partes  resinas,  balsa- 
ni08,  aceites  y  cortezas  juedicinales,  en  medio  de  una  llora 
lujosa  y  espléndida.  Se  encuentran  aquí^  orquidáceas  incom- 
parables, éntrelas  cuales  lucen  el  oncidium  críimeri  ó  mari- 
posa, e/  odontoglosum  vexilariurii  y  catle¡fas  sorprendentes 
P^í*  su  forma  y  sus  colores. 

Cosa  rara!  El  primer  territorio  pisado  por  los  españoles 

^^  Antioquía,  es  hoy  el  más  atrasado  del  Estado»  Al  lado  de 

^ta  desconsoladora  verdad,  hay,  sin  embargo,  una  halagüeña 

*^^pcranza.  Es  por  esa  parte,  por  la  que  Antioquia  habrá   de 

'*^riei'  en  lo  porvenir,  seguro  medio    de  engrandecimiento 

*     í*iqueza;  porque  es  por  ella  por  donde  habrá  de  establecerse 

'^^  tarde  un  camino  que  conduzca  á  los  antioqucños  hasta 

^  orilla  del  Atlántico,  y  de  allí  a  todas  las  partes  del  mundo. 

M^ando  el  estímulo  del  Canal  del  Istmo,  cuando  la  justicia 

f^í^^gpesiva  de  la  nación,  y  cuando  el  buen   sentido  práctico  de 

^^^  colombianos  establezca  límites  para  este  Estado,  que  le  den 

r^^^opiedady  existencia  sobre  la  costa  del  golfo  del  Uarien,  y 

^^-*^ndo  el  espíritu  pujante  de  un  pueblo  emprendedor  aban- 

*^^^iiela  rutina    de  su   vida  tradicional,  entonces  esta  parte 

*^^ará  vuelo  y  llegará  al  engrandecimiento  positivo  que  la 

^*ovidenda  parece  destinarle* 

Hay  en  el  Distrito,  fuera  de  los  *[ue  probablemente  están 

^^-s?eonoc¡dos,  dos  fenómenos  geológicos  que  llaman  la  aten- 

*^^*^>n.  Es  el  primero,  un  cordón  alternado  de  cascadas  en  el 

'^iosucio,  que  mide  hasta  una   legua  de  extensión;  y  es  el 

^gundo,  una  cueva  formada  por  una  gran  roca,  con  capacidail 

"estante  para  haber  establecido  en  ella  un  ingenio  en   que 

17 


-  ?."i8  — 


s^iaiymi  la  en  na  de  azúcar.  Llámase  esta  ultima  la  cueva 
piedra  de  Orobajo. 

Tenía  este  Distrito  cinc^  fratH!Íoiies,  á  saí>er  :  El  Cei 
Enealiehada,  Riovorde,  Dal)eíba  y  AbriaquL  De  estas,    las  dCj 
Encauchada  y  Abriaquí  lian  sido  agT\?gadíi8  á  Cañasgorda^H 

Pobladón,  3.U?5  bnbitantx-s,  —  Latitud  norte,  (5**  3?'  40"^ 
—  LoniriUid  occiriental,  -¿*'  9'  '¿iV\ —  Altura  sobn;^  el  nivel  del 
mar,  L5r»<J  metros.  Temperatura,  ST.  —  Límites  :  coafina  al 
norte  con  los  Estados  de  Bolívar  y  del  Cauca;   al  oriente 
con  Ituanf]:o>  Caflasgordas    y    Jiraldo ;  al  occidente  con 
Estado  delCaiica,  y  al  surcan  Urrao. 


Jiraldo.  —  El  nfnnbre  de  este  Distrito  sin^o  para 
servar  la  memoria  del  Otíbernador  de  Antioquía,  Dr,  Hatii 
María  Jiraldo,  y  su  cr\íación  se  delie  á  la  cuncurn^ncia  de 
muclias  pereonaB  establocidas  en  aquel  punto  con  el  fifi  di 
cultivar  anís,  jjor  cuanto  los  terrenos  son  ventajodainenk 
ap  Inopia  dos  para  ello. 

Del  elevado  alto  del   Tnyn^  prominencia   notable  do 
cordillera  occidental  de  los  Andes  culombianos,  se  deeprer 
un    macizo   contrafuerte,   sobro  cuya  íalda  hny  una    b 
planicie  en  la  cual  esta  asentada  la  cíibecera  del  Distrito. 

No  hay  en  este  paraje  ni  ríos  ni  montarías  (pie  llamen  la 
atención.  El  cultivo  del  anís  produce  anualmente  de  800  a 
IJMH*  rar<ras  de  200  kilogramos  caila  una,  por  inanei 
que  e«ta  industria»  la  sola  d(  1  Distritíi,  atnrr-  niiirbíis  (ru 
cantes* 

Límites  :  oontina  al  Uí>rle  c.m  HtiriticA  y  Cañasgorctei 
al  oriente  con  lluriticá;  al  íjccidentecou  el  Frontíno,y  alsiir 
con  Antií^qvua. 


Itnanga.  —  IXsíIp   1.»    priínera    campaña  dirigida 
D*Ga8|)ar(te  líotlas,  en  la  jsei^unda  mitad  del  sido  xvi, 
el  intofilo  de  mijetar  álos  infh'genixs  catión»  rebelados  contra 
los  españolea  oa  las  partos  occidental  y  nordeste  de  Antic 
ae  fundú   una  ciudad  con  el  nombre  de  San  Juan  de  Rod? 


?5D 


del  sitio  tle  Ituango  ocupado  por  una  parcialidad  de 
aquellos  naturales. 

Como  la  contienda  entre  bárbaros  y  europeos  fuese 
terrilile  en  aquella  época,  la  ciudad  fundada  se  víú  pronlo 
destruida  por  los  salvajes. 

Perseverantes  los  peninsulares,  y  deseosos  de  tener  uií 
pimto    favorable  para    sus    operaciones    militares,    recons- 
truyeron la  misma  ciudad  caniljiaudole  el  sitio,  lo  que  no 
inipiclió  que  tuviera  el  mismo  desgraciado  fin  que  la  ante- 
rtof . 

Alo  dicho  quedó  reducido  el  proyecto  de  tener  fundación 
<^^j>ar\ola  en  aquella  partx>,  hasta  que  al  correr  del  año  de 
*  •>T9^  el  mismo  Rodas ^  después  do  haber  tlcscubicrto  y  con- 
quistado el  bajo  Porce,  y  después  de  haber  fundado  las 
ciudades  de  Zaragoza  y  Cáceres,  decretó  y  puso  á  obra  la 
*^iUfiad  que  destinaba  a  perpetuar  su  nombre. 

Poco  tiempo  pasó,  sin  embargo,  para  que  esta  mal- 
^Vciitm^ada  colonia  volviese  á  caer  en  un  desfallecimiento 
*l^e,  andando  los  años,  produjo  su  aniquilamiento  tolaL  De  la 
extinguida  ciudad  no  quedó  «ino  el  nombre,  aplicado  a  la 
^*^wia  en  que  tuvo  su  asiento,  y  de  la  población  anterior  quedó 
®^lo  en  el  vasto  tci'ritorio,  una  que  otra  clioza  puesta  á 
'^í'gas  distancias,  y  una  reunión  de  ellas  algo  más  conside- 
i*able  en  el  sitio  denominado  la  Aguada,  hoy  Fundungo  ó 
*^^n\poaIcgre. 

En  el  año  de    1854,   la   Aguada  era  una  fracción   del 

^i^tríío  de  Sabanalarga,  habitada  por  individuos  de  la  raza 

^^dígena,  oriundos  del   mencionado  distrito   y  del  de  San 

-^^lidrés,  su  vecino-  Todavía  quedan   algunos  en  este  punto 

^^^cendicntes  de  aborígenes. 

En  el  año  indicado,  so  trasladó  la  población  al 
Pinteen  que  está  hoy  la  cabecera  del  Distrito,  y  fueron  sus 
primeros  fundadores  :  José  Manuel  Taparcuá,  Patricio 
^Uccrquía^  José  Gregorio  Chansí  y  c>tros.  Hoy  está  habi- 
do Ituango  por  descendientes  de  estas  familias  y  por 
'^^tras  que  han  ido  de  Medellín,  Santa  Rosa,  Yarumal,  AngoS' 


tura,  Carolina,  Campamento,  Entre-ríos,  SopetránTSa^ojanT 
San  Pedro.  h 

Entre  los  años  do   18(58  y  187G,  el  Distrito  progreW 
considerablemente;  pero  permaneció  luego  estacionario  hasta 
1880,  época  en  que  comenzó  á  levantarse  de  nuevo,  en  razón 
de  que  día  por  día  entran  á  domiciliarse  allí  algunas  fami- 
lias, entre   las  cuales  se  cuentan  artesanos,  agricultores  |U 
negociantes  atraídos   por  la  bondad  de   los   terrenos,    P<^ 
la    abundancia     de    minas    de    oro    y  por   otras    ventaja 
evidentes  en  esa  parte  del  Estado.  ^ 

Las  ventajas  de  que  hablamos  están  favorecidas  por 
la  construcción  de  un  puente  de  hierro  sobre  el  río  Cauca, 
en  el  punto  denominado  Pescadero,  que  bien  pronto  se 
concluido,  olira  iniciada  por  el  Presidente  Sr.  Pedro  líeslrej 
Uribe,  Pov  ese  pinito  se  pasa  el  río  en  la  misma  forma  y  de 
misma  manera  en  (¡ue  fué  esguazado  por  el  conquistador 
Robledo,  y  para  quienquiera  que  conozca  aquel  curioso 
procedimiento  de  navegación,  deberá  ser  claro  el  motivo 
que  el  río  Cauca,  con  tal  condición,  haya  sido  un  obstáci 
para  pol>lar  y  civilizar  la  comarca. 

El  hi^'ar  cabecera   del    Distrito   que  describimos,    es 
situado  en  una  mala  localidad ;  su  plano  es  inclinado  de  norte 
á  sur,  circundado  de  montañas  encadenadas  las  unas  con 
otras,  quedan  lugar  á  profundas  cañadas,  por  las  cuales 
deslizan  numerosas   corrientes  de   agua  tributarias  del 
Ituangü,  el  que  á  su  turno  dej>osita  su  caudal  en  el  Cauca, 
fiorizonte  del  poblado,  aunque  reducido,  es  alegre  y  risuenl 
el  aspecto  general  de  la  tierra  es  doblado  en  extremo. 

El  sistema  orográfico  de  Ituango  está  compuesto 
parte  de  la  cordillera  occidental  andina,    y  por  fuertes  1 
contrafuertes  desprendidos  de  ella.   El  alto  Paramillo  qui 
al  norte;  Zazafiral,  Centella  ó  Inglés  al  occidente;  Murrapali 
noroeste  ;  Morropelón  y  Santo  Domingo  al  nordeste.  Eu  1^ 
intervalos  de  ellos  hay  dos  valles  principales:  el  do  Sirita^ 
entre  Morropelón  y  Sanio  Domingo,  y  el  San  Agustín,  onl 
el  Oso,  Chupacafta  y  San  Benigno.  Miden  estos  valléis,  do 


—  ^61  — 

manera    aproximada,    medio    miriámetro   de    extensión   el 
primero,  y  un  miriámetro  e!  segundo. 

Los  ríos  más  notaliles  del  Distrito  son  :  el  Taraza,  nave- 
gable en  canoas  en  su  parte  baja,  como  dijimos  al  hablar  de 
Cáceres,  y  formado  en  sus  nacimientos  por  los  torrentes  y 
arroyos  San   Román,  Animas  y  San  Matías,  que   tienen  su 
primer  origen  en  la  cordillera  de  Murrapal;  el  San  Agustín, 
Tiie   nace  en  Paramillo  y  rec^orre  como  diez  leguas   en  di- 
í*ección  al   oriente,   antes   de   reunirse  por  la  izquierda  con 
<^Í  Taraza;  el  Ituango,  que  desciende  del  mismo  cerro  que  el 
autoriory  que  recibe  por  ladereclia  los  raudales  Inglés,  Oso, 
Coiígo,  Naranjo,  Honda,  y  por  último,  los  arroyos  Galgos 
y      Eijagual ;    y   por    la    izquierda,    Quebradona,     Quebra- 
do jí  cita,  Chontaduro,  San   Miguel,    San    Antonio,  Guadual, 
í^ondita,  Fonda,  Guaimaral  Tarros,   Pascuita,  Helechales  y 
Siaoiá.  Los  torrentes  y  arroyos  que  entran  al  Ituango  por  la 
ixiHuierda,  corren  en  dirección  de  norte  á  sur. 

Los  terrenos  son  ubérrimos,  y  en  ellos  vegetan 
^^turalmente  caimitos,  mamones,  granadillos,  chontaduros, 
<^ria.chafrutos,  algarrobos,  piñales,  membrillos,  guamas,  obos, 
^^^pes,  cactus,  cañafístulas,  corozos,  papayas,  papayuelas, 
S^iái.iraaros,  Irutales  exquisitos  los  más,  y  muchos  de  ellos  con 
Producción  aplicable  al  cebíj  de  marranos.  Entre  las  frutas 
^Xcjiíjgjtas  de  este  Distrito,  deben  ser  contadas  las  guanábanas, 
^^  mangos  y  las  chirimoyas. 

Las  plantas  cultivadas  para  los  usos  domésticos,  son  en 

S^neral  las  mismas  de  toda  región  tropical  correspondiente 

^  *st  longitud  y  latitud  del  Distrito  que  estudiamos,  así  como 

^^>Tibién     á     las    variadas    elevaciones    ofrecidas    por    la 

^^Pografía  con  respecto  al  nivel  del  mar.  Conviene  saber  que 

^^  <?sta  parte  del  Estado,  la  temperatura  media  en  las  orillas 

^^1  Cauca  es  ardentísima;  mientras  que  en  las  cimas  de  la 

^^illera,    especialmente    en   los    puntos    culminantes    del 

diento,  Paramillo,  Centella,  León  y  Zazafiral,  el  frío  es  rígido 

^íi  extremo. 

Se  produc^en  j)er rectamente  en  diversas  partes  de  esta 


sección,    exquisitas    hortalizas   y  bellísimas  flores;  pera 
preciso    anotar   que    la    galanura   vegetal,    más    que    á 
acti%  ¡dad  dol  homLre,   se  del}e  á  la  espoalánca  producción 
los  extensos  y  ricos  bosques  que  abundan  en  ella.  En  el  valí 
del  Taraza,  además  de  elegantísimas  parásitas,  hay  cauche 
tagua,  quina,  raicilla,  resinas,  bálsamos  y  cortezas  de  gra 
estimación  como  elementos  medicinales. 

Parece  que  la  naturaleza  ha  querido  ser  eminentemente 
pródiga   al   dotar  a  este   Distrito,    no  sólo  con  variadas 
importantes   riquezas  vegetales,  sino  también  con  especie 
minerales  de  gran  valor.  Hay  en  él  extensos  aluviones  aui 
foros,  fértiles  veneros  del  mismo  metal,  cobre  nativo,  carh^^ 
fósil  etc.,  etc» 

Las  fuentes  saladas  son  escasas  en  número.  Hay  una  sois 
en  elaboración  cerca  del  torrente  del  Oso;  mas  como  su  prc 
ducción  sea  exigua,  la  sal  de  cocina  para  el  consumo  ordiJ 
nario    se  introduce  de  la  extraída  en  Noque  y  en  Guac 
auxiliado  este  comercio   por  la  sal  marina  que  llevan   U 
traficantes  de  Yarumal. 

La  agricultura  está  atrasada.  La  inihistria  pecuaria 
sostiene  con  algún  esmero,  y  las  pin  ras  de  cerdos  son  de 
bastante  consideración,  para  dar  abasto  á  un  comercio  de 
medianas  ventajas  con  los  distritos  aledaños.  Aunque  la 
explotaciones  mineras  no  alcancen  aun  ventajoso  desarroUOij 
se  calcula  el  uro  extraído  en  1Ü(J  libras  por  aílo. 

Tiene  Itoango  relaciones  comerciales  con  las  ciudatles 
Medellín  y  Antioquia,  con  los  departamentos  del  Norte 
Nordeste  del  Estado,  y  con  la  Costa  atlántica.  Dos  vías 
comunicación  relacionan  la  cabecera  del  Distrito  con  el  Estado 
de  Bolívar;  la  de  Ure  y  la  que  conduce  al  Estadc» 
dicbn  por  el  puerto  de  Cacaotal,  Con  líuriticáse  comunica 
I^eque  y  Santo  Domingo ;  con  Sabanalarga  por  Playagrandc 
con  San  Andrés  y  pueblos  del  norte,  pasando  el  Caucel 
Pescadero,  y  con  Anlioquia  por  Barbacoas,  á  lo  largo  de! 
banda  occidental  del  Cauca. 

La  educación  pública  está  regtdarmente  dirigida  por 


^^^  —  263  — 

liobieriiQ,  pci^ffScuidada  por  lus  particulan 
timilia,  geueralmcukc  pobres,  preíieí'oa  a  la  educación  de  sus 
lujos,    dedicarlos    á    faenuíi   campestres,   para    facilitar    de 
esta  macera  el    cumplimiento    de  yus   deberes  domesticáis. 
Mal  estudiado   hasta  ahora  este  territorio^  no  podemos 
señalar  en  él  fenómenos  naturales  que  llamea  mucho  la  aten- 
ción, líay  en  compensación  de  esta  falta  lo  que  los  buscadores 
de  tesoros  antiguos  llaman  patios  de  indio;  y  en  los  conocidos 
/lastahoy,  uno  cuyo  espacio  circunscrito  por  murallas  artifi- 
ciales de  pedernal, de  cuatro  á  cinco  metros  de  altura,  mide  como 
ti*einta  hectáreas  de  terreno*  Tiene  este  reciato  dos  portadas, 
1-11X3.  hacia  el  oriente  y  otra  occidental.  Los  guacjueros  no  lo 
^^n  ti^abajado  en  regla  ;  pero  cuando  lian  practicado  oxplora- 
<^ÍOfies  parciales,  han  hallado  agujas  de  oro,  semejantes  por  la 
Toi^iiia  á  las  que  usan  los  arrieros,  cuentas  de  oro  fundido, 
chagualas  etc.,  etc. 

Pertenec€n  á  Huango  las  fracciones  siguientes ;  la  del 
^tíntro,  en  que  se  ejerce  el  poder  municipal  por  uu  corregidor 
y  ^n  Ayuntamiento;  Peque  ó  Santo  Domingo;  Barbacoas  y 
^^nta  Rita,  dirigidas  cada  una  por  un  inspector  de  policía,  y 
^*^  fin,  las  de  Ceniza,  Playagrande  y  San  Juan  de  Rodas, 
^^ixiiinstradas  déla  misma  manera. 

Ituango,  a  pesar  de  su  inmenso  valor  territorial,  es  un 

^*=*lnto  poco  conocido  aún  por  los  antioquefios  que  lo  poseen ; 

^  l^urvenír,  sin  embargo,  nos  parece  asegurado  en  un  sentido 

^^"v^orable  por   numeroísas  causas  :  fertilidad  prodigiosa   lIcI 

'^^io,  climas  variados,  proximidad  á  la  parte  navegable  del 

^Vica,  facilidad  de  comunicación  con  los  Estados  de  Bulívar  y 

*  Oauca,  vecindad  con  el  opulento  territorio  occidental  del 
Tí* 
^^^tado,    cuantiosos  veneros    metalíferos,  maderas,    plantas 

^^clicinales,  gomas,  resinas,  aceites,  carbón,  cobre,  hierro;  y 

^  que  acaso  sera  nu'is  todavía,  contacto  mediato  en  lo  futuro 

^^n  ese  enorme  centro  de  actividad  comercial  que  seráprodu- 

^^Üo  por  el  corte  del  Istmo  de  Panamá,  y  por  la  prometiente 

^^ma  de  riqueza  que  seguirá  próximamente  á  la  comunica* 

^^óix  de  los  dos  océanos. 


—  2GÍ 


Población,  4.531  habitantes.  —  Latitud  norte,  6"  5y'2G^ 
^-  Longitud  occidental,  1*  ü1'20^\  —  Altura  sobre  el  nivel  del 
mar,  1.530  metros.  —  Temperatura,  31^ —  Límites  :  confína 
al  norte  con  el  Estado  de  Bolívar;  al  oriente  con  Cáceres,  San 
Andrés  y  Sabanalarga;  al  occidente  con  el  Frontino,  y  al 
sur  con  Buriticá  y  Cañasgordas. 


Urrao.  —  Algunos  habitantes  de  la  ciudad  de  Antioquia, 
hace  cuarenta  ó  cincuenta  años,  deseosos  de  hallar  terrenos 
propios  para  labranza,  fueron  para  el  occidente,  y  creyeron  útil 
establecerse  en  el  valle  de  Urrao,  conocido  antes,  pero  no  cul- 
tivado hasta  entonces. 

D.  Juan  Pablo  Pérez  de  Rubia,  O.  Manuel  del  Corral, 
D-  Sacramento  de  Hoyos,  y  otros,  ayudaron  á  los  que  protón* 
dían  dar  nacimiento  áesta  colonia.  Atendiendo  á  su  origen,  se 
ve  que  en  Urrao  ha  sucedido  lo  que  en  muchos  otros  distri 
do  Antioquia;  estoes,  que  al  hablar  de  su  fundación  no  8o  I 
puede  asignar  unidad  persona],  puesto  que  su  creación  se 
debe  á  una  colectividad  de  trabajadores. 

La  cabecera  do  este  Distrito  está  colocada  sobre  un  plan 
horizontal  en  el  fondo  de  un  valle  lai'go  y  angosto,  amen 
piíUoresC'O,  de  suavísini<i  clima,  bastante  elevado  sobre  el  niv 
del  mar  y  recorrido  por  el  bellísimo  río  Penderisco. 

Al  oriente  demoran  unas  colinas  de  risueño  aspecto,  q 
se  prolongan  hacia  el  noroeste.  Su  cementerio  está  en  una  gi*^^^^^- 
ciosa  pirámide  truncada,  circundada  casi  tuda  por  el  ríOp    ^^^^ii 
términos  que  constituye  una  verdadrra   península  semejar^»^  *a 
ala  formada  por  el  río  Schuylkill  en   la  colina  del  LaUL^-^.^1, 
pintoresco   cementerio   de  Filadelha*    La  parte  material     ^rfc 
la  población  ha  progresado  poco,  pudiéndose  decir  quo  e^^á 
hoy  como  estaba  hace  treinta  años.  Sin  embargo,   sus  calf^^^ 
bon  ixíctas,  bonita  su  plaza,  aunque  sin  edificios  en  uno  do  l<^^ 
costados.  Tiene  un  templo  viejo  y  pobre. 

El  río  Penderisco  recorred  valle  de  tpie  hablamos,  ca^^^' 
por  el  centro;  nace  en  el  cerro  I^lateado,  y  se  reúne  á  uiis:^'' 
pocas  millas  antes  de  llegar  á  la  población,  con  el  río  Pavor  ^' 


1 


que  tiene  sus  fuentes  en  la  misma  montaña.  Los  dos  ríos 
unidos,  llevan  el  nombre  del  primero  liasta  el  punto  en  que 
caeu  al  valle  de  Murrí,  pasan  luego  á  ki  Cerrazón  de  Ourbala, 
salen  del  Estado,  entran  en  el  del  Cauca  y  depositan  sus 
^guas  en  el  Atrato. 

El  Pcnderisco,  antes  de  juntarse  con  el  Pavón,  recibe  los 

''¿lúdales  Quebradona,     San    Carlos    y   Cartagena;  juntos, 

^^ciben  por  la  derecha  los  ríos  Urrao,  Encarnación  y  San 

•^tian;  y  por  la  izquierda,   e!  Orobudó,  Nendu,  Ocaidosito, 

Mandé,  San  Nicolás,  Ampai^adó,  Turriquitadó  y  Anjaburadó. 

El  A^rquía  es  tributario  del  Atrato. 

Como  raudales,  es  bueno  mencionar  los  de  San  Miguel, 
C^ií^cique,  Sabaletas,  Tachío,  connuentes  del  Arquía  ó  del 
-^ti^ato,  y  comu  tributarios  del  Penderisco  los  de  Salado,  Que- 
l^t^*íXciona,  Aguaschiquitas,  San  Luis  y  Endiablada.  Existe 
t^tn:ibién  en  el  Distrito  el  riachuelo  de  Anocosca,  cuyas  aguas 
^'-■^nrentan  las  del  Salado,  Encanto  y  Salazar,  nacidas  en  la 
^^'^fclillera  de  occidente  para  llevar  su  caudal  al  Cauca,  como 
í^eda  dicho. 

Con  el  origen  asignado  á  estos  ríos,  se  tiene  idea  aproxi- 
^*^^cia  del  sistema  orográlico  de  este  Distrito.  Sus  principales 
'^^^ixtañas  se  desprenden  de  la  cordillera  occidental  do  los 
'^^^cles  colombianos;  dos  de  ellas  corren  paralelas  al  río  en 
^•^^cción  aproximada  de  noroeste  á  sudeste,  encajonando  el 
^^^le.  y  sus  alturas  principales  son  Plateado,  San  José  y  Pron- 
to sobre  la  cordillera  divisoria  con  el  Cauca. 

La  población  ha  aumentado  lentamente  en   los  últimos 

^Oe;     porque    si    bien    las   influencias   climatéricas    y  la 

^^^cidad   de  los  terrenos,  le  son  condiciones  favorables  de 

t*í*Ogreso,    los  habitantes  han    venido   padeciendo   desde  el 

^*^"iticip¡o  de  su  establecimiento  en  aquel  punto,  la  enfermedad 

^Uocida  entre  médicos  con  el  nombre  de peííiyra,  que  tanto 

■^^iere  decir  como  erosión  y  caída  de  la  piel.  A  esta  dolencia 

^^tiian  loa  vecinos,  pelazón,  y  á  pesar  de  que  su  causa  sea 

P^co  conocida,   personas  inteligentes  la  atribuyen  al  escaso 

^^0  de  la  carne  como  alimento,  y  al  empleo  de  un  régimen 


—  -26*3  — 

msivamento  vegetal.  Acaso  no  nerá  extraño,  como 
elemento  productivo  de  este  mal,  el  contacto  diario  de  los  tra- 
bajadores con  e!  polvo  y  el  lodo  de  la  localidad,  que, atendiendo 
ala  formación  geológica  del  terreno,  pueden  contener  sustan- 
cias corrosivas  como  cal  y  potasa- 

La  explicación  anterior  parece  racional,  si  se  atiende  á 
que  nosotros  hemos  visto,  en  sitios  semejanteSp  casos  de 
pfHnyra  parcial  en  las  extremidades  del  cuei-po,  que  son  las 
que  de  ordinario  estcvn  en  contacto  con  los  agentes  mencio- 
nados. Y  se  rcfaer^a  el  argumento,  considerando  que  á  mcdiila 
que  el  aseo  en  callesj  campos  y  habitaciones  ha  sido  más  es- 
merado, y  á  que  los  vestidos  y  las  costumbres  han  mejorado, 
la  enrermedad  ha  venido  desapai*eciendo  hasta  su  extinción 
casi  completa* 

En  el  territorio  de  este  Distrito  podrían  cultivai*s^  con 
ventaja  muclias  plantas  tropicales;  pero  la  poca  actividad  de 
los  vecinos  los  constituye  en   una  reprensible  inacción,  por 
cuanto   asegurada  la  siembra  y  cosecha  del  maíz  y  del  frísol, 
el  tiempo  subraiite  no  se  emplea  con  proveclio.  El  cultivo  de 
la  papa  y  del  trigo  en  las  partes  frías,  sería  un  precioso  ele- 
mento de  riqueza  para  las  gentes  de  ürrao.  Con  esos  pro- 
ductos podrían  hacer  comercio  no  sólo  con   los  pueblos  que 
le  quedan  al  oriente,  sino  también  con   los  ribercfios  del 
Atrato,  sii'\iondo  ese  trálico  de  estímulo  para  principiar  el  es- 
tablecimiento de   una  vía  de  comunicación  con  el  Atlántico, 
<juc  cunvertiría  el  Distrito  en  centro    de  riqueza.  Urrací  es  el 
cantinela  avanzado  que  tenemos  por  el  latía  de  occidente, pai*a- 
recibir  la  civilización  que  nos  venga  cuando  perfeccionada  la^ 
navegación  del  Atrato  y  abierto  el  canal  del  Istmo,  la  vidm^ 
comercial  se  desenvuelva  en  el  yolfo  del  Daricn,  comuEÜ-- 
cándonos  con  abundancia  sus  redentoras  intluencias* 

Hoy  el  comercio  de  ürrao  se  hace  parciabnente  con  iVntio- 
quia  y  con  Quibdó,  comercio  ruin,  consistente  en  la  venta  dt^ 
algunos  quesos  y  poca  canie  salada,  conducidos  á  espaldas  úc 
peones  por  en  medio  tío  montañas  casi  intransitables. 

Al  lado  de  la  agricultura^  la  industria  pecuarit^i  forma  la 


principal  ocupación  de  los  liabilanteBcld  Distrito,  Nohaygaiiíi- 
(io  lanar,  poro  sí  caballar,  aunque  en  míniíoa  cantidacl  este 
último.  Y  es  lástima,  portiuc  los  animales  de  esta  especie  na- 
úám  y  criados  en  el  Distrito,  gozan  de  merecido  aprecio.  La 
cría  de  cerdos  está  medianamente  atendida,  siendo  consolador 
^\  que  rebaños  de  ganado  vacuno  de  más  de  iÜ,UOO  cabezas, 
Pasten  de  ordinario  en  aquellas  iiutritivns  dehesas. 

Tiene    el  Distrito   numerosas    fuentes  saladas  :  Noque, 
Acesí,  Ajiocosca,    iMagdaleiia,  Saladito  y   Enea.  El  cloruro 
de  sodio  concretado  por  la  evaporación  de  estas  aguas,  es  de 
í^xcelente  calidad;  Not|ue  so  cuenta  como  la  más  rica  de  estas 
^Q-liiias.  La  Ires  primeras  de  las  fuentes  mencionadas  están 
situadas  al  pie  del  cerro  llamado  Canalón-oscuro.  ¿Podrá  ser 
^JUe   este   cerro,   como  otros  muchos,   á  cuya   base  existen 
luentes  saladas,  contenga  en  sus  entrañas  ricos  depósitos  de 
^^1  gema,  á  cuya  solución,  por  medio  de  las  aguas  pluviales, 
se  deba  esta  clase  de  formaciones  ?¿  O  será  que  en  comunica- 
ción con  depósitos  más  lejanos  ó  con  las  aguas  del  mar,  por 
Pí'olongados  canales  subterráneos^  se  efectúe  el  fenómeno  de 
^*^  aparición  sol)re  la  superficie  de  la  tierra  ?  Una  ú  otra  cosa 
P^drá  ser. 

En  estos  últimos  meses  se  ha  hecho  en  Urrao,  en  corta 
^^Cala,  el  oí>merc¡o  dv  caucho  ó  goma  clástica.  Esa  industria 
^*^  pasa  de  ser  un  ligero  consuelo,  porque  con  el  hábito  de 
^^truir  el  árbol  para  extraer  el  jugo,  bien  pronto  los  bos- 
"^^s  quedarán  agotados.  Esta  guerra  á  muerte  declarada  á 
^  ^elvapor  el  montañés  de  Antioquia,  hecha  sin  discernimiento 
'  ^iñ  calculo,  dará  funestos  resultados  para  lo  porvenir. 
^^icedo  es  fracción  de  Urt*ao. 

Población,  (1.330  habitantes.  —    Latitud  norte,  0°   V  5", 

*    Longitud  occidental,  á*  3' O". —  Altura  sobre  el  nivel  del 

^^i*,  1,885  metros.  —  Temperatura,  19^ —  Límites  ;  confma 

^l  t>orte  con  el   Frontino;  al  oriente  con  Anzá;  al  occidente 

^^\  el  Estado  del  Cauca,  y  al  sur  con  Concordia  y  Betulia. 


CAPITULO  SÉTIMO 


Departamento    de   Oriente 


^isÍTritos :  Abejar raly  Carmen,  Ceja,  Cocorná^  Concepción^  Guarne^ 
Guatapé,  Marinilía,  Na^re^Peñol^  Retiro,  Rionegro,  SanCarlos^ 
San  Luis,  SanRafael^  Saíiía  Burlara^  Santuario,  San  Vicente^ 
Sonsón^  Unión ^^  Vahos. 


Limita  al  norte  con  los  Departamentos  del  Centro  y  del 
^oi*clest^;  al  oriente  con  el  Estado  de  Cundínamarca ;  al 
*^^c:idente  con  los  Departamentos  del  Centro,  del  Sudoeste  y 
^^l  Sur,  y  al  sur  con  el  Departamento  del  Sur  y  con  el  Estado 
^^l  lülima.  Población  :  97,702  habitantes. 


AbejorraL  —  D.  Felipe  Villegas,  castellano  viejo,  bar- 

^*^l^s  Je  nacimiento  y  uno  délos  colonizadores  de   Antioquia, 

^^Cen  Rionegro  con  D' Mariana  Lundoño,   y  de  ese   matri- 

^*^i:iio  hubo  varios  liijos,  de  los  cuales  se  liizo  notable  D*  José 

^^^tonio.   Este  personaje   recibió  su    primera  educación   en 

^^*^negro  y  la  perfeccionó  un  tanto   en   Bogotá,    de    donde 

St^esó  con  el  título  de  maestro,   no  sabemosen  qué  arte  ó 

^^r^cia,  porque  la  crónica  no  lo  dice. 

El  maestro  José  Antonio  Villegas,  tuvo  por  herencia  los 
^**t*ciios  comprentlidos  entre  loa  ríos  Buey  al  nortei  y  Arma 
^^  íiur. 

Con  el  fin  de  aprovechar  su  patrimonio,  y  en  el  tiempo 
^^^  que  esa  comarca   era  selvática    y  poco   conocida,  tiró 


para  ella,  provisto  de  al^jTOnos  negros  esclavos  y  de  losme<l¡oí 
í5iilieieritospara  llevar  á  término  una  empresa  de  minería. 

Llegatlo  al  torrente  de  las  Yeguas,  comprendió  que  esa! 
vegas  conlenían  ricos  minerales  de  aluvión,  y  resolvió  establo 
cor  su  campamento  en  aquel  punto.  Con  tal  íln,  construyi! 
casas,  edificó  una  capilla,  colocó  en  ella  una  imagen  do  h 
Virgen  del  Carmen,  que  llevaba  consigo,  y  procedió  al  laboi^ec 
con  sus  esclavos?. 

Cerca  del  lugar  en  donde  trabajaba,  se  unía  al  riachuek 
de  las  Yeguas,  por  el  flanco  izquierdo,  otro  de  más  pequeíl< 
caudal  que  parecía  descender  de  un  valle  ligeramente  inclinado 
sobre  el  cual  resplandecían  como  láminas  de  brujida  plata, 
las  anchas  hojan  <lc  un  bosque  de  guarumos,  lucidos  árboles 
de  la  zona  intertropicah 

Movido  el  Sr.  Villegas  por  la  curiosidad,  resolvió  hacei 
la  exploración  de  lo  visto,  y  anduvo  por  las  vegas  del  riachuek 
mencionado.  En  el  tránsito  le  acaeció  la  desgracia  de  sor  ata- 
cado y  picado  par  un  enjamliro  do  insectOH  llamados  abejorros, 
circunstancia  que  determinó  el  nombre  del  riachuelo,  el  del 
valle  y  el  de  la  población  actual, 

Al  observ^ar  que  el  examen  le  haliía  dado  excelent.es  resul- 
tados, resolvió  mudar  la   casa  y  la  capilla  á  im  punto  inme- 
diato al  ocuparlo  hoy  por  la  ciudad,  en  donde  se  ve  aú 
demarcación  de  las  calles  y  eilificios. 

C'erca  de  aquel  sitio,  el  torreidc  se  divide  en  dos  :  uno 
ba.ja  por  el  sui%  y  otro  por  el  oriente,  rlando  lugar  á  la  fot 
ción  de  un  ángid o  ocupado  por  regidar  extensión  de  terreno^, 
en  que  se  hizo  la  demarcación  del  poblado,    con   su  pl 
calles,  plazuelas  y  ejidos. 

En  14  de  enero  de  IS|  I,  otorgó  el  maestro  Villegas 
escritura  de  dnnacirxi  en  favor  de  los  vecinos  existentes  en 
ees,  y  do  los  que  quisieran  fijarse  allí   immediatamente  p 
poner  en  práctica  el  proyecto  de  una  nueva  fundación, 
este  documt»nto,  testimonio  auténtico  de  la  generoHidad 
donante,  de  sus  altas  ideas  civiles  y  religioscis  y  de  su  ospi 
le\-antado,  hubo  campo  para  edificar  un  templo»  ospacto 


nme- 
úrijfl 

rnuP 


calles  y  plaza,  solares  para  ser  distribuid 08»  y  concesiones  gra- 
vitas capaces  de  recomendar  la  niemoria  del  más  esclarecido 
patficio. 

No  contento  el  fundador  con  el  valioso  obsequio  hecho  á 

'o*^  pobladores,  estableció  severa  disciplina  en  la  corporación, 

í^nicló  personalmente  en  ios  trabaji3s  propios  para  perfeccionar 

'•'*  ol>ra  que  protegía,  y  favoreció  el  cuINi  con  mano  dadivosa. 

Se  dio  por  límites  al  lUstrito  de  Abejorral  el  espacio  de 

^^tn  compi'endido  entre  los  ríos  Buey  y  Arma,  este  liltimíj 

í^^lamente  hasta  la  conlluencia  del  Aures;  y  como  el  Buey  y  el 

'  Aufcís  nacen  en  un  nudo  de  la  cordillera  central,  a  muy  poca 

*^'i^tancía  el  uno  del  otro,  puede  muy  bien  decirse  que  Abejo- 

**i*al  es  una  verdal  lora  Mesopotamia,  Después  del  5  de  abril  de 

'^77,  poríntlujodcl  Sr.  José  María  Loadofio  Marulanda,  se, 

<*í*^ó  el  distrito  de  la  Unión,  y  para  crearlo  hubo  necesidad  de 

sustraer  una  {^ran  pxirte  del  de  la  Ceja  del  Tambo,  otra  más 

Pequeña  del  de  Abejorra!  y  otra  más  corta  aún  de  Sonsón*  De 

ohb.  manera  quedó  modificada  la  primitiva  delincación   del 

I-Mstrito  que  describimos,   pues  en  una  parte  considerable   nn 

^*t*nt5   c*)ntacto  actual  con  el  río  Buey*  Esa  provitleucia  ha 

Producido  algunos  trastornos  en  la  propiedad  territorial,  pues 

^^'^rias  lincas  han  queilado  divididas,  perteneciendo  en  parte  a 

^*^  clistrito  y  en  part-e  á  otro. 

Hemos  dicho  que  la  cordillera  central  de  los  Andes,  al 
**^^ar  a  las  cercanías  de  Vallejuelo,  forma  un  gran  nudo  de 
"^ridc,  además  de  tres  principales  montañas,  se  desprenden 
^^'^^^Ti^de  un  orden  subalterno,  dando  lugar  á  un  intiúncado 
^t^crinto.  De  esegran  ruido  nacen  los  ríos  Buey  y  Aures,  ya 
^^c^ticiií nadas,  tributarios  del  Cauca,  y  otros  tributarios  del 
**^gdalena. 

Entre  los    ramales    subalternos,     desprenditlns    di^    la 

^^^Millera  principal  en  aquel  punto,  hay  luio  que  se  dirige  al 

^^^^ident^,  scparandi»  las   aguas  que  vierten   al  Aures  y  al 

'^^^rna  de  las  que  tributan  al  Buey.  Este  ramal,    muy  cerca 

^^  la  cibecem  del  Distrito,  se  divide  en  dos  estribos  princi- 

Í'^W,  entra  loe  cuales  esta  el  valle  de  Abejorral ;  el  de  más  ni 


979 


norte  lleva  el  nombre  de  Quebradanegra,  por  el  de  uní 
que  forniaj  y  a  su  turno  se  piarte  en  dos  contrafuertes 
primero  contiene  la  montana  del  Roble  y  termina  en  la  fra 
ción  del  Guaico,  entre  el  río  Buey  y  el  riachuelo  Santa  Catalim 
y  el  segundo,  en  donde  están  el  alto  del  Chagúalo  y  el  d 
Patio,  se  extingue  luego  en  la  confluencia  del  río  Buey  ex 
el  riachuelo  Yoguas. 

El  segundo  ramal  de  los  dos  pertenecientes  á  la  divisic 
ceraxna  a  la  cabecera  del  Distrito,  pasa  a  pocos  metros  de  ell 
en  donde  se  deprime  tanto,  que  más  que  altura  parece  abr- 
Toma  después  esta  montaña  nuevo  empuje,  se  levanta,  i 
yerguü  y  constituye  una  notable  altura  llamada  la  cordillera « 
Las  Letras,  en  dondese  alzan  dos  eminencias  conocidas^  la  ui 
con  el  propio  nombre  de  la  cordillera,  y  la  otra  con  el  í 
Purima.  De  esta  última  sale  el  contrafuerte  de  su  nombn 
célebre  por  sus  ricos  minerales,  mientras  que  de  la  primei 
nace  un  estribo  llamado  el  Tambo,  para  morir  en  las  vegas  d 
las  Yeguas. 

De  estas  dos  eminencias  sigue  el  ramal  de  que  hablami 

sinuosa  dirección  hasta  el  alto  del  Naranjal,  una  de  las  cimi 

más  considerables  del  Estado.  Del  Naranjal  en  adelantCt  osA 

trozo  orográficü  termina  pur  cuatro  ramillcaciones  :  la  cortl 

llera  de  San  ViceiUe  al  norte,  notable  por  el  picacho  d 

nomlíre;  la  del   Chagualal,  termmada  en  el  puente  del 

Ihívy;  la  del  Naranjal,  rjue  va  basta  el  salto  del  Dialilo  en 

mismo  río,  y  la  de  Pautmüllo,  que  acaba  por  medio  de  le 

estribos  de  la  Trampa,  So  taya,  Mediacuesta  y  Campanas,  cere 

de  la  ribera  derecha  del  río  Arma.  I 

Las  corrientes  de  agua  de  este  Distrito  que  alcanzan  í 

merecer  el  nombi-e  de  ríos,  son  :  el   ííuey,  cuyas  vertiente 

están  en  los  l'aradus,  y  que  corriendo  próximamente  al  Oi 

dente,  se  junta  con  el  Arma  antes  de  entrar  en  el  Cauca 

Aures,  que  vierte  de  la  altura  de  las  Palomas  y  es  tribu 

del  Arma  :  este  últimn,  que  tiene  su  origen  en  los  valles  aj 

de  San  Félix,  uíj  riega  el  Distrito  sino  desde  su  unión  con  el 

anterior*    Los  riachuelos  y  torrentes    Nudillales,  el  Ciod 


si 

«ti 

1 


^73 


Rosarlto»  Quebradona,  San  Antonio  y  los  Dolores,  connuyen 
alAures;  Sircia,  HornoSj  Seca  y  Campanas,  son  tributarios 
del  Arma,  y  en  fin,  caen  al  Buey,  San  Bartolo,  Yarumal, 
Quebradanegra,  Santa  CataUna,  las  Yeguas,  Daza,  Bj^uja, 
Naranjal  y  MorroazuL 

El  suelo  de  Abejorral  fué  en  su  principio  excesivamente 

fértil;  pero  no  lo  es  hoy   sino  en   las  hondonadas  y  en  los 

valle».  Su  feracidad  primitiva  se  explica  perfectamente  bien,  si 

se  atiende  A  que  en  las  épocas  de!  descubrimiento  y  la  coloni- 

zacion.todo  el  Continente  americano,  6  su  mayor  parte,  estaba 

cubierto  de  selvas   que   por  sus   evoluciones   naturales   de 

creación  y  destrucción,  acumularon  durante  siglos  despojos 

^í*gánico9,  hasta  formar  capas  más  ó  menos  gruesas  y  mas  ó 

'líe/ios  cargadas  de  principios  vegetales.  En  esas  capas,  des- 

*^<Jajado  el  bosque  para  entrar   de  lleno  en  el  cultivo  de  la 

tiíírra,    se  hallaba   gran  riqueza  de    humus^   conipuesto   en 

^rari  cantidad  de  sales  terrosas   eminentemente  solubles,  y 

P'^cjpias  para  ser  absorbidas  por  las  radículas  de  las  plantas  y 

P^^a  dar  por  tanto  pingiics  cosechas  en  los  primeros  tiempos. 

^^os  carbonalos,  siiUatos  etc*,  de  potasa,  soda,  cal  y  otras 

bases,  cuando  quedaron  en    libertad    y  experimentaron    la 

'^^^ión  alterante  del  aire,   del  sol  y  de  las  aguas  pluviales, 

^^fon  arrastrados  de  las  cimas  y  faldas  de  las  cordilleras  y 

^lirias,  para  ser  llevados  á  los  arroyos,  riachuelos  y  ríos, 

P^t^dicndose  con  rapidez  y  con  menoscabo  de  la  agricultura. 

^*'*^pués  de  buenas  cosechas  y  después  del  estableciiniento  de 

P^'^cleras,    la  acción   química  de  los  cuerpos  ambientes,    y 

^    poco  meditada  incineración  de  los  árboles,  arbustos    y 

'^^lezas  cortadas,  han  completado  la  obra  de  esterilidad  que 

^^y  se  nota. 

Abejorral  progresó  mucho  en  años  pasados,  merced  al 

*^^tivo  en  grande  del  tabaco;  pero  sea  que  la  calidad  no  se 

^^Contrara   del  gusto  do  los  consumidores  europeos,    ó  sea 

P^^  iaíluencias  contrarias  de  negociantes  de  dentro  y  fuera 

^^1  Estado,  es  lo  cierto  que  la  exportación  de  este  artículo 

^Q  ha  continuado.  Hoy,  aunque  en  una  escala  proporcional- 

i8 


méate  giaiuic,  antionucaos. 

al  consumo  hecho  ^^^^.¡.^^^  Uavnado  oUvo  en  éatc  y 
La  semilla  del   mu  u,a  c^^  j^^  ^  ^^^^  p,oducUva  iuduslna. 

otros  pueblos  del  ^^f^^^^^  por  el  aceite  fijo  que  con- 

e.acUvoeué.locomoonc,Uos     „       ,  ,„  ,„,ig,.adó.,,  que  la 
ao  loB  ubejon-ak-aoB  es  '*"'  ^^  J^      ,tamc.,to  del  Sur,  ,  mu- 
„,a50.  parte  de  los  l»'f  "¿^^^      ^  „,  Tolima,  1«>  'i""'!"  ^ 
dxos  de  los  Estados  •■'  t:™;^  L.  de  esle  Dislrito. 
g„M»rte«uluc.eme„-     =''¿^^^  ^^^  ^,„„„  „j^„meu.. 

La  cabecera  esto  s'"""        „,  „rupo.lel.abllacioucsque 

iaeUuado  de  or.enl.  .  0^.*=;^^'^  =¿  l^^,,,  ^.  ,^as;  lleue  uu 
laamslituycesensumajo    P  ^^¡j^¡„,  p¡^ 

bomlo   templo,  una  reguUu    pto^  ^^p^,,„,,  j.  ^ 

ofieinas  Pf'-'  =':::;;,„;>„.,  graciosos  paisajes,  ev- 
«nliclad  sulicenle,  cal  >1.         ^^^^^.^.^j^j^^  ^,„tajas  para  uiv». 
quisito  clboa,  y  l>or  "1"'    ■  '  t„„,¡a  moral  sosegada  -  - 

l,uoda  vida  ';-"/,Sa    :*<='">'odel  Cbagualo,  ofrcc 
U-au,,uda.  La  cudad,  .«.rad.  ^^  ^^  „„„„utouaa.  si  po-=« 

una  perspectiva  que  agiada.s,  | 

- -.tr:*-^'.--txre,TSon°^ 

a,.,viones  ^■'="-^--;^p:ra,  tu-lguL  ve.  pro„>e. 

„,i  agotados.  La  -»»  *=  ^  !        Jy,  „a»tal,oy  á  las  M^^ 
„raudc.produc,os  ..ob.  con  J^.^    ^.^  ^^^^^^^^^^  p  , 

jeras  esperanzas  .[ue  b.z  aescubicrlo»  graud»  * 

hendidas  pic..«.n  n- >-'»;;  ^,,,,„,d  oro  de  sus  rnou*-^- 

Boros  en  ese  sitio.  '-  "-'"f    '     j^j  do  molibdato  de  plo»J-*V 

sustancia  que  reoog'da  cu  ■  ^^^  «omejauza  oon  -«x 

^  i  7-»  t: ;:"  :ú-  id^  ="t--  ''■■""^-     i 

polvodeorodebAHi^J  «- 


—  275  — 


Hay  cuatro    fueates  saladas  ea  claboracióu  :  la  de  Am^es, 

lios  y  la  de  los  Cacaos,  La  sal 


la  délos  Palacios,  la  de  los  Medi 


de  cocina  extraída  de  ellas,  es  excelente  para  la  mesa. 

A  lo  largo  de  la  cordillera  central  aiitioqueua,  hay  i'uejites 
saladas  qtio  guardan,  hasta  cierto  punto,  un  paralelismo  con 
las  que  en  la  pendiente  oriental  quedan  cnü^e  la  cordillera 
ceiUral  de  los  Andes  colombianos  y  las  orillas  del  Magdalena. 
Liaüdela  cordillera  central  ^on  también  paraleUxs  á  unas  exis- 
tentes aunque  escasas  en  la  orilla  del  Porce,  y  éiítas,  á  las 
üdÁñ  abundantes  todavía  que  «e  desaiTollan  como  por  uscala 
eii^el  flanco  del   Cauca,     Se   presentan   estas    úliiinas    en 
Córdoba,   Guaca,   Sabaletas,   Fredonia  y  al  sur  do  la  con* 
fluencia  deJ  Arma,  guardando  también  cierto  paralelismo  con 
la^  conocidas  sobre  la  cordillera  occiíleutal  de  los  Andes  co- 
lombianos.  En  este  sistema  de  fuentes  saladas,  solo  las  que 
^eijioran  á  lo  largo  del  Cauca  van  acompañadas  de  extensas 
^'ctas  de  carbón  Jüí¿í1,  como  lo  indicamos  al  ti^atar  de   la 
^tructura  mineral  del  Estado. 

La  parte  industrial  se  completa  con  el  cultivo  del  trigo  y 
*^n  la  fabricación  de  una  recular  cantidad  de  liaiúna,  habíen- 
doadejnás  varias  caleras  y  algunas  máquinas  de  hierro  para 
^^  tdíiboraciún  de  la  caña  de  azúcar,  y  mi  telar  rudimentario 
^^*J^los  tejidos  de  algodón  y  de  lana. 

La  üducación   pública  está   muy  bien  atendida  en  este 

i^trito.  Hay  en  la  ciudad  dos  escuelas  piiljlicas,    una  de 

'  trunes  y  oti*a  de  mujeres,  y  además  una  mista  en  la  fracción 

^-*1  Buey,  con  otras   enseñanzas  ]jrivadas  de  coiiHideración. 

^í^ta importancia  dada  al  más  tiuscendental  ramo  déla  socio* 

^^ía,  es  tanto  más  importante  cuanto  los  liijos  de  este  Dis- 

^*ito  son  naiuralmente  de  clarísima  inlehgencia ;  y  que  lo 

^cJio  es  la  verdad,  se  prueba  con  el  gran  número  de  ellos  que 

^i^tieron  dur.ante  las  faenas  de  la  Independencia,  á  formar  la 

"^Iria  que  boy  tenemos;  cun  los  que  lian  asistido  con  brillo  á 

'^^  debates  legislativos  déla  Nación,  y  con  los  que  han  ocupado 

^ti  bornea  y  desempeñado  con  inteligencia,  diversos  puestos 

•^^biicos  en  d  Estado   y  en  la  liepública.  Evitando,    como 


^^"'  parece  n-«       ^,,,,^vca,  ^^^       ^^¿,¿0  eV  g^^  ^odevna. 

.  mucV^^^  \uves.  cu  j-am^no  ^  ^^,^^»  vci- 


—  277  — 


83  metros  de  profundidad,  a  una  altura  de  843  sobre  el  nivel 
del  mar.  Eso  es  lo  que  llaman  Salto  del  Diablo. 

Tiene  el  Distrito  las  siguientes  fracciones  :  Poblado, 
Erizo,  Aurcs,  Purima,  C¡rcia>  Pantanillo,  Naranja!,  San  Vi- 
cente, Lomitas,  Zancudo,  Buey,  Quel^radanegra  y  Cordillera. 

Población,  8J36  habitantes»  —  Latitud  norte,  5^45'  10". 
—  Longitud  occidental,  V  39'  5".  —  Altura  soljre  el  nivel  del 
mar,  2J47  metros*  —  Temperatura,  17%  —  Límites;  confina 
al  norte  coa  la  Unión  ;  al  oriente  con  Sonsón  y  la  Unión ;  al 
occidente  con  Santa  Bárbara,  y  al  sur  con  Aguadas. 


Carmen.  —  Parece  que  la  palabra  carmen  tenga  su  ori- 
gen en  lengua  arábiga,  pues  así  llamaban  los  moros  de  Gra* 
nada  sus  quintas,  huertos  y  jardines.  Si  los  primeros  descu- 
bridores de  esta  parte  del  Estado  hallaron  adecuada  la  pala- 
bra para  bautizar  la  comarca  que  hoy  estudiamos,  nos  parece 
que  no  anduvieron  desacertados,  pues  los  campos  que  rodean 
la  cabecera  de  este  Distrito,  son  tan  plácidos,  tan  amenos,  y  están 
engalanados  por  árboles  y  arbustos  de  tan  bella  noresceacia, 
que  bien  á  pesar  de  su  colocación  escondida  y  solitaria,  me- 
lancólica y  triste,  está  rodeada  de  positivos  encantos  para  una 
vida  retirada  y  tranquila. 

El  lugar  está  sobre  la  margen  izquierda  del  riachuelo  Ci- 
marronas, y  se  recuesta,  si  así  puede  decirse,  sobx^e  el  regazo 
de  la  serranía  de  Vallejuelo,  masa  principal  de  la  cordillera* 
central  de  los  Andes  colombianos,  ó  sea  oriental  deAntioquia, 
segiín  nuestra  división. 

Varias  fuentes,  arroyos  y  raudales  enriquecen  el  ria- 
chuelo Cimarronas,  por  uno  y  otro  flanco,  en  el  territorio  de 
este  Distrito;  pero  de  ellas  sólo  el  riachuelo  la  Puerta  y  acaso 
el  de  la  Manga  merecen  especial  mención. 

El  caserío  es  reducido ;  el  estilo  de  las  habitaciones,  se- 
mejante al  de  Marlnilla;  el  aspecto  de  la  población,  pobre,  y 
su  existencia  la  de  un  prolongado  silencio.  Las  costumbres 
son  idénticas  á  las  que  hemos  asignado  á  la  mayor  parte  de 
los  lugares  que  demoran  á  más  ó  menos  distancia  sobre  el 


—  278  — 

valle  recorrido    por  cl  Rionegro  desde  el    Retiro  has 
Peño!. 

Los  cultivos  son  reducidos,  mczqiiínn  la  industria 
diana  la  riqueza  del  Distrito^  debida  sólo  á  la  cría  y  multipli- 
cación de  algunos  ganados,  y  A  la  elaboración  de  alonas 
fuentes  saladas    cuyo  producto  es  de   bastante   buena  o^H 
lidad.  ^^ 

El  Carmen  fué  erigido  en  distrito  en  181)7,  siendo  Gober^ 
nador  de  Antioquia  D.  Francisco  de  Ayala,  y  Obispo  de  Pbpa-j 
yán  D.  Salvador  Jiménez.  ^M 

Población,    3.301  habitantes,  —  Latitud  norte,  6*  1' 25". 
—  Lonfritud    occidental,    l^S'ZS?". — Altura  sobre  el  niv 
del  mar,  2.1U7  jnetros.  —  Temperatura^  19^   —  Límites] 
confina  al  norte  con  el  Santuario;  al  oriente  con  Cocuma; 
occidente  con  Rionegro,  y  al  sur  con  la  Ceja. 


Ceja  del  Tambo,  —  Este  Distrito  tiene  por  territorio  un 
gran  pedazí»  segregado  del  que  antes  perteneció  á  San  Nicol¿ 
de  Rionegro.  La  señora  D*.  María  Josefa  Marulanda,  ducf 
de  gvíiü  parte  de  esos  campos,  regaló  A  los  pritnerus  poblado 
res  la  cantidad  suficiente  para  demarcar  calles,  plazas,  templ 
y  casa  de  Cabildo.  Su  existencia  como  entidad  parroquial  prif 
cipiü  definitivamente  en  el  año  de  1815,  y  se  ha  coO' 
servado  desde  entonces  de  un  modo  sólido  y  seguro,  pues  si 
bien  es  cierto  que  no  progresa  rápidamente,  también  lo  es  qtro 
no  pierde  nada  de  su  importancia. 

Los  vecinos  de  este  Distrito  fueron  al  principio  pcrfe* 
necientes  á  las  familias  más  distinguidas  do  la  colonia  anti< 
quena.  Severos  de   costumbres,  trabajadores  infatigables 
aferrados  á  las  riejas  tradiciones  peninsulares,  llevaron  siem? 
pre  una  existencia  quieta,    basada  sobre  los    hábitos    mi 
modestos  y  primitivos. 

Don  Eduardo  González,  rico  propietario  de  los  contor 
bueno  entre  los  mejoren  antioqucños  de  sti  tiempo,  fué  una 
enpecic  de  patriarca  que  sostuvo  con  el  ejemplo  el  espírit 
de  la  virtud ;  con  su  dinero,   la  alimentación  def  pobre  y 


279  — 


h^. 


eonstriicción  de  los  primeros  edificios   para  el  abrigo  y  la 
comodidad.    En   la  casa  que  fué  de  su  pertenencia,  y  cuya 
techumbre  se  divisa   desde  las  calles  de  la  población,  sobre 
un  lindo  y  ameno  collado  sombreado  por  arrayanes  y  siete- 
cueros,  nació   Don  Juan  de  Dios   Aranzazu,   cuyo  espíritu 
cultivado  exhibió  durante  la  guerra  de  nuestra  Independencia, 
y  más  tarde,  durante  la  República,  uno  de  los  más  apuestos 
mancebos,  uno  de  los  más   floridos  oradores,  uno  de    los 
hombres  más  elegantes  de  su  época,  y  uno  dolos  magistrados 
más  rectos,  más  hábiles  y  severos  de  que  se  enorgullece  la 
patria  colombiana*  En  la  Ceja,  cerca  déla  casa  citada,  nació 
también  el  sobrino  de  Aranzazu,   Gregorio  Gutiérrez   Gon- 
zález,  cuyo    nombi'c  como  poeta  descuella    ventajosamente 
aliado  de  las  mejores  tiguras  literarias  del  país. 

La   cabecera  del  Distrito  está  situada  sobre  un  plano 

perfectamente  nivelado,    refrescado    por    una   temperatura 

deliciosa,  por  un  ambiente  puro  y  tónico,  por  una  atmósfera 

constantemente  despejada,  por  numerosos  arroyos  y  por  un 

^íí>chuela    murmurante  y  cristalino,  cuyo    arenoso    fondo, 

^¿i^es  vegas  y  caprichosas  vueltas,  hacen  del  paisaje  uno 

"®    los   más  poéticos,   agntdables    y  graciosos    de   todo    el 

*^^kado>  Como  en  Antioquia  las  grandes  llanuras  niveladas 

^^ti  tan  escasas,  y  como  la  de  la  Ceja,  á  más  do  ser  extensa, 

ofrece   el   contraste  bello  de  lindos   grupos  de  árboles,  de 

^^í*tles  praderas  y  de  copiosos  raudales,  fácil  es  comprender 

^^o  este  recomendable  lugar  parece  predestinado  para  ser  el 

^^iento  de  una  lujosa  y  bella  población. 

tíesde  las  montañas  que  lo  circundan,  se  domina  elagru- 
^miento  de  las  habitaciones  en  todo  su  conjunto,  y  su  contem-. 
VUción  produce  tal  encanto  en  el  pensamiento,  que  el  viajero 
^^  puede  prescindir  de  admirar  aquel  bello  panorama,  tan 
extraño  para  quien  recorre  las  fracturadas  montañas  de  la 
ítoyor  parte  del  Estado. 

El  templo  de  la  Ceja  es  uno  délos  más  bellos  y  más  cui- 
dadosamente mantenidos  de  Antioquia;  la  plaza  principal  ea 
plana  y  limpia;  las  habitaciones,  aunque  modestas,  cómodas 


280 


I 


y  aseadas ;  las  calles,  rectas,  largas,  anchas,  cortadas  e 
guio  recto,  y  á  pesar  de  estar  poco  provistas  de  edificios,  pn 
pías  para  cómodas  construcciones.  Casi  todas  tienen  un  arre; 
central  que  sirve  para  el  aseo  público. 

La  llanura  de  la  Ceja  se  extiende  bastante  hacia  el  oriente 
y  hacia  el  norte.  El  riachuelo  Pereira,  que  lleva  sus  aguas  al 
Rionegro,  cerca  de  esta  ciudad,  recorre  la  planicie  en  di  reo- 
ción  próxima  de  sur  a  norte,  y  es  alimentado  por  numerosos 
arroyos  que  descienden  de  las  cordilleras  vecinas  ;  porque  es 
bueno  saber  que  el  pequeño  territorio  de  este  Distrito,  rodeado 
de  cerros  por  todos  lados^  presenta  la  población  y  su  llanura 
como  si  estuviesen  en  el  fondo  de  una  í^ran  cacerola. 


i 


Fuera  del  río  Pereira  y  de  las  fuentos  que  lo  forman,  fc 
can  en  territorio  de  la  Ceja  los  ríos  Piedras,  Buey  y  Pantanillo, 
origen  el  üHimo  del  que  andando  al  norte  primero  y  al  oriente 
luego,  desagua  en  el  Magdalena  con  el  nombre  de  Nare.       fl 

Las  cordilleras  son  ramificaciones  escabrosas  y  toman 
su  origen  en  el  nudo  de  Vallejuelo  :  lacle  la  Muía  lo  separa 
del  distrito  de  la  l.'nión,  se  deprime  después  al  occidente, 
se  eleva  de  nuevo  enfrente  del  poblado,  y  rebajada  otra  ve^ 
hacia  los  nacimientos  de  Pereira,  tuerce  su  dirección  al  norte 
para  entrar  en  el  distrito  del  Retiro;  deAbejorral  está  8e¡M 
rado  por  el  Buey ;  de  Santa  Bárbara  por  La  Miel  y  por  parte 
de  la  cordillera  de  Monteljravo;  del  Retiro  por  esta  misma 
corriente  y  por  una  monlañuela  llamada  del  Guarzo,  á  cuyo 
pie  fiel  lado  sur  esta  la  población.  El  cerro  de  Capiro,  sobre 
la  llanura  misma,  es  una  mole  piramidal  aislada,  cuyadispo* 
sición,  rara  en  el  sistema  de  nuestras  montañas,  interesa 
por  lo  excepcional  de  su  aislamiento,  M 

Las  dehesas  déla  Ceja,  bien  que  ricas  en  pastos,  no  sm 
recomendables  por  la  calidad  nutritiva  de  ellos.  Sin  embargo, 
la  industria  pecuaria  forma  la  base  do  subsistencia  para  los 
vecinos.  Hay  algunos  rebaños  de  carneros,  se  produce  corta 
cantidad  de  lana,  hay  bellas  flores  y  buenas  hortalizas  en  el  lu- 
gar y  en  los  campos,  se  cultiva  algún  café,  y  la  producción  del 
maíz  y  frísoles  es  riquísima. 


'■ea 


—  -¿81  -- 


No  hay  grande  abundancia  de  metales  preciosos  en  este 
Distrito;  pero  no  faltan  algunos  veneros  de  oro  y  algunos  de- 
pósitos de  mineral  de  hierro.  Mas  que  por  la  abundancia  de 
sus  medios,  más  que  por  la  feracidad  desús  campos,  más  que 
por  la  multiplicidad  de  sus  producciones,  se  recomienda  la 
Ceja  por  su  peculiar  é  imponderable  belleza,  por  la  sanidad  de 
su  clima  y  por  la  pureza  de  costumbres  de  sus  habitantes, 

Poblacirjn,  3.871  habitantes.  —  Latitud  norte,  5'  5ff  45". 
—  Longitud  occídentii!,  T  27'  40".  —  Altura  so!)re  el  nivel  del 
í«ar,  2/200  metros.  — Temperatura,  i8^  —  Límites  :  confina 
íil  norte  con  Rionegro;  al  oriente  con  Rionegro;  al 
occidente  con  el  Retiro,  y  al  sur  con  la  Unión  y  Abe- 
jorra]. 


Cocorná.  —  El  distrito  de  Cocorná  ha  sido  como  una 
especie  de  mito  para  los  antioqueños,  basta  no  hace  mucho 
tiempo.  Situado  hacia  el  levante  del  Estado,  cubierto  de  selvas 
vírgenes,  riscoso,  sin  caminos,  incomunicado  casi  totalmente 
con  el  centro,  y  muy  vecino  a  las  deletéreas  orillas  del  Magda* 
l^naj  los  hijos  de  Antíoquia  lo  vieron  durante  mucho  tiempo 
^on  desconfianza. 

Poco  á  poco,  los  habitadores  de  las  partes  altas  de  la 
^rdillera  central,  urgidos  por  la  escasez  de  arbitrios  que  no 
podían  obtener  abundantemente  del  suelo  estéril  en  que  habían 
^^'^cido,  se  fueron  deslizando  gradualmente  hacia  las  faldas  de 
^^  cordillera  en  requerimiento  de  terrenos  propios  para  el 
cativo  de  la  caña  de  azúcar,  del  plátano,  de  la  yuca,  del  maíz 
y  Üe  los  frísoles,  artículos  clásicos  de  primera  alimentación 
^ntioqueña. 

Hallaron  lo  que  buscaban  en  una  vega  ó  vallecito  for- 
"^^0  por  el  río  Cocorná,  pues  en  el  último  cuarto  de  la 
anterior  centuria,  liabía  en  aquel  sitio,  que  es  el  mismo  que 
f*oy  ocupa  la  cabecera  del  Distrito,  un  conjunto  de  casas, 
algunos  vecinos  y  una  capilla. 

De  vez  en  cuando,  un  sacerdote  déla  ciudad  de  Marinilla, 
venciendo  las  dificultades  de  un  pésimo  camino,  iba  á  ese 


—  -282  — 


ipientc  póBmdo  para  decir  misa  á  los  habitantes  ; 
administrarles  los  sacramentos. 

A  principios  del  siglo  actual,  esa  fracción  era  regida  por 
un  juez  fundador,  bajóla  dependencia  del  juez  ordinario  de 
Marinilla ;  y  en  el  ano  de  1835  se  la  erigió  en  Parroquia,  se  le 
ex]:)idió  titulo  y  se  fijaron  sus  límites. 

En  18S4,  se  la  elevó  á  Distrito  regido  por  un  alcalde,  un 
juez  y  una  corporación  municipal. 

Fueron  primeros  habitantes  de  Cocorná,  Vicente,  Sotero 
y  José  Aristizábal,  y  unos  señores  Valencias,  Arias  y  Váscjuer, 
de  quienes  se  dice  haber  hecho  la  donación  del  terreno  para 
la  fundación.  El  Dr.  Jorge  Ramón  de  Posada,  respetable 
sacerdote  é  ¡lustre  ciudadano,  dirigió  durante  largos  aílos 
este  Distrito,  y  a  su  itiflueacia  se  debió  su  progreso,  que  si 
bien  no  es  de  alta  consideración  en  el  día,  sí  alcanza  coiuli- 
Clones  ventajosas,  por  cuanto  á  él  se  debe  en  gran  parte  la 
provisión  de  víveres  con  que  se  auxiliad  sostenimiento  de  las 
poblaciones  de  la  parte  alta  do  la  cordillera. 

El  cultivo  y  el  beneficio  de  la  caña  de  azúcar  en  Cocorná, 
es  valioso  para  los  habitantes  del  Departarnt^nto  de  Oriente,  y 
la  panela  con  que  trafican  sus  habitantes  es  de  excelente  cali- 
dad. Con  ella,  el  plátano,  la  yuca,  el  maíz  y  la  parcial 
explotación  del  oro  y  el  laboreo  de  la  sal,  viven,  si  no  con 
holgura,  al  menos  con  relativa  comodidad  los  hijos  del 
Distrito. 

Esta,  que  pudiéramos  llamar  parte  oriental  del  Esta 
de  Antioquia,es  una  región  limitada  al  éste  por  el  Magdaleí 
al  sur  por  el  distrito  de  Son  son,  al  norte  por  el  de  San  Lu 
y  al  occidente  por  Vahos,  Santuario,  Carmen  y  la  Unión. 

La  comarca,  esencialmente  montañosa,  está  bañada  por 
el  río  Cocorná,  cuyas  numerosas  vertientes  están  en  la 
falda  oriental  de  la  cordillera  central  andina.  Este  río  se  une 
con  el  de  San  Matías,  que,  después  de  regar  parte  del  distrito 
de  Vahos  y  de  correr  al  sudoeste,  le  rinde  sus  aguas  un  poco 
abajo  de  la  cabecera  del  Distrito.  Más  abajo  aun,  el  Cocorná 
recibe  el  río  Caldera,  cuyo  nacimiento  está  en  el  alto  del  mismo 


—  -28:i  — 


nombre,  para  tributar  todo  su  contenido  al  Ríovcrde,  arriba 
del  abandonado  mineral  de  Santa  fíita.  De  la  confliienria  del 
Cocorná  y  del  Rioverde  en  adelante,  el  último  toma  el  nombre 
deSamanádeí  norte,  y,  consen^ando  siempre  8U  dirección 
nordeste,  recibe  luego  eí  CHiatapé,  cae  al  Xare,  cjuc  con  este 
nombre  desagua  en  el  Magdalena,  máí!i  abajo  de  lautas, 
de^spués  de  recibir  las  considerables  aguas  del  Ñus. 

Al  sur  del  río  Cocorná,  corre  paralelo  á  él    el  rio  Santo 
Domingo  acrecido  por  el  Melcocho^  tributario  igualmente  del 
I      Rioverde. 

^p  Este  último,  que  tiene  su  origen  en  la  indicada  cordillera 
central,  entre  los  altos  Palomas  y  Parados,  á  una  altura  de 
3,fiOO metros,  está  formado  por  numerosos  afluentes,  entre  los 
cuíiles  se  distingue  el  rio  CaunsaK 

Más  al  sur  todavía,  tiene  el  Distrito  el  río  Claro  con  direc- 
ción netamente  oriental,  y  entre  é^te  y  el  Samaná  del 
norte,  en  una  especie  de  triangulo  cuyo  lado  menor  se  com- 
pleta  por  el  curso  del  río  Magdalena,  hay  otro  río  Claro  y  otro 
fió  Cocorná,  que  reunidos  enfrente  del  viejo  mineral  de  Hanta 
Rita,  entran  al  gran  río,  arriba  del  pueblo  de  Nare  y  enfrente 
^<í  la  isla  de  Palagua. 

Todas  las  corrientes  de  agua  que  hemos  descrito,  están 
'^ntiaclas  por  torrentes  de  más  ó  menos  importancia.  Los 
Principales  son  :  San  Pedro  y  Chuíiiurro,  que  entran  al  Rio- 
^^^í^Jepor  la  banda  derecha;  la  Chon*era,  digna  de  mencio- 
^^^^t"  por  ser  copiosa,  por  tener  en  sus  margenes  la 
^^  salina  de  Cruces,  y  por  formar  al  caer  en  la  hondo- 
^^<líir  una  caprichosa  y  bellísima  cascada  de  2t3  ó  30  me- 
"^  de  altura,  cascada  rival  de  la  que  forma  el  riachuelo 
^ü¡**a,  su  hermano  gemelo,  Cerca  de  estoe.  torrentes  brota  el 
'^^chuelo  Guayabal^  al  pie  del  alto  de  Perico,  para  juntarse 
^^n  la  Chorrera  y  caeral  Cocorná  como  á  60D  metros  al  sur  de 
'^^ población.  El  riachuelo  Trinidad  tiene  su  origen  cerca  del 
^^  Guayabal,  desagua  en  el  Cocorná,  es  muy  rápido  en  en 
•WW  superior,  y  lo  es  menos  antes  de  su  desembocadura, 
Tiene  una  salina  en  sus  orillas. 


—  284  — 

El  tipo  esencial  de  este  conjunto  hidrográfico  consii 
principalmente  en  la  velocidad  de  las  aguas,  cu  lo  pedregos( 
de  los  cauces,  y  en  lo  salvaje  de  su  aspecto.  Las  aguas  de 
río  Cocorná  son  turbias,  las  del  Rioverdc  tienen  el  coloi 
de  su  nombre,  y  por  lo  general»  tanto  las  de  los  ríos  come 
las  de  los  torrentes,  fuentes  y  manaderos,  son  potables  y  salu- 
tíferas* 

Las  montañas  de  Cocorná  están  cubiertas  por  lozani 
vegetación;  contienen  preciosísimas  maderas,  gran  número  di 
plantas  medicinales,  resinas^  bálsamos  y  aceites.  fl 

Pocos^poquísimos  son  los  puntos  de  este  Distrito  en  qui 
el  suelo  sea  completamente  plano.  Hay  en  las  cercanías  de  lo 
ríos  algunas  vegas  ardientesy  malsanas;  pero  vegas, escarpas 
faldas  casi  verticales  y  cimas  de  las  cordilleras,  contie^ 
terrenos  de  notable  feracidad.  f 

Cuando  los  bosques  de  Cocorná  hayan  sido  descuajados 
cuando  sus  ricos  veneros  queden  visibles;  cuando  los  aluvioiie 
y  los  lechos  de  sus  ríos  sean  fácilmente  explotables;  cuand 
un  buen  camino  lo  ponga  en  comunicación  con  el  centro  dí 
Estado;  cuando  otro  de  igual  clase  lo  comunique  con  el  Maj 
dalena,  y  cuando  sus  ricos  depósitos  de  mármol  puedan  se 
dados  al  comercio  y  aplicados  á  la  industria,  esta  notab' 
sección  podrá  formar  en  primera  línea  y  como  una  de  las  md 
ricas  del  Estado.  m 

Población,  2.093  habitantes.  ~  Latitud  norte,  5** 59' jí 
—  Longitud  occidental.  I*  10'  \o\  —  Altura  sobre  el  nivelj 
mar,  700  metros.  —  Temperatura,  53\  —  Límites  :  co 
al  norte  con  Vahos  y    parte  de   Mari  ni  lia  y   San   Luis 
oriento  con  Nare  y  Cundí namarca;  al  occidente  con  el 
tuario,  el  Carmen  y  la  Unión,  y  al  sur  con  Sonsón. 


Concepción.  —  Bañan  este  Distrito   las  siguientes 
rrientes  de  agua  :  el  riachuelo  Magdalena,  que  fluye  en  la  pa 
oriental  do  la  cordillera  central  de  los  Andes  del  Estadc 
que  sigue  en  sus  dos  tercios  superiores  dirección  netame 
al  éste,  para  torcerla  en  su  tercio  inferior  hacia  elnordest 


tributar  sus  aguas  al    Rioaegro.   Recibe  esto  riachuelo  los* 

arroyos  San  Andrés,  San  Antonio  y    Despensas*  El  río  Con- 
cepción,   nacido  en  las  cumbres  de  la  cordillera  diclia,   se 
onriqueccpor  la  izquierda  con  los  torrentes  San  Juan,  Santa 
Justa,  Arango,  San  Bartolo,  Morro  y  Candelaria ;  mientras 
C|ue  por  su  margen  derecha  recibe  las  Animas,  Santa  Gertru* 
c3is,  Matasano,  Piedad,  Remanguillo  y  Sonadora.  En  su  parte 
fcaja  cambia  el  río  de  Concepción  su  nombre  por  cl  de  Re- 
mango. El  río  San  Pedro  recibe  en  su  parte  alta  el  San  Pedrito, 
«orre  al  éste,  desagua  en  el  Rionegro  cerca  de  la  cascada 
<le  Pérez,  y  limita  en    parte    el   Distrito   con    el   de  Santo 
Domingo. 

Las  montañas  de  Concepción  son  de  poca  altura  y 
forman  en  su  curso  interrupciones  notables  ;  dos  estribos 
corren  paralelos  al  éste  y  forman  la  hoya  superior  del  río 
Concepción  ;  el  estribo  del  sur  se  bifurca  en  el  punto  de  origen 
del  arroyo  Despensas,  y  la  mayor  do  sus  ramas,  con  dirección 
nordeste,  espira  cerca  del  Rionegro  y  en  un  punto  próximo  á 
Remango. 

El  Distrito  (le  que  tratamos  esta  situado  casi  sobre  el 
lomo  de  la  cordillera  central  délos  Andes  antioqueños,  y  su 
cabecera  está  colocada  sobre  el  flanco  izquierdo  del  rio  de  su 
nombre. 

Concepción,  como  otros  muchos  lugares  antioqueños,  fué 
ea  BU  principio  un  Realile  Minas,  en  cl  cual  se  construyó  un 
pequeño  núcleo  de  población,  y  como  pertenecía  al  curato  de 
líionegro,  cl  Dr*  Castaño,  propietario,  movido  por  escrúpulos 
de  conciencia,  porque  no  podía,  en  razón  de  la  muclia 
distancia  y  de  los  malos  caminos,  atender  a  la  buena 
dirección  de  aquellas  almas,  renunció  esta  parte  y  pidió  al 
Obispo  de  Popayán  la  creación  do  nueva  parroquia. 

Como  el  país  fuese  esencialmente  minero,  y  como  fuera 
de  este  establecimiento  hubiese  nueve  mas  con  sus  respectivas 
cuadrillas  de  negros  esclavos,  y  como  además  el  cura  de 
Marinilla  cediese  para  la  nueva  población  otro  pedazo  de 
territorio  en  el  río  San  Pedro,    comprendido    el  mineral  de 


—  28<j  — 


la  Vieja,  el  Obispu  dio  la  licencia,  captando  la  vema  del  gob 
nadur  civil  de  la  Provincia,  D.  Juaii  Jeróiiimo  de  Eucisc 
quien  la  confirmó  á  nombre  del  rey  de  España,  por  noviembre 
de   1744.  Desde  entonces,  Coiicepción  comenzó  á  tener  vic 
propia. 

Se  entra  ú  Cbta  cíncu  pero  ¿graciosa  población,  siguiendSj 
la  margen  izquierda  del  río,  como  si  se  anduviera  por  h 
vueltas    de  un   cm^acol,    hasta   dai'  en   su  centro  asentat 
sobro  la  cordillera  y  rodeado  por  colinas  que  se  extiende 
á  su  pie»  El  plano  en  que  está  es  un  poco  desigual,  y  se  del 
á  esta  círcuiístancia  el  que  sus  calles  sean  un  tanto  íi'reg 
lares,  si  bien  algunas  de  ellas  empedradas  para  facilitar 
transito*   Los   edificios    son  de  tapias  y  lejas,  de  median^ 
elegancia  algunos,  y  realzados  los  más  por  esmerado  aseo; 
por  cierto  aspecto  de  holgura  y  comodidad. 

Eüül  año  de  1859,  principiaron  los  vecinos  á  construir 
un  templo  que  ya  está  concluido.  Este  cdiOcio  es  uno  de  los 
más  lujosos  y  elegantes  que  tiene  el  Estado  en  su  género, 
la  dirección  de  su  fábrica,  muy  recomendable  en  la  paite 
madera,  es  debida  al  señor  Luciano  JaramUlo,  liiju  del  inism 
pueblo. 

La  temperatura  ambiente  de  Concepción  es  apenas 
piada;  sus  aguas  son  purísimas,  y  su  aire  tan  limpio  y 
pai*a  sex*  respirado,  que  en  pucas  paites  de  Colombia  se  sienf 
la  vida  tan  libre  y  agradable  cojuo  en  Concepción* 

A  poco  más  de  2U0   metros  al  sur  de  la  plaza  de  est 
Distrito,  con  la  intercepción  de  una  pequeña  hondonada,  se 
levanta  en  fonna  de  mamelón  una  i^ebajada  y  apacible  colii 
Sobre  la  parte  culminante  de  ella  se  veía,  basta  el  año  de  18í 
la  demarcación  ile  un  antiguo  ediliciu    dibujado  apenas 
las  vagas  ruinas  de  sus  cimientos. 

r*erteneció  aquel   solar  con  su  casa  respectiva  á  D.  CrS 
«anlo  Córdoba  y  á  su  esposa  D\  Pascuala  Muñoz. 

Fruto  de  aquel  feüz  matrimonio,  nació  en  al  mes  de  se 
ticmbixi  de  J71H)  un  niño  á  c[uien  se  llamó  José  .María  ;  el  misit 
que  á  la  edad  de  catorce  años  combatía  como  un  león  en  do-' 


—  287  — 

feasade  la  libertad  en  la  batalla  d**!  Palo;  el  mismo  que  á  la 
edad  de  diez  y  siete,  hacía  la  canipaüa  de  Venezuela;  el  mismo 
que  al  completar  veinte,  se  distinguía  en  Boyacá;  el  mismo 
que  ¿los  veinte  y  tres,  era  proclamado  general  de  Irrigada  en 
la.s  faldas  del  Pichincha;  el  misjno  que  á  lots  veinte  y  cinco, 
aterraba  el  poder  peninsular  sobre  la  cumbre  del  Cundun- 
curca,  y  el  anismo  que  al  cumplir  veinte  y  nueve,  caía  exánime 
^poca  distancia  del  lugar  en  que  se  meció  su  cuna,  en  el  me- 
laacólico  vallecito  del  Santuario,  bajo  el  golpe  de  uu  asesino  y 
á  causa  de  nuestras  lamentables  discordias  civiles- 
Guando  el  viajero  de  pie,   enfrente  de  aquel  montecillo 
de    Concepción,  ve  las  aguas  del  río  tan  cristalinas  y  puras, 
^I  cielo  tan  azul  y  sereno,  la  pradera  tan  verde,  el  bosque  tan 
gi*adoso  y  todo  el  píusaje  tan  reposado  y  tranquilo,  se  sor- 
pretideal  saber  que  de  este  paraje  de  los  xVndes  saliera  uno  de 
^^^  üiás  audaces  batalladoixís  de  la  Colombia  anti^^ua. 

Los  habitantes  de   Concepción,  una  vez  empobrecidos 
''^^  lüineralcs,  se  han  recogido  al  laboreo  agrícola  de  los  cam- 

Población,  5.310  Iiabitantes.  —  Latitud  norte,  6*  20 'O". 

Longitud  occidental,  !*•  20'  O".  —  Altura  sobre  el  nivel  del 

'^^^^M',  1.906  metros,  —  Temperatura,  19',  —  Límites  ;  confina 

^  tuerte  con  Santo  Domingo;   al  oriente  conGuatapé;  al  occi- 

^^nte  con  Barbosa  y  Jirardoía;  al  sur  con  San  Vicente  y  el 


Guarne. —  Scfmidú  eata  población  por  D-  Miguel  de 
*^^iiao,  y  en  virtud  de  licencia  concedida  por  el  Dr.  D.  Lucio 
^  Villa,  el  año  de  1814. 

Guarne  es  un  distrito  situado  en  la  margen  izquierda  del 

^^  Mosca,  que  al  nacer  de  la  cordillera  que  separa  á  Guarne 

^^  Copacavana,  sigue    dirección  aproximadamenle  oriental, 

"^■sta  desaguar  en  el  Rionegro,  entre  el  punto  de  separación 

^^  esa  misma  ciudad  y  la  de  Marinilla. 

Como  muchas  de  las  poblaciones  del  Estado,  Guarne  se 
edificó  en  lo  que  llamaban  los  colonos  un  Real  de  Minas,  esta- 


—  -288  — 


bleciniiento  que  consistía  en  la  íijaciún  en  un  punto  aurí- 
fero^ de  un  rico  propietario  con  una  ó  mas  cuadrilláis  de 
negros  esclavos  para  la  explotación  de  minerales.  Este  Real 
de  Minas  existió  en  el  mismo  lugar  en  que  está  hoy  la  pobla- 
ción sobre  la  ribera  izquierda  de  la  Mosca>  y  perteneció  dura: 
te  mucho  tiempo  á  D.  Juan  Prudencio  Marulanda. 

El  río,  ó  más  bien  riachuelo  Mosca,  gozó  de  una  fam 
tradicional   como  emporio  de  riqueza,  no  sólo  en  su  cauce, 
sino  también  en  los  aluviones  que  lo  avecinan  de  uno  y  otro 
lado.  Hoy  mismo  esos  ricos  depósitos  son  relabrados  por  los 
pobres,  y  á  esa  faena  deben  muchos  de  ellos  la  subsistencia. 

Por  lo  demás,  colocado  este  Distrito  sobre  la  parte  alta 
de  la  cordillera,  metah'fero  en  sus  alturas,  con  sus  rocas  des- 
cubiertas por  la  acción  constante  de  las  aguas  pluviales,  c^i 
generalmente  estéril,  poco  propio  para  las  tareas  agrícolaal^B 
que,  sin  embargo,  hacen  hoy  la  única  fuente  de  subsistencia 
para  sus  habitantes»  Hay  que  exceptuar  de  esta  regla  las  redu- 
cidas vegas  del  riachuelo,  en  donde  el  maíz  se  produce  co¡ 
admirable  fecundidad. 

La  parte  material  de  la  población  del  Distrito,  auuq^ 
reducida  en  extensión,  ofrece  un  agradable  punto  de  vis' 
Los  edificios  son   casi   todos    de   tapias  y   tejas,   asead 
medianamente  cómodos,  y  distribuidos  por  manzanas   bl 
arregladas. 

Enfrente  de  la   población^  y  por  la  margen  derecha 
la  Mosca,  cae  á  ésta  el  torrente  llamado  Brizuela,  de  exqui: 
tas  aguas  y  de  bonito  aspecto.  El  clima  es  frío,  y  el  suelo  está 
atravesado  por  colinas  de  rebajada  altura  sobre  el  nivel  del 
Distrito ;  pero    considerables   comparadas  con  el   nivel   del 
mar. 

Población,  5.410  habitantes.  —  Latitud  norte,  G" 9  O". 
—  Longitud  occidental,  1*  38'  45 '.  —  Altura  sobre  el  nivel 
del  mar,  2.285  metros.  —  Temperatura,  I7^  —  I^ímites  t 
confina  al  norte  con  San  Vicente  y  parte  de  Copacavana;  al 
oriente  con  San  Vicente;  al  occidente  con  Copacavana  y  Me- 
delb'n,  y  al  sur  con  Rionegro. 


Gaatapé.   —  Hay  en  el  Estado  de  Antioquia  tros  puntos 

llamados  La  Ceja  :  Ceja  Alta,  entre  Cancán  y  Remedios;  Ceja 

<Jel  Tambo  y  Ceja  de  Guatapé,  que  es  el  Distrito  í|ue  queremos 

describir,  situado  apoco  menos  de  un  miriámelro  al  nordeste 

del  Peñol. 

Se  va  del  Peñol  á  Guatapé  por  un  lindo  camino  entre  co- 
jín as,  acaso  el  más  risueño  del  Estado*  Desde  diversos 
sífriosde  este  camino  se  alcanza  á  ver  la  gran  roc^a  del  Peñol, 
pi^i  mero  por  so  lado  occidental  que  es  el  niásanctio^y  segundo 
pc^r  su  lado  norte  que  es  el  más  angosto.  Por  cualquier  lado 
qx:i.e  se  le  contemple,  el  fenómeno  es  admirable  y  conmo- 
vedor. 

Entre  el  Peñol  y  Guatapé,  se  pasa  por  un  puente  el  río 
P^í-iíolcito,  límite  entre  los  dos  distritos,  y  llamatio  en  soparte 
íA*--a  Quebrada  de  Bonilla.  El  Peñol,  aunque  ha  dado  su  nom- 
bí^czíá  otro  distrito,  está  realmente  sobre  terreno  perteneciente 
á   la  Ceja. 

Pasa  por  el  distrito  de  Guatapé  un  viejo  camino  impro- 
pi sámente  llamado  del  Páramo,  por  cuanto  no  Iiacc  sino  atra- 
v^^ar  un  rariial  deprimido  de  la  cordillera soportalilementc 
'^^ío.  Este  sendero  va  á  unirse  en  el  Sequión  ó  Trapiche  con  el 
^^  td)lecido  por  privilegio  entre  Rionegroy  Remolino,  antes  que 
o^istiera  el  llamado  hoy  de  Islitas. 

Comenzó  la  fundación  de  Guatapé  el  año  de  1811,  y  fué 
'^^ladador  D.  Francisco  Jiraldo  por  autorización  del  Sr.  D, 
^^-*aa  Elias  López,  presidente  de  la  Junta  Provincial  de  Antio- 
M.^ia;pcro  su  creación  fué  tan  lenta,  que  necesitó  una  nueva 
Previdencia,  expedida  por  D.  Vicente  Sánchez  do  Lima,  en  20 
^^  setiembre  de   1817,  para  seguir  adelante  y  tomar  algún 

La  temperatura  de  Guatapé  es  templada;  sus  campos, 
"^^llos,  pero  poco  fértiles;  su  aspecto  físico  apacible,  y  las  ha- 
'litaciones  del  poblado^  aunque  construidas  sobre  on  plano 
^^sigual,  graciosas,  aseadas  y  de  agradable  apariencia*  El  tem- 
plo de  Guatapé  es  uno  de  los  más  esmeradamente  edificados 
On  el  Estado  de  Antioquia. 

1» 


Las  li abitantes  de  este  Distrilo  son  pobres;  pero  compor 
san  esta  desventaja  con  la  de  ser  briosos  para  el  tratKij( 
activos  y  emprendedores. 

Población,   1.518  babitantes.  —  Latitud  norte,  6*  Í9H 
—  Longitud  occidental,  I*"  i 2'  ¿'.  — Altura  sobre  el  nivel  del 
mar,  LS83  metros. —  Temperatura,  llí "".  —  Límites  :  confina 
al  norte  con  San  Rafael ;  al  oriente  con  San  Carlos;  al  occÍ 
dente    con    San  Vicente  y  el   Pefiol,  y   al  sur  con   Vahoa, 


Marinilla.  —  Desde  1790  ó  21,  ó  acaso  desdo  un  pe 
antes,  lu  que  eshoyMarinílla,  eraviceparroquiadclíionegrov 
servida  en  In  eclesiástico,  ya  por  coadjutores,  ya  por  cur 
propios.  Esta  aseveración  está  confirmada  por  los  primei** 
libros  lio  bautismos  que  existen  todavía. 

En  31  de  enero  de  1755,  se  erigió  á  Marinilla  en  parrr 
quia,  en  virtud  de  un  dospaclio  que  se  conserva  en  la  ÍLdesfi 
parroquial,  expedido  pov  D.  José  Alfonso  do  Pizarro,  mai^ 
qués  del  Villar,  virey  y  capitán  general  del  Xuevo  Reino 
Granada,  Precedió  á  la  erección  un  decreto  del  Dr.  D.  Melrho 
Gutiérrez   de     Lara,   visitador    general,  fechado   en   18 
febrero  de  1751  y  autorizado  por  el  Ilustrísimo   señor  Vvm 
cisc  >  José  de  Figueredo  y  Victoria,<)l)ispode  Popayán,  facul 
tad  dada  en  adediciembre  de  1750,  dos  años  antesde  lahil 
dación  do  Marinilla. 

Por  este  despachóse  segregaban  en  lo  eclesiástico^  di 
curato  de  Rioncgro,  la vicepairoquia  de  »San  JosedcMarinilI^ 
y  sus  anexidades  del  Peñol  y  lliojibajo,  y  se  formab'  mn  oj 
la  nueva  entirlad  religiosa  y  civil. 

Una  capilla  que  servía  como  iglesia  viceparroquial,  en  un 
punjo  que  no  sabríanio^í  determinar,  fué  traííladada  al  sitie 
que  hoy  ocupa  la  población,  y  el  primer  cura  que  en 
funciimó  fué  el  Dr.  D.    Fabián  Seliastián  Jiménez   Fajardc 
nombrado  y  presentado  p»r  el  mismo  virey  Pizarro. 

El  valle  de  Marinilla  pertenecía  antiguamente  á  la  jnrh 
dicción  de  la  ciudad  de  los  Kcmedios,  y  por  lo  lanta  hacii 
pwÍL*  de  la  vieja  Provincia  de  Mariquita,  poro  tanto  el  terrij 


291  — 


torio  de  la  ciudad  mencionada,  como  el  de  la  deMarinilla,  fue 
íigixíirado  á  la  de  Antioquia  en  virtud  de  un  rlecreto  expe- 
diflf)  por  D.  José  Solfs,  virey  del  Nuevo  Reino,  en  4  de 
junio  de  ITS^I.  Tomó  posesión  de  este  territorin  nuevamente 
incorporado  al  de  Antioquia,  D,  José  Varón  de  Cliavez,  Gober- 
ttadorde  esta  Provincia,  en  7  de  setiembre  del  mismo  año. 

Li  erección   en    villa  se  hizo  por  virtutl  íle  una  real 

cédula  de  Carlos  IV,  librada  en  San  Lorenzo  el  Real  a  21  de 

'noviembre  de  1787,  en  que  se  cnmisionalja  para  la  ejecución 

'It*    ella  al  virey  D.  José  de  Ezpclela,  quien  a  su  turno,  y  en 

'í^  lie  diciembre  de  1789,  nondjró   a  D.  José  Fernández  de 

MauíToquín,  teniente  do  gobernador  de  la  provincia  do  Anlio- 

quiía^  para  la  toma  de  posesión  del  título  de  villa,  lo  <pie  efec- 

tivít  mente  aconteció  en  2  de  marzo  de  1790. 

Por  real  cédula  fecbada  en  Aranjuez  á  25  de  junio 
^^  J7t)4,  so  concedió  á  San  Josó  de  Marinilla  escuiIo  de 
íift^riaM,  tan  blasonado  y  curioso,  cjue  á  no  ser  por  evitar  un 
^''^^^o.ísmo,  lo  describiríamos  en  este  lugar, 

Marinilla,  como  todos  los  pueblos  de  la  Prínincia  de 
^^*kíw[uía,  estuvo  por  muchos  años  encerrada  en  una 
^^^^í't'iarca  selvática  y  sorueslrada  del  comercio  del  mundo  por 
^^  antemural  de  cordilleras  casi  impenetrables.  No  debe, 
I*>*€>S4^  sorprender  que  hasta  entrado  el  siglo  presente,  casi 
"*^^)!s  estos  lugares  hayan  conservado  el  tipo  original  y 
^•^ cilio  importado  por  los  primeros  colonizadores  y  realzado 
f>r>i^j^]  jjti-ijgQ  qug  imprime  siempre  uiia  existencia despruvista 
^^  relaciones  cultas,  con  más  ia  inlluencia  genial  de  una 
"^turaleza  agreste  y  virgen,  sola  compañera  de  nuestros  pi-o- 
^^ilore?* 

Sea  como  fuere,  Marinilla  continuó  su  existencia  viendo 

^^'^ccT  lentamente  su  poblaciiHi,  manteniéndose  apenas  y  sin 

^^^immt-ar  su  riqueza.  Lo^;  primeros  habitantes  se  aprovecha- 

^^t\  para  las  faenas  agrícolas, de  la  ligera  capa  de  grasa  vege* 

^^   depositada   por  la  alteración  de    los  bosques,   durante 

^^ntcnares  de  años»  sobre  las  cimas  y  £aldas  de  las  cordillc- 

r^%,  cejas,  colinasy  oteros.  Bien  pronto  después,  aquellos  sitios 


fueron  lavados  por  los  copiosos  aguaceros  de  la  regio 
noccial;  los  campos  quedaron  estériles,  y  fué  mucho  si  una 
feracidad  relativa  se  conservó  en  ellos.  El  aspecto  do  la 
tierra  quedo  en  cierta  manera  yermo,  solitario  y  melancólico;  i 
reducidas  sementeras  de  maíz,  fi-ísolesj  arracachas,  ahuyamas, 
calabazas  etc.,  eran  y  han  sido  poliremente  cultivadas  para 
contribuir  en  algo  a  una  frugal  alimentación.  ^B 

De  vez  en  cuando,  el  valeroso  campesino  deMarinilla  s^^ 
echaba  por  atajos  y  sendas  para  ir  hasta  el  Magdalena  pe 
Ledcsma,  Juntas    ó  Remolino,  ó  hasta  Cocorna  y  Calderl 
en  indagación  de  suelo   más  productivo  y  de  climas   ni^ 
ardientes,  para  multiplicar  los  productos  agrícolas  y  subver 
con  más  comodidad  á  sus  necesidades.  Marinillos  más  auda- 
ces  pasaban  la  frontera  de  la  Provincia,  descendían  el  Mag- 
dalena ó  se  dirigían  al  Heino,  como  llamaban  antes  á  Cundi- 
namarca,  en  l>usca  de  mercaderías  del  país  cjue  introducían 
luego    a   espaldas     de   peones,   porque   muías,    cíiballos 
caminos,  para  ellos  no  existían.  Esta   mortificante  tarea 
trasportar  pesados  fardos  alomo  de  hombres,  subsistió  y  aun 
subsisto    comí>  demostración  perentoria  de  nuestra  lamei¡ 
table  falta  de   vías    de   comunicación.  Los   hijos  de   Mar 
nilla,   ííionegro,   Peñol,    San  Vicente,    Guarne,    Santuaric 
Vahos,  Sonsón  etc.,  fueron  por  n^uclio  tiempo  recuas  hum< 
ñas  para  el  ti^áfico  comercial  de  Antioquia,  trauco  en  que 
sólo  se  ejercitaban  para  conducir  materia  bruta,  sino  tam- 
bién para  servir  decalialgaduraá  sus  semejantes,  cuando  éste 
más  dclíilos  que  ellos  tenían  necesidad  ile  ocurrir  á  estaíng 
lita  manera  de  viajai\ 

D.  Agustín  y  D.  Manuel  Duque  de  Estrada,  á  fines  di 
lÜglo  pasado  y  á  principios  del  que  corre,  fueron  los  primeros 
hijos  de  esta  tierra  que,  movidus  por  espíritu  comercial,  prii 
cipiaron   á  multiplicar  esta  industria,    continuada    por   sii 
descendientes  con  provectio  para  el  país  y  para  ellos  mismos 

Por    lo  dicho,    Marvi nilla  alcanzó    relativa    y    transilí 
prosperidad    para  caer  en  i*t  abatimiento   y  pobreza  en  qi 
hoy  se  halla,  por  cuanto  desprovista  de  agricultura,  comercia 


—  293  — 


y  otras  indusítrias,  se  halla  obligada  á  ver  cambiar  el 
domicilio  de  sus  hijos  en  solicitud  do  localidades  mas 
propicias  para  su  bienestar. 

Ya  dijimos  desdo  cuándo  y  hasta  cuándo  había  hecho 
parte  lo  que  es  hoy  este  Distrito,  de  la  ciudad  de  Remedios, 
En  los  viejos  tiempos,  el  territorio  comprendido  en  su  demar* 
cación  era  muy  extenso;  pero  como  quiera  que  otras  pobla- 
t'iones  hayan  surgido  a  su  lado,  ésta  es  hoy  una  de  las  más 
pequeñas  del  Esta* lo. 

El  sistema  hidnígráfico  de  Marinilla  es  de  poquísima 

iirkportancia.  Tiene  al  occidente  el  Rionegro,  desde  que  deja 

*J<^  pertenecer  al  distrito  de  este  noml>re  hasta  el  punto  en  que 

^n  Ira  en  el  del  Peñol;  el  riachuelo  de  Cimarronas;  de  que  ya 

'^^Jinos  hablado;  el  riachuelo  Marinilla,  formado  en  sus  cabe- 

^^^^^^*as  por  los  torrentes  Perico,  Retiro  y  Lajas.  Vierten  taml)ién 

^   <^íite  riachuelo,  el  de  Chapa,  compuesto  del  Potrerito  y  del 

^^í^lto,  Pantanillo,  Pavas,  Gaviria  y  la  Bolsa,  por  la  derecha, 

'^^^icntras  que  por  la  izquierda  le  entran  Aldana  y  Cascajo. 

^*^^$agua  en  el  Rif^negro  cerca  de  Belén. 

En  punto  a  montañas,  sólo  merecen  mención  una  cor- 
^-*  i  llera  rebajada,  entre  Aídanay  Cascajo,  y  otra  conocida  con 
^*  nombre  de  Barbacoas  y  Montanita,  entre  el  Chocho  y  Ma- 
^^*^*>.illa,  siendo  sus  alturas  más  culminantes,  Montanita,  Pavas 
^^     barbacoas, 

Al  estallar  la  guerra  de  Independencia,  Marinilla  sobrc- 
^^^  íó  eatre  todos  los  pueblos  del  Estado,  por  su  entusiasmo 
^^^triütico  y  por  los  grandes  sacrificios  que  hizo  en  favor  de 
^"     libertad.  Familias  enteras,  á  cuya  cabeza  deben  ser  conta- 
^^las  de  Jiménez,  Álzate,  Pineda,  Gómez  y  Duque,  manda- 
''^^iilo  más  llorido  de  sus  liijos   á  combatir  y  morir  en  los 
*^tnpos  de    batalla,  ó  á  triujifar  para   contemplar  el  espec- 
táculo do   la    República  que   habían  contribuido  á  formar. 
*^^cs  Alzates,  mandados  por  su  propia  madre  á  combatir  por 
'^  Patria,  y  cuatro  Jiménez,  inutilizados  ó  muertos  en  los  cam- 
pos de  batalla,  junto  con  otros  muchos  valientes,  constituyen 
Un  timbre  de  honor  para  este  simpático  Distrito. 


.^  2Í)4  

Si  para  demostrar  que  Marinilla  ha  dado  hijos  útiles  á 
Colombia^  se  necesitasen  pruebas,  no  tendríamos  sino  traer 
a  la  memoria  los  nombres  de  D.  Manuel  Duque  de  Eülraila^ 
honrado  y  progresista  comerciante;  de  su  hijo  Jost%  literalo 
insigne,  orador  aventajado,  Gobernador  de  la  antigua  Pn>- 
vincia  de  Monpox,  Rector  de  la  Universidad  Central  de 
Bogoia,  muerto  en  edad  temprana  y  cuajido  mas  prometía 
para  nuestra  gloria;  Juan  Antonio  Gómez,  guerrero  lleno  tie 
temeridad  y  decoro,  de  lealtad  y  bizarría;  Anselmo  Pineda^ 
capitán  valiente,  bibliógrafo  distinguido  y  patriota  acrisolado; 
Rafael  María  Jiraldo,  estathsta  y  guerrero,  firme  en  sus  con- 
vicciones  y  valeroso  hasta  el  hernísmo,  y  el  Dr.  Vicenta 
Arbeláez,  Arzobispo  de  Bogotá,  uno  de  los  varones  más 
esclarecidos  de  hi  Iglesia  colombiana. 

La  ciudad  cabecera  del  Distrito  esta  edificada  8obre  la 
ribera  derecha  del  riachuelo  Marinilla,  y  como  á  una  milla 
distante  del  punto  en  que  éste  vierte  sus  aguas  al  Rionegi-a. 
La  superficie  sol>re  que  descansan  los  edificios  es  bastanta 
bien  nivelada,  lV>rma  como  un  abra,  abrigada  do  los  vi 
tos  del  norte  por  un  conjunto  de  colinas,  unidas  ocjmo  cslal 
nes  de  una  cadena  en  forma  do  semicírculo  graciosame 
dispuesto.  Hacia  el  oriente  de  la  población  se  extiendo  0I  ee 
cho  pero  amono  vallecito  por  donde  corre  con  mansefl 
ere  el  riachuelo  menciímadn,  y  Inicia  el  sur  y  sudcst<3  se 
vantan  colinas  allernadas,  sumameiíte  pintorescas,  y  se  v 
hondonada  del  Uionegi'u. 

Las  habitaciones   están   hechas    de  tapias  y  tejas;  )m 
hay  de  uní)  y  de  dos  pisos,  carecen  tle  elegancia,  ix*PO 
cómodas.    Las  calles    son    rectas,    empedradas    algunas 
con   suelo  natural  otras-  La  plaza,    aunque  no  compU 
mente  lioriztjntal,    está  suavemente   inclinada,    y   liaría 
lado  superior  descuella  el  templo,  en  cuya  torro  luiy  un  b 
reloj  y  cuyo  conjunto  no  cai'ece  de  majestad.   Hay  regul 
locales    para  oficinas  públicas,  y  muy  cercano    al    cert 
del  lugar  un  edificit)  que  sir\e  para  colegio,  obra  debida  á 
esfuerzos  [)atriótÍcos  del  Ilustrísimo  señor  Vicente  Arbelá 


~  295  — 

)  ni  civismo  ílu  los  veciíios.  En  este  Colegio  han  rccibidí»  edu- 
cación muchos  antioqueños  que  se  han  hecho  notables,  ya  en 
la  carrera  de  las  letras,  ya  en  la  del  comercio,  ya  en  la  do 
las  armas.  Los  Marinillos  son  hospitalarios  y  amables;  el  aire 
C8  tónico  y  salutífero;  el  clima  delicioso,  y  el  agua  potable 
exquisila. 

Población,  5,G41  liabilantes.  —  Latitud  norte,  G**  5' O \ 
—  Longitud  occidental,  l"i>-/  ¿Ü".  —  Altura  sobre  el  nivel 
del  mar,  2.043  metros.  —  Temperatura,  17^  —  Límites; 
conBmi  al  norte  con  tían  Vicente  y  el  Peñul;  al  oriente  con 
Vahos;  al  occidente  con  Guarne  y  Rionogro,  y  al  sur  con  el 
Santuario, 


Nare.  —  El  punto  en  que  está  situada  la  cabecera  del 
cliíítrito  de  Nare,  fué  visto  por  exploradores  españoles  desde 
*nediados  del  siglo  xvi ;  y  desde  aquella  época  sirvió  para 
hacer  entradas  al  territi>rio  antioquefio,  sobre  las  cuales 
Poca  ó  ninguna  memoria  ha  quedado. 

Un  poco  más  tarde,  se  vio  cjue  ascendiéndolas  aguas  riel 

í*<o  Nare  hasta    lícmoHno,   y  tomando  luego  la  montaña  en 

ílirocción  á  Yolombó  ó  á  Marinilla,  esos  puntos  podían  servir 

para  otros  tantos  vehículos  de  comunicación  mercantil.   Lii 

dejación  del  camino  de  Espíritu  Santo  ocasionó  quedelinitiva- 

Jnoate  se  tomara  el  de  Nare  para  las  relaciones  de  Antioquia 

^■on  el  exterior;  pero  hay  que  advertir  que  el  Ir  ático  se  hacía 

Qn  gran  parte    por  debajo  de   la  selva,  por   una    estrecha 

Vereda,  y  sin  provisiones   para  la  comodidad  de  los  viajeros, 

A  esa  época,  es  decir,   á  una  gran  parte  del  siglo  anterior, 

se  reflere  la  costumbre,  que  por  fortuna  va  desapareciendo, 

de  hacer  acémilas  ile  lt)s  aiitioquefios  para  la  conducción  de 

viajeros  y  mercaderías. 

Un  privilegio  concedido  en  el  primer  cuarto  de  esto 
íiiglo  á  una  Compañía  enipresaria,  para  establecer  un 
camino  en  el  interior  de  la  Provincia,  y  otro  concedido 
más  recientemente,  para  unir  esa  vía  con  otra  que  desde 
la  población  de  Canoas  guíe  hasta  Islitas  sobre  el  Nare,  han 


e!)tí 


i 

xn 

1 


facilitado    relativamente    los    viajes,  y    procurado    grande 
ventajas  para  la  adquisición  de  elementos  propios  á  la  como 
didad»    holgura  y   ornamentación  de    nuestras  poblacioni 
interiores. 

La   cabecera  del  distrito  de  Nare  está  edificada  en  un 
ángulo  constituido  por  la  reunión  de  los  ríos  Nare  y  Magd¡ 
lena*  Es  un  conjunto  de  casas  pajizas  extendido  á  lo  largo 
la  ribera  izquierda,  con  el  río  al  frente  y  el  bosque  hací 
atrás,  en  donde  se  forman  duran  le  las  avenidas  numerosas 
ciénagas  y  pantanos.  La  pobreza  de  los  vecinos,  las  cman 
clones  paludosas  y   la  jnala  alimentación,    hacen    de  es' 
sitio  uno  de  los  más  deIetéref)S  de  la  República. 

El  territorio  encerrado  entre  una  parte  del  Saman 
otra  del  Nare  y  otra  del  Maj^^dalena,  es  feraz,  rico  en  mader 
y  en  minerales  auríferos ;  pert)  la  escasez  de  brazos,  la 
costumbre  de  subsistir  con  los  productos  del  tráfico,  la  ind 
leneia  propia  de  los  habitantes  de  los  países  cálidos,  y  I 
enferme  tades habituales  á  queso  ven  constantemente expucs^ 
tos  los  vecinos,  convierten  el  circuito  en  camp :»  desolado 
sumamente  adverso  para  la  vida. 

A  poca  distancia  lincia  el  occidente,  a  500  metrc 
sobre  el  nivel  del  inar,  y  sobre  un  bello  punto  di 
vista,  está  la  Mesa,  con  temperatura  más  suave  y  clima  nía 
benigno. 

Ptjbiación,  331  liabitantes.  — Latitud  norte,  6''7'0*\ 
Lon«í¡tud  occidental,  í**  O'  O".  —  Altura  sobre  ol   nivel   d 
mar,  1G2  metros.  —  Temperatura,  :27^  —  Límites  :  confín 
al  norte  con  l^uerto    Berrío;  al  oriente  con    el    Estado  di 
Cuiulinanjarca;   al  occidente  con  San  Caicos  y  San  Luis, 
al  sur  c<Mi  Cocorná. 


Peñol.  —  Desde  tiempo  casi  inmemorial,  fueron  úHtti\ 
blecidas  en  muchos  |mntos  de  lo  que  es  hoy  territorio  dc 
este  Distinto,  varias  empresas  mineras,  por  ser  aquéllos nota^ 
hiemente  ricos  en  oro.  Según  la  costumbre,  en  esos  minerales 
se  ajii  upaban  muchos  habitantes,  de  suerte  que  desde  poce 


—  291  — 

5?5pues  de  la  Conquista,  y  corrioiidí»  los  síjí:1os  xvii  y  xviii, 
ya  usos  campos  cstaíjan  regularmento  poblados. 

Hacia  el  úlliino  tercio  del  siglo  aateriur  (1773),  el  cura 
lio  Marinilla  roiuiació  la  parte  de  su  curato  en  que  está  hoy 
el  distrito  del  Peñol,  y  en  que  había  por  entonces  una  vice- 
parroqiüa.  A  la  concesión  hecha  por  el  cura  de  Marinilla,  se 
agrejíó  una  parte  de  los  terrenos  pertenecientes  á  Rionegro, 
pnr  nivinera  que  la  nueva  población  llegó  á  ser  propietaria 
lie  extenso  y  ililatado  circuito,  en  el  siguiente  ano  en  que  fué 
tangida  definitivamente. 

Antes  de  que  existiera  el  Peñtjl,  las  ciudades  de  San 
Nicolás  de  Rioncgro  y  Marinilla,  ejercían  jurisdicción  social 
y  política  en  las  diversas  fracciones  que  constituyeron  la 
pwoquia  de  que  tratamos. 

En  el  ano  de  1774,  ^^  Sr.  D.  Juan  Jerónimo  de  Enciso 
íiutorizó  con  un  decreto  la  creación  del  Peñol  como  entidad 
wil,  social  y  política. 

Cbmo  escondid<>  en  lai  estrecho  valle  que  forma  el  Rio* 
ni\ürro  sobre  su  margen  ilereclia,  y  limitado  al  oriente  ¡mr 
"^^^►iiteciUos  medianamente  elevados,  se  alza  el  caserío  del 

El  plano  en  que  está  no  es  perfectamente  nivelado,  sino 
''í^cia  la  parte  del  río  y  en  el  centiv)  ocLq:>ado  por  hi  plaza;  el 
ixístode  la  población  está  atravesado  por  calles  pendientí-'S  y 
*'^**igiuiles.  A  pasar  do  todo,  la  cabecera,  en  vez  de  tener  un 
vispecto  dcsagi-adable,  tiene  una  fisonomía  peculiar  mente 
'^*f*ip¿tica.  Casi  todas  sus  calles  están  empedradas,  los 
*^*Jiíie¡rjs  son  de  buena  apariencia,  el  ambiente  tibio,  buenas  las^ 
^Küas,  y  numerosas  las  producciones. 

El  Rionegro,  en  este  punto,  después  de  haber  pasado  los 
^*^cones  rocallosos  que  predominan  entre  él  y  Marinilla,  toma, 
^*n  8erIo,  el  aspecto  grave  y  lleno  ele  majestad  de  los  ríos 
'^^Vegables.  Así  serpentea  basta  NudiUales,  en  donde  searroja 
f^*^**  la  linda  cascada  de  Pérez. 

Fuera  del  Puonegro  y  úv  la  colosal  roca  del  Peñol  que 
ílocíinin  el  paisaje  de  este  Distrito;  hay  otra  roca    hacia  la 


-  298  — 

parte  l)aja  del  río,  llamada  Dos  Cabezas,  bastante  elevada  y 
que  produce  á  la  vista  el  efecto  que  producirían  dos  e^síin^res 
egipcias  unidas  por  sus  costados. 

La  importancia  de  esta  parte  del  Estado  no  depende  déla 
calidad  de  los  terrenos,  estériles  por  lo  conuin;  proviene  de 
su  situación  sobre  el  camino  quedeMedelIín  se  dirige  á  Naro, 
circunstancia  que  liabilíta  á  sus  nioradures  para  el  manejo 
de  recuas,  para  la  conducción  de  mercaderías  y  para  el 
ejercicio  de  un  corto  tráfico  interior.  La  agricultura  entra 
por  muy  poco  en  la  riqueza  de  este  Distrito. 

Todavía  quedan  en  el  Puñol,  á  pesar  do  la  rápida  refu* 
sión  de  las  razas,  algunos  rasgos  característicos  de  la  pobla- 
ción indígena  que  bal)ía  allí  al  tiempo  de  la  Conquista  y 
después  de  ella. 

Población,  4.081  habitantes.  —  Latitud  norte,  B"*  10*  b'\ 
—  Longitud  occidental,  V  16'  a&\  —  Altura  sobre  el  nivel 
del  mar,  LUáS  metros. —  Teniperatui*a,  2Cr.—  Límites  :  con- 
fina al  norte  con  Concej>eión  y  parle  de  Guatapé ;  al  oriente 
con  Guatapé;  al  occidente  cmi  San  Vicente,  y  al  sur  con 
Marinilla  y  Vahos, 


Retiro.  —  Está  encerrada  la  superficie  de  este  Distrito, 
por  una  línea  que  partiendo  del  alto  Corcovado  en  la  Ceja 
del  Tambfi,  siga  en  línea  recta  a  buscar  el  nacimiontodelaiTiv 
yo  de  Piedrasblancas ;  éste  abajo  hasta  su  desembocadura  en 
el  líionegro;  éste,  siguiendo  su  curso  inferior,  hasta  encon* 
trar  el  límite  de  una  ceja  iine  arranca  del  alto  Providente, 
signiendo  esta  ceja  hasta  dicho  alto;  de  él,  por  la  cor- 
dillera, hasta  terminar  en  la  central  antioqueña  en  el  punto 
denominado  las  Palmas,  línulc  con  Envigadn;  de  las  Palmas, 
por  la  misma  cordillera,  hasta  el  alto  de  Santa  Isal)el;  de  allí 
hasta  San  Miguel,  siguiendo  una  ramilioación  que  termina 
en  Monte  Bravo;  do  éste,  en  línea  recta,  al  del  Helechal,  p«tír 
«hmde  pasaba  el  camino  -viejo  para  ir  á  Popayán,  y  de  Mte 
punió  á  Corcovado,  sitio  de  partida. 

Esta  situado  el  Retiro  a  2  1/2  miriámetroH  al  siur  de 


—  -293  — 

(lellín,  i^ué  erigido  en  curato  cu  el  añu  úc  1814,  á  petieiúii 
(lelos  vecinos,  por  el  Sr.  Dr,  D.  Lucio  de  Villa,  provisor  ge- 
ücral  de  la  República  de  Antioquia.  El  lugar  se  fundó  defmi- 
tivamente  en  1815,  en  el  punto  denominado  Pempena'),  en  te- 
rrenos del  Sr.  D.  Juan  José  Mejía,  quien  regalo  la  plaza  y  los 
solares  para  la  iglesia  y  la  casa  del  cura.  Fray  Juan  Cancio 
BotiTO,  religioso  franciscano,  natural  de  Rionegro,  célebre 
patriota  que  acompañu  coinu  capellán  al  Libertador  en  varias 
tle  sus  campanas,  fué  el  primer  cura  de  esta  parroquia. 

El  Retiro  está  situado  en  el  ángulo  formado  [X)r  la  con- 
fluencia del  río  Pantanillo  y  el  riachuelo  del  Guarzo.  Este 
último  nombre  es  corrupción  de  la  palabra  cuarzo,  roca 
ínuy  abundante  en  sus  inmediaciones,  y  nombre  oon  el  cual 
designa  la  generalidad  de  las  personas,  el  Distrito. 

El  río  Pantanillo,  que  nace  en  la  Ceja  y  desemboca  en  el 
Magdalena  con  el  noínbre  de  Nai^o,  atraviesa  el  Retiro  de  sur 
íi  norte,  y  recibe  por  el  lado  derecho  el  riachuelo  Don  Diego,  y 
por  el  izquierdo  los  del  Guarzo  y  del  Retiro.  El  de  la  Miel 
recorre  el  Distrito  de  oriente  á  occidente,  y  va  a  derramar  sus 
«aguasen  el  Cauca  por  intermedio  ilc  los  ríos  Buey  y  Arma. 
Poflo  que  antecede,  se  viene  en  conocimiento  do  que  el  Retiro 
ílc3cansa  sobre  el  brazo  central  de  la  cordillera  de  los  Andes, 
lUíí  lo  recorre  de  oriente  á  occidente,  y  que  da  multitud 
^^^  ramales  que  hacen  el  país  sumamente  montañoso,  con 
gi'andes  elevaciones  en  los  cerros  Corcovado,  San  Antonin, 
Síuita  Isabel  y  San  Miguel.  Estas  vastas  y  elevadas  monta - 
^^8,  cubiertas  casi  en  toda  su  extensión  de  bosques,  son  causa 
^•^(jue  en  este  Distrito  las  lluvias  sean  muy  fi^ecuentes  y 
^'^^yan  acompañados  de  constantes  descargas  eléctricas  f[ue 
Pi'Oílucen  notables  desgracias.  Los  célebres  sabios  Aragó  y 
^^'Ussingault  señalan  en  Colombia  dos  puntos  en  que  los 
%os  Jiacen  frecuentes  estragos.  Estos  puntos  son  :  la 
"*iiia,  de  Pitayó,  cerca  de  Popayán,  y  el  cerro  de  Tmnba- 
wreto,  cerca  de  Supía;  aquél  en  c*l  Estado  del  Cauca,  y  éste 
^^  el  de  Antioquia.  El  Retiro  tiene  por  desgracia  esta  triste 
celebridad. 


300 


Hay  en  el  Uetiro  minas  de  oro>  plata,  cobre  y  cinabrio^ 
Las  de  oro  y  las  fuentes  salailas  que  tiene  en  abundancia, 
han  dado  y  aun  aún  grandes  rendimientos.  Las  de  plata, 
cobre  y  cinabrio  son  apenas  una  esperanza  para  los  habi- 
tantes. 

A  pesar  do  que  la  temperatnra  no  pase  de  18*,  el  clima" 
no  es  absolutamente  benigno.  Reinan  en  él  la  fiebre  tifoidea  y 
las  neuropatías  más  variadas,  por  causa  de  un  subsuelo 
húmedo  sobre  el  cual  se  halla  la  población.  Podría  modifi- 
carse el  estado  sanitario  del  lugar,  por  medio  do  drenajes. 

Los  habitantes  del  Retiro  son  amantes  de  la  educación, 
industriosos  y  económicos.  En  pocas  partes  de  Antioquia 
se  halla  un  grupo  de  ciudadanos  que  reúna  en  tan  alto 
grado,  como  en  el  Retiro,  la  cultura  civil  más  esmerada,  con 
el  espíritu  de  la  propia  conveniencia;  el  civismo  más  desprcn* 
dido  y  generoso,  con  e!  interés  privado  mejor  entendido.  El 
Retiro  es  un  pueblo  esencialmcnlc  hospitalario,  caritativo, 
progresista  y  franco  en  sus  relaciones  sociales. 

No  hay  en  él  grandes  capitalistas,  pero  todo  el  mundo  es 
propietario,  debido  áque  se  practica  el  principio  de  Franklin  : 
ft  Cualesquiera  que  sean  tus  rentas,  debes  hacer  que  excedan 
en  algo  á  tus  gastos  •  n 

Población,  5.785  habitantes. —  Latitud  norte,  'f  58'  20". 
—  Longitud  occidental,  1**  3Ü'  35",  —  Altura  sobre  el  nivel 
del  mar,  2»23ü  metros. —  Temperatura,  18*, —  Límites  :  con- 
fina al  norte  con  Rionegro  y  Envigado ;  al  oriente  con  el 
Carmen  y  la  C^ja  ;  al  occidente   con^J^aldas,   y  al  sur  cott 


Santíx  Bárbara  y  la  Ceja. 


^^¥m 


Rionegro.  —  Rionegro,  a  pesar  dé  ser  una  délas  ma$ 
¡mjiürtantes  poblaciones  de  Antioquia,  ofrece  la  singularidad 
de  t|ue  nada  se  sepa  á  punto  lijo   sobre  ¡a  fecha  precisa  de^ 
su  fundación,    ni   sobro  la  época  inmediata  en  c¡ue  quedan 
di'finitivamente  establecida. 

Cuando  en  154  J ,  el  capitán  Jorge  Robledo  tí^mó  poscsióKl 
di*l  valle  de  Aburra,  mandó  á  su  teniente  Alvaro  de  Mendoza 


301 


para  que  reconñese  un  poco  al  oriente  de  lUfuel  valle,  lo  que 
en  efecto  ejecutó.  Mendoza  regresó  al  campo  anunciando 
que  no  había  liallado  cosa  de  sustancia,  como  se  decía  enton- 
ces. Parece  ser  que  el  comisionado  llegara  solamente  á  la 
región  por  donde  hoy  corre  el  río  Pantanillo,  y  que  el  nom- 
bre  de  Rionegro  le  fuese  dado  desde  entonces,  atendida  la 
mansedumbre  de  sus  corrientes,  hi  penumbra  arrrijada  sobre 
las  aguas  por  la  selva,  y  el  aspecto  oscuro  y  sombrío  que  de 
ello  debía  resultar. 

El  crédulo  abate  Juan  de  Velasco,  asegura  que  D.  Sebas- 

tián  de  Belalcázar,  en  su  segundo  viaje  desde  el  Perú  á  la 

Provincia  de  Popayán,  y  después  de  haber  visitado  las  nació 

^<^s  indígenas  del  alto  Magdalena,  bajó  este  río  hasta  Nare, 

P<^netró  en  territorio  antinqueño  á  lo  largo  de  él,  y  fundó 

'^n   poco  al  sur  de  Pant¿i,niI!o  la  ciudad  de  Plasencia,  de  dura- 

*^ión  transitoria  y  efímera.  Esta  aseveración  no  se  compadece 

^^On  la  verdad  histórica,  que  aíVrma  el  viaje  simultáneo  a  la 

*^oiiínsula  de  los  tres  conquistadores  reunidos  en  la  meseta  de 

'^^^  Muiscas;  de  suerte  que  Belalcázar,  en  vez  de  haber  entrado 

^-  -Antioquia  por  el  Nare,  siguió  á  España,  de  donde  regresó 

Pi*ontamente,  pues  le  venios  en  Popayán  y  Calí  cuando  Ho- 

tílodo  emprendía  la  compiista  de  Antioquia. 

Muchos  escritores  aseguran  que  Rionegro  so  funtló  en 
^^  valle  de  San  Nicolás  por  el  capitán  Miguel  Muñoz,  comi- 
sionado para  ello  por  Belalcázar,  en  el  año  de  1542.  E  ta  ver- 
^^On  nos  parece  igualmente  inexacta,  porque  lo  que  efectiva- 
*^^níe  fundó  en  1542  el  moncionatlo  capitán,  fué  la  ciudad  de 
^^ntiago  de  Arma»  sobre   la  parLe  oriental  del  Cauca,   en  un 
P^tití)  cercano  al   en   que  hoy  existen  los  restos  de  ella. 

Desde  tiempos  lejanos,  la  ciudad  de  que  ahora  tratamos 
^  llamó  simplemente  San  Nicolás  de  Rionegro,  y  el  nom- 
°^e  de  Santiago  de  Arma  de  Rionegro,  no  se  le  dio 
^i^o  en  el  último  cuarto  de  la  centuria  ijasada»  cuanclo  por 
*^  decadencia  de  la  ciudad  de  Santiago  de  Arma,  se  hizo  la 
'í'aslaciun  de  la  Virgen,  en  1783,  ala  por  entonces  floreciente 
^'c  Rionegro, 


La  relacíóa  histórica  del  abate  Velasco  no  es  digna  de 
fe,  por  cuanto  en  todo  lo  que  se  refiere  á  Antioqniahay  mons- 
truosas equivocaciones,  y  en  cuanto  á  las  tradiciones  popí 
res  de  que  acabamos  de  liablar,  tampoco  les  damos  gi*an 
lor  histórico,  por  razones  que  apuntamos  en  seguida. 

En  el  año  de  1853*  visitamos  al  Sr.  D.  Cayetano  Vi 
ta  Lorenzana,  erudito  anticuario  de  la  ciudad  de  Antioquia, 
y  en  larga  conversación  sobre  la  hif^tíjria  de  la  Prnvincia, 
preguntamos  sobre  la  ópoca  lija  déla  fundación  de  Rionegr 
ct  La  ciudad  de  Rionegro,»  nos  dijo,  «  no  fué  fundada  duraj 
te  el  tiempo  do  la  Conquista»  lo  fué  en  la  época  coloniaU  Pe 
dcs¡)ués  del  descubrimiento  del  Forcé,  principiaron  los  es{ 
ñoles  á  elaborar  minas  de  oro  en  los  valles  de  la  Mosca  y  de  S< 
Nicolás,  y  establecieron  un  Real  de  Minns  que  permaneció  bí 
tanto  tiempo  en  el  punto  ocupado  hoy  p(n' '  la  poblacióiff 
Agotado  el  oro,  los  vecinos,  que  eran  un  poco  numeróse 
quedaron  eti  su  puesto  y  continuaron  sosteniéndolo  hí 
obtener  que  fuese  elevado  á  parroquia  eclesiástica.  La  pros- 
peridad de  la  nueva  fundación  fué  lenta  al  principio;  pero  á 
fines  del  siglo  anterior  y  en  los  primei^os  años  del  presente, 
el  progreso  de  Rionegro  fué  rapidísimo,  por  haberse  estable- 
ciilo  allí  ricas  y  distinguidas  familias  de  varios  puntos  de  la 
Provincia*  El  territorio  que  entonces  abrazaba  la  Ciudad^ 
comí>  se  la  llamó  siempre  con  orgullo,  para  distinguirla  do 
las  por  entonces  villas  de  Marinilla  y  Medellín,  era  extei 
simo  y  capaz  de  contener  una  provincia  entera.  » 

En  cuaTito  á  Santiago  de  Arma,  es  bueno  recordar  qi 
inmediamente   después    de     la    derrota    de    los   indios, 
nombró  c^mo  encomendero  do  ellos  a  Pedro  Cieza  de  Leól 
Este  famoso  historiador  no  permaneció  en  su  destino,  sil 
que  acompañó  á  Robledo  hasta  la  fundación  de  Antioquil 
siguió  con  él  hasta  San  Sel>astiíin  de  Buenavisla,  dio  la  vuc 
ta  iH)r  Panamá  y  volvió  al   Perú,   para  regresar  con  Beb 
cazar  á  Antiorjuia,  en  donde   le  perdcmoí^  de  vista.    Qt 
Alina  existía  entonces,  queda  probado  por  una  relación  poi 
teriüf,  pues  en  1545  el  mariscal  Robledo  rompe  la  vara  d< 


303 


lak^iide  Soria  y  lo  reduce  á  prisión  coa  los  Kogidores.  De  esta 
^ftiiera  se  ve  la  exi:.lencia  independiente  de  las  dos  ciudades; 
^en  cuanto  ala  de  Rionegro,  nos  parece  corroborada  la  opiíiión 
(Id  Si\  Lorenzana»  si  atendemos  á  que,  so^í^rin  los  libros 
curiales,  en  IG03  era  va  cura  de  la  parroquia  el  bai'hiller 
Francisco  Vásquez  Blanco,  yaque  desde  esa  época  los  páirocos 
(ueron  sucediéudose  sin  interrupción.  En  1691,  ejercía  este 
miniBterio  el  Dr.  Mateo  de  Castrillón,  pariente  del  primer 
cura  de  Medellín  al  tiempo  de  la  fundación.  Que  ya  Rionegro 
iberia  una  entidad  civil  y  religiosa,  se  crHiiprueba  igualmenlo, 
porque  se  sabe  que  la  erección  de  Mariuilla  en  parroquia,  ocii* 
rriúenSl  do  enero  de  1755;  y  que  para  veriticarla  hubo  ne- 
cesidad de  desmembrar  en  parte  el  territorio  de  Rionegro, 
^lel  cual  Marinilla  era  hasta  entonces  viccparroqaia. 

L)s  patriotas  rionegreros,  por  odio  exaltado  al  poder 
peniri:siilar  Y  por  destruir  todo  recuerdo  que  á  los  españoles 
pLKliera  unirlos,  quemaron  en  ISllf,  tiespués  de  la  batalla  de 
B^^yacá,  la  mayor  parte  de  los  documentos  depositados  en  los 
archivos  públicos.  Si  estos  documentos  existieran,  la  histd- 
Ha  local  de  Rionegro  sería  clara;  pero  conn»  no  existen,  que- 
cx|)licada  la  causa  de  nuestra  ignorancia  en  la  materia. 

El  florecimiento  de  Rionegro  se  ha  visto  interrunipiílo 

los  últimos  treinta  y  cinco  años  de  este  siglu,  ya  por  causa 

'  incremento   comeicial  de  Medellín,  ya  por    muerto  de 

itigUos  capitalistas,  ya  por  ausencia  de  otros,  ó  ya  en  fin  por 

flecadencía  natural  del  tráfico  ó  por  la  incuria  en  que  han 

^^n  dejadas  las  empresas  agrícolas.  Esta  úlliina  inílusiria, 

^^ntv  salvadora  de  toda  riqueza  pública,  revive  en  el  Uistri- 

^  estos  momentos  de  un  modo  favorable,  y  Rionegro  se 

'^íHvta  de  su  abatimiento  y  postración,  por  el  intlujo  bien- 

lior  del  trabajo  de  sus  hijos  aplicado  á  la  labranza  de  los 

«pos. 

Las  partes  altas  del  territorio  de  Rionegro  son  notable- 

'^^eute  entériles,  porque  la  acción  de  las  lluvias  lía  lamido, 

*'^»it  el  trascurso  del  tiempo,  la  di^lgadu  capa  vegetal  que  so- 

'^re  ellas  había  depositado  el  bosque  secular  que  las  cubría. 


S  '•"'"      os  conoote'*»  »  ¿,„  «=  c""-;        votan**  '  , 

l»i«'>'^     ,  ««'■'»  '     ,  fci-w  ^'  f  ■  „  adietó»  *°  ,,.  i«=-» 
rovo»,  n      ^^pocrf'»"'     ,„„  qu»  A'^l'"  ^co^i*'^  J 

„rw  *<='»""  'V5n  «i"«""  "^^  escueta  4'^  ■*      «  gt»n  »» 


—  305  — 

guayabo,  palma-cristi,  cerezo,  caratero,  drago,  achirilla,  co* 
ralito,  bruja,  durazno,  albérchígo,  chachafruto,  ajenjo,  mos- 
taia,  cabuya,  achicoria,  arracacha,  orégano,  polco,  rábano, 
matico,  paico,  llantén,  yerbamora,  helécho,  calabaza,  apio  y 
yerbabuena. 

Existen  hermosas  flores  silvestres,  y  agradables  frutas  de 
la  misma  clase  :  entre  las  primeras,  las  del  galaiiísimu  siete- 
cueros ó  ñor  de  mayo,  el  marabollo,  el  caunc-e,  el  azuceno,  y 
tan  variadas  como  lujosas  parásitas;  entre  las  segundas,  la 
cereza,  la  uva  de  monte,  la  pava^  la  guayaba  agria,  el  morti* 
ño  y  el  arrayán. 

En  los  Iiuertos  de  la  ciudad  se  cultivan,  por  mayor  y  por 
nienor  :  chirimoyos,  manzanos,  granadillos,  naranjos,  cidros, 
limoneros;  y  éntrelas  hortalizas,  plantas  medicinales  y  de  ali- 
nientación  ;  manzanilla,  tiorraja,  malvabisco,  eneldo,  anís, 
^aiíco,  berros,  lechugas,  remolachas,  coles,  rábanos,  zana- 
horias,  perejil,    cebollas,    ajos,    espárragos,    culantro,  fre- 
y«aBetc.,etc. 

Rionegro  es  uno  de  los  pueblos  en  que  las  llores  se  pro- 
^viecn  con  mayor  profusión  y  lozanía.  La  mayor  parte  de  las 
^•st^as  tienen  jardín,  lo  que  á  mas  de  ser  sumamente  grato  á 
*^  \ista  y  mantener  aromatizado  el  ambienle  que  se  respira, 
*^<*Titribuye,  según  nuestro  modo  de  ver,  á  dulcificar  los  mo- 
^í^les,  á  intimar  las  relaciones,  á  puhr  las  costumbres  y  á 
^^ojorar  el  clima;  porque  es  preciso  que  se  sepa  que  esta  ciu- 
dad y  Antioquia,  son  el  centro  vivo  de  la  cortesía  y  de  la  ur- 
^O.nidad  elegante,  al  mismo  tiempo  que  de  la  más  franca  hos- 
PitaUdad,  condiciones  que  realzan  la  benignidad  de  un  clima 
P^Jpicio  para  el  mantenimiento  de  buena  salud,  y  para  el  res- 
tablecimiento de  las  funciones    orgánicas  alteradas  por  in- 
^Uencias  dañosas  en  otros  puntos  del  Estado.  En  los  jardines 
^  que  aludimos  hay  rosales  variados,  primaveras,  claveles, 
boletas,  pensamientos,  dalias,  pomarrosas,  hortensias,  ca- 
léndulas,  alelíes,   acónitos,   jazmines,    miosotis,    ababoles, 
enlapólas,  bocas  de  dragón,  lirios,  narcisos,  tulipanes,  rese- 

^%  geranios,   mejorana,    fushias,   madreselva,  malvas  de 

2ú 


aofi 


olor.  Se  haa  aclimatado  úlUmumento  hermosísimas  came- 
lias. 

Además  del  maíz,  que  como  tenemos  dicho  se  proiluce 
hoy  en  cantidad  excedente  á  las  necesidades  comunes,  se 
cultivan  también  las  papas,  los  frísnles,  el  café,  la  caña 
conocida  con  el  nombre  de  ci'iolla,  el  plátano  y  la  yuca. 
Actualmente  se  ensaya,  con  muy  buen  éxito,  la  formación 
de  praderas  con  una  ¿rramínea  que  lleva  por  nombre 
gamalote  imperial  ,  excelente  pasto  para  las  bestias  de 
establo. 

Los  minerales  que  más  almmiaii,  son  el  oro  y  lapLtuv , 
pero  su  explolacion  se  practica  en  muy  corta  escala.  Se  dice, 
y  con  sobrado  fundamento,  que  los  aluviones  del  Hioaegm 
son  ricos. 

La  mayor  parte  de  las  industrias  urbanas  se  hallan  muy 
atrasadas.  Hay,  es  verdad >  joyeros»  zapateros,  í^uarnicione- 
ros,  sastres,  cürpinteros,  herreros  etc.,  bastante  hábiles,  pero 
su  número  es  corto  ;  están  lejos  delaperrecciün,y  su^  olicinas 
alimentan  un  pobre  consumo. 

Las  vías  de  comunicación  son  todas  de  herrad ura^ 
buenas  en  tiempo  seco  y  malísimas  durante  las  lluvias*  Los 
caminos  podrían  perfeccionarse  fácilmente  y  con  j^ocos 
gastos,  y  aun  se  podrían  establecer  carreteras  para  el  Retiro, 
la  Ceja  y  la  mayor  parte  de  los  distritos  colindantes. 

Los  ríes  de  este  Distrito  son  los  siguientes  :  Rioncgro, 
el  más  importante  y  que  le  da  su  nombre. 

Son  anuentes  de  él,  por  la  banda  derecha,  los  riachuelo© 
Hato,  Sati  Antonio,  Cimarronas  y  el  río  Pei^ira.  Por  la 
izquierda  rcíibe  los  riachuelus  Tablazo,  Tablacito,  Canalón* 
homlo.  La  Bolsa,  Malpaso,  la  Mosca  y  la  Porquera. 

El  Pereira  sigue  en  importancia  por  el  caudal  de  sus 
aguas.  Nace  en  el  alto  del  mismo  nombre  y  lo  entran  por  la 
orilla  derecha  los  riachuelos  Tejar,  Aguasclaras,  Barro- 
blanco  y  Salado,  y  por  la  izquierda  el  de  Pontezuelai  y 
petiueños  arroyos  que  no  merecen  mención. 

La   Mosca  ^igue  en   importancia  al  Pereira.  Nace  en 


—  w  — 

territorio  de  Guarne  y  tiene  por  principal  atlueate,  dentro  de 
Rionegro,  d  riachuelo  Garrido. 

El  cuarto  río,  ó  más  bien  riachuelo,  es  el  de  Cima- 
rronas* Nace  en  territorio  del  Carmen  y  tiene  por  principal 
tributario  el  riachuelo  Puerta.  Las  denuVs  corrientes  de  agua 
üim  de  ínfima  significación  y  lienen  sus  fuentes  en  los  cerros 
y  colinas  que  hay  en  el  Distrito.  El  Rionegro  es  el  único  río 
que  puede  ser  navegado  por  embarcaciones  menores.  Recorre 
im  lindo  valle  de  9  miriámetros  de  longitud,  poco  más  n 
meaos,  v  uno  de  anchura. 

La  ciudad  de  Rionegro,  capital  antes  de  la  Provincia  du 
Córdoba,  ilernora  en  un  seno  formada»  por  la  graciosa  curva 
tie  una  colina  sobre  la  margen  izquierda  del  río.  El  suelo 
sobre  que  se  sustenta  es  cascajoso  y  desigual,  la  parte 
<wntal  es  plana  y  baja,  mientras  que  la  occidental, 
más  alta  y  dispuesta  en  anfiteatro,  está  interrumpida  de 
tre<:ho  en  trecho  por  algunas  quebradas.  Es  fácil  comprender 
^  primera  vista  i¡ue  á  su  funílauióa  no  precedió  ningún  plan 
determinado,  por  lasuma  irregularidad  que  se  nota  en  ladis- 
Wbución  de  los  edificios.  Una  misma  calle  es  alternativa- 
íHente  recta,  torcida,  ancha  ó  angosta;  las  manzanas  son 
^<í«iguale8,  pues  tienen  unas  100  ó  más  varas  por  hido,  y 
^'tras  hasta  menos  de  40;  muchas  casas  rematan  hacia  la 
^^^^piina  en  ángulos  obtusos  ó  agudos,  y  murhas  ralles  están 
inlermmpidas  por  casas  que  cierran  la  carrera.  Los  edilicios 
^íi  de  antigua  construcción  en  su  mayor  parte,  lo  que  i>re- 
^nta  un  aspecto  poco  grato  á  la  vista ;  pero  en  cambio  los 
"í^y  muy  cómodos,  sobre  todo  en  la  parte  baja.  En  la  pUiaa 
mayor  está  la  iglesia  parroquial,  cdilicio  poco  elegante,  mas 
^^  do  una  solidez  á  prueba  de  terremotos,  Eu  la  misma  plaza 
^'Xiífleuna  hermosa  fuente  de  bronce,  y  hacia  el  occidente  se 
Ma  el  cementerio  pintorescamente  situado  sobre  una 
^'j'ina.  Este  montículo  y  otros  que  le  siguen,  forman  un  arco 
^<i círculo  que  circuye  la  ciudad,  menos  hacia  el  sur  por  donde 
^tMbre  el  valle  que  el  ííionegro  baña.  En  el  cementerio  de 
*lüe  hemos  hablado,  hay  un  monumento  mandado  erigir  por 


—  308  — 


el  Gobierno  nacional  con  el  fín  de  honrar  la  memoria 
general  José  María  Cor  dolía. 

Está  en  Rionegro  la  magnífica  corona  de  laurel  y  mirto, 
fabricada  de  oro,  que  la  ciudad  de  La  Paz  dedicó  al  Liber- 
tador Simón  Bolívar,  y  que  éste  obligó  á  aceptar  al  general 
Córdoba,  quien  á  su  vez  la  dedicó  como  obsequio  á  la  Muni-  * 
cipalidad  de  Rionegro.  Hay  uu  cuadro  qne  contiene  los 
nombres  de  Iob  hijos  de  la  ciudad  que  murieron  lidiando 
por  nuesti*a  libertad  en  la  guerra  de  emancipación,  y  el 
escudo  de  armas  que  el  rey  de  España  regaló  á  Rionegro, 
en  que  está  representado  un  león  con  un  collar  de  oro  al 
cuello,  del  cual  penden' las  armas  reales. 

En  el  salón  municipal  hay  un  retrato  del  Ilustrísimo 
señor  D.  Salvador  Bermúdez,  hijo  de  Rionegro,  conde- 
corado en  tiempo  de  la  Colonia  por  el  Gobierno  peninsular 
con  numerosos  títulos  y  nombramientos  honoríficos,  y  otro 
del  Ilustrísimo  señor  D.  José  Antonio  Berrío,  personaje  tan 
distinguido  como  el  anterior.  En  el  costado  norflesle  de  la 
iglesia  parroquial,  están  los  restos  del  egregio  Dictador  de 
Antioquia,  D.  Juan  del  Corral,  restos  que  reclaman  de  la 
gratitud  de  sus  compatriotas,  mas  decoroso  y  adecuado 
sepulcro. 

Los  habitantes  ríe  Rionegro  se  han  distinguido  siempre 
por  su  acrisolado  patriolismo,  por  su  profundo  amor  al  lugar 
de  su  nacimiento,  por  el  calor  y  firmeza  con  que  defiendeD 
BUS  opiniones  políticas,  por  su  clara  inteligencia,  por  su 
aptitud  para  los  negocios  merointiles  y  por  la  robustez  de  su 
organización^  Ha  sido  este  lugar  semillero  fecundo  de 
hombres  útiles  para  la  patria.  En  ¿4  nacieron  Liborio  Mejía, 
José  María  Salazar,  Francisco  Montoya,  José  Manuel,  su 
hermano,  José  María  Pino,  Benedicto  González,  José  María 
Sáenz,  Nazario  Lorenzana,  Francisco  Mejía  y  muchos  otros, 
memorables  unos  como  valientes  en  el  campo  de  batalla,  é 
ilustres  otros  como  creadores  de  provechosas  industrias  agrí- 
colas y  comerciales. 

El  Distrito  se  halla  dividido  en  las  siguientes  fracciones 


~  309  — 

Mosca,  Cuchillas,  Chachafruto,  Llanogrande,  Cerro  ó  Gua- 
mito,  Santa  Ana  y  Tablazo  (1). 

Población,  1 1,809  habitantes.  —  Latitud  norte,  6'  3'  45". 
—  Longitud  occidental,  1^  24'  20".  —  Altura  subre  el  nivel 
del  mar,  2.150  metros.  —  Temperatura,  17*.  —  Límites  : 
cüiifuia  al  norte  con  Guarne  y  San  Vicente ;  al  oriente  con 
Mariiiilla,  Santuario  y  Carmen;  al  occidente  coa  Mcdellíny 
Envigado,  y  al  sur  con  el  Retiro  y  la  Ceja, 


San  CarlDs.  —  Está  situada  la  cabecera  de  San  Carlos 
en  el  fondo  de  un  valle  y  sobre  la  ribera  izquierda  del  río  de 
su  nombre.  Se  fundó  esta  población  en  el  año  de  1786,  á 
petición  del  Sr,  Francisco  Lorenzo  de  Rivera,  acogida  y 
decretada  favorablemente  por  el  arzobispo  virey  del  Nuevo 
Heino  de  Granada  1>.  Antonio  Caballero  y  Oóngora.  Se  tituló 
desde  entonces  San  Carlos  de  Priego,  y  se  concedió  á  sus 
vecinos,  un  poco  más  tarde  (año  1790),  por  el  virey  Ezpele- 
%  una  extensión  de  2  miriámetros  de  terreno.  El  primer 
fundador  fué  el  Sr.  Rivera  mencionado,  quien  recibió  título 
tie  juez  poblador,  expedido  por  D.  Antonio  Mon  y  Velardc, 
íJcaldc  de  Corte  y  Cancillería  y  visitador  de  la  Provincia  de 
^ntioquia.  El  nombre  det  río  San  Carlos  era  antiguamente 
^'  de  Río  de  la  Vieja,  diferente  de  el  del  mismo  nombre  que 
P»sa  por  Cartago. 

Cuando  se  terminó  la  fundación  de  San  Cari  os ,  era  t  ra- 
li) Además  de  las  fracciones  apunUdas^  tiene  Rionegro  al  sur,  y  sobre  una 

P^Cie  bien  nivelada,  el  bello  puebl coito  de   San  Antón io  do   Porcíra,  que  se 

P^o considerar  como  su  dependencia  mkñ  imporlante. 

Parece  evidente  qne   al    tiempo  de  la  Conquista,   esto   paraje   sirvió    de 

^ívleoda  t  algunos  indígenas,  que,  como  lodos  sus  hermanos^  desaparecieron 

**^*íQ  presto,  pues  en  1794  la  señora  D'.Manuela  Londoño  de  Marulanda  repartió 

^^0  ellos  parte  do  un  cortijo  q\iQ    allí  tenía,    imponiéndoles    simplcrnento 

^^Q  coadición,  el  deber  úe  llevar  algunos  árboles  á  la  ciudad  para  adornar  la 

í*'*ia  Oq  la  festividad  del  CorpiiB. 

Junto  k  este  poblado,    corre   furinando    graciosas   curvas     el    riachuelo 

^ereira, 

San  Antonio  es  respecto  á  Rionegro,  loque  Belén,  la  Granja  o  Ana  son  con 

^lactón  á  Medellín ',  es  decir,   puntos  apropiados  para  alegres  patiooa  y  para 

ejercicios  higiénicos. 


(lición  referida  por  todos  los  vecinos  de  los   contornos,  qii 
en  el  mismo  sitio  había  existido  antes  una  ciudnd  llamadn 
Santa  Aí^ueda  o  Santa  María  de  Agreda,   desiruida  pcir  lY 
María  del  Partió,  quien  habiendo  salido  de  la  villa  de  Victn- 
ria  y  atravesado  los  ríos  Miel,  Dulce,  Samaná,   Síin  Pedro  y 
Rioverde,  había  llegadi»  á  aquella  ciudad,  que  hizo  reducir  n 
cenizas^  mn  que  se  sepa  la  causa.  Esta  tradición  parece  con- 
firmada por  la  circunstancia  de  haberse  halladr)  en  diversas 
exploracioíies,   marcos  c<jrrespoíulioiites  á  ediücios  antigiu»^ 
con  sus  patios  cuidadosamerde  empedrados  y  con  restos  d( 
las  maderas  de  armazón,  carlmnizadas  unas,  y  medio  ilcstrui 
das  nfras.  En  cinco  excavaciones  practicadas,  han  hallad*» 
los  peones   vestigios  que  maniliestan    la  existencia  de  \ma 
población  dostruifla.  Hay  en  ellos  señales  que  prueban  el  eg- 
tablecimientn  de  viejas  herrerías,  por  los  montones  de  cÍbc^i 
y  rc*siduns  de  hierro  bastante  abundantes.  Hay  también  rea- 
tos de  antífonas  oficinas  de  platería,  varias  piezas  sepultada», 
reliífuias  de  instrumentos  de  agricultura,  azadas,  hacháis,  bar» 
ras  y  almocafres.  Entre  los  hallazgos,  llaman  la  atención  una 
cadena  provista  de  un  cííllar  «le  acero  con  veinticinco  eslaljo- 
nes  de  hierro^ con  peso  de  una  libra  cada  uno,  marcos  de  metal, 
una  tuente  de  lo  mismo  y  muchas  herraduras  para  bestias. 

Cuando  al  halvlar  de  Uemedios,  dijimos  que  su  primera 
fuuílación  flebió  do  estar  en  el  punto  de  que  ahora  tratamos»  ó 
en  algún  otro,  tuvimos  presente  que  bien  medida  la  dis- 
tancia indicada  por  el  liistoi'iador,  entre  la  villa  ó  ciudad  de 
Victoria  y  el  valk'  de  Ci»rpusCrist¡,  es  precisanienlo  San 
Carlos  el  lugar  que  más  se  aproxima  á  los  lU  minámetnis 
señalados. 

El  río  San  Carlos  tiene  sus  primeras  fuentes  en  el  alto  de 
Tiembla  y  sus  cercanías,  corro  hacia  el  f)riente  hasta  en- 
frente de  la  población;  tuerce  al  nordeste  hasta  unirse  con  el 
Balseaderu  ó  Guatapé,  cerca  del  camino  que  <  oriduce  á  Naix% 
Do  este  sitio  en  adelanto  vuelve  á  ser  oriental  UíxhUi  unirse 
con  el  Verde  ó  Samanú  del  Norte,  anteR  de  desaguar  cuuíun 
didocon  el  Nare  en  Junlas, 


i 


31! 


Hacia  el  noroeste  está  dominado  el  valle  de  San  Carl«>s 
por  el  alto  Tabor:  iJo  un  lado  y  otro  del  Saa  Carlos  liay  cordille- 
1*33  que  uncís  veces  forman  ancfjnes  y  otras  enrajonan  su  co- 
méate, y  es  de  advertirse  queen  este  Distrito  loscontrafuertes 
andinos  menguan  bu  altura  por  hallarse  cercanos  á  su  termi- 
nación. 

El  territorio  es  rico  en  minerales,  pero   sobre  todo  es 
notable  por  la  l>elleza  de  su  valle  principal  y  por  la   fron- 
dosidad de  sus  bosí|uos.  El  suelo  es  feraz  en  las  partes  Irajns, 
Un  poco  estéril  en  lasaUíu'as  y  desgracíndamente  poco  favo- 
i'able  para  el  mantenimiento  de  la  salud. 

Se  considera  como  fracción  de  San  Carlos  el  pueblo  de 
Canoas,  situado  en  el  punto  en  que  se  reúnen  los  caminos 
c{ue  guían  para  llemolino  ó  Islitas.  Es  un  pobre  caserío,  en  el 
Bontido  doble  déla  frase;  pero,  á  pesar  de  su  pobreza,  alivia 
ú  ios  viajeros  con  el  socorro  de  su  bospitalidad.  El  plano  es 
^lontañoso,  el  clima  templado,  y  favorables  las  condiciones 
^ligienícas. 

Población,  2/219  Imhitantes.  —  Latitud  norte,  G°G' 10". 
-  Longitud  occidental,  9*'  I  iÚ\  —  Altura  sobre  el  nivel  del 
inar,  973  metros.  — -Temperatura,  2*2*'.  — Límites  :  confina 
u I  norte  con  Santo  Dominico  y  San  Roque;  al  oriente  con 
Nare  y  parte  de  San  Luis;  al  occidente  con  San  Rafael,  Pe- 
Üol  y  Vahos,  y  al  sur  con  Cor(»rná  y  í^an  Luis. 


I 


San  Luis.  —  Este  Dislrib»  de  reciente  creación,  se  halla 
m  la  parte  oriental  del  Estado,  y  aunque  su  importancia  ac- 
tual sea  mínima,  no  carece  de  ventajas  topogralicas  para  lle- 
gar á  ser  de  alguna  signiíicación. 

En  el  ano  de  1875,  cuando  los  lial>itantes  déla  mayor 
parte  de  los  pueblos  ílel  Departamento  de  Oriente,  aco- 
sados por  la  penuria  á  que  los  reducía  el  escaso  cultivo 
tic  liercdades  estériles,  al>andonaban  las  montañas  natales 
para  ir  en  solicitud  de  mejor  suerte  al  Departamento  del  Sur, 
al  Estado  del  Cauca  ó  al  del  Tolima,  varios  vecinos  de  Vahos, 
no  queriendo  someterse  á  la  prueba  de  lejana  cmigi*ación,  en- 


312 


traron  a  examinar  los  bosques,  las  cordilleras  y  los  valles 
les  quedaban  al  éste. 

En  el  mes  de  agosto  del  año  citado,  el  25,  -día  de  San 
Luis,  parecí  en  doles  haber  hallado  lo  que  deseaban,  determi- 
naron verificar  la  fundación  de  un  pueblo,  y  para  principia 
la  edificaron  una  casa  común  que  sirviese  de  cuartel  gen^ 
ral   á  los  colonos,  durante  el  tiempo  preciso  para  practicí 
aberturas  y  construir  edificios  propios. 

En  1876,  se  pidió  al  Congreso  un  lote  de  12-000  hect 
reas  de  tierras  baldías  para  los  pobladores  :  lo  que  fué  coi 
cedido» 

En  1878,  el  Presidente  del  Estado,   comisionado  por 
Gobierno  nacional,  nombró  agrimensor,  y  se  verificó  la  men^ 
sura,  así  como  también  en  el  siguiente  año  la   adjudicacií! 
de  lotee  á  los  pobladores. 

En  1878,  la  población  fué  ascendida  a  fracción^  con  ^M 
nombre  de  San  Luis,  y  puesta  bajo  la  dirección  de  un  inspec* 
tor  de  policía  con  atrilmciones  de  Corregidor,  ^^ 

En  el  mismo  año  se  construyó  una  capilla;  y  con  motl^i^^ 
de  haberse  reunido  rápidamente  hasta  unos  700  vecinos,  la 
última  Asamblea  Legislativa,  á  petición  de  ellos  mismos  y    ¡ 
por  ley  especial,  elevó  esta  fracciona  la  categoría  de  distrito, 
cercenando  para  ello  territorio  de  San  Carlos, 

San  Luis  está  erizado  de  corf hileras,  provenientes  todi 
de  los  fuertes  y  contrafuertes  desprendidos  do  la  ramiíicj 
cíón  central  de  los  Andes  colooVbianos,  hacia  el  lado  oriei 
tal.  De  estas  montañas,  la  conocida  con  el  nombre  del  Cho< 
gira  de  norte  ásur  y  termina  en  las  orillas  del  Samaná, 
vidiendo  las  aguos  que  caen  al  río  Caldera,  de  las  que  viert 
al   San  Luis  y  al  San  Miguel.   La  cordillera  de  Uvítal  csl 
colocada  de  oeste  á  oriente,  y  divide  en  parte  las  aguas  (ji 
vierten  al  río  San  Luis,  de  las  que  tributan  al  San  iMigut 
La  cordillera  San  José  está  de  norte  á  sur,  y  sepáralas  aguí 
del  río  San  José  de  las  del  San  Miguel,  y  la  de  Samaná  tieni 
curso  de  oeste  á  oriente,  y  deslinda  las  vertientes  del  Magda- 
lena  de  las  que  aumentan  las  aguas  del  Samaná. 


—  313  ^ 

Las  Tetas  de  Rioverde  y  San  Luis,  son  dos  elevados 
peñoles  donde  terminan  las  cordilleras  de  San  Pablo  y  de  la 
Tebaida. 

Las  alturas  de  San  Juan»  Chocó,  Sande  y  Popal,  son 
eminencias  de  la  cordillera  del  Chocó;  el  Castillo»  Castellón 
y  Morrón  lo  son  de  la  cordillera  de  Tebaida;  mientras  Hele- 
chales, iMiraflñres^  BeUrán  y  Uvital  son  eminencias  de  la  lil- 
tima  montaña. 

El  río  Caldera  forma  el  límite  actual  de  Vahos;  y  San 
Luis,  Quebradonn,  iMina-rica,  Bejuco,  San  Pablo,  San  Anto- 
nio  y  Tibes  son  las  principales  corrientes  de  agua  que  lo  for- 
man. 

El  río  CocoruA,  unido  cun  el  Caldera,  desagua  en  el  Sa- 
maná. 

El  San  Luis,  llamado  también  Dormilón,  nace  cerca  de 
San  Carlos  • 

Este  río  es  turbulento  y  bastante  caudaltjso.  Está  for- 
mado por  los  riachuelos  Cariblanca,  Manizalcs,  Confusa, 
Risaralda,  Cristalina,  Minavieja,  y  desagua  en  el  Sa- 
bana. 

El  San  Miguel,  tributario  del  mismo  Samana,  está  for- 
ínado  por  los  torrentes  Hiraca,  Santa  Rita  y  Moscosa.  De 
éstos,  el  Hiraca  tiene  un  curso  manso  en  el  punto  denomina- 
do Los  Planes;  los  demás  son  rápidos  en  su  carrera. 

Como  puede  notarse  por  lo  dicho  acerca  do  inontañas  y 
ríos,  el  territorio  de  este  Distrito  en  esencialmente  quebrado. 
Sus  multiplicadas  alturas  son  de  bastante  consideración;  ra- 
tón por  la  cuiil  la  temperatura  en  ellas  ea  rebajada,  y  sus 
hoyas  bastante  profundas  y  de  clima  muy  ardiente. 

Estos  mismos  caracteres  implican  gran  variedad  de  pro- 
ductos naturales.  Estos  productos  son  los  propios  de  la  Zona 
Tórrida  en  sus  diversos  sitios  colocados  á  diferentes  alturas 
sobre  el  nivel  del  mar,  é  idénticos  á  los  que  hemos  señalado 
á  otros  distritos  de  iguales  ciscuastancias.  Por  eso,  y  por  no 
alargarnos  demasiado,  nos  referimos  en  lo  que  ahora  trata- 
mos, á  lo  que  dicho  tenemos  al  hablar  de  lugares  semejantes. 


—  314  ^ 


En  el  territinio  <le  8nii  Luis  abundan  oro,  hierro,  caí? 
pizarra,  kaolín,  mármol  ^rasero  y  algunas  fuentes  balad 
de  poca  consideración,  aunque  de  excelente  producto. 

Los  riaclmeloa  líisaralda  y  Cristalino   nacen   hacia 
parle  alta  de  la  población,  y  del  último  usan  Iob  habitaiil 
para  Him  necesidades  domésticas.  Diclia  población,  auu<[ue 
miserable,  tiene  una  escuela  mista  rural*  Sus  habitantes, 
bien  pobres,  son  emineiitenicntelalxniosoB,  de  sanas  costuí 
breSj  y  muy  decididos  por  la  educación  de  «us  hijos.  Del  a 
de  1 875,  época  en  que  este  territorio  fué  explorado  por  pri 
mera  vex,  hasta  el  año  en  curso,  no  ha  habido  necesidad  úv 
seguir  una  sola  causa  criminal  ea  el  Distrito. 

Esta  naciente  colonia  vive  del  produelo  de  faenas  i\}^\ 
colas  en  un  suí^Iu  riscuso  püi*o  bastante  fértil. 

Polílación,  7'27  habitantes*  —  Límites  ;  coníina  al  no 
con  San  Carlos;  al  oriente  con  Nare  y  Cocorná;  al  occidente 
con  Vahos  y  Cocorná,  y  al  sur  con  Cocorná. 


I 


San  RafaeL  —  Corrtspoiuie   hoy  al  Departamento 
Oriente,  y  ruéerigidoen  una  ilcpcíuleneia  de  la  ceja  de  Guat¿i[ 
llamada  el  Abra  ó  el  Sueldo.   Llamóse  el  Ahi*a,  porque 
parte  principal  del  territorio  del   nuevo  d ¡si rito,  está  cola 
cada  en  la  abertura  formada  j)oi*  el  río  Guatapé,  que  deHcicnc 
de  las  alturas  vecinas,  y  que  con  giro  inclinado  al  oíiente  ton; 
más  abajo  de  San  Carlos  el  nombre  de  lialseadero. 

Entre  los  años  de  1855  y  5ü,  el  Dr.  líalael  Mai'ia  Jiraldc 
Gobernador  de   la  pnnincia  de  AnLioquia,  p(»r  decreto  esf 
cial,  arregló  ios  límites  del  distrito  de  Guatapé  con  los  de  Sí 
Carlos  y   Canoa-s,  tle  manera    que  la  fracción  Abra  quec 
circunscrita. 

Poco  después  del  año  de  18tí4,  y  a  consecuencia  (lo  haber 
descubíertí)  ricas  minas  tle  oro  dentro  tic  la  fracción  iiieacic 
nada,  so  construyó  en  el  paraje  denominado  el  Sueldo,  ui 
especie  de  Bodega  para  asilar  á  nii ñeros  de  profesión  qi 
concurrían  á  esa  {)arte,  de  algunos  pueblos  del  norte  del  Ef 
tado-  El  aumento  constante  de  trabajadores  en  aquel  punto," 


31  = 


iwtestableceren  él  mi  Inspertorde  policía,  suljordirmdocnsus 
o])eracinnes  al  jefe  y  Cnr|)í)i'¿\ciun  municipal  del  distrilr»  de 
GuHtapé. 

En  noviembre  de  1872,  jhw  influencia  del  Sr.  Eduardo 
Espinosa,  Ins  residentes  en  la  Bodega  lirmaron  una  repre- 
seatación  al  gobierno  del  Estado,  en  que  pedían  la  creación 
iteun  distrito  en  aquella  parte»  petición  que  fué  atendida 
[Mjrel  Gobierno  en  conlV>rmidad  cují  lo  solicitado.  En  conse- 
cuencia ,  se  cambió  el  nmnbre  de  Sueldo  por  i:*l  de  San 
Rafael. 

En  la  innexión  de  ia  cordillera  que  está  al  occidente  del 
Dislrito,  y  en  el  sitio  de  San  Pedrito,  nac^  el  río  Guatapé.  Esta 
corriente  de  agua  sigue  bu  cui'so,  y  en  él  va  recibiendn  tribu-- 
turioíique  le  caen  por  el  norte  y  por  el  sur:  por  el  nnrle, 
Mirallores,  Palmas,  Toi'o,  Arana,  Bizcocho,  Cuevas,  Sueldo, 
talsító.  Guineo,  Dantas  y  Jagüe;  por  el  sur,  Reventones,  I-^al- 
iHitas,  Clara,  Oscura,  Estancias,  Peñoles,  Arenrjsa,  Fablitas, 
Clmrimo  y  Arenal. 

El  tert*itorio  es  esenciabnente  aurífot*o;  hay  en  él  algu- 
í^a.s  fuentes  Baladas,  y  entibe  ellas  el  Saladito,  situada  en  la 
^^*Hh  norte  del  Gnatapé,  á  medio  iniriáinetro  fie  In  población, 
*^'ista  es  la  sola  salina  que  se  beneficia  en  la  actualidaíL 

k    La  ai?r¡ cultura  se  halla  en   lastimoso  estado  de  atraso, 
mo sucede  ordinariamente  en  las  poblaciones  mineras. 
Hay  en  este  Distrito  una  clase  especial  de  minerales,  poco 
ludiados  basta  ahora  por  los  hombres  científicos,  minerales 
^t^e  merecen  llamar  siquiera  sea  do  paso  nuestra  atención»  Son 
^^nbrados  esos  placeres,  organnlesj  por  los  trabajadores,  y  su 
explotación  se  hace  por  medio  de  procedimientos  peculiares  y 
extraños.  La  formación  geológica  en  esas  partes  está  consti- 
^  Xiida  por  enormes  fraj^mentos  de  sienita  granitoido,  sosteiiidos 
*Os  unos  i)or  los  otros.  En  los  intervalos  inferiores  do  esa 
aglomeración  do  rocas,  hay  depósitos  aluviales  que  llegan  a 
Una  profundidad  hasta  de  ochenta  metros,  y  en  el  fondo  de  los 
depósitos  se  halla  el  oro,  aiTastrado  por  las  corrientes  de  agua 
^ue  desde  el  cataclismo  rfue  produjo  este  fenómeno,  hasta  hoy, 


^  316  — 


vienen  acumulándose  en  el  nivel  inferior  del  suelo.  En  algí 
partes,  el  espacio  entre  piedra  y  piedra  es  bastante  grande,  y 
permite  la  elaboración  libre  y  cómoda,  por  la  fácil  remoción  de 
la  tierra ;  pero  en  otras  la  aproximación  de  los  fragmentos 
es  tal,  que  el  minero  se  desliza  por  las  hendiduras,  á  la  manera 
de  los  reptiles  por  las  grietas  de  una  rota  muralla.  Entran  los 
trabajadores  en  aquellos  oscuros  antros,  arrastrándose  en 
ocasiones  sobre  e!  vientre,  y  provistos  de  velas  de  sebo  cuya 
luz  los  guía  como  por  un  dédalo.  Para  evitar  el  derrumba- 
miento de  las  rocas,  tienen  necesidad  de  introducir,  á  vuel 
de  mil  dificultades,  la  madera  precisa  para  la  fabricación  de 
cuñas  y  palancas  que  los  precavan  contra  probables  accident 
El  trabajo  diario  no  puede  ser  sino  de  dos  ó  tres  horas,  p 
cuanto  trabajando  con  poco  aire,  desnudos  y  en  forzadísimas 
posiciones,  la  opresión  del  pechOj  el  frío  y  el  cansancio  los 
obligan  á  salir*  Sin  embargo  de  todo  eso,  el  rendimiento  en 
oro,  que  no  es  escaso,  estimula  la  codicia,  aumenta  la  energía, 
y  la  labor  continúa  con  perseverancia. 

Fuera  de  estos  singulares  depósitos,  hay  también  en 
Distrito  hilos  metálicos  variables  en  su  producción.  Los  prin 
cipales  conocidos  hasta  hoy,  son  :  San  Pedrito,  Sirpes,  Gua 
duahto,  Macanal,  San  Rafael,  Tiembla  y  Yago. 

Las  producciones  vegetales  son  :  maíz,  frísoles,  caña  de 
azúcar,  plátano  y  yuca.  Se  producen  el  cacao  y  el  café,  pe 
los  vecinos  son  poco  aplicados  á  su  cultivo.  La  ganadería 
halla  en  lamentable  estado ;  el  territorio  es  casi  todo  selvático, 
y  en  los  bosques  hay  abundancia  de  resinas,  bálsamos,  aceites 
y  maderas  dé  construcción  y  de  ebanistería. 

Población,  L025  habitantes. —  Límites  :  confina  al  norte 
con  Santo  Domingo ;  al  oriente  con  San  Carlos;  al  occidente 
con  Concepción,  y  al  sur  con  Guatapé. 


Santa  Bárbara.  —  Del  alto  de  San  Miguel,  al  eur  de 
Caldas, se  desprende,  entre  otras,  una  cordillera  que  gira  á  la 
parte  meridional,  para  terminar  en  las  cercanías  del  Cauca 
junto  al  sitio  en  que  este  río  recibe  los  aguas  del  Arma. 


—  317  — 

Remata  esa  montana  por  medio  de  un  grueso  promontorio,  el 
cual,  por  tener  parte  de  sus  flancos  teñidos  por  tierra  de  color 
de  ocre  claro,  lleva  el  nombre  de  Cerro  Amarillo. 

Descendiendo  la  cresta  montañosa  de  que  hemos  hablado, 
íse  distinguen  de  lado  y  latJo  í>tras,  que  originadas  en  la  do 
San  Miguel,  van,  no  como  paralelas  á  la  primera  sino  romo 
radios,  á  buscar  las  hondonadas  del  Buey,  del  Arjna  y  del 
Cauca.  Todas  ellas  están  separadas  por  hondísimas  quiebras, 
por  donde  corren  rcUidales  más  6  menos  importantes.  A  la 
parte  occidental,  con  interposición  de  estrecha  cañada,  hay 
una  montanuela  que,  con  la  ayuda  que  le  prestan  terrenos 
medianamente  elevados  de  Fredonia,  forma  la  fértil  hoya  por 
donde  corre  el  Poblanco  para  desaguar  en  el  puerto  de 
Caramanta*  Al  costado  de  oriente  so  distrilíuyen  otros 
ramales,  separados  por  los  riachuelos  Honda,  Sabalctas, 
Miel  etc,  etc. 

De  todas  esas  prominencias,  arregladas  como  las  varillas 
da  un  abanico,  salen  a  derecha  é  izquierda  numerosas 
colinas,  aisladas  las  menos^  conexionadas  las  más,  y  como 
dispuestas  para  componer  curioso  enrejado  geológico,  que  si 
no  bello,  es  raro  y  extraño  por  su  conjunto.  Las  fuentes  y  los 
torrentes  impetuosos  que  en  tiejiipo  de  invierao  corren  por 
entre  cerro  y  cerro,  colina  y  colina,  remueven  li>s  flancos, 
ahondan  los  cauces  y  completan  la  obra  de  tan  gigantesca 
excavación.  Nos  parece  diíícil  imaginar  algo  más  escar- 
pada que  el  paisaje  que  describimos,  aunque  los  de  esta  clase 
Bean  comunes  en  Antioquia. 

Sobre  las  faldas  de  esta  serranía,  en  las  cúspides  y  en  el 
asiento  ríe  las  cañadas,  se  divisa  desde  las  alturas  uno  que 
otro  cortijo,  una  que  otra  vereda  contorneada,  y  el  suelo  en 
su  mayor  parte  cubierto  por  un  manto  do  gramíneas  de  color 
amarillento  en  el  verano,  y  de  verdeesmeralda  en  el  in- 
vierno. Esos  pastos  sirven  para  engordar  muías  y  reses 
vacunas ;  y  las  faldas  á  parches,  para  sembrar  plátano,  maíz, 
yuca,  frísoles»  café  etc.  Los  ganados  medran,  y  los  frutos  so 
multiplican  á  maravilla ;  pero  lo  que  realmente  asombra, 


es  meditar  en  la  energía  de  carácter  con  que  esos  campesinos 
disputan  al  águila  la  eminencia  rocallosa,  ó  al  tigre  la  cavei^na 
para  construir  HUñ  habitaciones.  El  modo  cómo  suban  y 
bajen  por  esas  sendas,  á  veces  cargados  con  ponilerosos 
fardos»  no  admira  menos  ;  pero  es  la  verdad  que,  a  pesar  do 
tanto  obstáculo  material,  esos  trabajadures  llevan  exintencia 
holgada  y  acaso  mas  feliz  que  la  de  otros  colocados  en 
mejores  condicioaos  aparentes. 

Sobro  el  lomo  de  la  cordillera  que  delineamos  al  prin- 
cipiar, y  on  una  como  ensilladura  que  presenta  hacia  la  parta 
media  de  su  extensión,  está  situadn  el  pueblo  quo  sirvo  de 
catecera  á  este  Distrito,  y  cuya  fisonomía  dihere  poco  de  la 
que  es  típica  á  la  mayor  parto  de  las  poblaciones  do  esta  cate- 
goría en  el  Estado* 

Desde  la  plaza  y  las  calles,  se  puede  dominar  con  la  vista 
gran  parle  del  territorio  antioqueño  ;  al  norte  se  tienen  las 
alturas  de  San  Miguel;  al  oriente  valles  profundos  y  pertilM 
numerosos  do  cordilleras  ;  al  occideíile,  por  cima  de  numc*- 
rosos  puntos  interpuestos,  los  farallones  del  Citará,  y  al  sur 
el  curso  del  Cauca  encajonado  por  formidables  montanas, 
entre  las  cuales  lucen  dos  farallones  aislados  en  la  cci-cania 
del  gran  río.  Como  fenómeno  inverso,  también  curioso, 
caserío  de  Santa  Bárbara,  como  si  cabalgara  sobre  la  cordille: 
que  le  sirve  de  asiento,  se  divisa  neto  y  claro  desde  mu(  he 
sitios  del  Estado. 

El  suelo  del  Distrito  tiene  temperaturas  diferentes,  segi 
sus  respectivas  alturas  sobre  el  nivel  del  mar.  En  las  purl 
culminantes  y  mediases  frío  y  templado  ahernativamcntc, 
esos  lugares  hay  cortijos  para  cría  de  ganado  vacuno,  y  cami 
de  labranza  paracidtivar  las  plantas  propiasde  tales  climas, 
las  partes  bajas,  el  calor  es  intenso,  y  en  ellas,  fuera  do  la  pi 
duc^ión  del  tabaco,  del  c^cao  y  de  la  cafla  de  azúcar,  hay 
primurosíis  dehesas  para  el  cebo  del  ganado  vacuno  con  q\ 
se  alimenta  gran  parte  de  la  población  anti^iqucña.  El  mi 
los  ín8f)leS|  el  plátano,  y  en  gencrapli  todas  las  produccioiif 
de  consumo  popular  quo  hemos  asignada  [á  distritos   sin 


g 


—  319  — 


lares,  se  dan  con  fecunflidad  en  Santa  Bárbara.  El  cafó  S9 
cultiva  un  poco  y  es  ile  calidad  superior. 

Si  se  anda  ríe  Santa  Bárbara  para  el  sor  en  buscn  de 
las  aguas  del  Arma  y  del  Cauca  en  su  mnllnencin,  se  da, 
antes  de  llegar  á  citas,  con  un  c<irto  casorír»  llamado  Sitioviejn, 
edocadü  áUxB  márgenes  de  un  arroyuelo  rfue  corre  con  direc- 
v:i6n  á  tierras  del  Giiaicu,  brllo  y  prnrluctlvo  etjtablecimiiMifo 
bañado  por  el  Po blanco. 

Sitioviojo  nos  parece  ser  el  mismo  punto  en  ffue  á  la 
entrada  de  los  primeros  españoles,  liabía  una  población 
indígena  á  que  pusieron  por  nombre  Pueblo  de  la  Pascua. 
Ehlescul^ridor  de  ella  fue  el  CíJinrndadnr  líndrigucz  de  Suuza, 
y  más  tarde  fué  visitada  por  líobledo,  quedanrio  después 
casi  abandonada  i>ara  ligurar  cuino  íracción  de  Santa  Bar- 
loara, 

También  fignim  en  la  misma  categoría  el  poblado  de 
Sabaletas,  situado  ni  sinleste  de  Sitiovíejo,  conocido  desde  el 
principio  de  la  Colonia  por  ser  lugar  de  tránsito  para  el  alto 
valle  del  Cauca,  cuando  no  babía  otro  camino  para  la  comuni- 
^^óíi  de  Antíoquia  con  la  F^rovincia  de  Popayán,  Sabaletas 
8*>2<hin  tiem|)ode  los  honores  de  parroquia,  y  aun  tuvo  alguna 
^^portancia  que  ba  perdido  ya. 

La  parte  baja  de  Santa  Bárbara  tiene  ventajas  semejantes 
^  las  del  vecino  distrito  de  Predonia,  imes  en  lo  que  le  toca  de 
'^-^  hoyas  del  Poblanco  y  del  Cauca,  bay  copiosos  depósitos  de 
*^1  ordinaria,  de  yeso,  de  carbón  mineral  y  de  preciosas  made- 
i  de  construcción  y  de  ebanistería. 
El  tigre  americano,  aunque  ahuyentado  un  poco  de  esos 
^^^gares,  no  deja  de  aparecer  de  cuando  en  cuando  en  dehesas 
.K  heredades,  donde  causa  no  pocos  daños. 

Población,  G.U34  habitantes.  ^  Latitud  norte,  5"  49'  10'. 

^       Longitud  occidental,  1***1d3í>\  — -  Altura  sobre  el  nivel 

df>l  mar,  1.650  metros.  —  Temperatura,  20*.  —   Límites: 

^>iifina  al  norte  con  Caldas ;  al  orienta  con  el  Retiro  y  la  Ceja ; 

^»  occidente  con  Fredonia,  y  al  sur  con  Abejorral  y  parte  de 

Támesie. 


320 


Santuario.  —  En  el  seno  de  un  ángulo  formado  por  la 
reunión  de  los  riachuelos  Marinilla  y  Bodegas,  está  cons- 
truida la  cabecera  de  este  Distrito. 

Para  llegar  á  ese  punto,  es  preciso  viajar  para  Cocornáó 
para  el  Peñol,  ó  más  claramente  hablando,  es  preciso  formar 
la  intcncinn  de  visitar  ese  sitio  recomendado  pur  un  trágico 
acontecimiento  histórico  y  por  la  peculiar  belleza  de  su  apa- 
cible y  tranquilo  aspecto.  En  efecto,  el  Santuario  parcoH 
escondido  entre  los  repliegues  de  sus  rel>a¡adas  montañas- 
Solitario  y  agreste,  este  paisaje  recibe  la  mirada  del  viajero, 
con  fisonomía  reposada,  circunstancia  que  unida  al  baño  tó- 
nico que  puede  tíunarse  en  el  punto  de  convergencia  de  sus 
dos  riachuelos,  próximos  al  oriente  de  la  población,  compensa 
el  cansancio  del  viaje» 

Comprendida  el  área  de  la  plaza,  en  donde  descuella 
hermoso  templo,  el  pueblo  abarca  nueve  manzanas  con  sus 
sas  bajas,  humildes,  de  tapias  y  lejas  unas,  y  cubiertas 
paja  otras,  pero  todus  cómodas  y  aseadas. 

La  temperatura  del  Santuario  es   fría  y  fortificantep 
atmósfera  despejada,  el  agua  fresca  y  cristalina;  y  lascomli- 
cionea  ambientes  para  la  vida,  tan  moderadas  y  suaves,  que 
los  pulmones  activan    su  función  para  aspirar  aquel  xiire 
salutífero. 

Enelañode  17G5, pidió  permiso  el  capitán  Antonio  Gómez 
Castro  pai'a  erigir  una  capilla  en  aquel  lugar,  capilla  que 
fué  concluida  el  13  de  diciembre  del  mismo  año. 

El  92  de  enero  de  1793,  dicha  capilla  pasó  á  ser  propie- 
dad do  D.  Ignacio  Gómez,  á  quien  se  impuso  la  obligación  de 
mantener  en  ella  el  culto  con  decencia  y  decoro. 

El  7  de  octubre  de  1794,  la  capilla  fué  reemplazada  con 
otra,  y  para  esa  época  existía  ya  un  regular  caserío  en  aquel 
punto  y  su  alrededores. 

Por  decreto  de  26  de  noviembre  de  1838,  se  erigió  en  p 
rroquia,  y  hoy  figura  como  Distrito  perteneciente  al  Departa- 
mentó  de  Oriente, 

En  el  año  de  1829,  el  general  Josó  María  Córdoba  se 


I 


—  3-21  — 

rebeló  para  combatir,  fomo  decía,  la  tii*an¡ca  influencia  del 
General  Bolívar.  Aquel  pronto  y  desordenado  movimiento 
militar  y  político,  recogió  en  pocos  días  300  reclutas  para  8U 
sostenimiento ;  pero  como  el  jefe  era  el  vencedor  en  Ayacu- 
cho,  éste,  sin  atender  á  más  inspiraciones  cjue  á  las  del  valor  y  el 
heroísmo,  presentó  l>atalla  á  una  columna  de  900  bombees, 
ciirigida  por  el  coronel  Daniel  P.  O'Leary,  mandado  do  la  capi- 
tal de  la  República  para  contener  en  su  nacimiento  aquella 
temeraria  sublevación.  Los  dos  desiguales  ejércitos  se  encon- 
Iraron  en  las  calles  y  alrededores  del  Santuario  :  el  clioquc 
fué  corto  pero  formidable;  los  muertos  y  heridos,  superiores 
en  número  d  lo  que  debía  esperarse  de  tan  rápido  contraste, 
y  el  general  Córdoba  lierido  en  el  peclio  por  una  bala  sobre  el 
campo  mismo  de  batalla. 

Derrotados  los  reclutas,   el    caudillo  se    abrigó    mori- 
bundo en  el  saloncito  de  una  casa  que  queda  en  la  esquina 
occidental  del  lado  sur  de  la  plaza.  Recostado  sobre  una  gran 
caja  de  madera  de  cedro^  cuya  tapa  se  conserva  lioy  todavía 
sangrienta  en  el  museo  de  Zea,  el  joven  general  esperó  con 
«iiiltivcz  el  desenlace  línal  de  la  contienda.  Un  oficial  inglés 
llamado  Iland,  entró  en  aquella  pobre  casa  con  ía espada  des- 
nuda en  requerimiento  del  liéroe.  Este,  debilitado  por  la  falta 
cic  sangre,  salió  al  frente  de  su  adversario,  quien  sin  otracJcpU- 
Ciación  le  asestó  un  gfílpe  con   la  espada,  golpe  que   parado 
c^on  la  mano  dereclui,  cortó  á  esta  en  grande  extensión.  Otro, 
^^obre  la  cabeza,  hirió  la  frente;  y  con  estas  dos  heridas  y  la 
i:jnmera  el  jefe  cayó  exánime. 

La  vida  dejó  de  animar  aquel  ardido  corazón,  el  espíritu 
<3o  la  guerra  cesó  de  lucir  en  aquel  cerebro  ;  pci'O  los  rayos  de 
l^ichincha  y  de  Ayacucho  continuarán  iluminando   aquella 
fulgura  egregia  en  la  sucesión  de  loa  tiempos. 

El  sistema  orográfico  del  Santuario  no  es  muy  notable, 

Ipues  aunque  sus  cordilleras  están  bastante  elevadas  sobre  el 

iTiar,  no  lo  están  mucho  sobre  el  nivel  del  suelo  en  donde  se  halla 

la  cabecera  del  Distrito.  Al  norte  de  la  población  hay  una  colina 

íiislada,  de  poca  altura;  y  más  distante,  en  la  misma  dirección» 

n 


la  cordillera  de  Montauita  forma  el  lado  do  un  óvalo  deprimido 
orí  su  parte  media,  para  dar  paso  un  el  Salto  á  la  quebrada 
Chapa,  Hacia  el  occidente  hay  algunas  cojas  quo  se  incli- 
nan al  éste,  Y  forman  una  ligera  hondoiiafla  por  donde  corre 
el  torrente  Palmar,  tributario  del  río  San  Matías.  .^ 

Hacia  el  órlenle  están  las  cürüilleras  de  Perico  y  Mon^^' 
que    forman    un    sciíuieiitn     do   círcido    ter minado     en    el 
nudo  de   Pericón,    por  donde  pasa  el  camino  que  va  á  Co- 
corná  y  que  se  prolonpra  luego  al  sur  con  el  nombre  de  Morcfl 
y  sigue  hasta  cerca  de  Giuirinó,en  donde  son  conocidas  con 
el  nombre  de  Aklana.  LaK  demás  eminencias  son  colinaa 
poca  significación. 

Baña   este    Dislrdo    el    riachuelo  Marinilla,   ileade  st 
nacimientos  al  oriente  hasta  la  desembocadura  del  de   Pa\ 
al  sudoeste  tle  la  población,  y  está  íormado  en  su  origen  pe 
los  de  Perico  y  Morro,  De  la  unión  de  estos  dos  hacía  abaj< 
recibo  por  la  derecha  los  riachuelos  Chapa,  Bodegas  y  Pava 
y  por  la   izquierda,  vai'ias  laentes  de  poca  importancia  y 
riachuelo  Aldana. 

El  territorio   tlel  Santuario    es  sumamente   pobi^;  si 
0©linas,  teñidas  en  general  por  liciras  rojizas,  alimentan  ut 
vegetación  raquítica ;  el  fondo  de  sus  cañadas,  aunf(ue  cubiei 
i\e  gramíneas,    apruvecluí   poco,  por  ser  escaso   do   juf 
nutritivos ;  sus  maderas  de  construcción  lian  desaparecido, 
sus  dehesas,  de  corta  extensión,   pueden  apenas  dar  subsi^ 
tencia  á  parciales  rebaños*  Coa  esa  corta  industria  peouarií 
con  el  mezquino  cidtivu  de  los  canipus  para  producir  maíz^ 
arvejas,  arracaclias,  papas,  coles,  cebollas,  y  con  ol  tráiicu  d^É 
breve  escalaron  las  poblaciones  vecinas,  viven  escasamonte 
estos  antioqneños. 

La  raza  es  robusta,    puras  las  costuinln*cí=*,   y  la^  Ini 
dicionea  do  moralidad  se  conservan    mejor  qno   en  ol 
partes. 

Población!  3.iGá  habitiuites.  —  Latitud  norte,  G*  4'  O', 
Longitud  (accidental,   1M8'  18", — Altura  sobre  el  nivel  de 
mar,  2.1  ÜO  metros. —  Temperatura,  17%—  Límitos  ;  conünal 


—  nii  - 

al  uorti*  con  Mariniila  ;  al  ivríeiUe   con  Vahos;    al  occidente 
con  Marinilla  y  Riontígru,  y  al  huv  con  el  Carmen. 

San  Vicente.  —  Es  muy  difícil  asignar  á  algunas  pobla- 
ciDUes  de  Antioquia  la  verdadera  fecha  de  su  fundación, 
porque  Iiabicndo  en  ellas,  «i  así  puede  decirse,  dos  elenienlos 
*^paradus  de  existencia,  el  religioso  y  el  civil,  no  es  sencilh» 
saber 81  cuando  una  deesas  entidades  llegó  á  ser  parroquia» 
tuvo  también  administración  municipal. 

Hoy,  según  el  nuevo  .sistema,  separada  la  Iglesia  del 
Katacto,  el  distrito  ó  municipio  tiene  pocas  ó  ningunas  rela- 
ciones con  la  parroquia  eclesiástica.  No  sucorlía  *>tro  tanto 
clarante  el  régimen  colonial;  porque  entonces  las  dos  entidades, 
ligadas  por  estrechos  vínculos,  mantenían  una  existencia 
fraternal,  uniforme  y  común  en  cierto  modo,  Ese  orden  do 
csoaas  no  existió  solamente  bajo  el  Gobierno  español,  sino  tam- 
bién hasta  un  poc^)  avanzado  el  tiempo  de  la  líepúhlica,  y  es  tan 
<Bu>í,  quenoliace  muchos  aíios  decir  parroquia  casi  equivalía 
Á  decir  distrito. 

Apoyados  en  esa  consideración,  pensamos  que  cuanrlo  se 
tirata  de  la  fundación  de  muchos  de  nuestros  puebloí?,  se 
I^ucde  asegurar  que  la  entirlad  religiosa  principiaba  dr  un 
^^nodo  simultáneo  con  la  entidad  municipal.  Por  eso  decimos 
Cjue  el  distinto  de  San  Vicente  fué  erigido  en  el  año  de  178Ü, 
>►'  que  jjara  forma rlrj  hubo  necesidad  de  desmembrar  dos 
i-jarroquias,  la  de  Marinilla  por  una  parte  y  la  del  Peñul  por 
^'jtra.  Las  fracciones  de  Magdalena,  Coral,  Yulombal,  Chapa 
^3tc,,  etc.,  partes  integrantes  de  San  Vicente,  fueron  antes 
t^rnpicdad  de  los  mencionados* 

Haina  en  tiempos  remolos  sobre  el  territorio  de  esta 
t^omarca,  unamullitud  de  capillas  en  todo  Kemejantes  á  las 
^Ic  que  hemos  hablado  y  pertenecientes  ttjdas  á  ricí>s  propie- 
tarios (¡ue  explotaban  los  minerales  de  Ovejas,  Coral,  Magda- 
lena y  otros,  pues,  dicho  sea  de  paso,  este  territorio,  empíj- 
brecido  ahora,  fue  rico  en  los  pasados  tiempos. 

I*arecc  que  el  caserío  agrupado  cerca  de  \a  Magdalena  y 


324 


situado  en  el  camino  que  de  San  Vicente  guía  para  Conreí 
ción,    era  á  Unes  del  niglo  pasado  el  más  importante;  j 
comtj  quiera  que  los  vecinos  de  San  Vicente  tuviesen  empeño 
en  que  el  imeb!í>  se  edificara  en  el  sitio  que  Iii»y  ocupa,  esta^f 
blecióse  seria  competencia  en  que  triunfaron  al  lin  los  de  la 
Magdalena,  ^m 

Doce  años  después,  el  Oljispo  Velarde,  tic  acuerdo  co^^" 
Ü.  Francisco  Baraja,  Gobernador  civil  de  la  Provincia,  th*ó  él_ 
triunfo  a  los  de  San  Vicente,  y  desde  entonces  la  cabecera  di 
Distrito  existe  en  el  punto  en  que  hoy  está. 

Donaron  los  terrenos  para  la  erección  de  este  lugar,  une 
«eñures  Ceballos,  y  ha  ido  construyéndose  gradualmente  sol)r¿ 
el  hjnio  de  una  prolongada  ceja,  cuyas  combas   sigue  la  calk 
principal,  desde  la  parte  inferior  hasta  la  superior  terniiaac 
por  una  superlicieen  forma  de  silla,  en  la  cual  están  la   plai 
principal  y  un  espacioso  y  magnífico  templo  comenzado  áconÉ 
truir  en  1853,  y  terminado  felizmente  con  satisfacción  y  orgull^ 
de  los  vecinos- 
San  Vicente  no  puede  tener  largas  calles  trasversales^J 
porque  la  ceja  está  limitada   por  dos  hondonadas  bastan^^ 
notables  al  uno  y  al  otro  lado;  pero  por  lo  mismo  que  la  calle 
principal  es  muy  larga  y  sus  edificios  muy  regularos,  y  polfl 
cuanto  en  la  parte  alta  se  eleva  grandioso  y  elegante  el  gran 
templo  de  que  Iiablamon,  el  conjunto  es  original  visto  desde  la 
eminencia  que  lo  circunda,  ^J 

Los  campos  cercanos  á  San  Vicente,  son  de  temper;i^B 
mentó  frío  y  benéfico  para  la  saUuL  El  aspecto  do  cUos, 
es  triste  y  poco  propio  para  las  faenas  agrícolas.  LucapaclB 
tierra  vegetal  es  apenas  sensible  en  sus  sinuosas  colinas  y  ei^ 
»us  rebajadas  cordillera^!*.  Sobre  la  tierra  amarillenta  de  h 
alturas,  crece  una  vegetación  raquítica;  los  pastos  son  pobrí 
y  propios  más  bien  que  para  ganado  mayor,  para  la  cría 
nuilt¡|)licxición  de  cabras  y  ovejatj. 

En  compensación  de  tales  desventajas,   los  habitantes  di 
este  bien  poblado  Distrito  son  fuertes,  activos,  de  excelente 
costumbres,  sencillos  y  laboriosos  en  alto  grado. 


San  Vicente  es  uno  do  los  distritos  antioqueños  que  dan 
Thayor  número  de  población  excedente  para  la  colonización 
interior  y  la  exterior. 

Población,  5.728  habitantes.—  Lutitud  norte,  (¡°  If  0'\  — 
Longitud  occidental,  1^  '23'  30''.  —  Altura  sobre  el  nivel  del 
mar,  2,123  metros, —  Temperatura,  17^  —  Límites  :  confina 
al  norte  con  Concepción ;  al  oriente  con  Guatape  y  el  Peñol ;  al 
occidente  con  Jirardol a  y  Oopacavana,  y  al  sur  con  (ruarne  y 
parte  de  Rio  negro. 


Sonsón,  —  Para  dar  una  idea  del  territorio  do  este  Dis- 
trito,  diremos  que  queda  comprendido  entro  una  línea  que 
partiendo  de  la  confluencia  délos  ríos  Arma  y  San  Félix,  en 
los  Valles  altos,  siga  dirección  nordeste  hasta  las  juntas 
del  riachuelo  Rumazón  con  el  río  Dulce,  y  que  tendiendo  en 
aquel  sitio,  tome  curso  sudeste  hasta  los  nacimientos  de  los 
ríos  San  Antonio  y  Moro  en  la  cordillera  del  Rodeo,  De  este 
lugar  en  adelante,  la  línea  sigue  costeando  el  río  Moro  hasta 
su  reunión  con  el  de  la  Miel,  y  este  aguas  abajo  hasta  Buena- 

.  yistaé  De  üuenavistat  ix  lo  largo  del  Magdalena,  tiene  direc- 
ción norte  hasta  tlonde  caen  en  él  los  i'iachuelos  Cocorníi 
y  Claro  reunidos.  En  aquel  punto  tuerce  francamente 
al  occidente,  atraviesa  el  riachuelo  Caunzal,  cambia  un 
tanto  al  noroeste,  llega  á  la  reunión  de  los  ríos  Verde  y  Santo 
Domingo,  y  andando  siempre  al  ocaso,  asciende  A  la  cordi- 
llera central  sobre  las  fuentes  del  río  Aures,  cuya  corriente 
sigue  hasta  el  Arma,  para  llegar  siguiendo  su  curso  al  primer 
punto  de  partida. 

La  cordillera  central  de  los  Andes  colombianos  atraviesa 
el  Distrito  hacia  su  parte  occidental,  desde  los  Valles  allos 
hasta  los  Parados,  y  lanza  ramales  de  más  ó  menos  conside- 

'  ración  hacia  el  oriente  y  hacia  el  occidente.  En  todo  ese  trozo, 
la  montaña  es  de  liastante  altura  para  formar  parameras  en 
distintos  sitios.  Los  Valles  altos,  el  Páramo  de  Sunsón, 
el  Alto  de  las  Palomas  y  los  Parados  presentan  sus  mayores 
alturas. 


32G 


I 


Éntrelos  contrafuertes  del  oriente,  están  el  cleMiraflor 
o  Iloíléo  y  el  (lo  San  Julián,  ambos  subdivididrts  en  estribos  de 
rnenor  impí  irlanda  que  van  á  rematar  en  las  márgenes  de  loa_|j 
ríos  Miel  y  Magdalena. 

Al  sur  de  la  ciudad  se  desprende,  hacia  el  lado  occidental^ 
ó  más  l)ien  noroeste,  un  macizo  ramal,  que  on  combinaciuu 
con  otro  opuesto  do  que  hablaremos  al  tratar  del  distrito  do 
Aguadas^  forma  la  terrible  hondonada  del  Arma,  y  decimos 
terrible,  porque  esta  hoya  es  acaso  lo  más  doblado  y  cerril 
del  territorio  antioqueno.  Otras  varias  ramificaciones  de  curso^ 
un  poco  semíyanto  al  anterior,  encajonan  ríos  subalternos  eí 
la  parte  oeste  del  Distrito* 

El  río  principal  que  baiía  el  territorio  do  Sonsón, 
el  Magdalena,  y  recibe,  como  ya  so  dijo  en  las  generali'-^ 
dades  de  la  Geografía  física,  de  sur  á  norte,  el  río  da  la  Miel,  elj 
río  Claro  del  sur  y  el  río  Claro  del  norte  con  el  riachuelo  de 
Cocorná. 

Los  ríos  Dulce,    Venus,   San  Pedro,  Rionegrito,    San 
Julián   y    Pozo»  con     los    riachuelos   Mercedes,    Rumazijn, 
Ciuadualitü,  Palomas  y  Chamberí,  forman  por  su  reuniói 
hacia  la  paróte  alta  do  la  cordillera,  otro,  que  conocido  con 
nombre  de  Samaná  del  Sm*  n  Timaná,    recorre  casi  por 
centro  el  territorio  de  Sonsun,  hasta  el  punto  en  que  tribuí 
BUS  aguas  al  de  la  Miel  en  Balcones,  El  cuarto  superior  del 
rio  Samaná,  propiamento  rliclio,  es  do  sut*  á  norte^y  el  rastel 
hasta  su  desembocadura  es  notamente  oriental.  De  sus  ríos 
componentes,  el  Dulcr'  nace  en  la  laguna  de  San  Félix  y  le 
restantes  en  ilifei'ontes  puntos  de  la  coi'd ¡llera,  y  do  sur 
norte,  con  excepción  del  San  Julián  y  el  Pozo,  que  tienen  st 
fuent<*s  en  el  estribo  u  cordillera  conocida  con  ol  nombro  del 
primero.  Dol  Chamberí  en  adelante,  recibo  í4  Samaná  por  8|M 
margen   dereclia  los  ríos  C'laro  y  Hondo  reunidos,  y  el  ria- 
chuelo do  l:i  Concepciüii,  y  por  su  margen  izquierda  los 
San  Julián.  San  Lorenzo.  San  Francisco  y  ol  Mulato. 

Sobre  el  curso  especial  del  Arma  hablai*emo8  al  tratar  i 
distrito  do  Aguadas. 


'SO 

I 

I 

in 

m, 

I 

id 

1 


El  río  l'ciTÜlü  nace  en  el  Oauco  occidontal  do  la  cordi- 
llera, lleva  dirección  noroeste  y  di^snguaon  el  Arma;  im  pooo 
al  norte  de  éste  nace  el  de  Cirgua,  de  curso  occidental  y  tam* 
bien  afluente  del  mismo;  el  Sonsón  nace  en  las  Palomas,  ea 
en  parto  paralelo  al  anterior  y  desagua  on  el  mismo  recepta- 
©ulo  que  ól,  y  en  fin  el  Aures,  nacido  en  loa  Parados,  recibe  el 
Tasajo,  os  próximamente  paralelo  al  anterior  y  tiene  con  él  un 
de-saguadero  común.  Todo^  los  ríos  mencionados  tienen  hoyas 
especiales,  siendo  do  ellas  la  principal  la  del  Samaná. 

Sonsón  es  una  ciudad  cuya  fuiuíacion  se  decret<'i  en  el  ano 
de  1785,  siendo  visitador  general  de  la  provincia  do  Antjoquia 
D.  Antonio  Mon  y  Velarde,  ascendido  luego  á  Presidente  do 
Quito,  Se  llamó  al  principií*  Ezpeleta  de  Sonsón  para 
honrar  el  nombre  de  Ezpelela,  virey  del  Nuevo  lícino  de 
fl  ranada. 

En  olafio  de  1807,  Cándido  Nicolás  Girón,  como  repro* 
ementante  do  D,  Joaquín  I{ui^,  pidió  en  capitulación  los  terrenos 
cjuc  formaron  entonces  el  territorio  asignado  á  Sonsón  desde 
I  inca  del  siglo  anterior.  Los  terrenos  fueron  concedidos  por  el 
Virey  Amar  y  Borhón,  por  cuanto  D.  Joaquín  Huiz,  quien 
^>ljtuvo  al  mismo  tiempo  el  título  de  juez  poblador,  los  com- 
Juraba  para  donarlos  á  los  vecinos. 

Kn  cuanto  a  la  elimología  de  la  palabra  Sonsón,  pensa- 
rnos que  procede  del  ruido  sordo  y  constante  que  hacen  las 
^guas  del  río  al  descender  por  la  vecina  catarata,  y  que  ese 
iiombre  pudo  ser  impuesta  *  por  el  Cmnendador  Juan  líodrfguez 
^le  Sí>uza  y  sus  cnmpañeros,  í(uienes,  mandados  desde  Arma 
por  el  capitán  Rübledo  para  conquistar  á  los  indios  de  Maita- 
Ma(*  y  á  los  que  liabilaban  las  vertientes  del  Arma,  fueron  los 
primeros  visitadores  de  aquel  Lerritoiio. 

En  cuanto  al  origen  de  la  ciudad  de  Sonsón  y  en  cuanto  á 
la  índole  de  los  vecinos  pf>)íladoreSj  no  tenemos  que  hacer  otra 
cosa  que  recordar  lo  que  hemos  'dicho  al  tratar  de  Fredonia. 
Trabajadores  infatigables,  héroes  de  la  selva  y  ai-rojados 
exploradores,  fueron  los  primeros  habitantes  de  esta  ciudad, 
que  en  la  época  presente  brilla  por  el  esmerado  cultivo  de  sus 


1 


—  328  — 

campos,  por  la  blaadura  de  su  clima,  por  la  bondad  de  sus 
influencias  ambientes,  por  lo  pronunciado  y  severo  de  sus 
paisajes,  por  la  rubuntez  de  sus  hijos  y  por  la  bellej&a  de  sua 
mujeres  (1). 

El  plano  sobre  que  está  edificada  la  ciudad,  es  desigual  y 
cortado  por  cañadas  bastante  profundas  en  dirección  de  occi* 
dente  á  oriento.  Sin  embargo,  e¡  espíritu  publico  de  sus  vecinos 
y  la  influencia  personal  de  sus  hombres  notables,  han  logrado 
hacer  diques,  terraplenes  y  calzadas,  que  á  más  de  facilitar 
la  locomoción,  han  contribuido  á  dar  notable  bellezaal  lugar. 
El  río  Sonsón  corre  por  el  flanco  oriental  de  la  ciudad,  y  desde 
las  alturas  que  lo  dominan  al  oriente,  la  población  ofrec-e  un 
punto  de  vista  tan  peculiar  y  gracioso,  que  dil'ícilmcnte  puedo 
repetirse  en  las  escarpas  de  nuestras  montañas. 

Fuera  de  los  terrenos  propios  para  praderas  de  pasto 
natural,  y  fuera  de  las  vegas  do  temperamento  ailido  on  que  se 
cultivan  yerbas  de  para  y  de  guinea,  para  cebo  de  los  ganados, 
Sonsón  tiene  varios  circuitos  fecundos  en  producciones  tropi- 
cales. El  mercado  de  esta  ciudad  es  abundante  en  mangos, 
chirimoyas,  pinas,  naranjas,  moras,  bi'cvas,  panela,  azúcar, 
maíz,  frísoles,  arracachas,  yucas,  sombreros  de  paja  y  tejídt>íi,! 
de  cabuya  ó  fique,  ^^ 

Tiene  Sonsón  ricos  minerales  de  oro  en  Aures^  Sonsun, 
Tasajo,  Samaná,  el  Mulato  y  líiodulce,  mas,  á  pesar  de  eso,  su 


\\)  Si  do  Inet  cojiiosüs  dnU>^  que  licinüíi  recibido  pai'u  cscribii'  esta  parte  4e 
Goograria,  híclCrainoíí  uso  cométanle,  et  nunieru  de  cruiiicab  y  aiiécdulaa  stsna 
soUrc  modo  iiilei'iiáiialdt^ 

Al  describir  á  Cnjifordía,  tribtitíiiiins  juslo  recuerdo  á  las  virtudes  del  8r# 
Juim  Jüs<>  Jlcslrepo  Uribe»  y  al  tratar  de  Sonsón,  nü  podemos  prese md ir  «le 
rendir  debido  homenaje  á  l;u>  no  menos  reconiendubles  del  Sn  D*  Janttarioj 
HcaaOf  uno  de  lo^  fnndíidoreü  más  dislin^^uidosde  la  ciudad, 

En  efecto,  el  Sr,  líenao  eHaiTeedor  á  Ja  adrairaciún  de  losanliorin  |1 

la  gratitud  de  los  liijon  de  Hoiison,  por  la  noble/adesu  caráeler,  por>  ,.l- 

eitijuia  y  por  su  aerisoíado  civisnio  i^prulector  de  h»s  pcd^rea,  consnJador  de  Un 
doHgraciadoa,  excelente  padre  de  familia,  ciudadano  jieneroso  y  austero  pAiricm, 
favoreció  siempre  con  mano  dadivosa  las  practicas  del  cylto  cristiano,  alivio  la« 
desgracias  del  inenesUTuso  y  contribuyó  como  el  mejora  la  ornanienlarit»n  y 
brillo  de  su  país  nataU  Los  restos  del  ^i\  Hciiao  reposan  en  el  leiuplo  de  U 
cabecera  de)  Distrito,  á  petición  expresa  de  su^  compAtriotaH* 


—  8?9  — 


iqueza  está  esencialmente  representada  por  la  agricultura 
aplicada  á  los  frutos  y  á  la  industria  pecuaria* 

Entre  el  distrito  de  Abejorral  y  el  de  Sonsón,  e^tá  la  pro- 
funda hondonada  recorrida  por  las  aguas  atormentadas  y 
ruidosas  del  río  Aures,  que  corren  por  debajo  do  una  arcada 
eonstituida  por  el  ílexible  y  afelpado  ramaje  de  cañas  que 
crecen  á  sus  orillas.  Este  es  el  río  tan  divina  y  tiernamente 
cantado  por  Gregnrio  Gutiérrez  González,  cuya  casita 
fcíauca  permanece  todavía  y  se  presta  á  la  contemplación  del 
\iajcro,  desde  las  lejanas  cumbres  de  las  montanas  que  la 
dominan»  El  Auresencse  sitio  es  un  punto  militar  no  aventa- 
jado por  los  célebres  desfiladeros  del  Juanamlíü,  del  Guáitara 
y  del  Clúcamocha,  verdaderas  Termopilas  colombianas. 

Las  eminencias  do  los  Parados,  junto  á  las  cuales  des- 
cuella vistoso  el  cerro  de  las  Palomas  con  sus  par^^lies  de 
blanco  cuarzo;  la  montaña  de  Capiro,  el  páramo  de  Sonsuny  la 
catarata  formada  por  el  ríoj  á  poco  más  de  una  milla  al  sudoeste 
de  la  ciudad,  son  fenómenos  naturales  que  realzan  de  una 
manera  enérgica  y  sublime  la  hechura  física  del  Distrito. 

La  catarata  de  Sonsón,  inferior  un  tanto  a  la  célebre 
cascada  del  Guadalupe,  y  superior  á  la  vistosa  de  Taparlo 
entre  Bolívar  y  Andes,  constituye  un  contraste  de  terreno 
cuyos  pormenores,  de  difícil  descripción,  producen  como 
síntesis  profundas  impresiones  de  horror  y  de  placer,  de 
espanto  y  de  agrado,  de  admiración  y  de  abatimiento,  todo  de 
^na  vez,  porque  entre  aquellas  tajadas  peñas  verticales,  aquel 
í*«JÍíloso  descenso  de  aguas,  aquel  atropellamiento  de  ondas, 
^<^iUellos  brincos  colosales,  aquel  sorprendente  cambio  de 
'^^^Oiperatura  entre  la  cima  y  el  fondo,  aquella  variedad  de 
^*^í?etación,  aquel  hcrvitlero  de  pozos,  aquellas  superíiciea 
*^'^P  limantes  y  aquella  trabazón  intrincada  de  cerros  despeda- 
^'^^ioe  por  un  formidable  cataclismo  prehistórico,  se  viene  en 
''Cocimiento  de  la  imponderable  faei'zn  creadora  y  de  la 
^^^neñez  humillanle  de  la  criatura. 

Lahoyadel  Samaná,  de  gran  extensión  en  su  parte  supe- 
^^,es  angosta  é  interrumpida  poranconesy  colinas.  Hacia  su 


—  :^m  — 


parte  inferiores  más  ancha,  y  todaollaemincntemente  aurífera, 
con  especialidaLJ  en  el  álveo  de!  río  y  en  el  cauce  do  los  riachue* 
los  y  torrentes.  Muchos  sitios  en  las  orillas  del  Saniani  se 
prestan  admirablemente  bien  para  labranzas  propiasde  la  zona 
intertropical  en  los  parajes  ardientes»  y  otros  en  las  faldas  de 
las  vecinas  cordilleras,  para  multiplicar  estas  produc^ionos 
aegiín  la  altura  sobre  el  nivel  del  mar. 

Son  inuclias  las  fracciones  que  pudieran  asignarse  oomó 
correspondientes  á  este  Distrito.  Mencionaremos  sólo  como 
notables  los  caseríos  de  Rioverdo,  Tasajo,  Llanadas,  Guamal. 
Planes,  Cirgua»  Hioarriba,  Ar])Q!cda,  Palo-Caraño^  para  dete- 
nernos un  poco  más  en  el  caserío  de  Nariño,  llamado  antigua* 
mente  Pocitos^  Eslii  situada  esta  fracción  sobre  el  lomo  do  una 
cordillera^  que,  con  dirección  de  occidente  á oriente»  desciende 
del  páramo  de  tíonsón  hasta  morir  en  la  vega  norte  del  n< 
Samaná.  Es  una  agrupación  de  modestas  casas  con  una  pía: 
leta  central,  recomendables  solamente  por  ser  punto  de  d 
canso  para  el  viajero  fatigado  y  por  llevar  el  nombre  iluekra 
de  uno  de  nuestros  grandes  proceres. 

Los  sonsoneños  son  ralíuslos,  activos,  emprendedores  y 
hospitalarios.  De  ellos  han  salido  sugctos  notaliles  para  la  ra» 
ri'cra  de  las  armas  y  de  las  letras. 

Poblacii'm,  1 3. !)35  habitantes,  —  Latitud  norte,  &*43'íí0". 
—  Longitud  occidcnta!,  PáO'Str.  —  Altura  sobre  el  nivel  del 
mar,  2.'i45  metros.  —  Tcmperalura,  14**.  —  Límites  :  confma 
al  norte  con  la  1  'Uión  y  Coc^^rná ;  al  oriente  t^on  ('undinamaira 
y  el  ToÜma;  al  occidente  con  Aliejorral  y  Aguadas,  y  al  sur 
con  Salannna  y  Pensil vania. 


Vahos.  —  Vahos  es  parto  del  Departamento  de  Oriente 
y,  aunque  no  de  las  m¿\s  importantes,  no  carece  de  cierto 
valor. 

En  el  añil  de  1HÜ5,  haljía  (vn  vi  j>araji*  donominadi)  las  Ve^"^ 
gas  una  capillita,  cdilicada  con  licencia  del  Dr.  D.  Salvador 
Jiménez,  Obispo  de  Popayán.  Esta  gracia  fué  confirmada  por 
el  Gobernador  interino  de  la  Provincia,  señor  Antonio  Viana* 


—  331  — 

En  1814,  se  trasladó  la  capilla  al  lugar  quo  hoy  ocupa  la 
cabecera  del  Dintrito,  al  cual  ne  dio  el  nombro  de  Sania  Bárbara 
de  Lariza,  para  quedar  con  el  do  Vahos  que  hoy  lleva.  La 
creación  definitiva  de  parroquia  se  efectuó  en  5  de  noviembre 
de  18S1,  y  el  terreno  para  la  población  fué  cedida  por  D,  Joaé 
Salvador  de  la  Serna^  primer  juez  fundador. 

Los  vecinos  do  esto  Distrito  tuvieron  su  origen  en  la  villa 
'de  Marinilla,  y  es  por  tal  origen,  por  lo  quo  so  explica  el  pi'e- 
dominioen  esa  parte  de  lab  familias  Zuloaga,  Serna,  Yepes, 
Tamayo  y  Duques 

Tiene  Vahoí^  temperatura  media    en   !a  cabecera;  pero 
gogsa  on  bu  territorio  de  variados  climas^  La  población  está 
ataada  a  orillas  del  riachuelo  de  su  nombre,  el  cual,   des- 
pués de  recibir  varios  anuentes,  se  precipita  formando  una 
pintoresca  cascada  con  el  nombre  de  la  Honda»  Estáademaa 
regado  Vahos  por  los  ríos  San  Matías,  Tafetanes,  Caldera,  y 
por  otros  de  poca  consideración.  Sus  alturas  montañosas  mas 
notables  son  Caldera  y  Tafetanes* 

Cuenta  Vahos  con  abundantes  producciones  naturales ; 
posee  terrenos  auríferos;  es  pueblo  pastoril,  agricultor,  ro- 
busto, móvil,  emigrante  y  muy  dado  á  la  industria  pecuaria. 
Coala  madera  de  comino  f|ue  abunda  en  sus  campos,  hace 
activo  comercio  con  la  capital  del  Estado,  Las  costumbres  de 
'o8  vecinos  son  aún  patriarcales,  y  su  religión  esencialmente 
í^atíjlica. 

Población,  4.050  habitantes.—  Latitud  norte,  6M^20'\ 
Longitud  occidental,  lMi'l¿". —  Altura  sobre  el  nivel  del 
'^^ar  2,082  metros.  ^  Temperatura,  17^ — Límites  :  confina 
_^1  norte  con  el  Peñol ;  al  oriente  con  San  Carlos ;  al  occidente 
yn  Marinilla,  Santuario  y  Carmen,  y  al  sur  con  Cocorná. 


La  Unión.  —  La  cabecera  de  este  Distrito  está  coloc^ida  al 
'"^ur,  con  mediana  inclinación  oriental  de  la  ciudad  de  Medellín. 
Oran  parte  de  su  territorio  se  tialla  sobre  una  puna  notable- 
diente  elevada  sobre  el  nivel  del  mar,  y  tanto,  que  el  frío  de  su 
atmósfera;  es  de  ordinario  intenso  y  aun  incómodo.  La  planicie 


cTc  la  Unión  y  la  de  Santa  liosa  de  Osos,  son  el  tipo  más  aproxi- 
mado de  lo  que  en  la  geografía  de  Antioquia  puedo  llamarse 
propiamente  mesa*  La  parte  del  Distrito)  que  forma  continua- 
Clon  al  éste,  llega  á  la  región  baja  del  Magdalena,  y  parece  que 
se  descolgara  de  los  Parados  en  la  cordillera  central  de  los 
Andes  colombianos. 

En  las  generalidades  de  nuestro  estudio  sobre  la  orografía 
anüoquena,  hemos  señalado  á  Vallejuelo,  en  donde  está  la 
Unión,  como  punto  preciso  de  la  trifurcación  de  las  montanas 
andinas  del  Estado, 

Desde  época  muy  anterior,  varios  campesinos,  la  mayor 
parte  de  la  Ceja  del  Tambo,  establecieron  dehesas  y  sementeras 
en  la  sección  de  que  tratamos;  pero  no  fué  sino  en  el  año  de 
1878  y  durante  la  administración  transitoria  del  genci'al  Julián 
Trujillo,  cuando  esta  fracción  fué  erigida  en  distrito.  Compó- 
nese  su  cabecera  de  un  grupo  de  hüniildes  casas,  con  una  plaza 
central  bien  nivelada  y  con  un  teinplecito  de  mínima  impor* 
tancia.  En  los  alrededores  de  esta  población  hay  esparcidas 
por  las  haciendas  j  algunas  habitaciones  de  graciosa  apariencia 
para  el  viajero  que  las  contempla  á  distancia.  Por  la  Unión 
atraviesa  un  camino  que  pone  en  directa  comunicación  las 
ciudades  de  Sonsón  y  Mcdellín, 

Esta  regado  v\  territorio  de  este  Distrito  por  las  corrientes 
de  agua  que  pasamos  a  mencionar  :  el  rú>  Duey,  que  tiene  sus 
nacimientos  en  la  cordillera  central  de  los  Andes  colombianos 
.y  que  sigue  su  curso  de  oriente  á  occidente  por  todo  el  Distrito; 
el  Piedras,  que  nace  en  el  cerro  de  las  Peñas  al  occidente  de  la 
población, pasa  luego  acorta  tiistancia  de  ella,  y  forma  despuó^H 
un  semicírculo  hacia  la  base  del  rodete  montañoso  que  cir* 
cunda  la  meseta,  y  que  al  fin  une  sus  aguas  con  las  del  an- 
terior; el  San  Miguel,  vertiente  del  cerro  llamado  Cardal,  al 
oriente  del  caserío  de  Mcsopolamia,  que  después  de  unadirec* 
cíón  uccidental  tributa  al  Huey;  eíCardal»  nacido  en  un  sitio 
próximo  al  anterior,  con  dirección  sudoeste  y  afluente  tanibica 
del  Buey  hacia  el  sur  de  Mesopolamia;  el  Santo  Domingo,  que 
tiene  sus  vertientes  al  oriente  en  tierras  de  Souson  y  en  él  alto 


I 


—  333 


de  las  Palomuí?,  v  que  corre  tle  sur  á  norte  atravesando  parte 
del  Distrito.  Es  afluente  del  Santo  Domingo  el  riachuelo  Santa 
Rit;i,  notable  por  sus  ricas  minas  de  oro. 

La  orografía  de  la  Unión  puede  considerarse  así :  la  cor- 
dillera principal  de  los  Andes,  un  estribo  llamado  Aures,  y  el 
origen  tle  la  tníürcacirín  tle  que  Iiernos  hablado. 

El  clima  es  frío  en  toda  la  extensión  de  la  meseta,  y  en 
todas  las  bajas  hondonadas  del  Santo  Domingo  es  cálido. 
Mientras  en  esta  parte  oriental  se  producen  bien  la  caña,  el 
plátano,  la  yuca  y  demás  plantas  de  los  países  ardientes,  en 
las  alturas  se  cosecha  maíz,  papas,  triyo,  arracachas  y  otras 
producciones  de  las  tierras  frías. 

El  aspecto  físico  de  las  partes  altas  en  este  Distrito,  es 
silencioso  y  melancólico.  Rebajadas  arboledas,  tupidos  ma- 
torrales, reducidos  planos  cubiertos  de  grama  y  llores  gala- 
nas, compensan  un  fanto  la  monotonía  del  paisaje.  Hacia  la 
parte  baja  recorrida  por  ol  Santo  Domingo,  el  suelo  es  pobre, 
h  capa  de /uímu-s  delgada,  y  en  todo  el  territorio,  amén  de 
litios  medianamenle  fértiles,  es  frecuente  hallar  la  superficie 
desnuda  y  la  roca  viva  al  oreo. 

Es  notable  por  su  gran  elevación  en  la  llanura  el  cerro  de 
laa  Penas,  á  cuya  base  hay  bonitas  haciendas,  con  pasto  natu- 
i*al abundante  para  la  cría  y  cobo  del  ganado  vacuno.  En  las 
cercanías  de  la  cabecera  del  Distrito  hay  ricos  depósitos  de 
excelente  kaolín,  adecuado  para  la  fabricación  de  poroe- 
lann. 

Sobre  eí  lomo  de  una  colina,  entre  las  aguas  de  los  ríos 
Hucy  y  San  Miíiuel,  se  halla  el  caserío  cabecera  de  la  fracción 
^feopotamia,  que,  a  decir  verdad,  no  corresponde  á  la  impor- 
'inicia  histórica  de  su  nombre. 

Los  habitantes  de  este  Distrito  son  hospitalarios  en  grado 
Nuble,  y  muestran  en  la  vida  social  una  apacible  alegría  que 
lo8  hace  sumamente  sinii)aticos. 

La  Unión  tendrá  en  lo  venidero  la  funesta  celebridad  de 
'ííiber  sido  en  su  territorio  donde,  por  la  primera  vez,  se  ha  pre- 
nsen tado  en  Antioquia  un  caso  de  la  aterradora  lepra  elefancíaca. 


—  334  — 

De  este  lugar  ha  venido  propagándose  po 
tar  hoy  un  aspecto  verdaderamente  amei 
raciones  futuras. 

Población,  3.243  habitantes.—  Lín 
con  la  Ceja;  al  oriente  con  Cocorná ;  al  oc< 
y  al  sur  con  el  mismo  y  con  Sonsón. 


CAPITULO  OCTAVO 


Departamento   de   Sopetrán 


J^UMtos  :  Belmiray  Evéjlco,  Liborina^  iíabanaUrga^  San  Jerónimo^ 
Sopeiritn,  Sucre  (Sticaojaí). 


El  Departamento  de  Sopetrán  limita  al  setcntrión  con  el 
<JelNorle;  al  oriente  con  ol  mismo  y  el  del  Centro  ;  al  oeste 
^on  el  de  Occidente,  y  al  sur  con  el  del  Caitca,  Población  : 
'ÍV48Í  habitantes . 

^H  Belmira. —  Que  tanto  quiere  decir  como  bella  vista,  es  un 
*^istrito  que  comprende  un  territorio  extendido  en  la  gran 
*>ie.sa  de  los  Osos,  La  cabecera  de  él  demora  cerca  de  la 
^iiargen   derecha  del  líiochico  y  al  pie  del  paramo  de  Santa 

El  Riochico,  desde  sus  cabeceras  hasta  su  unión  con  el 
^iogrande,  ha  sido  aurífero  en  grado  supremo,  y  aunque  ela- 
■^<^rado  con  tenacidad,   sus  placeres  no  están  del  todo  ago- 

El  incentivo  poderoso  de  tan  gran  riqueza  atrajo  á  ese 
Pvifito,  desde  el  principio  déla  colonización  de  la  tierra,  gran 
^Vímerode  trabajadores,  y  ¿medida  que  aumentaba  la  con- 
^•^irrcncia  crecía  con  ella  el  número  de  vecinos. 

En  el  curso  del  [lasado  siglo,  varios  señorea,  Gutiérrez, 
*-«ondoñ09,  Posadas  y  Villas,  como  propietarios  de  los  mine- 


p 


rales  unos  y  como  vecinos  agricultores  otrus,  se  íijarou  en 
los  (los  lados  del  líiochico,  hicieron  su  vivienda  en  ellos, 
establecieron  trabaj aderas  y  formaron  base  para  una  población 
independiente,  en  cuanto  á  la  administración  municipal- 
Empero^  como  fundadores  de  la  cabecera  del  Distrito,  deben 
ser  considerados  D.  Francisco  Villa  y  uno  de  sus  hermanos^ 
cuyo  nombre  olvidamos  en  este  momento. 

Los  mas  acomodados  propietarios  de  minas  tuvieron  cua- 
drillas de  negros  esclavos  para  explotarlas,  y  si  nuestros 
informes  no  son  erróneas,  una  de  las  principales  estuvo  en  el 
paraje  denominado  San  Jacinto,  en  el  cual,  después  de  haber 
decaído  las  labores  principales  y  después  de  haber  sido  abolida 
la  esclavitud,  quedó  un  grupo  de  negros  que  todavía  no  ha 
desaparecido  del  todo,  y  que  ha  ofrecido  en  sus  costumbres  y 
prácticas  privadas  y  sociales,  un  poco  de  la  civilización  colonial 
con  un  mucho  de  la  barbarie  propia  de  los  africanos,  T<xlo 
eso  desaparecerá  con  rapidez  y  bajo  el  influjo  de  mejor  educa- 
ción y  de  más  racionales  ideas. 

La  remoción  del  suelo  á  lo  largo  del  río  y  en  las  faldas  de 
las  colinas  para  el  laboreo  de  los  depósitos  auríferos,  ha  dejado 
en  muchos  puntos  montículos  formados  por  la  acumulación  de 
pedernales,  cascajo  y  tierra.  Sobre  esos  depósitos  crece  la 
grama, que,  unida  á  la  de  los  lugares  no  tocados  por  el  minero, 
forma  praderas  en  i[ue  los  vecinos  cuidan  sus  ganados  con 
prolijo  esmero. 

La  única  cordillera  de  importancia  que  tiene  Belmini, 
es  la  de  Santa  Inés  de  que  hemos  hablado.  Las  demás 
son  cejas  de  poca  altura,  desprovistas  de  selva  virgen  y 
cubiertas  de  arbustos  en  que  predominan  el  rhilcoy  los  olivos 
indígenas. 

La  corriente  princijial  de  agua  es  el  líiocbico,  acrecido  por 
numerosos  pero  no  importantes  riachuelos»  Montos  y  colladon 
ofrecen  íiloncs  auríferos,  ricos  a  veces,  pero  de  corta  extensión 
en  general.  Los  aluviones,  si  no  extinguidos  del  todo,  llegan 
día  por  día  á  desconsoladora  pobreza- 

El  conjunto  de  casas  que  forman  la  cabecera,  es  cof 


:í:{7  — 

en  número  y  además  tío  ninguna  elegancia  ;  pero  como  cl 
agua  potable  es  tan  buena,  el  clima  tan  sano,  los  vecinos  tan 
honrados  y  hospitalanoí^yelcampn  tan  apacible,  los  habitantes 
de  los  distritos  imraediatos,  especialmente  lo8  de  Sopetrán  y 
Antioquia,  fijan  su  residencia  en  este  lugar  en  requerimiento 
(te  salud. 

Población,  3.033  habitantes.  —  Latitud  norte,  6*39^  W\ 
—  Longitud  occidental,  I'' 43' 40'.^ —  Altura  sobre  el  nivel  del 
mar,  2.400  metros.  —  Temperatura,  16**. —  Límites:  confina 
al  norte  con  San  Andrés;  al  oinente  con  Santa  Rosa;  al 
occidente  con  LiboriiKi  y  Sucre,  y  al  sur  con  Sopetrán  y 
Entre-ríos. 


EvéjicQ*  —  Envuelto  entre  numerosos  pliegues,  forma- 
dos por  un  laberinto  de  cordilleras  desprendidas  de  la  occi- 
dental de  los  Andes  antioqueños,  en  sus  vertientes  hacia  el 
río  Cauca,  se  encuentra  el  territorio  de  este  Distrito,  y  en  un 
reducido  pero  nivelado  plano,  la  población  que  le  sirve  de 
cabecera. 

Dijimos,  al  hal>lar  íle  lielicoiía,  que  cuando  este  antiguo 
caserío  fué  elevado  á  parroquia,  los  terrenos  que  se  le  asig- 
naron pertenecían  á  diversas  entidades  religiosas  y  civiles, 
^'  muy  especialmente  a  lo  (|ue  desde  aquel  tiempo  era 
feligresía  de  Evéjico.  Si  consideramos  este  hecho,  podemos 
jurar  llanamente  ser  ésta  una  de  las  más  viejas  funda- 
ciones del  Estado. 

A  pesar  de  tan  notoria  antigüedad,  este  Distrito,  enclava- 
do en  los  senos  de  una  comarca  tan  escarpada,  con  malos 
caminos  y  con  escasas  relaciones,  no  ha  podido  progresar. 
El  clima  de  la  cabecera  es  húmedo  y  cnrermizo;  la  mayor  parte 
^ie  las  aguas  que  lo  riegan,  cargadas  de  sales  terrosas,  entre 
las  cuales  preduminan  las  de  aluminio,  parecen  ser  la  causa 
de  las  frecuentes  depravaciones  de  ta  sangre,  que  conducen  á 
esos  pofams  campesinos  á  un  estado  anémico  que  aniquila 
sus  fuerzas  y  tennina  frecuentemente  por  la  muerte.  En  efec- 
to, hay  pocos  lugares  en  el  Estado  en  que  la  dolencia  conoci- 

22 


338 


ia  con  íA  noml)re  de  tuntún^  sea  más  frecuente  que  en  ebce  qi 
desciibimub.  Ya  por  causa  ele  esta  enlennedail»  t>ra  por 
falta  de  provochobas  relaciones  sociales,  6  eu  lia,  por  cual- 
quiera otro  motivo  6  por  todoa  ellos,  es  la  cierto  quelo8  veci- 
nos de  Evójico  no  adelantan  j^ran  cosa;  que  la  parta  material 
de  la  población  maniliesta  incuria;  ([uo  los  edificios  püblicoK 
se*  hallan  en  lamentable  estado;  que  la  ignorancia  es  profunda; 
que  la  hacienda  de  los  particulares  es  escasa,  y  que  la  f¿:ran 
mayoría  de  la  masa  popular  vive  penosamente  del  salaiío 
que  obtiene  como  jornalera,  ó  do  los  esquilmos  que  gana  couui 
arrendataria. 

Comprende  el  territorio  de  este  Distrito  desde  las  frioh' 
cumbres  de  la  cordillera  hasta  las  ardientes  vegas  del  Cauca, 
y  ofrece  alternativamente,  y  á  veces  de  una  manera  rápida, 
cambios  notables  de  temperatura.  Los  pastos  naturales  distri- 
buidos sobre  el  lomo  de  las  cordilleras,  alternan  cou  lue> 
bosques  de  las  hondonatlaSt  y  terrenos  completamente  incultos 
rodean  en  ocasiones  dehesas  bien  mantenidas  por  propietarios 
de  otras  partes;  de  tal  modo  que  aunque  no  se  pueda  caliíicar 
el  circuito  de  estéril,  la  pobreza  local  délos  vecinos  es  aflic- 
tiva* Ello  sin  decir»  poixjue  se  comprende»  que  la  industria 
agrícola  en  estos  sitias,  si  bien  escasa,  es  la  que  corresponde 
á  las  intluencias  tropicales  variables,  según  la  altura  sobre  el 
nivel  del  mar. 

Está  regailo  el  Distrito  por  las  siguientes  corrienles  de 
agua  :  el  Cauca,  que  lo  limita  al  occidente;  la  Sucia,  que  nace 
en  la  Quiebra;  la  Clara,  que  tiene  su  origen  en  la  misma 
cordillera  de  Canoas,  un  poco  al  sur  de  la  anterior.  Estos 
dos  raudales  corren  de  oriente  á  occidente,  y  unidos  entran  al 
Cauca.  El  riachui^lo  Juan  liamos  nac<»  en  Buenavistii  y  se  une 
al  Clai*a  una  legua  más  abajo  de  la  cabecera  del  Distrito ;  el 
Juan  Capitán  vierte  del  alto  del  Cedro,  pasa  por  ceixa  de  la 
población  y  cae  al  Clara  un  poco  mas  arriba  del  Juan  liamos; 
el  Honda  tiene  sus  vertientes  en  la  oordiUera  de  Caaoas;  el 
Juan  Vaquero  tlesciende  del  alto  de  Chamusc:*das,  oaiTe 
|)oniente  y  ^e  junta  al  Clara  en  el  punto  llamado  Lnnonal. 


—  3:19  — 

Las  cordilleras^  ó  mm  l>ien  alíuraw  princii>alesj  son  :  1»3? 
Canoas,  separación  de  las  aguas  que  \ierten  por  el  occidente 
al  Cauca,  y  por  el  oriente  al  Medellín  ó  Aburra,  la  ceja  d* 
Quirimará,  donde  hay  una  rica  hacienda,  y  que  remata  cerca 
del  Cauca;  el  alto  de  Guayabal  y  el  del  líetiio. 

Población,  4. 80'?  habitantes.  —  Latitud  norte,  6M3'0\ 
—  Longitud  occidental,  r46'30\  —  Altura  sobre  el  nivel  del 
mar,  720  metros,  —  Temperatura,  23". —  Límites  :  confina  al 
norte  con  San  Jerónimo;  al  oriente  con  Medellín;  al  occidente 
cx)n  Anzá,  y  al  sur  con  Ileliconia. 


Liborína.  —  Este  Distrito  se  fundó  en  el  mes  de  mayo 
de  1833,  dándole  por  territorio  una  parte  del  de  su  vecino  Sa- 
caojaL 

Los  fundadores  del  pueblo  fueron  D.  Vicente  Londoño, 
D.  Jorge  Martínez  y  D.  Ratael  Pajón.  El  último  fué  primer  al- 
^:alde;D.  Vicente  Londoño  actuó  como  primer  comisario,  y  con 
i^randes  sacrificios  de  su  caudal  contribuyó  poderosamente  a 
la  fabricación  de  casas  y  al  establecimiento  de  una  feria.  El 
primer  cura  fué  el  presbítero  Manuel  Tirado  Villa»  sacerdote 
xecomendable  por  sus  virtudes  publicas  y  privadas.  Las  fami- 
lias que  actualmenie  existen  en  el  Distrito,  tienen  origen  en  las 
fundadoras,  aumentadas  por  las  que  se  han  domiciliado  allí  de 
otros  pueblos  antioqueños. 

La  cabecera  de  Liborina  está  situada  sobre  un  plano 
^medianamente  inclinado  de  norte  a  sur,  y  dividida  en  dos 
jartes  por  un  arroyo  artificial  tomado  del  raudal  de  Juan 
^iarcía,  El  Cauca  lo  limita  por  su  banda  derecha,  y,  con  excep- 
ción de  su  parte  sudoeste,  el  resto  está  circundado  por  cordi- 
lleras más  ó  menos  elevadas. 

La  principal  de  éstas,  es  una  continuación  de  la  que  se  des- 
prende do  la  central  antioqueña  al  sur  de  Envi«jrado,  y  que 
después  de  pasar  por  entre  Caldas  y  Amaga,  Sopetrán  y  San 
Pedro,  siguiendo  su  curso  al  norte,  separa  en  parte  las  vertientes 
de  los  ríos  Cauca  y  Medellín,  Las  ramificaciones  deesta  partede 
la  cordillera  correspondientes  á  Liborina,  se  extienden  con  ín- 


signilicantes  variaciones  hacia  el  üccidente;  la  que  forma  las 
alturas  de  Mal  vasa  y  Florida  se  alarga  por  la  iVaccíón  de  Cu- 
rití,  se  achata  á  medida  que  se  acerca  al  Cauca,  y  termina 
entre  las  bocas  de  los  riachuelos  Seca  y  Juan  García,  lanzando 
en  todo  su  curso  cejas  grandes  y  pequeñas,  derramadas  de 
norte  ásur;  otro  contrafuerte  de  la  cordillera  principal,  sigue 
dirección  análoga  á  la  de  la  anterior,  y  acaba  en  el  punto  en  que 
se  juntan  los  riachuelos  de  Malvasá  y  la  Venta;  uno  más, 
nacido  en  la  misma  cordillera,  corre  en  idéntica  dirección, 
forma  al  norte  la  fraccióji  Ceja  y  muere  entre  los  riachuelos 
Peñóla,  Juan  García  y  Venta;  otro,  al  norte,  limitado  por  los 
riachuelos  Peñóla  y  Abejas,  acaba  en  el  sitio  en  que  éstos  se 
juntan  con  el  Juan  García.  Dos  montañas  más,  de  las  cuales 
la  primera  que  separa  las  aguas  de  Abejas  y  Juan  García,  y  la 
segunda  que  pasa  por  el  Playón,  la  Hacienda  y  el  Palo,  desa- 
parecen en  la  orilla  del  Cauca  con  ramificaciones  de  poca 
consideración. 

Entre  dos  ramificaciones  montañosas  que  bajan  paralela-s 
entre  sí  y  perpendiculares  al  río  Cauca,  se  forma  un  valle  de 
6  lulómetros  de  largo  por  uno  de  ancho,  regado  de  oriente  á 
occidente  por  el  riachuelo  Juan  García.  Al  nordeste  de  la  cal>c- 
c«ra  del  Distrito  hay  una  explanada  pequeña  pero  pintoresca ; 
más  hacia  el  norte  están  las  llanuras  de  8an  Diego  y  del 
PlayónjdiviiUdaéstapor  el  riachuelo  últimamente  mencionado. 
En  el  sitio  tlonde  se  juntan  las  aguas  de  Malvasá  y  la  Venta, 
hay  una  pequeña  pero  bellísima  planicie  dominada  al  oriente 
por  un  otero  de  linda  forma. 

El  río  principa!  que  baña  este  Distrito  es  el  Cauca,  en  cuya 
margen  oriental  están  las  casas  déla  población* 

El  raudal  principal  de  Lihorina  es  el  llamado  Juan  García, 
Nutabe  en  los  tiempos  de  la  Conquista  y  en  parte  de  los  de  la 
Colonia.  Nace  esta  corriente  de  agua  cerca  del  páramo  de  Santa 
Inés  en  el  distrito  de  Belmira,  corre  de  nordeste  á  sudeste 
como  unos  iO  kilómetros  y,  dirigiéndose  luego  al  noroeste 
como  10  kilómetros  más,  rinde  el  tributo  de  sus  aguas  al 
Cauca.  El  curso  de  este  torrente  es  rápido,  y  sus  avenidas  te- 


rr ibleSj  pues  en  ocasiones  ha  llegado  á  vencer  la  corriente  del 
Cauca,  hasta  arrojar  a  la  banda  opuesta  de  este  poderoso  río, 
maderos  y  piedraíá  de  consideración.  Este  riachuelo  tiene  por 
afluentes  los  que  siguen  :  por  la  derecha,  Votador,  que  se  des- 
prende de  una  rama  de  la  cordillera;  por  la  izquierda,  Abejas, 
Peñóla,  Porquera  y  Juan  Barriga* 

Los  terrenos  de  este  Distrito  pueden  ser  clasiticados  en 
dos  partes  principales  :  terrcfios  de  pastos  naturales  en  las 
lomas,  y  terrenos  cultivables.  Los  primeros  producen,  de  un 
modo  espontaneo,  abuntlantes  y  IVescas  gramíneas ;  los 
segundos  son  feraces  y  propios  para  la  producción  de  los 
frutos  tropicales,  desde  los  que  se  crían  en  las  frías  alturas 
bástalos  tfue  vegetan  en  los  ardientes  valles.  La  tempera- 
tura varía  de  la  media  de  13**  del  termómetro  centígrado  hasta 
la  de  ^V  del  mismo.  El  clima»  por  una  leliz  excepción,  es  sano, 
tanto  en  las  partes  frías  como  en  las  calientes,  circunstancia 
debida,  sin  duda  alguna,  a  la  falta  de  aguas  estancadas,  a  la 
fácil  irradiación  del  calor  y  á  la  desaparición  consiguiente  de 
la  humedad  del  aire,  Liborina  es  pobre  en  depósitos  minerales, 
pues  hasta  ahora  sólo  cuenta  con  un  aluvión  aurífero  en  las 
vertientes  del  riachuelo  Volador;  no  tiene  fuentes  saladas,  y  el 
estado  de  su  agricultura  es  desconsolador. 

Las  vías  de  comunicación  son  en  general  estrechas,  pero 
desuelo  firme. 

El  Distrito  esta  dividido,  para  su  más  fácil  administración, 
en  las  siguientes  fracciones  ;  Centro,  Curití,  Venta,  Ceja,  Pe- 
ñola,  Abejas,  Playón,  San  Diego,  Lucía,  Hacienda,  Rodas  y 
Honda. 

El  riachuelo  Juan  García  llamóse  en  la  antigiiedad  Nu- 
tabe,  nombre  que  dio  origen  á  la  denominación  de  una  gran 
parte  de  los  indios  pobladores  de  Antioquia,  como  lo  llevamos 
narrado.  Según  tradición  popular,  cambióse  et  nombre  de  este 
raudal,  á  causa  del  hecho  siguiente.  En  época  remola  estaba  en 
la  cárcel  de  Antioquia  un  criminal  llamado  Juan  García,  quien 
logró  por  medio  ile  la  fuga  ocultarse  en  una  casita  situada  en 
un  paraje  llamado  el  Brujo.  Como  la  autoridad  llegase  á  ba- 


—  342  - 

rruntar  su  paradero,  cUí*  en  persepíoirle  tenazmente,  y  en 
sión  en  que  iba  á  ser  capturado,  ix^sokió  escapar  de  los  que  lí 
seguían  arrojándose  á  las  corrientes  del  Cauca,  bravio  por 
deniíis  en  aquella  parte,  pues  obstruido  su  curso  por  enorme 
fragmentos  de  roca,  formaba  peli^Tosa  cascada  que  hoy  lia 
desaparecido,  dejando  solo  veloz  corriente.  Por  esa  catara 
se  deslizó  Juan  García,  escapó  de  la  justicia,  salió  sano 
salvo,  y  dejó  su  nombre  á  esa  parte  del  río,  nombre  que 
extendió  luqgo  al  del  torrente  Nutabe  que  le  tributa  sus  a;^a8_ 
al  frente* 

Población,  2,535  habitantes.  —  Latitud  norte,  6*  31'  5á 
—  Longitud  occidental,  1"  50'  40' .  —  Altura  solire  el  nivel 
mar,  714  metros.  —  Temperalura,  24**.  — Límites  ;  couíina; 
norte  con  Sabanalarga  y  í^an  Andrés;  al  oriente  con  San 
Andrés  y  Belmira;  al  occidente  con  Buritica,  y  al  sur  con 
Sacaojal. 

Sabanalarga.    —   La    cabecera   de    Sabanalarga 
situada  á  poca  distancia  de  la  orilla  derecha  del  Cauca,  en 
San  Andrés  y  Liborina  al  ^ur,  y  Cácercs  y  Yarunial  al  norte 
nordeste. 

La  fundación  de  este  pueblo  es  muy  antigua,  sin  que  ha; 
raos  podido  averiguar  á  punto  lijo  la  fecha  preeísa  de  su  ei 
ción  en  parroquia.  Sabemos  sí,  que  en  los  principios  de  la 
lonia,cuando  el  tráfico  del  centro  déla  Provincia  se  liacía  por 
puerto  de  Espíritu  Santo,  ya  los  indios  ile  Siibanalarga  si 
vían  de  peones  cargueros  para  conducir  mercaderías.  Se  d 
entonces  que  esa  debía  ser   la  única  vía  para  el  comeiTio 
ulti'amaríno  con  la  Colonia;    pero  nosotros  pensamos  qu 
habría  sido  mejor  decir  para  el  comercio  de  la  Ck>lon¡a  con 
Península,  pues  sabida  cosa  es  que  en  la  atrasada  doctri 
económica  de  España,  el  sistema  prohibitivo  privó  sobretodo 
los  demás. 

Los  indígenas  de  esa  parte  del   territorio   antioqueft 
eran  muy  numerosos,  y  tanto  debieron  serlo,  cuanto  que  toda* 
vía  á  mediados  del  siglo  xvn,  el  Gobernador  Juan  But'so  de 


^  :iil  ^ 


Vaklés  alistó  treinta  mil  para  emprender  por  hw  propia 
cuenta  la  conquista  del  Chocó,  empresa  que  apenas  fuó 
intentada. 

Los  indios  á  que  aludimos  lian  venido  mezclándose  pau- 
latinamente con  las  otras  razas  ;  y  si  bien  es  cierto  que  algu- 
nos conservan  un  tanto  pronunciadas  las  facciones  primi- 
lim^  de  los  americanos,  también  lo  es  que  de  sangre  pura 
existen  en  la  actualidad  pocos  ó  ningunos. 

La  falta  de  provechos  que  antes  obtenían  los  indígenas 
í*omo  bestias  de  carga,  y  el  abandono  de  la  industria  agrícola, 
hikn  sumido  la  corta  población  de  este  Distrito  en  una  pobreza 
^^ín  entablo. 

El  río  Cauca  en  su  parte  antioqueña  y  durante  los  fuertes 
^^ranos,  deja  descubiertas  grandes  playas  formadas  por  pie- 
'í'Us  y  arena.  Esa  arena,  lavada  en  la  hatea,  dt^aba  un  resí- 
*^Uo  de  finísimo  polvo  de  oro  de   muy  regular  quilate.  A  la 
^^Xtraoción  de  ese  oro  se  aplicaban  los  ribereños  en  las  playas 
^'^^ncionatlas,  y  con  su  producto  ayudaban  á  la  subsistencia  de 
^^is  familias.  Algunas  gentes  acomodadas,  y  hasta  ricos  propio- 
^^^^t^ios,  han  ido  registrando  oficialmente  diversos  trozos  tlel 
^^^^lace  del  río  y  de  sus  flancos  respectivos,  para  hacerse  legales 
p^^opietarioa  do  ellos.   Luego,  cuando  los  pobres  acostum- 
brados áeste  tí-aliajo  han  querido  ocuparse  en  él,  los  dueños  lo 
P^^piden^  ó  imponen  como  condición  para  hacerlo  el  que  les 
I^^Tdan  el  oro   á  vil  precio,  de  donde   resulta  que  muchos 
^*l^lotadores  se  abstengan  del  laboreo. 

En  Sabanalarga,  el  hecho  referido  se  está  consumando  con 

in  perjuicio  para  los  vecinos;  pero  como  quiera  que  la  ope- 

_  ^c^ióri  por  parte  de  los  poseedores  de  minas,  sea,  aunque  no 

'^^^ta,  legal,  resulta  que  sólo  una  refornia  en  la  legislación 

"^"^^enteó  un  proceder  equitativo  por  paiiede  los  propietarios, 

^^clrían  contener  el  mal. 

La  única  corriente  de  agua  de  algimannportancia,  después 
'^^1  Cauca,  que  baña  este  Distrito,  es  el  riachuelo  Joyügamo,  tri- 
^^tario  directo  del  mismo  río.  Tres  ó  cuatro  torrentes  más  no 
i^erecen  menci<>n  especial.   El  sistema  orográfico  es  una  de- 


—  :ní  — 


rivación  de  algunas  cordilleras  subalternas  desprendidas  de 
cordillera  central  de  los  Andes  antioqueños* 

Existe  en  Sabanalarga  una  laguna  conocida  con  el  nomb: 
de   (Jiierqueta»   de  regular  extensión  y  profundidad.  Tiene' 
esta  laguna  la  propiedad  do   arrojar  á    sus  orillas  todo  I 
que  en  ella  cae,  circunstancia  un  poco  extraña,  por  cuantos 
aguas  ordinariamente  reposadas,  son  apenas  ligeramente  riza- 
das en  la  superíicie,  cuando  el  viento  las  mueve  en  uno  ó 
otro    sentido.   Es  creencia  general  entre  los   liabitantes  d 
Distrito,  que  Querqneta  es  una  laguna  artilicial,  hecha  exp 
sámente  por  los  indios;  y  para  conürmarse  en  esta  opininrf| 
alegan  que  no  sólo  es  desconocida  la  corriente  de  agua  qut 
la  forma,  sino  (|ue    la  estructura  de  sus  orillas  y  su  confi- 
guración  así  parecen   indicarlo.   Es  muy  probable  que  es' 
laguneta   reciba   su   provisión  de  algún  canal  subterrám 
siendo    como  es  constante    que    su    nivel    permanece 
mismo  en  verano  y  en  invierno.   Por  analogía,  es  permiU 
pensar   que   en   esto  lago  hicieran  los   aburígcnes  ofrend 
expiatorias  ó  propiciatorias,  como  con  harta  frecuencia  acoi 
tecía  en  diversas  partes  de  América.  Orobajo  es  fracción 
Sabanalarga. 

Poljlación,   1 .  lülí  habitantes.  —  Latitud  norte,  6*41*  "2 
—  Longitud  occidentaU  1"  5V  15".  —  Altura  sobre  el  n¡ 
del  mar,  üUÜ  metros. —  Temperatura,  "HT, —  Límites  :  conlina 
al  norte  con  Ituango  y  San  Andrés;  al  oriente  c^jii   Yarunial 
y  Beimira  ;  al  occidente  con  Ituango,  y  al  sur  con  Libortnad 

San  Jerónimo.  — La  primera  íundación  de  San  Jerónüiio 
del  Moíitr  existió  cerca  de  la  fuente  del  río  Taraza;  pero 
debido  á  la  ruinado  empresas  mineras,  no  subsistió.  Es  bueno, 
pues,  no  confundir  aquel  primer  establecimiento  con  üI  qu«^ 
hoy  existe  como  Distrito,  sobre  el  camino  que  de  MedoUíu  con* 
düc€  á  la  ciudatl  de  Antioquia. 

De  un  dalo  tomado  del  archivo  eclesiástico,  resulta  q| 
la  parroquia  fué  fundada  en  el  año  de  1653,  y  se  atribuye 
íundación  á  Ü'.  Tomasa  Méndesi  tle  VillarcaL 


H  Í5 


El  primer  caserío  ele  este  Distrito  Tué  construido  ca  el 
llano  de  San  Juan,  y  trasladado  luego  al  punto  que  hoy  ocupa 
en  el  seno  de  un  ángulo  formada  por  el  río  Aures,  Aurra  n 
Aburra  y  el  riachuelo  Muñoz. 

Kl  río  Aurra»  principal  corriente  de  agua  de  las  que 
fecundizan  este  Distrito,  tiene  «u  nacimiento  en  el  llano  de 
Ovejas,  en  parte  perteneciente  al  de  San  Pedro,  Recorre  este 
rio  el  territorio  del  Distrito  en  dirección  sudoeste,  y  después 
de  pasar  por  el  de  Sopetráii,  va  á  desembocar  al  Cauca 
enfrente  de  la  ciudad  de  Antioquia.  El  riachuelo  Muñoz,  que 
le  sigue  en  iniporlancia  en  cuanto  *nl  caudal  de  sus  aguas, 
se  junta  con  el  Aurra,  cerca  de  la  población  cabecera  del 
Distrito. 

Para  completar  la  hidrografía  de  San  Jerónimo,  diremos 
que  las  aguas  del  Aurra  se  aumentan  por  recibir  al  oriente 
los  riachuelos  Tafetanes,  Aguablanca,  Atambora,  Cedros, 
Bateas,  Quebradagrande  y  Utugüén,  y  por  el  occidente  el 
Muñoz,  el  Guaracú  y  el  Espada. 

Hay  sólo  una  cordillera  principal  en  el  territorio  de  San 
Jerónimo,  cordillera  que  puede  ser  considerada  desde  el 
punto  llamado  Boqueroncito,  en  dirección  norte,  hasta 
entrar  en  tierras  de  Sopetrán*  En  ella  están  situados  los  altos 
IJrquitáj  Cabuyal,  Cedral,  Poleal,  Espíritu  Santo  y  Guayabal. 
San  Jerónimo  esta  formado  por  casas  en  su  mayor 
parte  de  tapias  y  tejas;  la  plaza  y  la  parte  alta  se  hallan  sobre 
un  plano  bien  nivelado,  pero  que  hacia  el  norte  se  inclina 
suavemente  hasta  llegar  al  río.  Siquiera  sea  de  aspecto 
humilde,  San  Jerónimo  es  una  bonita  población. 

La  mayor  parte  del  territorio  que  pertenece  á  este  Dis- 
trito, es  feraz  y  propia  para  muy  variadas  labores»  Fuera  de 
los  cultivos  ctjmunes  en  las  diversas  localidades  de  que  hemos 
hablado,  predomina  en  San  Jerónitno  el  laboreo  de  la  tierra 
¡jara  la  siembra  de  arroz,  cuya  calidad  es  excelente.  Para 
(rillar  este  grano  hay  dos  máquinas  muy  regularmente 
montadas,  y  con  el  y  otros  artículos  de  consumo  trafican  los 
vecinos  con  las  poblaciones  cercanas. 


—  346  - 

En  los   alrededores  del  piiebio   hay  unas   pocas   per 
bonitas  casas  de  campo,  y  además,  en  diversos  sitios,  hacienc 
para  la  cría  de  ganados  vacuno,  mular  y  caballar,  que  si  no 
en  mucha  abundancia,  se  producen  bien  y  contribuyen  á  formar 
la  riqueza  relativa  de  esta  parte  de  Antioquia*  Los  pastos 
naturales  y  los  cultivados,  son  jugos<:)S  y  nutritivos,  y  á  pesar 
de  que  el  suelo  no  sea  labrado  con  esmero,  es  propio  para 
producción  de  variadas  y  exquisitas  frutas,  entre  las  cuales  ; 
notan  :  naranjas,  cocos,  ciruelas,  corozos,    limones,  caf 
fístulas,    mangos,    algarrobas,    anones,    mamones^   guar 
bañas  etc* 

Como   fenómenos    güol<'>gicos    llaman    la   atención    U 
cascadas  Al  jurra,  Alarcun  y  Espada.  La  primera  de  ellas 
como  8Ü metros  de  elevación. 

En  punto  á  producciones  minerales,  hay  algunos  def 
sitos  de  carbón  fósil,  y  algunos  aluviones  aurífei*os  abandc 
nados  hoy  por  su  poca  riqueza. 

Sun  regulares  los  camiausque  de  la  caliccera  del  Distril 
siguen  para  Medellín,  Antiotiuia,  San  Pedro  y  Evéjico. 

Aunque  con  lentitud,  este  Distrito  progresa  en  lo  material 
yon  lo  moral.  fl 

Población,  4.038  liabitantes.  —  Latitud  norte,  (7  18"  5".^ 
—  Longitud  occidental,  r45'40".  —  Altura  sobre  el  nivel  de! 
mar^  755  metros.  —  Temperatura,  25*.  —  Límites  :  contir 
al  norte  con  Sopetrán;  al  oriente  con  San  Pedro  j  al 
dente  con  Antioquia  y  Anza,  y  al  sur  con  Evéjico. 


Sopetrán.  —  No  hemos  podido  hallar  en  nuestras 
turas,  documentos  bastante  claros  para  ilusti-ar  la  historii 
anterior  de  esta  ciudad,  poi*  lo  cual  lo  ijue  con  refereneia 
ella  digamos,  habrá  de  ser  de  poca  importancia. 

Que  el  territorio  do  es  te  Distrito  estaba  poblado  por  numc 
rosos  naturales  americanos,  parece  cosa  probada,  tanto 
aseveraciones  de  los  cronistas,  cuanto  por  la  circunstancia  d\ 
ser  sus  campos,  fértiles,  amenos  y  propios  para  el  sosteni 
miento  de  la  vida  humana. 


—  347  — 

Parece  c[ue  á  la  llegada  de  los  conquistadores,  las  tribus 
<|iie  vivían  en  tierras  de  lo  que  es  hoy  San  Jerónüno,  e8tu\iesen 
empeñadas  en  guerra  civil  con  las  habitadoras  de  Sopetrán,  y 
S1S6  da  crédito  á  las  tr¿idiciones,  se  viene  en  conocimiento  de 
que  el  cacique  de  las  últimas,  tenía  por  nombro  Petrán,  do 
donde,  por  la  adición  de  una  sílaba,  vino  la  denominación 
de  Sopetrán  que  hoy  lleva  el  Distrito  en  su  cori^spumiiente 
demarción. 

Atacado  por  los  indios  de  San  Jerónimo,  Petrán  se  vio 

obligado  á  reducir  sus  dominios  a  lo  cjue  son  hoy  las  vegas  del 

narhuelo  Tafi^tanes,  las  del  Aurra  en  su  parto  baja,  y  las 

cíe  la  Sopetrana  hacia  su  parte  norte  y  riccidental.  Es  probable 

^Jue  dominara  también  en  la  loma  de  Quimliayo,  en  la  planicie 

^íe  Córdoba  y  en  las  faldas  vecinas* 

Cania  aparición  de  los  españoles,  todo  ese  efímero  edifi- 
cio de  gobierno  indígena  debió  de  ser  trastornado ;  pero  acaso 
ixo  lo  fué  de  un  modo  absoluto,   pues  se  dice  que  hasta  muy 
^^a^^^anzado  el  curso  del  ultinn)  siglo,  de-^cendienles  del  cacique 
»«isi-rvaron  el  mando  de  los  naturales,  con  el  título  de  capitanes. 
En  el  Nobiliario  del  Nuevo  Reino  de  Granada,  de  D.  Juan 
^•'lores  de  Ocariz;  en  la  preciosa  historia  sobre  la  Conquista 
V     la  Colonia,  de  D,  Lucas  Fernández  de  Piedrahita,  ó  acaso 
^'^  el  erudito  libro  del  patlre  Zamora,  recordumos  halx^r  visto 
^^*^ dación  especial  de  Sopelrán  como  lugar  de  romería,  por  la 
^^-Tiia  de  milagrosa  de  que  gozaba  la  Virgen  colocada  en  su 
'-^niplo,  regalada,  según  se  diav,  por  D.  Francisco  deCampu- 
^^^no.  Esto  lleva  a  pensar  que  desde  el  principio  de  la  Colonia, 
^^istía  un  pueblo  en  el  punto  en  que  está  hoy  la  capital  del 
*-^'partamento  de  que  tratamos,  sin  que  por  esto  salgamos 
^^  nuestra  ignorancia  respecto  á  los  pormenores  de  aquel 
^^tableci  miento. 

Perdido  ile  vista  desde  entonces,  Sopetrán  no  aparece  C4)n 
Vida  activa  y  notable  sino  al  terminar  el  período  de  nuestra 
íridependencia  nacionaL  Cabecera  de  cantón  en  tiempo  de  la 
Nueva  Granada,  quedó,  al  establecerse  et  Goljierno  federal, ca- 
pital de  Departamento. 


—  348  ^ 

Desde  el  principio  del  segiuido  cuarto  de  este  siglo,  la  po- 
blación crecía  y  se  enriquecía  progresivaniente,  y  aquello  eii 
tal  manera,  que  para  lo9  años  de  1845  á  1855  la  ciudad  riva- 
lizaba  en  prosperidad  a  muchas  de  las  principales  del  Estado. 
Sus  edificios  que  al  prinripio  eran  pajizos  y  pobres,  fueron 
reeniplazadns  por  otros  de  tapias  y  tejas  bien  construidos;  sus 
calles,  antes  pendientes  y  escatirosas,  fueron  terraplenadas  y 
empedradas  con  esmero ;  su  plaza  nivelada  en  lo  posible  y 
adornada  con  un  buen  templo;  sus  habitaciones  provistas  de 
excelente  agua;  sus  huertos  plantados  con  árboles  frutales; 
sus  jardines  adornados  con  bellísimas  llores;  y  eso  sin  contar 
cunijuelos  tamarintlos,  los  cañafíslulas,  tos  zapotes,  los  ntspe* 
roa,  Ins  mamoncillos  y  los  cocoterus,  formíunlo  bosques  en 
sus  contornos  y  en  ul  centro  mismo  del  poblado,  le  daban 
sombra  y  h*  convertían  en  riudad  de  aspecto  esencialmente 
orientaL 

La  parle  alta,  al  oriente  de  Hopetrán,  sirve  para  criaden» 
de  muías;  las  vegas  del  riachuelo  Tafetanes,  para  cultivo 
de  sementeras;  la  meseta  del  Llann  de  Montana,  para  est^i- 
blecimientos  agrícolas  de  rliferentes  géneros,  y  éste,  laSope- 
trana,  el  Rodeo,  Corral  falso  y  Córdoba,  para  la  formaciúii 
de  cacaotales,  tan  esmeradamente  cultivados  en  un  tiempo, 
y  tan  productivos,  que,  más  que  empresas  campestres  ordi- 
narias, parecían  más  l>ien  bellos  janlines,  n  graneros  de 
abundancia. 

iJel  uño  55  en  adelante,  la  enfermedad  llamada  mancha 
cayó  sobre  los  cacaotales,  y  con  sus  devastaciones  los  i'cdujo 
á  un  aniquilamiento  totaK  Extendida  lué^o  esta  plaga  á  loi* 
demás  árboles  frutales,  causó  la  ruina  de  todos  ellos  de  un 
modo  casi  completo,  y  por  esta  circunstancia  lo  que  ajitesera 
florido  verjel,  quedó  reducido  ú  campo  desolado  y  meneste* 
roso. 

Aquella  desgracia  aaiecida  ha  causado  una  especie  de 
desaliento  en  los  vecinos,  que  acaso  no  piensan  en  que  la  fera- 
cidad natural  de  sus  terrenos,  puede  redimirlos  de  la  pobi-Cí^a 
accidental  con  la  creación  de  nuevas  industrias  agrícolas.  Hoy 


—  :m 


por  hoy,  el  cultivo  artificial  do  algunos  pastos  para  v\  cebo  ilc 
ganado  vacuno  en  los  lugares  bajoB  del  Distrito,  el  sosteni- 
miento  do  muías  en  algunas  lomas  circundantes,  y  lasíiembra 
del  maíz,  de  la  cana  de  azúcar,  de  la  yuca,  de  los  frí- 
les  y  de  escasos  árboles  frutales,  junto  con  el  comercio  de 
mercaderías  extranjeras,  constituyen  la  base  de  subsistencia 
ile  los  vecinos,  pues  aunque  los  cultivos  del  tabaco  y  tiel  añil 
hayan  sido  ensayados,  el  resultado  no  ha  correspondido  á  las 
lisonjeras  esperanzas  de  los  empresarios. 

La  cordillera  occidental  de  los  Andes  antioqueños  se  ex- 
tiende al  oriente  deSopetrán,  y  leda  ramificaciones  occiden- 
tales que  encítjonan  las  corrientes  do  agua  que  lo  Ijañan  y 
fecundizan.  Las  demás  cordilleras  que  circunscriben  el  Distri- 
to,  sirven  para  separarlo  de  San  Jerónimo  y  de  Evéjico  por  un 
lado,  y  de  Bebnira  y  Sucre  por  otro. 

El  Cauca  lo  separa  de  Antioquia  hacia  el  occidente;  las 
aguas  del  Aurra  le  tocan  en  su  parte  inferior,  y  ademas  com- 
pletan su  hidrografía  los  riachuelos  Tafetanes,  Sopetrana  y 
Yuná  con  sus  fuentes  tributarias* 

Córdoba,  caserío  situado  á  poca  distancia  de  la  ribera 
ilerecha  del  Cauca,  en  donde  se  beneficia  una  salina  bastante 
rica,  y  Quebradaseca,  en  la  misma  margen  del  Cauca,  enfrente 
al  caserió  de  Obregón,  son  consideradas  como  fracciones  de 
Sopetrán.  La  primera,  además  de  la  Salina,  tiene  en  sus  cer- 
canias  copiosos  depósitos  de  carbón  mineral,  y  la  segunda,  es 
decir,  San  Nicolás  de  Quebradaseca,  se  recomienda  por  la  se- 
quedad de  su  suelo,  por  la  pureza  de  su  atmósfera  y  por  sus 
benéficas  influencias  sobre  la  salud  alterada. 

Población >  7.861  habitantes.  —  Latitud  norte,  CXS'  4(J  . 
—  Longitud  occidental,  r47'42"*  — Altura  sobre  el  nivel  del 
mar,  754  metros.  —  Temperatura,  2b''.  —  Límites  :  confina 
al  norte  con  Belmira  y  Sacaojal;  al  oriente  con  Entre-ríos  y 
11  Pedro;  al  oc^cidente  con  Antioquia  y  parte  de  Anzá,  y  al 
sur  con  San  Jerónimo. 

Sucre.  —  En  la  margen  derecha  del  río  Cauca,  hacia  la 


350 


base  de  la  falda  occidental  de  la  coinUUera  central  antíofjue 
hay  dos  poblaciones  que  forman  hoy  parte  de  un  distril 
llamado  Sucre  en  honra  del  Gran  Mariscal  de  Ayacucl 
tan  estrechamente  unido  al  recuerdo  de  las  glorias  ixAo 
bianas. 

De  esas  dos  poblaciones,  la  primera,  situada  entre  Liba? 
riña  y  el  Sucre  de  hoy,  lleva  por  nombre  Sacaoja!,  y  es  la  ca- 
becera del  Distrito.  Este  diminuto  luirar  está  colocado  desvea- 
tajosameiite  sobre  un  plano  inclinado  desprendido  de  la  cor- 
dillera principal,  con  direccitjn  de  oriente  á  oocidentOy  y 
grupo  de  edificios  que  lo  componen  es  de  aspecto  mezquina 
harto  pobre. 

Sacaojal  fué  fundado,  erÍs>ido  en  distrito  y  gobernado 
tres  jueces  de  paz,  en  1773.  En  el  mismo  ano,el  Sr,  Joaquín  de 
Bastida cdiricó  su  primer  templo. 

Sucre,  coloaido  entre  Sacaojal  y  Córdol>a,  á  300  metros 
de  la  orilla  del  Cauca,  es  también  una  reducida  població 
pero  do  mayor  importancia  que  la  cabecera  del  Distrito.  Est 
construidas  las  casas  de  esta  fracción  sobre  una  playa  aren 
sumamente  calida,  y  en  el  ángulo  formado  por  el  río  Cauca  y  el 
riachuelo  Potren3  que  la  baña  por  el  sur.  Enle  riachuelo  nac^ 
on  la  escarpa  de  la  cordillera  mencionada,  y  á  pocos  centena- 
res de  metros  hacia  el  oriente  del  caserío,  rueda  por  un  peñascjo 
formando  una  bonita  cascada,    la  cual  refresca  el  ambiente 
en  un  circuito  de  regular  extensión.  En  aquel  punto  enfriado 
por  un  constante  vapor  de  agua,  se  reúnen  diariamente  hasla 
doscientos  fabricantes  de  sombreros  de  paja  de  iraca,  prenrla 
de  tocado  que  tejen  de  una  manera  admirable.  Aquel  grupa  de 
trabajadores  está  compuesto  por  hombi'es,  mujeres  y  níilo^H 
qtie  escogen  tal  sitio,  tanto  para  evitar  los  ardores  de  la  abrat^" 
sada  playa  del  Cauca,  cuanto  para  mantener  la  paja  de  que 
hacen  los  sombreros,  humedecida    y    blanda    para  facilitar 
la  obra.  Mientras  esos  obreros  desempefían  su  labor,  hablan, 
ríen  y  cantan ;  y  entre  retozos  y  canciones  pasan  agradable- 
mente las  horas  de  su  tarea.  El  ruido  de  la  cascada,  ol  mur- 
mullo de  las  ondas  del  riachuelo ,  la  frescura  del  campo, 


ciói^H 
¡stáH 
losa" 


verdor  de  la  vegetación  y  el  canto  de  algunas  aves,  convierten 
aquel  puesto  en  agradable  paisaje  que  los  pasajeros  visitan 
íiiempre  con  placer.  Esa  industria  suministra  á  los  vecinos  el 
medio  adecuado  para  su  modesta  y  acaso  pobre  subsistencia, 
porque  las  otras  industrias,  ó  no  existen  ó  se  ejercen  muy  por 
menor. 

Población,  á.05i  habitantes.  —Latitud  norte,  l)'*->8'  40". 
"*  Longitud  occidental,  1"50''20". —  Altura  sobre  el  nivel  del 
í^ar,  600  metros.  —  Temperatura,  26^  —  Límites  :  confina 
^i  norte  con  Liborina;  al  oriente  con  Belmira;  al  occidente 
^n  Antioquia,  y  al  sur  con  Sopctrán. 


El  Departamento  del  Sur  limita  al  seteutrión  con  el  De- 
X^artamento  de  Oriente;  al  éste  con  el  Estado  del  ToHma;  al 
^^^ccidente  con  el  Departamento  de  Sudoeste  y  el  Eiátado  del 
^IlJauca,  y  al  sur  con  el  mismo  Estado.  Población  :  00.883   habi- 
tantes. 

Aguadas.  —  En  uno  de  los  caminos  que  de  Medellin  si- 

;^nien  para  la  capital  de  la  Uepii1>lica,  se  halla  la  cabecera  de 

^^te  Distrito,  el  más  soten  trienal  de  los  que  forman  el  rico 

Xíepartaniento  del  Sur,  Llamóse  Aguadas  desde  el  principio  de 

^ste  siglo,  y  llamóse  así,  porque  los  primeros  explor-adores  de 

^*saB  hasta  entonces  ignotas  montañas,  formaban  en  dicho  sitiu 

pozos  de  agua,  recogiendo  las  pocas  de  algunos  manaderos, 

tanto  para  su  personal   consumo,   como  para  abrevar    los 

ganados  que  conducían  en  sus  cortos  viajes* 

Fueron  primeros  fundadores  de  esta  población,  los  seño- 
res José  Narciso  Estrada  y  una  familia  Villegas,  quienes 
principiaron  la  obra  á  lines  de  la  segunda  década  del  siglo 
presente. 

El  punto  escogido  para  edificar  las  primeras  casas,  fué 

23 


I 


—  35  i  -^ 

tomado  en  un  reducido  plano  sobre  el  lomo  de  uii  ramal  occí« 
dental  de  la  cordillera  central  de  los  Andes  culombianos.  Esta 
designación,  si  bien  imprcscindihlo  por  faifa  de  otra  mejor, 
fué  bastante  desgraciada*  La  superficie  ocupada  por  la  c-abe- 
cera  del  Distrito,  es  breve  y  ua  lauto  desigual  ;  cuenta  apenas 
640  metros  de  longitud  y  400  metros  de  anchura,  lo  que  da 
un  total  de  cuarenta  manzanas,  pooo  edificadas,  y  con  solares 
descuidados  por  sus  Imbitantes,  por  cuanto  dedicados  á  la 
industria  manufacturera  de  sombreros,  dejan  en  notable  in- 
curia y  en  lastimoso  abandono  lo  que  atañe  á  las  comodidades 
del  hogar. 

Aunque  no  a  una  altísima  elevación  sobre  el  nivel  del 
niar>  el  clima  de  Aguadas  es  frío  y  un  poco  destemplado, 
debida  esta  última  circunstancia,  si  no  estamos  engañados,  á 
la  estructura  geológica  de  la  localidad.  Algunos  pueblos  del 
Estado  de  Anlioquia  que  por  su  tem|>eratura  media  deberían 
ser  sumamente  convenientes  para  la  salud,  como  Aguada^,  el 
Retiro,  Santo  Domingo  etc,  etc.,  dan  motivos  píira  establec4?r 
excepciones?,  si  no  en  cuanto  á  su  influencia  benótlca  en  gene- 
ral, sí  en  cuanto  a  algunos  puntos  correspondientes  á  la  sal 
individuaL 

En  efecto,  hemos  creído  notar  en  algunas  de  esas  localf 
dades,  un  influjo  pernicio5?o  sobre  las  fuítciones  del  sislem 
ncr\1oso,  que  expone  á  los  babitantes,  con  especialklad  á  lo$ 
del  sexo  femenino,  á  ataques  convulsivos,  epitóplicus  é  bisi 
ricos*  Las  personas  así  atacadas  parecen  ^umamenlc  timíd 
y  tanto,  que  la  más  leve  inipiesión  moral  las   Uirna  tem 
rosas.  Parece  que  esas  personas  estén  -siempre  ilomiiiad 
por  una  tensión  eléctriai  notable;  y  el  mecanismo  para  llegar 
¿  esa  situación  lo  expJicamuSt  hiputéticainente  se  enticm 
por  la  circunstancia  de  que  pisan  hal)itualinenle  un  s 
arcilloso  y  compacto.  El  agua  de  lluvia,  al  pí>noriM»  en  acotad 
coa  esta  tierra  impermeable,  mantieije,  á  corLísinia  dista 
de  la  sujjüriicie,  un  depósito  iluído  que  eJitra  eil  €7vapai% 
ción  lenta  pero  constante.  De  esa  manera,  el  pie,  frccueu 
mente  desnudo,  recibe  eu  su  planta,  tan  rica  de  expaiisioni 


—  355  — 

nerviosas,  la  acción  de  esa  Inimedatl ,  y  como  el  agua  sea 
acaso  el  mejor  conductor  de  la  electricidad  terrestre,  dicho 
Üúido,  por  corriente  seguitla,  altera  la  economía  da  una  ma- 
nera permanente* 

Para  formar  una  idea  exacta  de  la  situacióu  física  de 
este  Distrito,  limitémosle  con  una  línea  que  gire  por  sus  con- 
tornos. Principiando  por  el  oa-ideiite  hc  conexiona  con  Nneva- 
caramanta  y  Valparaíso,  y  queda  sólo  separado  de  ellos  por 
la  corriente  del  río  Cauca;  por  el  norte  está  en  relación  con 
Santa  Bárbara,  Abejorral  y  Simsón,  teniendo  en  medio  el  río 
Ama;  por  el  firieide  es  iVojiterizo  á  Salamina,  sirviendo  de 
apuración  el  río  San  Antonio  que  desagua  en  el  Arma,  y  por 
oUür  otra  vez  am  Salamina  y  con  Pacora,  teniendo  en  medio 
J^  cordillera  de  Santa  líita  y  los  riachuelos  de  los  Peñoles  y 
Pacora - 

Los  terrenos  comprendidos  en  este  perímetro  son  am- 
PHos,  y,  aunque  moutañosos,  sumamente  fértiles  y  pmpios 
P**ra  empresas  agrícolas.  Si  la  agricultura  no  es  el  ramo  pre- 
^^f en  temen  t43  atendido  por  los  habitantes,  para  el  acrecentar 
'^ícinto  de  su  riqueza  y  l>ienestar,  débese  esto  á  que,  por  un 
*^^lso  cómputo  económico,  loe  aguadeños  piden  la  mayor  parte 
^^  los  arbitrólos  para  su  existencia,  á  la  industria  fabril  de 
'*^  sombreros  de  paja  de  iraca.  Un  rendimiento  semanal  de 
^^^  mil  pesos»  poco  más  ó  menos,  obtenidi>  por  medio  de 
^^la  labor,   resuelve   iemporalnierite  el  problema  de  la  vida 
Risica,  de  un  modo  satisfLictorio  ;  pero  no  hay  que  hacer  fuerza 
de  razonamiento  para  com|)render  que  esta  base  de  riqueza 
pública  es  fugaz  y  precaria.  Muy  oportunamente  nos  ha  hecho 
observar  un  cí>lal>orador  y  amigo,  al  tratar  de  la  geografía  íle 
i*ste  Distrito,   que  todas  las  industrias   de   que  hoy  vive  el 
Estado,  ó  la  mayor  parte  de  ellas,  podrán  desaparecer  una 
tras  otra,  ó  al  menos  dislocarse  de  sus  actuales  centros,  por- 
que asienta  en  la  naturaleza  de  ellas  :  la  minería  por  agota- 
miento de  los  veneros,  el  comercio  por  la  creación  de  puntos 
ili?  tráfico  mejor  colocados,  y  así  para  las  demás.  La  agricul- 
tuiM,  que  pide  á  la  tierra,  herencia   providencial,  todos  bíS 


^  :i56  — 


elementos  para  la  satisfacción  de  las  necesidades  del  hoi 
bre,  está  destinada  a  ser  permanente  y  vivir  en  las  edad« 
tanto  como  la  humanidad  misma  :  lo  demás  es  subalterno 
auxiliar. 

Sin  habkir  de  la  cordillera  central  en  la  parto  que  toca 
Aguadas,  diremos  ijuc  su  orografía  se  reduce  á  la  que  resal 
de  las  ramiíicaciones  secundarías,  tanto  de  la  misma  masa 
montañosa,  como  del  estribo  principal  sobre  cuyo  lomo  d 
cansa  la  cabecera  del   Distrito,   Las  inrmitas  divisiones 
este   contrafuerte,  espiran  en   las  orillas  del   Cauca  y  d 
Arma*  El  ramal  principal  forma  ahajo  del  pueblo  y  hacia 
occidente,  una  profunda  quiebra,  y  se  levanía  luego  en  u 
gran  mole  llamada  alto  de  Tierra  tría  ó  de  la  Mont-ana.  Vien 
después  otra  depresión  y  otro  levantamiento,  conocidos  con 
nombre   de  Tuinbabarreto,  y  mas  adelante,   otra  profunda 
((uieljra  seguida  por  una  gran  montaña  llamada  el  Espinal, 
que  termina  en  la  confluencia  del  Cauca  y  del  Arma* 

Al  río  Pacora  nu  alluyen  fuentes  notables,  sino  las  de 
boral,  San  Pablo  y  la  Castrillona,  y  el  caudal  de  sus  aguas 
completa  con  vertederos  de  poca  significación • 

Al  Arma  alluyen  muchas  corrientes  de  agua^  entre  1 
cuales  las  principales  son  :  Tarcará,  Chorrera,  (luaco,  Po 
I^ito,  yeca,  Notosí,  Oro  y  Naranjo,  De  la  Montaña  y  de  ' 
bal>arretOj  bajan  al  Cauca  los  torrentes  Aldana,  Rayo  y  Cajo 

Los  terrenos  de  Aguadas  son  de  los  más  feraces  del  Estad 
y  varían  de  temperatura  media  desde  las  heladas  serranías 
Tarcará  hasta  las  ardientes  orillas  del  Cauca  y  del  Arma,  Pí 
su  mejor  y  mas  expedita  administración,  está  divido  el  Distri 
en  las  siguientes  fracciones  :  Arma,  I^ito,  Guaimaral,  Gua 
Mermita,  lííoari^iba,  Mesones,  Chorrei^a,  Tarcará,  Santa  Ri 
Viboral,  Castrillona  y  San  Nicolás,  En  cada  fracción  hay 
ó  dos  agentes  de  policía  y  una  ó  dos  escuelas,  según  el  mime 
de    habitantes,  costeadas  por  los  jiadres   de  familia.  En  la 
fracción  de  Arma  hay  un  Inspector  de  policía  con  funciom 
de  Corregidor,  y  tíos  escuelas,  cuyos  directores  son  pagad 
por  el  Estado. 


I 


El  Distrito  se  comunica  directamente  por  caminos  espe- 
ciales, sin  que  en  ellos  se  halle  otra  población,  con  Abejorral, 
Sonsón,  Pensil vania,  Pacora,  Marmato,  Nuevacaramanta, 
Valparaíso  y  Sonta  Bárbara  :  ticno  dos  pasos  en  el  río  Cauca 
denominados  Dona  María  y  la  Triste,  y  algunos  puentes  sobre 
el  río  Arma  en  los  puntos  de  La  Esmeralda,  San  Pedro,  San 
Rafael,  Arenillal,  y  por  ultimo  el  puente  natural  de  piedt*a  en 
la  vía  que  conduce  á  Pensilvania, 

Los  habitantes  de  Aguadas  tienen  su  origen  en  ese  grupo 

de  antioqueños  atrevidos  y  robustos  que  desde  el  principio  de 

este  siglo  comenzaron  a  dominar,  por  la  tenacidad  del  trabajo,  el 

suelo  agreste  y  enmarañado  de  la  parte  meridional  del  Estado, 

Por  mucho  tiempo  han  conservado  los  aguadeños  el  carácter  y 

costumbres  recomendados  por  el  gran  fondo   de  moralidad 

que  contenían.   Hoy  aquella  población  está,  como  todas  las 

otras  de  la  America  latinaren  un  período  de  transición,  cambio 

crítico  que  expone  a  perdidas  y  ganancias;  pero  que  al  fin 

habrá  de  presentar  un  problema  que  se  resuelva  en  bien  de  la 

asociación,  por  el  influjo  Iienefico  de  una  educación  popular 

bien  dirigida. 


Arma.  —  Esta  población,  fracción  de  Aguadas,  fué  fun- 
^^da  con  título  de  ciudad  por  Miguel  Muñoz,  en  el  año  do 

Don  Sebastián  de  Belalcázar  dio  la  orden  para  fundarla, 
*^^tes  del  terrible  drama  ocurrido  en  la  loma  de  Pozo,  cuan- 
^^  8e  dio  muerte  infamante  y  vil  de  garrote  al  conquistador 
Robledo, 

Arma  fué  establecida  sobre  un  campo  ocupado  á  la  en- 

''^cla  de  los  españoles  por  una  gran  tribu  de  indígenas,  á 

T'^ienes  llamaron  arnuidos,  por  la  circunstancia  de  hal>erse 

P^^entado  á  combatir  cubiertos  de  petos,  brazaletes,  collares 

y  Pronas  de  oro  fino. 

Después  de  algún  tiempo  de  haber  sido  hecho  este  esta- 
"^^^imiento,  por  causa  de  la  insalubridad  del  clima  se  trasladó 
'^ ciudad  al  lugar  en  que  boy  existen  sus  restos. 


—  358  — 

Combatió  contra  a<(uoliüs  iiidígeiías  el  célebre  liistoriadof 
peninsular  Pedro  Cieza  de  León,  narrador  ingenuo  du  mu; 
chas  guerras  de  conquista  en  el  Continente  americano,  Est 
notable  personaje  fué  agraciado  por  Rol)ledo  ó  Bclalcázar  oo( 
la  encomienda  de  los  mencionadus  indios,  encomienda  que 
abandonó  bien  prcísto  para  trasladarse  al  Perú. 

La  ciudad  de  Arma  tuvo  efímero  brillo  al  principio  pe 
ser  muy  rica  de  o!'o;  pero  las  malas  intluencias  de  su  suele 
lo  húmedo  y  mefítico  de  su  atmósfera  y  otras  circunslancia 
desíavorables,  fueron  arrojándola  poco  a  poco  en  lamentabl 
postración,  Hoy  se  compone  de  una  agrupación  de  pobrísimos" 
edificios,  y  de  una  corporación  de  pocos  y  enfermizos  habi- 
tantes. 

Población,  1 1 .294  habitantes.  —  Latitud  norte,  5"  3^4? 
—  Longitud  occidental,  T  27'  iíf,  —  Altura  sobro  el  nivel  del 
mar,  S.iflO  metros.  —  Temperatura,  IS'*.  —  Límites  :  coafína 
al  norte  con  Abejorral  y  Sonsón;  al  oriente  con  Sonsón; 
occidente  con  Támesis  y  Valparaíso,  y  al  sur  con  Pacora. 

Filadelfia.  —  La   palabra    con  c|Ué    se  denomina  es 
Distrito,  es  de  urigen  griego  y  está  compuesta  por  dos  e^ 
mentosque  tanto  quieren  decir  como  amor  de  liermanos. 

Hasta  el  año  di*  18í0,  la  selva  virgen  que  cubría  ee 
extensión  de  terreno  estaba  intacta,  y  a(*onteció  entonces  qiií 
unos  señores  Valencias,  Gutiérrez,  Üsorios,  Ospinas  etc, 
procedentes  de  Salamina,  comenzasen  á  explorarla.  Temí 
Osorio,  en  1860,  se  estableció  sobre  el  mismo  punto  en  ql 
hoy  existe  la  población;  pero  no  fué  sino  en  1873  cuan( 
Filadelfia  comenzó  á  tener  vida  civil. 

El  Uistrito  existe  hoy  sobre  los  mismos  punios  en  qaé 
estuvieron    situados   los    indios    Picaras,   cc»nquistados 
Jorge  Robledo.   Esas   tribus  y  sus  colindantes  dependiere 
al  principio,  para  su  administración,  de  la  ciudad  de  Cartaf 
fundada  en  1541  por  el  conquistador  menci(mado    y  ene 
mandada  al  capitán  Suero  de  Nava.  La  crueldad  de  los  esf 
fióles  fué  tal  en  a(iurlla  época,  que  la  raza  indígena  desapai 


—  3S9  — 

tmi  totnlmenle,  t  raro  sería  p<>der  encontrar  al  pi\?sente  algu- 
nas persoüas  de  sangre  pura  inclígeiiít  eiih-e  ios  habitantes 
del  Distrito. 

No  tiene  Filadelfia  lerrenos  sobre  la  cumbre  de  la  cordi- 
llera central ;  pero  sí  los  tiene  altos  en  im  contrafuerte  que  ee 
deprende  de  aquella  enorme  mok%  dirigiéndose  aproxima- 
daraente  primero  al  sur  y  después  al  occidente,  y  que  termina 
m  colinas  más  ó  menos  plegadas  en  un  valle  fronterizo  al 
Caiica. 

Las  cúspides  más  aUas  de  esas  montanas  se  hallan  en 
Istó  alturas  de  Morrón,  Paila^  Cruces  y  Maivá. 

Tres  ríos  principales  bañan  el  Distrito  :  el  Cauca,  el 
Honda,  en  gran  parte  de  su  curso,  y  el  Tapias,  en  su  parte 
bajaümité  con  ÍC|Í|pb-Cada  una  de  estas  tres  corrientes  tiene 
su  respectiva  hcí^Pnidrografica,  y  cada  una  recibe  el  tributa 
de  varios  manaderos,  fuentes  y  arroyos.  Los  torrentes  princi- 
pales son  :  Maiva,  que  desagua  en  el  Cauca;  Tarea,  Santa 
fíosa^  Jardín  y  Despensas. 

El  clima  varía  en  conformidad  con  sus  alturas  sobre  el 
^Weldel  mar.  Encima  de  la  cordillera  es  frío,  templado  en  la 
P^j'te  media,  y  cálido  en  sus  cercanías  al  Cauca. 

El  Distrito  está  compuesto  porcinco  fracciones  :  Ciénaga, 
^-^ntrOj  Morrón,  Aguadita  y  Totuma!.  De  estas  fracciones, 
*^spués  de  la  del  centro,  la  de  Morrón  parece  ser  la  más  im- 
P^rtante,  puesto  que  puede  mantener  una  escuela  elemental 
'^ista  en  que  se  da  educación  á  cuarenta  niños. 

La  parte  fría  es  eminentemente  salubre;  en  la  tem- 
F*lada  no  lo  es  tanto,  pues  causa  por  sus  malas  influencias 
^  producción  del  tuntún,  de  las  fiebres  miasmáticas  y  del 
*^»^/e,  enfermedad  la  última  muy  esparcida  en  aquella  loca- 

'*Cfafcd. 

Los  terrenos  son  por  lo  general  muy  feraces,  y  dan  en 

^^Híndancia  la  mayor  parte  de  las  producciones  tropicales.  El 

^m,   los  frísoles,  el  cacao,  la  yuca,  la  cafta  de  azúcar  y  el 

t^Utano,  son  artícidos  de  primera  necesidad  y  de  producción 

|^>%pontániía. 


—  :í60  — 

La  flora   de  Filadelfia   es  lujosa    y   variada.   Hay 
diferentes  sitios  maderas  adecuadas  para  la  construcción  y 
ebanistería;  plantas  medicinales  y  de  ornamentación;  paste 
naturales  y  cultivados,  propios  para  el  incremento  de  la  in- 
dustria pecuaria. 

El  reino  animal  es  por  lo  general  pobre,  sin  que  pe 
eso  falten  en  el  Distrito  aves  y  cuadrúpedos  de  alguna  impor- 
tancia. 

En  el  reino  mineral  liay  notable  variedad  de  produc- 
ciones, y,  como  principales,  haremos  mención  solamente  de  un 
filón  de  plata  nativa  roja,  de  algunas  vetas  de  oro,  de  varías 
fuentes  saladas,  de  muchas  caleras  y  de  algunos  depósitos 
carbón  mineral. 

El  área  del  lugar  es  reducido,  pero  ¿ien  trazado;  1< 
edificios  son  pajizos,  y  los  habitantes  por  lo  general,  pobi 

Dos  fenómenos  geológicos  notables  deben  ser  moncic 
nados  al  hablar  de  Filadeltla  ;  la  Cueva  del  Nieto,  formada  por 
una  enorme  roca  que  da  sombra  a  una  extensión  de  cerca 
100  metros,  y  un  cuasi  puente  natural  formado  por  el  torrent 
llamado  Despensas. 

Población,  ?, 535  habitantes.  — Límites:  confina  al  norte 
con  Salamina  y  Pacora;  al  oriente  con  Salamina  y  Aranzazu ; 
al  occidente  con  el  Estado  del  Cauca,  y  al  sur  con  Neira* 


Manizales.  —  Bien  sabemos  que  el  escritor  de  Geograf 
debe  llenar  su  tarea  con  inexorable  severidad  científica,  porqi 
de  hechos  y  no  ilc  asuntos*  fantásticos  es  de  lo  que  trata 
importante  ramo  de  los  conocimientos  humanos. 

Al  llegar  á  la  descripción  de  Manizales,  hacemos  al  lectc 
una  rendida  suplica  y  le  pedimos  una  modesta  licencia  pal 
que  nos  permita  entrar  en  el  asunto,  previa  una  ligera  obse^ 
vación  filosófica. 

El  hombre  estudioso  contempla  los  fenómenos,  Jos  oxplica_ 
si  puede  y  hace  sus  deducciones.  Vida  y  muerte;  principio j 
lin  de  los  seres,  de  las  sociedades  y  de  las  cosas.   Asistir  < 
intento  analítico  á  estos  dos  graves  acontecimientos  del  ordi 


—  :m  — 

físico  y  del  oríleii  moral^  es  negocio  sumamente  interesante  y 
digno  de  fijar  en  él  la  más  esmerada  meditación. 

Examinar  la  vida  cuando  principia  es  asunto  de  un  idilio ; 
verla  cuando  termina  es  tarea  elegiaca* 

Decir  que  el  hombre  nace  y  muere  es  deciruna  cosa  inútil, 
por  sor  bien  sabida  de  todos  ;  pero  decir  que  los  pueblos  y  las 
í^aciedades  pasan  por  las  mismas  mudanzas,  es  verdad  un 
poco  menos  vulgar  y  mejor  conocida  por  los  liistoriadores  que 
por  las  masas  populares.  De  todas  maneras,  escudriñar  unoú 
otro  de  estos  fenómenos  es  causa  de  placer  ó  de  pena. 

Cuando  nosotros,  al  pretender  hacer  la  descripción  de  los 
diferentes  distritos  del  Estado  de  Antioquia»  hemos  tenido  que 
ver  las  viejas  ciudades  de  Gáceres,  San  Juan  de  Rgdas  y  Arma 
corao  cubiertas  por  un  sudario,  cuando  hemos  asistido  y  asis- 
timos á  los  movimientos  agonizantes  de  San  Carlos,  Marinilla 
y  Antioquia,  y  cuando  hemos  contemplado  la  situación  esta- 
cionaria de  muchas  de  nuestras  poblaciones,  hemos  andado  en 
íHiestra  labor  con  cierto  frrado  de  timidez  y  abatimiento  de 
fileno  hemos  podido  prescindir.  Por  el  contrario,  cuando  tra- 
bamos de  Mcdellín,  Yarumal,  Andes,  Jericó,  Manizales  etc., 
^^  pluma  corre  con  gusto,  el  pensamiento  va  con  rapidez,  y  la 
^taligencia,  si  no  feliz  en  la  expresión,  se  siente  satisfecha  y 
*^ntra  en  acción  con  placer  y  contentamiento. 

Cuando  tratemos  deSalamina,  liaremos  el  sucinto  cuadro 
^o  lo  que  era  á  principios  de  este  siglo  una  gran  parte  de  lo 
Ivie  es  ahora  el  Departamento  Sur  de  nuestro  Estado.  Apun- 
*^mos  al  presente  que  lo  que  tocaba  á  la  provincia  de  Quim* 
*^sya,  en  lo  que  es  hoy  el  floreciente  distrito  de  Manizales,  se 
•^aliaba  hasta  mediados  de  la  cx^nturia  (jue  corre,  en  el  mismo 
astado  de  aislamiento  y  soledad  en  que  lo  dejaron  después  de 
la  Conquista. 

En  el  año  de  1832,  el  circuito  que  se  extiende  á  la  parte 
meridional  de  Salamina  era  casi  totalmente  desconocido  para 
los  antioqueños.  Se  sospecliaba  en  él  la  existencia  de  una  rica 
salina,  y  en  indagación  de  ella  fueron  allá  los  señores  Fer- 
nando Henao  y  Manuel  Estrada,  quienes  la  descubrieron  en 


:m 


el  punto  llamado  Gnacaica,  El  Sr.  Elias  González»  propi 
de  los  terrenos,  no  dio  por  entonces  gran  importancia  á  e 
precioso  hallazgo,  por  cnanto  una  ley  de  la  República  pese 
vaba  para  la  Hacienda  nacional  las  minas  de  esta  clase.  M 
tarde»  en  IS'lSj  la  ley  íué  reformada,  y  los  propietarioe  d< 
terreno  fueron  declaividos  <lLieños  de  las  fuenle?^  saladas, 

Marcelino  Palacio,  companero  de  González,  estuvo  en- 
cado de  hacer  el  primer  establecimiento  para  la  elaboración 
la  sal  de  cocina  en  los  manantiales  descubiertos.  Uniendo 
con  el  descubridor  Henao,  Palacio,  joven  en  aíiuella  époc 
robusto,  emprendedor  é  inteligente,  estableció  trabajos  inidi- 
mentarios  que  no  alcanzaron  por  entonces  notable  desarroll 
Como  puntO'  auxiliar  para  la  empresa  y  como  sitio  de  grand 
esperanzas  agrícolas,  determinó  González  hacer  la  fundací 
de  Neii*a,  no  en  el   sitio   en  que  está   hoy  la  cabecera  del 
Distrito,  sino  en  Neira -Viejo,  próximamente  cercano  á  G 
caica. 

En  calidad  de  directores  del  famoso  estal)iecímientr> 
Marmato,  existían  en  atpiel  rico  mineral,  entre  otros  n*>tabli 
europeos,  los  do8  hermanos  Carlos  y  Guillermo  Degenlian 
expertos  ambos,  yambos  naturalistas  distinguidos.  Desde 
establecimiento  de  Marmato,  colocado  sobre  el  flanco  ortent 
de  la  cordillera  occidental  de  los  Andes  colombianos  y  on  te 
torio  del  Estado  del  Cauca,  se  divisa  durante  los  días  despcj 
dos  y  en  las  n<iches  aknnbradas  por  la  luna,  el  vasto  y  niagnJ 
fico  panorama  íorjnado  por  ese  trozo  de  la  cordillera  andi 
del  centro,  al  frente  del  estublecimienbj  indicado,  con   una 
ligera  desviación  hacia  el  sur-sudeste,  en  donde  queda  Jijnit<i 
por  las  formidalíles  alturas  tie  la  mesa  de  Herveo,  la  argentii 
nevera  del  líuiz  y  las  cimas  diamantinas  de  Santa  Isat>eL  En 
tiempo  (i  que  ñus  referimos,  e!  aspecto  solitario  y  salvaje  de 
flnrcsta  virgen  y  las  encumbradas  eminencias  de  la  paramera, 
debieron  de   llamar  la  atención  de  los  jóvenes  Degenharrftt 
quienes  concibieron  el  pensamiento  de  emprender  un  vía 
cienlllico  por  esos  lados. 

El  joven  Palacio^  después  de  sus  primeras  excursiones 


Ji-    " 

I 

1^1 


—  :í6:í  — 


íurde  Salaniina,  había  fijado  su  residencia  en  la  vieja  ciudad 
de  Santiago  de  Arma.  Estando  en  ella,  reribin  una  carta  de 
D.  Carlos  Degenhardfc  en  la  que  le  invitaba  para  hacer  una 
ascensión  al  Ruiz  en  su  compañía.  Aceptada  la  ín\itación  y 
tomando  por  guía  á  un  señor  Hurlado,  se  hizo  el  viaje  de  expío* 
ración  por  aquellos  atrevidos  viajerosj  de  la  misma  manera  en 
queso  hacían  las  cxpediciunes  españolas  durante  la  Concjuista  ; 
esciecír,  venciendo  his  dificultades  de  la  selva,  la  ofrecida  por 
la  impetuosa  corriente  de  loa  ríos,  y  la  no  menos  grande  de  un 
difícil  ascenso  por  las  breñas  casi  verticales  de  aquella  colosal 
montaña. 

Allanados  los  primeros  obstáculos,  los  caminantes  llegaron 
á  la  gran  mesa,  y  torciendo  luego  al  sudeste  escalaron  la 
nevera  por  el  flanco  occidentaL 

D.  GuillermoDegenhardt,  provisto  de  instrumentos  de  pre- 
cisión matemática,  hizo  las  primeras  observaciones  científicas 
^obre  aquellas  alturas  desiertas,  mientras  el  señor  Palacio, 
^<^i\  su  arrojo  de  sólido  montañés  antiorjueño,  asentó  la  planta 
^ohreel  borde  traquítico  de  aquel  inllamado  volcán. 

De  las  observaciones  del  señor  Degeiihardt,  poco  ó  nada 
'^^Tiios  visto  hasta  ahora.  La  mirada  certera  y  práctica  de 
-  alacio  anduvo  con  mejor  fortuna.  Desde  la  cima  de  la  montaña 
desde  las  cumbres  de  aquella  masa  colosal,  vio  que  hacia  el 
^^iden te  se  desenvolvía  un  rico  territorio  compuesto  de  pía* 
^Os inclinados,  quiebras  y  colinas  rtc  gracioso  aspecto,  Todí) 
^^lel  circuito  prometía  por  su  üsononna  una  extraordinaria 
^racidad.  Palacio  acababa  de  ver  lo  que  más  de  tíos  siglos 
^tites  los  capitanes  Mendoza  y  Maldonado  habían  recorrido  y 
-Xplorado  para  dejarlo  en  el  abandojio. 

Vuelto  á  su  residencia.  Palacio  invitó  á  Alberto  Londoño 
á  Nicolás  Eclieverri,  con  el  fin  de  emprender  circunstancia- 
lamente  el  estudio  de  lo  que  había  descubierto,  no  sólo  con  el 
objeto  de  buscar  suelo  de  pan  sembrar,  sino  oon  el  de  descu- 
iirir  i'icas  minas,  mira  primordial  de  todo  antioqueño  al  aco- 
[meter  operaciones  de  esta  especie* 

Reunidos  los  tres  individuos   indicados,  touTaron  el  ca- 


10  de  Giiacaica,  y  desde  la  Salina,  torciendo  al  sur-sudeste, 
'avesarrm  bosques  arrogantes  formados  por  las  más  aventa- 
lítas  especies  vegetales,  entro  las  cuales  el  cedro  y  la  palmera 
e  cx:*ra  descollaban  de  una  manera  vintosa  é  imponderable. 

Dejanflo  la  corriente  del  Guac^ica,  siguieron  las  agu<\s  de 
[m  liacluiclo  tributario,  hasta  llegar  a  una  superficie  casi  ni- 
helada  en  la  Ijase  misma  de  la  moniaña.  Detuviéronse  en 
aquel  punto  por  iiabcr  hallado  en  él  indicaciones  auríferas,  y 
cataron  diez  pesos ;  pero  detenidos  por  la  escasez  de  alimentos, 
contonláronse  con  l)auNzar  la  corriente  de  agua  con  el  nomlirc 
de  Olivares,  por  dos  arboles  de  ese  nombre  que  enc^)ntrarott 
soljre  el  puntci  do  su  indagación  metalífera. 

De  Olivares  tiraron  al  sudeste  y  dieron  con  otro  riacliuelo 
a  que  pusieron  por  nombre  Man  Ízales,  por  contener  su  lecho 
grandes  fragmentos  de  una  roca  llamada  innni  por  los  mine- 
ros dv\  |)aís,  y  sieaíta  granitoide  por  los  geólogos* 

De  Man  Ízales  siguieron  al  occidente  por  la  ceja  en  que 
hoy  está  la  ciudad,  selvática  entonces,  halagadora  para  ulte- 
riores empresas,  y  por  el  Guineo  regresaron  á  Neira,  vencidos 
hasta  cierto  punto  por  las  dilícultades  del  terreno,  y  sobre  l4)do 
por  la  falta  de  víveres, 

En  el  año  de  1848^  había  crecido  un  poco  el  niimen>  de 
los  buscadores  de  riqueza  eíi  lo  que  es  hoy  este  Distrito ;  mas 
á  la  sazón  seguíase  un  pleito  entre  González  y  Salazar,  con  los 
que  pretendían  fundar  una  población,  por  la  propiedad  do  los 
terrenos. 

Acompañado  de  varios,  emprendió  el  señor  Palacio  una 
nueva  exploración  con  el  intento  ya  de  echar  los  fundamentot? 
de  im  pueblo*  Fin  esta  vez,  andancio  con  mayor  atención,  que- 
daron los  viajeros  más  y  más  encantados  de  la  riqueza  del 
suelo  y  del  lujoso  carácter  de  la  vegetación.  Quisieron  al  prin- 
cipio establecarse  en  Olivares;  pero  hallando  inconvenienlcs 
para  ello^  pretendieron  hacerlo  sobre  la  serrezuela  cercana  al 
riachuelo  de  Manizales.  La  falta  de  agua  los  ai'rojó  de  e@Q  ^ 
punto,  y  aunque  nu  fuese  de  ronsideración  la  ((ue  había  en  el 
sitio  ocupado  ahora  por  la  ciudad,  resolvieron  deíinitivíunenbi 


, 


—  3G.1  — 

lijarse  en  él, por  cuanto  les  ofrecía  notables  y  evidentes  ventajas. 
El  camino  que  gira  para  el  Cauca  pasa  por  allí;  el  que  viene 
M  Tolinia  y  CuucUnamarca,  llega  á  la  ciudad  por  el  oriente;  y 
para  comunicarse,  pasando  el  Cauca,  con  el  Municipio  ó  pro- 
vincia do  Toro  y  con  el  A  trato,  puede  establecerse  otro  que, 
fuera  de  la  natural  extensión  del  comer'cio,  de  campo  abierto 
para  navegar  el  caudaloso  río  del  Darién  y  poner  la  parte  sur 
de  Antioíjuia  en  contacto  con  el  mar;  es  decir,  con  todo  el 
niundo.  Demás  de  eso,  el  suelo  fértil  y  el  paisaje  Heno  de  ma- 
jestad y  esplendidez,  daban  á  la  localidad  un  realce  sorpren- 
dente  y  magnítico  :  la  hoya  del   Cauca  al  occidente,  la  gran 
^'^^rdillera  occiderdal  al  frente,  la  quebrada  del  Cbincliiiuiíd  píe, 
y  al  éste  V  sudeste  la  mesa  de  Ilerveo,  el  nevado  del  lluix  v  los 
picachos  plateados  de  Santa  Isabel,  Numerosas  colinas  daban 
í^'^i'áctcr  doblado  y  abrupto  al  sitio  en  que  se  iba  á  edificar ;  mas 
^i^   duda  el  Jefe  del  proyecto  y  sus  compañeros  sabían  que 
^orria^  sin  dejar  de  ser  la  señora  del  mundo,  está  asentada 
sol^£.^»  las  siete  colinas  tradicionales. 

En  tal  virtüdj  procedieron  á  descuajar  el  bosque,  a  dcniar- 
*^^^  la  plaza  que  debía  ser  y  es  hoy  de  Bolívar,  y  a  señalar  sola- 
ro^  para  los  pobladores. 

La  primera  casa  pajiza  se  hizo  en  una  de  las  esquinas  de 
*^  l>laza,  por  Esteban  Escobar,  y  la  primera  de  tapias  y  tejas 
*-^^  otra  de  las  esípunas  de  la  misma  plaza,  por  el  fundador 
^"í>or  Palacio. 

En  1850  fué  erigido  el  Distrito  cojí  el  nombre  de  Ma- 
^^^Ciles,  pues  aunque  l^alacio  quiso  que  se  llamara  Pales- 
^^*^^,  la  Legislatura  no  lo  dispuso  así,  y  optó  por  el  primer 
M  ^*>nibre  en  atención  á  la  abundancia  de  la  roca  líuiní  en  los 
^—  *^^^^dedores, 

^V  Una  vez  que  el  Distrito  tuvo  Alcalde  y  Cabildo,  se  perfec- 

cionó legalmente  la  adjudicación  de  los  solares,  y  tres  puntos 
fueron  designados  para  las  plazuelas  de  Colón,  Sucre  y  Cór- 
doba. 

No  hay  en  la  líupública  una  población  que  se  haya  desen- 
vuelto con  más  rapidez  que  Maoizales;  es  acaso  la  sola  que 


—  3m  — 

liaya  progresado  á  estilo  de  las  nuevas  ciudades  norte-ame 
canas  • 

Antes  de  dar  utia  idea  rápida  del  modo  en  que,  como 
encanto,  esta  ciudad  ha  recorrido  el  períoflo  de  su  niñez  pt 
hacerse  de  repente  joven  llenn  tle  alien  tu  y  porvenir,  bosqueja- 
remos la  fisonomía  material  de  su  territorio  de  la  manera  ináí 
concisa  que  nos  sea  posible  haoc^rlo.  ^ 

El  río  Chinchina  señala  en  su  curso  una  parte  del  límillf 
sur  ilel  Estado  de  Antioquia  con  el  del  Cauca*  ^ 

El  río  Guacaica  Umita  el  Distrito, al  setentrión,  con  cl" 
Neira,  y  tiene  su  nacimiento  en  la  parte  alta  de  la  cordillera 
central.  Acaso  el  río  Blanco,  que  se  reconoce  como  tributa^ 
del  Guacaica,  íorme  la  corriente  más  notable  por  tener  su 
gen  á  mayor  distancia  y  a  m-iyor  aliara;  mas  el  prime 
i-eunido  con  el  segundo,  continúa  su  curso  de  un  modo  a^ 
logo  al  Chinchina,  y  con  él  desaírna  en  el  Cauca,  El  í  Uiacat 
la  cordillera  central  en  su  parte  correspondiente  y  el  Uhincluf 
forman  im  triángulo  ancho  hacia  el  oriente^  angosto  earrouU 
á  Morrogordo,  y  cuyo  vértice  en  ángulo  aguilo  queda  cerca 
la  orilla  del  Cauca. 

El  riachuelo  ílel  riuz  y  el  de  Olivares  desembocan 
Guacaica,  y  los  de  Manizales,  el   ÍJosario  y  Manzanares, 
Chinchinií.  Eslos  últimos  á  su  turno  son  formados  por  ot 
de  menor  importancia»  que  no  mencionamos  por  no  salir] 
los  límites  naturales  de  esta  descripción. 

Las  montañas  principales  del  Distrito  son  : 

La  do  la  Elvira>  estribo  de  la  central,  cuya  direccü 
occidente  es  casi  uniforme  hasta  el  sitio  en  que  estíi  la  ciudl 
De  allí  en  adelante  se  raniilica  como  los  pliegues  de  un  abaí 
Una  rama  va  hacia  la  villa  de  iMaríaj  y  otras,  con  los  nomt 
de  San  Antonio,  Tablazo^  Caballo,  Aguabonita  y  Naranjo,^ 
hacia  hi  parte  baja  del  Chinchina,  en  diivcciún  á  San  Fr 
cisco*  Otro  ramal  conocido  con  el  nombre  de  La  Linc 
del  Morro,  muere  rlespués  de  formar  en  el  moílio  el  plano^ 
laCabafla. 

LicordilleraóiaontaííueladelGuamocstáentrcülriachi 


—  3Ü7  — 

<lc  Olivai'ca  y  cl  del  Guz.  Una  parte  de  la  cordillera  central 
forma  el  pái-amo  de  Aguacatal, yes  la  más  culminante  del  Diíi- 
tinto.  Corno  arrugas  terrestres  bajan  del  páramo  hacia  Chia- 
chiná.  Olivares  y  Guacaica,  varios  contrafuertes  de  la  ísieiTa 
principal;  y  para  terminar  el  relieve  de  la  comarca^  agregare- 
naos  É>ólo  que  hacia  la  parle  baja  liay  eminencia^  notables,  que 
tíe  dominan  desde  los  puntos  culminantes  situados  al  oriente 
«Id  Distinto, 

Después  de  lo  dicho,  sei*á  fácil  comprender  que  la  ciudad 

ílc  que  tratamos,  colocada  en  parle  sobre  una  colina,  doniiua 

como  desde  un  Ixtlcón  la  hoya  ludrográlica  del  Cliinclnná  y  la 

^'íl'ade  María,  Tomando  esta  posición  estratégica  como  punto 

<Je  partida  y  atendiendo  á  que,  hacia  el  occidente,  el  territorio 

^quebrado  y  tlesigual,  y  a  que  al  sur  está  protegido  por  la 

profunda  hondonada  del  i"ío  Cliinchiná  y  las  laidas  escabrosas 

^^  la  montaña,  mientrtis  que  al  norte  lo  está  por  el  río  Guacaica 

y  por  el  Estado  entero,  so  cojuprenderá  láeilmente  que  Mani- 

íu^ales  es  ana  plaza  fuerte,  defendida  ]mr  la  naturaleza  y  11a- 

'^^^cLa  por  su  posición  á  sqv  con  frecuencia  un  cuartel  general 

pai*£|,  j^  defensa  del  lustado  ó  [lai'a  la  del  Gobierno  general, 

cUíiii^lo  por  causas  bélicas  pueda  ser  tomada  con  anticipación  y 

P**o$iti  en  perfecto  estado  de  defensa.  Los  acuniecimientos  que 

^  'lUn  veriíicado  hasta  la  época  presente,  evidencian  la  iinpur- 

^^cja  iniUtar  de  este  baluarte  autioqueño. 

Jklanizales  en  el  principio  de  su  fundación,  y  en  los  años 
P^*oxiinamen te  trascurridos  después  de  ella,  prosperó  con  in- 
^^^^íble  velocidad.  El  suelo  sobre  que  descansan  sus  eíhücios  es 
***^  Carácter  esencialmente  plidónico,  formado  por  estratificacio- 
^Hi%  ^j^  lava,  i>raeba  cierta  de  las  periódicas  erupciones  del  liuiz. 
^  ^^ajando  en  la  nivehu.ión  del  ten^eno  para  hacer  los  edilicios, 
^^e  con  exactitud  el  paralelismo  concordante  de  estos  depó- 
**^to§s  volcánicos;  y  si  se  compara  t4  tiempo  que  debe  haber 
^^^^currido  entre  la  formación  de  una  y  otra  capa,  y  se  atiende 
^  fjuc  desde  la  Cnnquií^ta  no  se  tiene  noticia  de  una  erupción 
'i^Jlable  que  haya  podido  formar  otra  nueva,  se  vendrá  en  co- 
nocimiento deque  no  es  desde  ayer  cuando  el  volcán  está  coló- 


cado  en  su  puesto,  y  de  que  no  es  reciente  la  formación  del 
terreno  que  sirve  de  base  a  la  ciudad  de  que  tratamos.  Tam- 
bién se  vendrá  en  conocimiento,  y  esto  es  más  grave,  de  que  la 
lloreciente  ciudad  al  divisar  el  humoTlel  cráter,  al  contemplar 
los  ásperos  trozos  del  terreno,  al  pisar  las  escorias  de  sus  pla- 
zas y  calles,  al  sentir  los  tremulentos  vaivenes  de  su  territorio 
y  al  oir  los  zumbidos  subterí*áneos  que  perturban  su  sueño,  no 
debe  reposar  con  muclia  tranquilidad  porque  divise  á  la  lejos. 
la  faz  plácida  y  sosegada  de  la  argentina  montaña,  pues  sii^ 
calma  exterior  no  se  hermana  con  la  inflamada  agitación  de= 
sus  entrañas  (1). 

No  es  posible  enumerar  uno  á  uno  todos  los  pimto^  vn^ 
progreso  que  ha  efectuado  Manizales  en  los  treinta  y  dos  año 
de  su  existencia,  porque  es  tan  crecido  su  número,  que  I 
enunciación  sola  traspasaría  los  límites  del  cuadro  que  n 
proponemos  bosquejar 

Los  edificios,  que  en  los  i)rimeros  años  eran  de  ebtacci? 
clavadas  con  tejido  de  caña  y  Üerra  amasada,  y  tediados 
paja,  han  alcanzado  gradualmente  notables  y  hasta  nia¿ 
ücas  proporciones.  Y  no  es  poco  el  mérito  de  haber  alcanza* 
esto,  por  cuanto  la  remoción  de  tierras  para  montar  las  c 
y  para  hacer  transitables  las  calles,  ha  sido  asunto  consumid 
de  enorme  cantidad  de  fuerza  material. 

Está  actualmente  en  cojistrucción  una  vía  carrotera  qi 
arrancando  de  la  plaza  princiiial,  tlebe  fenecer  en  la  base  d 
la  cordillera,  por  donde  sigue  uno  de  los  dos  caminos  qo-* 
comunican  á  ManizaU^s  con  el  Estado  del  ToUma. 

Esta  en  proyecto  la  conducción  al  centro  del  lugar,  á^ 
agua  potable,  elemento  escaso  por  ahora,  que  le  será  degrait¿-^ 
de  auxilio  para  su  crecimiento  ulterior,  y  sobre  todo  paral^^ 
conservación  de  la  salud,  la  cual  aun  .sin  esta  circunstanctae^^ 
satisfactoria,  por  ser  aquellos  campos  de  tradicionales  oalí  — 
datles  salutíferas. 

Fuera  de  planteles  de  educación  rural,  hay  en  ha  ciudad 

(If  Después  ác  Ciicrítg  lo  iillíi)io«  hemos  sahido  r]Uo  U  cíucIíkJ  tm  «ido  c%m 
lotaltnonli»  arruiimtlti  pur  un  espanloso  ktrreinolo.  ^3-3 


.2¡éJ 


—  369  — 


escuelas  superiores  y  elementales,  ocho  públicas  y  privadaíí,  y 
Jos  colegios  para  la  enseñanza  secundaria,  ramo  bien  dirigido 
m  cuyo  campo  se  coseclian  ricos  frutos ;  hay  una  imprenta 
bm  servida,  y  un  Banco  que  goza  de  gran  crédito.  La 
sociedad  es  selecta  y  recomendable  por  la  cultura  de  sus 
nianeras  y  por  su  moralidad* 

Hay  un  regular  templo,  un  buen  cementerio,  y  en  fin,  un 

vecindario  robusto,  emprendedor,  heroico  en  el  trabajo    y 

Jieno  de  nobles  aspiraciones.  Por  sus  elementos  propios,  por 

«us  ingentes  recursos  y  por  sus  condiciones  peculiares,  este 

¿>Ííi>trito  es  el  segundo  de  Antioquia  en  importancia,  y  uno  de 

ios  mas  aventajados  de  la  liepüijlica. 

El  tráfico  comcíxial  es  valioso  en  la  actualidad,  y  se 
hace  con  el  interior  del  Estado,  con  el  Tolima,  Cundinamarca 
y  el  Cauca.  Muchas  casas  de  comercio  introducen  sus  géneros 
^  la  plaza  directamente  de  Europa.  El  trafico  menor  se  efectúa 
<Kiii  loí^  productos  lie  la  agricultura,  y  tanto  éste  como  la  sub- 
*5*iístencia  délos  habitantes,  se  obtienen  por  lagran  producciún 
^o  nia/z,  frísoles,  plátano,  arroz,  trigo,  cacao,  caña  de  azú- 
^^r  otc.,etc* 

Muchas  curiosidades  naturales  pueden  ser  estudiadas  en 

^HfQ  Distrito.  La  diversidad  de  paisajes,  que  desde  la  ciudad 

^Tiisma,  y  desde  los  puntos  salientes  que  la  dominan  puetle 

^^ntemplar  el  observador,  es  verdaderamente  maravillosa  por 

^Usmultiplicadú«  y  sorprendentes  contrastes.  Sin  hablar  de 

^ás  impresiones  que  de  las  que  de  una  manera  sublime  con- 

*>iueven  la  sensibilidad  en  aquella  parte,  mencionaremos  sólo 

^1  cuadro  mágico  exhibido  por  los  picos  novados  de  Santa 

lí^abel  y  el  liuiz,  en  cíDmbinación  con  la  protunda  y  tórrida 

hoya  recori*ida|>or  el  Cauca  ;  golpe  de  vista  espléndido  de  un 

Jado,  é  impresión  singular  de  otro,  pues  en  medio  de  la  zona 

tropical  se  tienen  sóbrela  cabeza  los  fríos  hiperbóreos  del  jíolo, 

y  los  ardores  sofocantes  del  Senegat  y  do  la  Cafrería,  baj*)  los 

pies. 

Hay  en  las  cercanías  de  Manizales  termas  notables,  scjne- 

jantes  en  todo  a  las  que  rodean  el  Pusambío  en  las  faklas  del 

24 


370 


Puracé  y  en  las  clásicas  tierras  úo  los  Coconuco^  y  de  los  Palé- 
taraes  en  el  Estado  fiel  Cauca.   Estas  aguas  minerales  pi 
meten  grandes  esperanzas  de  salud  á  las  veniíieras  gonei 
ciones.  El  azufre,  el  aluminio,  el  liierro,  el  cromo  y  el  potaatv^ 
parecen  entrar  como  base  de  su  composición  en  diversas  coij 
binaciones. 

Población,  14/003  habitantes.  —  Latitud  norte,  5**  ü'H 
—  Longitud  occidental^  P  33' 10"*  —  Altura  sobre  el  nivel  del ' 
mar,  2.140  metros,  —  Temperatura,  17**. —  Límites  :  conllna 
al  norte  con  Ncira;  al  oriente  con  el  Estado  tlcl  Tolima;  al 
occidente  con  el  del  Cauca,  v  al  sur  con  el  mismo. 


'aie- 

i 

'i 


Neira.  —  Los  exploradores  de  los  terrenos  y  funda-' 
dores  de  Manizales,  fueron  los  individuos  que  al  pasar  jior^ 
estos  parajes,  contribuyeron  á  fundar  la  cabecera  de  este  Dis*-* 
trito.  ^ 

\erdad    es  que  la   creaciiin  de  Neira- Viejo  tuvo  lugSi 
entro  1842  y  1843,  por  orden  y  disposición  de  D.  Elias  Griif 
zález;  pero  también  es   cierto  qm- rl  primer  estahlecimfei 
de  tal    noml>rc,   heclm  para  facilitar  la   elaboración    de 
en  el  ( Uuaoo,   tuv(3  lugar  más  tarde,  poco  más  ó  menos  Qt 
año  de  tHi4,  ruando  seecbaban  los  fundamenlos  de  Manfi 
les,   para  ponerlo  en  el  sitio  en  que  lioy  esiá,  al   pie  y  Is 
uíúental  de  un  alto  cerro  de  temperatura  agradablemente 
y  tónica. 

La  erección  delinitiva  de  Ncira  en  disti'ito  fué  decreti 
por  el  Gobernador  de  Antioquia,  general  Juan  .María  (tóiir 
y  sus  primei'os  pobladores,  Marcelino  Palacio,  Carlos, 
nantlo,  Manuel  y  Pedro  Ilolguíii;  Cornelio  y  AnlonioMí 
Nicolás  González  y  otron  procedentes  de  Salamina,  Pácor 
Sonsón,    Abejorral  y  de  varios  pueblos  más  del  centro < 
Erttadí». 

{  orno  todas  las  poblaciones  cercanas  n  otras  ile  moj 
imporlancia,  Neira  se  ilesenvuelve  lentamente,  por  esta 
hasta  cierto  punto  bajo  la  tutela  de  Manizales.  Además,  laluf 
grafía  favorece  poco  a  la  cabecera,  por  liallarse  éstacn  una  rt 


—  371  — 


cicla  laida  que  no  reúne  los  reciulsitos  precisos  para  llegar  con 
rapidez  á  estailo  Ilüreciente,  Neira  tiene  poca  agua,  y  carece 
de  baíios  y  de  paseos  públicos,  difíciles  de  establecer  por  lo 
doblado  delí^uelo. 

La  cordillera  Cüuti^al  colonibiatia  dojiiÍ2ia  el  Distrito  bacia 
^l  oriente  y  está  dispuesta  en  ttireccióii  de  bur  á  norte.  Las 
principales  ramificaciones  de  ella  son  ;  la  cuchilla  del  Cardal, 
^^  «Je  Pan  de  Azúcar  y  la  del  líoble.  Todas  tres  se  dirijion  de 
^^t^á  oeste  y  tienen  por  alturas  principales  :  Parados,  Cardal, 
*^<=*ljle  y  Gregorita.  Más  que  valles,  hay  entre  estas  nioidañas 
^^ofundas  quiebras  y  esti-echas  cañadas.  El  punto  de  arranque 
^  este  trozo  de  la  coi'diüera  llamada  Musa,  Jjiíurcación  de  la 
cieaa  principal,  tiene  el  nombre  de  Quebradanegra ;  un  poco 
^*^^253|)ué8  se  parte  en  el  sitio  de  Divisa,  y  las  dos  ramas  subal- 
^^•uas  que  resultan  de  la  bifurcación,  terminan,  una  al  sur 
^>  üuacaica,  otra  al  norte  cerca  del  río  Tapias,  dejando  eu 
^^^iio  de  ellas  el  asieido  en  í[ue  estuvo  Neira-Vieju.  Sun 
^^tos  dos  ramales,  los  apellidados  por  los  vecinos  con  los 
hombres  de  Barcinal  y  Gregorita.  Extinguidas  bacia  el  occi- 
^^íile  estas  dos  cordilleras,  prolóngase  el  territorio  de  Neira 
''^Usta  la  ribera  derecha  ilel  Cauca,  perfectamente  nivelado,  y 
Constituye  un  circuito  sumamente  feraz,  en  donde,  entre  otros, 
^c*  hallan  ubicadus  los  pinjiílies  cortijos  llamados  Colonia  y 
-arabia. 

Las  aguas  principales  que  fertilizan  y  refrescan  el  Distrito, 
da  los  ríos  Guacaica  y  Tapias  :  uno  y  otro  tienen  su  origen 
^nla  cordillera  central,  y  en  parte  que  sirve  de   límite   al 
^listrítode  Manizak-s.  Corrx*  el  primero  de  levante  a  ponieide 
>' derrama  sus  aguas  en  el  Cltincliiiui,  líl  Tapias  corre  en  la 
Hiisnia  dirección  y  desagua  eu   el  Cauca.  Al  Guacaica  caen 
por  la  derecha,  y  de  terrenos  de  Neira,   los  siguientes  ria- 
chuelos :  San  Pablo,  Sau   Pedro,  Han   Juan,    San   Narciso, 
Quebradanegra,  Gallinazo,  Guineo  y  Cascarero^  corrientes  de 
agua  considerables  eu  su  mayor  parte.  El  Tajjias  recibe  por 
su  margen  dereclia  los  raudales  Uvital,  Tareas  y  la  Honda,  y 
por  la  izquierda,  S;ui  Pedro,  Santa  Isabel,  Dantas  y  Laurel. 


—  372  — 

ügsenibocan  en  el  Cauca  los  riachuoloH  Hut^^iiavista  y  Llano- 
grande,  un  poco  notables  por  el  caudal  de  sus  aguas* 

Merecen  mención  especial,  entre  estos  riachuelos,  el  de 
Tarcas,  atravesado  por  el  camino  del  Estacto,  circuido  por 
altas  breñas,  quiebras  profundas,  y  con  disposiciones  de 
terreno  propias  para  hacer  de  él  un  excelente  punto  de 
defensa  militar,  y  el  de  Banfa  Isabel  adornado  por  una  honitri 
cascada. 

Entre  Tareas  y  Tapias  est^í  la  cordillerita  de  Pan  de 
A/.úcar,  célebre  por  su  graciosa  hechura  y  por  su  interesante 
punto  de  vista. 

Los  terrenos  de  Neira  son  feraces  cuino  lo  son  casi  todos 
los  que  deinuran  sobre  la  falda  occiílental  de  la  cordillera  del 
Centro,  Puede  decirse,  sin  exageración  alguna,  rjue  toda 
semilla  propia  para  germinar  en  los  divemos  sitios  de  los  tró- 
picos, nace,  crece  y  fructifica  allí  con  prodigiosa  lozanía. 
La  vegetación  natural  es  lujosa  :  hay  en  sus  Ijosques  variadf>s 
vegetales,  y,  entre  ellos,  roble,  cedro,  arenillo,  laurel  y  gran 
diversidad  de  maderas  de  construcciun  y  de  el)anisfería.  En 
sus  quebrados  campos  cultivan  con  esmero  maíz,  trigo,  trébol, 
para,  cebada,  arroz,  linaza,  anís,  cacao,  café,  tabaco,  plátano, 
patatas  y  yuca.  La  cafla  de  azúcar  se  beneficia  con  atención 
y  en  escala  proporcionalmente  íri^ande  para  dar  bastante 
panela,  con  el  auxilio  de  máquinas  movidas  por  el  agua.  Hay 
alguiTOs  árboles  frutales  como  aguacates,  nian.iros,  nai*anjiw 
y  chirimoyos.  Todos  estos  productos  de  industria  agrícola 
abastecen  el  Distrito  y  dejan  un  residuo  suficiente  para  man- 
tener trafico  comercial,  no  sólo  con  los  distritos  vecinos,  sino 
cun  el  Tolinia  y  el  Cauca. 

El  clima  tfe  Neira  tiene  variados  climas  :  alturas  suma- 
mente frías,  escarpas  y  cañadas  de  suave  temple,  y  vegas 
cercanas  al  Cauca,  donde  el  calor  es  insoportable.  Los  climas 
cálidos  son  generalmente  malsanos»  los  templados  de  regu* 
lares  inlluencias,  y  los  fríos  en  alto  grado  salutíferos. 

Se  cree  que  hay  en  el  Distrito  minas  de  sedimento  y  di* 
lilón  que  contienen  oro  y  plata  ;  pero  basta  hoy  no  se  trabaja 


_  373  — 

ninguna.  Fuentes  saladas  hay  siete  en  elaboración,  quepro- 

tluren  semanal mente  por  lórmino  medio  280  arrobas  de  sal. 

La  industi'ia  principal  consiste  en  la  ganadería.  Hay  dehesas 

bastantes  para  la  crianza  y  cebo  de  ganados.  Las  vacas  de 

Neíra  llaman  la  atención  por  su  tamaño,  y  sobre  todo  por  la 

abunilancia  de  su  lechu.  El  suelo  es  propio  para  la  producción 

dc»I   ganado  cal)allar;,  lanar  y  de  cerda;  pero    estos  últimos 

^e  hallan  aún  en  coito  numero.  Hay  pocas  pero  excelentes 

muías. 

El  carácter  general  del  pueblo  es  manso,  sin  que  por 
<^sto  deje  de  cundir  la  mala  semilla  en  reducidos  grupos.  El 
^'^rnedio  para  tal  daño  vendrá  de  la  educación. 

El  Distrito  esta  dividido  en  once  fracciones  :  Cardal,  Mesn, 
^  1* im borazo ,  Quebradanogra  ,  San  Narciso ,  Pueblo-rico, 
'liguerón,  Gregorita,  Buenavisla,  Aguacatal  y  I*oblado. 

Población,  8.UG0   habitantes. —  Latitud  norte,  S^ITS". 

Longitud  occidental,  1**  32'  52".  —  Altura  sobre  el  nivel  del 

^^^^r,  1.941  metros.^ — Temperatura,  19°.  —  Límites  :  confina 

^^    norte  con  Aranza/Ai;  al  oriente  con  el  Estado  del  Tolima; 

^1  occidente  con  el  del  Cauca,  y  al  sur  con  Manízales, 

Pacora*  —  De  todo  lo  que  se  refiere  a  los  indios  Pacoras 

^  t^aticures  y  á  sus  vecinos  los  Pozos,  como  los  llamaron  al 

^^iiipo  de  la  Conquista,  se  trata  en  la  tercera  parte  de  este 

*^i*ü.  Durante  todo  el  tiempo  de  la  Colonia,  el  terreno  quedó 

^t^íindonado^  y  el  bosque  creció  en  él  enmarañado  y  frondoso, 

*^%taquc  a  fines  del  siglo  pasado,  por  motivo  de  la  decaden- 

^^^  definitiva  de  Arma,  algunos  de  sus  vecinos  pasaron  su  alo- 

^^í^iiento  al  sitio  en  que  está  hoy  la  cabecera  del  Distrito.  Nue- 

^^^^  habitantes  y  la  multiplicación  de  las  primeras  familias, 

^^^ron  formando  la  población  tal  cual  hoy  existe,    ni  muy 

^*ande,  ni  muy  bella,  pero  compuesta  de  gente  trabajadora, 

^^  regular  cultura  y  de  reconocidas  virtudes  públicas  y  pri- 

En  el  lugar  en  que  demora  hoy  Pacora,  ó  en  sus  inmedia- 
tas cercanías,  hubo  en  tiempo  de  la  Conquista  un  pueblo,  en 


el  cual  Pedro  Cieza  de  León  estudió  ritos  y  cosiunibres  de  log* 
indígenas,  como  él  mismo  lo  relata  en  su  Historia. 

Aumiiic  no  tanto  como  Aranzazu,  Pacora  está  rnüuc 
de  cerros  y  de  colinas  :  el  plano  central  sobre  que  descansa  i 
bastante  reducido  fie  tamaño ;  pero  las  casas  son  medianameÉ 
cómodas  y  bastante  aseadas, 

Situado  el  Distrito  entre  Aguadas  y  8aiam¡na,  el  río 
Lorenzo  lo  deslinda  del  primero,  y  el  riacliuelo  Pacora 
segundo* 

Hablando  fie  los  distritos  limítrofes  hemos  diclío  al^ 
sobre  la  hidrografía  respectiva,  y  añadiremos  ahora,    p5 
complemento,  que  desde  el  punto  en  que  los  ríos  Chamberí  y 
San  Lorenzo  se  unen,  corren  rnii  el  nombre  de  Pozo  ha^H 
desaguar  en  el  Cauca^  entre  los  pasos  de  líulYi  y  la  Cana.  eT 
ese  ultimo  trayecto  entran  al  Pozo  por  su  ribera  izquierda  los 
riachuelo  ís  Calentadero  y  Tambores,  y  por  la  derecha  los  de  1^ 
Coles,  el  de  Pipintá  y  el  San  Bartolo  u  La  Ensillada  que  m 
en  el  punto  en  que,  según  las  crónicas,  se  dio  muerte  á 
bledo* 

Desde  poco  abajo  de  Pacora,  hacia  el  occidente,  selevanl 
la  loma  de  Pozo,  separando  las  aguas  del  río  de  su  noml 
de  las  del  riachuelo  Pacora,  que  desagua  también  en  el  Cauc 
La  loma  termina  en  la  orilla  del  gran  río,  y  ella,  como  la  di 
emboaxdurade  las  dos  corrientes  mencionadas,  se  halla  i 
frente  del  rico  establecimicnt**  minero  de  Marmato,  El  Pác-c 
recibe  de  lado  y  lado  varias  fuentes  de  poca   importanc 
siendo  acaso  las  mayores  Viljoral  y  Carboneral. 

Tiene  Pacora  tíos  fracciones  :  San  Lorenzo  y  San  Bart 

La   industria  agrícola   de  este   Distrito,    así   como 
pecuaria,   suu  poco  mas  ó  menos   las  mismas  que  las 
Aranzazu-  El  suelo  os  fértil  y  productivo,  pero  sumamci 
dobladn. 

Se  dice  que  hay  en  Salamina  y  en  Pacora  canteras 
máiniol  de  íácil  explolaciun;  pero  lo  que  por  ahora  ocupa 
á  los  empi-esarios,es  el  descubrimiento  de  riciuísimas  minas  de 
oro  y  do  plata.  Según  la  inteligente  opinión  del  Sr,  IL  l^aschl 


^  375  — 

e^os  Ilíones  son  los  mas  ricos  en  mineral  (¡ne  ól  liaya  visto  en 
et  Eíitado. 

Población,  (i. 51*2  habitantes. —  Latitud  norte,  b"  30'  1". 

—  Longitud  occidental,  T  27'  2". —  Altura  8obre  el  nivel  del 

/nar,  L819  metros* —  Temperatura,  20".  —  Límites  :  confina 

aj  norte  con  Aguadas;  al  oriente  con  Pensilvania;  ai  orcidente 

con  Nuevacaramanta,  y  al  sur  con  í^alamina. 


Pensilvania.  —  Este  Distrito  ha  sido  erigido  por  una  dis- 
poi^ición  legislativa  expedida  el  día  3  de  febrero  de  18GG,  y  está 
<^olocadoal  sur-sudeste  de  la  capital  del  Estado. 

Hasta  un  poco  antes  de  hacerse  la  fundación  de  que  veni- 
^3Cic*^  tratando,  los  campos  hoy  medianamente  cultivados  en 
*J*-*<3  se  halla,  estaban  cubiertos  por  afiusos  busques  tupidos  y 
difíciles  para  ser  recorridos  aun  por  los  mas  aufhíces  campe- 
^^^MTx^s  del  país.  Uno  tpie  ott*o  contrabandista,  en  la  época  en 
^'^^^^  ol  tabaco  era  monopolio  nacionalj  se  atrevía  á  transitar 
^-^^^^d^niontanas  en  inisca  de  ¡acorta  remunorac¡/m  que  esu  peÜ- 
^^^Oso  trauco  prometía. 

Vn  poco  mas  tarde,  montañeses  de  Sonsón,  que  al  pasar 

**^^^-t'  la  vieja  t?*oc/ia  cpie  conducía  á  Honda,  divisaban  desde  las 

-*^^ liras  de  la  Paja,   Paramitos  y  Rodeo  ese  fértil   territorio, 

^^  locado  hacia  la  falda  oriental  de  la  cordillera  y  á  lo  largo  de  la 

^^ya  de  La  Miel  y  i'ío  Dulce,  fueron  hacia  allá  en  requerimiento 

^^  terrenos  para  cultivo  y  de  n)iiias  para  la  expl<jtación. 

Al  llegar  al  sitio  relativamente  aplanado  en  que  esta  hoy 
^1  Distrito,  lo  hallaron  propio  para  establecerse  en  él  y  echar 
*^\s  bases  de  una  para  ellos  prometedora  población. 

Pensilvania  ha  ido  creciendo  con  bastante  rapidez,  y  aun- 
*Iue  su  situación  topográfica  no  sea  arlecuada  para  obte- 
tler  recomendable  bellcí^a  material,  la  tenacidad  de  los  vecinos 
Va  venciendo  los  obstáculos,  y  el  Distrito  se  levanta  oon  venta- 
josas proporciones.  El  numero  de  hal)it,antes  es  ya  bien  cre- 
cido, y  la  corriente  migratoria  que  hacia  él  se  dirige,  da  funda- 
mcíito  para  pensar  que  al  cabo  de  pocos  años,  será  éste  un 
importante  establecimiento  para  el  Estado. 


376  — 


Los  campos  de  I*eii8Jlvania  son  en  parte  adecuados  para  un; 
productiva  agricultura^  y  en  parte  abundantes  en  ricos  de] 
sitos  de  oro  y  de  plata*  Fuera  de  los  muchos  aluviones,  hay  ei 
Pensilvania  vetas  tales  como  las  de  la  Esmeralda,  Tasajo, 
Chorrillos  y  la  Manga,  empresas  lialagadoras  paraquienquio 
que  intento  explotarlas  cienlílicamento* 

Es  muy  probable  t[ue  al  caer  los  espesos  bosques  q 
cubren  todavía  gran  parte  del  Distrito^  y  al  labrar  las  licred 
des,  nuevos  Ilíones,  sobre  todo  argentíferos,  vengan  á  m 
trarse  para  provocar  la  codicia  de  la  gente  y  estimular  la 
infatigable  actividad  de  los  antioqueños,  porque  esa  comar 
no  es,  geológicamente  hal>lando,sinn  la  continuación  de  la  q 
en  tiempos  anteriores  tuvo  como  base  de  opulencia  las  híst 
ricas  minas  de  Palenípic,  Donas  Juanas,  Lajas,  Ibagué,  Espina' 
La  Plata,  y  la  misma  que  en  el  tiempo  actual  tiene  como  mues- 
tras de  fecundidad  metalífera  el  celebrado  establecimiento  de 
Santana*  H 

Las  cordilleras  principales  de  este  Distrito  son  ramitic;i™ 
ciones  de  la  tnasa  central  de  los  Andes,  El  cerro  Camell** 
queda  hacia  la  parte  alta  de  la  cordillera,  y  la  ceja  del  Guayabi», 
interpuesta  entre  los  ríos  Miel,  Salado,  Caunce  y  Pcnsilvani 
la  de  Miraflores  ó  del  Rodeo  hacia  el  norte,  lo  separa  do 
hoya  del  río  Dulce  y  del  distrito  de  Sonsón.  Otros  estribos  n 
cidos  de  la  sierra  madre,  con  dirección  oriental  los  más,  aísl 
aguas  intermedias,  y  dan  tugará  la  íormación  íle  valles  peqv 
ños  perfectamente  regados  y  de  ventajosa  aplicación  pníotii 
á  la  industria  agrícola.  La  cordillera  del  Rodeo  pertenece 
este  Distrito. 

Las  corrientes  de  agua  que   bañan   el  territorio  son  \vS 
siguientes,  contando  de  sur  á  norte:  El  río  de  La  Miel,  que  nac» 
en  la  Picona  y  derrama  sus  aguas  en  el  Magdalena  ceixa  ti 
Ruenavista.  Este  río  es  bastante  caudaloso  y  sirve  de  límite 
los  Estados  soberanos  do  Antioquia  y  del  Tolima, 

Al  norte  del  río  de  La  Miel  corren  el  Criserio  ó  Salado»  oí 
Caunce,  el  de  Pensilvania  y  el  río  Tenerife,  todos  ellos  reuní 
dos  (»n  la  parte  baja  para  tributar  al  primero.  Mas  al  seteu^ 


I 


^  377  — 

on  están  los  riachuelos  Santa  Rita  y  Tasajo,  igualmente  tri- 
butarios de  La  Miel,  y  el  campo  recorrido  por  estas  corrientes 
forma  la  gran  lioya  del  niísmo,  que  además  recibe,  antes  de 
derramar  sua  aguas  al  Magdalena,  el  San  Antonio  y  Moro 
h reunidos  y  el  Samand  con  todos  sus  afluentes. 

El  clima  de  este  Distrito  es  sumamente  variado;  frío  en 
s  alturas  de  la  cordillera  central,  templado  en  la  parle  media 
te  sus  faldas,  y  ardiente  en  his  orillas  de  La  Miel  y  del  Magda- 
lena, Tan  variadas  como  el  clima  son  las  producciones  mine- 
''ales,  y  sobre  todo  las  vegetales.  Hay  en  Pensilvania  finísimas 
^^^aderas,  bellísimas  llores,  numerosas  plantas  medicinales,  en 
"  c>rden  de  las  producciones  espontáneas;  y  en  cnanto  a  las 
*-*<^  sson  hijas  de  la  industria,  aparecen  en  consolador  aumento 
plátano,  la  yuca,  la  arracacha,  el  maíz,  los   frísoles,  las 
'^^>'íXmas  y  la  caña  de  azúcar. 

El  caserío  de  Pensilvania  tiene  el  mismo  aspecto  que  e4 

t:odas  las  fundaciones  recientes  de  este  género  en  Antio- 

y*ía.;  casas  pajizas  unas  y  de  tapias  y  tejas  otras,  aseadas  y 

**í^odas  en  su  menor  número,  y  miserables  y  mezquinas  las 

El  carácter  de  los  habitantes  es  bueno  y  hospitalario,  pa- 
^^tico  en  alto  grado  y  recomendable  desde  todo  punto  de 

población,  4.409   habitantes.  —  Temperatura,  19".  — 
-•^inites  :  confina  a!  norte  con  Sonsón;  al  oriente  con  el  Es- 
^do  del  Tolima;  al  occidente  con  Salamina,  y  al  sur  de  nuevo 
^^nel  Tolima. 


Salamina,  —  La  mayor  parte  del  territorio  ocupado  por 
el  Departamento  del  Sur,  estaba  hasta  el  principio  de  este 
siglo  cubierto  por  enmarañado  l)osque.  Situado  en  su  mayor 
parte  solire  la  falda  occidental  de  la  cordillera  andina  del  Cen- 
tro, recorrido  pfjr  impetuosos  ríos,  escaso  de  llanuras,  rico 
de  cañadas  estrechas,  pro\isto  de  maderas,  poblado  por  bellas 
aves  y  por  numerosos  cuadrúpedoSj  pero  riscoso  y  doblado,  se 
oponía  á  todo  examen,  tal  vez  por  el  temor  supersticioso  que 


—  378  — 

tiene  d  vulgo  a  \q^  niisterios  tjue  engendra  en    su    fan^j 
tasía  la  selva  virgen,  solitaria  y  desconocida.  El  antioqueí 
la  veía  ante  sí,  la  contemplaba  con  asombro,  codiciaba  sus 
soros;  pero  vacilaba  tímido  al  tiempo  de  querer  entrar  en  lu- 
cha con  ella. 

Por  fin,  acumulada  la  población  hacia  el  centro  del  paiá 
y  limitados  los  campos  ciiUivahles,  los  montañeses  depusier 
toda  preocupación  y  entraron  arrojados  en  osa  encrucijac 
de  cerros  llenos  de  colosales  eminencias,  enti'e  las  cuales  de 
cuella  singularmente  la  mesa  de  llerveo. 

Eran  todos  esos  parajes  los  mismos  que  Robledo  y  sus" 
companonis  liabían  visitado  trescientos  años  antes  y  qiio  ha- 
bían visto  poblados  por  numerosas  trilnis  indígenas,  entre  ! 
cuales  el  anlrop(4agisnio,  liijo  de  la  más  proFunda  barbari 
se    aunaba   con   la    imponente    majestad   de  los    ái*boIe*i 
con  el  fragor  y  estrucndu  dr  los  pi-ecipitados   ríos  que 
recorrcu. 

Después  que  los  perros  de  presa,  el  fuego  y  el  acei 
movidos  por  la  cólera  y  avaricia  de  los  ex|)edicionarios» 
barón  la  raza  pobladora,   aijuel    circuito   ijuedó    por   cor 
de  dos  centurias  silencioso  y  ijuieto,  sin  quo  su  tranquílidí 
íuesc  interrumpida  sino  de  tiempo  en  tiempo  por  el  rumor 
las  tempestades  tropicales  y  jior  la  confusa  gritería  de  los  i 
males  monteses. 

Las  |)ohlaciones  que  boy  existen  hacia  aquel  lado,  prínc 
piaron  a  establecerse  de  nurto  á  sur,  y  por  eso  locó  el  seguí 
turno  al  distrito  de  Salamina, 

En    18ÜQ,  todtj   el  territorio  comprendido  entre  el 
Uucy  al  norte  y  el  de  la  Vieja  al  sur»   no  tenía  sino 
poblaciones;  la  antigua  ciudad  de  Arma  en  ruinas,  y  la 
Sonsón  de  creación  reciente.   Una  vereda  (jue  al  partir  cJi 
Arma  pasaba  por  la  tolda  del  Guayabo,  alto  del  I{equíntadei 
páramo  ilc  llervco,  y  seguía  luego  al  oriento  por  mi  territol 
aelvático  y  difícil,  era  lo  único  que  ponía  entonces  en  comum- 
ración  esa  parte  tle  Antioquia  con  la  antigua  Provincia  do 
Mariquita. 


—  :í79  - 


En  el  año  de  IHOl,   Don  José  María  Aranzazii  Iiizo  un 
m¡Q  k  Bogotá  siguiendo  esa  ruta,  y  i>ür   consecuencia  de 
dicho  viajo,  a([uel  caballem  conoció  y  apreció  en   todo    su 
valor  la  importancia  de  esos  terrenos;  y  fué  tan  así,  que  inme- 
«Üatamente  después  propuso  al  rey  D.  Carlos  IV^  capitula- 
ción por   grande  extensión  do   ellos.    E!   Ik'v  \ino  en  acce- 
rf<?r   á  lo  pedirlo  y  mandó  entregarlos  con  previa  citaci<ín  de 
¡os    colindantes,  mas  esta  diligencia  no  se  llevo  á  cabo  por 

En  1 8U6,  Tomás  Valencia  pretendió  hacer  la  misma  opo- 
^a,oitin,  pero  sin  resultado  favorable. 

Durante  la  guerra  i\v  nuestra  Independencia  se  suspendió 
^*-Io  proecdimienti)  á  este   respecto,   hasta    que  en    I8á4  el 
^^-     D.  Juan  de  Dios  Aranzazn,  apoyado  en   los  pretendiLÍos 
'*^Cíchos  de  su  padre,  pidió  posesión  de  ellos  al  Juez  de  pri- 


"^f^^ 


^*a  instancia  de  Hionegro.  Esta  posesión  fué  decretada  ;  se 

^^Xisieron  los  vecinos  de  Arma;  y  se  siguió  un  enredarlo  pleito, 

^5  no  fué  decidido  sino  en  1828  por  la  Corte  Suprema,  en 


or  de  los  oponentes. 

Por  decreto  del  Poder  Ejecutivo  nacional,  expedido  en  el 

^^j  de  Í8Í5,  se  mandó  erigir  el    tlistrito  de   Sidaioina.  1^1 

-.José  Ignacio  Gutiérrez,  comisionado  para  dii'igir  la  fun- 

^^-^iíin,  la  estatileció  al  principio  en  Sabanalarga  ;  pero  creyén- 

s5e  un  poco  más  tarde  que  quedaría  mejor  en  L]ncimadas, 


^^  tjo  en  que  hoy  eslát  se  la  trasladó  á  él.  En  el  año  de  1857  se 
^'^¡¿0  la  primera  rocería  en  comunidad  por  los  primeros 
^-^cínos  Nicolás  y  Antonio  Gómez,  l'rancisco  Velásqucz,  Juan 
^^sé  Ospiíia,  Carlos  Ilolguín,  Pablo,  Fermín  y  Manuel 
^ópez.  Comisionado  para  trazar  la  población  fué  Juan  José 
^spina,  quien  desempefn)  debidamente  su  encargo,  y  ade- 
más el  fie  repartir  los  solares  á  los  pobladores. 

En  1839,  los  vecinos  de  Arma  celebraron  una  transacción 
H  ^on  el  señor  Juan  de  Dios  Aranzazu,  quedando  por  ella  due- 
n  ños  de  la  parte  que  limitan  los  ríos  San  Lorenzo  y  Pacora, 
Bl        y  de  la  comprendida  entre  el   San    Lorenzo   v  la  Honda. 


y  el  distrito  de  Pacora  fuó  erigido  en  el  lugar  en  que  hoy 
halla. 

En  1833,  Aranzazu  cedió  en  favor  de  los  pobladores  di 
Salamina,  reservando  para  sí  la  más  valiosa  porción,  alguno;^ 
délos  terrenos  de  su  pertenencia;  mas  en  1843  los  vecinc 
desconocieron  el  dominifj  y  propiedad  del  donante,  con 
que  sobrevino  un  liligio  que  duró  por  más  de  cator 
años,  hasta  que  al  fin,  por  intervención  del  riobierno  de 
líepüblica,  fué  terminado  por  Irnnsacción.  Durante 
ruidoso  pleito  Iiubo  asesinatos,  incendios,  prisiones,  de 
pojos  y  ruina  de  intereses.  El  señor  Elias  Gonzálc 
pariente  de  Aranzazu  é  interesado  en  el  pleito,  fué  muer! 
alevosamente  al  pasar  el  puente  de  Guacaica,  en  C  de  abr 
de  1851. 

Desde  1857,  ha  seguido  progresando  el  Distrito,  bienqi 
con  alguna  lentitud,  Salamina,  sin  embargo,  es  pueblo 
bastante  importancia,  tanto  por  la  feracidad  y  extensión 
sus  terrenos  cuanto  por  su  situación  geográfica,  pues  es  froi 
terizo  con  los  Estados  del  Cauca  y  del  Tolinia,  y  está  n 
rrido    por  las  más    importantes  vías  de  comunicacióu  di 
Estado. 

Varias  raniiíicaciones  montañosas  desprendidas  de 
cordillera  centra!,  forman  la  armazón  del  territorio  de  Salí 
mina  y  dejan  entre  sí  multitud  de  abras  por  donde  corren  in- 
finidad de  riachuelos,  que,  reunidos  con  varios  ríos  que  ba- 
ñan el  I)Ístrito,  rinden  el  caudal  de  sus  aguas  al  bravie 
Cauca. 

Entre  las  principales,  deben  ser  mencionadas  la:^  síguica-| 
les  ;  la  que  forma  el  límite  con  Aranzazu  y  que  está  dispueí 
en  dirección  de  oriente  á  occidente,  Iiasta  terminar  en  los 
cimientos  del  arroyo  de  Sabanalarga,  en  donde  tiene  una  de 
presión,  para  levantarse  de  nuevo  en  el  l'erro,  y  desde  all 
cambia  su  dilección  al  iioite,  y  termina  en  la  ribera  izquien 
del  río  Pozo.  Gran  numero  de  estribos  se  desprenden  de  e3ti 
cordillera  y  recorrren  diversas  direcciones  :  al  norte  Guaya 
bal,  lirujas,  Cut^ubilal,  Cedrito  y  Sabanalarga;  al  occidentfll 


—  381  — 


P 

I 


vinaf]ue  sale  del  alto  del  Perro  para  terminar  cerca  de  la  coa- 
nuencia de  los  ríos  Pozo  y  Cauca. 

Otra  cordillera  desprendida  de  la  central,  forma  las  colinas 
tlelGuayalxi,  va  al  norte  y  terniiiin  en  la  unión  de  los  ríos  San 
Félix  y  Arma,  y  la  de  Cimitarra  que  entra  en  territorio  de 
f^ácora. 

Al  occidente  del  Distrito  está  la  ni  un  tan  uela  del  Taml»o, 
^«1  forma  de  semicírculo.  Se  extiende  desde  el  alto  de  su  nom- 
t>re  hasta  los  nacimientos  del  arroyo  Despensas,  entra  en  vi 
'tTntorio  de  Filadelfia  y  termina  en  Maivá, 

Continuación  de  otro  fuerte  de  la  cordillera  principa!  es 
*'oa  colina  que,  también  en  forma  de  semicírculo,  sv,  extiende 
^^  oriente  ik*  la  cabecera  del  Distrito  ]>ara  terjninar  cerca  del 
^^o  San  Lorenzo. 

Las  ramificaciones  que  forman  estas  montañas^  no  ofre- 

^^  íxl  observador  crestas  elevadas,  pero  sí  grupos  de  diversos 

^''k'iíXlcs,  que  enlazados  losiuios  con  los  otros  constituyen  una 

^^Pcicie  de  re<.l,  conlií^urando  así  lo   quebrado  do  los  terre- 

Gran  número  de  ríos,  riacbuelos  y  arroyos  descienden  de 
X^cindientes  orientales  y  unidos  forman  el  río  Pozo,  que de- 
^-'^la  sus  aguas  en  el  Cauca. 

El  San  Félix  se  forma  con  aguas  desprendidas  de  la  Cimi* 
^^  y  del  Guayabo  y  entra  al  río  Arma. 

Déla  colina  ó  montaña  del  PerrOj  bajan  igualmente  niu- 
^55  riachuelos  y  arrroyos  que  arrojan  sus  aguas,  unos  en 
t^ozo,  y  otros  en  Maivá. 

El  río  Pozo  toma  su  nombre  y  lo  conserva  hasta  el  Cauca 
^]  punto  en  qur  se  une  el  San  Lorenzo  ron  el  Chamberí, 
*^^^  manera  que  el  San  Lorenzo  es  el  verdadero  Pozo, 

El  Chamberí  nace  cerca  de  la  cordillera  central  en  la  ra- 
^Hicación  más  meridional    del  Distrito;    corre    al    noroeste 
^^s^ta  Sabanalarga,   en  donde  comienza  á  ser  propiamente 
*^ia  de  Kalamina,  y  desde  allí  sigue  su  dirección  norte  hasta 
huirse   con   el  San   Lorenzo.    Este  río  Chamberí   está   for- 
^^lo  por  el  Pocito,  f[ue  toma  su  origen  en  la  cordillera  cen- 


ia^ 

tai- 

el 


[4!ll^l 


—  382  — 

tral,  por  el  m^royo  del  Chamizo  y  por  el  riaclmelo  de 
solera,  prutluclo  de  hi  iiniuii  do  Nudillales  y  el  Palo.  El 
Pocito,  á  su  vez,  está  formado  por  AguitUt  Guayabal» 
Cabuyal  y  Cedrito,  que  Iv  alluyen  por  el  lado  izquierdo 
Cedral  y  Chagualito,  que  lecaeu  por  el  derecho. 

El  río  Hají  Lorenzo  nace  eu   la  Cimitarra,  corre  a 

dente  y  se  une  con  el  Chamberí,  como  esta  dicho.  Losarrovoí 

que  lo  enriquecen  por  el  (lauco  izquierdo  í!íon  de  poca  cowí 

deración.  ^M 

En  una  de  las  raniiíicadones  de  la  montaña  ó  colina dig 

Perro,  Huye  el  arroyo  del  I^do,  que  se  junta  con  Aíaivá,  y  C! 

la  Soledad  nace  la  quebrada  Despensas,  que  forma  el  UstM 

con  Filadellia  habita  Maiviu  fl 

Salamina  fué  por  mucho  tiempo  capital  del  Departameüfc 

del  Sur,  hoyes  cabecera  de  circuito  y*de  notaría,  compuesta 

de  Salamina,  Aguadas,  Pacora  y  Aranzazu.  ^á 

El  suelo  de  Salamina  es  de  los  más  feraces  y  abunda«i 

del  Estado.  Cusechan  en  él  trigo  en  gran  cantidad,  arroz,  ta 

baco,  cacao,  maíz  en  mucha  abundancia,  judías,  yuca,  papa^ 

arracacha  y  caña  de  azúcar.  Ea  los  patios  y  liuertos  de  la  ciu 

dad  hay  manzanos,  granados,  limoneros  y  naranjos  que  cre^ 

cen  y  fructilican  con  abundancia  al  lado  del  cíifé  y  déla  caña 

de  aziicar. 

El  templo  de  ei?ia  ciudad  es  unu  de  los  más  notables  ^ 
hermosos  del  Estado;  losedilicios,  casi  todos  de  tapias  y  lejaa, 
son,  sí  no  elegantes,  bastante  sólidoSi  cómodos  vaseadcis] 
el  plano  sobre  que  se  asienta  l:i  iMiblacion  es  dasigual  y  estre- 
cho, y  la  fueide  publica  que  hay  en  la  mitad  de  su  gracio^ 
plaza,  es,  después  del  templo,  su  más  bello  adorno* 

Lo8  habitantes  tie  Salamina  son  sobrios,  esencial  monte 
agricultoi*os,  fuertes,  rolmstos,  aventajados  cargueros;  para 
marchas  y  contramarchas  en  tiempos  de  conmociones  politi* 
cas,  tienen  apenas  ^mno  rivales  ilígnos  á  sus  hermauoíj  di»  la 
ciudad  de  Marinilla. 

Pol)laciún,  11.1  I61ial)itanks, — Latitud  norte,  5*  iS  2ií\ — 
Longitud  occidental,  P  vHí'  iO,— Altura  ^oJire  el  nivel  dclmar^ 


—  383  ^ 

I  .SIS  metros,  —  TemporaUíra,  19*" — Límites  :  conlina  al 
norte  con  Pacora  y  Aguadas;  al  onciile  con  Pousilvaiiia;  al 
occidente  con  Nueva  cara  manta  v  i*I  Esitadodel  Cauca»  v  al  sur 
con  Aranzaz.u. 


I 


Aranzazu.  —  liamóse  este  distrito  el  Sai*genlo,  porque 

en  viaje  hecho  por  el  señor  Juan  do  Dios  Aranzazu,  ron  el  fin 

de  coiioc<?r  terrenos  de  su  propiedad,  halló  en  vi  i>unto  en  ([ue 

^í^tA  hoy  la  cabecera  del  Distrito,  á  un  íi^eñor  Escobar  llamado 

^1     Sargento,  por  halterio  jsidn  del  ejército  del  general  José 

Afo^ría  Córdoba  en  la  batalla  del  Santuario»  Aquel  su^ieto,  sin 

^l>i<2  se  sepa  por  qué,  haliía  lijado  allí  su  residencia  y  vivía  en 

*^^>i^plGto  estado  de  aislamiento.  Así  como  Neira,  Sargento 

**ec.ih¡ó  después  nombre  especial  para  conservar  la  memoria 

^^^     dos  colomljianos  distinguidos;  el  Sargento,  la  del  señor 

-^^"•íinzazu,  y  Neira,  la  del  coronel  Juan  José  Neira,  guerrero 

^í^t-i^lpc  en  nuestras  contiendas  nacionales. 

Fué  creado  el  Distrito  por  ley  expedida  en  la  ciudad  de 

■^ic:»negro,  capital  de  la  Provincia  de  Córdoba,  en  1853,  siendo 

í^^^^sídente  de  la  Asamblea  el  presbítero  Valerio  Antonio  Ji- 

^^f5nez,  ascendiih*  años  después  á  la  categoría  de  Obispo  de 

^iitioquia,  y  ( robernador  de  la  misma  Provincia  el  Dr.  Anto- 

^vri  Mendoza. 

Cuéntaüseentru  los  priinei'os  fundadores,  X'aleutín  Sáncliez, 
^^riuado  del  Hetiro,  y  José  María  Ocampo,  Jesús  Duque,  Ne- 
l>omucenu  líamírez,  José  María  y  Joaquín  Gójnez,  éstos  del 
íiritiguo  catü/ni  de  Marinilla. 

El  dcsarruUo  de  Ai'áuzazu  ha  sido  lento  por  causa  de 
los  continuos  vaivenes  políticos  que  han  alterado  su  carrera 
pacífica  y  de  progreso,  y  acaso  lambién  por  haber  segregado 
gran  parto  de  su  territorio  para  darlo  al  vecino  distrito  de 
Filadellia,  ocasionando  esta  segregación  la  cortedad  presente 
de  su  suelo,  la  poca  variedad  de  sus  climas  y  la  reducción  i  le 
sus  producciones  naturales. 

El  aspecto  malerial  del  sitio  en  que  demora  la  calní-^ 
cera,   no  es  ventajoso,  porque   se   halla  sobre  una  planicie 


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—  385  — 


hay  en  el  paraje  denominado  Alegrías,  una  plantación  que 
cuenta  hasta  cinco  mil  arbolillos  de  esta  especie^  cuya  produc- 
ción  ha  sido  recibida  en  los  mercados  extranjeros  como  ilc 
tiuena  calidad. 

Las  flores  indígenas  son  numerosas  y  l>ellas,  las  frutas 
silvestres,  de  exquisito  gusto,  y  las  condiciones  higiénicas 
*^xcel  entes. 

Benefician  en  Aranzazu  cuatro  salinas  :  tres,  cerca  del 
^*^í>  Honda,  muy  productivas,  pero  de  sal  amarga,  aplicable 
^ólo  ala  industria  pecuaria^  y  la  otra  de  sal  excelente  para 
'^  ííiesa,  cerca  del  raudnl  Muelas. 

La  base  de  rii¡ucza  peculiar  la  tiene  Aranzazu  en  la  agri- 
*^^Jtiira  y  en  la  cría  do  ganados  vacuno  y  de  cerda. 

La  mayor  parte  lIc  los  habitantes  pertenece  á  la  raza 
^^^ica,  y  sobre  todo  son  de  costumbres  morigeradas,  y  tan 
^-^-^ risos  de  condición^  que  en  más  de  diez  años  no  se  ha  iai- 
^^«Jo  ni  seguido  en  este  Distrito,  una  sola  causa  por  homi- 

En  fenómenos  naturales,  mencionaremos  ;  una  catarata 
*^    la  Honda,  á  la  cual  se  calcula  una  altura  de  150  metros,  y 
'      ** ^"^-si  de  400  en  el  Cliandjcrí. 

Población,   i. 354    habitantes.  —   Temperatura,  áO**.  — 

^^nites  :  confina  al  norte  con  Salamina;  alurienle  con  tía- 

*>iina  y  Neira;  al    occidente   con  Filadelfia,   y  al   sur  con 


M 


isr 


^iira. 


Andes.  —  El  principal  fundador  de  este  Distrito  y  el 
*^Viiiuo  á  quien  más  debe  su  ti Lireci miento,  e.-:*  el  Dr.  Pedro 
Ionio  Restrepo  Est^obar. 

Uii  indio  Guaticamá,  muerto  hace  poco  en  el  distrito  de 
*^<Aes,  de  quien  se  dice  haber  vivido  más  de  un  !=v¡glo,  refuría 
^  hace  mucho  tiempo,  que  estando  en  un  pueblo  del  CIimcó 
^^  contar  á  su  abuelo  que  del  lado  de  acá  de  la  cordillera 
^  los  Andes,  habían  establecido  los  españoles  una  gran 
^^Udad  poblada  por  blancos,  ncy;ros  é  indios,  en  la  cual 
^^bía  hasta  cuarenta  caballeros  de  golilla.  Agregaba  que  la 
^*Udad  era  muy  rica,  muy  norecicnte  y  muy  traficante;  pero 
í^e  habiendo  en  cierta  ocasión,  cojnprado  un  indio  á  un 
Comerciante  una  pieza  de  manta,  intervino  el  cura  ofreciendo 
un  precio  mayor  del  convenido,  y  que  había  obtenido  la  pre- 


388 


ferencia ;  que  indignación  los  indios  habían  fabricado 
balsa,  lomado  al  cura  y  amarradole  á  ella  con  un  racim* 
plátanrjís  ptjr  cabecera  y  la  Jiianta  al  lado;  que  hecha  aqu 
operación  habían  sollado  la  balsa,  aguas  abajo,  por  e 
iniaediato  lleno  de  corrientes,  grandes  rocas,  remoline 
cascadas,  coa  ei  fin  de  que  muriese  por  efecto  de  los  gd 
antes  de  ser  ahogado,  y  que  después  de  eso,  temerosos 
venganza  de  los  blancos,  habían  degollado  á  muchos,  iii 
diado  la  ciudad,  trasmontado  la  cordillera  al  occidente, 
habían  lijado  en  tierras  del  Chocó. 

La  leyenda  anterior  ha  sido  vul^u:ar  en  Autiocfuia  d 
hace  muchos  años  para  explicar  el  origen  del  nombre  C^ 
manta,  que  fué  realmente  dado  á  la  ciudad  por  su  fund 
el  capitán  Gómez  Fernández  en  el  año  de  1537;  pero  aui 
la  versión  sea  ingeniosa,  ella  nada  explica,  porque  he 
visto  en  muchos  historiadores,  y  niuy  especiahnejite  en  d 
mentos  originales  sacados  de  la  colección  de  Muñoz, 
desde  el  paso  de  Vailillu  y  desde  1510,  época  en 
comenzó  la  incursión  de  I¡(>l>ledo,  ya  toda  esa  comarcoi 
llamada  Caramauta,  y  caramantas  sus  indios  poblada 
sin  que  se  diga  por  qué.  Ascliís  son  llamados  en  algí 
ci'ónicas. 

Empero,  saliendo  del  campo  de  las  ficciones,  entrena 
narrar  algunos  hechos  liistóricos  incf)ntrovertibles. 

Desde  la  desaparición  de  \,\  ciudad  de  Caramanta, 
existencia  fué  efímera,  hasta  el  afio  de  1830,  todo  ene  ti 
torio  quedó  desconocido  para  los  haliitaiües  ile  Antioquia 
el  año  indicado,  el  inilio  Guaticamá,  el  mismo  de  quien  ho 
hablado»  vivía  en  el  pueblo  del  Chamí,  en  donde  asesinó: 
mujer  para  apoderarse  de  otra  india.  Ton  el  Un  de  escap 
las  persecuciones  de  la  autoridad  pasó  la  cordillera,  y  pcu 
orillas  del  río  San  Juan  descendió  hasta  un  puntn  que  lli 
la  Bodega,  diinde  estableció  una  clincrii  para  vivir  solaini 
acompañado  por  su  nueva  c^jncubina. 

Algún  tiemjio  después   de    esto,   otros    individuos 
Chocó,  siguiendo  el  mismo  derrotero,  llegaron  al  lugar 


-^  3tíí»  — 


pado  por  Guati cama;  pero  uno  solo  de  ellos  llamado  Mariano, 

quedó   en  aquel  sitio  para  seguir  amores  clandestinos  con 

la  india,  pues  los  otros,  dirigiéndose  a  la  embocadura  del  río 

Cártama,  se  embarcaron  en  una  balsa  y  naufragaron  en  el 

pviiito   llamado  Las   Tres   Piedras,  Solamente  dos  de  ellos 

lograron  palvarse,  y  lijaron  su  residencia  en  Titiribí. 

En    persecución   de   estos    fuixilivíís,    que   parece   eran 

'e^Bclavos,  vino  del  Chamí  et  l)r.  Antonio  Tascón,  quien  á  su 

í*egreso  al  Chocó  llevó  la  halagadora  noticia  de  las  itigentes 

fiqíiezas   de  las  tierras  que  había  recorrido,  motivo   por  el 

Ciual  una  corta  inmigración  de  indios  se  verificó,  y  dio  origen 

^  un  caserío  en  el  punto  llamado  Gólgota;  pero  este  movi- 

liento  fue  parcial  y  de  poca  importancia. 

En  el  afín  de  1845,  Marcos  Tahares,  acompañado  por 

algunos  otros  sugetos,  descubrió,  exploró  y  reconoció  el  río 

^^n  Juan  y  sus  vertientes  laterales,    trayendo  a  noticia  de 

tocios  la  existencia   de  ricos  minerales  auríferos  y  de  abun- 

d^ntes  fuentes  saladas.  Esta  campana  aumentó  un  tanto  el 

^casorio  de  Gólgota,  que  existió  hasta  1853. 

En  aquel  año,  el  Dr.  Pedro  Antonio  líestrepo  E.,  se  retiró 

^1  San  Juan,  por  ser  allí  propietario  de  una  gran  cantidad  de 

leri^enos.  Cautivado  el  espíritu  riel   l)r.  Res  trepo  E.  por   la 

'^pondcrable  belleza  de  aquellas  selvas  centenarias,  y  por  la 

P^*of  itsa  iñqueza  tnineral  del  suelo,  resolvió  dar  principio  á  la 

lunclaeión  de  un   pueblo,  y  aplicar  toda  la  fuerza  de  su  in- 

íiUetieia  al  prüntodesenvulvimientodetan  numerosas  riquezas 

^^turales. 

El  dia  13  de  marzo   de    1852»  hizo   derribar   el  primer 

^**ool  en  el  centro  del  lugar  ocupado   hoy  por  la  plaza  del 
bi 


atrito,  el  compatriota  de  quien  venimos  hablando,  y  muy 
P*^c<>  después,  á  imitación  suya,  muchos  habitantes  del  centro 
^     !a   provincia  concurrieron  con  sus  esfuerzos  á  erigir  la 
''^^blación  y  á  fijarse  en  ella  y  en  sus  alrededores. 

Con  la  protección  y  ayuda  eficaz  del  fundador,  esta  loca- 
^^^íid  comenzó  á  tener  cómodos  edificios;  sus  bosques  prin- 
^'^piaron  á  ser  descuajados,  y  los  albores  de  una  civilización 


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—  391   — 


La  extensión  ocupada  por  la  población  de  que  venimos 

tratando,  es  acaso  una  do  las  más  abruptas  y  enmarai^adas 

rfeJ  Estado  de  Antioquia.  La  gran  cordillera  occidental  de  los 

Andes  lo   limita  por  uno  de  sus  lados,  ofreciendu  puntos 

culminantes  que  ascienden  á  3,000  y  más  metros  sobre  el 

nivel  del  mar,  tales  como  el  de  Parafuillo  y  San  Fernando. 

Oe  aquella  masa  colosal  se  desprenden  varios  estribos  en 

diversas  direcciones,  y  de  ellos   fuertes  y  contrafuertes  que 

F^^V'  su  disposición  hacen  un  laberinto  en  que  difícilmente  se 

Pi-it3de  tomar  orientación.  Todas  estas  montañas  están  ínti- 

Ií^^O-montc  relacionadas,  y  separadas  apenas  por  el   curso  de 
I  -'^^Wtjierosos  torrentes  metidos  en  profunrlas  cañadas,  sin  que 
*^  ofrezca  un  valle  de  regular  extensión. 
Mas  á  pesar  de  esa  peculiaridad  orogralica,  el  sistema  de 
^?"iaas  que  riega  el  Distrito  es  bastante  fácil  para  sor  descrito 
^     ^^^^mprendido.  El  río  San  Juan,  la  principal  y  mas  caudalosa 
"^^^X^riente,  nace  del  Paramiílo,  y  con  dirección  const:mte  de 
y*^á  norte  deposita  sus  aguas  en  el  Cauca  y  sirve  de  rccep- 
^^^^^iilo  á  todos  los  que  caen  de  uno  y  «Jtro  lado,  tanto  del 
^^^^^idente  como  del  oriente.  Del  primero  recibe  á  Santa  líita, 
^''^ apárrala,   Tapartó  y,  Guadualejo,  con  más  los   torrentes 
^uta    Bárbara,    Cedrona    y    Chaparralito*  Del    otro,    sus 
^^Ueafes  principales  son  el  Dojurgo  y  el  Salado,  agregando 
^^  riachuelos  Cristalina,  San   Antonio,  San^  Bartolo,  Don 
*^Vier,  Cañavérala  y  la  Ciudad, 

Ivl  curso  del  río  San  Juan  es  sumamente  precipitado, 
*^>petuosa  su  corriente,  y  su  cauce  colmado  por  grandes  frag- 
^^^ntos  rocallosos* 

Como  fácilmente  podrá  deducirse  ile  lo  dicho,  la  tempe- 
^*^lura  es  sumamente  variada  en  los  diversos  sitios.  El  frai- 
P^Jón  anuncia  en  las  alturas  el  máximo  de  frío,  y  el  cacao  en 
^^55  partes   bajas,  el   máximo  de  cali*r.    En  escala    graduid 
\      ^^mbia  la  lujosa  vegetación   de  Andes,  ostentando    los  pri- 
*^ores    de  una    flora  engalanada  por  el     guayacán   y   las 
limosas,   por  el  cedro  y  el  roble,  pop  los  musgos  y  las  pará- 
sitas. 


r--i:>-!::^-'- 


^'""^nia^es*^-^'^'' 


i^'^^^""?  'oV'  qv.c  e^^^^,,,  veneno. .     ^^^  ,,  . 

toro,  -- ''     .^.  .on^^*^'^'"''      !te  ñ^^^'         Ae  a^^*^^""' 

-efe*'       ....  ctí  V"    ,  „„\Uvo  ^^      e\  ^*^         -«roAu<^*^' 


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.vcs\v"  -;_  ^^^^ou  -    ^        por- 


t,.H  \^a^*^^*'  "  :.,    con 
CAV>^    \a  ^^^''  se 


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n\ano*        en\^^*'      \a  ^'^^^  * 


ixc\on 


•\oa 


pnr  todas  partes,  en  íntimo  cnncierto  cnn  l:i  naturaleza  pri- 
mitivíi,  levantan  y  engrandecen  el  paisaje  fie  una  manera 
impoiulerahle. 

Fuera  de  los  numerosos  objetos  de  oro  y  piedra  sacados 
(lelos tosoros  indígenas,  y  sin  contarlos  de  cerámica  hallados 
en  los  mismos  sepulcros,  así  conií)  tanit)ien  las  curiosidades 
*U'qiieolng¡ras  extraídas  del  campo  en  que  fué  la  Ciudad,  tiene 
eldislrito  de  Árales,  como  particularidad  getilógica,  el  alto  de 
San  Ft^i'uandi),  para  recomendar  el  cual  transcriljimos  á  la 
'c'tra  los  expresiones  del  Sr.  Félix  María  líestrepo. 

t  El  punto  más  elevado  de  la  cordillera  occidental  en  el 

•  t)¡slrito  es  el  alto  ríe  San  Fernando.  Desde  su  cumbre  se 

*  <Íomina  un  paisaje  inmenso,  se  ve  todo  el  gran  territorio  del 
C/i(H*6,  todoel  Estadí)  de  Antioquia  y  parte  tle  los  del  Cauca, 
TcMima,  Cundinamarca,  Santander  y  Bolívar.  Es  ciuio:,a 
Una  observación  :  en  ese  panorama  se  distingue  la  cuarta 
pnrte  del  EslaJo  de  Antioquia  perfectamente  cultivada, 
ílcna  de  labranzas,  de  aberturas,  caseríos,  pueblos  y  ciu- 
tlades,  testimonio  patente  de  la  gran  fuerza  empleada  para 

.Vencer  obstáculos  colosales  y  procurar  una  vida  civil  acó- 
lliodatla  á  las  diversas  exigencias  de  un  pueblo  activo,  em- 
lirentledíjr  y  valiente,   » 

Hacia  la  parte  sur  del  Distrito,  sobre  las  vertientes  del 
^*ío  ,San  Juan,  existen  los  pobres  restos  de  una  parcialidad  de 
^^dígenas  de  origen  caramanta.  Están  estos  infelices  america- 
nos en  una  especie  de  limbo  en  asuntos  de  civilización  :  bárlía- 
^os  á  meilias,  y  á  medias  civilizados.  Concurren  con  alguna 
li'ecuencia  a  la  cabecera  del  Distrito,  á  la  que  llegan  también 
^ile  vez  en  cuando  algunris  naturales  del  Chamí,  pueblo  situado 
a!  respaldo  de  !a  cordillera  en  la  parte  alta  del  río  Andágucda, 
tributario  del  Atrato,  río  tan  ponfleradoen  los  libros  antiguos 
por  su  i)tu*lentosa  riqueza  aurífera. 

Los  indios  caramanías  y  los  chamíes  mantienen  algunas 
relaciones  de  amistail  y  de  tráíico,  y  conservan  aiin  la  cos- 
tumbre de  envenenar  la  punta  de  los  virotes  de  las  cerliatanas 
que  usan  parala  caza,  con  el  sudor  de  un  baetraciano,  ranita 


—  394  ^ 

de  un  color  amarillo  do  oro  que  cojeii  en  los  lugares  hume- 
dos  de  sus  bosques,  y  que  preparan  sometiendo  el  animal, 
un  calor  Ionio,  ensartado  en  un  pequeño  madero.  Este  venen? 
de  origen  animal,  muy  dií^tinto  del  curare  y  del  veneno  de 
palo,  extraídos  el  primero  de  un  bejuco,  y  el  segundo  de  la_ 
corteza  de  un  árbol  perteneciente  á  la  familia  de  los  eulorbc 
ceas,  es  el  de  que  se  servían  y  se  sir\^en  para  sus  gueiTas 
y  cacerías  •  ~ 

Por  observaciones  personales,  sabemos  do  ima  maner 
positiva  que  este  veneno  extiíigue  la  vida,  comenzando  jior 
paralizar  los  nervios  motores  del  tren  posterior  medular,  y 
ascendiendo  cnn  rapidez  hasta  producir  el  mismo  efeclo  sobre 
el  neumogástrico.  Con  excepción  de  la  amputación  de  la  parte 
herida  6  de  la  cauterización  por  el  fuego,  antes  de  q\ 
el  veneno  haya  penetrado  en  el  torrente  circulatorio, 
sabeniDS  que  exisla  medio  alguno  que  pueda  tít^rvir  cor 
antídoto  para  contener  las  pertubaciones  orgánicas  de 
agente,  n¡  para  evitar  la  muerte  rápida  y  segura  que  prt 
duce. 

Tiene  Andes  las  fracciones  siguientes  :  La  Ciudad,  lioíí^ 
cjtie,  Tapartó  ó  Taparadó,  l*ueblo,  Santa  Bárbara^  Santa  Hila 
y  Quebradaarriba,   caseríos  i>or  lo  general  de  poca  sitrnit^ 
cación. 

Población, r*. 899  habitantes. —  Temperatura,  21". —  Lím 
tes :  confuía  al  norte  con  Bolívar ;  al  oriente  con  Jericó,  Támesi 
Valparaíso  y  Jarrh'n;  al  occidente  con  el  Estado  del  Cauca,] 
al  Bur  con  el  mismo  Estado. 


Jardín.  —  Dos  riachuelos  nacidos  en  la  cordillera 
dental    de    los  Andes,  conocidos    el   uno  con  el  nombre 
Salado  y  el  otro  con  el  de  Volcán,  juntan  sus  aguas  al  píe 
un  plano  inclinado,  y  después  de  unir?^e  estas  dos  HmpiaB 
cristalinas  agua?»,  corren  por  algún  trecho  con  el  nombre  de 
Jardín  para  entrar  luego  en  el  río  Docatu,  que  desde  aqu^ 
punto  recibo  el  nombre  de  San  Juan. 

Sobre  el  gracioso  y  lindo  plano  indicado  está  construid 


-  395  — 

la  población  ilol  Jardín,  cuya  existencia  coiuu  entidad  política 
data  del  afuj  do  1872, 

El  plano  de  ella  fué  delineado  por  el  inteligente 
presbítero  José  María  Gómez  Ángel,  cura  al  presente  de  la 
capital  del  Estado,  y  el  terreno  sobre  el  cual  hq  asienta  el  lugar, 
consta  de  treinta  hectáreas  cuadradas,  rlonadas  por  el  ciuda- 
dano Indalecio  Peláez.  Tal  terreno  se  halla  dotado  do  venta- 
josas condiciones  para  su  prosperidad  futura,  í=íÍ  bien  es  cierto 
lüe  la  ciiTunstancia  de  pertenecer  los  que  Jo  rodean  á  un 
s^Io  tlueilo,  ha  sido  causa  de  que  los  vecinos,  no  siendo 
Pí'opietarios,  se  hayan  visld  incapaces  de  desenvolver  su 
Prosperidad. 

La  temperatura  del  Jardín  es   iría,  agradable   y  suma- 

^^nte  propia  para  la  conservación  de  excelente  salud.  Los 

^'ííredíidores  son  amenos,  risueilos,  y   presentan  paisajes  de 

«^pecto  encantador.    Las  calles  del  Distrito  están  tiradas  á 

*^>^ciel,  bien  dispuestas;  pero  la  mayor  parte  de  las  casas  son 

P^jizíxs  y  de  aspecto  pobre* 

líl  t>istrito  puede  comunicarse  con  Anrles,  Valparaíso, 
iíuevíicaramanta  y,  por  cima  de  la  cordillera,  con  fera- 
^^^irrios  terrenos  y  con  el  rico  valle  de  iíisaralda.  Podría 
tainl^i^^  tener  un  camino  que  permitiese  ir  en  pocas 
j'^^'^ria.das  a  la  connuencia  del  Andágueda  con  el  Atrato» 
píiru.    navegar  después  este  ríi)    liasta  las    aguas   tlel  mar 

Población,  5.06*2  habitantes,  —  Límites  :  confina  al  norte 
^'^^^  ^\ndes;  al  oriente  con  Nuevacaramanta;  al  occidente  otra 
^^^  Con  Andes,  y  al  sur  con  el  Estado  del  Cauca. 

Bolívar. —  A  poca  distancia  del  último  farallón  de  los  del 
^^•^ra,  con  ligci^a  inclinación  al  sur,  esta  situada  la  cabecera 
*  ^^  distriti)  de  Bolívar^  postrera  población  antioquena  al  occi- 
^^*>le,  limítrofe  ctm  el  municipio  del  Atrato  pertenecioale  al 
^^tado  soberano  del  Cauca. 

Bolívar  fué  erigido  en    distrito   por    una    ley  expedida 
^^  año  de  1861;  se  le  suprimió  luego  por  otra,  y  por  otra 


39G 


rada 


se  tornó    á    darle   existencia    civil    y    política   poco 
después. 

Para  tanla  juventud,  ó  si  putliéramos  liablar  figurada 
mente,  para  tanta  niñez,  esta  colonia  antioquefia  liaprosper^ 
con  sorprendente  velocidad.  Asentada  su  cabecera  sobr( 
margen  iztfuierda  del  río  de  su  nombre,  con  aguas  abundant 
con  galana  vegetación,  con  temperatura,  si  bien  elevada  in 
sufocante,  y  crrn  alrededores  pintorescos,  es  lioy  uno  de  la 
establecimientos  más  importantes  del  Estado,  por  su  bcllü 
esencial  y  por  las  ventajas  i|üe  promete  para  su  adela| 
miento  ulterior. 

La  plaza  de  este  poblado  es  grande,  bien  nivelada,  y 
n  ideada  por  muy  reirulares  edificios;  las  calles  son  rectas,  < 
pedradas  algunas,  colladas  en  ángulo  recto  y  bien  ventila 
las  casas  son  modestas  en  su  apariencia,  fie  tapias  y  teja 
su  mayor  número,  cómodas  en  su  inteiior,  l>lanqueadasj 
cal  y,  aunque  sin  lujo  ni  ostentación,   jauleras  al  estilo, 
landos. 

Los  habitantes  del  Distrito  son  altivos,  audaces  en 
empresas,  visten  con  sencillez  y  decencia;  y  salvo  la  pro¡ 
sión  de  algunos  á  tomar  licores  espirituosos,  cáncer  cor 
que  corroe  la  mayor  parte  de  las  poblaciones  antioqueñí 
puede  decir  que  esa  masa  ilehnmbreses  honrada,  lalioil 
y  recomendable. 

En    cuanto    al    sistema    hidro^n^áficf»    y    al    orogr 
creemos  poder  hacerlo  cojnjirender  con  las  indicacioneiá 
gu ¡entes  :  al  frente  del  poblado  y  hacia  el  occidente  haj 
boquerón  recorrido  por  el  riachuelo  Lucía  ó  Luisa,  y  ] 
mismo  lugar  va  el  camino  que  conduce  á  la  pequeña  poblad^ 
del  Carmen,  perteneciente  al  Estado  del  Cauca.  I^a  Luis 
une  al  río  Hnlívar,  el   cual    nace   arriba  del  Vallecito 
unirse  más  abajo  con  el  Farallón,  que  formado  en  su  princig¿ 
¡uiv  los  tolérenles  Sucre  y  Cascada,  corre  con  el  nombre 
cado  hasta  mezclar  sus  aguas  con  el  Bolívar  en  Tebaida  ó < 
padero.  Dr  ese  punto  en    adelante  sigue  con  el  nombro 
Ijolívar   y  derrama   sus  aguas  al    San   Juan,   por  la  orilll 


ÍB9M 

icigj 
ro^ 


—  mi  — 

iiquíerda.  El  Pedral  nac-e  en  el  Farallón  y  Uesas:iia  en  el 
Saa  Juan  por  el  mismo  lado  que  el  anterior,  siendo  de  no- 
je  mientras  el  primero,  es  decir,  el  Bolívar  ixscibe  los 
loriantes  Linda,  Monos  ó  Santa  Isabel,  Luisa,  Nieve>  Manza- 
nillo, Carmina  y  San  Miguel,  el  oti'o  apenas  recibe  como  im- 
portante el  riachuelo  Beatriz  por  su  flanco  izquierdo. 

Como  es  natural,  para  completar  esta  disposiciun  geográ- 
fica, entre  el  río  Bolívar  v  el  Farallón  liav  un  estribo  de  cor- 
dillera,  y  entre  el  primero  y  el  Barroso  perteneciente  al  dis- 
fa*ito  de  Concordia,  hay  otros  estribos  en  que  toman  nacimiento 
I  Jas  fuentes  que  los  alimentan.    Llamanse  estos  estribas  Cor- 
ita el  primero,  y  Vallecito  el  segundo. 

Los  terrenos  comprendidos  en  la  parte  anti(  tqueña  cuya 
ií3oiioñua  acabamos  de  describir,  son  sumamente  feraces,  y 
>^iito  lü  son,  que  grandes  trechos  hay  de  ellos  que  conq)nrUui 
*íeii  ta  competencia  que  se  quisiera  hacerles  al  conqíararlos 
^<->n  ikibaneta  en  el  distrito  de  Envigado.  Por  lo  dicho  y  por 
gozar  de  temperaturas  diversas,  las  producciones  tamldén 
[  lo  son,  y  por  eso,  t;nti  reconocidas  ventajas,  cultivan  en  aquel 
^^«lo,  cacao,  tabaco,  maíz,  yuca,  arracacha,  papa,  linaza, 
<^eljada,  café,  frísoles,  caña  de  azúcar,  arroz  etc.,  etc.;  y 
'filtre  las  maderas  de  producción  espontanea,  las  hay  apre- 
•^iíibles  Y  en  gran  número  :  comino,  quimulá,  barcino,  cedro, 
«^aunce,  avinge,  tliomale,  granadillt»,  nogal,  roble,  qüiuas»  y 
*^*Utremezcladas  c  ai  todr»  esto,  bellísimas  llores  üi'quidáeeas, 
^^'^gos,  liqúenes  y  heléchos. 

Respecto  al  reino  aniíiiíd,  nu  liay  eii  Boh'var  lo  que 
Pediera  llamarse  propiamente  lieras,  á  no  ser  que  exceptue- 
^^^  uno  que  otro  jaguar  que  se  presenta  rara  vez  en  las 
riberas  del  Cauca  ó  en  la  parte  baja  del  Bulívar.  Animales 
doinésticoá  sí  prosperan  y  se  multiplican,  basta  el  punto  de 
ÍUe  los  bolivarenses,  más  que  de  laindustria  minera,  obtienen 
tina  relativa  riqueza  y  una  positiva  comodidad  de  la  inilustria 
pecuaria. 

Desde  lo   alto  de    los  Farallones   se    domina  un   gran 
paisaje,  y  esas  elevadas  crestas,  arrogantes  y  magiu'íicas  por 


—  400  ^ 

El  mayor  inconveniente  con  que  se  ha  tropezado  para 
fundación  de  Jericó,  ha  consistido  en  lo  deleznable  del  terrc 
y  en  la  falta  de  niateriales  de  construcción  projjios  y  sólida 
La  arcilla  no  se  presta  para  la  fabricación  convenieate  de  tejas 
y  ladrillos,  y  la  arena  y  la  tierra  para  estucos  ordinarios  alca^u^ 
zan  subido  precio. 

Arruinado  el  primer  templo  pajizo,  fué  reemplazado 
otro  de  tapias  y  tejas  que  bien  pronto  fue  destruido.  Al  p^ 
senté  se  edifica  uno  de  grandes  proporciones,  cuyn  costo 
deünitivü  será  de  suma  consideración,  sin  (jue  por  esto  tlejej 
llevarse  á  término,  pues  ante  el  entusiasmo  religioso  de 
poblaciones  antioqueñas,  todo  se  allana. 

Jericó  vive  de  la  industria  pecuaria  y  de  la  agricultura,  y 
es  sin  duda  alguna  uno  de  los  pueblos  más  ricos,  más  indiM 
triosos  y  más  prósperos  del  Estado,  Actualmente  está  en  fli 
de  construcción  un  puente  sobre  el  Cauca,  para  poner  en  fa 
comunicación  el  Distrito  con  la  capital  y  con  otros  uiuci 
pueblos  de  la  parte  central  del  Estado. 

El  gremio  agrícola  produce  en  abundancia  maí/.,  fi 
les,  yucas,  arracachas,  plátanos,  panela,  papas,  tabaco,  ca 
trigo,  café  etc.,  etc;  mas  la  ganadería  en  grande  escala  ea] 
principal  industria.    Para  el  desenvolvimiento  de  ella  li 
extensas  praderas  cultivadas  en  la  tierra  caliente,    empleíi^ 
especialmente  para   cebo,  y  nutritivíjs  pastos   naturales  e 
parte  fría,  destinados  á  la  crianza  y  reproducción  activa  de  1 » 
ganados. 

La  pro[ncdad  raíz  no  está  concentratla  en  Jjericó,  lUW 
por  el  conlrario,  la  mayui*  partt*  ile  sus  vecinos  son  má 
menos  propietarios.   Uno  de  los  principales  artículos  ite 
comercio  consiste  en  la  transportación  y  venía  de  la  madera 
comino,  sumamente  lina  y  aliundante  en  sus  bosques  y  ar^ep- 
tada  con  entusiasnií)  en   Medellín   para   la  construcción  de 
ediücios   y  para  la  fabricación  ile   lujosos  muebles.   MucIk» 
de  lo  (|ue  hemos  dicho  con  relación  al   distrito  de  Aiulre» 
puede   ser  aplicado    al    ilo    Juricó,    por   cuanto   su  si&peclo 
físico,  la  índole  de  sus  habitantes,  la  analogía  de  hub  pro* 


—  401  — 

ducciones  y  otras  circunstancias  loa  han  hecho  andar  á  un 
mismo  paso, 

.  El  río  Frío,  que  tiene  su  origen  en  la  cordillera  de  la 
Pítócua,  da  sus  aguas  al  Cártama,  y  reunido  con  ésto  entra  en 
d  Cauca  después  de  haber  regado  parte  del  Distrito,  Este  río 
corta  el  camino  que  de  la  cabecera  del  Departamento  conduce 
áTámesis,  en  uu  jmnto  llamado  Puente  de  Tierra.  El  Puente 
de  Tierra  es  un  fenómeno  geol(3gico  muy  importante  :  las 
'^as  corren  poruña  especie  de  tubo  subterráneo  de  trescien- 
tos metros,  cubierto  por  enormes  trozos  de  rocas,  Al  pasar  por 
^^cima  sin  ver  la  corriente,  se  oye  un  ruido  semejante  al  de 
^^a  íüriosa  tempestad,  y  si  se  observa  hacia  el  punto  de  salida, 

^■'  €?spectador  se  conmueve  con  la  estrepitosa  rapidez  que  en 

^^^opellados  borbotones  y  en  tumultuosas  cascadas  se  ofrecen 
^  ^u  contemplación.   Las  aguas  que  forman  este  río  son  los 

^^reiites  Venado,  Candelaria,  Minas,  Manzanares,  Palmicbala, 
-^or^vadero,  Tacón,    Castrillón,    San   Agustín,   Los  Toros, 

^^adora  y  Puentes. 

El  río  Piedras,  como  el  río  Frío,  nace  también  del  alto  de 

1  7  7 

^   F*ascua  y  se  derrama  en  el  Cauca  como  á  trescientos  metros 

^^iba  del  paso  de  las  Piedras,  en  el  camino  que  lleva  de  Fre- 

^^íliaá  Jericó.   Forman  el  Piedras  los  torrentes  Santamaría, 

^Jai%  Borrachero,  Volcán,  Colorada,  Estrella,  Quebradona, 

'*^jí?j  Leona  y  Palenque.  Los  torrentes  Soledad,  Cruces,  Ser- 

^tia  y  Armenia  caen  separadamente  al  Cauca, 

Al  río  San  Juan,  por  el  lado  de  Jericó,  afluyen  el  riacliuelo 
^*l<^ncio  y  el  río  Mulato,  separado   este  último  del    San  Juan 
El    P^^i*  la  cordillera  del  Barcino. 

P  Población,  11.5Ü3  liabitantes.— Latitud  norte,  6"  3' 35". 

LÍ  Longitud  occidental,  1"  1 1'  áC —  Altura  sobre  el  nivel  del 

W\   mar,  2.070  metros.  —  Temperatura,  18\  —  Límites  :  confina 

^1  norte  con  Fredonia;   al  orienté  con  Sabaletas  ;  al  occidente 

^^íi  BijhVar,  y  al  sur  con  Tdniesis. 


Nuevacaramanta.  —  Llamóse  al  principio  Sepulturas, 
^ííi  duda  por  los  muchos  sepulcros  de  los  indios  pobladores 


m 


ele  la  n 


Llámasele  ahora  Nuevacaramanta,  en  con^ 


miMnoración  y  reemplazo  de  la  Camaranta  Iradicional  de  que 
hablamos  al  trazar  la  hisloria  de  Andes. 

Hasta  el  año  de  183G,  parte  de  los  terrenos  de  esto  Dis- 
trito pertenecieron  a  los  Señores  Gabriel  Echcverri,  Juan 
Uribe  y  Juan  y  Alejo  Santamaría,  quienes  generosamente  los 
cedieron  para  la  fundación  de  una  nueva  parroquia,  como  se 
decía  entonces.  El  Distrito  quedó  delinitivamentc  establecido 
en  I8i2. 

Al  iniciar  los  trabajos  de  fundación,  fueron  primeros  con- 
lui  rentes,  como  obreros  activos,  unos  señores  Vargas,  Gómez, 
Obandos,  Osorios,  Orlices,  López  y  Ossas,  cuyas  familias, 
multiplicadas  de  una  manera  admirable,  constituyen  hoy  la 
gran  mayoría  del  vecindario. 

Hacia  el  extremo  sur  corre  el  río  Arquía  cuyo  desagüe 
tiene  lugar  en  El  Cauca,  entre  los  antiguos  pasos  de  Ifufú  y 
la  Cana.  Corre  este  río  do  sudoeste  á  nordeste  y  tiene  su  na-*. 
cimiento  en  Portachuelo,  al  pie  de  unos  cerros  llamadas  I 
Mellizos. 

De  la  Cana,  siguiendo  el  curso  del  río  Cauca  por  la  band^ 
occidental  bástala  desembocadura  del  riachuelo  Bequedo,  lími 
con  Valparaíso,  riachuelo  arriba  hasta  el  Triste  en  el  camii^^ 
quedo  la  población  de  Nucvacaramanta  gira  para  el  pueiiocte^ 
este  nombre,  y  del  nacimiento  fiel  Triste  al  alto  del  Anime-, 
de  allí  al  río  Conde,  de  este  al  riacivulo  llamado  Penosa,  y  poi 
éste  arriba  hasta  los  cerros  de  los  Mellizos,  se  completa  la- 
línea  de  circunscripción  de  Nucvacaramanta, 

Dos  ríos   sirven  de  límite  al  Distrito  :  el  Ar(|uía,  deqoí? 
ya  hemos  halilado,    y   el  Conde,  que  tiene  sus  nacimier! 
al  pie  de  los  cerros  de  los  Mrlb'zos.  El  caudal  do  las  aguaí-      4 
de  éste  es  poco  más  ó  menos  igual  al  del  primero,  y  corre  er»--^ 
dirección  sur-sudeste   hasta  juntarse  con  el  Cártama  [km 
antes  de  caer  en  el  Cauca. 

La  montaña  más  elevada  del  Distrito  es  la  que  separa 
Estado  de  el  del  Cauca,  llamada  en  una  parte  Portachuelo,  e\ 
I  otra  los  Mellizos,  y  por  Un  Santa  Isabel 


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Cav^ 


Alttfi 


ftCta 


—  405  — 


en  las  partes  cercanas  al  Cauca  y  al  Cártama,  donde  están  aim 

¡cubiertos  por  bosques  ricos  en  finísimas  maderas.  El  resto  es 
quebrado  y  está  constituido  por  ramificaciones  orientales  de 
la  gran  cordillera  occidental  de  los  Andes  colombianos. 
Los  estribos  más  notables  son  :  La  Torre,  ramal  de  la 
cordillera  del  Citará,  desprendida  cerca  del  cerro  de  Cara- 
manta,  con  dirección  primero  de  surá  norte ,  con  inclinación 
>  después  al  nordeste,  para  terminar  cerca  do  la  unión  de  los 
ríos  Piedras  y  Cauca. 
De  la  ramificación  anterior  se  desprenden  :  los  Mellizos, 
que  separan  las  aguas  de  los  ríos  Conde  y  Cártama;  el  Burro, 
que  sigue  al  nordeste  por  entre  las  corrientes  de  los  ríos  Claro 
y  Cártama;  Buenavistay  la  Virgen,  que  toman  idéntica  direc* 
cióíi,  presentándose  en  estas  masas  moníaíiosas  las  notables 
^  elevaciones  de  Tacón  y  la  Torre. 

B         También  pertenece  áTámesis,  en  parte,  la  cordillera  11a- 
^^a  del  Jardín,  entre  estos  dos  Distritos. 

De  las  montañas  que  acabamos  de  mencionar,  nacen  va- 

**^^s  corrientes  de  agua  tributnrias  todas  ellas  del  río  Cauca. 

^^^  más  notable  es  la  del  río  Cártama,  que  tiene  sus  vertientes 

^r^  lí\  cordillera  del  J;u^dín,  que  corre  de  sudoeste  á  nordeste  y 

^Pt^sagua  en  el   Cauca  como  á   2  kilómetros    al    norte    del 

P^*erto  de  Caramanta.  Forman  el  caudal  de  este  río  las  aguas 

^^^  Conde  por  la  derecha,  constituido  el  mismo  por  los  torren* 

^^  Obispo  y  Soledad.  Por  la  orilla  izquierda  le  caen  el  río 

^*^ro,  alimentado  por  los  riochuelos  Támesis,  San  Antonio, 

^^^bradanegra  y  la  Peinada;  líiofrío  constituido  por  la  Sona- 

^P^^*a,  la  Sestillala,  la  Lora  y  San  Isidro,  Desagua  también  en 

^^^  Cártama,  la  Virgen,  nacido  en  la  Mama.  Riofrío  vierte  de 

^^cón,  es  manso  al  principio,  sumamente  impetuoso  en  su 

Í^t'te  media  é  inferior,  donde  corre  por  entre  enormes  preci- 
icios. 
Se  dice  que  hay  en  el  disfrito  de  Támesis  grandes  rocas 
^tx  grabados  que  representan  figuras  humanas,  obras  atri- 
buidas á  los  habitantes  primitivos,  pero  están  ya  tan  confusas 
que  con  dificultad  pueden  ser  percibidas. 


—  40fi  — 

Dada  la  fisonomía  física  de  Támesis,  es  fácil  concebir  • 
la  temperatura  media  varía  ea  ra/.ua  de  la  elevación  sol; 
el  mar^  de  cada  punto  en  que  se  la  considere.  Ardentísima 
las  vegas  del  Cauca  y  del  Cártama,  es  de  un  frío  rígido  en 
grandes  alturas. 

La  voriación  del  clima,  nacida  de  la  observación  quo  M 
hamos  de  hacer,  implica  también  una  gran  diversidail  on 
productos  naturales.  Hay,  por  tanto  :  ganados  vacuno  y 
cerda  en  abundancia,  mular  y  caballar,  el  suficiente  para  sat 
facer  las  necesidades  de   los  vecinoí? .  Entro  los  cuadrúpe- 
dos salvajes,  hay  osos,  jaguares,  dantas,  guaguas,  arms 
líos,  tatabros,  zahínos,  ciervos,  martejas,  ardillas,   conejl 
raposas  y  ratones*  En  aves  las  hay  de  galanísimu  plumaje 
de  armonioso  cantar,  entre  las  cuoles  campan  el  pájaro-mofi: 
los  gallos  de  peñasco,  los  turpiales,  los  toches  y  los  cuc 
cheros.  Hay  peces,  aunque  no  en  mucha  abundancia  ni< 
gran  tamaño,  en  el  río  Cártama  y  en  la  parte  correspondic 
del  Cauca;  escasos  reptiles  y  un  enjambre  incalculable 
insrctos,  especialmente  en  los  puntos  en  que  el  calor  os  alt 
la  vegetación  abundante. 

Los  vegetales  cultivados  con  especialidad  son :  maíz,  ta 
co,  yuca,  papa,  frísoles, cafe,  caña  de  aziicar,  cAcaoy  ak 

hortalizas. 

La  producción  del  maíz,  do  la  panela  y  del  tabaco  me 

cen  llamar  la  atención,  porque  además  del  consumo  intel 

hay  un   sobrante  que  se  envía  para   Nuevacaramanta, 

paraíso  y  Santa  Bárbara.  El  café  es  conducido  á  la  capital 

Eslaflo. 

Tiene  Támesis  numerosas  y  ricas  minas  de  oro  y  de  pll 

pero  la  mayor  parte  de  ellas  no  están  en  explotación. 
La  industria  agrícola,  pro|)iamenle  dicha,  y  la  jieci; 

forman  la  base  de  subsistencia  del  Distiito.  Sus  relacione 

tráfico  se  mantienen  con  Marmato,  Nuevacaramanta,  Jei 

Valparaíso,  Santa  Bárbara  y  Medehín. 

Todavía  predomina  un  poco  onel  lugar  la  raza  indíp 

pero  la  blanca,  si  bien  escasamente,  está  representada  por  j 


—  407  — 

tipo  especial. Los  mestizos  formaa  ia  masa  general  de  la  po- 
blación. 

Sise  exceptúan  el  vicio  del  juego,  un  poco  generalizado,  y 
la  pasión  política,  muy  exaltada,  se  puedo  afirmar  en  tesis* 
general  que  las  costumbres  do  los  habitantes  del  Distrito  se 
í^nservan  puras. 

El  poder  es  ejercido  por  un  Corregidor,  juez  y  presíden- 
oste de  la  Corporación  municipaK 
^f  Población,  5.471  habitantes.  —  Temperatura,    21*.  — 

I  L/nii  tes  ;  confina  al  norte  con  JeriaS  y  Fredonia;  al  oriente  con 
I  «^í^uta  Bárbara;  al  occidente  conJericó,  y  al  sur  con  Valpa- 
I     íaíso. 

^^  Valparaíso. —  Este  Distrito  se  fundó  el  8de  mayo  delSüU ; 
y  f  u^oron  donadores  del  terreno  en  que  seoscuentrala  calK?cera, 
^^  P i^esbílero  Josó  María  Montoya  y  los  señores  Baltasar  Vélez, 
^^o seceos,  Francisco  Osa  y  Cristóbal  y  Tomas  Uribe  Toro.  Estos 
'^s^Hnios  señores  hicieron  donación  de  un  gran  pedazo  deterre- 
^^  fsn  beneficio  de  ia  Escuela  que  debía  ser  establecida  para 
^^  fíducación  á  los  niños. 

Las  familias  pobladoras  de  Valparaíso  traen  su  origen  de 
'^^Hison,  Fredonia,  Santa  Bártora,  Nuevacaramanta,  Pacora, 
*^^jorral,  de  algunos  pueblos  del  Estado  del  Cauca,  y  han 
^'*ido  aumentándose  con  otros  antioqucños. 

El  desaroilo  de  este  Distrito  ha  sido  un  poco  lento,  porque 
"^^  Vecinos  han  tenido  que  luchar  cuntíalos  obstáculos  opues- 
^^H  pQi»  la  selva  virgen,  y  por  lo  enfermizo  do  las  locaHdadesar- 
^'^titos  del  territorio. 

La  cabecera  está   situada  en  una  explanada  aurífcm, 

^^^  domina  un  hermoso  horizonte,  y  al  pie  de  un  alto  llama- 

^^^0  Potrerillo.  El  centro  del  lugar  y  sus  alrededores  son 

^Uos  y  provistos  do  pequeñas  y  bien  mantenidas  dchesaíi 

^t*a  la  cría  y  cebo  de  ganados* 

El  suelo  es  fértil  en  general,  pero  presenta  aún 
"^"^sques  incultos.  La  superílcie  del  terreno  ofrece  el  aspecto 
^*i  un  plana  ligeramente  inclinado  con  leves  inflexiones  Iiaciíi 


—  408  — 

el  nortCj  y  con  una  pendiente  rápida  y  hondas  depresionc 
hacia  el  sur.  Escasos  manantiales  lo  proveen  de  agua  en  I^ 
parte  central,  pero  sus  ríos  y  raudales  hacia  los  contoraos 
son  ricos  y  copiosos. 

Un  ramal  de  la  cordillera  central  de  los  Andes  colomBli 
nos,  desprendido  hacia  el  oriente  del  cerro  de  Caramanta^ 
toca  el  confín  meridional  del  territorio,  un  poco  más  adulante 
del  Anime.  En  este  punto  la  montaña  se  subdivide,  y  merece 
especial  mención  el  estribo  que  corre  hacia  el  norte,  sobre 
el  cual  está  el  camino  que  desde  de  la  capital  del  Estado  esta- 
blece communicación  con  el  vecino  del  Cauca  por  la  banda 
occidental. 

Las  alturas  más  notables  de  esta  montañuela,  que 
puede  llamarse,  son  el  alto  del  Obispo  y  el  de  Potreríllo. 

Hacia  el  oriente  y  el  norte  del  Distrito,  se  halla  la  sección 
correspondiente  del  fértil  valle  del  río  Cauca,  y  hacia  ol  oc 
dente,  en  la  parte  alta,  las  quiebras  recoridas  por  los  ríe 
Conde  y  Cártama.  El  último,  en  la  parte  inmediata  á  su  de 
embocadura  en  el  Cauca,  tiene  hermosas  vegas  cubiertas 
su  mayor  parte  de  dehesas  bien  cultivadas. 

Esta  regado  el  Distrito  por  el  río  Cauca  hacia  el  oriente^ 
desde  la  boca  del  riachuelo  Bequedo  hasta  la  del  río  Cart 
ma.  El  riachuelo  Bequedo  tiene  su  origen  en  el  alto  del  Anii 
corre  liacia  el  oriente  y  forma  el  límite  de  este  Distrito  con  * 
de  Nuevacaramanta*  El  riaclmelo  Palmichal  nace  en    el  al^ 
de  Potrerillo,  pasa  por  el  flanco  derecho  de  la  población  y  de 
emboca  en  el  Cauca  frente  a  la  fracción  de  Arma.  El  Sabalc 
tas  tiene  sus  fuentes  primitivas  en  el  mismo  sitio  que  el  ant 
rior,  corre  en  dirección  al  nordeste,  y  desagua  en  el  Cauca 
lado  sur  de  dos  cerritos  sumamente  curiosos  por  su  forr 
llamados  los  Farallones.  El  río  Conde  desciende  de  las  altur 
de  los  Mellizos.  Corre  este  río  por  un  cauc4)  tortuoso  y  prc 
pitado,  primero  hacia  el  orienl<^  y  después  hacia  el  norte, 
mentado  su  caudal    con    otros  manantiales.  Del  cerro 
Obispo,  fluye  el  riachuelo  del  mismo  nombre,  tributario 
)nde,  f'uyu  curso  está  en  tierras  drl  Distrito,  desde  i 


—  409  — 


en  donde  lo  parte  el  camino  que  de  Támesis  condiico  á  Nueva 
Caramaiita,  hasta  su  reunión  con  el  Cártama.  Las  avenidas  de 
este  río  son  enormes  y  peligrosas,  aunque  en  tiempo  seco  la 
cantidad  de  agua  que  lleva  sea  de  poca  consideración. 

La  región  baja  de  Valparaíso  cercana  al  Cauca  está  cu- 
bierta por  bosques  sombríos  y  por  dehesas  para  la  manuten- 
ción de  los  ganados.  En  la  parta  alta,  quo  rivaliza  en,  feraci- 
dad á  la  anterior,  la  vegetación  es  un  poco  más  lenta  en  su 
*^ecimiento  por  causa  de  la  temperatura,  que  es  bastante 
fría. 

Hay  abundancia  en  este  Distrito  de  maderas  propias  para 
la  eít>anistería  y  para  las  construcciones  urbanas,  y  entre  ellas 
sobr*c:salen  el  algarrobo,  el  guayacán,  el  cedro,  el  nogal,  el 
^^^í^ino,  el  roble,  el  avinge  y  el  quimulá.  Además,  como 
^í^bolcs  silvestres,  hay  el  madroñero,  el  cañafístula,  el  maqueii- 
'í^^,  palmeras  variadas  y  elegantes  etc.,  etc.  Hay  también  en 
"^^"^rsos  parajes  zarzaparrilla,  vainilla,  árboles  frutales  y 
"^^ohas  hortalizas. 

El  reino  mineral,  aunque  poco  explorado,  se   anuncia 

rico  en  esta  parte  del  Estado.  Las  arenas  del  Cauca  ruedan 

i^e^cladas  con  pajillas  de  oro,  y  á  su  extracción  se  aplican  en 

*^    estación  seca  muchos  pobres  trabajadores,  quienes  alcan- 

^^*^  á  vivir  holgadamente  con  el  producto  de  sus  tareas*  En 

^^  alrededores  de  la  población  los  aluviones  han  producido 

^^*niantes  rcdimientos,  y  en  cuanto  á  vetas  de  oro  y  plata  au- 

^*iei*a,  hay  varias   en   incipiente   explotación  que  prometen 

^^nos  resultados.  La  vecindad  de  este  territorio  a  los  opvi- 

^^tos  minerales  de  Echandía,   Marmato,  Supla  etc.,  es  una 

^^*"antía  de  indudaljle  riqueza.  Además  de  los  metales  precio- 

^^^  mencionados,  hay  depósitos  de  carbón  de  piedra,  yeso  y 

^*  carbonatada,  pero  liasta  ahora  no  se  benefician. 

Son  elaboradas  como  fuentes  saladas  para  la  extracción 

^^^  cloruro  de  sodio,  las  de  Barbudo  y  Montenegro.  Los  pro- 

^^^tos  extraídos  son  de  excelente  calidad,  pero  reducidos  á 

^Usa  de  lo  mezquino  y  pobre  de  las  explotaciones»  En   la 

^'^lina   del   Barbudo,    liay  grabados   sobre  piedras  algunos 


—  410  — 

jeroglíficos  indígenas,  y  existen  otras  r 
como  manifestación  clara  de  que  los  indio: 
jaban  aquellas  aguas. 

La  agricultura  está  sumamente  atrasa 
en  cultivos  de  maíz,  frísoles,  caña  de  azi 
arroz,  plátanos  y  varias  gramíneas  para  1 
dado  de  éstos  es  la  industria  predilecta  de 
Distrito. 

Las  vías  de  communicación  son  en  ge 
norte  conduce  á  los  distritos  de  Santa  Bar 
de  oriente  al  distrito  de  Aguadas;  la  del 
Cauca,  y  la  de  Occidente  á  Jcricó. 

El  Distrito  tiene  varias  fracciones;  per 
digna  de  mención,  por  ser  la  sola  que  est 
un  Inspector  de  policía. 

Población,  2.870  habitantes.  —  Tei 
Límites  :  confina  al  norte  con  Támcsi 
Aguadas  ;  al  occidente  con  Andes,  y  al  í 
manta. 


—  411  — 
RESUxMEN   DE  LA   POBLACIÓN 

CLASIFICACIÓN    POR   EDADES,    ESTADOS   Y   PROFESIONES 

I 


Menores  de  un  año.  . 

$e  i   á  7  años 

Do  7   á  21  id 

De  21  á  50  id 

De  50  á  70  id.  .  ,  .  . 
ge  70  á  100  id.  .  ,  . 
«ayores  de  100  id.    . 


Hombres  y  mujeres 


Id. 
Id. 
Id. 
Id. 
Id. 
Id. 


id. 
id. 
id. 
id. 
id. 
id. 


14.075 
103,339 
156,370 
155,845 

5,00^2 
06 


463,667 


II 


^olteros. 
jasados. 
Viudos. 


Hombres  y  mujercí'. 
Id.  id.  .  . 

Id.  id.  .  . 


3itM;',)7 

1-2  i, 31)1 
19,5VJ 


463,667 


ni 


*nfantes  sin  oficio. 

^Wi  picados 

Quitares 

Y*^"^istros  del  culto. 

*<el  tediosos 

institutores 

*  «"opieiurios 

V'^PUalistas 

:>«<ricultores 


maderos, 
"ñeros. 


VI 

í^^scarjores. 

O^^^'^^canteq 

Vr:.'^^í*ciantes 

A;;?j;^ros 

AÍt'¿^^^4^« 

I^orJ?* filtradores  domesticas. 

loJi'^os 

Li?^»»iero8 

fe3tt;"^t09 

^¡^•^.^lantes 

V¿^  Jf^^ntes 


^    rematados 
^iduos  salvaj 


Hombres  y  mujeres 
Id.  id. 

Id 

Id 


Id. 
Id. 
Id. 
Id. 
Id. 
Id. 
Id. 
Id. 
Id. 
Id. 
Id. 
Id. 
Id. 
Id. 
Id. 
Id. 
Id. 
Id. 
Id. 
Id. 
Id. 
Id. 
Id. 


id. 
id. 
id. 
id. 
id. 
id. 
id. 
id. 
id. 
id. 


id. 
id. 
id. 
id. 


id. 
id. 
id. 
id. 


1-25,310 

870 

794 

224 

^•20 

553 

958 

61) 

110.342 

673 

1 3,9-2  i 

95 

485 

0,383 

1-26 

•2,156 

17-2 

21,9i»8 

1 -28,63'. 

209 

150 

13 

4 

30,733 

18,692 

693 

390 


163,667 


es  en  todo  el  Estado 1,220 


Suma  total 464,887 


CAPITULO   UNDÉCIMO 


Gobierno 


Administración 


'^naíderacídíi  general.  —  Poder  Legislativo.  —  Poder  Ejecutivo,  — 
Secretaria  de  Gobierno  y  Guerra.  —  Régimen  polUico  y  muni' 
cipaL  —  Orden  imblico.  —  Elecciones.  —  Imprentas. —  Consejo 
del  Estado.  —  Esiadistica.  —  Establecinüenios  de  castigo*  — 
Casas  de  bene/icencia.  -^Secretaría  de  Hacienda  \j  Fomento.  — 
Rentas  ij  gastos,  —  Tribunal  de  cuentas.  —  Propiedades  del 
Estado,  —  Deuda  pública.  —  Mí/kís.  —  Tierras  baldías.  — 
Cuenta  general  del  presupuesto  y  del  Tesoro. —  Escuela  de  Arles 
y  Oficios,—  Empresas  públicas.  —  Casa  de  Moneda.  —  Lineas 
telegráficas,  —  Poder  Jadicial.  —  Juzgados  de  Circuiío.  — 
Juzgados  de  Distrito.  —Procedimiento.-^  Ministerio  público. 
—  Jurado.  —  Policía,  —  Notarías. 


Consideración  general.  — El  Estado  Soberano  de  Antio- 
^X^ia  es  parto  iiitegraiite  de  la  líepúljlicadc  los  Estados  Unidos 
^^  Colombia.  Se  halla  ligado  á  los  demás  Estados  y  está  some- 
tido á  la  autoridad  del  Gobierno  Federal,  según  lo  estatuido 
í*Or  los  artículos  1"  v  17'  de  la  Constilucíón  uacionaU 

El  Gobierno  del  Estado  Soberano  de  Antioquia  ha  sido 
establecido  conforme  a  loí?  principios  republicanos;  es,  por 
tanto,  popular,  electivo,  representativo,  alternativo  y  respon- 
sable. 

El  Gobierno  del  Estado  ejerce  su  acción  bajo  tres  formas 
distintas  que  se  denominan  poderes,  y  son  : 


—  414  ^ 


El  Poder  Legislativo; 
El  Poder  Ejecutivo; 
El  Poder  Judicial. 


Poder  Legislativo.  —  El  Poder  Legislativo  se  compone 
de  treinta  y  siete  diputados  que  son  nombrados  por  elccci 
popular,  y  que  reunidos  en  junta  se  denominan  Asambl 
Legislativa  (1). 

La  Asamblea  80  reúne  ordinariamente  cada  dos  año^,  el 
día  1°  de  octubre,  dura  en  sesiones  ordinarias  cuarenta  días, 
prorogables  por  veinte  mas,  y  en  sesiones  extraordinarias, 
por  el  tiempo  que  sea  indispensable  y  á  virtud  de  convocación 
del  Poder  Ejecutivo,  El  período  de  duración  de  los  Diputad 
en  8U  empleo  es  dedos  años. 

La  Asaml)lea  Legislativa,  tanto  para  las  sesiones  ordini 
rias  como  para   las  extraordinarias,   tiene    un   Presiden 
nombrado  por  mayoría  absoluta.  Las  faltas  accidentales  d 
Presidente  las  llena  uno  de  los  Viccpix)sidentes,  nombrad 
del  mismo  modo  que  aquél,  y  en  defecto  de  éstos,  nnn  de  1 
Diputados,  según  el  orden  alfabético  de  los  apellidos 
mismo  modo  quo  el  Presidente,  nombra  la  Asamblea  un  Sec 
tario;  pero  éste  sólo  dura  por  clliempo  do  las  sesionen 
las  cuales  se  le  nombra,  y  por  el  necesario,  después  de  teri 
nadas,  para  poner  en  orden  el  arcliivo  que  ba  estado  á 
c4^rgo.  El  Secretario  hace  el  nombramiento  de  un  oíicial  mayo! 
do  cuatro  escribientes  y  de  un  portero. 

El  Presidente  de  la  Asamblea  recibe  la  promesa  oonstit 
cional  y  da  posesión  de  sus  empleos  al  Presidente  del  Estad 
á  los  Diputados,  al  Secretario  y  á  los  otros  oficiales,  autori; 
con  su  íirma  todos  los  actos  legislativos,  mantiene  ol  orde; 
en  las  sesiones  y  cuida  de  quo  se  cumpla  el  reglamento. 

El  Secretario  autorixa  con  su  íirma  todos  los  actos  ex»^* 
didos  por  la  Asamblea;  es  órgano  do  comunicación  de  la  L 


1 


(t)  En  eonformidnd  con   ol  nuevo  eonao,   el  niimoro  de  Dtpatiidos  do  I 
iiuifionUr  prfjporcioiíalroenlr. 


poración  con  la  mayor  parte  de  los  empleados;  os  el  encar^'ado 
yresponí^able  de  los  libros,  expedientes,  solicitufles,  proyec- 
tos ctCM  quo  entran  á  la  Asamblea,  y  tiene  el  deber  do  cum- 
plir y  hacer  que  sus  subalternos  cumplan  las  disposiciones 
reglamentarias,  y  asimismo  el  de  dar  cuantos  informes  se  le 
pidan  por  el  Presidente  ó  por  los  Diputados,  y  el  de  llevar  en  el 
libro  de  actas,  la  historia   verdadera  de  lo  que  pasa  en  las 
sesiones. 

Son  atribuciones  principales  de  la  Asamblea  Legislativa  : 
Calificar  la  elección  do  sus  miembros; 
Ejercer  la  soberanía  del  Estado  por  medio  do  leyes,  decre- 
tos y  resoluciones  ; 

Presuponer  las  rentas  y  ios  gastos  públicos; 

Elegir  los   Senadores  plenipotenciarios,  los  candidatos 

clol  Estado  para  Magistrados  de  la  Corte  Suprema  Federal,  los 

Ala^gistradosdcl  Tribunal  Superior,  el  Procurador  general  del 

Elí$tado,  el  Administrador  general  del  Tesoro,  los  Designados 

l>a.ra  tjercer  el  Poder  Ejecutivo,  en  caso  de  falta  del  Presidente, 

*^1  Contador  general  del  Estado  y  los  Contadores  dul  Tribunal 

^^^  Cuentas,  los  Jueces,  Fiscales  y  Notarios  de  Circuito  y  el 

^^ector  y  el  Vicerector  de  la  Universidad ; 

Hacer  el  escrutinio  de  los  votos  dados  para  Presidente  do 
^   iJnión,  Presidente  del  Estado  y  Representantes  del  Estado 
Congreso  nacional ; 

Deliberar  soljre  los  asuntos  de  gobierno  pura  exigir  la 
^^>ida  responsabilidad  al  Poder  Ejecutivo,  por  aquellos  de 
^Ua  actos  que  hayan  sido  violatorios  de  la  Constitución. 

Los  Diputados  a  la  Asamblea  Legislativa,    durante  el 
*^iYipo  do  las  sesiones  ordinarias  ó  extraordinaiias,  quince 
^^Os^  antes  y  quince  dias  después,  gozan  de  inmunidad  cu  sus 
^^*^'íáonas  y  propiedades. 

Los  mismos  son  irresponsables  por  las  opiniones  y  votos 
^^^  expresen  en  las  sesiones  de  dicho  Cuerpo. 

Poder  Ejecutivo.  —  El  Poder  Ejecutivo  se  ejerce  en  el 
**^tado  por  un  Presidente  nombrado  por  elección  popular. 


-  4IG  ^ 

El  Presidente  del  Estado  dura  en  sus  funciones  cuatro 
años,  y  no  puede  ser  reelegido. 

El  Presidente  es  sustituido  en  sus  faltas  accidentales  ó 
temporales,  por  uno  de  los  cinco  Designados  que  para  ella 
nombra  la  Asamblea  Legislativa,  y  en  defecto  de  éstos  por  el 
Procurador  general  del  Estado. 

El  Presidente  del  Estado,  como  encargado  del  Poder  Eje- 
cutivo, tiene  á  su  cargo  la  dirección  de  los  siguientes  nego- 
cios : 

El  cumplimiento  de  las  leyes; 

El  orden  publico; 

La  fuerza  pública; 

La  instrucción  pública,  y 

La  hacienda  pública. 

Todos  estos  ramos  están  distribuidos  en  dos  grandes 
Despachos,  cada  uno  á  cargo  de  un  Secretario,  y  se  dem*- 
minan  : 

Despacho  de  Gobierno  y  Guerra ; 

Despacho  de  Hacienda  y  Fomento. 

Ninguna  pro\idencia  del  encargado  del  Poder  Ejecul¡v« 
tiene  fuerza  obligatoria,  mientras  no  sea  autorizada  con 
(irma  de  uno  de  los  Secretarios* 

Cada  una  de  las  Secretarían  del  Estado  tiene  distrihuid 
sus  trabajos  en  tres  secciones;  cada  sección  está  á  cargo  do 
jefe  y  de  uno  ó  más  escribientes;  cada  secretaría  tiencj 
portero,  y  entrambas,  un  Oficial  archivero. 


Secretaria  de  Gobierna  y  Guerra.  —  A  la  SecivUria    cJo 
Gobierno  y  Guerra  corrLvspondc  el  Despacho  de  los  negooio- 
ijue  se  expresan  así  : 


SECCIÓN  PIUMEUA 


Las  relaciones  del  Cíobiorno  del  Estado  con  el  de  la  Uniua 
(lelos  otros  Estados,  Régimen  político  y  municipal,  Orden 

pública,  Policía  y  Elecciones, 


—  417  — 


SECCIÓN  SEGUTVDA 


Instrucción  pública  primaria,  secundaria  y  profesional; 
imprentas  del  Eatado  y  publicaciones  oficiales;  perf?onal  y 
material  de  la  Asamblea,  del  Poder  Ejecutivo,  del  Consejo 
*lel  Estado  y  de  las  Prefecturas* 

SECCIÓN  TEHGERA 

Estadística,  censo  de  población,  división  territorial, 
^C'gistro  del  estado  civil,  administración  de  Justicia,  estable- 
<5imjentos  de  castigo,  casas  de  beneficiencia  y  cementerios» 

Régimen  político  y  municipal.  —  El  régimen  político  y 
^"Hxinicipal  está  reglamentado  por  el  Código  del  i'amo.  Con- 
forme áese  Códi^^oy  ala  ley  L  sobre  demarcación  y  división 
territorial,  el  Estado  consta  de  Departamentos,  Distritos  y  frac- 
*^ionesdeDistrito.  En  cada  Departamento  hay  un  Prefecto,  que 
^s  agente  inmediato  del  Poder  Ejecutivo  y  tiene  un  oficial  escri- 
*-*iente  y  un  secretario,  de  su  libre  nombramiento  y  remoción, 
í*^ra  el  despaclio  de  los  negocios  de  su  incumbencia.  En  cada 
^'^trito  hay  un  Jefe  municipal,  que  es  agente  inmediato  del 
^ofecto  y  del  Poder  Ejecutivo  y  tiene  un  secretario  de  su 
**>rQ  nombramiento  y  remoción.  Los  Prefectos  son  nombrados 
Por  g|  Poder  Ejecutivo,  y  los  Jefes  municipales  por  los  Pre- 

También  hay  en  cada  Distrito  una  Corporación  muni- 
*^^p5^l  que  consta  de  cinco  á  siete  vocales  nombrados  por  elcc- 
^^ón  popular,  en  razón  de  cinco  para  los  distritos  que  tengan 
OUO  habitantes,  y  de  siete  para  los  que  pasen  de  1 2*000,  Hay 
*^^emás  en  todos  los  distritos  un  Procurador  municipal  que 
^*cpresenta  los  intereses  comunes  y  los  defiende  en  juicio,  y  un 
Tesorero  municipal  que  es  el  recaudador  de  las  rentas 
públicas  y  el  responsable  del  manejo  del  erario  municipaK 
En  los  Distritos  cuya  p jblación  no  asciende  a  8*000  habi- 
tantes, la  Corporación  se  ccimpoiie  del  Jefe  municipal  y  un 
suplente,  del  Juez  del  Distrito,  del  suplente  y  del  Procurador 


inimicipa!.  En  aquéllos  donde  iio  hay  Juez  de  distrito,  la  Cor- 
poración municipal  se  forma  del  Jefe  municipal,  llamado 
también  Corregidor,  y  de  su  suplente,  del  Procurador  y  del 
Tesorero.  Las  Corporaciones  municipales  tienen  un  secretario, 
que  en  los  dos  casos  últimamente  expresados,  lo  es  del  Jefo 
municipal.  Las  Corporaciones  tienen  por  objeto  acordarlas 
reglas  particulares  de  administración,  conforme  á  las  leyes 
y  á  los  intereses  del  Distrito;  presuponerlas  rentas  y  gastos 
municipates;  nombrar  el  Tesorero,  el  Procurador  y  el  Juezdel 
Distrito,  y  hacer  todo  lo  que  sea  en  provecho  del  buen  ser- 
vicio público  y  de  los  intereses  comunes.  Las  Corporaciones 
municipales,  cuando  son  nombradas  por  elección  popular, 
duran  en  ejercicio  de  sus  funciones  dos  años;  y  cuando  se 
forman  de  los  empleados  del  Distrito,  duran  lo  que  éstos  :  un 
afto.  Las  fracciones  de  más  importancia  en  los  distritos,  son 
i^gidas  por  Inspectores  de  Policía  con  funciones  de  Corregi- 
dor; las  de  poca  importancia,  por  simples  Inspectores  d^ 
policía  ó  comisarios. 

El  Estado  atiende  en  su  mayor  parte  á  los  gastos  muñí  - 
cipales(l);  pero  los  distritos  tienen  como  rentas  los  impuesta ^^^ 
indirectos  sobre  la  introducción  y  consumo  de  mercaderíais  _ 
sobre  los  talleres,  clisas  de  juegos  permitidos,  almacenes    _, 
tiéndasele*,  etc.  El  Tesorero  municipal,  que  es  el  recaudador^  r 
de  esos  impuestos,  presta  fianza  ante  la  Corporación  muni-^ff. 
cipaL 

Orden  público.  —  El  orden  público  es  mantenido  y  con^i 
servado  por  el  Presidente  del  Estado,  por  los  Prefectos,  po  :3 
los  Jefes  municipales  y  por  los  Inspectores  de  policía.  L*» 
legislación  penal  contiene  fuertes  sanciones  contra  lostrastor^ 
nadores  del  orden  público,  y  el  Gobierno  tiene  la  facultaíl  y  el 
deber  de  aplicarlas* 

La  fuerza  pública  consta  en  tiempo  ele  paz  de  ¿00  i  300 


(1)  La  ley  tjue  otilo  dia^iunc  ha  dídu  derogada  uUimameiilc  ;  y  las  Corport* 
cionofl  municipale»,  previa  aprobación  da  loa  Prefocto»,  urbitran  lotí  medioa  de 
fkfmjiíJiíración  ptra  oada  diotrita. 


hombres  de  línea,  armados  y  convenientemente  disciplinados. 
Hoy  tiene  en  servicio  un  General^  que  es  el  Comandante 
general  de  las  milicias  del  Estado. 

La  policía  está  reglamentada  por  el  Código  del  ramo, 

*Según  él,  son  jefes  de  policía  el  Presidente  del  Estado,  los 

Prefectos,  el  Comandante  de  la  gendarmería,  los  Jefes  muni* 

cipulcB  y  los  Inspectores  de  fracción.  Son  agentes  de  policía 

loe  comisarios  y  también  los  gendarmes.  En  la  capital  del 

Estado  existe  un  cuerpo  de  policía  compuesto  de  un  coman- 

dantej   cuatro    capitanes  y   doscientos  gendarmes,  que    se 

^íenomina  Cuerpo  de  gendarmería  del  Estado.  En  cada  dis- 

*nto  hay  también  un  cuerpo  de  policía,  compuesto  de  comi- 

®^os  á  ordenes  del  Jefe  municipal.  Todos  estos  empleados 

^fe*eiiden  al  mantenimiento  del  orden,  y  velan  por  la  seguridad 

*^^Ia9  personas  y  propiedades,  por  la  moral  pública  y  por  la 

^lubridad  y  ornato  de  las  poblaciones*  El  comandante  de  la 

S^ndarmería,  los  capitantes  y  gendarmes  son  nombrados  por 

^í    Poder  Ejecutivo;   los  comisarios»  por  el    respectivo  Jefe 

Municipal. 


Elecciones*  —  Las  elecciones  se  efectúan  en  el  Estado 

*^  los  siguientes  días  :  para  Presidente  de  la  Unión  y  Repre- 

^^ritantes  al  Congreso  de  la  misma,  el  primer  domingo  de 

^^tlembre  del  año  anterior  al  en  que  principie  el  período  consti- 

^^ional  para  el  cual  son  elegidos;  para  Prütíidoiittídrl  TvsLiido 

^  diputados  á  la  Asamblea  Legislativa,  el  domingo  primero 

^^  julio  del  año  en  que  tales  empicados  deban  comenzar  sus 

^liciones,  y  las  para  miembros  de  las  Corporaciones  munici- 

í^^les,  el  primero  de  diciembre  de  todos  los  años,  cuyo  número 


íi% 


impar» 


Es  elector  en  el  Estado  lodo  ciudadano  mayor  do  diesfi  y 
^ois  años  que  no  este  impedido  para  ello  por  la  ley  ó  por  sen- 
tencia judicial.  Las  Corporaciones  municipales  forman  cada 
aflo,  en  todo  el  mes  de  abril  y  en  los  primeros  quince  días  de 
mayo,  la  lista  de  los  electores  del  Distrito,  lista  que  fijada  en  un 
lugar  público  da  derecho  átodo  ciudadano  para  hacerse  inserí* 


^-420 


bírenena  si  no  lo  está,  y  para  hac^r  inscribir  á  otros,  diez  úíw 

antes  de  las  el  jcrioaea.  La  Corporación  municipal  forma  otri 
lista  hasta  do  30  electores  vecinos  que  sopa:i  leer  y  escribir,  ] 
escritos  sus  nombres  ea  boletas,  saca  a  la  suerte  cuatro  gyi 
forman  la  junta  de  votaciones;  luego  tros  que  furmau  la  ji 
primera  de  escrutinio,  luego  otros  tres  que  forman  la  junta 
gunda.  Esta  operación  s:*  repito  tantas  voces  cuantas 
ncs  tenga  la  lista  de  electores.  Terminadas  las  votaciones,^ 
clios  los  escrutinios  y  cerrados  los  pliegos,  se  remite  un  cjeni 
piar  de  los  registros  de  aquellos  al  Presidente  de  la  Corpora 
ción  municipal,  otro  al  del  Estado  y  otro  al  del  Gran  Jurad' 
electoral  ó  al  de  la  Asamblea.  El  Gran  Jurado  electoral  es  un 
junta  de  nueve  ciudadanos  elegidos  á  la  suerte  por  el  Consejí 
del  Estado,  y  cuatro  adjuntos  nombrados  por  la  Asamblea d 
ei^tre  los  treinta  candidatos  nombrados  también  por  ésta.  Eá 
Junta  practica  el  escrutinio  de  los  votos  dados  en  cada  dg 
cunscripción  para  Diputados  á  la  Asamblea  Lcgislatíva^flj 
Asamblea  escruta  los  votos  dados  para  Presidente  de  la  üni^ 
del  Estado  y  líepresenlantcs  al  Congreso,  El  Gran  Jura^ 
escruta  las  para  Diputados  á  la  Asamblea,  y  las  Corporación 
municipales  las  para  líegidores  de  las  mismas.  La  Asaml: 
Legislativa,  el  Gran  Jurado  y  la  Corporación  municipal| 
sus  respectivos  casos,  pueden  declarar  nulas  las  elecciones| 
algunas  de  las  causas  señaladas  en  el  artículo  13G  del  Cúdig 
del  ramo.  Para  efectos  electorales  se  divide  el  Estado  cu  i 
circunscripciünos,  que  son  : 

La  del  CeiUro,  compuesta  del  distrito  de  Medellín,  silj 
bucera,  y  de  los  de  Amaga,  Darbusa,  Caldas,  Copaca\ 
Heliconia,  Envigado^  Estrella,  Itagüí,  Jirardotay  San 

La  deSudoeste^  compuesta  del  distrito  de  Titiribí,  qü 
su  capital,  y  los  do  Andes,  Bolívar,  Concordia,  Fi*ed€ 
Jericó,  Jardín,  Nuevacaramanta,  Támesis  y  Valparaíso. 

La  de  Sopctran,  compuesta  del  distrito  de  este  noni 
que  es  su  capital,  y  de  los  de  Behnira,  Evejiro,  Liburina^J 
banalarga,  San  Jerónimo  y  Sucre. 

La  de  Occidente,  compuesta  del  distrito  de  Antioquijí 


,  Burilicá,  Canasgordas,  Frontino, 
Itliango,  Jiraldo  y  Urrao, 

La  del  Norte,  compuesta  de  Amalfi,  su  capital,  y  de  An- 
gostura, Anorí,  Azuero,  Cáceres  (cabecera,  Raudal),  Campa- 
mentó,  Carolina,  Entre-ríos,  Nechí,  Remedios,  San  Martín, 
San  Andrés,  Santa  Rosa,  Yarumal,  Zaragoza  y  Zea. 

La  de  Oriente,  cuya  capital  es  Marinilla,  compuesta  de 
lüs  distritos  del  Carmen,  Cocorná,  Guatapé,  Nare,  Peñol,  San 
Carlos,  San  Rafael,  San  Luis,  Santuario  y  Vahos. 

La  de  Córdoba,  compuesta  de  Rionegro,  su  capital,  y  de 
Aljcjurral,  Ceja,  Concepción,  Guarne,  Retiro,  Santa  Bárbara, 
Santo  Domingo,  San  Vicente,  Sonsón  y  la  Unióut 

La  del  Sur,  compuesta  de  Salamina,  su  capital,  y  de 
Afruadas,  Aranzazu,  Filadelfia,,  Neira,  Pacora,  Pensilvaniay 
Panizales. 

Los  treinta  y  siete  Diputados  que  componen  la  Asamblea 
Legislativa,  corresponden  á  las  circunscripciones  expresadas, 
^^  la  siguiente  proporción  : 

Centro. •  8 

Córdoba. 6 

Norte * 6 

Sur.    ,  , \ 

Su  loeótc 4 

Oj:í  loatij, .     ..........  3 

Ori^mto.  3 

S  >petráa,        .     - •  3 

Tota!.     .     •     .     37 


Imprentas.  —  Hay  en  el  Estado  dos  imprentas  oficiales  : 
*^íi  en  la  capital,  y  otra  en  Manizales.  La  de  la  capital  está  á 
^^rgo  de  un  director,  un  subdirector  y  un  regente.  Hay  en 
^*la  un  repartidor  de  publicaciones  oíiciales  y  hasta  unos  doce 
obreros.  Salen  de  esta  imprenta,  El  Registro  Oficial,  La  Cró- 
mica Judicial  y  El  Preceptor.  Se  hacen  allí  las  publicaciones 


—  422  — 

de  todos  lo3  demás  documentos  oficiales  qué  deben  darse 

estampa. 


i 


m 


Lugares  de  despacho*  —  La  Asamblea  se  reúne  en  i 
salón  que  para  olio  existe  en  la  Casa  de  Gobiorno.  Este  salí 
está  separado  del  de  las  barras  por  medio  de  una  reja,  y  ti©; 
las  piezas  necí^sarias  para  la  secretaría  y  para  el  archivo 

El  personal  del  Poder  Ejecutivo  despacha  en  tres  o] 
ñas,  que  son  :  la  sala  presidencial,  de  agradable  aspecto  por 
sencillez  de  su  ornamentación  y  el  mucho  orden  y  aseo  que  < 
ella  se  observa ;  el  despacho  de  Gobierno  y  Guerra,  peque! 
local  con  dos  piezas  que  reúnen,  á  pesar  de  alguna  estreche 
condiciones  ventajosas  de  íuz  y  ventilación;  el  de  Hacienda 
Fomento,  más  espacioso  que  el  de  Gobierno  y  Guerra,  ■ 
con  poca  luz.  Fuera  de  las  piezas  citadas,  en  la  Cas™ 
Gobierno  existen  los  siguientes  despaclios  :  la  Admini||| 
ción  general  del  Tesoro»  la  Procuraduría  del  Estado,  lafl 
ciña  central  de  Telégrafos,  la  de  la  Plana  Mayor  de  lafu^i 
pública,  los  dos  Juzgados  do  lo  civil  en  el  Circuito,  la  ofioi 
del  Inspector  general  do  instrucción  pública  y  la  Prefecfcu 
del  Centro.  Hay  además  un  gran  salón  en  el  terc-or  piso,  di 
tinado  para  los  archivos  públicos,  ' 

Consejo  del  Estado,  —  El  Consejo  del  Estado  es  una  ce 
poración  compuesta  del  Procurador  general  >  que  es  su  preJ 
dente,  dolos  dos  Secretarios  del  Poder  Ejecutivo,  del  Adnf 
nistrador  general  del  Tesoro,  del  Contador  general,  del  A- 
ministrador  do  Correos  y  Telégrafos  y  del  jefe  de  la  ñoccii 
primera  de  la  Secretaría  de  Gobierno  y  Guerra,  que  es  el  tí 
cretario.  m 

Tiene  por  especiales  funciones  dar  su  dictamen  al  eral 
gado  del  Poder  Ejecutivo  en  los  negoeios  graves,  y  ejercer  I 
atribuciones  de  la  Asamblea  en  receso  do  ísta.  El  Cotí^ 
se  reúne  ordinariamente  los  jueves  y  sábados  de  cm 
semana,  y  también  el  día  último  de  cada  mes  pai'a  i 
remate  del  dinero  destinado  al  pago  de  las  deudas  de  segund 
clase. 


-  423  — 


P 


N 


Estadística, —  La  estadística  está  sujeta  á  las  disposicio- 
nes do  la  ley  CXXVI,  y  según  ésta  habrá  en  cada  distrito  una 
JuDta  de  Estadística,  y  tantas  comisiones  de  fracción  cuantas 
correspondan  al  distrito;  aquellas  y  éstas  tienen  el  deber  de 
recoger  los  datos  relativos  á  situación,  extensión,  límites  y 
divieióü  de  los  distritos  y  fracciones;  población,  riqueza,  con- 
eumo,  comercio,  industria,  clima,  productos,  rentas,  cami- 
nos, instrucción,  crimen,  bistoria  etc.,  etc.  Esos  datos  colec- 
cionados sirven  á  la  Secretaría  de  Gobierno  y  Guerra,  ó  á  una 
í>ric¡na  especial,  para  la  formación  anual  del  cuadro  estadístico 
general  del  Estado,  Los  datos  expresados  se  suministran 
mensual  mente. 

El  último  censo  de  población  da  el  guarismo  de  464.887 
habitantes,  incluyendo  i. 290  indígenas.  Dicho  censo  ha  sido 
formado  en  el  ano  de  1883. 

El  registro  de  estado  civil  se  lleva  en  las  notarías  de 
circuito,  y  mensual  mente  pasan  éstas  á  la  Secretaría  de 
Gobierno  y  Guerra,  un  cuadro  del  movimiento  de  este 
ramo. 

La  administración  de  justicia  se  ejerce  por  el  Poder  Judi- 
cial, y  el  Ejecutivo  no  tiene  en  ella  mas  funciones  que  las 
de  hacer  cumplir  los  fallos  de  aquél,  y  velar  porque  llene  sus 
deberes  con  prontitud  y  eficacia* 


(Establecimientos  de  castiga.  — Los  establecimientos  de 
^^stigodel  Estado  son  :  el  presidio,  las  cárceles  de  circuito  y 
*^^  distrito  y  la  casa  do  reclusión.  El  primero  está  á  cargo  de 
^u  director  y  un  secretario,  más  los  capataces  y  custodios 
I  '^'^cesarios,  en  razón  de  un  capataz  para  cada  veinte  reos,  y  un 
B  í^Ustodio  para  cada  tres.  Los  presidiarios  son  obligados  a  tra- 
l^^jaren  los  caminos  pú!>licos,  llevan  vestidos  especiales  y  las 
prigiones  necesarias,  de  acuerdo  con  lo  dispuesto  por  la  ley, 

PLas  cárceles  de  circuito  y  de  distrito  están  á  cargo  de 
alcaides  y  jefes  municipales,  y  en  ollas  se  cumplen  las  penas 
correccionales  y  lambién  las  que  so  imponen  por  delitos  co« 
unes. 


La  Casa  tic  Reclusión  o^  un  Otítablecimicato  destínadc 
para  el  castigo  de  las  niujeroí^,  pues  los  hombres  condenadc 
á  reclusión,  sufren  su  pena  en  la  cárcel  de  Medellín  ó  en 
presidio»  á  virtud  de  la  conmutación  que  puede  hacerles 
Poder  Ejecutivo.  Dicha  casa  está  á  cargo  de  un  director  y  un 
secretario,  y  hoy  sólo  necesita  de  un  gendarme  para  su  cus- 
todia. 

Casas  de  heneficencla.  —  Las  casas  de  beneficencia  que 

se  Sostienen  ó  auxilian  con  fondos  del  Estado,  son  ; 

El  Hospital  de  Caridafl  de  Medellín;  el  de  Antioquia;  el 
de  Marinilla;  el  deRionegro;  el  de  enajenados  de  Medellín  y  las 
casas  de  Ilucrfanris  y  do  Asilo  de  la  misma  ciudad - 

Cada  uno  de  estos  establecimientos  está  á  cargo  de  un 
Síndico  y  de  una  Junta  directiva.  El  Síndico  es  el  encargado 
del  manejo  de  los  intereses  del  establecimiento.  El  primero 
de  los  hospitales  citados  está  asistido  por  Hermanas  de  la 
Caridad,  según  contrahí  cck'brado  por  el  Guljierno  en  1875, 
La  junta  del  Hospital  de  Caridad,  presidida  por  el  Presidente 
del  Estado,  y  que  cuenta  por  secretario  al  de  Gobierno^ 
Guerra,  tiene  por  funciones  especiales  visitar  semanalmente 
el  establecimiento  y  cuidar  de  que  siga  bien  en  todo  sentídc 

Los  cementerios    pertenecen    al  Estado  desde  el   10  de 
octubre  de   1877,    Las   corporaciones   municipales  son  h 
encargadas  de  reglamentar  su  disciplina  y  sostenimiento, 

Secretaria  de  Hacienda  y  Fomento* —  A  la  Secretaría 
Hacienda  y  Fomento  con-rsponcie  el  despacho  delossiguic 

tes  asuntos  ; 

SECCIÓN     PRIMERA 

Formación  y  liquidación  del  presupuesto  de  rcnliis^ 
gastos;  formación  de  delegaciones;  dirección  general  de  la 
recaudación  de  la«  rentas  públicas;  la  correspondiente  fisca- 
lización de  los  responsables  del  manejo  del  erario  piiblico; 
las  propiedades,  derechos  y  accinnes  del  Estado;  la  deuda 
üpblica,  el  crédito  público,  las  minas  y  las  tierras  baldías. 


—  425  — 


SECCIÓN     SEGUNDA 


Comprobaciun  de  la  cuenta  general  del  Presupuesto  y 
del  Tesoro;  liquídáciíSn  de  sueldos  y  pensiones;  expedición  de 
órcienes  de  pago  é  i  aversión  de  los  fondos  públicos. 

SECCIÓN    TERCERA 

Vías  de  communicación,  servicio  personal  subsidiario, 
obleas  públicas»  empresas  por  cuenta  del  Estado,  casa  de  nio- 
íieda,  cámara  de  plomo,  oíicina  de  p-partado,  correos,  tclé- 
grctfos,  industria,  bellas  artes,  inventos  y  privilegios  exclu* 


Rentas  y  gastos.  —  En  ejecución  de  la  ley  sobre  Presu- 

^u.€^sto  de  rentas  y  gastos  que  expidió  la  Asamblea  Legislativa 

f*^i:*a  cada  bienio  ecotiómioo,  el  Poder    Ejecutivo  forma  la 

^^^IXiidación  correspondiente  á  cada  uno  de  los  años  del  bienio. 

^^ta  consiste  en  distribuir  convenientemente  cada  capítulo 

^^1^  Presupuesto  en  artículos,  de  modo  que  se  sepa  la  suma 

í^  Copiada  y  que  pueda  gastarse  en  cada  uno  de  los  diferen- 

^^^    ramos  en  que  se  subdividen  los  departamentos  adminis- 

*^^»tivos. 

Lo  referente  á  rentas,  gastos  y  deuda  pública,  resulta  de 
^    copia  que  hacemos  á  continuación,  departe  de  la  Memoria 
■P^^c^sentada  por  el  Secretario  de  Hacienda  y  Fomento  al  Poder 
^J^cutivoen  el  año  de  1883,  Dice  así  : 

El  producto  de  las  rentas  y  contribuciones  del  Estada,  cñlculadtj  por  el 
^^ifier  Ejecutivo  de  acuerdo  con  el  aefiur  Administradnr  genera!  del  Tesoro, 
^li  la  actual  vigencia  económica  (1882  y  1883),  calculo  hcclio  en  el  mea  de 
^tiembrede  1881  para  presentar  el  proyecto  de  Presupuesto  de  Rentas  y  Gastos 
4U  Asamblea  Legislativa  quo  se  reunió  el  1*  de  octubre  del  mismo 
año,  ascendió  á  la  suma  de «  . J}    1,401,825     « 

El  monto  de  los  créditos  adicionales  votados  por  dicha  Asam- 
Mea,  ó  sea  ol  mayor  producto  do  las  Rentas  en  el  bienio  actual, 
fné  calculado  en  la  cantidad  tk?. ^       316,975    * 

Suma .  .  f5    L718,8ÜÍ)     w 

S^  deduce  de  esta  cantidad  la  suma  de  ^  2.800»  como  con- 

A  la  vuelta.  .  .  .     f.718,800     • 


—  m  — 

De  la  vuelta.  .  *  .  .  ,    !, 719,800    • 
ü'acr(>dito  de  los  derechos  de  consumo  de  mercancias»  cuyo  pro 
duelo  calculó  el  Poder  Ejecutivo  en  la  suma  de  j5(?62.800  en  los 
ftnoa  de  mZ  y  1883,  y  la  AsnmLlea  en  ¿í  260.000 fi  2,H00    • 

Suma  total S    tTlC.OOO     • 

Disti'ibiiitla  de  la  siguiente  manera  : 

RENTAS 

Telégrafos 5  4,800  t 

Correos ¿|  1,600  « 

Casa  de  Moneda. ^  35,000  n 

Imptiostos»  ,,,,.......,  ¿(  i. 000  o 

Censos  y  alquileres.  ,  , S  1,300  >» 

Venia  do  bienes  dül  Estado.  ,  ,  <S  5,300  » 

CONTRIBUCIONES 

Licores  destilados •  .  .  ¿(  870,000  » 

Dereciiotí  de  degüello S  320,000  * 

—        eonaumo.  .....  ^  2fiO,000  m 

~        Ittbaco.  ,    •   .   •  ,  .  á  íiO,0OÜ  • 

-^        minas.    , 5  30,000  » 

'  —        registro ^  30,000  i 

Papel   timbrado. A  afi.OOO  » 

Aprovechamientois ^  68,000  ■ 

Suma S    1.7ir>,000    • 

El  monto  total  de  loa  oró  di  tos  líquidos  del  Presupuesto  de  Gastos  para  el 
bienio  de  Í8R2  y  1883^  se^iln  aparece  do  la  liquidación  verificada  por  el  Docr 
to  número  t"",  do  2  de  enero  de  1882,  por  el  cual  se  hace  la  primera  liquidaciá 
de!  Presupuesto  do  Rentas  y  Gastos  para  el  bienio  económico  de  I*  do  enero  do 
1882  á  31  do  diciembre  de  1883  {Rf*giHtro  Ofieial,  mímoros  638 áOiO), ascienda 
É  la  canlidad  de  S  l.íi3l ,753— 40,  dislrihuida  según  el  siguiente  pormenor  : 

1**    Departamento  do  Deuda  publica.  .  <  .  »  Jí  391»lí>t  60 

S**  id.  de  Gobierno.   .......  ^  990,629  80 

3«  id.            de  Juslicia S  240,176  9 

4«  id.             de  lo  Inlerior S  156,808  » 

5»  id.  de  Obras  públicas,  .  .  .  .  ^  306,720  • 

§•  id.  de  Instrucción  pública,  .  .  #  2i>3,682  • 

7'»  id,             de  Benericenoia &  75,500    » 

8*  id.  de  lídcienda.  .  .    .....&  153,916  ■ 

9«  id.  de  Guerra.  .                     .  «S  51,100  i 


Tolnl 


á    1.931,753  40 


Como  se  ve  en  el  Decreto  Ejecutivo  núiiRru9»i,  por  ol  cual  ^ 
dación  de  loa  cr^^ditos  adicionales  al  Presupuefllo  de  Gastos  de  l^  .  ^ 

fecha  1!  de  marzo  do  1882  (Registro  Oficial,  números  731  y  732),  ia  AsainWe*^ 
Legislativa  del  año  de  1882  abrió  al  Poder  Ejecutivo  créditos  ftdiciooalei  ^^ 
actual  Presupuesto,  por  un  valor  total  de  S  190,585—25,  diatrlbuidoa  así : 


-  427  — 

!•    Departamento  do  Deuda  pública .  J  13,619  25 

2«  id.          de  Gobierno 4  27,628  ■ 

3»  id.         de  Justicia ,  -  ^  Jí  8,218  j» 

4»  id,  do  lo  Interior.  ............  5  300  i 

5«  id.          di5  Obras  púljlicas ¿t  4,4iO  > 

C»  id.          do  ínsirucción  púbiica ,  .  ,5  7,820  > 

7«  id.          de  Beneficeficia fl  35,860  • 

8»  id,          do  Hacienda ^  12,600  » 

S»  id.           de  Guerra ,  ,  ,  5  8ll,Ú0g  i 

Suma 4  \mMU  25 

Do  modo,  pues,  que  el  I  ni  al  de  los  créditos  Leginlalivos 
abiertos  en  el  PresupueKto  de  Gastoa  vigente,  ó  sea  en  el  bie- 
nio de  1882  y  1883,  asciende  á  la  cantidad  de. $  2.122,338  65 

Varios  de  los  capítulos  del  Presupuesto  so  han  acotado,  y  ba  bahido  nece- 
sidad de  que  el  Consejo  del  Estado  ie  abra  al  Poder  Ejecutivo  los  siguientes 
créditos  adicionales,  de  acuerdo  eon  el  artículo  31  del  Acto  reformatorio  de  la 
Constitución  del  Estado  : 

DEPARTAMENTO  DE  INSTRUCCIÓN  PUBLICA, 

Capítulo    6'^  —  Escuelas  Primarias  (P.) *  .  fi      55,000    » 

DEPARTAMENTO   DE    HACIENDA. 

Capítulo  12^  —  Casa  de  Moneda  (M,) ,  ,  .  á(       5,000    n 

DEPARTAMENTO    DE   GUERRA. 

Capítulo    2^  «  Fuerza  pública .,..,.  á(      40,000    i 

Total  de  los  cn'^ditos  de  (pie  ba  podido  y  puede  disponer 
ú  Poder  Ejecutivo.  ,..,,.,... ^     2.222,338  65 

Comparándooste  resultado  con  el  producto  de  las  rentas 
y  contribuciones,  que,  según  se  ha  visto,  fué  calculado  en  á     1.716.000    » 

Aparece  un  déficit S       506,338  65 

Resulta  de  aquí  que  la  siluacióm  fiscal  en  el  bienio  actuales  demaBÍado 
apurada  y  embarazosa. 

Para  la  recaudación  de  las  rentas  y  contribuciones  del 
Estado,  existe  una  oficina  denominada  Administración  general 
del  Tesoro^  á  cargo  de  un  administrador  general,  un  conta- 
dor tenedor  de  libros,  un  jefe  de  la  sección  do  contabilidad^ 
un  cajero,  dos  oficiales  escribientes,  un  portero,  y  un  jefe  de 
sección  encargado  do  cobros  ejecutivos  y  del  libro  de  caja. 
En  cada  uno  de  los  Distritos  del  Estado,  existe  para  la  recau- 
dación  de  las  rentas  públicas  un  empleado  que  se  denomina 
Colector  de  Hacienda, 


-  428  — 

distritos  y  fracciones  de  Cciceres» 
zales,  Pcnsilvania^  Remolino,  Salamina,  Zaragoza  y  Nueva- 
Ctiramanta,  los  colectores  de  Hacienda  son  empleados  espe- 
ciales dedicados  a  la  recaudación  de  las  rentas  y  al  celo  del 
fraude  que  á  ellas  se  haga.  En  los  distritos  donde  hay  oficina 
telegráfica  es  colector  de  Hacienda  el  telegrafista;  y  en  aquél 
donde  tal  oficina  nocxi^ste,  las  funciones  de  colector  tL*  Hacien- 
da so  reúnen  con  la  dj  tesorero  municipal  en  un  mismo  in- 
dividuo. Eíi  los  distritos  fronterizos  y  en  aquéllos  dunde  sea 
mas  fácil  el  fraude  do  las  rentas  públicas,  existen  empleados 
destinados  a  prevenir  tal  fraude,  denominados  cabos  do  res* 
guardo* 

La  renta  de  telégrafos  se  recauda  en  las  29  estaciones  ú 
oficinas  telegráficas  existentes. 

La  renta  de  correos  se  recauda  en  la  Administración  gene- 
ral de  CorreOí*  y  Tilc^rafos,  que  está  á  cargo  de  un  adminis- 
trador, un  oficial  1\  ua  oficial  2**  y  un  portero,  y  también  en 
las  Administraciones  departamentales  del  ramo  y  en  todas  las 
Colecturías  de  Hacienda  del  Estado. 

La  Casn  de  M*»i^t-da  ha, emitido  en  los  cuatro  meses  pri* 
meros  del  año  de  1882,  ^102,013,  80  0"",  de  donde  resulta 
que  vn  todo  el  añp  podrá  emitirá  486.031,  iO  c**,  dejando  no- 
tar así  una  gran  diferencia  entre  la  emisión  de  este  año  cor 
la  de  los  cinco  anteriores,  en  los  cuales  el  resultado  fué  como 
sigue: 

1878 »  170,300 

1879  .......  ©  19L500 

1880 O  21V.300 

1881 ©  208.550 

Las  rentas  de  licores,  de  degüello  y  de  tabaco  se  recaudan 
por  el  si=^tema  de  arrendamiento.  Esto  se  verifica  por  perío* 
dos  do  cuatro  y  dedos  afios,  sacándolos  á  remate  en  pública 
subasta  aate  el  Consejo  del  Estado.  El  valor  del  arroiida* 
miento  se  paga  por  cuatrimestres  vencidos,  contados  en  lo 
general  del  L  de  enero  en  afielante.  El  rematador  de  licoiv^s 


*-  429  — 

tiene  derecho  á  ser  el  único  productor  y  expeiuLdor  dj  ellos, 
siempre  que  sean  producidos  en  el  Estado,  6  ([ui*  ol  intro- 
ductor do  los  destilados  extranjeros  le  pague  un  impuesto  de 
80  c***  por  la  introducción  y  expendio  de  cada  litro. 

Por  el  remate  de  dcgíiello,  el  rematador  adquiere  el  dere- 
cho de  cobrar  O  *2  por  el  degüello  do  toda  res  vacuna,  y 
80  c"  por  el  de  un  cerdo.  Por  el  de  tabaco,  elintroductor 
tiene  que  pagar  al  rematador  50  c"'  par  cada  12  1/2  kilo- 
gramos de  peso  bruto  de  tabaco  en  andullos,  y  20  por  cada 
12  1/2  kilogramos  de  peso  bruto  de  tabaco  en  harinas.  Para 
el  celo  del  fraudo  existen,  por  cuenta  de  los  rematadores,  los 
administradores  suljalternos,  investidos  de  autoridad  v  de 
jurisdicción  coactiva. 

El  impuesto  sobre  las  minas  se  recauda  en  las  Colecturías 
de  Hacienda,  por  medio  de  la  venta  de  estampillas  que 
\t.kn  1  cada  una,  y  con  las  cuales  se  dan  los  respectivos 
alisos  en  la  adminiátración  del  Tesoro;  por  medí)  del  pago 
de  íí  5  por  la  denuncia  que  de  una  mina  se  haga;  de  ©  áO 
por  el  título  de  propiedad;  y  de  ^  2  al  año  por  la  posesión 
de  600  metros  de  longitud  por  240  de  latitud  del  mineral 
adquirido  si  es  de  veta,  y  de  5  kilómetros  de  longitud  si  es  de 
aluvión. 

Los  derechos  de  consumo  se  recaudan  especialmente 
por  los  agentes  de  Hacienda  y  por  el  administrador  general 
del  Tesoro.  Estos  son:  los  inipuaslos  indirectos  que  se  pagan 
por  la  ¡¿itroducción  de  mercaderías  extranjeras,  de  cacao, 
aníí^,  ganado  y  bes  ti  as.  La  ley  CLXXXII,  sobre  bienes  y  rentas 
del  Estado  y  su  adicional,  fija  la  rata  y  j>roporcióa  del  íju- 
puesto  sobro  cada  artículo»  y  el  Poder  Ejecutivo  puede 
aumentar  ese  impuesto  cuando  motivos  de  necesidad  y  con- 
veniencia así  lo  exijan. 

Los  derechos  de  registro  y  de  anotación  de  hipotecas  con- 
sisten en  el  impuesto  de  20  c'*'  (¡ue  se  paga  por  cada  ®  100 
del  valor  de  los  actos  ó  contratos  que  se  hacen  constar  por 
escritura  pública,  y  el  que  se  paga  por  la  anotación  de  los 
actos  y  contratos  que  constituyen  deuda  hipotecaria;  en  razón 


430 


raafl 


de  10  c""  porcada  ©  100.  Este  impuesto  ae  paga  en  las  oficinas 
de  Hacienda  del  Estado*  M 

La  renta  de  papel  timbrado  consiste  en  la  venta  de  un 
papel  especial  que  lleva  ea  la  cabeza  de  cada  hoja  el  sello 
del  Estado,  raas  una  nota  en  que  contíla  el  bienio  á  que 
pertenece  y  el  valor.  Hay  papel  de  T  y  de  2*  clase ;  el  de 
primera  se  emplea  en  instrumentos  públicos,  meniorialos^ 
escritos,  juicios  civiles  y  documentos  privados  cuyo  valor 
sea  de  ¿^  100  para  arriba;  el  segundo  es  destinado  para  instru- 
mentos públicos  cuyo  valor  sea  menor  de  íí  100  :  este  papel 
vale  á  10  centavos  cada  hoja,  y  sirve  también  para  documeii- 
tos  privados  de  valor  deí>  50  á  100.  f 

Entiéndese  únicamente  por  aprovecbamientos,  las  multaa 
y  recargos  que  se  cobran  por  omisiones,  demoras  ü  otrs 
causas  que  los  hagan  exigibles. 

Tribunal  de  Cuentas.—  La  fiscalización  de  los  responsa 
bles  del  manejo  del  erario  público,  esta  a  cargo  de  un  Tribu- 
nal de  Cuentas,  compuesta  del  contador  T  y  del  contador^ 
2' del  Tribunal >  de  un  secretario,  tres  oficiales  escribientes  jW 
un  portero.  El  Tribunal  de  Cuentas  examina  y  fenece  las 
cuentas  municipales,  las  de  la  Secretaría  de  Hacienda  y  las  de 
todos  los  encargados  del   manejo  de  los  fondos  del  erario 
publico.   Todo   empicado  de  Hacienda  está  olíligado  á  ds 
lianza,  y  ixf^i  los  alcances  líquidos  que  resoltan  a  cargo  de  le 
responsables,  no  son  perdidos  pnr  lo  general. 

Propiedades  del  Estado.  — Las  principales  propiedadi 
del  Estado  son ; 

La  Casa  de  Gobierno; 

La  casa  que  ocupa  la  Imprenta  del  Estado  con  sus  vitíl^ 
y  enseres  ; 

La  Casa  do  Moneda  con  sus  valiosos  aparatos  y  mác 
naria ; 

La  casa  que  ocupa  la  Escuela  Normal  do  Institutoraa. 

El  edificio  en  donde  están  el  Tribunal  Superior  y  laca 
cel  del  circuito  de  Medellin» 


—  431  — 

El  edificio  que  ocupan  la  Universidad,  la  Escuela  do 
A^^tes,  el  Parque,  el  cuartel  de  la  fuerza  activa  y  el  de  la  gen* 
dar-rnería. 

El  ladrillal  de  Fontiduefio, 

Varios  lotes  en  una  predio  contiguo  á  la  Escuela  de 

Un  terreno  en  el  Bermejal  para  construcción  de  la  Casa 
do   Reclusión. 

El  edificio  y  terreno  en  donde  está  la  fábrica  do  loza  de 
►negro. 

Varias  cárceles  de  circuito  y  la  tercera  parte  de  la  eni* 
Pi*ieea  del  ferrocarril  de  Antioquia. 


Rio] 


Deuda  pública.— Ascendía  en  agosto  de  1883  á  i»  547.726 
^^      c'\  en  la  forma  siguiente ; 

Por  saldo  de  la  deuda  de  primera  clase 12,631  25 

Por  saldo  de  la  deuda  de  segunda  clase.  .  .  .  .  143.502    » 

Por  la  deuda  del  Banco  de  Antioquia.  .  .  .  *  •  100,000     » 

Por  la  deuda  del  Banco  Popular.  ........  5,593  62 

Por  la  deuda  del  Banco  do  Medellín, 67,000     » 

t*or  la   deuda  del   señor  Francisco  de  Villa 

(aproximación) 100,000     ■ 

^or  la  deuda  de  la  señora  Enriqueta  Vásquez 

deOspina.  .  .  .  , ,.,...,,  70,000    u 

í*or  varias  deudas  en  Europa  y  los  EE.  UU,  .  .  50,000    « 

Total 517,726  87 

^    lamparte  trascurrida  del  presente  bienio,  esadeuda  ha  sido 

■^Or^ixada  en  cantidad  considerable,  y  si  el  orden  público  no 

^   ^^*^  turbado,  la  amortización  total  se  verificará  en  el  curso 

Presente  año. 

I  Lá  deuda  del  Estado  se  divide  en  dos  partes,  que  son  ¡ 

^^uda  de  laclase,  la   cual  se  amortiza  con  el  15  0/0  del 

^^xicto  do  las  rentas  y  cuntribiiciones  del  Estado  ;  la  de  2% 

^  He  amortiza  con  la  suma  de  íí»  2.000  mensuales  que  se 

^^n  á  remate  en  lotes  de  á  3t  100.  La  primera  se  reconoce 


medio  de  libranzas  admisibles  á  la  rata  expresada  en 
Sr)  de  rentas  y  contribuciones;  la  segunda  por   medio  de 


432 


billetes,  Tantu  aquéllas  conio  éstos  se  denominan  d(X^umc 
tos  de  crédito  público,  y  seexpiden  en  la  Secretaría  de  Ilaciei] 
ponincnipleadü  que  se  denomina  Jefe  de  la  sección  de 
dito  publico. 

Minas.  —  Las  minas  de  metales  preciosos  pertenece! 
Estado,  y  el  Poder  Ejecutivo  las  adjudica  al  descubridor  que 
las  denuncia,  en  la  forma  que  previene  el  código  de  la  mate* 

■m 

ria.  Hay  en  elaboración  y  tituladas  un  gran  número  de  mil 
Igualmente  existen  mucbas  para  cuya  adquisición  se  es 
praticando  diligencias. 

Tierras  baldías.  —  Entiéndese  por  tierras  baldías 

terrenos  existentes  en  el  Estado,  sin  dueño  conocido.  En 
Antioquia  los  hay  dedos  clases  :  de  la  Nación  y  del  Estado 
El  Estado  cédela  propiedad  de  sus  baldiosa  los  antiguoi 
ó  nuevos  pobladores,  y  á  los  que  en  ellos  han  hecho  aberturas^ 
plantaciones,  habitaciones  ó  dehesas. 


I 


Cuenta  general  del  Presupuesto  y  del  Tesoro 
cuenta  general  del  Presupuesto  y  del  Tesoro  se  lleva  en  la 
Secretaría  de  Harienda  y  Foinento  en  dos  libros  ó  regis(fl 
denominados  Diario  y  Mayor.  En  estos  dos  libros  se  registran 
especialmente  : 

Los^débitos  y  créditos  del  Tesoro. 

Los  débitos  y  creditos  del  Presupuesto  de  rentas 

Los  débitos  y  créditos  del  Presupuesto  de  gastos. 

Se  comprueba  esta  cuenta  con  la  diligencia  de  avalúe 
de  los  bienes  del  Estado* 

Una  relación  mensual  do  los  rccunucimiealos  hecli 
cargo  de  los  capítulos  de  rentas  y  contribuciones,  por  dereel 
causados  á  favor  del  Tesoro,  hecha  por  el  administrador 
mismo. 

Copia  del    balance  de  la  cuenta  de  ordenación  d 
Secretaría, 

Helación  formada  por  el  Administrador  del  Tesoro,  da 
billetes  de  deuda  pública  emitidos. 


1 

b-alúc 

4 


"  433  — 

La  Secretaría  do  Hacienda,  al  recibir  todo  documento 
que  se  le  presenta  para  su  ordenaGión,  hace  la  correspon- 
diente liquidación,  y  si  resultare  ser  exacto  el  crédito,  y  existe 
votada  la  partida  del  caso  en  el  Presupuesto  de  gastos, 
expide  la  orden  do  pago,  con  imputación  al  departamento, 
capítulo  y  artículo  respectivos  del  Presupuesto.  Sin  este 
requisito  no  se  expide  la  orden.  No  se  puede  invertir  cantidad 
alguna  de  los  fondos  públicoS|  sin  que  expresamente  esté 
facultado  para  ello  el  Poder  Ejecutivo  por  la  ley  del  Presu- 
puesto, por  la  de  créditos  adicionales  ó  por  la  de  créditos 
üuplemcntarioá  votados  por  el  Consejo»  Estos  los  legaliza  la 
Asamblea  en  su  próxima  reunión. 

Escuela  de  Artes  y  Oficios.  —  La  Escuela  de  Artes  y 
Oficios,  á  cargo-  de  un  administrador  y  un  guardalmacén^ 
suministra  los  muebles,  herramientas^  cerraduras  etc., 
para  los  ediíicios  públicos  y  otras  obras  del  Estado,  y  tam- 
l^iéii  lo  necesario  para  las  olicinas  publicas  existentes  en  la 

Empresas  públicas.  —  Por  cuenta  del  Estado  sólo  existen 
"^y  las  siguientes  empresas  : 

Una  tercera  parte  del  ferrocarivil  do  Antioquia,  la  fábrica 
^^  loza  de  Rionegro  y  el  ladrillal  de  Fontidueño.  Se  beneíician 
y^  las  dos  últimas,  y  la  primera  sólo  podra  utilizarse  después 
^^  üiez  años;  pero  la  empresa  pertenecerá  en  su  totalidad  al 
Concesionario  Sr.  Franeisco  J,  Cisneros,  durante  ciíicuenta 
^^^í!*,  pasados  los  cuales  terminará  el  privilegio,  y  el  Ierro- 
^^^ril  pasará  á  ser  propiedad  del  Estado. 

Gasa  de  Moneda.  —  I.a  (Jasa  de  Moneda  esta  á  cargo  de 
^^tos  empleados  :  un  adminislrador,  un  lesorcro,  un  fiel 
fundidor,  un  ensayador,  un  teneilor  de  libros  y  los  operarios 
PiWisos.  Este  establecimiento  cuenta  en  la  actualidad  con 
Brandes  y  valiosos  aparatos,  algunos  de  enorme  peso  llegados 
i*ecien teniente.  Anexas  a  este  establecimiento  deben  existir  la 

Cámara  de  plomo  y  la  Oficina  de  apartado. 

28 


-  434  - 

Líneas  telegráficas.   —  Para  atender  á  la  coaservaci 
de  las  líneas  telegráficas,  cuya  longitud  asciende  á  84  iniri 
metros,  existen  dos  empleados  denominados  Inspectores,  y 
quince  que  se  llaman  riecorredores  de  las  líneas» 


i 


Del  Poder  Judicial,  —  El  Poder  Judicial  so  ejerce  en 
Estado  por  la  Asamblea  Legislativa,  por  el  Triljunal  Superior, 
por  los  Jueces  de  circuito  y  por  los  Jueces  de  distrito.  Corres-    ; 
pondc  al  Poder  Judicial  la  aplicación  de  las  leyes  quo  hace 
el   Poder  Legislativo,  y  de  cuyo  cuinpliniíento  cuida  el  Eje- 
cutivo* ^M 

La  Asamblea  Legislativa  conoce  do  las  causas  do  respoi^^ 
sabilidad  que  se  siguen  contra  eí  Presidente  del  Estado,  s 
secretarios,  los  magistrados  del  Tribunal  Superior  y  el  Pr 
curador  del  Estado,  por  el  mal  desempeño  de  sus  función 
ó  por  las  Infracciones  que  hayan  cometido  de  la  Constituci 
ó  délas  leyes»  En  estos  juicios  hay  un  acuitador  nombrado 
la  Asamblea,  y  también  puede  serlo  el   último  de  los  c 
pleadoti  ya  expresados,  y  tienen  los  mismos  trámites  que  1 
demás  juicios,  ca  decir,  hay  en  ellos  acusación,  cclebraciO 
del  juicio  etc*  . 

El  Tribunal  Supoiúor  se  compone  do  cuatro  magistrad 
nombrados  por  la  Asamblea,  que  duran  en  sus  funciones  por 
cuatro  años  que  principian  el  P  de  enero  próximo  á  la  el 
ciüii,  y  pueden  ser  reelectos.  Las  fallas  accidentales  de  I 
magistrados  se  llenan  por  suplentes  6  por  interinos ;  I 
últimos  son  nombrados  por  el  Consejo  del  Estado, 

El  día  P  de  enero  de  cada  año,  el  Tribunal,  por  mayor 
de  votos,  nombra  un  presidente,  un  vicepresidente  y 
secretario*  Nombra  tanibión  un  oficial  mavnr,  un  oficia 
escribiente  para  cada  ina/j^istrado,  y  un  portero;  y  da 
cuenta  de  los  dos  primeros  nombramientos  á  la  Corto 
Suprema  Federal,  y  a  otros  empicados  generales  do  la  Unión 
y  del  Estado. 

El  Presidente  del  Tribunal  oye  y  decido  las  excusas  de  1< 
Inagistrados,  les  concedo  cortas  licencias,  castiga  las  faltas 


ion    I 

4 

tasH 


-  435  — 

a  el  régimen  interior  y  convoca  á  los  magistrados  para 
las  reuniones  en  Sala  de  Acuerdo. 

El  secretario  está  encargado  del  archivo  y  de  los  negocios 
pendientes;  pono  éstos  al  despacho  de  los  magistrados,  por 

riguroso  repartimiento;  autoriza  con  su  firma  todos  los  actos 
del  Tribunal  ó  de  cada  magistrado;  hace  las  citaciones  y  noti- 
ficaciones ;  da  testimonios  y  certificaciones ;  presenta  a  las 
partea  los  expedientes,  cuando  la  ley  lo  permite;  lleva  los 
libros  de  repartimientos,  de  recibos  etc.;  asiste  a  los  estrados; 
íicompaíia  á  los  magistrados  á  todos  aquellos  actos  que  así  lo 
exijan;  es  el  órgano  ordinario  de  comunicación  del  Tribunal, 
oí  inmediato  superior  de  los  subalternos  y  el  editor  de  la  Cró^ 
nica  Juííicíaí  etc. 

El  Tribunal  declara  que  ha  lugar  á  seguimiento  de 
causa  contra  el  Presidente  del  Estado  y  los  demás  empleados 
de  cuyas  causas  de  responsabilidad  conoce  la  Asamblea, 
í^i^ando  se  les  ha  sumariado  por  delitos  comunes;  suspende  á 
^1^«  empleados  en  el  ejercicio  de  sus  funciones,  y  los  pono  á 
I  ^^  disposición  de  los  jueces  competentes  para  su  enjuicia- 
I    'diento  y  castigo. 

H  Juzgados  de  Circuito,  —  Los  Juzgados  do  Circuito  se 
^'^ponen  de  un  Juez  nombrado  por  la  Asamblea,  y  de  un 
^^retarioy  un  oficial  escribiente  nombrados  por  el  Juez.  Los 
Juocoq  de  Circuitíí  duran  en  sus  funciones  por  el  mismo 
P^Hocioque  los  magistrados  del  Tribunal,  y  como  éstos,  pue* 
^n  $j^p  reelectos» 

I^ara  facilitar  el  movimiento  de  la  administración  de 
l^^ticia,  se  divide  el  Estado  en  los  Circuitos  judiciales  si- 
^^itintes : 

1"  Medellín{cabecera)^  con  cuatro  juzgados,  dos  para  asun- 
^^  civiles  y  dos  para  asuntos  crinii nales,  y  compuesto  del 
^^^U*ito  de  dicho  nombre  y  de  Caldas,  Copacavana,  Envigado, 
^^'rella,  Jirardota,  Itagüí  y  San  Pedro. 

T  Amalfi»  con  un  juzgado  para  ambos  ramos,  com- 
puesto de  Amalfi,  Remedios,  San  Martín ,  Nechí  y  Zaragoza i 


m 


tuta 

>s  do    1 


3^  Antioquia,  cuii  un  juzgado  de  lo  civil  y  otro  de  lo  cri 
minal,  compuesto    de    Anti^jquia,    Anzá,    Buriticá,   Cañai 
gordas,  Frontino,  Jiraldo,  Ituango  y  Urrao. 

4"  Jericó,  con  dos  juzgados  compuestos  de  Jericó  (cabcce 
y  de  Andes,  Bolívar»  Nuevacaramanta,  Jardín,  Táraesía  y 
Valparaíso, 

h"  Manizales,  con  un  juzgado,  y  compuesto  de  este  distrito; 
que  es  su  cabecera,  y  de  Filadelíia  y  Neira, 

6"  Marinilla,  con  un  juzgado  y  estos  distritos  :  Cócora 
Guatapé^  Nare,  Peñol,  San  Carlos,  San  Luis,   San  Raf« 
Santuario  y  Vahos. 

T  Riíjncgro,  con  dos  juzgados,  compuesto  del  mismo 
distrito  y  de  los  de  La  Ceja,  Guarne,  Retiro,  La  Unión,  Santa 
Bárbara  y  San  Vicente. 

S^Salamina,  con  un  juzgado,  tiene  los  distritos  de  Sala- 
mina  (cabecera),  Aranzazuy  Pacora. 

9*  Santa  Rosa,  con  dos  juzgados  y  con  los  distritos 
Santa  Rusa  (cabecera),  Angostura,  Azuero,  Cai'olina,  Entre 
ríos  y  Zea. 

tu*  Santo  Domingo,  con  dos  juzgados  y  los  distritos 
Santo  Domingo,  Barbosa  y  Concepción. 

IP  Sopetnin  (cabecera),  con  dos  juzgados  y  los  distritos 
de  Sopetran,  Belmira,  Evéjico,  Liborina,  SabanaUu'ga, 
Jerónimo  y  Sucre. 

IT  Titiribí  (cabecera),  con  un  juzgadti  y  los  distritos 
Titiribí,  Amaga,  Concordia,  HcHconia  y  l'Yedunia. 

13"  Yarumal  (cabecera),  con  uu  juzgado  y  los  distritos 
Cáceres,  Campamento  y  San  Andrés, 

14*  Sonsón,  con  un  juzgado  compuesto  do  losdistritosi 
Sonsón,  Abejorral  y  Pensil vania. 

Los  jueces  de  Circuilo  conocen  en  primera  instancia 
los  juicios  de  mayor  cuantía,  es  decir,  de  aquellos  que  en 
acción  principal  exceden  de  c?  ^2U0;  de  los  de  concurso 
acreedores  en  los  cuales  nu  tiene  interés  el  Estado;  de  \oh^ 
nulidad   de  matrimonios  ó  separación  de  cónyuges  on  Ic 
casos  que  expresa  el  Código  Civil ;  de  los  sobro  nulidad 


*-  437  — 


[validez  de  testamentos ;  presiden  las  visitas  de  cárcel  cuando 
no  residen  en  el  nii^nio  lugar  que  el  Tril)imal ;  autorizan  la 
í'nagenación  de  bienes  de  menores  de  edad,  de  mujeres  casa* 
das  etc.,  etc.,  y  además  despachan  asuntos  cgncernientes  al 
/uzgado. 
Los  secretarios  de  los  jueces  de  Circuito  tienen  los 
mismos  deberes  que  el  del  Triljunal,  relativamente. 

Corapónensc  los  Juz*zados  de  Circuito»  de  un  Juez  y  un 
secretario,  nombrado  el  primero  por  la  Corporación  muni- 
cipal, y  el  último  por  el  Juez.  En  los  distritos  donde  no  hay 
jueces,  las  funciones  de  éstos  se  ejercen  por  el  Jefe  muni- 
tipal,  que  para  efectos  judiciales  se  denomina  Corregidor 
Aol  Distrito. 

r  Juzgados  de  Distrito.  —  El  Juez  de  Distrito  ó  Corre- 
gidor, en  su  caso,  y  también  los  Inspectores  de  policía  do^ 
íi^cción,  con  funciones  de  Corregidor,  conocen  en  primera 
í'^í^tancia  de  los  juicios  civiles  de  menor  cuantía  (menos 
de  ©  200),  sea  cual  fuere  la  acción  que  se  ejercite,  cuando  su 
í^onoeimiento  no  cí^tá  atribuido  á  otra  autoridad;  decretan 
^  prevención  con  los  jueces  de  Circuito,  la  práctica  de  las  dili» 
S^^cias  de  -sustanciación  en  los  juicios,  siempre  que  esas 
^^'ígencias  no  decidan  sobre  derechos ;  autorizan  la  presen- 
'^<^i6n  de  memoriales  que  constituyen  poderes  para  gestionar 
^^  distintos  lugares,  y  cumplen  los  demás  deberes  que  les 
^^t^alan  el  art,  7ÍJ  y  los  incisos  19,  20,  2i,  22  y  23  del  art.  59 
^'^1  Código  Judicial.  En  materia  criminal,  los  jueces  de  Distrito 
*^o  tienen  más  funciones  que  las  que  les  corresponden  como 
^Tieionarios  de  instrucción,  y  el  cumplimiento  de  las  comi- 
^i^nes  que  les  encarguen  los  jueces  superiores  que  conocen 
^t\  los  juicios  criminales.  Los  secretarios  de  los  jueces 
^^  Distrito,  corregidores  ó  inspectores  de  policía,  tienen 
^íls  mismas  funciones,  relalivamente,  que  los  jueces  tle  Cir- 
^tiito. 

Procedimiento.—  Llámase  sumario  la  reunión  de  las 


—  438  - 

diligencias  cjuo  sa  practioan  para  comprobar  el  cuerpo  del 
delito  y  desíciibrir  lo$  delincuootcs. 

El  omplaado  quo  puedo  instruir  sumarios  so  llama  fun^ 
oionario  do  instrucción,  Son  funcionarios  de  instrucción  :  el 
Presidente  del  Estado^  los  magistrados  del  Tribunal,  loa  pre» 
feotos  de  Departamento,  ol  comandante  do  la  gendarmería, 
los  jueces  de  Circuito,  los  jefes  municipales,  loa  jueces  de 
Distrito,  los  corregidores,  los  inspectores  de  policía  do  Distrito 
y  de  fracción  que  ejerzan  funciones  de  corregidor.  También 
son  funcionarios  de  instrucción  el  director  del  Presidio  y  el 
de  la  Casa  de  Reclusión  ;  pero  sólo  con  respecto  á  loa  delito* 
que  se  cometan  en  sus  establecimientos.  Los  funcionarioa  de 
instrucción  que  sepan  que  se  cometió  un  delito,  deben  prooedor 
inmediatamente  á  averiguar  ol  cuerpo  de  él  y  los  respon- 
sables» Sin  embargo,  el  Presidente  del  Estado,  los  magistrados 
'del  Tribunal  y  los  jueces  de  Circuito,  pueden  comisionar  para 
la  instrucción  y  perfeccionamiento  del  sumario  á  otros  funcio» 
narioa  inferiores. 


Miniaterio  público.  —  El  ministerio  público  es  ejercido 
en  al  Estado,  en  los  negocios  judiciales,  por  el  Procurador 
general,  por  los  Fiscales  de  Circuito  y  por  los  Procuradorea 
municipales  de  los  Distritos.  Las  funciones  del  primero  se 
extienden  á  todo  el  Estado;  las  de  los  segundos  á  loa  respcctivcii 
circuitos,  y  las  de  los  últimos  á  sus  distritos  cxirrespondiontes. 
El  Procurador  del  Estado  y  los  demás  agentes  del  ministerio 
público,  son  los  protectores  directos  de  las  garantías  indi-r 
viduales,  y  tienen  el  dober  de  proceder  de  ofioio  cuando 
sepan  quo  se  intenta  atacar  su  inviolahilidad.  Los  mismos, 
cuando  lo  crean  conveniente,  llevan  la  voz  en  representa- 
oión  de  los  establecimientos  públicos  de  caridad  y  benell- 
cencia  y  en  los  pleitos  en  que  talos  establecimientos  tienoa 
interés;  pero  esto  no  impide  la  intervención  do  loe  reepoo-- 
tivos  síndicos  y  representantes  del  Estado  ó  de  los  Distritodf 
respectivamente,  en  los  juicios  en  que  tienen  interés  lalcí? 
entidades. 


-  439  - 


El  Procurador  del  Estado  es  elegido  por  la  Asamblea,  y 
XI ra  en  sus  funciones  cuatro  años.  Defiende  contra  toda  usur- 
paoión  los  bienes  del  Estado;  examina  las  relaciones  de  causas 
y  los  informes  de  los  demás  empleados  del  ramo,  y  dicta  las 
óncJenes  conducentes  para  hacer  más  pronta  y  eficaz  la  admi- 
nistración de  justicia ;  emite  concepto  en  todos  los  negocios  en 
<TUe  en  Sala  de  Acuerdo  ha  de  fallar  el  Tril)iinal ;  da  al  Presi* 
dente  del  Estado,  cada  dos  años,  en  agosto,  un  informe  minu- 
CÍO530  del  giro  do  la  administración  de  justicia  en  los  años 
íiriteriores;  promueve  la  formación  de  causa  cuando  tiono 
tiotida  do  la  comisión  do  algún  delito  para  cuyo  castigo 
éí  clcba  llevarla  voz  como  acusador;  interpone  su  ministerio 
p^i*a  averiguar  si  se  cumplen  las  penas  impuestas  por  el  Poder 
J^^dicial;  lleva  la  voz  fiscal  en  los  negocios  criminales  de  quo 
f-^rioce  el  Trihunal,  y  ejerce  las  demás  alrlbuciones  que  le' 
s^ Fíala  el  artículo  132  del  Código  Judicial»  Para  su  despacho 
ti^ne  un  oficial  y  un  portero. 

Los  Fiscales  de  Circuito  son  nombrados  por  la  Asamblea, 
dur^n  en  sus  cargos  dos  años,  y  sus  funciones  principales  son 
1^^  siguientes  :  llevar  la  voz  de  acusadores  en  todos  los  negó- 
^^^^  criminales  que  so  sigan  ante  los  jueces  de  Circuito; 
<í^Uininar  los  informes  que  les  suministren  los  Procuradores 
municipales  sobre  el  giro  de  la  administración  de  justicia,  y 
dii?  ói^denes  para  que  aquélla  sea  pronta  y  eficaz;  cumplir 
las  Órdenes  del  Procurador  del  Estado  en  los  negocios  de  su 
^"«^mbencia ;  dar  al  Procurador  general  cada  dos  años,  en 
3^Hn,un  informe  de  todo  lo  ocurrido  en  el  Circuito  en  materia 
Judicial  en  los  aiíos  anteriores,  y  darle  cuenta  del   personal 
J^^^lcial  existente,  con  expresión  de  su  conducta  en  el  cumpli- 
miento de  sus  deberes ;  promover   por  sí  y  requerir  á  los 
"^^ocuradores  municipales,  á  fin  de  que  promuevan  la  instruc- 
ción de  sumarios  cuando  deba  procederse  de  oficio ;  averiguar 
P^^T'la  efectividad  de  las  penas  impuestas  por  los  Jueces  de  sus 
^''^spectivos  circuitos ;  ser  parteen  los  juicios  sobre  amparos  de 
P^'Jbreza ;  dar  cuenta  al  Procurador  del  Estado  de  los  delitos 
íiue  cometan  los  empleados,  cuyo  juzgamiento  correspondo  al 


—  440  ^ 

Tribuiui!.  y  ejercer  las  demás  fimcioiiesque  les  están  f^eñaladas 
por  el  arlículn  140  del  Código  Judicial. 

Los  Procuradores  municipales  son  nombrados  por  los 
CabildoSj  duran  en  su  empleo  un  año,  y  sus  funciones  princi- 
pales son  :  llevar  la  voz  del  ministerio  público  en  los  asuntos 
civiles  en  que  sea  parte  el  Distrito,  y  hacer  todas  las  gestio- 
nes conducentes  al  esclarecimiento  de  los  delitos  y  de  sus 
autores;  atender  á  las  indicaciones  de  los  fiscales  de  Circuito 
y  suministrarles  los  datos  que  exijan  ;  enviarles  en  junio,cada 
dos  años,  el  informe  sobre  el  movimiento  de  la  Administración 
judicial  en  el  Distrito,  con  expresión  del  personal  del  Juzgada 
y  del  cumplimiento  que  cada  cual  haya  dado  á  sus  deberes ; 
velar  por  la  prontitud  en  la  Administración  ;  dar  aviso  á  los 
Fiscales  de  los  delitos  que  se  cometan,  por  los  cuales  deba 
procederse  de  oficio,  y  ejercer  los  deberes  que  les  seilala  el 
artículo  145  del  pódigo  Judicial. 


.^ 


Jurado* — ^En  la  cabecera  de  cada  Circuito  judicial  hay 
cierto  numero  de  individuos  designados  por  la  Asamblea  para 
jueces  de  hecho,  de  entre  los  cuales  se  sacan  por  la  suerte, 
nueve,  y  de  éstos  se  escogen  tres  para  la  celebración  de  cmla 
juicio,  con  lo  cual  queda  constituido  el  Jurado. 

Luego  que  se  ha  perfeccionado  ol  sumario,  el  juez  dicta, 
con  asistenciadel  ministerio  publico^  un  auto  por  el  cual  declanM^ 
que  hay  ó  no  lugar  (i  formación   de  causa,  Notific-ailo  ost 
auto,  ya  el  sumarióse  convierte  enjuicio,  y  entonces  el  acusaíl 
puede  nombrar  defensor,  ó  el  juez  se  lo  nombra  de  ofici 
Posesionado  el  defensor,  se  abre  a  prueba  la  causa   por 
termino  que  el  juez  señale  según    la  ley,  terminado  el  q 
designa  el  juez  el  día  para  el  sorteo  del  Jurado,  y  á  este  aci 
deben  estar  presentes  el  juez  y  su  secretario,   el  fiscal, 
defensor  y  el  acusado.  Hay  en  cada  juzgado  de   lo  crinüaí* 
cierto  número  de  bolas,  las  cuales  se  numeran  por  ¡gu^l  y  e/i 
el  mismo  orden  de  los  jueces  de  hecho.  Puestas  de  presente  ía 
lista  de  los  designailos  y  las  bolas,  a  fin  de  que  las  partes  se 
cercioren  de  que  a  cada  uno  de  aquellos  corresponde  una  de 


—  «1 


insaculan  las  últimas,  y  el  juez  saca  una  á  una^ 
nueve»  si  se  trata  de  un  acusado^  y  doc^i  si  se  trata  de  más  do 
uno.  La  lista  de  los  designados  que  salga  se  presenta  por  su 
orden  á  cada  parte,  la  cual  puedo  l>orrar  tres-  Los  conjueoes 
así  elegidos  son  notificados  de  su  nombramiento,  y  el  día  do  la 
celebración  del  juicio,  el  juez  los  juramenta  con  esta  fórmula  : 
¿  Juráis  y  prometéis  delante  de  Dios  y  de  los  hombres  exami- 
nar con  la  más  escrupulosa   atención  los  cargos  que  van  a 
hacerse  contra  el  acusado,  no  traicionar  ni  los  intereses  do 
éste  ni  los  de  la  sociedad  que  lo  juzga,  no  comunicar  con 
nadie  hasta  haber  dado  vuestra  decisión,  no  esruchar  en  el 
^^HÉescmpeño  de  vuestra  augusta  misión,  ni  el  odio,  ni  el  temor 
^níi  el  afecto,  decidir  acerca  de  los  cargos  y  de  los  medios  de 
«Jefensacon  la  imparcialidad  y  firmeza  que  convienen  á  todo 
hombre  honrado  y  libre,  y  en  fin,  no  revelar  las  opiniones  y 
%r©tos  emitidos    en  la  sesión  reservada  que   vais    á    tener? 
lluego  que  cada  uno  de  los  tres  jurados  ha  contestado  afir- 
i^iativamente,  se  principia  la  lectura  del  proceso,  y  se  presenta 
^^\  jurado  un  pliego  de  preguntas  concebido  en  estos  términos ; 
¿  Se  ha  cometido    el  delito  tal  ?  N.  N.  ¿es  responsable?  N. 
*  ^^J,  ¿  es  autor  principal,  cómplice  ó  auxiliador  ?  Se  concede  la 
t^alabra  por  dos  veces  alternativamente  al  fiscal,  al  defensor  y 
^U  acusado  si  estuviese  presente,  ó  ásu  vocero,  se  examinan 
Tt^ft  testigos  y  las  pruebas,  si  hubiere  necesidad;  y  por  último 
^?1  Jurado,  en  sesión  reservada,  contesta  afirmativa  ó  negativa- 
aliente  á  cada  una  de  las  preguntas  expresadas*  El  veredicto 
^el  Jurado  es  la  prueba  que  sirve  de  base  al  juez  de  derecho 
"para  aplicar  éste  al  hecho;  pero  su  sentencia  es  apelable  por 
cualquiera  dt*  las  partes,  ante  el  Tribunal  Superior  del  Estado • 
Del  cumplimiento  estricto  de  las  decisiones  judiciales,  cuida 
la  autoridad  política,  prestando  á  los  jueces  todo  el    apoyo 
moral   y  material  que  requieran   para  que  sus  providencias 
sean  cumplidas. 

Policía. —  Los  Jefes  do  policía  son  jueces  del  ramo  en  los 
negocios  que  la  ley  lia  puesto  bajo  su  conocimiento.  En  lo 


^  442  - 

civil,  on  los  juicios  en  que  no  ac  decido  sobre  la  propiedad, 
^ino  sobre  la  cQní*ervacióu  do  loa  derechos;  en  lo  criminal, 
on  la^  infracciones  que  por  sí  no  constituyen  delito.  El  proce- 
diinionto  do  estos  empleados  está  circunstanciado  en  el  Código 
del  ramo, 


Notarías.^  Para  e!  otorgamiento  de  los  actos  que  asegu^ 
j'an  los  derechos  civilesi  hay  en  cada  cabecera  do  Circuito  judf- 
ciíil,  una  notaría  y  una  oficina  de  registro,  y  los  distritos  do 
Qstos  circuitos  son  los  mismos  que  respectivamente  componen 
los  Circuitos  judiciales.  En  el  Circuito  de  Modellm  hay  do« 
notarías,  1'  y  2',  y  una  sola  oficina  de  registro. 

La  extensión,  autorización  y  recepción  de  los  contratos  k 
que  las  personas  naturales  ó  jurídicas  quieren  dar  autenticidad 
legal,  están  á  cargo  do  los  notarios  públicos. 

En  el  Notario  deposita  la  ley  la  fe  pública  respecto  da 
todas  loa  actos  ó  contratos  quo  ante  el  deben  pasar,  y  su  con- 
fianza respecto  do  los  documentos  que  se  ponen  bajo  su 
custodia.  Correspóndelo,  en  eonsecucncia,  hacer  constar  las 
fechas  do  talos  actos  y  contratos,  los  nombres  de  las  perso- 
nas quo  en  ellos  intervienen,  y  la  especie,  naturaleza  y  cir- 
cunstancias do  los  mismos  actos  ó  contratos.  Correspóndelc 
igualmente  la  custodia  do  los  instrumentos  que  ante  él  pasan, 
y  las  piezas  y  dilij^jencias  que  por  precepto  de  la  ley  ü  orden 
dol  magistrado  debe  custodiar. 

Los  notarios  llevan  dos  libros  ;  el  Minutario  y  el  Proto- 
colo, En  el  Minutario  asientan  todas  las  condiciones  A  que 
deben  sujetarlos  insti^umentos  que  hacen  extender;  en  el  Protn^ 
coló  extienden  los  instrumentos  en  papel  timbrado  correspon* 
diente  según  la  ley,  y  conforme  alas  condiciones  que  aparezcan 
on  el  Minutario.  De  los  documentos  que  extienden  los  notarlos, 
expiden  á  las  partes  las  copias  que  soliciten,  dejando  cons^ 
tancia  en  el  Protocolo  del  número  de  copias  que  han  sacad^iJ 
de  cada  escritura.  Los  Protocolos  se  cierran  y  archivan  al 
terminar  la  vigencia  dol  papel  de  que  están  formados.  En  est/ 
interviene  el  Jefe  municipal  del  Distrito. 


443 


H^i 
^^. 


En  loa  distritos  que  no  mn  cabeceras  do  oiroufto,  el 
íieoretario  tic  la  Corporación  municipal  ejerce  las  funciones 
íl&  notario.  Pielio  secretariM  lo  e«  á  la  voz  del  Jefe  municipal 
en  los  distritos  donde  aquella  no  ea  formada  do  vocales  nom- 
Ijradoa  por  elocoión  popular ^  y  dondo  no  hay  Juez  do  DíBtrito, 
t»l  aecrotario  del  corregidor  es  el  que  se  denomina  secretario 
municipal. 

Los  seoretarioa  municipales,  enmn  notarios,  tienen 
'09  mismos  deberos,  obligaciones  y  responealjílidade^  que 
éstos. 

En  cada  Circuito  judicial  hay  ima  oficina  de  registro  para 
ía  itiscripción  de  loa  títulos,  actos  y  documentos  sujetos  al 
'^i#tro.  Esta  oficina  está  á  cargo  de  un  empleado  denomit 
^do  Registrador  de  insírunientoB  públicos.  El  obj